{"id":69180,"date":"2022-03-15T16:26:57","date_gmt":"2022-03-15T16:26:57","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=69180"},"modified":"2024-11-03T13:27:44","modified_gmt":"2024-11-03T13:27:44","slug":"trotski-aprendan-a-pensar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/trotski-aprendan-a-pensar\/","title":{"rendered":"Trotski | Aprendan a pensar"},"content":{"rendered":"<p><strong>Una sugerencia amistosa a ciertos ultraizquierdistas<\/strong> <a name=\"_ftnref1\"><\/a><a href=\"https:\/\/ceip.org.ar\/Aprendan-a-pensar#_ftn1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Le\u00f3n Trotski, 22 de mayo de 1938<\/p>\n<p>Ciertos frase\u00f3logos ultraizquierdistas profesionales intentan a toda costa \u00abcorregir\u00bb las tesis del secretariado de la Cuarta Internacional sobre la guerra, de acuerdo a sus propios prejuicios osificados. Atacan especialmente aquella parte de las tesis que afirma que, en todos los pa\u00edses imperialistas, el partido revolucionario, mientras permanece en una oposici\u00f3n irreconciliable con su propio gobierno en tiempo de guerra, sin embargo, debe moldear su pol\u00edtica pr\u00e1ctica en cada pa\u00eds de acuerdo a la situaci\u00f3n interna y a las agrupaciones internacionales, diferenciando claramente un estado obrero de uno burgu\u00e9s, un pa\u00eds colonial de uno imperialista.<\/p>\n<p>\u00abEl proletariado de un pa\u00eds capitalista que se encuentra en alianza con la URSS<a name=\"_ftnref2\"><\/a><a href=\"https:\/\/ceip.org.ar\/Aprendan-a-pensar#_ftn2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[2]<\/a>\u00a0[afirman las tesis] debe mantener totalmente\u00a0<em>su hostilidad irreconciliable contra el gobierno de su propio pa\u00eds<\/em>. En este sentido su pol\u00edtica no difiere de aquella del proletariado de un pa\u00eds que lucha contra la URSS. Pero en la naturaleza de las acciones pr\u00e1cticas, pueden surgir considerables diferencias dependiendo de la situaci\u00f3n concreta de la guerra.\u00bb [<em>La guerra y la Cuarta Internacional<\/em>, en\u00a0<em>Escritos<\/em>\u00a01933-34]<\/p>\n<p>Los ultraizquierdistas consideran este postulado, cuya exactitud ha sido confirmada por todo el curso de los acontecimientos, como el punto de partida&#8230; del social-patriotismo.<a name=\"_ftnref3\"><\/a><a href=\"https:\/\/ceip.org.ar\/Aprendan-a-pensar#_ftn3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[3]<\/a>\u00a0Como la actitud hacia los gobiernos imperialistas debe ser \u00abla misma\u00bb en todos los pa\u00edses, estos estrategas borran cualquier distinci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de su propio pa\u00eds imperialista. Te\u00f3ricamente su error surge de intentar construir, fundamentalmente, bases diferentes para pol\u00edticas en tiempo de guerra y en tiempo de paz.<\/p>\n<p>Supongamos que ma\u00f1ana estalla una rebeli\u00f3n en la colonia francesa de Argelia bajo la bandera de la independencia nacional y que el gobierno italiano, motivado por sus propios intereses imperialistas, se prepara para enviarle armas a los rebeldes. \u00bfCu\u00e1l debe ser la actitud de los obreros italianos en este caso? Intencionalmente he tomado un ejemplo de rebeli\u00f3n contra un imperialismo\u00a0<em>democr\u00e1tico<\/em>\u00a0con la intervenci\u00f3n a favor de los rebeldes de un imperialismo\u00a0<em>fascista<\/em>. \u00bfDeben los obreros italianos evitar el env\u00edo de armas a los argelinos? Dejemos que los ultraizquierdistas se atrevan a contestar afirmativamente esta pregunta. Cualquier revolucionario, junto con los obreros italianos y los rebeldes argelinos, repudiar\u00edan tal respuesta con indignaci\u00f3n. Aunque al mismo tiempo estallase una huelga general mar\u00edtima en la Italia fascista, los huelguistas deber\u00edan hacer una excepci\u00f3n en favor de aquellos barcos que llevasen ayuda a los esclavos coloniales en rebeli\u00f3n; de otra forma no ser\u00edan sino viles sindicalistas, no revolucionarios proletarios.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, los obreros mar\u00edtimos de Francia, aunque no se enfrenten a ninguna huelga, estar\u00e1n obligados a realizar cualquier esfuerzo para bloquear el embarque de municiones que se pretenda usar contra los rebeldes. S\u00f3lo una pol\u00edtica tal, por parte de los obreros italianos y franceses, constituye la pol\u00edtica del internacionalismo revolucionario.<\/p>\n<p>Sin embargo, \u00bfno significa este que los obreros italianos moderan su lucha, en este caso, contra el r\u00e9gimen fascista? Ni en lo m\u00e1s m\u00ednimo. El fascismo presta \u00abayuda\u00bb a los argelinos tan s\u00f3lo para debilitar a su enemigo, Francia, y extender su mano rapaz sobre sus colonias. Los obreros revolucionarios italianos no olvidan esto en ning\u00fan momento. Hacen un llamado a los argelinos para que no conf\u00eden en su \u00abaliado\u00bb traicionero y, al mismo tiempo contin\u00faan su propia lucha irreconciliable contra el fascismo, \u00abel principal enemigo en su propio pa\u00eds\u00bb. S\u00f3lo en esta forma pueden obtener la confianza de los rebeldes, ayudar a la rebeli\u00f3n y fortalecer su propia posici\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n<p>Si lo anterior es correcto en tiempos de paz, \u00bfpor qu\u00e9 habr\u00eda de ser falso en tiempos de guerra? Todo el mundo conoce el postulado del famoso te\u00f3rico militar alem\u00e1n, Clausewitz, de que la guerra es la continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios. Este pensamiento profundo conduce, naturalmente, a la conclusi\u00f3n de que la lucha contra la guerra no es sino la continuaci\u00f3n de la lucha general del proletariado durante los tiempos de paz. \u00bfDurante las \u00e9pocas de paz rechaza y sabotea el proletariado\u00a0<em>todos<\/em>\u00a0los actos y medidas del gobierno burgu\u00e9s? Aun durante una huelga que cubre toda una ciudad, los trabajadores toman medidas para garantizar el env\u00edo de comida a sus propios distritos, se aseguran de tener agua, que no sufran los hospitales, etc\u00e9tera. Tales medidas no son dictadas por el oportunismo en relaci\u00f3n a la burgues\u00eda, sino que conciernen a los intereses de la misma huelga, a la simpat\u00eda de las masas sumergidas de la ciudad, etc\u00e9tera. Estas reglas elementales de la estrategia proletaria en tiempos de paz conservan tambi\u00e9n todo su rigor en tiempos de guerra.<\/p>\n<p>Una actitud irreconciliable contra el militarismo burgu\u00e9s no significa nunca que el proletariado en todos los casos entre en lucha contra su propio ej\u00e9rcito \u201cnacional\u00bb. Al menos los obreros no interferir\u00edan a soldados que estuviesen extinguiendo un incendio o rescatando gente ahogada durante una inundaci\u00f3n; al contrario, ayudar\u00edan hombro a hombro con los soldados y fraternizar\u00edan con ellos. Y el problema no es exclusivamente para casos de calamidades naturales. Si los fascistas franceses intentasen hoy un golpe de estado y el gobierno de Daladier se encontrase forzado a movilizar sus tropas contra los fascistas, los trabajadores revolucionarios, mientras mantienen su completa independencia pol\u00edtica, luchar\u00edan contra los fascistas al lado de estas tropas. As\u00ed, en numerosos casos, los obreros se ven forzados no s\u00f3lo a permitir y tolerar, sino a apoyar activamente las medidas pr\u00e1cticas del gobierno burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>En el noventa por ciento de los casos, los obreros realmente ponen un signo menos donde la burgues\u00eda pone un m\u00e1s. Sin embargo, en el diez por ciento, se ven forzados a poner el mismo signo que la burgues\u00eda, pero con su propio sello, expresando as\u00ed su desconfianza en ella. La pol\u00edtica del proletariado no se deriva de ninguna manera autom\u00e1ticamente de la pol\u00edtica de la burgues\u00eda, poniendo s\u00f3lo el signo opuesto (esto har\u00eda de cada sectario un estratega magistral). No, el partido revolucionario debe, cada vez, orientarse\u00a0<em>independientemente<\/em>\u00a0tanto en la situaci\u00f3n interna como en la externa, llegando a aquellas conclusiones que mejor corresponden a los intereses del proletariado. Esta regla se aplica tanto al per\u00edodo de guerra como al de paz.<\/p>\n<p>Imaginemos que en la pr\u00f3xima guerra europea el proletariado belga conquista el poder antes que el proletariado franc\u00e9s. Indudablemente Hitler tratar\u00e1 de aplastar al proletariado belga. Con el objetivo de cubrir su propio flanco, el gobierno burgu\u00e9s de Francia\u00a0puede verse obligado a ayudar con armas al gobierno obrero belga. Por supuesto los soviets belgas recoger\u00e1n estas armas con ambas manos. Pero, actuando bajo el principio del derrotismo, \u00bfdeber\u00edan los obreros franceses bloquear el env\u00edo de armas de su propio gobierno al proletariado belga? S\u00f3lo traidores directos o idiotas completos pueden razonar as\u00ed.<\/p>\n<p>La burgues\u00eda francesa enviar\u00eda armas al proletariado belga s\u00f3lo por miedo a un mayor peligro militar y en espera de aplastar m\u00e1s tarde a la revoluci\u00f3n proletaria con sus propias armas. Para los obreros franceses, al contrario, el proletariado belga es el mayor apoyo en la lucha contra su propia burgues\u00eda. El desenlace de la lucha decidir\u00e1, en \u00faltimo an\u00e1lisis, la correlaci\u00f3n de fuerzas dentro de la cual entran como factor muy importante las pol\u00edticas correctas. La primera tarea del partido revolucionario es utilizar la contradicci\u00f3n entre dos pa\u00edses imperialistas, Francia y Alemania, con el objeto de salvar el proletariado belga.<\/p>\n<p>Los escol\u00e1sticos ultraizquierdistas no piensan en t\u00e9rminos concretos sino en abstracciones vac\u00edas. A la\u00a0idea del derrotismo la han transformado en un vac\u00edo semejante. No pueden ver claramente ni el proceso de la guerra, ni el proceso de la revoluci\u00f3n. Buscan una f\u00f3rmula herm\u00e9ticamente cerrada que excluya el aire fresco. Pero una f\u00f3rmula de este tipo no puede ofrecer ninguna orientaci\u00f3n a la vanguardia del proletariado.<\/p>\n<p>Llevar la lucha de clases a su forma m\u00e1s alta -la guerra civil- es la tarea del derrotismo. Pero esta tarea s\u00f3lo puede ser resuelta por medio de la movilizaci\u00f3n revolucionaria de las masas, es decir, ampliando, profundizando y agudizando aquellos m\u00e9todos revolucionarios que constituyen el contenido de la lucha de clases en \u00abtiempos de paz\u00bb. El partido del proletariado no recurre a m\u00e9todos artificiales como quemar almacenes, poner bombas, destruir trenes, etc\u00e9tera, con el objetivo de conseguir la derrota de su propio gobierno. Aunque tuviese \u00e9xito en este camino, la derrota militar no conducir\u00eda de ninguna manera, al \u00e9xito revolucionario, \u00e9xito que s\u00f3lo puede ser garantizado por el movimiento independiente del proletariado. El derrotismo revolucionario s\u00f3lo significa que en la lucha de clases el partido proletario no se detiene ante ninguna consideraci\u00f3n \u00abpatri\u00f3tica\u00bb, porque la derrota de su propio gobierno imperialista, provocada o acelerada por el movimiento de masas revolucionario, es un\u00a0<em>mal<\/em>\u00a0incomparablemente\u00a0<em>menor<\/em>\u00a0que la victoria lograda al precio de la unidad nacional, es decir, por la postraci\u00f3n pol\u00edtica del proletariado. All\u00ed radica el significado completo del derrotismo y este significado es totalmente suficiente.<\/p>\n<p>Por supuesto, los m\u00e9todos de lucha cambian cuando \u00e9sta entra abiertamente en la fase revolucionaria. La guerra civil es una guerra y en este aspecto tiene sus leyes particulares. En una guerra civil bombardear almacenes, destruir trenes y todas las formas de \u201csabotaje\u00bb militar son inevitables. Su conveniencia es decidida exclusivamente por consideraciones militares; la guerra civil contin\u00faa la pol\u00edtica revolucionaria, pero por otros medios, precisamente los militares.<\/p>\n<p>Sin embargo, durante una guerra imperialista, puede haber casos en que el partido revolucionario se vea forzado a recurrir a m\u00e9todos t\u00e9cnico-militares, aunque no sean todav\u00eda una continuaci\u00f3n directa del movimiento revolucionario en su\u00a0<em>propio<\/em>\u00a0pa\u00eds. Si se trata del env\u00edo de armas o tropas contra un gobierno obrero o una rebeli\u00f3n colonial, no s\u00f3lo los m\u00e9todos del boicot y la huelga sino el sabotaje militar directo puede convertirse en pr\u00e1cticos y obligatorios. Recurrir o no a tales medidas depender\u00e1 de las posibilidades pr\u00e1cticas. Si los obreros belgas, al conquistar el poder en tiempos de guerra, tienen sus propios agentes militares en tierra alemana, el deber de estos agentes consistir\u00e1 en no vacilar ante ning\u00fan medio t\u00e9cnico con el objeto de detener las tropas de Hitler. Es absolutamente claro que tambi\u00e9n los obreros revolucionarios\u00a0alemanes est\u00e1n obligados (si pueden) a realizar tareas en favor de la revoluci\u00f3n belga, independientemente del curso general del movimiento revolucionario en\u00a0Alemania misma.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica derrotista, es decir, la pol\u00edtica de la lucha irreconciliable de clases durante tiempos de guerra, no puede consecuentemente ser la \u00abmisma\u00bb en todos los pa\u00edses, as\u00ed como la pol\u00edtica del proletariado no puede ser la misma en tiempos de paz. S\u00f3lo la Comintern de los ep\u00edgonos ha establecido un r\u00e9gimen en el cual los partidos de todos los pa\u00edses inician la marcha simult\u00e1neamente con el pie izquierdo. En la lucha contra este cretinismo burocr\u00e1tico he intentado probar m\u00e1s de una vez que los principios y tareas generales deben ser realizados en cada pa\u00eds de acuerdo a las condiciones internas y externas. Este principio conserva tambi\u00e9n toda su fuerza para tiempos de guerra.<\/p>\n<p>Aquellos ultraizquierdistas que no quieren pensar como marxistas -es que de eso se trata- ser\u00e1n sorprendidos por la guerra. Su pol\u00edtica en tiempos de guerra ser\u00e1 la fatal consumaci\u00f3n de su pol\u00edtica en tiempos de paz. El primer disparo de artiller\u00eda enviar\u00e1 a los ultraizquierdistas a la inexistencia pol\u00edtica o los llevar\u00e1 al campo del social-patriotismo, exactamente como a los anarquistas espa\u00f1oles, aquellos absolutos \u00abnegadores\u00bb del estado, que por las mismas razones se convirtieron en ministros burgueses cuando lleg\u00f3 la guerra. Para poder llevar adelante una pol\u00edtica correcta en tiempos de guerra, debemos aprender a pensar correctamente en tiempos de paz.<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a><a href=\"https:\/\/ceip.org.ar\/Aprendan-a-pensar#_ftnref1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[1]<\/a>\u00a0<em>Aprendan a pensar. New lnternational<\/em>, julio de 1938.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a><a href=\"https:\/\/ceip.org.ar\/Aprendan-a-pensar#_ftnref2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[2]<\/a>\u00a0Podemos dejar aqu\u00ed a un lado la cuesti\u00f3n del car\u00e1cter de clase de la URSS.\u00a0Estamos interesados en la cuesti\u00f3n de una pol\u00edtica en relaci\u00f3n con los estados\u00a0obreros en general o con un pa\u00eds colonial que lucha por su independencia. En cuanto concierne a la naturaleza de clase de la URSS, recomendemos, incidentalmente, a los ultraizquierdistas, mirarse en el espejo del libro de A. Ciliga,\u00a0<em>In the Country of the Big Lie<\/em>. [En el pa\u00eds de la gran mentira.] El autor ultraizquierdista, sin la menor escuela marxista, desarrolla su idea hasta el final, es decir, hasta la abstracci\u00f3n anarco-liberal [ Nota de Le\u00f3n Trotsky].<\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a><a href=\"https:\/\/ceip.org.ar\/Aprendan-a-pensar#_ftnref3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[3]<\/a>\u00a0La se\u00f1ora Simone Weil escribe incluso que nuestra posici\u00f3n es la misma de Plejanov en 1914-1918. por supuesto, Simone Weil tiene el derecho a no comprender nada. Aunque no es necesario que abuse de este derecho. [Nota de Le\u00f3n Trotsky]\u00a0<em>Simone Weil<\/em>\u00a0(1909-1943): intelectual radical francesa quien se convirti\u00f3\u00a0al misticismo y al catolicismo antes de morir de hambre voluntariamente durante la Segunda Guerra Mundial en Inglaterra.\u00a0<em>Georgi Plejanov<\/em>\u00a0(1856-1918): fundador del marxismo ruso, fue dirigente de la facci\u00f3n menchevique\u00a0en 1903. Cuando estall\u00f3 la Primera Guerra Mundial en 1914, apoy\u00f3 al gobierno zarista y se opuso m\u00e1s tarde a la Revoluci\u00f3n de Octubre.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/ceip.org.ar\/Aprendan-a-pensar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/ceip.org.ar\/Aprendan-a-pensar<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una sugerencia amistosa a ciertos ultraizquierdistas [1] Le\u00f3n Trotski, 22 de mayo de 1938 Ciertos frase\u00f3logos ultraizquierdistas profesionales intentan a toda costa \u00abcorregir\u00bb las tesis del secretariado de la Cuarta Internacional sobre la guerra, de acuerdo a sus propios prejuicios osificados. 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