{"id":68342,"date":"2022-01-19T04:27:57","date_gmt":"2022-01-19T04:27:57","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=68342"},"modified":"2024-11-03T13:27:51","modified_gmt":"2024-11-03T13:27:51","slug":"por-una-movilizacion-de-la-clase-obrera-contra-la-gestion-criminal-de-la-crisis-sanitaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/por-una-movilizacion-de-la-clase-obrera-contra-la-gestion-criminal-de-la-crisis-sanitaria\/","title":{"rendered":"\u00a1Por una movilizaci\u00f3n de la clase obrera contra la gesti\u00f3n criminal de la crisis sanitaria!"},"content":{"rendered":"<p><em>Como la \u00faltima oleada de infecciones nos muestra de forma dram\u00e1tica, la pandemia de COVID-19 no ha terminado: la gente sigue estando gravemente enferma y muriendo a causa de la enfermedad. S\u00f3lo en diciembre murieron 1.341 personas en B\u00e9lgica, lo que eleva el total a 28.407. (1) En todo el mundo, las cifras est\u00e1n muy subestimadas y ya superan los 5 millones de muertes. Se trata principalmente de trabajadores pobres con poco acceso a los sistemas sanitarios. Despu\u00e9s de Francia e Italia, B\u00e9lgica tambi\u00e9n ha impuesto un Carnet Seguro Covid (CST), dando una falsa sensaci\u00f3n de seguridad. En lugar de tomar medidas reales para proteger a las personas en riesgo y contener la contaminaci\u00f3n, el gobierno y la patronal presentaron su soluci\u00f3n: el CST, acompa\u00f1ado m\u00e1s recientemente por la flexibilizaci\u00f3n de las pruebas y las medidas de cuarentena.<\/em><\/p>\n<p>Por: Declaraci\u00f3n de la Liga Comunista de los Trabajadores,<\/p>\n<p>Secci\u00f3n OIT-CI en B\u00e9lgica, 15 de enero de 2021<\/p>\n<p>Al igual que la gesti\u00f3n de la pandemia fue criminal desde el principio (sin mascarillas, sin contenci\u00f3n total, reanudaci\u00f3n del trabajo en medio de la pandemia), la gran burgues\u00eda belga impone el CST, que es un paso m\u00e1s en esta direcci\u00f3n: exponer a los trabajadores a los riesgos de la enfermedad para garantizar sus beneficios. Es un paso m\u00e1s en la propaganda que nos han inculcado hasta ahora: que la epidemia ha terminado y que la vida puede seguir como antes si te vacunas o si la prueba es negativa. Con el CST, no es necesario el distanciamiento ni las mascarillas. Es el reino de la libertad individual y, sobre todo, la libertad, exigida por el capital, de volver a circular sin l\u00edmites. Todo esto se hace desafiando el m\u00e1s elemental principio de precauci\u00f3n; desafiando las \u00faltimas pruebas m\u00e9dicas que demuestran que se puede estar enfermo incluso despu\u00e9s de haber tomado la doble dosis de la vacuna; y finalmente, desafiando los datos cient\u00edficos relativos a la posible transmisi\u00f3n por parte de las personas vacunadas, por no hablar de las personas que han hecho las pruebas pero al no estar vacunadas, si contraen el virus, y lo transmiten con mayor virulencia.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la vacunaci\u00f3n, que ser\u00eda una elecci\u00f3n personal, aqu\u00ed tambi\u00e9n entra en juego la l\u00f3gica de la libertad individual: tener su STC para acceder a sus derechos a nivel individual. Para nosotros, si el derecho a la educaci\u00f3n, el ocio, la cultura o el deporte debe estar garantizado para todos, debe aplicarse en un marco colectivo, para que todos puedan beneficiarse de \u00e9l. Corresponde al Estado proponer una organizaci\u00f3n de la cultura, el deporte y la educaci\u00f3n adaptada a la situaci\u00f3n actual aportando recursos adicionales. La oferta debe adaptarse en tiempos de pandemia: hay que disponer de nuevas infraestructuras, ofrecer actividades al aire libre de forma gratuita, reducir los grupos y reforzar el personal de supervisi\u00f3n. En la educaci\u00f3n, la ense\u00f1anza a distancia es una herramienta, pero debe ser limitada. Y, sobre todo, se necesita una inversi\u00f3n masiva para equipar a todos los estudiantes. De lo contrario, las medidas son totalmente discriminatorias para los hijos de los trabajadores m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p>Por otro lado, la l\u00f3gica individualista acaba dividiendo a la poblaci\u00f3n, lo que permite al gobierno decir que son los no vacunados los responsables de la epidemia y decidir el despido de los profesionales sanitarios que no quieren vacunarse, lo que a su vez da a la administraci\u00f3n un excelente argumento para despedir al personal. Creemos que la principal raz\u00f3n por la que muchos trabajadores est\u00e1n en contra de la vacunaci\u00f3n es que el gobierno ha demostrado que no se preocupa por nuestra salud, sino por los beneficios de los empresarios y la industria farmac\u00e9utica. Lo cual es cierto, efectivamente el beneficio es muy alto, pero eso no significa que no debamos vacunarnos. Como escribieron nuestros compa\u00f1eros italianos, la pandemia es de hecho una oportunidad para este sector: \u00abal igual que las guerras imperialistas lo son para la industria armament\u00edstica y los terremotos para la industria de la construcci\u00f3n\u00bb. Pero nuestro objetivo inmediato y prioritario es sobrevivir a la pandemia, porque s\u00f3lo sobreviviendo podremos luchar por un mundo sin jefes y sin beneficios.\u00bb (2)<\/p>\n<p>Una prueba de esta desastrosa gesti\u00f3n, fuente leg\u00edtima de desconfianza, fue el triste ejemplo de la vergonzosa decisi\u00f3n del Comit\u00e9 de Concertaci\u00f3n (CODECO) en diciembre de cerrar las escuelas una semana antes de las vacaciones, dejando todos los dem\u00e1s sectores abiertos. Para nosotros, est\u00e1 claro que no hay que despedir a los cuidadores, al personal sanitario que no quiere vacunarse, sino al gobierno, que ha gestionado esta crisis poniendo en riesgo sus vidas, no proporcionando ning\u00fan equipo de protecci\u00f3n, neg\u00e1ndose a contratar masivamente. Y ha puesto en riesgo la salud de todos los trabajadores al no pagar el 100% de los salarios en caso de cuarentena y no organizar adecuadamente los centros de trabajo; al dejar que el virus circule en los transportes p\u00fablicos; al negarse a invertir masivamente en atenci\u00f3n sanitaria.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, para la gran burgues\u00eda, el CST tambi\u00e9n es una buena medida, ya que representa un paso m\u00e1s en la gesti\u00f3n autoritaria y liberticida de la sociedad. De hecho, el CST significa m\u00e1s control social, m\u00e1s polic\u00eda (guardias de seguridad), controles en los caf\u00e9s, en los museos, en los cines. Y, por supuesto, un mayor control de las manifestaciones, concentraciones y reuniones. Y todo ello en nombre de la \u00ablucha contra la pandemia\u00bb.<\/p>\n<p><em>Convocatoria de la manifestaci\u00f3n \u00abPor la libertad\u00bb del 21 de noviembre de 2021<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abTodos juntos por la libertad\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Esta polarizaci\u00f3n entre los vacunados y los no vacunados permite a la derecha y a la extrema derecha canalizar el descontento de muchos trabajadores. Las manifestaciones del 21 de noviembre y siguientes reunieron a decenas de miles de personas. Pero aunque muchos de los participantes ten\u00edan reivindicaciones progresistas, todos estaban unidos por el lado reaccionario de la \u00ablibertad individual\u00bb, por los <em>anti-vax<\/em> que no quieren vacunarse, no quieren llevar mascarillas y as\u00ed contagiar a los dem\u00e1s. Esta es la libertad de la peque\u00f1a burgues\u00eda, para dirigir sus negocios con las menores restricciones posibles, sin importar los riesgos. Debemos advertir a los trabajadores que participaron en estas manifestaciones que esta libertad ser\u00e1 utilizada ma\u00f1ana por las fuerzas sociales reaccionarias que organizan estas concentraciones para reprimir nuestras acciones y piquetes en nombre de la \u00ablibertad de trabajo\u00bb. Y si toleran, por oportunismo, a personas de origen extranjero en sus manifestaciones, ma\u00f1ana les dar\u00e1n una paliza porque reclamar\u00e1n la \u00ablibertad\u00bb de decidir qui\u00e9n puede estar o no en \u00absu\u00bb territorio belga.<\/p>\n<p><strong>Una campa\u00f1a de vacunaci\u00f3n para garantizar los beneficios<\/strong><\/p>\n<p>Aunque la vacuna es un arma muy importante en la lucha contra el COVID-19, no es la \u00fanica soluci\u00f3n, tiene sus l\u00edmites y debe combinarse con medidas de precauci\u00f3n, como el distanciamiento, el uso de mascarilla y la higiene de las manos, as\u00ed como la realizaci\u00f3n de pruebas masivas. Estos \u00faltimos, s\u00f3lo son gratuitos bajo ciertas condiciones, lo que limita su eficacia. En cuanto al rastreo (seguimiento), est\u00e1 tan mal hecho que su organizaci\u00f3n deber\u00eda ser completamente revisada.<\/p>\n<p>En los pa\u00edses donde se llev\u00f3 a cabo la campa\u00f1a de vacunaci\u00f3n masiva de la poblaci\u00f3n, lo hizo la burgues\u00eda para que los trabajadores volvieran a sus puestos de trabajo lo antes posible, no para proteger a la poblaci\u00f3n de forma eficaz.<\/p>\n<p>Por su parte, el sector farmac\u00e9utico hace todo lo posible para obtener el m\u00e1ximo beneficio de la producci\u00f3n de vacunas sin pretender erradicar la pandemia. Los beneficios son a\u00fan m\u00e1s enormes porque la investigaci\u00f3n ha sido financiada principalmente por los Estados, es decir, por nosotros.<\/p>\n<p>Para cualquier epidemi\u00f3logo serio, es obvio que para acabar con la pandemia y evitar mutaciones del virus, hay que vacunar a toda la poblaci\u00f3n mundial simult\u00e1neamente. Pero aqu\u00ed vemos un l\u00edmite inherente al sistema capitalista. El capitalismo se ha globalizado para obtener cada vez m\u00e1s beneficios, explotando cada vez m\u00e1s a los trabajadores y los recursos naturales, y contaminando cada vez m\u00e1s. Esta es su l\u00f3gica interna y profunda. Y cuando llega una pandemia mundial que amenaza su propio funcionamiento, es incapaz de gestionar este reto sanitario a escala global. Porque esto significar\u00eda tambi\u00e9n reducir o incluso anular los m\u00e1rgenes de beneficio de las vacunas para ofrecerlas a todos; eliminar las patentes que proh\u00edben a otras empresas y estados producirlas. El resultado es que los pa\u00edses pobres dependen de la caridad de los pa\u00edses ricos, o s\u00f3lo pueden permitirse vacunas menos eficaces, un verdadero apartheid de las vacunas. Adem\u00e1s, para encontrar una soluci\u00f3n a esta pandemia, la burgues\u00eda tampoco deber\u00eda haber destruido por completo los sistemas sanitarios del mundo, con el pretexto de pagar las deudas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, si no distribuimos vacunas a los Estados que no pueden producirlas, si no organizamos una vacunaci\u00f3n internacional coordinada, inevitablemente surgir\u00e1n nuevas variantes, que corren el riesgo de prolongar esta pandemia durante mucho tiempo. La variante Omicron lo demuestra claramente. Por el momento parece ser menos peligrosa, pero tambi\u00e9n podr\u00eda mutar en otra variante m\u00e1s mortal. Por lo tanto, el fin de las patentes de vacunas es una necesidad inmediata, frente a la criminal gesti\u00f3n capitalista de esta pandemia.<\/p>\n<p>A\u00f1adamos que en esta campa\u00f1a de vacunaci\u00f3n, inevitablemente acompa\u00f1ada de posibles efectos secundarios, no hay ninguna consideraci\u00f3n de riesgo por parte del Estado. De hecho, seg\u00fan una cl\u00e1usula aceptada por la UE, las consecuencias de los efectos secundarios son responsabilidad de los Estados y, por lo tanto, se discuten lo menos posible, lo que hace muy complicado su reconocimiento. Lo que hay que hacer es una campa\u00f1a de vacunaci\u00f3n que tenga en cuenta los riesgos existentes relacionados con las vacunas. Es necesario decidir con estos criterios qu\u00e9 vacuna es adecuada para qui\u00e9n; y, excluir a los trabajadores de riesgo, autoriz\u00e1ndoles a quedarse en casa con el 100% de su salario garantizado. Pero, por supuesto, tal campa\u00f1a de salud p\u00fablica, aunque posible con los datos existentes, no interesa a la burgues\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Por una lucha eficaz contra el COVID-19<\/strong><\/p>\n<p>Lo que le interesa a la burgues\u00eda es lo que mencionamos anteriormente: la m\u00e1xima apertura de todos los comercios e industrias, para que podamos ir a trabajar. Porque nuestro trabajo es la \u00fanica fuente de ingresos de esta clase parasitaria.<\/p>\n<p>Si es gracioso decir CODECON, es un eslogan populista, porque los ministros son cualquier cosa menos idiotas cuando se trata de estar a disposici\u00f3n de los jefes. As\u00ed que medidas que parecen incoherentes, como dejar abiertos negocios no esenciales cuando se est\u00e1 cerrando el sector cultural, son en realidad perfectamente coherentes en su l\u00f3gica capitalista, porque el beneficio tiene prioridad, no la cultura. Esto s\u00f3lo es contradictorio si asumimos que nuestros l\u00edderes est\u00e1n haciendo todo lo posible para luchar contra esta pandemia y proteger nuestras vidas, lo cual no es el caso.<\/p>\n<p>Por lo tanto, tendremos que ir en contra de sus medidas que sirven a la econom\u00eda capitalista y que proh\u00edben el sacrificio de los beneficios patronales pero permiten el sacrificio de la vida de los trabajadores. Por eso estamos a favor de la m\u00e1xima reducci\u00f3n de personal en los puestos de trabajo no esenciales, para la reorganizaci\u00f3n segura de todos los puestos de trabajo por parte de nuestras organizaciones. \u00a1Debemos imponer las medidas que consideremos necesarias para nuestra seguridad! Y la primera medida que se reclama es el pago del 100% del salario en caso de cuarentena o imposibilidad de acudir al trabajo por el cierre de colegios o guarder\u00edas.<\/p>\n<p>Para luchar eficazmente contra la pandemia, estamos m\u00e1s que nunca a favor de una campa\u00f1a internacional de vacunaci\u00f3n masiva, dirigida por los trabajadores y sus organizaciones. Una campa\u00f1a con informaci\u00f3n clara y coherente, no una serie de mensajes contradictorios y presentaciones de PowerPoint incomprensibles.<\/p>\n<p>Recomendamos a los trabajadores y a sus familias que se atengan a las normas de seguridad sanitaria: \u00a1la pandemia no ha acabado, no ha terminado! Mantengamos una distancia de seguridad y usemos mascarillas en lugares cerrados y cuando estemos a menos de 1,5 metros de alguien que no conocemos.<\/p>\n<p><strong>Contin\u00faa la austeridad y la destrucci\u00f3n de nuestros derechos sociales<\/strong><\/p>\n<p>Recordemos que la crisis econ\u00f3mica mundial, agravada por la pandemia, contin\u00faa. La continua ca\u00edda de los beneficios, reforzada por la pandemia, es la principal raz\u00f3n de esta pol\u00edtica de \u00abnormalidad\u00bb que minimiza los riesgos actuales de COVID-19.<\/p>\n<p>Los gobiernos siguen imponiendo medidas de austeridad cada vez m\u00e1s severas. Pero esto pasa casi desapercibido ya que utilizan la situaci\u00f3n sanitaria para tapar cualquier debate e informaci\u00f3n sobre las reformas del gobierno. Uno de los principales ejes de la declaraci\u00f3n pol\u00edtica de nuestro gobierno federal de octubre de 2021 es la reincorporaci\u00f3n al trabajo de los trabajadores con enfermedades de larga duraci\u00f3n (*). Persiguen el \u00abfraude\u00bb social pero no la delincuencia financiera, y los empresarios y los ricos que no pagan impuestos pueden estar tranquilos. Los despidos masivos contin\u00faan y la explotaci\u00f3n laboral no hace m\u00e1s que aumentar. Y cuando una empresa como <em>Logistics<\/em>, que pertenece al grupo alem\u00e1n <em>Kuehne+Nagel<\/em> y ha obtenido enormes beneficios, gracias sobre todo a la pandemia, anuncia el despido de casi 600 trabajadores en <em>Nivelles<\/em>, nuestras direcciones sindicales aceptan el proceso de despido colectivo y \u00abcalman\u00bb a los valientes trabajadores que han emprendido la lucha. El \u00faltimo acuerdo aceptado por los negociadores sindicales confirma el despido masivo e incluso prev\u00e9 el cierre del centro en junio en lugar de octubre de 2022. En el acuerdo, los trabajadores recibieron permiso para \u00abcambiar de trabajo sin compensaci\u00f3n\u00bb, \u00a1pero no se salvar\u00e1 ning\u00fan puesto de trabajo!<\/p>\n<p><em>(*) N.T. Pacientes que est\u00e1n fuera del mercado de trabajo por enfermedad grave, como el c\u00e1ncer o por incapacidad f\u00edsica o mental.<\/em><\/p>\n<p>Es la misma estrategia defensiva y derrotista que adoptan nuestros dirigentes sindicales en las negociaciones de la lucha de los empleados de <em>Lidl<\/em>, cuando defienden las migajas que les da la direcci\u00f3n en lugar de endurecer el movimiento y extenderlo a toda B\u00e9lgica. Con los mismos \u00abdesfiles\u00bb de siempre, pretenden luchar por la recuperaci\u00f3n del poder adquisitivo o por nuestras libertades sindicales, sin ni siquiera plantear reivindicaciones ofensivas, como la vuelta de la inclusi\u00f3n del petr\u00f3leo en el \u00edndice de precios o la supresi\u00f3n de los servicios m\u00ednimos en el transporte p\u00fablico en caso de huelga (**).<\/p>\n<p><em>(**). N.T. Utilizamos \u00abdesfiles\u00bb porque son manifestaciones rituales, que siempre siguen el mismo recorrido en la capital, que s\u00f3lo sirven para canalizar la ira de los trabajadores y movilizar principalmente al aparato sindical.<\/em><\/p>\n<p>Estamos cansados de este derrotismo. Estamos cansados de que nos aplasten con la subida de las facturas del gas y la electricidad, cansados de los salarios de miseria y de la gesti\u00f3n criminal de la pandemia que a menudo nos lleva a llorar la p\u00e9rdida de nuestros seres queridos. Ya no debemos esperar nada de la estrategia de nuestras direcciones sindicales, anquilosadas en la colaboraci\u00f3n de clases. Nuestras poderosas organizaciones sindicales deben estar al servicio de nuestras luchas, no al servicio del amiguismo con el Estado y la patronal. Tenemos que empezar a discutir una estrategia alternativa para dirigir nuestras luchas, en cada uno de los sectores en los que nos encontramos. Y esto comienza con la discusi\u00f3n entre nosotros, en la base, y la elecci\u00f3n de los comit\u00e9s de lucha. Porque no habr\u00e1 soluci\u00f3n a la crisis econ\u00f3mica ni a la pandemia, sin nuestra organizaci\u00f3n colectiva, nuestra movilizaci\u00f3n en huelgas masivas que pongan de rodillas a la patronal. Y a todos los que esperan ganar un poco m\u00e1s empujando suavemente el rumbo actual de nuestros dirigentes sindicales hacia la izquierda, les decimos que la colaboraci\u00f3n de clases no puede producir m\u00e1s que el mantenimiento de la explotaci\u00f3n capitalista y la desmoralizaci\u00f3n de los trabajadores. La \u00fanica soluci\u00f3n es la ruptura total con esta pol\u00edtica y su sustituci\u00f3n por un sindicalismo de base combativo.<\/p>\n<p><strong>Por una movilizaci\u00f3n masiva que exija solidaridad en la gesti\u00f3n de la crisis<\/strong><\/p>\n<p>En Europa se est\u00e1n produciendo numerosas manifestaciones contra las medidas restrictivas. A menudo son muy progresistas, como las numerosas movilizaciones de este verano en Francia. Tenemos que aprovechar este movimiento, que fue desencadenado por el profundo sentimiento de nuestra clase de que el sistema capitalista y sus gobiernos son la fuente de todos nuestros problemas. Pero las manifestaciones de la derecha nacionalista y de la extrema derecha no son ciertamente el lugar para expresar nuestras reivindicaciones, porque no reclaman ninguna soluci\u00f3n colectiva: es el s\u00e1lvese quien pueda. Por el contrario, debemos apoyar y desarrollar movilizaciones de nuestra clase que propongan soluciones colectivas, como las de los cuidadores, contra una gesti\u00f3n autoritaria y capitalista de la crisis y por medidas solidarias y educativas.<\/p>\n<p>La \u00fanica soluci\u00f3n es movilizarse, no contra la sanidad p\u00fablica, sino por una gesti\u00f3n colectiva de la pandemia, por un salario garantizado, por un compromiso masivo con la sanidad, por la apertura de centros de salud COVID que alivien los hospitales y permitan el tratamiento del resto de la poblaci\u00f3n, por una ayuda masiva a los peque\u00f1os aut\u00f3nomos que est\u00e1n pagando un alto precio por la crisis sanitaria. Y s\u00f3lo a trav\u00e9s de estas movilizaciones podremos avanzar hacia el derrocamiento del sistema capitalista.<\/p>\n<p><em>Covid Safe Ticket<\/em> no es la soluci\u00f3n. La pandemia a\u00fan no ha terminado: \u00a1prot\u00e9gete!<\/p>\n<p>Por una gran campa\u00f1a internacional de vacunaci\u00f3n<\/p>\n<p>Fin inmediato de las patentes. Nacionalizaci\u00f3n del sector farmac\u00e9utico<\/p>\n<p>Aumento general de los salarios y las prestaciones. Volver a incluir el petr\u00f3leo en el \u00edndice de precios.<\/p>\n<p>\u00a1Por la unidad de los trabajadores en lucha, de los colectivos obreros, de las delegaciones sindicales combativas!<\/p>\n<p>\u00a1Abajo la colaboraci\u00f3n de clase de nuestros dirigentes sindicales!<\/p>\n<ol>\n<li>Datos para el periodo del 28\/11.2021 al 4\/01.2022. Ver <a href=\"https:\/\/www.sciensano.be\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.sciensano.be\/<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/litci.org\/fr\/italie-green-pass-et-vaccins-entre-propagande-et-folie\">https:\/\/litci.org\/fr\/italie-green-pass-et-vaccins-entre-propagande-et-folie<\/a><\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como la \u00faltima oleada de infecciones nos muestra de forma dram\u00e1tica, la pandemia de COVID-19 no ha terminado: la gente sigue estando gravemente enferma y muriendo a causa de la enfermedad. S\u00f3lo en diciembre murieron 1.341 personas en B\u00e9lgica, lo que eleva el total a 28.407. 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