{"id":67834,"date":"2022-01-10T17:35:38","date_gmt":"2022-01-10T17:35:38","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=67834"},"modified":"2024-11-03T13:27:52","modified_gmt":"2024-11-03T13:27:52","slug":"intentos-de-revolucion-politica-bloque-sovietico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/intentos-de-revolucion-politica-bloque-sovietico\/","title":{"rendered":"Los intentos de revoluci\u00f3n pol\u00edtica en el bloque sovi\u00e9tico"},"content":{"rendered":"<p><em>Nadie analiz\u00f3 con tanta profundidad como Le\u00f3n Trotsky el car\u00e1cter del Estado sovi\u00e9tico luego del triunfo de la contrarrevoluci\u00f3n estalinista. En 1936, en medio del auge econ\u00f3mico experimentado por la URSS, cuando los hechos parec\u00edan confirmar la justeza de las teor\u00edas y la pol\u00edtica de la casta burocr\u00e1tica, Trotsky public\u00f3 un libro titulado <strong>La revoluci\u00f3n traicionada<\/strong>. En esta obra, que deber\u00eda ser estudiada por cualquiera que pretenda comprender el derrotero de los antiguos Estados obreros, el futuro fundador de la IV Internacional no solo analiz\u00f3 la degeneraci\u00f3n y las contradicciones del Estado sovi\u00e9tico sino que, adem\u00e1s, realiz\u00f3 una previsi\u00f3n acertada de la restauraci\u00f3n capitalista, medio siglo antes de que ese proceso comenzara.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por Daniel Sugasti<\/p>\n<p>El libro pretend\u00eda responder a un hecho in\u00e9dito, con enorme impacto pol\u00edtico: la degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica del primer Estado obrero de la historia. Ese proceso, muy contradictorio, era fuente de confusi\u00f3n y duras pol\u00e9micas, incluso entre los miembros de la llamada Oposici\u00f3n de Izquierda Internacional, la organizaci\u00f3n dirigida por Trotsky para enfrentar la contrarrevoluci\u00f3n estalinista.<\/p>\n<p>Se trataba, ante todo, de caracterizar cient\u00edficamente el car\u00e1cter de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Sin ello, la tarea de elaborar un programa revolucionario era imposible. En la d\u00e9cada de 1930, mientras el mundo capitalista se sumerg\u00eda en una crisis terrible, la econom\u00eda sovi\u00e9tica crec\u00eda de modo impresionante. Trotsky plante\u00f3 que la base de los sorprendentes indicadores econ\u00f3micos deb\u00eda buscarse en la expropiaci\u00f3n de la propiedad burguesa, la estatizaci\u00f3n de los principales medios de producci\u00f3n, la planificaci\u00f3n de la econom\u00eda y el monopolio estatal del comercio exterior; es decir, en las conquistas establecidas por la revoluci\u00f3n socialista de 1917, no en la pol\u00edtica burocr\u00e1tica del estalinismo. Explic\u00f3 que la camarilla del Kremlin manten\u00eda esas bases sociales solo en la medida en que estas constitu\u00edan la fuente de sus privilegios materiales, aunque paralelamente las socavaban de manera paulatina.<\/p>\n<p>Las conquistas de la revoluci\u00f3n socialista permitieron que, en la d\u00e9cada de 1940, la URSS saltara de ser un pa\u00eds materialmente atrasado a erigirse en la segunda potencia econ\u00f3mica y militar del mundo.<\/p>\n<p>\u00bfSignifica esto que, como aseguraban los bur\u00f3cratas, la URSS hab\u00eda alcanzado el socialismo? Trotsky rechaz\u00f3 categ\u00f3ricamente tal cosa. \u00c9l caracteriz\u00f3 que la URSS era un Estado obrero que degener\u00f3 a partir de que la burocracia estalinista usurp\u00f3 el poder pol\u00edtico a los soviets (consejos) y, con ello, ese aparato dej\u00f3 de ser un instrumento al servicio de la clase obrera y la revoluci\u00f3n mundial para convertirse en lo opuesto, es decir, un instrumento de represi\u00f3n interna y un freno para cualquier proceso revolucionario internacional.<\/p>\n<p>La din\u00e1mica de la casta burocr\u00e1tica, a la que solo le interesaba aumentar sus privilegios, llevaba a un sabotaje de la econom\u00eda planificada y de las bases sociales del Estado obrero, puesto que la direcci\u00f3n econ\u00f3mica no era discutida democr\u00e1ticamente por la clase obrera. Por eso, para el estalinismo, fue fundamental liquidar la democracia sovi\u00e9tica e instaurar un r\u00e9gimen totalitario, que apel\u00f3 siempre a m\u00e9todos de guerra civil contra la clase trabajadora. Un r\u00e9gimen pol\u00edtico \u2013aunque sostenido sobre bases econ\u00f3mico-sociales opuestas\u2013 gemelo al fascismo. En consecuencia, los planes econ\u00f3micos no estaban al servicio de responder a las necesidades de la clase obrera sino a los intereses mezquinos de la burocracia.<\/p>\n<p>Sintetizando: la burocracia expropi\u00f3 pol\u00edticamente el dominio de la clase obrera sobre el Estado, esteriliz\u00f3 los soviets, liquidando su car\u00e1cter de clase y anulando su contenido revolucionario. De los soviets solo qued\u00f3 un cascar\u00f3n vac\u00edo. Sobre la base de esa pol\u00edtica contrarrevolucionaria se impuso una dictadura <em>contra <\/em>el proletariado.<\/p>\n<p>Acerca de las contradicciones de las relaciones de clase en la URSS, Trotsky demostr\u00f3 que la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda no hab\u00eda eliminado las clases, al contrario de lo que dec\u00eda el estalinismo, sino que la burgues\u00eda se reconstru\u00eda por medio de la peque\u00f1oburgues\u00eda rural y urbana, as\u00ed como por la propia burocracia privilegiada. No solo la URSS estaba lejos de ser un \u201cpa\u00eds socialista\u201d, sino que ni siquiera hab\u00eda llegado al nivel de las econom\u00edas capitalistas avanzadas. Toda la cuesti\u00f3n resid\u00eda en que, de acuerdo con el marxismo, es imposible que un pa\u00eds llegue al socialismo de manera aislada. El proletariado puede tomar el poder en un determinado pa\u00eds y poner en marcha una econom\u00eda de transici\u00f3n al socialismo, pero el socialismo como sistema solo es posible en escala mundial, esto es, presupone la derrota del imperialismo.<\/p>\n<p>De hecho, la propia existencia de un Estado policiaco, una terrible dictadura contra la clase obrera y los sectores populares, era demostraci\u00f3n, por un lado, del atraso material de la econom\u00eda sovi\u00e9tica; por otro, prueba irrefutable de que nunca existi\u00f3 \u201csocialismo\u201d en la URSS. Esto es as\u00ed, en primer lugar, porque la transici\u00f3n al socialismo presupone una amplia democracia obrera, esto es, el control por proletariado de su propio Estado. En segundo lugar, porque el socialismo exige, a la par, la una desaparici\u00f3n gradual del Estado en su rumbo al comunismo.<\/p>\n<p>El \u201cEstado obrero degenerado\u201d, con todo, era un elemento contradictorio dentro de la econom\u00eda mundial dominada por el imperialismo. En alg\u00fan momento, esa contradicci\u00f3n deb\u00eda resolverse. O bien por una extensi\u00f3n de la revoluci\u00f3n socialista a los pa\u00edses capitalistas m\u00e1s avanzados, o bien por la v\u00eda de la restauraci\u00f3n capitalista en los Estados obreros.<\/p>\n<p>En ese sentido, Trotsky plante\u00f3 que exist\u00edan tres hip\u00f3tesis para la evoluci\u00f3n de esa formaci\u00f3n econ\u00f3mico-social contradictoria.<\/p>\n<p>La primera era que una revoluci\u00f3n dirigida por un partido revolucionario, \u201cque tenga todas las cualidades del viejo partido bolchevique\u201d, derrocase a la burocracia y regenerase el Estado sovi\u00e9tico. Esto significar\u00eda, seg\u00fan defini\u00f3, una revoluci\u00f3n pol\u00edtica:<\/p>\n<p><em>\u201cLa revoluci\u00f3n que la burocracia prepara en contra de s\u00ed misma no ser\u00e1 social como la de octubre de 1917, pues no tratar\u00e1 de cambiar las bases econ\u00f3micas de la sociedad ni de reemplazar una forma de propiedad por otra. La historia ha conocido, adem\u00e1s de las revoluciones sociales que sustituyeron el r\u00e9gimen feudal por el burgu\u00e9s, revoluciones pol\u00edticas que, sin tocar los fundamentos econ\u00f3micos de la sociedad, derriban las viejas formaciones dirigentes (1830 y 1848 en Francia; febrero de 1917, en Rusia). La subversi\u00f3n de la casta bonapartista tendr\u00e1, naturalmente, profundas consecuencias sociales; pero no saldr\u00e1 del marco de una revoluci\u00f3n pol\u00edtica\u201d<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>En otras palabras, ser\u00eda una revoluci\u00f3n en el r\u00e9gimen pol\u00edtico, no en el car\u00e1cter de clase de Estado. El trotskista argentino y fundador de la LIT-CI, Nahuel Moreno, resumir\u00e1 esta definici\u00f3n en 1980:<\/p>\n<p><em>\u201cEs que la revoluci\u00f3n pol\u00edtica es una verdadera revoluci\u00f3n porque refleja la lucha encarnizada, mortal, entre distintos sectores sociales, no clases, pero s\u00ed sectores sociales. La revoluci\u00f3n pol\u00edtica es la revoluci\u00f3n de la base obrera y popular contra la aristocracia obrera y sus funcionarios, es decir, sus burocracias. Es pol\u00edtica porque es la lucha encarnizada de <\/em>un sector<em> de la clase obrera contra <\/em>otro sector<em> o contra sus funcionarios. Y decimos que es una verdadera revoluci\u00f3n porque el movimiento obrero tendr\u00e1 que movilizarse masivamente para sacar de la direcci\u00f3n de sus organizaciones a este sector, que luchar\u00e1 a muerte para defender sus privilegios\u201d<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>Una revoluci\u00f3n de esta naturaleza, de acuerdo con Trotsky:<\/p>\n<p><em>\u201c[\u2026] comenzar\u00eda por restablecer la democracia en los sindicatos y en los soviets. Podr\u00eda y deber\u00eda restablecer la libertad de los partidos sovi\u00e9ticos. Con las masas, a la cabeza de las masas, proceder\u00eda a una limpieza implacable de los servicios del Estado; abolir\u00eda los grados, las condecoraciones, los privilegios, y restringir\u00eda la desigualdad en la retribuci\u00f3n del trabajo, en la medida que lo permitieran la econom\u00eda y el Estado. Dar\u00eda a la juventud la posibilidad de pensar libremente, de aprender, de criticar, en una palabra, de formarse. Introducir\u00eda profundas modificaciones en el reparto de la renta nacional, conforme la voluntad de las masas obreras y campesinas. No tendr\u00eda que recurrir a medidas revolucionarias en materia de propiedad. Continuar\u00eda y ahondar\u00eda la experiencia de la econom\u00eda planificada. Despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n pol\u00edtica, despu\u00e9s de la ca\u00edda de la burocracia, el proletariado realizar\u00eda en la econom\u00eda important\u00edsimas reformas sin que necesitara una nueva revoluci\u00f3n social\u201d<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>La segunda hip\u00f3tesis consist\u00eda en que la contrarrevoluci\u00f3n triunfase por medio de \u201cun partido burgu\u00e9s\u201d que restaurase el capitalismo. Esta hubiera sido una contrarrevoluci\u00f3n social, no pol\u00edtica: <em>\u201cAunque la burocracia sovi\u00e9tica haya hecho mucho por la restauraci\u00f3n burguesa, el nuevo r\u00e9gimen se ver\u00eda obligado a llevar a cabo, en el r\u00e9gimen de la propiedad y el modo de gesti\u00f3n, una verdadera revoluci\u00f3n y no una simple reforma\u201d<\/em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p>Pero exist\u00eda una tercera hip\u00f3tesis: que la burocracia continuase en el poder por un per\u00edodo relativamente prolongado. En ese caso, \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda? Trotsky desarroll\u00f3 esta alternativa en <em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em>:<\/p>\n<p><em>\u201cLa burocracia contin\u00faa a la cabeza del Estado. La evoluci\u00f3n de las relaciones sociales no cesa. Es evidente que no puede pensarse que la burocracia abdicar\u00e1 en favor de la igualdad socialista [\u2026] en el futuro, ser\u00e1 inevitable que busque apoyo en las relaciones de propiedad. Probablemente se objetar\u00e1 que poco importan al funcionario elevado las formas de propiedad de las que obtiene sus ingresos. Esto es ignorar la inestabilidad de los derechos de la burocracia y el problema de su descendencia. El reciente culto de la familia sovi\u00e9tica no ha ca\u00eddo del cielo. Los privilegios que no se pueden legar a los hijos pierden la mitad de su valor; y el derecho de testar es inseparable del derecho de la propiedad. <strong>No basta ser director de trust, hay que ser accionista. La victoria de la burocracia en ese sector decisivo crear\u00eda una nueva clase poseedora<\/strong><strong>.<\/strong> Por el contrario, la victoria del proletariado sobre la burocracia se\u00f1alar\u00eda el renacimiento de la revoluci\u00f3n socialista\u201d<\/em><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>Dicho de otro modo, si la burocracia lograba mantenerse en el poder del Estado obrero, esa misma casta restaurar\u00eda el capitalismo y, al hacerlo, se transformar\u00eda en clase poseedora, en una nueva burgues\u00eda.<\/p>\n<p>En el Programa de Transici\u00f3n, el programa con el que se fund\u00f3 la Cuarta Internacional en 1938, Trotsky plante\u00f3 este problema de modo m\u00e1s categ\u00f3rico:<\/p>\n<p><em>\u201cEl pron\u00f3stico pol\u00edtico tiene un car\u00e1cter alternativo: o la burocracia se transforma cada vez m\u00e1s en \u00f3rgano de la burgues\u00eda mundial dentro del Estado Obrero, derriba las nuevas formas de propiedad y vuelve el pa\u00eds al capitalismo; o la clase obrera aplasta a la burocracia y abre el camino hacia el socialismo\u201d<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>En resumen: si la clase obrera sovi\u00e9tica no protagonizaba una revoluci\u00f3n pol\u00edtica que derrocara el Termidor estalinista, pero al mismo tiempo salvaguardara las relaciones de propiedad no capitalistas, la restauraci\u00f3n capitalista, tarde o temprano, ser\u00eda un hecho.<\/p>\n<p>Lamentablemente \u2013aunque no sin lucha, como veremos\u2013 esta fue la hip\u00f3tesis, anticipada de manera brillante por Trotsky, que se confirm\u00f3 en la realidad.<\/p>\n<p>A mediados de la d\u00e9cada de 1980, la direcci\u00f3n de Mija\u00edl Gorbachov, junto con la c\u00fapula de la KGB, tomaron la determinaci\u00f3n de restaurar el capitalismo. En 1986, el XXVII del Partido Comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica (PCUS) inici\u00f3 el proceso de desmoste de toda la estructura del Estado obrero en tres sentidos principales: la liquidaci\u00f3n de la propiedad socializada de los principales medios de producci\u00f3n; el fin del monopolio del comercio exterior; el fin de la econom\u00eda planificada. La restauraci\u00f3n burguesa, de hecho, hab\u00eda comenzado mucho antes en la ex Yugoslavia y en China. En nuestros d\u00edas, todos los ex Estados obreros son pa\u00edses capitalistas, en todos rige la econom\u00eda de mercado.<\/p>\n<div id=\"attachment_68206\" style=\"width: 1716px\" class=\"wp-caption alignright\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-68206\" class=\"size-full wp-image-68206\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/rusia-estados_unidos-misiles_418469287_131464357_1706x960.jpg?resize=1706%2C960&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1706\" height=\"960\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/rusia-estados_unidos-misiles_418469287_131464357_1706x960.jpg?w=1706&amp;ssl=1 1706w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/rusia-estados_unidos-misiles_418469287_131464357_1706x960.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/rusia-estados_unidos-misiles_418469287_131464357_1706x960.jpg?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/rusia-estados_unidos-misiles_418469287_131464357_1706x960.jpg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/rusia-estados_unidos-misiles_418469287_131464357_1706x960.jpg?resize=1536%2C864&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/rusia-estados_unidos-misiles_418469287_131464357_1706x960.jpg?resize=746%2C420&amp;ssl=1 746w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/rusia-estados_unidos-misiles_418469287_131464357_1706x960.jpg?resize=640%2C360&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/rusia-estados_unidos-misiles_418469287_131464357_1706x960.jpg?resize=681%2C383&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p id=\"caption-attachment-68206\" class=\"wp-caption-text\">Gorbachov y Reagan<\/p><\/div>\n<p>La restauraci\u00f3n del capitalismo es el balance hist\u00f3rico del estalinismo. La ideolog\u00eda oficial del \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d, imperante desde 1924, implicaba una renuncia a la perspectiva de la revoluci\u00f3n socialista mundial. Esa proposici\u00f3n \u2013una tosca falsificaci\u00f3n del marxismo\u2013 nunca pas\u00f3 de una teor\u00eda justificativa de las concepciones nacionalistas arraigadas en la burocracia sovi\u00e9tica y de su principal inter\u00e9s: ampliar sus privilegios materiales. Esto tuvo una derivaci\u00f3n en el canon de la pol\u00edtica internacional de la URSS: la \u201ccoexistencia pac\u00edfica\u201d con el imperialismo, formulada en la segunda posguerra, pero aplicada desde antes<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>La historia emiti\u00f3 su veredicto. La restauraci\u00f3n del capitalismo en los ex Estados obreros es la prueba del fracaso de las teor\u00edas del socialismo en un solo pa\u00eds y de la coexistencia pac\u00edfica con el imperialismo. La historia confirm\u00f3, en un per\u00edodo relativamente corto, que no existe ninguna posibilidad de llegar al socialismo en la arena nacional; que ese nuevo tipo de sociedad \u2013superior en todos los sentidos al capitalismo\u2013 solo podr\u00e1 alcanzarse por medio de una revoluci\u00f3n mundial que destruya al imperialismo. El socialismo ser\u00e1 mundial o no ser\u00e1. La realidad demostr\u00f3, en definitiva, que la transici\u00f3n al socialismo es inconcebible sin un r\u00e9gimen pol\u00edtico de amplia democracia obrera, puesto que la pol\u00edtica contrarrevolucionaria de la casta burocr\u00e1tica \u2013una excrecencia social ajena al proletariado\u2013 en escala nacional e internacional, socaba las bases econ\u00f3mico-sociales de cualquier Estado obrero y, tarde o temprano, impone un retroceso hacia el capitalismo.<\/p>\n<h6><strong>Las \u201cdemocracias populares\u201d<\/strong><\/h6>\n<p>El final de la Segunda Guerra Mundial impone un reordenamiento en el sistema internacional de Estados, sellado por los acuerdos establecidos en las conferencias de Yalta y Potsdam en 1945, entre Roosevelt-Truman (EEUU), Churchill y Stalin.<\/p>\n<div id=\"attachment_68207\" style=\"width: 1209px\" class=\"wp-caption alignright\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-68207\" class=\"size-full wp-image-68207\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/17551672_605.jpg?resize=1199%2C674&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1199\" height=\"674\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/17551672_605.jpg?w=1199&amp;ssl=1 1199w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/17551672_605.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/17551672_605.jpg?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/17551672_605.jpg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/17551672_605.jpg?resize=747%2C420&amp;ssl=1 747w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/17551672_605.jpg?resize=640%2C360&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/17551672_605.jpg?resize=681%2C383&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p id=\"caption-attachment-68207\" class=\"wp-caption-text\">Churchill, Roosevelt y Stalin<\/p><\/div>\n<p>La burocracia sovi\u00e9tica, siguiendo la l\u00f3gica de la coexistencia pac\u00edfica que rese\u00f1amos, pacta con el imperialismo una nueva divisi\u00f3n del mundo. Las potencias imperialistas, por un lado, reconoc\u00edan a la URSS el derecho de establecer un \u201cbloque\u201d de naciones aliadas en el Centro y Este de Europa. Por otro, Stalin se compromet\u00eda a impedir la revoluci\u00f3n en el resto de Europa y en el mundo, especialmente en los pa\u00edses en que la resistencia al nazismo estaba dirigida por los partidos comunistas. El compromiso con los jefes imperialistas evit\u00f3 la toma del poder en pa\u00edses como Francia, Italia y Grecia. El Kremlin solo estaba interesado en consolidar su \u00e1rea de influencia que, seg\u00fan su teor\u00eda, \u201ccoexistir\u00eda\u201d pac\u00edficamente con el mundo capitalista. As\u00ed naci\u00f3 la divisi\u00f3n oficial entre \u201cdos campos\u201d, \u201cdos sistemas\u201d: los \u201cEstados imperialistas\u201d y los \u201cEstados amantes de la Paz\u201d.<\/p>\n<p>En el contexto del avance militar sovi\u00e9tico rumbo a Berl\u00edn, el Ej\u00e9rcito Rojo liber\u00f3 del yugo nazi a una franja de pa\u00edses en los cuales, concluida la contienda, mantuvo una ocupaci\u00f3n militar. Este fue el punto inicial de la conformaci\u00f3n del llamado \u201cbloque del Este\u201d, o glacis sovi\u00e9tico, una cadena de Estados controlados, <em>manu militari<\/em>, por la burocracia estalinista. Esos \u201cpa\u00edses sat\u00e9lites\u201d fung\u00edan de \u201ccolch\u00f3n\u201d entre la Europa imperialista y la URSS: Alemania Oriental, Polonia, Checoslovaquia, Hungr\u00eda, Ruman\u00eda, Bulgaria, Yugoslavia (hasta 1948) y Albania (hasta 1960).<\/p>\n<div id=\"attachment_67836\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-67836\" class=\"size-full wp-image-67836\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/1949_Mao_and_Stalin.jpg?resize=640%2C416&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"416\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/1949_Mao_and_Stalin.jpg?w=640&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/1949_Mao_and_Stalin.jpg?resize=300%2C194&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><p id=\"caption-attachment-67836\" class=\"wp-caption-text\">Stalin, Mao y otros dirigentes del bloque sovi\u00e9tico en 1949<\/p><\/div>\n<p>Entre 1945 y 1948, Stalin impuls\u00f3 las llamadas \u201cnuevas democracias\u201d, esto es, gobiernos de unidad con facciones burguesas (frentes populares), preservando las formas de un r\u00e9gimen multipartidista y el ritual de las elecciones parlamentarias, pero bajo la tutela del ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico. En el comienzo, la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n permaneci\u00f3 casi intacta. Pero esta pol\u00edtica cambi\u00f3 en 1948, debido fundamentalmente a la presi\u00f3n imperialista, concretada en la doctrina Truman y con el Plan Marshall. Mosc\u00fa orienta que los partidos comunistas locales se hagan con la totalidad del poder, e impulsa la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda. Surgen, as\u00ed, reg\u00edmenes de partido \u00fanico calcados del modelo estalinista ruso<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. Es decir, en el contexto de condiciones objetivas excepcionales y en contra de sus intenciones originales, el Kremlin extiende la estructura social y el r\u00e9gimen bonapartista vigente dentro de la URSS, pero ese cambio no es producto de una revoluci\u00f3n obrera (como la de octubre de 1917) sino, esencialmente, de la ocupaci\u00f3n militar del Ej\u00e9rcito Rojo en esos pa\u00edses de Europa central y oriental<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>As\u00ed surgieron nuevos Estados obreros, pero burocratizados desde su g\u00e9nesis<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>. Es decir, si bien se expropi\u00f3 a los capitalistas y se planificaron esas econom\u00edas, el poder pol\u00edtico qued\u00f3 en manos de una burocracia privilegiada y enemiga ac\u00e9rrima de la democracia obrera.<\/p>\n<p>Este es el comienzo de las pretendidas \u201cdemocracias populares\u201d, un bloque de pa\u00edses explotados econ\u00f3micamente y oprimidos por el chovinismo ruso. Fueron Estados dominados por una ocupaci\u00f3n militar extranjera permanente. La opresi\u00f3n de Mosc\u00fa, como veremos en otro apartado, plantear\u00e1 una y otra vez, y de modo dram\u00e1tico, el problema nacional.<\/p>\n<p>El significado pol\u00edtico de las \u201cdemocracias populares\u201d anim\u00f3 una intensa pol\u00e9mica acerca de qu\u00e9 eran esos nuevos Estados. En las filas del trotskismo, que estaba extremadamente debilitado por el asesinato de Trotsky en 1940, la extensi\u00f3n de la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda a esos pa\u00edses hizo que corrientes como la dirigida por Michel Pablo y Ernest Mandel sostuvieran que el estalinismo, bajo ciertas condiciones, era capaz de cumplir un papel revolucionario. De ah\u00ed la propuesta de ese sector de impulsar la pol\u00edtica de \u201centrismo sui generis\u201d en los partidos comunistas; lo que en los hechos implicaba la disoluci\u00f3n del trotskismo en el aparto estalinista. Otro sector, en el que se cuenta a la corriente morenista, rechaz\u00f3 rotundamente esa capitulaci\u00f3n y defini\u00f3 el glacis sovi\u00e9tico como \u201cEstados obreros deformados\u201d. Las consecuencias pr\u00e1cticas de este debate, as\u00ed como los m\u00e9todos burocr\u00e1ticos de la facci\u00f3n Pablo-Mandel, precipitaron la primera gran ruptura dentro del trotskismo de posguerra, en 1953.<\/p>\n<p>En 1957, Nahuel Moreno sintetiz\u00f3 el proceso que origin\u00f3 el bloque del Este. Esta base conceptual ser\u00e1 crucial para comprender las revoluciones pol\u00edticas y su din\u00e1mica.<\/p>\n<p><em>\u201cDesde el fin de la Segunda Guerra Mundial, Rusia se ha transformado en un pa\u00eds que explota a otras naciones y a sus trabajadores. Aprovechando el ascenso revolucionario de las masas en la posguerra, que aterroriz\u00f3 al imperialismo y al capitalismo, y la presencia del Ej\u00e9rcito Rojo en el Este europeo, la burocracia rusa negoci\u00f3 con el imperialismo el reconocimiento de su influencia sobre la regi\u00f3n. Para ampliar su esfera de influencia en el mundo la burocracia \u2018pag\u00f3\u2019 entregando la revoluci\u00f3n, y el estalinismo se transform\u00f3 desde ese momento en el principal sost\u00e9n del debilitado y semiderruido r\u00e9gimen capitalista en Europa [\u2026] Como resultado de esta negociaci\u00f3n surgieron las \u2018Democracias Populares\u2019 en Europa del Este, y en ellas los jerarcas del Kremlin establecieron \u2013luego de muchas \u2018limpiezas\u2019\u2013, sus agencias burocr\u00e1ticas nacionales\u201d<\/em><a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>En el terreno de la lucha de clases mundial, dig\u00e1moslo de paso, la conformaci\u00f3n del glacis sovi\u00e9tico, junto con el triunfo de la Revoluci\u00f3n China de 1949, inaugur\u00f3 una nueva etapa en escala mundial: un largo per\u00edodo de victorias t\u00e1cticas \u2013la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda en un tercio del planeta como producto de la tremenda presi\u00f3n de la movilizaci\u00f3n revolucionaria de las masas, sobre todo en China\u2013, aunque en el contexto de una derrota estrat\u00e9gica. Moreno siempre habl\u00f3 de que esa enorme conquista encerraba la terrible contradicci\u00f3n de que ese proceso fortaleci\u00f3 al principal aparato contrarrevolucionario de la historia, el estalinismo, agudizando as\u00ed la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n<p><em>\u201cSin embargo <\/em>\u2013dicen las Tesis de fundaci\u00f3n de la LIT-CI en 1982\u2013<em>, estos colosales procesos revolucionarios no han logrado llenar la necesidad objetiva de la revoluci\u00f3n socialista mundial. Por el contrario, hemos llegado a una situaci\u00f3n contradictoria, parad\u00f3jica: el m\u00e1s grande triunfo logrado en el curso de este proceso revolucionario \u2013la expropiaci\u00f3n del capitalismo en un tercio de la humanidad y la constituci\u00f3n de m\u00e1s de una decena de Estados obreros\u2013 pareciera volverse en contra. En tanto que, dirigidos por las burocracias, los Estados obreros nacionales se han convertido en obst\u00e1culos en el camino de la revoluci\u00f3n mundial\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><strong>[12]<\/strong><\/a>.<\/em><\/p>\n<p>Dada la caracterizaci\u00f3n de esos nuevos Estados obreros deformados, Moreno plante\u00f3 los ejes generales del programa trotskista en esos pa\u00edses. La precisi\u00f3n alude a la pol\u00e9mica con Pablo y Mandel:<\/p>\n<p><em>\u201cEl programa elaborado por la Cuarta Internacional para la zona dominada por la burocracia y para la misma URSS es sencillo, y gira alrededor de dos pilares: revoluci\u00f3n pol\u00edtica y derecho a la autodeterminaci\u00f3n de las naciones que son dominadas por la URSS. Este programa fue actualizado en la posguerra con un agregado de fundamental importancia para los pa\u00edses ocupados por el Ej\u00e9rcito Rojo: \u00a1Que se vaya el Ej\u00e9rcito Rojo para que cada pa\u00eds haga lo que quiera! \u00a1Que el Ej\u00e9rcito Rojo d\u00e9 el ejemplo no ocupando ni dominando ning\u00fan pa\u00eds! Esta conquista te\u00f3rica y program\u00e1tica cost\u00f3 a\u00f1os a nuestro movimiento [\u2026]\u201d<\/em><a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p>\n<p>Esta apretada s\u00edntesis del escenario de posguerra en el Este europeo y de las bases program\u00e1ticas del ala principista del trotskismo, servir\u00e1n para entender los procesos surgidos de la crisis mundial del aparato estalinista<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>. Un primer hito de esta crisis es, sin duda, la muerte de Stalin, ocurrida el 5 de marzo de 1953. Luego de tres d\u00e9cadas de \u201cculto a la personalidad\u201d, la desaparici\u00f3n del infalible \u201cgu\u00eda genial de los pueblos\u201d no pod\u00eda menos que estremecer el poder de la burocracia. No es casualidad que, pocos meses despu\u00e9s, estallara el primer proceso de revoluci\u00f3n pol\u00edtica. El primero de muchos intentos que, aunque derrotados, confirmar\u00edan la tendencia apuntada por Trotsky<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>.<\/p>\n<h6><strong>El levantamiento obrero en Berl\u00edn oriental<\/strong><\/h6>\n<p>Entre el 16 y 17 de junio de 1953, una huelga iniciada por los obreros de la construcci\u00f3n en Berl\u00edn oriental deriv\u00f3 en una rebeli\u00f3n que se extendi\u00f3 a lo largo y ancho de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica de Alemania (RDA). Cerca de medio mill\u00f3n de obreros cruzaron los brazos, y aproximadamente un mill\u00f3n de alemanes orientales tomaron las calles en 700 ciudades y localidades.<\/p>\n<p>La gota que colm\u00f3 el vaso fue la disposici\u00f3n de elevaci\u00f3n del ritmo de producci\u00f3n sin aumento salarial. En efecto, a finales de mayo el gobierno de la RDA resolvi\u00f3 un aumento de 10% de la cuota de producci\u00f3n. Si los obreros de una determinada rama industrial no alcanzaban las metas que establec\u00eda la burocracia, sus salarios ser\u00edan rebajados.<\/p>\n<p>Las constantes exigencias de aumento de la productividad eran particularmente odiosas para la clase obrera de un pa\u00eds en ruinas, que soportaba maniatada las penurias materiales, sin ninguna libertad democr\u00e1tica efectiva. Por otra parte, exist\u00eda una amplia conciencia de que las metas para acelerar el desarrollo de la industria pesada en la RDA eran parte de un plan econ\u00f3mico dise\u00f1ado para satisfacer las demandas de la econom\u00eda sovi\u00e9tica, no las necesidades b\u00e1sicas de los trabajadores alemanes. Dado el car\u00e1cter totalitario del r\u00e9gimen, ni las cuotas de producci\u00f3n ni ninguna medida econ\u00f3mica eran decididas por los trabajadores sino por los bur\u00f3cratas, en primer lugar, los de Mosc\u00fa. La electricidad, el carb\u00f3n, la calefacci\u00f3n, todo estaba racionado. La nueva cuota de producci\u00f3n representaba un ataque a las castigadas condiciones de vida. En la industria de la construcci\u00f3n, por ejemplo, implicaba un corte salarial particularmente duro: entre 10 y 15% para los obreros no calificados; la mitad o m\u00e1s para los calificados.<\/p>\n<p>Esta ofensiva de la burocracia contra los obreros estaba encuadrada en la pol\u00edtica del \u201cnuevo curso\u201d, oficializada el 9 de junio de 1953 por el Comit\u00e9 Central del SED<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>, el partido gobernante. Justificada por los malos indicadores econ\u00f3micos, la nueva pol\u00edtica signific\u00f3 una serie de concesiones a la burgues\u00eda, la peque\u00f1oburgues\u00eda y las iglesias: cr\u00e9ditos facilitados, desnacionalizaci\u00f3n de empresas, menos entregas de los campesinos al Estado, amnist\u00eda para pol\u00edticos burgueses corruptos en prisi\u00f3n, entre otras regal\u00edas. El \u201cnuevo curso\u201d, por otro lado, no establec\u00eda ninguna mejora material para la clase obrera.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica de crecimiento desproporcionado de la industria pesada, en detrimento de la producci\u00f3n de bienes de consumo b\u00e1sico, redundaba en desabastecimiento y carest\u00eda para los alemanes orientales. La propia burocracia, una vez que estall\u00f3 la rebeli\u00f3n, debi\u00f3 reconocer este hecho. En su edici\u00f3n del 17 de junio, el diario del SED admiti\u00f3 que <em>\u201cel desarrollo forzoso de la industria pesada ha llevado [\u2026] a la restricci\u00f3n de la industria de los medios de consumo. Esto ha impedido el aumento ulterior del nivel de vida\u201d<\/em><a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>.<\/p>\n<p>Alboroto en Berl\u00edn oriental. El 16 de junio, los alba\u00f1iles de todas las obras de la avenida Stalin (<em>Stalinallee<\/em>) decidieron democr\u00e1ticamente entrar en huelga y marchar hacia la \u201cCasa de los Ministerios\u201d para exigir al gobierno \u201ccomunista\u201d la derogaci\u00f3n de la nueva cuota de producci\u00f3n. Esta decisi\u00f3n fue precedida de una serie de debates. Ya el 8 de junio, los obreros del block 40 de la <em>Stalinallee<\/em>, de los cuales 75% eran miembros del SED, hab\u00edan votado una resoluci\u00f3n contraria a esa imposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Al comienzo, los huelguistas no ten\u00edan otra intenci\u00f3n que entregar sus demandas por escrito a las autoridades. As\u00ed, desfilaron bajo una pancarta roja que dec\u00eda: \u201c\u00a1Exigimos una reducci\u00f3n de la cuota!\u201d. En la medida en que los alba\u00f1iles avanzaban, miles de otros trabajadores se unieron a la columna coreando otro tipo de demandas: <em>\u201c\u00a1Obreros, un\u00edos!\u201d, \u201c\u00a1La uni\u00f3n es la fuerza!\u201d, \u201c\u00a1Queremos elecciones libres!\u201d, \u201c\u00a1Queremos ser libres, no esclavos!\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Cuando la marcha lleg\u00f3 a su destino, no fueron recibidos por \u201cel camarada\u201d Walter Ulbricht, secretario general del SED, sino por funcionarios secundarios. Esto enfureci\u00f3 a los presentes. Ante una muchedumbre de cerca de 10.000 personas, un orador expuso un pliego de reivindicaciones: cancelaci\u00f3n de los aumentos de la cuota de producci\u00f3n; reducci\u00f3n de 40% de los precios en las tiendas del Estado; aumento general del nivel de los obreros; abandonar el intento de crear un ej\u00e9rcito; elecciones libres en Alemania; democratizar el partido y los sindicatos. Dada la indiferencia de la burocracia, los obreros decidieron convocar una huelga general para el d\u00eda siguiente. Una cr\u00f3nica de la \u00e9poca menciona c\u00f3mo los obreros, enardecidos, encaraban a su interlocutor estalinista, grit\u00e1ndole: \u201c\u00a1Nosotros somos los verdaderos comunistas, no t\u00fa!\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>. Durante la noche, las actividades para preparar la huelga fueron fren\u00e9ticas. Entre un d\u00eda y otro, hubo asambleas por todas partes y se formaron comit\u00e9s de f\u00e1brica. Los debates tocaban asuntos que iban mucho m\u00e1s all\u00e1 de las demandas meramente econ\u00f3micas, como la exigencia de que se pagaran los d\u00edas de huelga y que no hubiera represalias contra los miembros de los comit\u00e9s; reducci\u00f3n de las remuneraciones policiales; libertad para los presos pol\u00edticos; dimisi\u00f3n del gobierno; establecimiento de elecciones secretas, generales y libres, que asegurasen una victoria obrera en una Alemania reunificada.<\/p>\n<p>La huelga general del 17 de junio fue un \u00e9xito rotundo. M\u00e1s de 150.000 obreros, principalmente metal\u00fargicos, alba\u00f1iles y del transporte, ocuparon las calles del sector sovi\u00e9tico de Berl\u00edn. Delegaciones de obreros de la Alemania occidental se unieron a la lucha. En todos los centros industriales de la RDA estallaban asambleas, mociones de solidaridad, toda suerte de protestas. Surgieron comit\u00e9s de f\u00e1bricas y hasta embriones de soviets (consejos de obreros). La radicalizaci\u00f3n de los trabajadores fue muy acelerada. En cuesti\u00f3n de horas, la huelga de los alba\u00f1iles de la avenida Stalin se hab\u00eda convertido en un aut\u00e9ntico levantamiento revolucionario que hac\u00eda tambalear a la burocracia estalinista.<\/p>\n<div id=\"attachment_67837\" style=\"width: 1034px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-67837\" class=\"size-full wp-image-67837\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Berlin-1953.jpg?resize=1024%2C640&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Berlin-1953.jpg?w=1024&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Berlin-1953.jpg?resize=300%2C188&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Berlin-1953.jpg?resize=768%2C480&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Berlin-1953.jpg?resize=672%2C420&amp;ssl=1 672w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Berlin-1953.jpg?resize=640%2C400&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Berlin-1953.jpg?resize=681%2C426&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p id=\"caption-attachment-67837\" class=\"wp-caption-text\">Tanque sovi\u00e9tico en las calles de Berl\u00edn oriental, 1953<\/p><\/div>\n<p>Pero la huelga como tal no se extendi\u00f3 al sector occidental. La burocracia obrera del Oeste logr\u00f3 impedir la unificaci\u00f3n de la lucha.<\/p>\n<p>Los mandamases de la RDA, espantados, pidieron socorro a Mosc\u00fa. Hab\u00edan perdido el control de la situaci\u00f3n. Entonces, m\u00e1s de 20.000 soldados rusos con el apoyo de tanques del Ej\u00e9rcito Rojo estacionado en Alemania Oriental, adem\u00e1s de 8.000 efectivos de la polic\u00eda local (<em>Volkspolizei<\/em>), irrumpieron en las calles para aplastar la sublevaci\u00f3n. Los tanques se abrieron paso entre la multitud, que in\u00fatilmente arrojaba piedras y cualquier cosa que tuvieran a mano. Los rusos no dudaron en abrir fuego para dispersar la manifestaci\u00f3n. El informe oficial admite que m\u00e1s de 50 personas murieron. Otras estimaciones hablan de centenares de muertos durante la represi\u00f3n. La rebeli\u00f3n obrera hab\u00eda sido sofocada.<\/p>\n<p>En los d\u00edas que siguieron a la masacre, la Justicia de la RDA y tribunales militares sovi\u00e9ticos juzgaron sumariamente a centenares de personas. Hubo ejecuciones y torturas en las c\u00e1rceles de la temible polic\u00eda pol\u00edtica, la Stasi. Por primera vez, la burocracia cerr\u00f3 el sector oriental, aisl\u00e1ndolo del resto de la ciudad, un preludio del futuro Muro de Berl\u00edn.<\/p>\n<p>Con todo, despu\u00e9s de la jornada del 17 de junio hubo huelgas y protestas en muchas localidades. Pero la derrota hab\u00eda sido sellada en Berl\u00edn. El gobierno estalinista de Grotewohl-Ulbricht fue salvado por la intervenci\u00f3n de los tanques sovi\u00e9ticos. Otto Nuschke, uno de los vicepresidentes del Consejo de Ministros, declar\u00f3: <em>\u201cLos rusos tienen raz\u00f3n en emplear los tanques, pues, en tanto que potencia de ocupaci\u00f3n, es su deber el restablecimiento del orden\u201d<\/em><a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>. El primer acto de revoluci\u00f3n pol\u00edtica, aunque fugaz, ser\u00eda un ejemplo para los pueblos de otros pa\u00edses del Este. Demostr\u00f3 que la burocracia no era omnipotente.<\/p>\n<h6><strong>La revoluci\u00f3n h\u00fangara de 1956<\/strong><\/h6>\n<p>Entre el 23 de octubre y el 10 de noviembre de 1956, Hungr\u00eda fue escenario de una revoluci\u00f3n obrera y popular contra el r\u00e9gimen burocr\u00e1tico estalinista. Fue un proceso mucho m\u00e1s amplio y profundo que el de la huelga general berlinesa. Sin embargo, como se sabe, corri\u00f3 la misma suerte que sus hermanos de clase alemanes. La revoluci\u00f3n pol\u00edtica h\u00fangara terminar\u00eda aplastada por el Ej\u00e9rcito Rojo, no sin antes legar una referencia de combatividad que inspirar\u00eda futuros procesos en el Este europeo.<\/p>\n<p>Dos antecedentes importantes. En febrero de 1956 se celebra el XX Congreso del PCUS, en el que Nikita Jrushchov denuncia los \u201ccr\u00edmenes de Stalin\u201d \u2013 de los cuales \u00e9l tambi\u00e9n fue part\u00edcipe\u2013, condena el \u201cculto a la personalidad\u201d del antiguo l\u00edder sovi\u00e9tico y promete reformas en el Estado y el partido. El \u201cDiscurso secreto\u201d anunciaba una \u201cdesestalinizaci\u00f3n\u201d de la sociedad sovi\u00e9tica, una medida concebida para responder a la crisis planteada por la muerte de Stalin, dentro de la propia burocracia. Tambi\u00e9n respond\u00eda a las presiones de un descontento de masas que crec\u00eda en el \u00e1rea de influencia sovi\u00e9tica. Nahuel Moreno coment\u00f3 las distintas interpretaciones sobre la maniobra de Jrushchov y su ala dentro la camarilla:<\/p>\n<p><em>\u201cEl XX Congreso sirvi\u00f3, de paso, para que las tendencias reformistas del movimiento obrero \u2013desde los tito\u00edstas hasta la secta pablista\u2013 abrigaran esperanzas sobre una v\u00eda pac\u00edfica, tranquila, reformista, para hacer la revoluci\u00f3n pol\u00edtica contra la burocracia. En oposici\u00f3n a ellos, nosotros afirmamos que el XX Congreso mostraba que la presi\u00f3n de las masas era tan potente que anunciaba la proximidad de un enfrentamiento total, de conjunto, de las masas contra la burocracia, que no pod\u00eda dejar de ser contrarrevolucionaria. Los hechos <\/em>[se refiere a la revoluci\u00f3n h\u00fangara]<em> tambi\u00e9n en esto, nos han dado la raz\u00f3n\u201d<\/em><a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p>En efecto, los cambios anunciados pronto se revelar\u00edan cosm\u00e9ticos. No exist\u00eda ninguna intenci\u00f3n de democratizar el aparato estalinista. Sin embargo, el temblor ocasionado por el XX Congreso hizo que sectores de los partidos comunistas de Europa oriental, pero principalmente los pueblos de esos pa\u00edses, concibieran su resultado como el inicio de una apertura real. Las masas de los Estados del Glacis percibieron, como m\u00ednimo, una brecha que pod\u00eda ser aprovechada. Pero cuando se pusieron en movimiento para ensancharla, canalizando sus leg\u00edtimas aspiraciones materiales y democr\u00e1ticas, la supuesta \u201cdesestalinizaci\u00f3n\u201d expuso toda su falsedad. La respuesta fue la misma de siempre: calumnias, persecuci\u00f3n, represi\u00f3n inmisericorde.<\/p>\n<p>La primera muestra de ello fue Pozna\u0144 (Polonia), el segundo antecedente inmediato de la revoluci\u00f3n h\u00fangara. Entre el 28 y el 30 de junio de 1956, m\u00e1s de cien mil obreros de la f\u00e1brica Cegielski entraron en huelga por mejores condiciones de trabajo y de vida. La protesta fue sofocada por la acci\u00f3n de m\u00e1s de 10.000 soldados y 400 tanques del ej\u00e9rcito polaco, comandado por oficiales rusos. El saldo fue de m\u00e1s de 70 muertos, cerca de 600 heridos y centenares de opositores presos. Aunque la propaganda estalinista acus\u00f3 a los manifestantes de \u201canticomunistas\u201d o \u201cagentes provocadores contrarrevolucionarios e imperialistas\u201d, la realidad es que los huelguistas entonaban <em>La Internacional<\/em> mientras desfilaban con pancartas que dec\u00edan <em>\u201cExigimos pan\u201d<\/em>. Pozna\u0144 fue, a su vez, antecedente del llamado \u201cOctubre polaco\u201d del mismo a\u00f1o. Luego de la represi\u00f3n en Pozna\u0144, consciente de que hab\u00eda un despertar democr\u00e1tico y un influjo de autodeterminaci\u00f3n nacional en curso, la dictadura del Partido Obrero Unificado Polaco (PZPR, en sus siglas en polaco) resolvi\u00f3 un aumento de 50% de los salarios, adem\u00e1s de prometer cambios pol\u00edticos.<\/p>\n<div id=\"attachment_67838\" style=\"width: 1034px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-67838\" class=\"size-full wp-image-67838\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Poznan_1956.Polonia.jpg?resize=1024%2C959&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"959\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Poznan_1956.Polonia.jpg?w=1024&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Poznan_1956.Polonia.jpg?resize=300%2C281&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Poznan_1956.Polonia.jpg?resize=768%2C719&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Poznan_1956.Polonia.jpg?resize=448%2C420&amp;ssl=1 448w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Poznan_1956.Polonia.jpg?resize=640%2C599&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Poznan_1956.Polonia.jpg?resize=681%2C638&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p id=\"caption-attachment-67838\" class=\"wp-caption-text\">Huelga de obreros polacos en Poznan, 1956<\/p><\/div>\n<p>Pero el descontento popular no hab\u00eda sido suprimido. A la muerte de Stalin, en el caso polaco debe sumarse la muerte, ocurrida menos de un a\u00f1o despu\u00e9s del escandaloso XX Congreso del PCUS, del entonces secretario general del partido, Boles\u0142aw Bierut, conocido como el \u201cStalin de Polonia\u201d. As\u00ed, la crisis del \u201cala dura\u201d del estalinismo polaco se agudiz\u00f3 a tal punto que el propio aparato rehabilit\u00f3 a un dirigente \u201cmoderado\u201d, W\u0142adys\u0142aw Gomu\u0142ka, para que asumiera el poder. Mosc\u00fa amenaz\u00f3 con invadir el pa\u00eds. Nuevas protestas populares estallaron. Una delegaci\u00f3n sovi\u00e9tica, liderada por el propio Jrushchov, fue hasta Polonia para impedir la ascensi\u00f3n de Gomu\u0142ka. Pero este ten\u00eda el respaldo del ej\u00e9rcito polaco y gozaba de credibilidad entre el pueblo. Luego de tensas negociaciones, el Kremlin cedi\u00f3 ante los cambios, luego de obtener la plena garant\u00eda de que Gomu\u0142ka y los suyos no implicaban ninguna amenaza seria al dominio ruso ni pretend\u00edan romper con el Pacto de Varsovia. El nuevo l\u00edder polaco hab\u00eda ganado la pulseada apoy\u00e1ndose h\u00e1bilmente en la bronca popular hacia Mosc\u00fa. Los bur\u00f3cratas polacos conquistar\u00edan as\u00ed una mayor autonom\u00eda en los asuntos internos. El 24 de octubre de 1956, en el auge de su popularidad, ante una multitudinaria demostraci\u00f3n en Varsovia, Gomu\u0142ka pidi\u00f3 el fin de las manifestaciones, repiti\u00f3 promesas y, como respuesta a las aspiraciones nacionales, asegur\u00f3 una \u201cnueva v\u00eda de socialismo\u201d, una suerte de \u201ccomunismo nacional polaco\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_67840\" style=\"width: 1078px\" class=\"wp-caption alignright\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-67840\" class=\"size-full wp-image-67840\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Gomulka.1956.jpeg?resize=1068%2C600&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1068\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Gomulka.1956.jpeg?w=1068&amp;ssl=1 1068w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Gomulka.1956.jpeg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Gomulka.1956.jpeg?resize=1024%2C575&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Gomulka.1956.jpeg?resize=768%2C431&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Gomulka.1956.jpeg?resize=748%2C420&amp;ssl=1 748w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Gomulka.1956.jpeg?resize=640%2C360&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Gomulka.1956.jpeg?resize=681%2C383&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p id=\"caption-attachment-67840\" class=\"wp-caption-text\">Gomulka ante una multitud en Varsovia, 24 de octubre de 1956<\/p><\/div>\n<p>Moreno da las razones que explican el hecho de que Polonia no haya sido invadida por la URSS en 1956: <em>\u201cGomu\u0142ka era una garant\u00eda para Mosc\u00fa y al mismo tiempo gozaba del apoyo de los trabajadores, por haber sido perseguido por Stalin; el Kremlin no se atrevi\u00f3 a enfrentar simult\u00e1neamente a Hungr\u00eda y a Polonia y opt\u00f3 por reprimir militarmente el peligro h\u00fangaro, m\u00e1s inmediato (la influencia de la Iglesia cat\u00f3lica sobre el movimiento de masas polaco actuaba como \u00faltima salvaguarda contrarrevolucionaria de la propia burocracia)\u2026\u201d<\/em><a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>.<\/p>\n<p>El proceso polaco fue seguido con suma atenci\u00f3n en Hungr\u00eda, donde tambi\u00e9n imperaba una terrible dictadura estalinista. La clase obrera no ten\u00eda ninguna participaci\u00f3n en las decisiones pol\u00edticas ni econ\u00f3micas, controladas por la c\u00fapula del Partido de los Trabajadores H\u00fangaros (MDP, en sus siglas en h\u00fangaro)<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a> que, a su vez, estaba bajo tutela de Mosc\u00fa. En este r\u00e9gimen de partido \u00fanico, sin derecho para la clase trabajadora a formar otros partidos o sindicatos independientes de los oficiales, la polic\u00eda pol\u00edtica, llamada Autoridad de Protecci\u00f3n del Estado (\u00c1VH, en sus siglas en h\u00fangaro) era poco menos que omnipotente.<\/p>\n<p>La falta de libertades democr\u00e1ticas se combinaba con una odiosa opresi\u00f3n nacional, expresada, ante todo, en un terrible saqueo de la riqueza nacional en favor de la burocracia rusa. Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, los vencedores impusieron a la econom\u00eda h\u00fangara el pago de 300 millones de d\u00f3lares en un plazo de seis a\u00f1os, en concepto de reparaciones de guerra para la URSS, Checoslovaquia y Yugoslavia<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>. As\u00ed, el Kremlin penalizaba a las masas h\u00fangaras porque su burgues\u00eda hab\u00eda sido aliada del nazismo. El Banco Nacional de Hungr\u00eda estim\u00f3 en 1946 que el costo de las reparaciones representaba entre 19 y 22% del ingreso anual nacional. Hacia 1956, la hiperinflaci\u00f3n, el desabastecimiento y el racionamiento se hac\u00edan intolerables. La paciencia popular se agotaba.<\/p>\n<p>Las concesiones arrancadas al Kremlin por los polacos incentivaron en el pueblo h\u00fangaro la determinaci\u00f3n de luchar por una serie de reclamos democr\u00e1ticos, hasta entonces sofocados por el aparato represivo local. Incluso antes del discurso de Jrushchov exist\u00edan se\u00f1ales de disidencia intelectual en el propio partido gobernante h\u00fangaro. El m\u00e1s conocido fue el C\u00edrculo Petofi, bautizado con el nombre del poeta nacional Sandor Petofi, s\u00edmbolo de la revoluci\u00f3n burguesa de 1848 contra la dinast\u00eda Habsburgo. Este grupo de intelectuales public\u00f3 desde 1955 una serie de art\u00edculos cr\u00edticos.<\/p>\n<p>La crisis empeora. El 18 de julio de 1956, el Politbur\u00f3 sovi\u00e9tico fuerza la dimisi\u00f3n de M\u00e1ty\u00e1s R\u00e1kosi del cargo de secretario general del partido. R\u00e1kosi, que se describ\u00eda a s\u00ed mismo como \u201cel mejor disc\u00edpulo h\u00fangaro de Stalin\u201d, ostentaba el puesto desde 1948. Su ca\u00edda se\u00f1alaba la debilidad del r\u00e9gimen. Lo sucedi\u00f3 Erno Ger\u00f6, apodado el \u201ccarnicero de Barcelona\u201d, debido a su eficiente participaci\u00f3n en la represi\u00f3n al POUM y en el asesinato de Andreu Nin durante la Revoluci\u00f3n Espa\u00f1ola. La movida tampoco calm\u00f3 los \u00e1nimos. En pocos meses, su gobierno ser\u00eda atropellado por los acontecimientos.<\/p>\n<p>El 22 de octubre, una asamblea de miles de estudiantes universitarios aprobaba una lista de diecis\u00e9is demandas pol\u00edticas<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>. La primera de ellas, dec\u00eda: <em>\u201cDemandamos la retirada inmediata de todas las tropas sovi\u00e9ticas de acuerdo con lo previsto en el Tratado de Paz\u201d<\/em>. El punto dos exig\u00eda la elecci\u00f3n, mediante voto secreto, de una nueva direcci\u00f3n para el partido comunista en todos los niveles. El punto tres demandaba la constituci\u00f3n de un gobierno <em>\u201cbajo la direcci\u00f3n del camarada Imre Nagy\u201d<\/em>, el \u00fanico dirigente del partido con credibilidad. A\u00f1aden: <em>\u201cTodos los l\u00edderes criminales de la era Stalin-R\u00e1kosi deber\u00e1n ser depuestos inmediatamente\u201d. <\/em>Los reclamos restantes discurr\u00edan entre el derecho a huelga, libertades de opini\u00f3n, expresi\u00f3n, prensa, radio libre, salario m\u00ednimo para los trabajadores, etc.\u00a0 El movimiento estudiantil anunci\u00f3, tambi\u00e9n, su adhesi\u00f3n a una marcha de solidaridad con <em>\u201cel movimiento libertario polaco\u201d,<\/em> convocada para el d\u00eda siguiente. El pliego termina con un llamado: <em>\u201cLos trabajadores de las f\u00e1bricas est\u00e1n invitados a unirse a la manifestaci\u00f3n\u201d<\/em><a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>.<\/p>\n<p>El 23 de octubre, m\u00e1s de 200.000 personas marcharon hacia la sede del Parlamento. Los estudiantes y trabajadores gritaban: \u00a1<em>Fuera rusos!, \u00a1R\u00e1kosi, al Danubio!, \u00a1Imre Nagy, al Gobierno!, \u00a1Todos los h\u00fangaros, con nosotros! <\/em>Las calles de la capital estaban inundadas de banderas nacionales con los colores rojo, blanco y verde, aunque aparec\u00edan con un hueco recortado en el medio, donde antes estaban estampadas la estrella roja, el martillo y las dos espigas, s\u00edmbolos del partido estalinista.<\/p>\n<div id=\"attachment_67839\" style=\"width: 1210px\" class=\"wp-caption alignright\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-67839\" class=\"wp-image-67839 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Tanque.destruido.Hungria1956.jpeg?resize=1200%2C675&#038;ssl=1\" alt=\"Revolucion politica bloque sovietico\" width=\"1200\" height=\"675\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Tanque.destruido.Hungria1956.jpeg?w=1200&amp;ssl=1 1200w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Tanque.destruido.Hungria1956.jpeg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Tanque.destruido.Hungria1956.jpeg?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Tanque.destruido.Hungria1956.jpeg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Tanque.destruido.Hungria1956.jpeg?resize=747%2C420&amp;ssl=1 747w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Tanque.destruido.Hungria1956.jpeg?resize=640%2C360&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Tanque.destruido.Hungria1956.jpeg?resize=681%2C383&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p id=\"caption-attachment-67839\" class=\"wp-caption-text\">Tanque destruido por las masas en las calles de Budapest, 1956<\/p><\/div>\n<p>Erno Ger\u00f6 emiti\u00f3 una proclama en la que conden\u00f3 a escritores y estudiantes y calific\u00f3 a los manifestantes como una turba reaccionaria y chovinista. Esto provoc\u00f3 la ira de la multitud, que derrib\u00f3 una estatua de Stalin de diez metros de altura. Una parte march\u00f3 hacia la Radio Budapest, fuertemente protegida por la \u00c1VH. Cuando una delegaci\u00f3n intent\u00f3 entrar para difundir sus proclamas, la polic\u00eda pol\u00edtica abri\u00f3 fuego. Muchos murieron. Los manifestantes, encolerizados, incendiaron coches de polic\u00eda y asaltaron dep\u00f3sitos de armas. En lugar de reprimir, soldados h\u00fangaros se solidarizaron con el pueblo. La revoluci\u00f3n hab\u00eda comenzado.<\/p>\n<p>Esa misma noche, los tanques rusos entraron en Budapest. Hubo cruce de tiros en todas partes. El 24 de octubre, los obreros declararon la huelga general. M\u00e1s unidades del ej\u00e9rcito h\u00fangaro se pasaron a los revolucionarios. La rebeli\u00f3n tom\u00f3 cuenta del pa\u00eds. Erno Ger\u00f6 y el entonces primer ministro, Andr\u00e1s Heged\u00fcs, huyeron hacia la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. J\u00e1nos K\u00e1d\u00e1r asumi\u00f3 como secretario general del partido y convoc\u00f3 a Imre Nagy, un dirigente del ala \u201creformista\u201d para primer ministro. Lo primero que hizo Nagy fue tratar de desmovilizar al pueblo. Prometi\u00f3 que negociar\u00eda la retirada de las tropas sovi\u00e9ticas si se restablec\u00eda el orden. Pero el pueblo se hab\u00eda puesto en movimiento. Surgieron los primeros consejos obreros y milicias. A pesar de su superioridad militar, los sovi\u00e9ticos sufrieron muchas bajas. Los h\u00fangaros adoptaron t\u00e1cticas de guerrilla urbana que inutilizaron decenas de tanques rusos.<\/p>\n<p>El 27 de octubre se form\u00f3 un nuevo gobierno presidido por Nagy, con el fil\u00f3sofo Georg Luk\u00e1cs como ministro de Cultura y dos ministros no comunistas. El objetivo de los \u201creformadores\u201d consist\u00eda en apaciguar a las masas, lograr que el movimiento retrocediera y conciliar con los rusos. Luego de negociaciones con el Kremlin, Nagy anunci\u00f3 la inmediata retirada de las tropas sovi\u00e9ticas de Budapest y la disoluci\u00f3n de la \u00c1VH. Para el 30 de octubre, la mayor\u00eda de las unidades sovi\u00e9ticas se hab\u00edan retirado a sus cuarteles fuera de la capital. J\u00fabilo en las calles. Parec\u00eda que los rusos se estaban marchando definitivamente de Hungr\u00eda.<\/p>\n<p>Pero, a pesar de la exhortaci\u00f3n de Nagy a retomar la calma, la realidad mostraba que la organizaci\u00f3n independiente de la clase se fortalec\u00eda. Los consejos obreros se multiplicaban. En algunos municipios asumieron tareas propias de un gobierno. Hubo planes para elegir un Consejo Nacional. Estaba en curso una revoluci\u00f3n pol\u00edtica tan avanzada que hab\u00eda originado embriones de doble poder.<\/p>\n<p>A esa altura, el movimiento parec\u00eda imparable. Pierre Brou\u00e9 recoge el testimonio de Gyula Hajdu, un militante comunista, de 74 a\u00f1os, que hizo p\u00fablica su indignaci\u00f3n hacia la burocracia: <em>\u201c\u00bfC\u00f3mo podr\u00edan saber los dirigentes comunistas lo que pasa? Jam\u00e1s se mezclan con los trabajadores y la gente com\u00fan, no se los encuentra en los colectivos, porque todos tienen autos, no se los encuentra en los negocios o en el mercado, porque tienen sus tiendas especiales, no se los encuentra en los hospitales, pues tienen sanatorios para ellos\u201d<\/em><a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a><em>. <\/em><\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n antiburocr\u00e1tica, como sus antecesoras, adquiri\u00f3 tambi\u00e9n el contenido de una revoluci\u00f3n de liberaci\u00f3n nacional. Un proceso revolucionario en el que la lucha contra la opresi\u00f3n nacional ejercida por los rusos, que el pueblo h\u00fangaro identificaba, con justicia, en el odioso r\u00e9gimen estalinista con sede en el Kremlin, fue uno de los motores sociales m\u00e1s poderosos. No fue un proceso \u201cchovinista\u201d, como propagandeaba el estalinismo, sino el alarido de una naci\u00f3n oprimida. Sin entender el problema de la opresi\u00f3n nacional y el justo anhelo de autodeterminaci\u00f3n del pueblo, es imposible comprender las revoluciones en el Este europeo.<\/p>\n<p>Acerca de ese car\u00e1cter, Nahuel Moreno escribi\u00f3 en 1957:<\/p>\n<p><em>\u201cEn todos lados ocurre lo mismo: brutales normas de producci\u00f3n y salarios miserables, confiscaci\u00f3n de las cosechas a los campesinos y una pol\u00edtica prepotente para que entren en las colectividades agr\u00edcolas. Esta doble explotaci\u00f3n que sufren los trabajadores de los pa\u00edses dominados por Rusia se refleja en la estructura pol\u00edtica de esos pa\u00edses: un r\u00e9gimen totalitario, sin ninguna democracia, controlado por una burocracia fabricada y dirigida desde Mosc\u00fa. De ah\u00ed el doble car\u00e1cter de las revoluciones h\u00fangara y polaca, es decir, nacional por un lado, y obrera por el otro. Esta es la raz\u00f3n por la que, en un principio, dado el car\u00e1cter general del movimiento, el conjunto de la naci\u00f3n contra el opresor extranjero, haya intervenido en la lucha toda la poblaci\u00f3n. Pero despu\u00e9s va quedando como \u00fanica direcci\u00f3n la clase obrera, que no solo lucha contra la explotaci\u00f3n nacional, sino tambi\u00e9n contra la explotaci\u00f3n de la burocracia nativa\u201d<\/em><a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>.<\/p>\n<p>El aparato estalinista dec\u00eda estar enfrentando una contrarrevoluci\u00f3n ultranacionalista o directamente fascista que pretend\u00eda restaurar el capitalismo y entregar el pa\u00eds a la OTAN. Esto, como adelantamos, es completamente falso. Ninguna de las principales reivindicaciones de los estudiantes, obreros y el pueblo en general cuestion\u00f3 jam\u00e1s la econom\u00eda nacionalizada. La revoluci\u00f3n buscaba conquistar libertades democr\u00e1ticas, es decir, democratizar el partido y el Estado; adem\u00e1s del respeto al derecho de autodeterminaci\u00f3n nacional, comenzando por la expulsi\u00f3n de las tropas de ocupaci\u00f3n rusas. Tanto es as\u00ed que, para esa tarea, una mayor\u00eda confiaba en Nagy y un sector del propio partido gobernante.<\/p>\n<p>En los primeros d\u00edas de noviembre, Mosc\u00fa discut\u00eda c\u00f3mo liquidar la revoluci\u00f3n. M\u00f3lotov propon\u00eda la intervenci\u00f3n militar. El mariscal Zh\u00fakov, en un primer momento, se opon\u00eda. Jrushchov habr\u00eda conferenciado con Mao Zedong y Tito, ambos favorables al uso de la fuerza. Mientras tanto, la situaci\u00f3n de los sovi\u00e9ticos se hac\u00eda m\u00e1s precaria. Durante el interregno en que las tropas rusas estuvieron fuera de la ciudad, multitudes asaltaban las sedes del partido gobernante, quemaban banderas de la URSS, linchaban a miembros de la polic\u00eda pol\u00edtica, no por \u201codio al comunismo\u201d sino por repugnancia hacia el estalinismo y sus agentes nativos.<\/p>\n<p>Un elemento que pesaba en las consideraciones sovi\u00e9ticas acerca de la intervenci\u00f3n militar era la posible actitud de EEUU. Pero, cuando el 29 de octubre estall\u00f3 la guerra de Suez, la burocracia sovi\u00e9tica entendi\u00f3 que sus adversarios ten\u00edan problemas m\u00e1s urgentes que la suerte de los h\u00fangaros. Eisenhower, que tampoco quer\u00eda conflictos b\u00e9licos con la URSS, dio a entender que Hungr\u00eda formaba parte de la esfera de influencia sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>El gobierno h\u00fangaro estaba completamente superado. La figura del primer ministro se hab\u00eda desgastado tanto ante el pueblo como ante los jerarcas rusos. El 1 de noviembre, Nagy anunci\u00f3 la neutralidad h\u00fangara y una posible retirada del Pacto de Varsovia. El Kremlin decidi\u00f3 lanzar una segunda ofensiva, la definitiva para aplastar la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la noche del 3 de noviembre comienza la \u201cOperaci\u00f3n Torbellino\u201d, comandada por el mariscal Iv\u00e1n K\u00f3nev. Los rusos invadieron Budapest desde distintos sitios, combinando ataques a\u00e9reos, artiller\u00eda y la acci\u00f3n conjunta de tanques e infanter\u00eda de 17 divisiones. M\u00e1s de 30.000 soldados y 1.130 blindados entraron dispar\u00e1ndole a todo lo que se moviera. La resistencia h\u00fangara se concentr\u00f3 en las \u00e1reas industriales, bombardeadas sin pausa por la artiller\u00eda sovi\u00e9tica. El 10 de noviembre, la revoluci\u00f3n hab\u00eda sido aplastada. M\u00e1s de 2.500 h\u00fangaros hab\u00edan muerto y cerca de 13.000 resultaron heridos. Los rusos perdieron m\u00e1s de 700 soldados y centenares de carros de combate, hecho que muestra la combatividad de las y los revolucionarios.<\/p>\n<div id=\"attachment_67841\" style=\"width: 1210px\" class=\"wp-caption alignright\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-67841\" class=\"wp-image-67841 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Hungria1956.jpg?resize=1200%2C801&#038;ssl=1\" alt=\"Revolucion politica bloque sovietico\" width=\"1200\" height=\"801\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Hungria1956.jpg?w=1200&amp;ssl=1 1200w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Hungria1956.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Hungria1956.jpg?resize=1024%2C684&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Hungria1956.jpg?resize=768%2C513&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Hungria1956.jpg?resize=629%2C420&amp;ssl=1 629w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Hungria1956.jpg?resize=640%2C427&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Hungria1956.jpg?resize=681%2C455&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p id=\"caption-attachment-67841\" class=\"wp-caption-text\">Hungr\u00eda, 1956<\/p><\/div>\n<p>El 10 de noviembre se instala un nuevo gobierno encabezado por J\u00e1nos K\u00e1d\u00e1r. Este personaje, completamente servil a Mosc\u00fa, permanecer\u00eda en el poder hasta 1988. La persecuci\u00f3n fue implacable. Se desat\u00f3 una org\u00eda de venganza pol\u00edtica. Miles fueron apresados, enviados a los gulags siberianos. Otros fueron ejecutados sumariamente. El propio Nagy fue fusilado en 1958. Se estima que cerca de 200.000 personas salieron del pa\u00eds para escapar de la represi\u00f3n estalinista.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, el aparato central del estalinismo lograba sofocar, por medio de la represi\u00f3n, un intento de revoluci\u00f3n pol\u00edtica. En Hungr\u00eda, los consejos obreros fueron el punto m\u00e1s avanzado de la revoluci\u00f3n. Pero esos organismos no tuvieron centralizaci\u00f3n ni una direcci\u00f3n revolucionaria que planteara una estrategia independiente de todas las alas de la burocracia \u2013la confianza de un amplio sector en la figura de Nagy, por ejemplo, se demostr\u00f3 fatal\u2013, que promoviera la centralizaci\u00f3n de los consejos obreros y que apuntara la estrategia de tomar el poder para establecer un r\u00e9gimen de democracia obrera sobre la base de la econom\u00eda no capitalista. Sin un partido revolucionario, el proletariado no pudo resolver la dualidad de poderes a su favor. El r\u00e9gimen estalinista, el de Mosc\u00fa y el de Budapest, pudieron maniobrar, enga\u00f1ar, desgastar y, con ello, preparar el terreno para la ofensiva militar final del Ej\u00e9rcito Rojo.<\/p>\n<p>Moreno enfatiz\u00f3 siempre lo esencial de una pol\u00edtica independiente de la burocracia en su conjunto. En el texto que venimos citando, explicaba el car\u00e1cter no revolucionario de los \u201creformadores\u201d de los partidos comunistas en el bloque sovi\u00e9tico. La din\u00e1mica del proceso mostr\u00f3 que de las entra\u00f1as de la burocracia nunca surgieron sectores favorables a una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n pol\u00edtica. A lo sumo aparecieron fuerzas que, presionadas por la acci\u00f3n de las masas, plantearon reformular ciertas pol\u00edticas, pero siempre en el marco de los reg\u00edmenes de partido \u00fanico:<\/p>\n<p>\u201c<em>Las revoluciones h\u00fangara y polaca <\/em>\u2013escribe Moreno\u2013<em> tambi\u00e9n demostraron, por otro lado, que las fuerzas fundamentales en el momento actual son la revoluci\u00f3n obrera y [anti]colonial y la contrarrevoluci\u00f3n imperialista. Los revolucionarios h\u00fangaros apelaron a la solidaridad del proletariado internacional, en tanto que el poder oficial \u2013Nagy y <\/em><em>Gomu\u0142ka\u2013, recurri\u00f3 al apoyo del imperialismo. Este \u00faltimo y la Iglesia tendieron a apoyar a estos gobiernos contra \u2013o frente a\u2013 las masas\u201d<\/em><a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>.<\/p>\n<h6><strong>La primavera de Praga: \u201c\u00a1Lenin, lev\u00e1ntese. Br\u00e9zhnev est\u00e1 loco!\u201d<\/strong><\/h6>\n<p>Entre los pa\u00edses del Glacis sovi\u00e9tico, Checoslovaquia era uno de los m\u00e1s industrializados. Contaba con una clase obrera con larga tradici\u00f3n combativa. En 1948, el Partido Comunista (PCCH) se adue\u00f1\u00f3 del poder e instaur\u00f3 un r\u00e9gimen de partido \u00fanico, subordinado a Mosc\u00fa. En la d\u00e9cada de 1950, el estalinismo se consolid\u00f3 por medio de farsas judiciales, purgas, prisiones, torturas, etc.<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>. Un sofocante clima de terror se impuso en la sociedad. El f\u00e9rreo control que ejerc\u00eda el PCCH iba mucho m\u00e1s all\u00e1 de la pol\u00edtica y la econom\u00eda. La prensa, la literatura, la pintura, la m\u00fasica, la ciencia\u2026nada escapaba a la censura del r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>A inicios de la d\u00e9cada de 1960, la econom\u00eda comenz\u00f3 a dar se\u00f1ales de crisis. Entre 1961 y 1963, el producto nacional bruto pas\u00f3 de un crecimiento de 7% a una ca\u00edda de 0,1%. La recesi\u00f3n fue la base material para una aceleraci\u00f3n de la crisis pol\u00edtica. En 1967, los primeros cuestionamientos al estalinismo provinieron de escritores y estudiantes. Intelectuales de la Uni\u00f3n de Escritores Checoslovacos, de la Academia de Ciencias y del Instituto de Ciencias Econ\u00f3micas comenzaron un movimiento cr\u00edtico de la pol\u00edtica econ\u00f3mica y de la censura impuesta por el partido gobernante. El <em>Liter\u00e1rn\u00ed noviny<\/em>, semanario comunista de escritores, public\u00f3 art\u00edculos que, entre otras cosas, suger\u00edan que la literatura deber\u00eda ser independiente de la doctrina del partido. La censura destituy\u00f3 a los editores y estableci\u00f3 que el control de la revista cupiera al Ministerio de Cultura. Pero los clamores de libertad de expresi\u00f3n, de prensa, de creaci\u00f3n art\u00edstica y cient\u00edfica, no dejaron de crecer. La censura se hizo intolerable. Los estudiantes protestaron por una mejor educaci\u00f3n y m\u00e1s libertades. Las eventuales protestas eran duramente reprimidas, pero la violencia policial solo atizaba el movimiento por libertades democr\u00e1ticas. Luego apareci\u00f3 la reivindicaci\u00f3n de una federaci\u00f3n justa entre checos y eslovacos. Dos d\u00e9cadas de dominio estalinista hicieron que la subordinaci\u00f3n del pa\u00eds a la URSS se hiciera odiosa, insoportable. N\u00f3tese que, como en los casos anteriores, el problema nacional surg\u00eda con mucha fuerza en la preparaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n pol\u00edtica checoslovaca. La exigencia de libre organizaci\u00f3n sindical y partidaria, por otra parte, cuestionaba directamente el monopolio pol\u00edtico del PCCH.<\/p>\n<p>El movimiento democr\u00e1tico impact\u00f3 en la alta jerarqu\u00eda del PCCH. Agrav\u00f3 la divisi\u00f3n entre quienes admit\u00edan la necesidad de ciertas reformas, en el sentido de hacer concesiones que pudieran disipar el descontento, y la \u201cl\u00ednea dura\u201d, partidaria de redoblar la represi\u00f3n sofocando la crisis antes de que se hiciera incontrolable. As\u00ed, surgen las primeras fisuras en el partido gobernante. La presi\u00f3n del movimiento hizo que Anton\u00edn Novotn\u00fd, secretario general del PCCH desde 1953, fuera destituido en enero de 1968. El cargo pas\u00f3 a manos Alexander Dub\u010dek, un dirigente del \u201cala reformista\u201d de la burocracia. En un primer momento, este cambio fue aprobado por Leonid Br\u00e9zhnev, el l\u00edder supremo de la URSS desde 1964.<\/p>\n<p>El sector de Dub\u010dek no pretend\u00eda ninguna revoluci\u00f3n pol\u00edtica, pues esto significar\u00eda un suicidio. Por medio de ciertas concesiones secundarias, buscaba nuevas formas de interlocuci\u00f3n con las masas hartas del totalitarismo ruso. Su intenci\u00f3n no era el fin del dominio pol\u00edtico del PCCH sino restaurar cierto grado de credibilidad popular en ese partido, reciclar la imagen del gobierno para detener el proceso en curso, no para impulsarlo hasta las \u00faltimas consecuencias. En pocas palabras, era un sector dispuesto a entregar los anillos para no perder los dedos. Dub\u010dek proclam\u00f3 esta pol\u00edtica como el \u201csocialismo con rostro humano\u201d.<\/p>\n<p>En febrero de 1968 declar\u00f3 que la misi\u00f3n del partido era <em>\u201cconstruir una sociedad socialista avanzada sobre bases econ\u00f3micas s\u00f3lidas &#8230; un socialismo que corresponda a las tradiciones democr\u00e1ticas hist\u00f3ricas de Checoslovaquia, de acuerdo con la experiencia de otros partidos comunistas\u2026\u201d<\/em><a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>, aunque enfatizando que la nueva pol\u00edtica estaba encaminada a <em>\u201creforzar el papel dirigente del partido de forma m\u00e1s eficaz\u201d<\/em>. El 30 de marzo, Novotn\u00fd cedi\u00f3 el cargo de presidente a Ludv\u00edk Svoboda, un h\u00e9roe de guerra y referencia de la llamada ala renovadora, que adem\u00e1s era bien visto entre checos y eslovacos. En abril, el PCCH aprob\u00f3 el eslogan \u201csocialismo con rostro humano\u201d. As\u00ed, el gobierno Dub\u010dek-Svoboda lanz\u00f3 un \u201cPrograma de Acci\u00f3n\u201d con moderadas reformas democr\u00e1ticas y econ\u00f3micas, pero que, en el contexto de lo que exist\u00eda, fue recibido con mucha expectativa entre el pueblo.<\/p>\n<p>La censura fue abolida el 4 de marzo. Aparecieron nuevos peri\u00f3dicos. Hubo un florecimiento de distintas expresiones art\u00edsticas. Ciertos debates sobre temas espinosos se hicieron p\u00fablicos. La prensa detallaba los cr\u00edmenes contra el pa\u00eds bajo el gobierno de Stalin, la opresi\u00f3n nacional, criticaba privilegios del r\u00e9gimen. El Programa de Acci\u00f3n contempl\u00f3 una controlada abertura pol\u00edtica: voto secreto de los dirigentes, libertad de prensa, de reuni\u00f3n, de expresi\u00f3n, de desplazamiento, \u00e9nfasis econ\u00f3mico en la producci\u00f3n de bienes de consumo, adem\u00e1s de admitir el comercio directo con las potencias occidentales y una transici\u00f3n de diez a\u00f1os hacia un r\u00e9gimen multipartidista. El nuevo gobierno avanz\u00f3 hacia una federaci\u00f3n de dos rep\u00fablicas, la Rep\u00fablica Socialista Checa y la Rep\u00fablica Socialista Eslovaca. De hecho, esta fue la \u00fanica medida formal que se mantuvo luego de la invasi\u00f3n sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>El Programa de Acci\u00f3n escandaliz\u00f3 al \u201cala dura\u201d del PCCH, que alert\u00f3 sobre el peligro de admitir tantas libertades, ya que el movimiento, sinti\u00e9ndose victorioso, podr\u00eda sobrepasar los l\u00edmites de las concesiones. La sociedad, por su parte, presionaba por una aceleraci\u00f3n de las reformas. En la televisi\u00f3n se discut\u00edan temas pol\u00edticos antes impensables. Se revisaban las antiguas purgas. Entre otras, la figura de Sl\u00e1nsk\u00fd fue completamente rehabilitada en mayo de 1968. La Uni\u00f3n de Escritores nombr\u00f3 una comisi\u00f3n, liderada por el poeta Jaroslav Seifert, dedicada a investigar la persecuci\u00f3n de escritores desde 1948. No tard\u00f3 mucho para que surgieran publicaciones ajenas al partido, como el diario sindical <em>Prace<\/em>. Aparecieron nuevos clubes pol\u00edticos, culturales, art\u00edsticos. Los \u201cconservadores\u201d, alarmados, exigieron restablecer la censura. El ala de Dub\u010dek insist\u00eda en una pol\u00edtica moderada. En mayo, anunci\u00f3 que el XIV Congreso del PCCH se reunir\u00eda el 9 de setiembre. El c\u00f3nclave incorporar\u00eda el Programa de Acci\u00f3n en los estatutos del partido, redactar\u00eda una ley de federalizaci\u00f3n, y elegir\u00eda un nuevo Comit\u00e9 Central.<\/p>\n<div id=\"attachment_67835\" style=\"width: 1970px\" class=\"wp-caption alignright\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-67835\" class=\"size-full wp-image-67835\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Praga.1968.jpg?resize=1960%2C1168&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1960\" height=\"1168\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Praga.1968.jpg?w=1960&amp;ssl=1 1960w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Praga.1968.jpg?resize=300%2C179&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Praga.1968.jpg?resize=1024%2C610&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Praga.1968.jpg?resize=768%2C458&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Praga.1968.jpg?resize=1536%2C915&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Praga.1968.jpg?resize=705%2C420&amp;ssl=1 705w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Praga.1968.jpg?resize=640%2C381&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Praga.1968.jpg?resize=681%2C406&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p id=\"caption-attachment-67835\" class=\"wp-caption-text\">Primavera de Praga, 1968<\/p><\/div>\n<p>Las reformas hab\u00edan ido m\u00e1s all\u00e1 de lo que Br\u00e9zhnev pod\u00eda tolerar. Mosc\u00fa ped\u00eda explicaciones a Dub\u010dek. Ya el 23 de marzo, en una reuni\u00f3n realizada en Dresde, los representantes de la URSS, Hungr\u00eda, Polonia, Bulgaria y Alemania Oriental criticaron duramente a la delegaci\u00f3n checoslovaca. Cualquier alusi\u00f3n a una \u201cdemocratizaci\u00f3n\u201d, para los l\u00edderes del Pacto de Varsovia, en la pr\u00e1ctica pon\u00eda en tela de juicio el modelo sovi\u00e9tico. Gomu\u0142ka y J\u00e1nos K\u00e1d\u00e1r, l\u00edderes de Polonia y Hungr\u00eda, estaban particularmente preocupados con que la libertad de prensa condujera a un hecho similar a la \u201ccontrarrevoluci\u00f3n h\u00fangara\u201d.<\/p>\n<p>Entre el 29 de julio y el 1 de agosto, hubo una nueva reuni\u00f3n. Br\u00e9zhnev estuvo presente. En el otro lado de la mesa estuvieron Dub\u010dek y Svodoba. Los checoslovacos defendieron las reformas en curso, pero reafirmaron su lealtad a Mosc\u00fa, su pertenencia al Pacto de Varsovia y a la Comecon<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>. Se comprometieron a frenar las tendencias \u201cantisocialistas\u201d, evitar el resurgimiento del Partido Socialdem\u00f3crata checoslovaco y aumentar el control de la prensa. Br\u00e9zhnev, por su parte, acept\u00f3 un acuerdo. Mosc\u00fa prometi\u00f3 retirar sus tropas de Checoslovaquia, aunque las mantuvo a lo largo de la frontera, y permitir el Congreso del PCCH anunciado para el 9 de setiembre.<\/p>\n<p>Pero el clima segu\u00eda agitado. En marzo, los estudiantes publicaron una \u201cCarta abierta a los obreros\u201d, cansados de ser acusados de \u201crestauradores del capitalismo\u201d. Denunciaron que la campa\u00f1a de calumnias pretend\u00eda separarlos de la clase obrera. Enseguida se hicieron los primeros contactos entre estudiantes y obreros en las f\u00e1bricas, planteando en la pr\u00e1ctica la unidad obrero-estudiantil del movimiento democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>A finales de junio, aparece el manifiesto \u201cDos Mil Palabras\u201d, una \u201cproclama a los obreros, a los campesinos, a los empleados, a los artistas, a los cient\u00edficos, a los t\u00e9cnicos, a todos\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a>, redactado por el renombrado periodista y escritor Ludvik Vaculik. B\u00e1sicamente, ped\u00eda a Dub\u010dek que acelerase el proceso de reformas que hab\u00eda prometido. El texto fue firmado por m\u00e1s de cien mil personas, entre ellas importantes personalidades de la pol\u00edtica y la cultura locales.\u00a0 Las \u201cDos Mil Palabras\u201d criticaban severamente el partido y el r\u00e9gimen. Citaremos algunas partes interesantes. En primer lugar, su rese\u00f1a de la burocratizaci\u00f3n del partido comunista y el Estado:<\/p>\n<p><em>\u201cLa mayor\u00eda de la naci\u00f3n acept\u00f3 esperanzada el programa del socialismo. Su direcci\u00f3n, no obstante, cay\u00f3 en manos de hombres inadecuados [\u2026] El partido comunista, que despu\u00e9s de la guerra disfrutaba de una gran confianza entre la gente, cambi\u00f3 gradualmente a esta por los despachos, hasta ocuparlos todos, de modo que no le qued\u00f3 nada m\u00e1s [\u2026] La l\u00ednea err\u00f3nea de la direcci\u00f3n hizo que el partido mutara, de partido pol\u00edtico y comunidad unida por la misma ideolog\u00eda, en una organizaci\u00f3n de poder muy atractiva para ego\u00edstas codiciosos, cobardes petulantes y hombres de conciencia turbia cuyo ingreso influy\u00f3 en el car\u00e1cter y el comportamiento del partido [\u2026] Muchos comunistas lucharon contra la degeneraci\u00f3n, pero no pudieron impedir nada de lo ocurrido\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Luego, con justeza, el documento rechaza la idea de que las acciones del PCCH fueran una expresi\u00f3n genuina de la clase obrera:<\/p>\n<p><em>\u201cEl aparato decid\u00eda qui\u00e9n y qu\u00e9 se deb\u00eda o no se deb\u00eda hacer, dirig\u00eda las cooperativas en lugar de los cooperadores, las f\u00e1bricas en lugar de los obreros [\u2026] Ninguna organizaci\u00f3n, en realidad, pertenec\u00eda a sus miembros, tampoco la comunista. La culpa principal, el enga\u00f1o mayor de aquellos gobernantes, fue que presentaron su arbitrio como voluntad de la clase obrera [\u2026Pero] nadie razonable, claro, puede creer en esa culpabilidad de los obreros. Todos sabemos, y sobre todo lo saben los obreros, que pr\u00e1cticamente no decid\u00edan nada: eran otros los que decid\u00edan qui\u00e9n deb\u00eda ser elegido funcionario obrero. Mientras los obreros cre\u00edan gobernar, gobernaba en su nombre un estrato muy particular de funcionarios del partido y estatales\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Planteaba, adem\u00e1s, una participaci\u00f3n pol\u00edtica activa e independiente. Hac\u00eda un llamado a la democracia obrera, exig\u00eda m\u00e1s autoorganizaci\u00f3n y control obreros:<\/p>\n<p><em>\u201cPidamos [\u2026] que los directores y los presidentes nos expliquen qu\u00e9, y a qu\u00e9 coste, quieren producir, a qui\u00e9n y por cu\u00e1nto venderlo, cu\u00e1nto podr\u00e1n ganar as\u00ed, qu\u00e9 parte del ingreso se destinar\u00e1 a la modernizaci\u00f3n de la producci\u00f3n y cu\u00e1nto ser\u00e1 posible repartir [\u2026] Los obreros, en cuanto emprendedores, pueden intervenir seleccionando a los hombres m\u00e1s adecuados en las administraciones empresariales y en los consejos de f\u00e1brica. En cuanto dependientes, pueden defender mejor sus derechos eligiendo en los organismos sindicales a sus l\u00edderes naturales, personas capaces y leales, sin tener en cuenta el carn\u00e9 del partido\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Las \u201cDos Mil Palabras\u201d, por supuesto, ten\u00eda limitaciones. No propon\u00eda derrocar al PCCH sino reformarlo. Para sus autores, hab\u00eda que seguir creyendo en la posibilidad de una regeneraci\u00f3n interna del partido y, en consecuencia, del r\u00e9gimen. En ese sentido, terminaba expresando apoyo al gobierno y al ala de Dub\u010dek en la disputa fraccional dentro del partido, que se intensificaba con la proximidad del Congreso:<\/p>\n<p><em>\u201cEl Partido comunista checoslovaco prepara el congreso que elegir\u00e1 el nuevo Comit\u00e9 central. Exigimos que sea mejor que el actual. Si hoy el partido comunista afirma que en el futuro tiene intenci\u00f3n de basar su posici\u00f3n dirigente en la confianza de los ciudadanos y no en la violencia, cre\u00e1moslo, en la medida en que podamos creer a las personas que ya ahora env\u00ede como delegados a los congresos de distrito y regionales\u201d.<\/em><\/p>\n<p>El manifiesto, aunque progresivo, era producto evidente de la ausencia de una direcci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n<p>As\u00ed y todo, la proclama enfureci\u00f3 a Br\u00e9zhnev en Mosc\u00fa. Tach\u00f3 el documento de \u201cacto contrarrevolucionario\u201d. En Checoslovaquia, Dub\u010dek, el Presidium del partido, y el gabinete tambi\u00e9n denunciaron el manifiesto, mostrando en el acto los l\u00edmites de sus intenciones \u201creformadoras\u201d.<\/p>\n<p>En medio de ese clima de inestabilidad, el Kremlin retir\u00f3 su apoyo a Dub\u010dek. La burocracia estalinista hab\u00eda decidido apelar, nuevamente, a la fuerza. En la noche del 20 al 21 de agosto, una fuerza combinada de cuatro pa\u00edses del Pacto de Varsovia \u2013la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, Bulgaria, Polonia y Hungr\u00eda\u2013 invadieron Checoslovaquia<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a>. En pocas horas, m\u00e1s de 250.000 soldados y 3.000 tanques ocuparon la capital.<\/p>\n<div id=\"attachment_67842\" style=\"width: 820px\" class=\"wp-caption alignright\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-67842\" class=\"size-full wp-image-67842\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/primavera-de-Prga.jpg?resize=810%2C539&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"810\" height=\"539\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/primavera-de-Prga.jpg?w=810&amp;ssl=1 810w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/primavera-de-Prga.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/primavera-de-Prga.jpg?resize=768%2C511&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/primavera-de-Prga.jpg?resize=631%2C420&amp;ssl=1 631w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/primavera-de-Prga.jpg?resize=640%2C426&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/primavera-de-Prga.jpg?resize=681%2C453&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 810px) 100vw, 810px\" \/><p id=\"caption-attachment-67842\" class=\"wp-caption-text\">Tanques rusos en Praga, 1968<\/p><\/div>\n<p>La resistencia en las calles fue espont\u00e1nea. Miles salieron a protestar. Algunos intentaban dialogar con los tanquistas rusos. En otros sitios, los lugare\u00f1os cambiaban las placas de las rutas para despistar a los invasores. Pintaban los tanques sovi\u00e9ticos con la esv\u00e1stica, aludiendo a la invasi\u00f3n nazi de 1938. En los muros aparec\u00edan pintadas como <em>\u201cEl Circo Sovi\u00e9tico est\u00e1 de nuevo en Praga\u201d<\/em>, o <em>\u201c\u00a1Lenin, lev\u00e1ntese. Br\u00e9zhnev est\u00e1 loco!\u201d<\/em>. Pero la ciudad hab\u00eda sido tomada. El Congreso del partido se celebr\u00f3 en la clandestinidad, en una f\u00e1brica de las afueras de la capital, custodiado por milicias obreras. M\u00e1s de 1.100 delegados repudiaron la ocupaci\u00f3n sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>El 20 de agosto, Dub\u010dek, Svoboda y otros miembros del gobierno fueron detenidos y llevados a Mosc\u00fa. Bajo fuerte presi\u00f3n, capitularon uno tras otro. Firmaron el Protocolo de Mosc\u00fa, que justificaba la intervenci\u00f3n armada, restablec\u00eda la censura, denunciaba el XIV Congreso del partido y sus resoluciones, reafirmaba lealtad al Bloque del Este, entre otros puntos. La Primavera de Praga hab\u00eda terminado bajo las orugas de los tanques rusos.<\/p>\n<p>Mosc\u00fa mantuvo a Dub\u010dek en su puesto durante unos meses, aunque ya era un cad\u00e1ver pol\u00edtico. En abril de 1969, Dub\u010dek perdi\u00f3 el cargo de secretario general a manos de Gust\u00e1v Hus\u00e1k, que gobernar\u00eda el pa\u00eds hasta 1989. Hab\u00eda comenzado el per\u00edodo de \u201cnormalizaci\u00f3n\u201d, que revirti\u00f3 todas las reformas democr\u00e1ticas. Luego de unos meses como embajador en Turqu\u00eda, Dub\u010dek termin\u00f3 como funcionario de un parque forestal. La \u201cnormalizaci\u00f3n\u201d se impuso con sa\u00f1a. Las c\u00e1rceles se llenaron. Entre 1969 y 1971, m\u00e1s de 500.000 miembros fueron expulsados del PCCH. El terror estalinista se restableci\u00f3 completamente.<\/p>\n<p>En su momento, el aparato de propaganda del estalinismo acus\u00f3 a las masas checoslovacas de estar promoviendo la \u201crestauraci\u00f3n del capitalismo\u201d. Este fue el principal argumento para justificar la invasi\u00f3n del Pacto de Varsovia y la brutal persecuci\u00f3n posterior. Los nost\u00e1lgicos del estalinismo, m\u00e1s de medio siglo despu\u00e9s, repiten el mismo cuento. Pero un an\u00e1lisis riguroso de los hechos no autoriza tal conclusi\u00f3n. El pueblo checoslovaco no luch\u00f3 por una restauraci\u00f3n burguesa. En ning\u00fan momento, utilizando una formulaci\u00f3n de Trotsky, estuvo planteado \u201ccambiar las bases econ\u00f3micas de la sociedad\u201d. Ni en Checoslovaquia ni en ning\u00fan lugar donde comenz\u00f3 un proceso de revoluci\u00f3n pol\u00edtica. Las masas, en el contexto de una represi\u00f3n inclemente y a su manera, lucharon para regenerar los partidos comunistas y los Estados obreros; aspiraban a una democracia obrera.<\/p>\n<p>El aplastamiento de la llamada Primavera de Praga fue, como en los casos anteriores, un \u00e9xito militar con un costo pol\u00edtico enorme. La invasi\u00f3n agudiz\u00f3 la crisis en muchos partidos comunistas. La brutalidad del estalinismo, una vez m\u00e1s manchaba la imagen del socialismo ante el mundo. Las escenas de los tanques sovi\u00e9ticos reprimiendo a civiles desarmados dieron una preciosa munici\u00f3n a la propaganda imperialista. Fue la burocracia estalinista, no las masas checoslovacas, la que facilit\u00f3 las cosas al movimiento anticomunista. Como plante\u00f3 Pierre Brou\u00e9: <em>\u201cCiertamente la burgues\u00eda no puede menos que alegrarse cuando, para millones de hombres, la imagen del comunismo tiene el repulsivo rostro del estalinismo, de la dictadura burocr\u00e1tica, de la fuerza bruta y de la represi\u00f3n polic\u00edaca contra la juventud y los trabajadores\u201d<\/em><a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a>.<\/p>\n<h6><strong>Solidarno\u015b\u0107, la revoluci\u00f3n pol\u00edtica polaca de 1980<\/strong><\/h6>\n<p>A mediados de agosto de 1980, una ola de huelgas obreras sacude la Rep\u00fablica Popular de Polonia. La chispa fue el anuncio de un duro aumento de los precios de los alimentos. Comenzaba una de las revoluciones pol\u00edticas m\u00e1s impresionantes, quiz\u00e1 la de mayor protagonismo del movimiento obrero organizado. Despu\u00e9s del llamado \u201cDeshielo polaco\u201d de 1956, se hab\u00edan producido importantes combates obreros, todos salvajemente reprimidos: las huelgas de 1970 y 1976, adem\u00e1s de un fuerte movimiento de intelectuales y estudiantes en 1968. Este \u00faltimo proceso desencaden\u00f3 una purga antisemita repugnante, impulsada por el r\u00e9gimen: m\u00e1s de 20.000 jud\u00edos sobrevivientes del Holocausto fueron expulsados del pa\u00eds.<\/p>\n<p>La huelga de 1970 se desarroll\u00f3 entre el 14 y el 19 de diciembre. La represi\u00f3n estatal mat\u00f3 al menos 44 obreros y dej\u00f3 m\u00e1s de mil heridos. Gomu\u0142ka fue sustituido por Edward Gierek. Este es un punto de inflexi\u00f3n en la pol\u00edtica polaca de posguerra y en la din\u00e1mica futura del movimiento obrero. En 1976, la dictadura del PZPR dispuso una subida de 69% en el precio de la carne y de 100% en el del az\u00facar. El racionamiento de productos b\u00e1sicos se intensific\u00f3. Una ola de huelgas sacudi\u00f3 el pa\u00eds. En la ciudad de Radom, furiosos manifestantes asaltaron la sede del PZPR. La solidaridad con los trabajadores por parte de la intelectualidad dio origen al Comit\u00e9 de Defensa de los Obreros (KOR, por sus siglas en polaco), una plataforma de oposici\u00f3n democr\u00e1tica, en cierta medida antecesora del proceso de 1980. La huelga fue duramente reprimida, aunque termin\u00f3 cancelando el incremento de precios.<\/p>\n<div id=\"attachment_67843\" style=\"width: 1210px\" class=\"wp-caption alignright\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-67843\" class=\"size-full wp-image-67843\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Astilleros.Lenin_.Polonia.1980.jpg?resize=1200%2C675&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"675\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Astilleros.Lenin_.Polonia.1980.jpg?w=1200&amp;ssl=1 1200w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Astilleros.Lenin_.Polonia.1980.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Astilleros.Lenin_.Polonia.1980.jpg?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Astilleros.Lenin_.Polonia.1980.jpg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Astilleros.Lenin_.Polonia.1980.jpg?resize=747%2C420&amp;ssl=1 747w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Astilleros.Lenin_.Polonia.1980.jpg?resize=640%2C360&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Astilleros.Lenin_.Polonia.1980.jpg?resize=681%2C383&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p id=\"caption-attachment-67843\" class=\"wp-caption-text\">Huelga obrera en los astilleros Lenin, de Gdansk, 1980<\/p><\/div>\n<p>Con arreglo a la pol\u00edtica del imperialismo, el polaco Karol Wojty\u0142a fue elegido Papa en 1978 y, al a\u00f1o siguiente, visit\u00f3 su pa\u00eds. Durante una misa en Varsovia, Juan Pablo II pronunci\u00f3 su famosa frase \u201cno tengan miedo\u201d, alentando la oposici\u00f3n al r\u00e9gimen del Partido Obrero Unificado Polaco y, por supuesto, postulando a la Iglesia cat\u00f3lica \u2013la \u00fanica instituci\u00f3n legal e independiente del r\u00e9gimen, con muchos fieles en Polonia\u2013 como alternativa de direcci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>A inicios de la d\u00e9cada de 1980, la econom\u00eda polaca estaba en crisis completa. Las producciones industrial y agr\u00edcola ca\u00edan en picada. Polonia detentaba la mayor deuda del mundo. En 1979, la deuda externa ascend\u00eda a 21.000 millones d\u00f3lares. En 1982, el pa\u00eds deb\u00eda 28.500 millones de d\u00f3lares a quinientos bancos y quince gobiernos occidentales. Mosc\u00fa hab\u00eda contribuido con Varsovia con m\u00e1s de 10.000 millones de d\u00f3lares para pagar los intereses, pero era incapaz de mantener ese flujo<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>. El imperialismo drenaba los recursos del bloque sovi\u00e9tico. Neal Ascherson, periodista especializado en Europa oriental, describ\u00eda as\u00ed el c\u00edrculo vicioso: <em>\u201cLas importaciones de tecnolog\u00eda avanzada, mediante pr\u00e9stamos en divisas fuertes, deben continuar por la raz\u00f3n esencial de que se las necesita para producir bienes exportables, \u00fanica forma de conseguir las divisas necesarias para pagar las deudas anteriores\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><strong>[36]<\/strong><\/a>.<\/em> Desde 1976, la deuda exterior representaba 40% del valor de las exportaciones a Occidente. El r\u00e9gimen se endeudaba, b\u00e1sicamente para importar tecnolog\u00eda occidental \u2013con la expectativa de modernizar su industria y poder exportar productos competitivos\u2013, pero, como la balanza comercial resultaba desfavorable<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a>, las cuentas nunca cerraban y la salida de la burocracia consist\u00eda en pedir m\u00e1s pr\u00e9stamos<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a>. Era el t\u00edpico ciclo de la deuda de cualquier pa\u00eds semicolonial.<\/p>\n<p>La gesti\u00f3n burocr\u00e1tica de la econom\u00eda, para empeorar las cosas, dificultaba la absorci\u00f3n de la tecnolog\u00eda importada. En 1980 se estimaba que el valor de equipos no instalados superaba los 6.000 millones de d\u00f3lares. En 1979, la econom\u00eda registr\u00f3 una ca\u00edda de 2,3%. El servicio de la deuda compromet\u00eda 92% de las exportaciones a pa\u00edses capitalistas. En 1986, la deuda polaca con los pa\u00edses capitalista escal\u00f3 a 31.300 millones de d\u00f3lares, monto dos veces y media superior a las exportaciones totales anuales<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>. Ese mismo a\u00f1o, Polonia entr\u00f3 al FMI y al Banco Mundial. Yugoslavia, Ruman\u00eda y Hungr\u00eda hab\u00edan hecho lo mismo anteriormente.<\/p>\n<p>En la \u00faltima d\u00e9cada, el imperialismo, dominante en la econom\u00eda mundial, hab\u00eda penetrado sin pausa en la econom\u00eda de los ex Estados obreros. La pol\u00edtica de sumisi\u00f3n al imperialismo, especialmente las exigencias del reembolso de la deuda externa, no permit\u00eda orientar parte de la producci\u00f3n para la exportaci\u00f3n hacia el mercado interno, una medida que podr\u00eda haber aliviado en parte el odioso desabastecimiento. El sabotaje de la burocracia a la econom\u00eda socializada, por otra parte, adquiri\u00f3 una dimensi\u00f3n alarmante. En esos a\u00f1os, en Polonia, cerca de 80% de las tierras cultivables estaban ya en manos privadas. Este es el tel\u00f3n de fondo de las huelgas de 1980.<\/p>\n<p>El 14 de agosto de ese a\u00f1o comienza la huelga en los Astilleros \u201cLenin\u201d de Gdansk, s\u00edmbolo de la represi\u00f3n de los estalinistas polacos en diciembre de 1970. Este proceso trastoca la situaci\u00f3n de modo irreversible. La huelga de los ferroviarios de Lublin, estrat\u00e9gico nudo ferroviario en la ruta a la URSS, sac\u00f3 de quicio a Br\u00e9zhnev. Frente a la fuerza del movimiento huelguista, el entonces ministro de Defensa, Wojciech Jaruzelski<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>, no aconsejaba el uso del ej\u00e9rcito. A finales de agosto, m\u00e1s de 700.000 trabajadores se declararon en huelga en setecientos centros de trabajo de todo el pa\u00eds. Hab\u00edan surgido comit\u00e9s de huelga en m\u00e1s de 200 empresas.<\/p>\n<p>El principal dirigente de la huelga del astillero de Gdansk fue el electricista Lech Wa\u0142esa. Trabajaba all\u00ed desde 1967 y hab\u00eda sido despedido en 1976. Hab\u00eda compuesto el comit\u00e9 de huelga en 1970. Fue arrestado varias veces por defender un sindicalismo libre. La otra dirigente de peso fue Anna Walentynowicz, una popular operadora de gr\u00faas cuyo despido hab\u00eda precipitado la huelga. Los obreros exig\u00edan la reincorporaci\u00f3n de ambos, sin represalias.<\/p>\n<p>El 16 de agosto se forma un Comit\u00e9 de huelga interempresarial (MKS, en sus siglas en polaco) con delegados de otros comit\u00e9s de huelga que llegaron al astillero en Gdansk.<\/p>\n<p>El 17 de agosto, el MKS formul\u00f3 una lista con veintiuna reivindicaciones. El pliego no se limitaba a demandas econ\u00f3micas sino, fundamentalmente, exig\u00eda derechos pol\u00edticos: la legalizaci\u00f3n de sindicatos independientes, libertad de expresi\u00f3n, derecho de huelga, etc. Los obreros despedidos deber\u00edan ser restituidos. Los estudiantes expulsados de las universidades por sus ideas deber\u00edan ser readmitidos. Los huelguistas exig\u00edan, adem\u00e1s, la liberaci\u00f3n de todos los presos pol\u00edticos, la supresi\u00f3n de los privilegios de la polic\u00eda y del aparato del Estado. En s\u00edntesis, los sindicatos libres deber\u00edan tener peso en las decisiones pol\u00edticas que afectaban su vida cotidiana: <em>\u201c\u2026 Intervenir en las decisiones (&#8230;) que conciernen a: los principios del reparto de la renta nacional entre consumo y acumulaci\u00f3n, la distribuci\u00f3n del fondo de consumo social entre los diversos objetivos (sanidad, educaci\u00f3n, cultura), los principios de base de las remuneraciones y la orientaci\u00f3n de la pol\u00edtica de salarios, particularmente en lo que concierne al principio del aumento autom\u00e1tico de los salarios seg\u00fan la inflaci\u00f3n, el plan econ\u00f3mico a largo plazo, la orientaci\u00f3n de la pol\u00edtica de inversiones y las modificaciones de los precios\u201d<\/em><a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a>.<\/p>\n<p>Demostrando irreverencia, las 21 reivindicaciones fueron escritas en una gran tabla de madera que luego se colg\u00f3 en la puerta del astillero, todo un s\u00edmbolo de la lucha en escala nacional.<\/p>\n<p>La huelga, rodeada de apoyo popular, forz\u00f3 que las autoridades convocaran a una negociaci\u00f3n. As\u00ed, el 31 de agosto de 1980, Lech Wa\u0142esa, convertido en el principal dirigente de la huelga, se sent\u00f3 a la mesa junto con Mieczyslaw Jagielski, viceprimer ministro polaco, para firmar los acuerdos de Gdansk. El hecho fue retransmitido en directo por televisi\u00f3n para toda Polonia.<\/p>\n<div id=\"attachment_67844\" style=\"width: 1210px\" class=\"wp-caption alignright\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-67844\" class=\"wp-image-67844 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Walessa.Polonia.jpg?resize=1200%2C675&#038;ssl=1\" alt=\"Revolucion politica\" width=\"1200\" height=\"675\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Walessa.Polonia.jpg?w=1200&amp;ssl=1 1200w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Walessa.Polonia.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Walessa.Polonia.jpg?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Walessa.Polonia.jpg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Walessa.Polonia.jpg?resize=747%2C420&amp;ssl=1 747w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Walessa.Polonia.jpg?resize=640%2C360&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Walessa.Polonia.jpg?resize=681%2C383&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p id=\"caption-attachment-67844\" class=\"wp-caption-text\">Walesa habla ante los obreros en Polonia<\/p><\/div>\n<p>Fue este un mal acuerdo para la burocracia. La concesi\u00f3n m\u00e1s importante fue la autorizaci\u00f3n para fundar un sindicato independiente del control del partido comunista. Tambi\u00e9n se liberar\u00eda a los presos pol\u00edticos. Las demandas econ\u00f3micas deber\u00edan ser atendidas gradualmente. Wa\u0142esa, por su parte, acept\u00f3 que el nuevo sindicato respetara la Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica Popular de Polonia y reconociera el liderazgo del partido gobernante. La figura de Wa\u0142esa se engrandec\u00eda. En pocas semanas, el desconocido electricista se transform\u00f3 en un actor pol\u00edtico nacional que la burocracia no pod\u00eda ignorar. Para tener una idea de la magnitud de la crisis, en septiembre de 1980 Edward Gierek perdi\u00f3 el liderazgo del partido a manos de Stanis\u0142aw Kania. El movimiento obrero hab\u00eda puesto a la burocracia contra las cuerdas.<\/p>\n<p>El 17 de setiembre se realiz\u00f3 el congreso fundacional del sindicato Solidaridad. En su per\u00edodo de auge, la organizaci\u00f3n cont\u00f3 con m\u00e1s de 10 millones de afiliados (aproximadamente 80% del total de la fuerza laboral en Polonia), en un pa\u00eds con 35 millones de habitantes. En los primeros 500 d\u00edas que siguieron al acuerdo de Gdansk, Solidaridad acogi\u00f3 en su seno a sectores del movimiento estudiantil, de agricultores y de artesanos. No solo fue el primer sindicato independiente en los Estados del Glacis sino, de lejos, el m\u00e1s grande del mundo. Su principal instancia de decisi\u00f3n fue la Convenci\u00f3n de delegados que representaban 38 regiones y dos distritos. Se aprob\u00f3 un programa de reformas pol\u00edticas y sociales. En el programa estaba escrito: \u201cLa Historia nos ha ense\u00f1ado que no hay pan sin libertad\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>. Lech Wa\u0142\u0119sa fue electo a la Comisi\u00f3n Nacional, el organismo ejecutivo. En noviembre, un tribunal de Varsovia legaliz\u00f3 el movimiento Solidaridad. En setiembre de 1981, el primer congreso de Solidaridad eligi\u00f3 como presidente a Wa\u0142\u0119sa.<\/p>\n<p>Solidaridad se convirti\u00f3 en un movimiento con presencia nacional. A ra\u00edz de que 27 miembros del Solidaridad de Bydgoszcz fueran golpeados el 19 de marzo, el movimiento respondi\u00f3 con una huelga de cuatro horas, que involucr\u00f3 a medio mill\u00f3n de personas, y paraliz\u00f3 el pa\u00eds el 27 de marzo<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a>. El gobierno debi\u00f3 abrir una investigaci\u00f3n sobre las golpizas. Las huelgas estallaron aqu\u00ed y all\u00ed durante meses. La clase obrera estaba en su mejor momento.<\/p>\n<p>La contradicci\u00f3n de este enorme proceso de reorganizaci\u00f3n obrera fue que su direcci\u00f3n pol\u00edtica, comenzando por el propio Wa\u0142\u0119sa, un agente de la Iglesia cat\u00f3lica, instituci\u00f3n que se meti\u00f3 de lleno en la construcci\u00f3n de Solidaridad. El obispo Henryk Jankowski, por ejemplo, se codeaba con Wa\u0142\u0119sa, que pronto se convirti\u00f3 en una celebridad en el mundo capitalista. El 15 de enero de 1981, una delegaci\u00f3n del sindicato Solidaridad, encabezada por Wa\u0142\u0119sa, se reuni\u00f3 en Roma con el papa Juan Pablo II. El apoyo de los gobiernos de Ronald Reagan y Margaret Thatcher a su figura fue expl\u00edcito. En 1982, la revista <em>Time<\/em> declar\u00f3 a Wa\u0142\u0119sa el \u201chombre del a\u00f1o\u201d. Un a\u00f1o despu\u00e9s Wa\u0142\u0119sa recibi\u00f3 el Nobel de la Paz. El sindicalista polaco dedic\u00f3 el premio a la Virgen Negra, en la ciudad de Cz\u0119stochowa, uno de los lugares m\u00e1s importantes de peregrinaci\u00f3n cat\u00f3lica. El perfil pol\u00edtico del Solidaridad combinaba, adem\u00e1s de la impronta cat\u00f3lica, elementos de nacionalismo polaco y liberalismo occidental. Predicaba, adem\u00e1s, el precepto de no violencia a sus miembros.<\/p>\n<p>Pero Solidaridad no era solo un sindicato. Era la direcci\u00f3n indiscutida de la clase obrera, la expresi\u00f3n genuina del ascenso revolucionario que, a pesar de su direcci\u00f3n conciliadora y proimperialista, puso en jaque el r\u00e9gimen estalinista dentro y fuera de Polonia.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Moreno, Solidaridad pose\u00eda tres caracter\u00edsticas fundamentales: <em>\u201c<\/em>[\u2026] <em>formalmente es un sindicato; es la \u00fanica organizaci\u00f3n democr\u00e1tica que agrupa a la totalidad de las masas revolucionarias; y a la vez est\u00e1 dirigido indirectamente por un gran aparato contrarrevolucionario, la Iglesia\u201d<\/em><a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a>.<\/p>\n<p>Hacia 1981, seg\u00fan el fundador de la LIT-CI, exist\u00eda un doble poder en Polonia:<\/p>\n<p><em>\u201cPrimero, que el poder dual es institucional y centralizado (lo que representa un gran paso hist\u00f3rico) entre el gobierno del partido \u00fanico, de la burocracia, y Solidaridad. Existen dos poderes en Polonia: uno en crisis, casi en ruinas, que es el del gobierno; el otro es el de las masas trabajadoras, expresado en Solidaridad. Entre los dos aparece una instituci\u00f3n que apuntala el poder vacilante de la burocracia: es la Iglesia, con Walesa en la direcci\u00f3n de Solidaridad\u201d<\/em><a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>.<\/p>\n<p>Frente a esa realidad, el trotskista argentino plante\u00f3 cu\u00e1l deb\u00eda ser el eje de un programa revolucionario:<\/p>\n<p><em>\u201cLa clave de la pol\u00edtica trotskista en un proceso revolucionario como el polaco est\u00e1 en mostrarle claramente a la clase obrera, a los campesinos, a los estudiantes, a los trabajadores urbanos que ning\u00fan problema tiene soluci\u00f3n por fuera de una revoluci\u00f3n obrera y popular que derroque a la burocracia gobernante. Ese es el problema decisivo, al cual se supeditan nuestras t\u00e1cticas. Aunque no levantemos las consignas \u2018voltear al gobierno ya\u2019 o \u2018hagamos la insurrecci\u00f3n ahora\u2019, debemos se\u00f1alar con absoluta claridad ante el proletariado y las masas que es necesario dar los pasos concretos en su pol\u00edtica, direcci\u00f3n, organizaci\u00f3n y preparaci\u00f3n para hacer una insurrecci\u00f3n contra el aparato militar de la burocracia. Por consiguiente, el trotskismo debe se\u00f1alar minuto a minuto, en su propaganda y agitaci\u00f3n, que el punto nodal, decisivo del proceso revolucionario es el poder estatal. Y la resoluci\u00f3n de este problema pasa por la preparaci\u00f3n pol\u00edtica y organizativa del movimiento obrero y las masas para enfrentar y derrotar a las fuerzas armadas de la burocracia\u201d<\/em><a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a>.<\/p>\n<p>El crecimiento de Solidaridad \u2013que parec\u00eda imparable\u2013, sumado a una tremenda crisis econ\u00f3mica \u2013 agravada por una gigantesca deuda externa con el imperialismo\u2013 y a las constantes presiones desde Mosc\u00fa para restablecer el orden, hicieron que el r\u00e9gimen, aunque anonadado, definiera endurecer la pol\u00edtica para suprimir a Solidaridad. Para ello, en octubre de 1981 el primer secretario Kania fue reemplazado por el general Jaruzelski, entonces primer ministro (y ministro de Defensa), un aut\u00e9ntico sabueso de los sovi\u00e9ticos.<\/p>\n<p>El 13 de diciembre de 1981, Jaruzelski decret\u00f3 la ley marcial, un verdadero golpe reaccionario. Las patrullas militares aparecieron en todas partes. Unos 1.750 tanques y 1.400 veh\u00edculos blindados tomaron las calles. Wa\u0142\u0119sa y los principales l\u00edderes de Solidaridad, reunidos en Gdansk, fueron arrestados. Se estima que m\u00e1s de 10.000 militantes de Solidaridad fueron encarcelados en 52 prisiones, la mitad de ellos en medio de la noche del golpe. Hubo m\u00e1s de cien huelgas y ocupaciones de f\u00e1bricas y minas, pero todas ellas fueron sofocadas. El 16 de diciembre de 1981, la polic\u00eda mat\u00f3 a nueve mineros e hiri\u00f3 a otros 22 durante la represi\u00f3n de la huelga en la mina Wujek en Katowice. Solidaridad pas\u00f3 a la clandestinidad. Al d\u00eda siguiente, en una protesta realizada en Gdansk, la polic\u00eda mat\u00f3 a otro obrero e hiri\u00f3 a dos. El 14 de diciembre comenz\u00f3 la huelga en la mina de carb\u00f3n de Piast, en la Alta Silesia: cerca de 2.000 mineros resistieron durante 14 d\u00edas a m\u00e1s de 650 metros bajo tierra. Pero el golpe se consolid\u00f3. Se cre\u00f3 un Consejo Militar de Salvaci\u00f3n Nacional que control\u00f3 el pa\u00eds hasta 1983. Durante ese per\u00edodo imper\u00f3 el estado de sitio. Se prohibieron las reuniones, las huelgas y toda suerte de protesta. La censura recrudeci\u00f3. Amparado en el clima de terror, el r\u00e9gimen aplic\u00f3 una serie de terribles ataques en el nivel de vida. El 1 de febrero de 1982, el aumento de los precios alcanz\u00f3 257% en media, pero algunos productos subieron hasta 400%<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a>. El 8 de octubre de 1982, el sindicato Solidaridad ser\u00eda formalmente ilegalizado.<\/p>\n<p>El golpe no fue obra exclusiva de Jaruzelski. Luego se comprob\u00f3 que Mosc\u00fa presionaba para acabar con Solidaridad bajo amenaza de invadir el pa\u00eds u orquestar un golpe palaciego contra el propio Jaruzelski. De hecho, en la frontera estaban estacionadas 20 divisiones de tanques rusos.<\/p>\n<p>Moreno, escribi\u00f3:<\/p>\n<p><em>\u201cLa raz\u00f3n de la derrota parcial y el retroceso de la revoluci\u00f3n polaca se debe justamente a que la direcci\u00f3n de Solidaridad no prepar\u00f3, alert\u00f3 ni organiz\u00f3 pol\u00edticamente a las masas para el inevitable enfrentamiento armado con el ej\u00e9rcito\u201d<\/em><a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a>.<\/p>\n<p>Sin embargo, el sindicato se reorganiz\u00f3 y sigui\u00f3 operando desde la clandestinidad, convocando huelgas en minas, astilleros y sector transporte entre 1981 y 1988. Por medio de una estructura ilegal y medios como la radio Solidaridad, los activistas lograban informarse y organizar la resistencia. A inicios de 1983, la organizaci\u00f3n contaba con m\u00e1s de 70.000 miembros y, entre otras actividades, publicaba m\u00e1s de 500 peri\u00f3dicos clandestinos denominados <em>bibu\u0142a.<\/em> El 14 de noviembre de 1982, Lech Wa\u0142\u0119sa fue liberado.<\/p>\n<p>El 22 de julio de 1983, la ley marcial fue levantada. Se liber\u00f3 y se concedi\u00f3 amnist\u00eda a muchos miembros de Solidaridad encarcelados. El r\u00e9gimen hab\u00eda sido derrotado.<\/p>\n<p>En la segunda mitad de la d\u00e9cada de 1980, la econom\u00eda polaca \u2013y de todo el bloque sovi\u00e9tico\u2013 estaba en estado calamitoso. Las huelgas de 1988 en Polonia mostraron a los bur\u00f3cratas locales que, sin una soluci\u00f3n al problema de Solidaridad, la posibilidad de un estallido social era real. Al mismo tiempo, el aparato estatal estaba atravesado por serias disputas entre camarillas. En la URSS estaban en marcha la Perestroika y la Glasnost, en el marco de la decisi\u00f3n del PCUS de restaurar el capitalismo. En ese contexto, el r\u00e9gimen negocia con Solidaridad una transici\u00f3n a la democracia liberal.<\/p>\n<p>En febrero de 1989 comenzaron las negociaciones de la llamada Mesa Redonda. En abril se resolvi\u00f3, entre otras cosas, devolver la legalidad a Solidaridad \u2013que pronto sum\u00f3 un mill\u00f3n y medio de miembros\u2013, la creaci\u00f3n de la segunda c\u00e1mara del parlamento y del cargo de presidente de la Rep\u00fablica de Polonia. Tambi\u00e9n se acord\u00f3 convocar a elecciones generales libres, en las que se elegir\u00edan los 100 esca\u00f1os del Senado y 35% de los esca\u00f1os de la Dieta, la c\u00e1mara baja del parlamento. En esas elecciones, celebradas el 4 de junio de 1989, los candidatos apoyados por Solidaridad consiguieron 99 de los 100 asientos del Senado y todos los esca\u00f1os en disputa para la c\u00e1mara baja<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>. El 12 de setiembre de 1989, la nueva Dieta eligi\u00f3 a Tadeusz Mazowiecki como jefe del primer gobierno no comunista de Polonia luego de la Segunda Guerra Mundial. Esto gener\u00f3 un efecto domin\u00f3 en todo el bloque del Este. Ese mismo a\u00f1o, cae el Muro de Berl\u00edn y las primeras Rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas o de su esfera de influencia declararon su independencia con relaci\u00f3n a Mosc\u00fa. En Polonia, el propio Jaruzelski dirigi\u00f3 las negociaciones de la transici\u00f3n \u201cpac\u00edfica\u201d a un r\u00e9gimen de democracia liberal. El PZPR hab\u00eda perdido todo prestigio. A finales de agosto de 1989, por medio del juego parlamentario hab\u00eda surgido un gobierno de coalici\u00f3n liderado por Solidaridad.<\/p>\n<p>El 9 de diciembre de 1990, Wa\u0142\u0119sa triunf\u00f3 en las elecciones presidenciales y se convirti\u00f3 en presidente de Polonia para los siguientes cinco a\u00f1os. El 17 de setiembre de 1993, el presidente Wa\u0142\u0119sa sell\u00f3 el acuerdo que dispuso la retirada de los soldados rusos de Polonia, estacionados all\u00ed desde 1945.<\/p>\n<p>El gigantesco movimiento obrero polaco de 1976-1989, aunque heroico, no logr\u00f3 consumar una revoluci\u00f3n pol\u00edtica, en parte debido a la dura represi\u00f3n del r\u00e9gimen, pero fundamentalmente por la traici\u00f3n de la direcci\u00f3n contrarrevolucionaria, agente del imperialismo y la Iglesia cat\u00f3lica, encarnada en la figura de Wa\u0142\u0119sa. Dicho de otro modo, las condiciones objetivas estaban m\u00e1s que maduras, lo que falt\u00f3 fue el sujeto pol\u00edtico revolucionario. Seg\u00fan Moreno:<\/p>\n<p><em>\u201cEl factor que impidi\u00f3 ese triunfo y permiti\u00f3 la victoria moment\u00e1nea de la burocracia [en 1981] fue la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria del proletariado, ante la falta de la \u00fanica organizaci\u00f3n capaz de superarla: el partido trotskista. Esta cuesti\u00f3n vital tambi\u00e9n separa a las tres grandes corrientes que se reclaman trotskistas. El SU, principalmente el SWP de Estados Unidos, capitul\u00f3 directamente a la direcci\u00f3n de Wa<\/em><em>\u0142\u0119sa. La ponderaron en todo momento, jam\u00e1s denunciaron su car\u00e1cter conscientemente contrarrevolucionario y se limit[aron] a se\u00f1alar su inmadurez. Era, para ellos, una direcci\u00f3n revolucionaria inmadura. El lambertismo, llevado de la mano por nosotros, denunci\u00f3 en algunas ocasiones a Wa\u0142\u0119sa, principalmente sus vinculaciones con la Iglesia. Pero, con su concepci\u00f3n de que Solidaridad era solo un sindicato y no la organizaci\u00f3n de las masas revolucionarias, no le dio a esta denuncia la importancia fundamental que ten\u00eda. Por estas dos v\u00edas, el lambertismo y el SU arribaron a la misma pol\u00edtica: plantear en abstracto el problema de la direcci\u00f3n revolucionaria y el poder, el peor crimen que se puede cometer durante una revoluci\u00f3n. La denuncia de las direcciones contrarrevolucionarias es solo un aspecto de la pol\u00edtica para superar la crisis de direcci\u00f3n; el otro, vital, es la construcci\u00f3n del partido revolucionario con influencia de masas\u201d<\/em><a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a>.<\/p>\n<h6><strong>Consideraciones finales<\/strong><\/h6>\n<p>Todos los procesos de revoluci\u00f3n pol\u00edtica en los ex Estados obreros fueron derrotados. Este hecho prolong\u00f3 la existencia de la burocracia estalinista gobernante y, desgraciadamente, termin\u00f3 allanando el camino hacia la restauraci\u00f3n burguesa. En el caso de la ex URSS, como planteamos, ese proceso comenz\u00f3 en 1986.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n de la derrota involucra muchos elementos, pero b\u00e1sicamente se debi\u00f3 a una combinaci\u00f3n entre la represi\u00f3n brutal del aparato estalinista, la aparici\u00f3n de direcciones \u2013opositoras, pero igualmente contrarrevolucionarias\u2013 que hicieron de todo para liquidar los procesos de revoluci\u00f3n pol\u00edtica (Gomu\u0142ka, Nagy, Dub\u010dek, Wa\u0142\u0119sa) y, lo m\u00e1s importante, la ausencia de una direcci\u00f3n revolucionaria. Ese partido revolucionario, suficientemente arraigado en la clase obrera y los pueblos del Este europeo, que planteara el derrocamiento de las burocracias sin tocar las bases econ\u00f3mico-sociales de esos Estados, en las condiciones del siglo XX solo podr\u00eda haber sido un partido trotskista principista. Pero tal cosa no existi\u00f3 en la ex URSS ni en sus Estados sat\u00e9lites, ni en China, Cuba, Vietnam ni cualquier otro lugar donde la burgues\u00eda hab\u00eda sido expropiada.<\/p>\n<div id=\"attachment_67845\" style=\"width: 1610px\" class=\"wp-caption alignright\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-67845\" class=\"wp-image-67845 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Hungria1956.Stalin.jpg?resize=1600%2C1473&#038;ssl=1\" alt=\"Revolucion politica\" width=\"1600\" height=\"1473\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Hungria1956.Stalin.jpg?w=1600&amp;ssl=1 1600w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Hungria1956.Stalin.jpg?resize=300%2C276&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Hungria1956.Stalin.jpg?resize=1024%2C943&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Hungria1956.Stalin.jpg?resize=768%2C707&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Hungria1956.Stalin.jpg?resize=1536%2C1414&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Hungria1956.Stalin.jpg?resize=456%2C420&amp;ssl=1 456w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Hungria1956.Stalin.jpg?resize=640%2C589&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Hungria1956.Stalin.jpg?resize=681%2C627&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p id=\"caption-attachment-67845\" class=\"wp-caption-text\">H\u00fangaros derriban estatua de Stalin en Budapest, 1956<\/p><\/div>\n<p>Siguiendo una esquematizaci\u00f3n de Nahuel Moreno, la realidad mostr\u00f3 que las revoluciones pol\u00edticas no avanzaron del primer momento, que \u00e9l llamo de \u201crevoluci\u00f3n de febrero\u201d, caracterizado por <em>\u201cun movimiento obrero y popular por la conquista de la democracia en general, uniendo a todos los sectores disconformes. Va a ser un movimiento obrero y popular por la democracia: todos unidos contra el gobierno bonapartista y totalitario de la burocracia. Surgir\u00e1n por eso corrientes peque\u00f1oburguesas que tendr\u00e1n poca claridad sobre si corresponde o no colaborar con el imperialismo en su af\u00e1n de voltear a la burocracia totalitaria. Lo que caracterizar\u00e1 a esta primera revoluci\u00f3n de febrero antiburocr\u00e1tica ser\u00e1 que a su frente no tendr\u00e1 un partido trotskista, pues no habr\u00e1 tenido tiempo de madurar y de formarse\u201d<\/em><a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a>. La restauraci\u00f3n se concret\u00f3 mucho antes que ese partido trotskista pudiera surgir y madurar.<\/p>\n<p>En este sentido, es interesante leer el balance de Nahuel Moreno sobre las revoluciones pol\u00edticas en Polonia y Hungr\u00eda:<\/p>\n<p><em>\u201cLa raz\u00f3n fundamental de que en Polonia y Hungr\u00eda no se impusiera el poder obrero ha sido la falta de un partido revolucionario. La carencia de una direcci\u00f3n revolucionaria le quit\u00f3 centralizaci\u00f3n, homogeneidad y objetivos precisos al movimiento. En esos pa\u00edses estaba planteada la revoluci\u00f3n pol\u00edtica, la lucha no solo contra la opresi\u00f3n sovi\u00e9tica, sino tambi\u00e9n contra la burocracia nacional [refiri\u00e9ndose a la expectativa popular en Gomu<\/em><em>\u0142ka y Nagy]\u201d<\/em><a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a>.<\/p>\n<p>No menos importante fue la conclusi\u00f3n de que la realidad de esos procesos mostr\u00f3 que los partidos estalinistas no pod\u00edan ser \u201creformados\u201d ni pose\u00edan un \u201cdoble car\u00e1cter\u201d ni pod\u00edan ser \u201cempujados\u201d hacia una l\u00ednea revolucionaria, como plante\u00f3 el pablismo-mandelismo desde inicios de la d\u00e9cada de 1950:<\/p>\n<p><em>\u201cNi los partidos comunistas, ni sus organizaciones juveniles <\/em>\u2013sentencia Moreno\u2013<em> pudieron ser \u2018enmendados\u2019 o transformados. Cualquier avance revolucionario debi\u00f3 hacerse a pesar de ellos, con desprendimientos y rupturas buscando otros cauces. Tanto en Hungr\u00eda como en Polonia [de 1956], el partido revolucionario tend\u00eda a surgir como una posibilidad independiente, como un nuevo agrupamiento y no como la continuaci\u00f3n tendencial de conjunto de los partidos comunistas\u201d<\/em><a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a>.<\/p>\n<p>El pron\u00f3stico de Trotsky, aunque por la negativa, fue confirmado por la historia. La burocracia no fue derrocada \u2013aunque no por falta de combatividad obrera y popular\u2013 y la restauraci\u00f3n capitalista se concret\u00f3. La nueva clase burguesa, estrechamente ligada al imperialismo, surgi\u00f3 de las entra\u00f1as de la anterior casta burocr\u00e1tica y se consolid\u00f3 por medio del pillaje del Estado. Sin embargo, algunos a\u00f1os despu\u00e9s de la restauraci\u00f3n, grandes movilizaciones populares consiguieron derrotar los reg\u00edmenes estalinistas, totalitarios, de partido \u00fanico, tanto en el Este europeo como en la ex Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. El pueblo sovi\u00e9tico y los pueblos del Este europeo conquistaron importantes libertades democr\u00e1ticas en esos pa\u00edses, tomaron revancha contra esas dictaduras siniestras, pero no consiguieron impedir la restauraci\u00f3n.<\/p>\n<div style=\"width: 1290px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.hdg.de\/lemo\/img_hd\/bestand\/objekte\/deutscheeinheit\/montagsdemo-arbeitslosigkeit_foto_LEMO-F-6-033_sz-photo.jpg?resize=1280%2C902&#038;ssl=1\" alt=\"Revolucion pol\u00edtica \" width=\"1280\" height=\"902\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Manifestaciones del lunes en Leipzig, ex RDA, en 1989. El cartel dice: \u00abDe un pueblo trabajador a un pueblo sin trabajo\u00bb<\/p><\/div>\n<p>Por esto, en nuestros d\u00edas, en todos esos pa\u00edses volvi\u00f3 a ser necesaria una revoluci\u00f3n socialista, porque la clase obrera tendr\u00e1 que apoderarse del poder pol\u00edtico y de los medios de producci\u00f3n, ahora en manos de la burgues\u00eda surgida de las entra\u00f1as de la burocracia sovi\u00e9tica. Los partidos comunistas que a\u00fan dirigen pa\u00edses, como China, Vietnam, Corea del Norte y Cuba, en realidad dirigen Estados burgueses, que estimulan y defienden relaciones de explotaci\u00f3n totalmente capitalistas. Esos partidos son comunistas solo de nombre, pero son capitalistas de hecho. La revoluci\u00f3n socialista tambi\u00e9n tendr\u00e1 que ajustar cuentas con ellos.<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> TROTSKY, Le\u00f3n. <em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em> \u00bfQu\u00e9 es y ad\u00f3nde va la URSS? Madrid: Fundaci\u00f3n Federico Engels, 2001, p. 212.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> MORENO, Nahuel.\u00a0 <em>Actualizaci\u00f3n del Programa de Transici\u00f3n<\/em>. Tesis XXIII. Disponible en: &lt;<a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/moreno\/actual\/apt_3.htm#t23\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/moreno\/actual\/apt_3.htm#t23<\/a>&gt;, consultado el 17\/11\/2021. Destacado en el original.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> TROTSKY, Le\u00f3n. <em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em>\u2026, p. 188.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> TROTSKY, Le\u00f3n. <em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em>\u2026, p. 189. Destacado nuestro.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> TROTSKY, Le\u00f3n. <em>Programa de Transici\u00f3n<\/em>. La agon\u00eda del capitalismo y las tareas de la IV Internacional. Disponible en: &lt;<a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/1938\/prog-trans.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/1938\/prog-trans.htm<\/a>&gt;, consultado el 17\/11\/2021.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> El t\u00e9rmino fue acu\u00f1ado por Nikita Jrushchov en 1955. El XXII Congreso del PCUS (1961) aprob\u00f3 el concepto como eje de la pol\u00edtica exterior oficial. El diccionario de econom\u00eda pol\u00edtica de Bor\u00edsov, Zhamin y Mak\u00e1rova lo defin\u00eda as\u00ed: \u201cLo fundamental en la coexistencia pac\u00edfica de los Estados con diverso r\u00e9gimen social es la renuncia a la guerra como medio de resolver los litigios internacionales, y su soluci\u00f3n por v\u00eda pac\u00edfica; la igualdad de derechos entre los Estados, la comprensi\u00f3n mutua y la confianza entre unos y otros; el tomar en consideraci\u00f3n los intereses de ambas partes, la no injerencia en los asuntos internos, el estricto respeto de la soberan\u00eda y la integridad territorial de todos los Estados; el desarrollo de la colaboraci\u00f3n econ\u00f3mica y cultural basada en la plena igualdad y la ventaja mutua [\u2026]\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Para 1949, entre 80 y 95% de la producci\u00f3n industrial de esos pa\u00edses hab\u00eda sido nacionalizada.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> En ese contexto, en octubre de 1947 nace la Kominform, concebida como instrumento de intercambio entre partidos comunistas europeos, y, en 1955, se firma el Pacto de Varsovia, una alianza militar del \u201cbloque sovi\u00e9tico\u201d para contraponerse a la OTAN, la coalici\u00f3n militar creada en 1949 por las potencias imperialistas de occidente. La realidad demostr\u00f3 luego que el Pacto de Varsovia estaba estructurado para mantener la disciplina de los pa\u00edses miembros, no para un enfrentamiento con el imperialismo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Hubo otros Estados obreros burocratizados con origen distinto, es decir, que surgieron de revoluciones: China, Yugoslavia, Albania, Vietnam del Norte y Corea del Norte, aunque igualmente eran dirigidos por burocracias.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> MORENO, Nahuel. <em>El marco hist\u00f3rico de la revoluci\u00f3n h\u00fangara<\/em>. Disponible en: &lt;<a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/moreno\/1950s\/mhrh.htm#_Toc534111153\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/moreno\/1950s\/mhrh.htm#_Toc534111153<\/a>&gt;, consultado el 29\/11\/2021.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Tesis de Fundaci\u00f3n de la LIT-CI<\/em>. Tesis III. Disponible en: &lt;<a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/14717003\/Tesis_de_fundaci%C3%B3n_de_la_LIT_CI?auto=download\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.academia.edu\/14717003\/Tesis_de_fundaci%C3%B3n_de_la_LIT_CI?auto=download<\/a>&gt;, consultado el 30\/11\/2021.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> MORENO, Nahuel. <em>El marco hist\u00f3rico de la revoluci\u00f3n h\u00fangara<\/em>\u2026<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> La crisis y divisi\u00f3n del aparato estalinista se expres\u00f3, entre otros hitos, en la ruptura Stalin-Tito en 1948 y en la escisi\u00f3n sino-sovi\u00e9tica de finales de la d\u00e9cada de 1950. Esas crisis, as\u00ed como los conflictos de la URSS con las camarillas dirigentes en los Estados del glacis, derivaban de choques entre intereses nacionales, puesto que cada burocracia nacional buscaba maximizar sus privilegios, provenientes del control de \u201csus\u201d Estados obreros burocratizados.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Sobre este tema, ver: TALPE, Jan. <em>Los Estados obreros del glacis<\/em>. Discusi\u00f3n sobre el este europeo. S\u00e3o Paulo: Editora Lorca, 2019.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Partido Socialista Unificado de Alemania, SED, en sus siglas en alem\u00e1n. Naci\u00f3 el 22 de abril de 1946 como resultado de la fusi\u00f3n, promovida por Stalin y Walter Ulbricht, entre el KPD (Partido Comunista de Alemania) y el sector oriental del SPD (Partido Socialdem\u00f3crata de Alemania). Fue el partido gobernante en la RDA hasta 1989.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> MANDEL, Ernest. <em>El levantamiento obrero en Alemania Oriental, junio de 1953<\/em>. Disponible en: &lt;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-levantamiento-obrero-en-alemania-oriental-junio-de-1953\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/vientosur.info\/el-levantamiento-obrero-en-alemania-oriental-junio-de-1953\/<\/a>&gt;, consultado el 30\/11\/2021.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Declaraci\u00f3n. Los proletarios de Berl\u00edn se levantan<\/em>. <em>La V\u00e9rit\u00e9.<\/em> \u00d3rgano de defensa de los trabajadores, n\u00ba 317, 26 de junio al 9 de julio. Disponible en: &lt;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-levantamiento-obrero-en-alemania-oriental-junio-de-1953\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/vientosur.info\/el-levantamiento-obrero-en-alemania-oriental-junio-de-1953\/<\/a>&gt;, consultado el 30\/11\/2021.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> MORENO, Nahuel. <em>El marco hist\u00f3rico de la revoluci\u00f3n h\u00fangara<\/em>\u2026<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> MORENO, Nahuel. <em>Escritos sobre revoluci\u00f3n pol\u00edtica<\/em>. Disponible en: &lt;<a href=\"http:\/\/www.nahuelmoreno.org\/escritos\/escritos-sobre-revolucion-politica-1958.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.nahuelmoreno.org\/escritos\/escritos-sobre-revolucion-politica-1958.pdf<\/a> &gt;, consultado el 04\/12\/2021.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> En el curso de la revoluci\u00f3n, el partido fue reorganizado bajo el nombre de Partido Socialista Obrero H\u00fangaro (MSZMP, en sus siglas en h\u00fangaro) que mantendr\u00eda hasta su disoluci\u00f3n el 7 de octubre de 1989.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Ver: &lt;<a href=\"https:\/\/web.archive.org\/web\/20060409202246\/http:\/yale.edu\/lawweb\/avalon\/wwii\/hungary.htm#art12\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/web.archive.org\/web\/20060409202246\/http:\/\/yale.edu\/lawweb\/avalon\/wwii\/hungary.htm#art12<\/a>&gt;, consultado el 30\/11\/2021.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Las demandas fueron elaboradas por un sector de estudiantes del MEFESZ (Sindicato de Estudiantes de la Universidad H\u00fangara y de la Academia). La reuni\u00f3n ocurri\u00f3 en la Universidad Tecnol\u00f3gica de la Construcci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Ver: &lt;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Demandas_de_los_revolucionarios_h%C3%BAngaros_de_1956\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Demandas_de_los_revolucionarios_h%C3%BAngaros_de_1956<\/a>&gt;, consultado el 30\/11\/2021.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> FRYER, Peter; BROU\u00c9, Pierre; BALASZ, Nagy. <em>Hungr\u00eda del 56<\/em>: revoluciones obreras contra el stalinismo. Buenos Aires: Ediciones del I.P.S., 2006, p. 106.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> MORENO, Nahuel. <em>El marco hist\u00f3rico de la revoluci\u00f3n h\u00fangara\u2026<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> El m\u00e1s c\u00e9lebre de los juicios-farsa ocurri\u00f3 en 1952.\u00a0 Sl\u00e1nsk\u00fd, secretario del PCCH, y el ministro de Asuntos Exteriores, Clementis, fueron condenados a muerte bajo la acusaci\u00f3n de \u201ctito\u00edsmo\u201d. La \u00fanica \u201cprueba\u201d, como era habitual, fueron las confesiones forzadas de los imputados.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> NAVRAT\u00cdL Jaromir. <em>The Prague Spring, 1968<\/em>. A National Security Archive Document Reader (National Security Archive Cold War Readers). Central European University Press, 2006, pp. 52-54.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> COMECON, Consejo de Ayuda Mutua Econ\u00f3mica. Fundada en 1949, fue una organizaci\u00f3n de cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica entre la URSS y sus Estados sat\u00e9lites.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Manifiesto \u201cDos Mil Palabras\u201d: &lt;<a href=\"https:\/\/pasosalaizquierda.com\/dos-mil-palabras-dirigidas-a-los-obreros-a-los-campesinos-a-los-empleados-a-los-cientificos-a-los-artistas-a-todos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/pasosalaizquierda.com\/dos-mil-palabras-dirigidas-a-los-obreros-a-los-campesinos-a-los-empleados-a-los-cientificos-a-los-artistas-a-todos\/<\/a>&gt;, consultado el 30\/11\/2021.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Ruman\u00eda, Yugoslavia y Albania se negaron a participar en la invasi\u00f3n. El mando sovi\u00e9tico no apel\u00f3 a las tropas de la RDA para evitar revivir los recuerdos de la invasi\u00f3n nazi de 1938, aunque ello era inevitable.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Ver: &lt;<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-primavera-de-los-pueblos-comienza-en-Praga\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-primavera-de-los-pueblos-comienza-en-Praga<\/a>&gt;, consultado el 30\/11\/2021.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Ver: &lt;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/1982\/03\/02\/internacional\/383871604_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/elpais.com\/diario\/1982\/03\/02\/internacional\/383871604_850215.html<\/a>&gt;, consultado el 04\/12\/2021.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Entre 1971 y 1973, las importaciones crecieron a 19,3% anual, mientras que las exportaciones solo 10,8 %.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Ver: &lt;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/1981\/02\/17\/internacional\/351212403_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/elpais.com\/diario\/1981\/02\/17\/internacional\/351212403_850215.html<\/a>&gt;, consultado el 04\/12\/2021.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> La deuda externa de Polonia y las para superarla. <em>Revista Comercio Exterior<\/em>, vol. 37, N\u00ba. 8, M\u00e9xico, agosto de 1987, p. 682.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Jaruzelski era ministro de Defensa en 1968, cuando la invasi\u00f3n que aplast\u00f3 la Primavera de Praga.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Ver: &lt;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/1981\/02\/17\/internacional\/351212403_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ttps:\/\/elpais.com\/diario\/1981\/02\/17\/internacional\/351212403_850215.html<\/a>&gt;, consultado el 04\/12\/2021.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Ver: &lt;<a href=\"http:\/\/news.bbc.co.uk\/hi\/english\/static\/special_report\/1999\/09\/99\/iron_curtain\/timelines\/poland_80.stm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/news.bbc.co.uk\/hi\/english\/static\/special_report\/1999\/09\/99\/iron_curtain\/timelines\/poland_80.stm<\/a>&gt;, consultado el 30\/11\/2021.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Ver: &lt;<a href=\"http:\/\/isj.org.uk\/the-rise-of-solidarnosc\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/isj.org.uk\/the-rise-of-solidarnosc\/<\/a>&gt;, consultado el 30\/11\/2021.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> MORENO, Nahuel. <em>Escritos sobre revoluci\u00f3n pol\u00edtica\u2026<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> MORENO, Nahuel. <em>Sobre la Revoluci\u00f3n Pol\u00edtica Polaca<\/em> (1981\/1982). Buenos Aires: CEHUS, 2018, p. 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> \u00cddem, p. 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> Ver: &lt;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/1982\/03\/02\/internacional\/383871604_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/elpais.com\/diario\/1982\/03\/02\/internacional\/383871604_850215.html<\/a>&gt;, consultado el 04\/12\/2021<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> MORENO, Nahuel. <em>Sobre la Revoluci\u00f3n Pol\u00edtica Polaca<\/em>\u2026, p. 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Seg\u00fan los acuerdos de la Mesa Redonda, solo el Partido Comunista y sus aliados pod\u00edan ocupar los esca\u00f1os restantes.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> MORENO, Nahuel. <em>Sobre la Revoluci\u00f3n Pol\u00edtica Polaca<\/em>\u2026, p. 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> MORENO, Nahuel.\u00a0 <em>Actualizaci\u00f3n del Programa de Transici\u00f3n<\/em>. Tesis XXIII&#8230;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> MORENO, Nahuel. <em>El marco hist\u00f3rico de la revoluci\u00f3n h\u00fangara\u2026<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nadie analiz\u00f3 con tanta profundidad como Le\u00f3n Trotsky el car\u00e1cter del Estado sovi\u00e9tico luego del triunfo de la contrarrevoluci\u00f3n estalinista. En 1936, en medio del auge econ\u00f3mico experimentado por la URSS, cuando los hechos parec\u00edan confirmar la justeza de las teor\u00edas y la pol\u00edtica de la casta burocr\u00e1tica, Trotsky public\u00f3 un libro titulado La revoluci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":68209,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[17082],"tags":[17083,17084,12642,9247,3062,3746],"class_list":["post-67834","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-especial-urss","tag-bloque-sovietico","tag-especial-urss","tag-primavera-de-praga","tag-revolucion-politica","tag-solidaridad","tag-urss"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Hungary-1956.jpg?fit=1440%2C810&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Hungary-1956.jpg?fit=1440%2C810&ssl=1","categories_names":["Especial URSS"],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67834","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67834"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67834\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":68208,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67834\/revisions\/68208"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/68209"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67834"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67834"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67834"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}