{"id":67761,"date":"2021-11-29T22:39:36","date_gmt":"2021-11-29T22:39:36","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=67761"},"modified":"2024-11-03T13:27:55","modified_gmt":"2024-11-03T13:27:55","slug":"la-variante-omicron-y-la-quiebra-de-patentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/la-variante-omicron-y-la-quiebra-de-patentes\/","title":{"rendered":"La variante \u00d3micron y la quiebra de patentes"},"content":{"rendered":"<h6><em>Desde el inicio de la pandemia estamos anunciando el apartheid de vacunas creado por el imperialismo. La \u201ccuarta ola\u201d, que asola a Europa, y la nueva mutaci\u00f3n del coronavirus, llamada <strong>\u00d3micron<\/strong>, prueban que est\u00e1bamos en lo cierto al afirmar que los gobiernos nacionales, de todos los pa\u00edses, y las grandes multinacionales estaban, y todav\u00eda est\u00e1n, m\u00e1s interesados en garantizar sus ganancias que en la vida de la clase trabajadora<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a>.<\/em><!--more--><\/h6>\n<p>Por: Wilson Hon\u00f3rio da Silva y Am\u00e9rico Gomes<\/p>\n<p>Fue por eso que los pa\u00edses del continente africano recibieron una cantidad muy inferior de vacunas que las que necesitan, haciendo que los porcentajes de poblaci\u00f3n vacunada sean muy bajos.<\/p>\n<h6><strong>El camino no es cerrar las fronteras<\/strong><\/h6>\n<p>Adem\u00e1s, lo que nos llena de indignaci\u00f3n es que, frente al surgimiento de la nueva variante, la reacci\u00f3n de los pa\u00edses desarrollados y subdesarrollados vasallos del imperialismo, como el Brasil, en lugar de desarrollar un movimiento de solidaridad para con los pa\u00edses del \u00c1frica Austral, o sea, del Sur del continente, o una movilizaci\u00f3n para apoyarlos con vacunas y personal m\u00e9dico, fue cerrar las fronteras a esos pa\u00edses, suspendiendo vuelos y conexiones a\u00e9reas.<\/p>\n<p>Las evidencias de que la medida tiene mucho m\u00e1s que ver con la marginalizaci\u00f3n y la discriminaci\u00f3n hist\u00f3ricas que cercan al continente africano pueden ser ejemplificadas con dos hechos: por un lado, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) afirma que no hay sobre la nueva variante informaciones suficientes que justifiquen medidas extremas; por otro lado, hay noticias generalizadas de que la cuarta ola en Europa est\u00e1 muy fuerte e, incluso as\u00ed, estas conexiones a\u00e9reas fueron mantenidas.<\/p>\n<p>En el Brasil, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) emiti\u00f3 una recomendaci\u00f3n al gobierno para la suspensi\u00f3n inmediata de vuelos procedentes de seis pa\u00edses: \u00c1frica del Sur, Botswana, Eswatini (antigua Suazilandia), Lesoto, Namibia y Zimbabue. E incluso sabiendo que la nueva variante (detectada en Bostwana y en \u00c1frica del Sur) tambi\u00e9n haya sido detectada en Hong Kong, Israel y B\u00e9lgica, el gobierno Bolsonaro quiere ahora impedir los viajeros de cuatro pa\u00edses africanos m\u00e1s: Angola, Malawi, Mozambique y Zambia.<\/p>\n<h6><strong>La propuesta del imperialismo y el genocidio de los m\u00e1s pobres<\/strong><\/h6>\n<p>Esta variante, potencialmente m\u00e1s contagiosa, fue identificada por cient\u00edficos sudafricanos, que enseguida compartieron ese conocimiento con el mundo y, en este momento, est\u00e1n siendo castigados. Ahora, la burgues\u00eda se dice sorprendida y las Bolsas de Valores cayeron en todo el mundo. Pero el hecho es que esta situaci\u00f3n fue desarrollada por las grandes multinacionales.<\/p>\n<p>En noviembre de 2020, la OMS afirm\u00f3 que har\u00eda una distribuci\u00f3n equitativa de vacunas por el mundo entero, cuando el Reino Unido y la Uni\u00f3n Europea bloquearon los pedidos de un grupo de pa\u00edses liderados por \u00c1frica del Sur y por la India para que las patentes fuesen liberadas, de modo que pudiesen aumentar su producci\u00f3n y aumentar la disponibilidad de vacunas para los pa\u00edses pobres. Pero todo esto no pas\u00f3 de una nueva mentira.<\/p>\n<p>Cerca de 60% de las vacunas producidas en 2021 est\u00e1 siendo monopolizada por Estados que representan 16% de la poblaci\u00f3n mundial. Adem\u00e1s, 76% de las dosis aplicadas fueron concentradas en los diez pa\u00edses m\u00e1s ricos del mundo. En n\u00fameros concretos, de las 6.400 millones de dosis de vacunas administradas globalmente, solo 2,5% fueron al \u00c1frica, aunque el continente sea responsable por poco m\u00e1s de 17% de la poblaci\u00f3n mundial.<\/p>\n<p>La soluci\u00f3n para la escasez de vacunas propuesta por el imperialismo fue la iniciativa Covax, un programa creado en 2020 por la OMS para la distribuci\u00f3n de la vacuna a trav\u00e9s de entidades filantr\u00f3picas, a la cual adhirieron 72 pa\u00edses. Pero, su meta m\u00e1xima, en 2021, era inmunizar a 20% de la poblaci\u00f3n mundial, un \u00edndice evidentemente insuficiente. Para los pa\u00edses en peores condiciones financieras, se limitaba a redistribuir los excedentes. Es decir, solamente las sobras de los pa\u00edses ricos. Y m\u00e1s: el dinero para el programa para la compra de vacunas es de U$S 2.000 millones, cuando ser\u00edan necesarios U$S 5.000 millones.<\/p>\n<p>Ni siquiera el objetivo \u00ednfimo de la OMS (de que todos los pa\u00edses vacunasen por lo menos a 10% de su poblaci\u00f3n) fue cumplido. En la pr\u00e1ctica, m\u00e1s de 50 pa\u00edses no consiguieron cumplir esa meta, la mayor\u00eda de ellos en \u00c1frica, donde solo cerca de 7% de los habitantes del continente est\u00e1n totalmente vacunados, en comparaci\u00f3n con el 42% de la poblaci\u00f3n global<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Y vale recordar que la meta inicial, que era entregar 620 millones de dosis para \u00c1frica, ahora, baj\u00f3 a 470 millones, lo que solo alcanza a 17% de la poblaci\u00f3n de \u00c1frica.<\/p>\n<p>Como ya hab\u00edamos anunciado: \u201cEsa desigualdad, adem\u00e1s de obscena, es in\u00fatil para superar la pandemia. Es in\u00fatil para algunos pa\u00edses inmunizar a 70% de sus poblaciones si el Covid-19 contin\u00faa circulando en otras partes del mundo. Si no fuera erradicado, el virus continuar\u00e1 transmiti\u00e9ndose y sufrir\u00e1 mutaciones, creando nuevas variantes que invalidar\u00e1n la eficacia de las vacunas actuales. Eso es lo que est\u00e1 ocurriendo actualmente\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<h6><strong>Desigualdad obscena y peligrosa<\/strong><\/h6>\n<p>En \u00c1frica de Sur, pa\u00eds que tiene el m\u00e1s alto \u00edndice de vacunaci\u00f3n en el continente, donde oficialmente m\u00e1s de 90.000 personas perdieron sus vidas, solo cerca de 24% recibieron las dos dosis<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. En los dem\u00e1s pa\u00edses, la situaci\u00f3n es peor: 18% en Zimbabue; 11% en Mozambique y en Namibia; y solo 3% en Malawi. La mitad de los 54 pa\u00edses vacun\u00f3 a menos de 2% de su poblaci\u00f3n. Dos pa\u00edses \u2013Burundi y Eritrea\u2013 a\u00fan no comenzaron a implementar su programa de vacunaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como las patentes de las grandes multinacionales no fueron quebradas, los pa\u00edses con m\u00e1s dificultades econ\u00f3micas quedan atr\u00e1s en la vacunaci\u00f3n, como es el caso de todo el continente africano, mientras la gran industria farmac\u00e9utica contin\u00faa ganando mucho dinero y teniendo mucha ganancia, poniendo en riesgo el conjunto de la humanidad.<\/p>\n<h6><strong>Crecen la miseria y el hambre en el \u00c1frica<\/strong><\/h6>\n<p><em>La pandemia potenci\u00f3 el sufrimiento, el desempleo, y el hambre del pueblo en el continente africano. El virus, que tiene origen en la ganancia capitalista y en la relaci\u00f3n que grandes multinacionales mantienen con la naturaleza, tuvo efectos devastadores en el planeta.<\/em><\/p>\n<p>En \u00c1frica, como ya escribimos, el aumento de la pandemia fue gradualmente destruyendo los fr\u00e1giles sistemas de salud de esos pa\u00edses<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Incluso con subnotificaciones, \u00c1frica tuvo un aumento de 30% en las infecciones e implement\u00f3 menos medidas de salud p\u00fablica que cualquier otro continente.<\/p>\n<p>El cierre de fronteras, que nuevamente se lleva a cabo, ha sido perjudicial no solo para el turismo sino tambi\u00e9n para el sector informal en el \u00c1frica. Un informe de la Oxfam previ\u00f3 que el impacto econ\u00f3mico de la pandemia podr\u00eda atrasar en 30 a\u00f1os el desarrollo de algunas regiones del continente.<\/p>\n<p>Actualmente, la ca\u00edda de los ingresos familiares en \u00c1frica es 20% mayor que la verificada en el resto del mundo. Lo que est\u00e1 arrojando a m\u00e1s personas por debajo de la l\u00ednea de pobreza. En 2019, en todo el continente, 135 millones viv\u00edan en esas condiciones. Hacia finales de 2020, el n\u00famero ya hab\u00eda saltado a 270 millones, lo que representa un aumento del doble.<\/p>\n<p>En \u00c1frica como un todo, 19% de la poblaci\u00f3n est\u00e1 subnutrida (m\u00e1s de 250 millones de personas). Mujeres y ni\u00f1as representan m\u00e1s de 70% de las personas que sufren de hambre cr\u00f3nica. La pandemia est\u00e1 afectando sus condiciones alimentarias, familiares y culturales, incluso con el aumento de v\u00edctimas de agresiones sexuales.<\/p>\n<p>Ni siquiera existen en los pa\u00edses africanos los disminuidos programas de est\u00edmulo social creados por algunos gobiernos imperialistas. Adem\u00e1s de eso, en la mayor\u00eda de los pa\u00edses africanos, el aprendizaje virtual simplemente no existe y centenas de millones de personas viven en econom\u00edas informales.<\/p>\n<h6><strong>NI el que est\u00e1 en la l\u00ednea de frente en el combate a la pandemia tiene vacuna<\/strong><\/h6>\n<p>Esa situaci\u00f3n, obviamente, tiende a empeorar con el surgimiento de la variante \u00d3micron, cuya existencia, por s\u00ed sola, preanuncia m\u00e1s sufrimiento y muertes. Basta recordar que, seg\u00fan datos de la Universidad John Hopkins, divulgados por la Agencia BBC News, en julio pasado, cuando la variante Delta comenz\u00f3 a afectar el continente con m\u00e1s fuerza, hubo un aumento de 40% en el \u00edndice de muertes.<\/p>\n<p>Seg\u00fan estudios publicados hasta el momento, la \u00d3micron puede ser una mutaci\u00f3n m\u00e1s infecciosa, agresiva y letal que las anteriores, algo que, lamentablemente, puede comprobarse en la realidad. En \u00c1frica del Sur, el 16 de noviembre, los informes oficiales registraron 273 casos. Una semana despu\u00e9s, el n\u00famero de personas contagiadas subi\u00f3 a 1.275 casos. Y, al d\u00eda siguiente, se duplic\u00f3: 2.465 casos.<\/p>\n<p>Esto, en un contexto en el cual incluso entre los profesionales de la salud las tasas de vacunaci\u00f3n son terriblemente bajas. Solo 27% de los profesionales de la salud fueron totalmente vacunados en \u00c1frica, en contraste con los m\u00e1s de 80% de los profesionales del sector vacunados en pa\u00edses de altos ingresos<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. En solo seis pa\u00edses africanos hubo 90% de cobertura de vacunas entre los profesionales de la salud, y otros nueve vacunaron totalmente a menos de 40% de los trabajadores de la l\u00ednea de frente en el combate cl\u00ednico y sanitario.<\/p>\n<h6><strong>Quebrar patentes para extender la vacunaci\u00f3n<\/strong><\/h6>\n<p>Una tarea de primer orden, urgente, es organizar la lucha para quebrar los derechos de propiedad intelectual, no solo de las vacunas sino de todos los medicamentos y cualquier tecnolog\u00eda m\u00e9dica necesaria para contener el Covid-19.<\/p>\n<p>Las patentes permiten que las industrias farmac\u00e9uticas y otras empresas exploten una invenci\u00f3n, en el caso, las vacunas, por 20 a\u00f1os, a partir de su divulgaci\u00f3n. O sea, es un instrumento jur\u00eddico para que las grandes empresas garanticen el monopolio de productos cient\u00edficos y nuevas tecnolog\u00edas.<\/p>\n<p>Son estas reglas de \u201cprotecci\u00f3n intelectual\u201d las que funcionan como barrera para que las vacunas no sean producidas en pa\u00edses que no detentan estas patentes pero tienen capacidad industrial adecuada para hacerlas, incluso estando ociosa en este momento, como Canad\u00e1, Brasil, M\u00e9xico, Argentina, India, Egipto y Corea del Sur. Solo el Instituto Serum, en la India, es capaz de producir 1.400 millones de dosis por a\u00f1o.<\/p>\n<p>Prueba de que, sin esta barrera, ser\u00eda posible la producci\u00f3n y el abastecimiento en masa de la vacuna, agilizando su aplicaci\u00f3n en todos los pa\u00edses.<\/p>\n<h6><strong>Una pol\u00edtica clasista y antiimperialista<\/strong><\/h6>\n<p>Precisamos que la clase trabajadora y sus sectores m\u00e1s explotados y oprimidos (por el racismo, el machismo, la LGBTIfobia, la xenofobia, etc.) se pongan al frente de esta lucha. Los procesos de movilizaci\u00f3n indicados en las revueltas que ocurren en Senegal, Angola, Argelia, Sud\u00e1n y otros pa\u00edses del continente africano muestran que hay un potencial revolucionario. Pero, para eso, es necesario construir organizaciones de la clase trabajadora internacional que, a trav\u00e9s de la democracia interna, puedan centralizar y liderar la lucha de clases, que puedan ser la expresi\u00f3n consciente de este proceso y de los combates en curso, incluso en defensa de la vida frente a la pandemia.<\/p>\n<p>Para eso, es fundamental que los trabajadores y trabajadoras del continente africano, que est\u00e1n a vanguardia de estas luchas, construyan organizaciones revolucionarias en sus pa\u00edses. No hay otra salida. Caso contrario, nuestros hermanos y hermanas de este vasto pa\u00eds continuar\u00e1n viviendo esta masacre y este genocidio.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Lea el art\u00edculo \u201cEl imperialismo impone un apartheid de las vacunas\u201d (<a href=\"https:\/\/litci.org\/es\">https:\/\/litci.org\/es<\/a>), publicado en abril de 2021.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Portal \u201cOur World Data\u201d (Universidad de Oxford): <a href=\"https:\/\/ourworldindata.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/ourworldindata.org\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/\">https:\/\/litci.org\/es\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Portal \u201cOur World Data\u201d (Universidad de Oxford).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Lea el art\u00edculo \u201cPandemia y hambre en \u00c1frica\u201d (3\/5\/2021): <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/pandemia-y-hambre-en-africa\/\">https:\/\/litci.org\/es\/pandemia-y-hambre-en-africa\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS).<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde el inicio de la pandemia estamos anunciando el apartheid de vacunas creado por el imperialismo. La \u201ccuarta ola\u201d, que asola a Europa, y la nueva mutaci\u00f3n del coronavirus, llamada \u00d3micron, prueban que est\u00e1bamos en lo cierto al afirmar que los gobiernos nacionales, de todos los pa\u00edses, y las grandes multinacionales estaban, y todav\u00eda est\u00e1n, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":67762,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[15122,2786],"tags":[13388,11011,15045,15879,17046,15212],"class_list":["post-67761","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-coronavirus","category-africa","tag-africa-del-sur","tag-americo-gomes","tag-coronavirus","tag-paises-africanos","tag-variante-omicron","tag-wilson-honorio-da-silva"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Omicron.jpg?fit=640%2C360&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Omicron.jpg?fit=640%2C360&ssl=1","categories_names":["\u00c1frica","Pandemia"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67761","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67761"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67761\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67768,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67761\/revisions\/67768"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/67762"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67761"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67761"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67761"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}