{"id":71326,"date":"2022-07-12T14:15:10","date_gmt":"2022-07-12T14:15:10","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/70298-2\/"},"modified":"2024-11-03T13:27:33","modified_gmt":"2024-11-03T13:27:33","slug":"70298-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/70298-2\/","title":{"rendered":"La violencia contra la mujer da un salto con Bolsonaro y expone la barbarie capitalista"},"content":{"rendered":"<p>Por: \u00c9rika Andreassy, Secretar\u00eda de Mujeres del PSTU-Brasil<\/p>\n<p><!--more-->Una ni\u00f1a de 10 a\u00f1os, v\u00edctima de abuso sexual y embarazada, separada de su familia por una jueza y mantenida en situaci\u00f3n de reclusi\u00f3n en un abrigo para impedir que aborte, cuando su derecho est\u00e1 garantizado por ley.&nbsp;Una joven actriz, tambi\u00e9n v\u00edctima de violaci\u00f3n y embarazada, que tras descubrir tard\u00edamente su embarazo decide dar voluntariamente al beb\u00e9 en adopci\u00f3n, pero a pesar de que la ley garantiza el secreto, el caso se filtra, y su identidad y los datos del ni\u00f1o quedan expuestos p\u00fablicamente. Una procuradora municipal golpeada brutalmente en el lugar de trabajo por un subordinado al que no le gust\u00f3 que ella le llamara la atenci\u00f3n por comportamientos machistas.&nbsp;El agresor es contenido por colegas y llevado a la comisar\u00eda, pero finalmente es liberado.&nbsp;Solo es arrestado d\u00edas despu\u00e9s, cuando el caso va a la prensa.&nbsp;Trabajadoras de Caixa Econ\u00f4mica Federal v\u00edctimas de asedio sexual por el presidente de la instituci\u00f3n, el bolsonarista Pedro Guimar\u00e3es.&nbsp;El escal\u00f3n m\u00e1s alto del banco no solo sab\u00eda, sino que encubri\u00eda los asedios.&nbsp;Bolsonaro tambi\u00e9n lo sab\u00eda y, aun as\u00ed, mantuvo en el cargo a Guimar\u00e3es, quien solo renunci\u00f3 despu\u00e9s de la enorme repercusi\u00f3n de los casos.<\/p>\n<p>Todos estos casos bizarros salieron a la luz en un espacio de menos de 10 d\u00edas y expresan una realidad cada vez m\u00e1s dram\u00e1tica para las mujeres: el aumento de la violencia machista, que ha sido objeto de denuncias durante mucho tiempo pero que en el \u00faltimo periodo dio un salto frente a la ofensiva de la ultraderecha y del gobierno mis\u00f3gino de Bolsonaro, tanto en el terreno ideol\u00f3gico como en el pol\u00edtico, especialmente los ataques a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.<\/p>\n<p>La dimensi\u00f3n de esta violencia sistem\u00e1tica y cotidiana es comprobada por los datos del Anuario del Foro Brasile\u00f1o de Seguridad P\u00fablica, divulgados recientemente.&nbsp;En pr\u00e1cticamente todos los \u00e1mbitos de la vida de las mujeres, la violencia de g\u00e9nero ha aumentado.&nbsp;Las llamadas al 190 por violencia dom\u00e9stica, por ejemplo, crecieron 4 % en 2021. El n\u00famero de amenazas (3,3 %), agresiones f\u00edsicas (0,6 %), violaciones (3,7 %), asedio sexual (6,6 %) y acoso sexual (17,8 %) tambi\u00e9n creci\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Feminicidios: muertas por el simple hecho de ser mujeres<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de la peque\u00f1a reducci\u00f3n en los casos de feminicidio (-1,7%), las tentativas de feminicidio subieron 3,8%, as\u00ed como la concesi\u00f3n de medidas de protecci\u00f3n (13,6%).&nbsp;En 2021, 1.341 mujeres fueron v\u00edctimas de feminicidios, es decir, cada 7 horas una mujer fue asesinada por el simple hecho de ser mujer.&nbsp;Rayana Nadjara Oliveira, de 34 a\u00f1os, fue una de ellas, asesinada con seis tiros en Pedro Velho (RN) por su expareja que no aceptaba el fin de la relaci\u00f3n. La hija de cinco a\u00f1os de la pareja presenci\u00f3 la muerte de su madre.<\/p>\n<p>Rayana es el retrato de las v\u00edctimas de feminicidio en el Brasil.&nbsp;Como ella, dos tercios son mujeres negras, de entre 18 y 44 a\u00f1os, y son madres, y la mayor\u00eda de las veces dejan dos o m\u00e1s hijos.&nbsp;Se estima que al menos 2.300 ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes quedaron hu\u00e9rfanos en 2021 por los feminicidios, cerca de 20% testimoniaron el crimen cometido por agresores, con quienes muchas veces ten\u00edan v\u00ednculos.&nbsp;En ocho de cada 10 casos, el asesino es la pareja o expareja de la v\u00edctima.<\/p>\n<p><strong>Desenmascarando el bolsonarismo. Violencia sexual y criminalizaci\u00f3n del aborto<\/strong><\/p>\n<p>El caso de la ni\u00f1a a la que se le impidi\u00f3 abortar en Santa Catarina, as\u00ed como el de la actriz acusada por bolsonaristas de \u201cabandono de incapaz\u201d, suscita algunas cuestiones.&nbsp;Primero, desenmascararon la hipocres\u00eda del discurso moralista de los sectores conservadores, autodenominados \u201cpro-vida\u201d.<\/p>\n<p>Si en el caso de la ni\u00f1a qued\u00f3 evidente el total desprecio por la vida de una v\u00edctima de abuso sexual, cuyo embarazo de riesgo podr\u00eda resultar fatal por su corta edad, en el caso de la actriz qued\u00f3 claro que el discurso de esta gente no se gu\u00eda por el bienestar del feto, sino por el control del cuerpo y de la sexualidad de las mujeres.&nbsp;Este discurso va acompa\u00f1ado del papel de que la mujer debe ser madre abnegada, dispuesta a asumir la maternidad a cualquier costo.&nbsp;La defensa de que la mejor opci\u00f3n es continuar con el embarazo y dar al beb\u00e9 en adopci\u00f3n cay\u00f3 por tierra cuando la joven actriz recurri\u00f3 a la entrega voluntaria y fue acusada de abandonar a su hijo.<\/p>\n<p>La segunda cuesti\u00f3n se refiere a las condiciones en que quedaron embarazadas esta ni\u00f1a y esta joven, ambas v\u00edctimas de violencia sexual.&nbsp;No es de hoy que el Brasil experimenta una explosi\u00f3n de violaciones.&nbsp;En la \u00faltima d\u00e9cada se reportaron m\u00e1s de medio mill\u00f3n de casos.&nbsp;Solo el a\u00f1o pasado, 66.000 m\u00e1s, de los cuales 88,2% eran mujeres.<\/p>\n<p>Los datos revelan un trazo cruel e impactante del machismo naturalizado: en m\u00e1s de 70% de los casos la v\u00edctima es una ni\u00f1a o vulnerable, en m\u00e1s de la mitad (54%), una ni\u00f1a de hasta 13 a\u00f1os.&nbsp;La violaci\u00f3n suele ocurrir dentro de la casa, y en 86% de los casos el violador es un conocido o familiar, como padre, abuelo, t\u00edo o padrastro.&nbsp;Tristes cifras que sostienen la \u201ccultura de la violaci\u00f3n\u201d, agravada por la criminalizaci\u00f3n del aborto en el pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>Dividiendo a la clase. Barbarie capitalista y machismo al servicio de la superexplotaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El incremento de la violencia machista no es un hecho aislado, sino una expresi\u00f3n del avance de la barbarie capitalista y del empeoramiento de las condiciones de vida, cuyas principales v\u00edctimas son sus sectores oprimidos.&nbsp;Las mujeres trabajadoras, especialmente las mujeres negras y pobres que sufren con la violencia machista son las mismas que sufren los efectos de la crisis econ\u00f3mica y social.&nbsp;Por eso, 66% de las personas que pasan hambre son mujeres.&nbsp;Son las mismas que, criminalizadas por el aborto, se ven impedidas de ejercer dignamente la maternidad por falta de empleo, o de guarder\u00edas donde dejar a sus hijos para poder trabajar.<\/p>\n<p>Esto demuestra hasta qu\u00e9 punto la opresi\u00f3n es funcional al capitalismo, porque adem\u00e1s de dividir a la clase trabajadora, someter, humillar y victimizar a mujeres, negros, LGBTIs e ind\u00edgenas, funciona tambi\u00e9n como mecanismo de regulaci\u00f3n del mercado de trabajo y factor de sobreexplotaci\u00f3n, pagando salarios m\u00e1s bajos y economizando gastos sociales por medio del trabajo dom\u00e9stico no remunerado de la mujer.<\/p>\n<p>Por eso, al mismo tiempo que luchamos contra el bolsonarismo y la ultraderecha reaccionaria, tampoco podemos confiar en la burgues\u00eda, incluidos los llamados sectores progresistas, que dicen defender la igualdad y la diversidad pero utilizan la opresi\u00f3n para contratar mujeres pagando menos, rebajando la media salarial de toda la clase y aumentando sus propios beneficios.<\/p>\n<p>Sectores como los de Luiza Trajano, K\u00e1tia Abreu o Simone Tebet, apoyaron las reformas laboral y de la seguridad social que impusieron m\u00e1s pobreza y miseria a las mujeres trabajadoras, incluso dificultando romper el ciclo de la violencia machista.&nbsp;Al menos 25% de las mujeres se\u00f1alaron la p\u00e9rdida de empleo y de ingresos como los factores que m\u00e1s pesaron en la ocurrencia de la violencia vivida durante la pandemia.<\/p>\n<p>O los aliados del PT y el PSOL en el frente amplio, como Geraldo Alckmin, quien, cuando fue gobernador de S\u00e3o Paulo, no dud\u00f3 en hacer desalojar el Pinheirinho, dejando sin hogar a decenas de familias encabezadas por mujeres.&nbsp;Es sintom\u00e1tico que la declaraci\u00f3n de Lula sobre el aborto como un problema de salud p\u00fablica haya sido reprendida por la c\u00fapula de la campa\u00f1a por no incomodar al ala conservadora que apoya su candidatura.&nbsp;O que, frente al esc\u00e1ndalo de acoso sexual en la Caixa, se haya limitado a decir que no es ni fiscal ni polic\u00eda para opinar sobre las acusaciones.<\/p>\n<p><strong>Sin conciliaci\u00f3n. Independencia de clase en la lucha contra la opresi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Incluso frente a todos estos casos bizarros de machismo, y a pesar de la urgente necesidad de derrotar a Bolsonaro y su pol\u00edtica de odio, violencia y ataque a los derechos de las mujeres, la direcci\u00f3n del movimiento, hegemonizada por la Marcha Mundial de Mujeres y por el PT, con el apoyo del PSOL, se niega a realizar cualquier lucha y cuando llama, obligada por las circunstancias, es para evitar que el movimiento se salga del camino.&nbsp;En nombre de su estrategia puramente electoral, llama a votar por Lula y confiar en que, en la Presidencia, \u00e9l legalice el aborto e implemente medidas para combatir la violencia, a pesar de que en el gobierno el PT se apoy\u00f3 en estos mismos sectores conservadores que hoy apoyan a Bolsonaro, gobernando para la burgues\u00eda y negociando los derechos de las mujeres, como el tema del aborto o la ley de salario igual por igual trabajo.<\/p>\n<p>La Ley Maria da Penha, sancionada por Lula, fue resultado de la presi\u00f3n del movimiento combinada con la condena del Brasil por parte de la Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos (OEA) por violar los derechos humanos, pero la conquista nunca sali\u00f3 efectivamente del papel, ya que siempre faltaron fondos para su implementaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por su parte, la estrategia del PSOL de limitar la lucha de las mujeres a la elecci\u00f3n de parlamentarias \u201cfeministas\u201d no es para nada progresiva, porque, a diferencia de las candidaturas al servicio del fortalecimiento de las luchas, son las luchas las est\u00e1n al servicio de su estrategia electoral, que, encima de todo, ahora est\u00e1 atada a la Red, cuyo programa incluso est\u00e1 en contra de la legalizaci\u00f3n del aborto.<\/p>\n<p>Por eso, se necesita una alternativa de clase para las mujeres trabajadoras.&nbsp;Por un lado, porque la liberaci\u00f3n de la mujer trabajadora solo es posible con el fin del capitalismo y, por lo tanto, la lucha contra la opresi\u00f3n debe tener siempre una perspectiva socialista, pero tambi\u00e9n porque actualmente hasta las conquistas m\u00e1s puntuales dependen del grado de amenaza que la movilizaci\u00f3n sea capaz de imponer a la burgues\u00eda y el sistema.<\/p>\n<p>La precandidatura de Vera es parte de la b\u00fasqueda por presentar esta alternativa y organizar a las mujeres trabajadoras de manera independiente y colocar al conjunto de la clase a la vanguardia de las luchas contra la opresi\u00f3n y la explotaci\u00f3n, contra el machismo, la violencia y los asedios, por la legalizaci\u00f3n del aborto garantizado por el SUS [Sistema \u00danico de Salud], empleo y derechos, salario igual por igual trabajo, y socializaci\u00f3n del trabajo dom\u00e9stico.<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado en <a href=\"http:\/\/www.pstu.org.br\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.pstu.org.br<\/a>, 6\/7\/2022.-<br \/>\nTraducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: \u00c9rika Andreassy, Secretar\u00eda de Mujeres del PSTU-Brasil<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":71469,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2653,2676,2738,5290],"tags":[17753,13408,6220,2946,17778,17790,6353],"class_list":["post-71326","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-pstu-brasil","category-brasil","category-mujeres","category-opresiones","tag-barbarie-capitalista-y-machismo","tag-erika-andreassy","tag-feminicidios","tag-independencia-de-clase","tag-ley-maria-da-penha","tag-politica-pt-lula-alckmin","tag-violencia-contra-mujeres"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/band.uol_.com_.br_.webp?fit=797%2C458&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/band.uol_.com_.br_.webp?fit=797%2C458&ssl=1","categories_names":["Brasil","Mujeres","Opresiones","PSTU - Brasil"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71326","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=71326"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71326\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":71470,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71326\/revisions\/71470"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/71469"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=71326"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=71326"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=71326"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}