{"id":71998,"date":"2022-09-22T11:51:45","date_gmt":"2022-09-22T11:51:45","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=71998"},"modified":"2024-11-03T13:27:28","modified_gmt":"2024-11-03T13:27:28","slug":"godard-y-la-ola-de-creatividad-que-barrio-el-cine-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/godard-y-la-ola-de-creatividad-que-barrio-el-cine-mundial\/","title":{"rendered":"Godard y la ola de creatividad que barri\u00f3 el cine mundial"},"content":{"rendered":"\n<p><em>El cineasta franco-suizo Jean Luc Godard falleci\u00f3 el martes 13 de setiembre por la ma\u00f1ana.&nbsp;Su muerte a los 91 a\u00f1os fue, en gran medida, ultracoherente tanto con su trayectoria personal como con su trayectoria art\u00edstica.&nbsp;Al optar por el suicidio asistido (es decir, por inyecci\u00f3n letal, prescrita por un m\u00e9dico, y legal en Suiza desde la d\u00e9cada de 1940), el director reafirm\u00f3 su convencida independencia de las cosas del mundo y, al mismo tiempo, nos record\u00f3 la imprevisibilidad de sus narrativas cinematogr\u00e1ficas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Por: Wilson Hon\u00f3rio da Silva, Secretar\u00eda Nacional de Formaci\u00f3n del PSTU Brasil<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de ser un director brillante, Godard fue uno de los m\u00e1s importantes te\u00f3ricos del cine mundial, habiendo trabajado en una de las principales publicaciones del \u00e1rea, la revista \u201cCahiers du Cinema\u201d (\u201cCuadernos de cine\u201d), y en el \u201c Novelle Vague\u201d (la \u201cNueva Onda\u201d), que, como un tsunami, influy\u00f3 en los llamados \u201cNuevos Cines\u201d en todos los rincones del mundo: desde Brasil hasta \u00c1frica, desde Estados Unidos hasta Asia, atravesando todo el continente europeo.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay forma de no lamentar la partida del director.&nbsp;Sin embargo, entr\u00f3, hace tiempo, en la categor\u00eda de los \u201cinmortales\u201d.&nbsp;Una posici\u00f3n conquistada no solo a trav\u00e9s de sus pel\u00edculas, sino tambi\u00e9n a trav\u00e9s de la influencia que tuvo en el cine mundial y sus instigadores escritos sobre el hacer cinematogr\u00e1fico, las artes en general, y la cultura.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un cin\u00e9filo apasionado<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nacido en una familia rica en Suiza, en 1930, Godard siempre se sinti\u00f3 algo fuera de lugar en el mundo en el que viv\u00eda.&nbsp;Por ejemplo, su paso por la universidad, en un curso de Antropolog\u00eda que nunca complet\u00f3, le sirvi\u00f3 solo como trampol\u00edn para sumergirse en la agitada vida del llamado \u201cQuartier Latin\u201d (\u201cBarrio Latino\u201d), el barrio bohemio de Par\u00eds, donde estallaron movimientos pol\u00edticos y comportamentales como el \u201cMayo de 1968\u201d y las manifestaciones contraculturales de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Su inadecuaci\u00f3n al mundo de las \u00e9lites acab\u00f3 mezcl\u00e1ndose con su pasi\u00f3n por el cine de una forma un tanto ins\u00f3lita, cuando, en los a\u00f1os 50, se fue a trabajar en la construcci\u00f3n civil, en la edificaci\u00f3n de una de las represas m\u00e1s grandes de Suiza, experiencia que tambi\u00e9n quiso registrar en una especie de documental.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1vido lector y cin\u00e9filo de primer orden, Godard conoci\u00f3 a algunos de sus principales socios, como tambi\u00e9n a los cineastas Jacques Rivette, Claude Chabrol y Fran\u00e7ois Truffaut, todav\u00eda en la d\u00e9cada de 1950, per\u00edodo en el que tambi\u00e9n pas\u00f3 horas y horas en el interior de los \u201ccineclubs\u201d que se extend\u00edan por el \u201cQuartier\u201d y abr\u00edan espacio tanto a los cl\u00e1sicos como a la vanguardia del cine mundial.&nbsp;Y fue tambi\u00e9n en esta \u00e9poca que inici\u00f3 su carrera como cr\u00edtico y te\u00f3rico del s\u00e9ptimo arte.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas experiencias fueron fundamentales para su cine, que incorpor\u00f3 siempre reflexiones tomadas de la literatura (tanto te\u00f3rica como ficcional) y se llen\u00f3 de citas a filmes de los m\u00e1s diversos estilos, adem\u00e1s de dialogar abiertamente con otros lenguajes art\u00edsticos, como la m\u00fasica y la pintura, a trav\u00e9s de referencias a las obras de Mozart, Bach, Picasso, Goya y pintores de las vanguardias art\u00edsticas de inicios del siglo XX o de los movimientos de su tiempo, como el Pop Art (conocido por las obras en colores vivos de Andy Warhol).<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Rompiendo con la est\u00e9tica y la ideolog\u00eda dominantes en el Cine<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de producir algunos cortometrajes, Godard estren\u00f3, en 1959, una pel\u00edcula que es un verdadero divisor de aguas en la historia del cine: \u201cAcosado\u201d.&nbsp;La trama, basada en hechos reales, es bastante sencilla: una joven se involucra con un \u201cmarginal\u201d, perseguido por haberle disparado a un polic\u00eda, pero ella termina traicion\u00e1ndolo, lo que lleva al asesinato del joven por las fuerzas de represi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, mucho m\u00e1s importante que la \u201chistoria\u201d contada son las formas en que Godard construy\u00f3 su pel\u00edcula y lo que ten\u00eda que decir m\u00e1s all\u00e1 de la narrativa.&nbsp;Y estas son algunas de las principales revoluciones que el cineasta impuls\u00f3 en el cine mundial, que desde la d\u00e9cada de 1920 (y, por desgracia, hasta hoy), estuvo encadenado a la llamada est\u00e9tica del \u201ccine cl\u00e1sico o narrativo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No por casualidad, tambi\u00e9n conocido como \u201ccine hollywoodiano\u201d, el estilo predominante en las pantallas se centra en la narrativa, la trama o historia contada.&nbsp;Y no es que esto sea un problema en s\u00ed mismo.&nbsp;La cuesti\u00f3n es que esto se utiliza para intentar seducir a la audiencia a trav\u00e9s de historias casi siempre impregnadas de la ideolog\u00eda dominante (como la ilusi\u00f3n del \u201chappy end\u201d, o final feliz);&nbsp;la identificaci\u00f3n con protagonistas vividos por \u201castros y estrellas\u201d que personifican los valores burgueses o con la acci\u00f3n de individuos, en oposici\u00f3n a lo que es colectivo y concierne a toda la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no solo eso.&nbsp;Un cine cuyo lenguaje (el uso de la c\u00e1mara, los efectos sonoros, la actuaci\u00f3n de los personajes, etc.) insiste en intentar crear una \u201cilusi\u00f3n de realidad\u201d, como si lo que vemos en la pantalla fuese \u201cla vida real\u201d, un mecanismo que siempre se utiliz\u00f3 para impactar corazones y mentes de los espectadores para embriagarnos con una \u201cverdad\u201d casi siempre en sinton\u00eda con la que conviene a los intereses pol\u00edticos y econ\u00f3micos de la millonaria industria cinematogr\u00e1fica y sus patrocinadores.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAcosado\u201d y sus herederos en los muchos \u201cCines Nuevos\u201d del mundo no fueron los primeros en romper con esta estructura.&nbsp;Al contr\u00e1rio.&nbsp;De ah\u00ed, incluso, la pasi\u00f3n de Godard por las vanguardias art\u00edsticas de los a\u00f1os veinte (como el Surrealismo) y el cine sovi\u00e9tico.&nbsp;Sin embargo, en un momento en que EE.UU. tambi\u00e9n consolidaba su poder\u00edo imperialista tambi\u00e9n en las Artes, tras la Segunda Guerra Mundial, la propuesta de Godard supon\u00eda invertir la l\u00f3gica del cine.&nbsp;En la forma y en el contenido.<\/p>\n\n\n\n<p>Cortes bruscos o secuencias \u201cexcesivamente\u201d prolongadas, superposici\u00f3n de im\u00e1genes, introducci\u00f3n de elementos \u201cextra\u00f1os\u201d (como gr\u00e1ficos, fotos, extractos de otras pel\u00edculas y carteles), t\u00e9cnicas habitualmente utilizadas en documentales, \u00e1ngulos de rodaje inusuales, guiones abiertos a la improvisaci\u00f3n y la colaboraci\u00f3n de los actores, efectos sonoros disonantes con la acci\u00f3n, actuaciones intencionadamente poco realistas (con actores muchas veces dirigi\u00e9ndose directamente a la c\u00e1mara, es decir, al propio espectador), ruptura de la continuidad, entre otros recursos, contribuyen a que el espectador recuerde que est\u00e1 ante una \u201ccreaci\u00f3n narrativa\u201d, abriendo espacio a la reflexi\u00f3n e incluso \u201cobligando\u201d al p\u00fablico a hacer asociaciones entre lo que est\u00e1 viendo en la pantalla y el mundo que lo rodea.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n vale la pena recordar que muchas de estas t\u00e9cnicas, como el propio Godard insist\u00eda en resaltar, fueron adaptaciones del llamado \u201cTeatro \u00c9pico\u201d, desarrollado por el dramaturgo alem\u00e1n Bertold Brecht (1898-1956), que tambi\u00e9n se basaba en la explicitaci\u00f3n de los mecanismos del lenguaje (del teatro, en este caso) para poner al espectador en una posici\u00f3n que exige una actitud m\u00e1s cr\u00edtica y reflexiva frente a la obra.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n es importante destacar que, siempre atento a las innovaciones, en la d\u00e9cada de 2000, Godard asimil\u00f3 las t\u00e9cnicas de los medios digitales, poni\u00e9ndolas al servicio de este mismo proyecto, como es particularmente evidente en \u201cFilme Socialismo\u201d, de 2010, en el que hay la incorporaci\u00f3n de im\u00e1genes captadas por los tel\u00e9fonos celulares.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un feroz cr\u00edtico del capitalismo<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Es emblem\u00e1tico que una de las \u00faltimas pel\u00edculas dirigidas por Godard se titule \u201cFilme Socialismo\u201d y est\u00e9 dedicada a un fuerte cuestionamiento sobre la falta de caminos de la civilizaci\u00f3n en nuestro tiempo.&nbsp;En gran medida, la pel\u00edcula es una s\u00edntesis de sus inquietudes est\u00e9ticas y pol\u00edticas y, no por casualidad, fue realizada en un momento (posterior a la crisis de 2008) en el que las entra\u00f1as del sistema estaban particularmente expuestas.<\/p>\n\n\n\n<p>Estructurada en \u201ctres actos\u201d, la pel\u00edcula tiene como punto de partida un crucero de lujo, en viaje por Egipto, Odessa, Palestina, Barcelona, \u200b\u200bN\u00e1poles y Grecia, que sirve de escenario a los conflictos que se establecen entre an\u00f3nimos y \u201ccelebrities\u201d, entre la crueldad econ\u00f3mica, social, cultural y pol\u00edtica que afecta a la mayor\u00eda de la humanidad y el desinter\u00e9s de unos pocos que se benefician con los males del sistema.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio del camino, hay pasajes geniales, desde el rescate de la famosa escena de la Escalera de Odessa, de la cl\u00e1sica pel\u00edcula del cine revolucionario sovi\u00e9tico \u201cEl acorazado Potemkin\u201d (Sergei Eisenstein, 1925), hasta un di\u00e1logo sorprendente entre dos ni\u00f1os que desentra\u00f1an y deshacen el lema de la Revoluci\u00f3n Burguesa (Libertad, Igualdad y Fraternidad).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el hecho es que Godard nunca se abstuvo pol\u00edticamente y mucho menos escondi\u00f3 su fuerte postura anticapitalista.&nbsp;Aun en el inicio de su carrera, en 1963, dirigi\u00f3 \u201cEl soldadito\u201d, una cr\u00edtica visceral a la \u201cguerra sucia\u201d promovida por Francia contra el pueblo de Argelia, en su lucha por la independencia, desenmascarando la tortura y el imperialismo, que lo hizo que la pel\u00edcula fuese prohibida por el gobierno franc\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>En el mismo a\u00f1o, lanz\u00f3 otro disparo contra las injusticias del sistema, \u201cTiempo de Guerra\u201d, una poderosa met\u00e1fora sobre los horrores de la guerra y la hipocres\u00eda de los poderosos (desenmascarada por el mirar de dos campesinos que protagonizan la pel\u00edcula), fuertemente influenciada por el \u201cNeorrealismo Italiano\u201d, un movimiento igualmente identificado con el ideario \u201cde izquierda\u201d que hab\u00eda explotado en Italia en el per\u00edodo inmediatamente posterior a la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde apareci\u00f3 la fant\u00e1stica \u201cAlphaville\u201d, una \u00e1cida s\u00e1tira pol\u00edtica, envasada en un estilo que mezcla el llamado \u201cfilm noir\u201d (t\u00edpico de los Estados Unidos en la d\u00e9cada de 1940, con sus astutos detectives, misteriosos esp\u00edas y seductores \u201cdamas fatales\u201d) y ficci\u00f3n cient\u00edfica, para contar la historia de una civilizaci\u00f3n dist\u00f3pica (opresiva y autoritaria) dominada por un robot\/computador, el Alpha 60, responsable por desterrar las emociones, la poes\u00eda, el amor o cualquier manifestaci\u00f3n del pensamiento libre.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1966, cuando la rebeld\u00eda juvenil sacud\u00eda el mundo en episodios como las protestas contra la Guerra de Vietnam, el apoyo a la lucha por la descolonizaci\u00f3n en \u00c1frica y la Revoluci\u00f3n Cubana, los movimientos negros y de mujeres en todo el mundo, Godard hizo \u201cMasculino, femenino\u201d, cuyo subt\u00edtulo que aparece todo el tiempo en la pel\u00edcula \u2013\u00bbLos hijos de Marx y de Coca-Cola\u00bb\u2013 da la dimensi\u00f3n del tono provocador embutido en la historia de amor entre un joven ingenuo e idealista y una cantante \u00abpop\u00bb genial y no apegada a las reglas.<\/p>\n\n\n\n<p>Una relaci\u00f3n que evoluciona hacia un \u201cm\u00e9nage \u00e0 quatre\u201d, con la introducci\u00f3n de dos amigas de la protagonista y que sirve de tel\u00f3n de fondo para cuestionar los l\u00edmites de los g\u00e9neros y de la sexualidad e incluso para una cita sobre la dictadura reci\u00e9n instalada en el Brasil, a trav\u00e9s de la circulaci\u00f3n de un petitorio exigiendo la libertad de un grupo de artistas y escritores encarcelados en R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>En las barricadas de \u201cMayo del 68\u201d<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Al a\u00f1o siguiente, le toc\u00f3 el turno a una de sus obras maestras, \u201cLa china\u201d, adaptaci\u00f3n libre de \u201cLos demonios\u201d (1872), del ruso Fi\u00f3dor Dostoievski.&nbsp;Rodada casi \u00edntegramente en el interior de un apartamento, la pel\u00edcula presenta a cinco j\u00f3venes mao\u00edstas (junto con el breve paso de un joven negro conocido como \u201cCamarada X\u201d) en un intenso y tenso di\u00e1logo sobre el ama\u00f1o ideol\u00f3gico de la Educaci\u00f3n y la Cultura, la situaci\u00f3n pol\u00edtica de la \u00e9poca y, principalmente, el papel de la violencia en el proceso revolucionario, al tiempo que indaga en las angustias y anhelos de la juventud en temas que van desde el amor hasta la depresi\u00f3n y la solidaridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Estrenada poco antes de la explosi\u00f3n de mayo de 1968, muchos llegaron a afirmar que la pel\u00edcula \u201caliment\u00f3\u201d la rebeli\u00f3n juvenil e incluso la Huelga General que paraliz\u00f3 a Francia, como, por cierto, sucede hasta el d\u00eda de hoy en relaci\u00f3n con algunas producciones estrenadas pr\u00f3ximas a los procesos de movilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la verdad, como siempre, es otra, y solo confirma uno de los mejores aspectos de la genialidad de Godard.&nbsp;Fruto del trabajo de un artista realmente preocupado con la humanidad y en sinton\u00eda con las cosas del mundo, la pel\u00edcula logr\u00f3 captar lo que ya flotaba en el aire, dando forma y contenido a la creciente insatisfacci\u00f3n y revuelta que estallar\u00eda en las calles meses despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Revuelta en la que Godard tuvo un papel m\u00e1s all\u00e1 de militante, que incluso result\u00f3 con su detenci\u00f3n mientras filmaba las protestas.&nbsp;Sin embargo, el mayor s\u00edmbolo de su compromiso con el Mayo Franc\u00e9s fue haber protagonizado, junto a Fran\u00e7ois Truffaut, un episodio in\u00e9dito y nunca repetido: la ocupaci\u00f3n y paralizaci\u00f3n del Festival Internacional de Cine de Cannes, uno de los m\u00e1s prestigiosos del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>El Festival transcurr\u00eda mientras las calles literalmente ard\u00edan en llamas y eran arrasadas por la represi\u00f3n.&nbsp;El 10 de mayo, conocido como \u201cLa noche de las barricadas\u201d, una marcha con decenas de miles de estudiantes y trabajadores hab\u00eda sido fuertemente reprimida, resultando en la detenci\u00f3n de 367 personas y m\u00e1s de 500 heridos.<\/p>\n\n\n\n<p>Insatisfecho con la postura alienada de la flor y nata del cine mundial, Godard, acompa\u00f1ado de otros cineastas y una comisi\u00f3n de estudiantes, irrumpi\u00f3 en la sala provocando un tumulto generalizado que acab\u00f3 convirti\u00e9ndose en una asamblea.&nbsp;\u201c<em>No hay una sola pel\u00edcula en exhibici\u00f3n que represente los problemas que se verifican, hoy, entre trabajadores y estudiantes.&nbsp;Ninguno, ya seade &nbsp;Milos Forman,&nbsp; m\u00edo, de Polanski o de Fran\u00e7ois.&nbsp;No hay ninguno.&nbsp;Estamos atrasados en relaci\u00f3n con los tiempos\u201d<\/em>&nbsp;, dijo Godard, exigiendo la interrupci\u00f3n del Festival.<\/p>\n\n\n\n<p>El acalorado debate dur\u00f3 toda la noche, pero deriv\u00f3 en la suspensi\u00f3n de todas las actividades y, posteriormente, en un manifiesto de solidaridad con la lucha en Francia que obtuvo la adhesi\u00f3n de unas 700 personalidades de la industria cinematogr\u00e1fica, entre ellas, nombres como Charlie Chaplin, Roberto Rossellini, Stanley Kubrick, Orson Welles, Michelangelo Antonioni, Ingmar Bergman, Luis Bu\u00f1uel, Alfred Hitchcock y Akira Kurosawa.<\/p>\n\n\n\n<p>Coherente con su posici\u00f3n, Godard tambi\u00e9n fue un convencido activista antiimperialista y particularmente antisionista (lo que, por supuesto, y err\u00f3neamente, lo llev\u00f3 a ser acusado de \u201cantijud\u00edo\u201d).&nbsp;Abiertamente partidario de la causa palestina, apoy\u00f3 iniciativas del movimiento Boicot, Desinversi\u00f3n y Sanciones (BDS) e incluso inici\u00f3, en 1976, una pel\u00edcula sobre el tema, nunca concluida.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>El di\u00e1logo con el marxismo<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda bajo el impacto del Mayo Franc\u00e9s, Godard estrena, en 1968, otra pel\u00edcula de fuerte contenido pol\u00edtico, \u201cWeek-end \u00e0 fran\u00e7aise\u201d (\u201cfin de semana a la francesa\u201d), en la que el paseo de una pareja parisina por la campi\u00f1a francesa, para recoger una herencia, sirve de punto de partida para una aguda cr\u00edtica al consumismo y a los valores de una burgues\u00eda cada vez m\u00e1s decadente y parasitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta pel\u00edcula, como muchas del per\u00edodo inmediatamente posterior, transmite la simpat\u00eda del cineasta por el mao\u00edsmo, la versi\u00f3n china y ultradistorsionada del marxismo que hab\u00eda ganado muchos adeptos en Europa y Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Distorsiones te\u00f3ricas y pr\u00e1cticas aparte, la aproximaci\u00f3n de Godard al mao\u00edsmo fue responsable por el intento que hizo de introducir conceptos marxistas en su obra, generalmente mezclados tambi\u00e9n con aspectos del Existencialismo (popularizado por Jean Paul Sartre), entre los cuales se destaca el concepto de alienaci\u00f3n, quiz\u00e1s el mejor elaborado en sus pel\u00edculas.<\/p>\n\n\n\n<p>Una preocupaci\u00f3n que ya estaba presente en pel\u00edculas anteriores, como \u201cUna mujer casada\u201d, de 1964. Rompiendo casi por completo con la estructura del \u201ccine cl\u00e1sico\u201d, la pel\u00edcula est\u00e1 compuesta por recortes de la vida cotidiana presentados en planos aislados que se suceden, generalmente contra un fondo completamente blanco, mostrando \u00fanicamente los rostros o partes del cuerpo de los personajes, lo que provoca una sensaci\u00f3n de completa extra\u00f1eza y que hizo que el historiador y te\u00f3rico del cine George Sadoul sintetizase la pel\u00edcula como \u201cun estudio sociol\u00f3gico de la alienaci\u00f3n de la mujer moderna\u201d (publicado en \u201cDiccionario de filmes\u201d, 1976).<\/p>\n\n\n\n<p>Algo sumamente consciente para un director que afirm\u00f3 que esta pel\u00edcula, como otras suyas, se preocupaba por denunciar una sociedad donde \u201cindividuos son transformados en cosas\u201d.&nbsp;La misma raz\u00f3n que le hizo incluir en su obra constantes reflexiones sobre el fetichismo, la mercantilizaci\u00f3n de las relaciones humanas, el consumismo y, de manera especialmente interesante, la falsa ilusi\u00f3n de libertad bajo el sistema capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos temas estuvieron a\u00fan m\u00e1s presentes en las pel\u00edculas realizadas entre finales de los a\u00f1os 1960 y mediados de los de 1970, cuando Godard, un tanto irritado por el \u201cculto a la personalidad\u201d que se creaba en torno a \u00e9l, se alej\u00f3 de las producciones m\u00e1s comerciales e invirti\u00f3 en el llamado \u201ccine independiente\u201d, con pel\u00edculas realizadas en la ex Checoslovaquia, en Mozambique y en pa\u00edses de las Am\u00e9ricas.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de estas pel\u00edculas fue realizada junto con el cineasta Jean-Pierre Gorin (muy influenciado por las ideas de Louis Althusser y de Michel Foucault, antes de que rompiera con el marxismo), con quien Godard fund\u00f3 el \u201cGrupo Dziga Vertov\u201d, en referencia al revolucionario cineasta sovi\u00e9tico, director de pel\u00edculas como \u201cHombre con una c\u00e1mara\u201d (1929) y \u201cTres canciones para Lenin\u201d (1934).<\/p>\n\n\n\n<p>Poco conocida por el gran p\u00fablico, esta etapa tiene algunas \u201cperlas\u201d m\u00e1s que raras, como el impagable \u201cVladimir y Rosa\u201d (1971), un brillante ensayo pol\u00edtico-sat\u00edrico, con Godard interpretando a Lenin y Gorin encarnando a Rosa Luxemburg;&nbsp;o \u201cTodo Va Bien\u201d (1972), donde Jane Fonda e Yves Montand interpretan a una pareja en crisis dom\u00e9stica que, durante una huelga en un frigor\u00edfico, se torna reh\u00e9n de los obreros.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Godard entre nosotros<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>La influencia de Godard en el \u00abCinema Novo\u00bb brasile\u00f1o es incuestionable, incluso a trav\u00e9s del di\u00e1logo directo con los directores de aqu\u00ed o de textos sobre nuestros filmes, como \u00abVidas Secas\u00bb (Nelson Pereira dos Santos, 1963), que \u00e9l consideraba una de las mejores pel\u00edculas de la d\u00e9cada de 1960 , o \u201cDeus e o diablo na terra do sol\u201d (\u201cDios y el diablo en la tierra del sol\u201d) y \u201cTerra em transe\u201d (\u201cTierra em trance\u201d) (Glauber Rocha, 1964 y 1967, respectivamente).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los ecos del pensamiento y la obra del cineasta franco-suizo no se limitan al Cinema Novo.&nbsp;Tambi\u00e9n estuvieron presentes en \u201cTropicalismo\u201d, como admiti\u00f3 varias veces Caetano Veloso, y en el llamado Cinema Marginal, en pel\u00edculas de Rog\u00e9rio Sganzerla (\u201cO bandido da luz vermelha\u201d, 1968), J\u00falio Bressane (\u201cMatou a fam\u00edlia e foi ao cinema\u201d, 1969) y Neville D&#8217;Almeida (\u201cJardim de Guerra\u201d, 1970).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, de manera un tanto involuntaria, Godard tambi\u00e9n se convirti\u00f3 en una figura importante en el pactado y desde siempre inconcluso proceso de redemocratizaci\u00f3n brasile\u00f1a, gracias a la censura de \u201cJe vous salud, Marie\u201d (\u201cAve Mar\u00eda\u201d), su instigadora pel\u00edcula que parte del mito de la Inmaculada Concepci\u00f3n de Cristo para debatir sobre la situaci\u00f3n de las mujeres en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1985, el nefasto Jos\u00e9 Sarney, en respuesta a los pedidos del Papa Juan Pablo II, prohibi\u00f3 la exhibici\u00f3n de la pel\u00edcula en territorio nacional, lo que termin\u00f3 por convertirla en un instrumento de lucha contra la censura, de la defensa del Estado laico y de la cr\u00edtica contra la \u201ccareta\u201d [hipocres\u00eda] cultural, provocando actos en todo el pa\u00eds y movilizando a miles de personas que se organizaron para exhibir la pel\u00edcula en sindicatos, escuelas, universidades o cualquier otro espacio p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>La inmortalidad de \u201cGod-Art\u201d<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Godard nunca fue muy af\u00edn al apodo que le fue dado, haciendo un juego de palabras con las palabras \u00abDios\u00bb y \u00abArte\u00bb.&nbsp;Sin embargo, quiera \u00e9l o no, el hecho es que se torn\u00f3 un inmortal a\u00fan en vida.&nbsp;Algo que tambi\u00e9n se comprueba por su influencia en las obras de directores que lo reverencian en sus pel\u00edculas: desde Pier Paolo Pasolini hasta Quentin Tarantino;&nbsp;de Brian de Palma a Wim Wenders.<\/p>\n\n\n\n<p>Un inmortal, sin embargo, que est\u00e1 lejos de la santificaci\u00f3n rastrera que exime a las personas de errores o cr\u00edticas.&nbsp;Hay que decir, en primer lugar, que sus filmes no siempre son \u201cf\u00e1ciles\u201d.&nbsp;Por lo contrario.&nbsp;Por ejemplo, no todos tienen la disponibilidad y la sensibilidad para acompa\u00f1ar el car\u00e1cter fuertemente discursivo de algunos de ellos o la inmovilidad de su c\u00e1mara, como en el famoso ejemplo de una escena de \u201cWeekend\u201d en la que la c\u00e1mara registra, durante ocho minutos, a dos personajes atrapados en un embotellamiento de tr\u00e1nsito.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la pregunta que se le plantea al espectador es si prefiere ir al cine a que su coraz\u00f3n y su mente sean llevados de la mano de una narrativa y recursos de lenguaje que manipulan sus sentidos para venderle una ilusi\u00f3n de realidad o si quiere atravesar una experiencia est\u00e9tica que agudiza su sensibilidad y provoca reflexi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, no se puede decir que siempre lo hizo bien.&nbsp;Hay cosas m\u00e1s que cuestionables en su obra, como, afortunadamente, es com\u00fan entre quienes se atreven y experimentan.&nbsp;Y \u00e9l experiment\u00f3 casi obsesivamente.&nbsp;Reley\u00f3 cl\u00e1sicos de la literatura, como en el fant\u00e1stico \u201cCarmen de Godard\u201d (1983), en la que parte de la \u00f3pera de Bizet para discutir, una vez m\u00e1s, la situaci\u00f3n de las mujeres;&nbsp;visit\u00f3 a Fernando Pessoa para discutir sobre los horrores de la Guerra de Bosnia, en \u201cForever, Mozart\u201d (1995);&nbsp;rescat\u00f3 a Shakespeare para hablar de la tragedia de Chern\u00f3bil (\u201cRey Lear\u201d, 1987) y discuti\u00f3 su propia obra art\u00edstica y cinematogr\u00e1fica en filmes como \u201cAdi\u00f3s al lenguaje\u201d (2014) e \u201cImagen y palabra\u201d (2018).<\/p>\n\n\n\n<p>Y, ante su muerte, lo que realmente importa es que Godard consigui\u00f3 mantener una enorme coherencia pol\u00edtica y art\u00edstica con aquello que se propuso hacer en las m\u00e1s de 100 producciones (entre cortometrajes y largometrajes) que realiz\u00f3.&nbsp;Una coherencia que, dicho sea de paso, hizo que en 2010 se negase a participar en la ceremonia de los Oscar, que le otorg\u00f3 un Premio Honor\u00edfico por la Trayectoria, a pesar de agradecer \u201ceducadamente\u201d la menci\u00f3n y felicitar a los dem\u00e1s galardonados.<\/p>\n\n\n\n<p>Al anunciar su muerte, los familiares informaron que \u201cno estaba enfermo, solo estaba exhausto\u201d.&nbsp;Agotado, seguramente, como cualquier ser humano sensible, con los muchos males del mundo en que vivimos;&nbsp;pero tambi\u00e9n por una serie de problemas de salud que lo debilitaban desde hace mucho.&nbsp;\u201cNo estoy ansioso por proseguir a cualquier precio.&nbsp;Si estuviera muy enfermo, no tengo voluntad alguna de que me arrastren en un carrito\u201d, hab\u00eda dicho yaen 2014, en una entrevista.<\/p>\n\n\n\n<p>Una posici\u00f3n coherente para alguien que ha hecho de su trabajo y de su capacidad creativa la propia esencia de su larga y productiva vida.&nbsp;Algo que, seguro, sobrevivir\u00e1 a los males del mundo actual y seguir\u00e1 inspirando a mucha gente para pensar el mundo de forma cr\u00edtica y creativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Art\u00edculo publicado en <a href=\"http:\/\/www.pstu.org.br\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.pstu.org.br<\/a>, 14\/9\/2022<\/p>\n\n\n\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cineasta franco-suizo Jean Luc Godard falleci\u00f3 el 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