{"id":66734,"date":"2021-08-27T11:43:58","date_gmt":"2021-08-27T11:43:58","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=66734"},"modified":"2024-11-03T13:28:04","modified_gmt":"2024-11-03T13:28:04","slug":"aislar-realmente-la-dictadura-de-lukashenko","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/aislar-realmente-la-dictadura-de-lukashenko\/","title":{"rendered":"Aislar realmente la dictadura de Lukashenko"},"content":{"rendered":"<p><em>Presionar a Occidente: parar todos los pr\u00e9stamos a la dictadura de Lukashenko.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Ivan Razin<\/p>\n<p>El 23 de agosto, el FMI entreg\u00f3 casi mil millones de d\u00f3lares a la dictadura de Lukashenko. Apoyando en palabras la lucha de los bielorrusos contra la dictadura, los Estados occidentales siguen, sin embargo, prest\u00e1ndole dinero. Esto sucede a trav\u00e9s de pr\u00e9stamos de los bancos comerciales, el FMI y el BERD, y a trav\u00e9s de inversiones de capital extranjero. Las sanciones adoptadas, como respuesta al secuestro del avi\u00f3n para el arresto del opositor Protasevich, no afectan los acuerdos ya existentes y entran en vigencia solo el pr\u00f3ximo a\u00f1o, brindando a los capitalistas occidentales la oportunidad de encontrar soluciones alternativas, y la dictadura para adaptarse.<\/p>\n<p>El hecho es que los gobiernos occidentales est\u00e1n m\u00e1s que preocupados no por los problemas de los bielorrusos sino por las ganancias que recibe el capital occidental en Belarus. Incluido los gobiernos occidentales y los capitalistas, est\u00e1n interesados en que la dictadura tenga los medios para poder seguir pagando de forma estable la deuda externa que ha acumulado. Los gobiernos occidentales no quieren arriesgar una vez m\u00e1s sus negocios con Putin debido a Belarus. El acuerdo Merkel-Biden-Putin sobre el gasoducto Nord Stream-2, en detrimento de Ucrania y en contra de la posici\u00f3n de Polonia y Lituania, expresa bien este enfoque c\u00ednico. Parar la financiaci\u00f3n y la cooperaci\u00f3n con la dictadura requiere una gran presi\u00f3n sobre los gobiernos occidentales.<\/p>\n<p>Por otro lado, las sanciones solo pueden ser una herramienta auxiliar. No se puede esperar de estas la ca\u00edda inmediata de la dictadura. Reducir los ingresos del r\u00e9gimen no debilitar\u00e1 el aparado represivo: la dictadura seguir\u00e1 financi\u00e1ndolo, cortando otros art\u00edculos. Es poco probable que la \u00e9lite econ\u00f3mica de Belarus, estrechamente asociada con el r\u00e9gimen, lo abandone, especialmente porque las principales empresas son de propiedad estatal y est\u00e1n en manos de los gerentes de Lukashenko, o est\u00e1n bajo el control del r\u00e9gimen de Putin, que apoya directamente a la dictadura. Adem\u00e1s, la clave del \u00e9xito de la lucha contra la dictadura no es la escala de la crisis econ\u00f3mica \u2013agravada por las sanciones (la gente puede, por el contrario, dispersarse para sobrevivir en las parcelas, haciendo crecer batatas)\u2013 sino, en \u00faltima instancia, la organizaci\u00f3n de la lucha.<\/p>\n<p>En general, la palabra decisiva ser\u00e1 la lucha de los propios bielorrusos y su organizaci\u00f3n dentro del pa\u00eds. Sin embargo, esto no justifica en modo alguno la continua financiaci\u00f3n de la dictadura por parte de Occidente. Es necesario luchar por su completa terminaci\u00f3n. Adem\u00e1s, este financiamiento no solo apoya la dictadura sino que tambi\u00e9n sumerge a Belarus en la dependencia de las finanzas con las principales potencias. Hacemos un llamado a las organizaciones sindicales y democr\u00e1ticas para que <strong>exijan a los gobiernos de sus pa\u00edses que dejen de otorgar pr\u00e9stamos y financiaciones a la dictadura de Lukashenko<\/strong>. Y tambi\u00e9n llamamos a <strong>participar en las acciones<\/strong> contra la dictadura, organizadas por los bielorrusos en estos pa\u00edses.<\/p>\n<p><strong>Sanciones contra las f\u00e1bricas: la opini\u00f3n de los obreros es decisiva<\/strong><\/p>\n<p>No hay duda de la necesidad de sanciones para dejar de financiar la dictadura de Lukashenko. La cuesti\u00f3n de las sanciones contra las empresas bielorrusas, principalmente las f\u00e1bricas de propiedad estatal, es un asunto diferente. Si la prohibici\u00f3n de otorgar pr\u00e9stamos a la dictadura est\u00e1 dirigida directamente a su <strong><em>billetera<\/em><\/strong>, las sanciones contra las empresas, especialmente la prohibici\u00f3n de la compra de sus productos y el suministro de componentes, afectar\u00e1n principalmente las <strong><em>l\u00edneas de producci\u00f3n<\/em><\/strong>. De hecho, las sanciones contra las f\u00e1bricas implican un cese obligado del trabajo de los obreros, teniendo <strong><em>solo como consecuencia<\/em><\/strong> para el r\u00e9gimen la p\u00e9rdida de la plusval\u00eda producida por estos. Antes de llegar a la billetera de la dictadura, dichas sanciones pasan por los colectivos laborales. Y eso marca una diferencia significativa.<\/p>\n<p>Sobre el tema de tales sanciones, la decisi\u00f3n <strong>la deben tomar los obreros de estas f\u00e1bricas<\/strong>, sin los cuales, como lo demostraron los hechos del a\u00f1o pasado, dif\u00edcilmente pueda ganar la huelga general y la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la revoluci\u00f3n bielorrusa, se han formado sindicatos independientes, de hecho, nuevos, que reflejan el estado de \u00e1nimo de los trabajadores. Es la organizaci\u00f3n m\u00e1s grande que surgi\u00f3 de la revoluci\u00f3n. Estas organizaciones obreras actualmente <strong>NO apoyan<\/strong> las sanciones contra sus f\u00e1bricas. Y este es el argumento principal en la discusi\u00f3n sobre la necesidad de tales sanciones.<\/p>\n<p>Si los trabajadores de hoy estuvieran en un estado previo a la huelga y estuvieran buscando formas de detener la producci\u00f3n ellos mismos, tales sanciones posiblemente podr\u00edan ayudar de alguna manera. Pero, por el momento, a pesar del aumento del n\u00famero de conflictos laborales, la situaci\u00f3n en las f\u00e1bricas no es esa. Y, m\u00e1s a\u00fan, si tales sanciones se vuelven permanentes, especialmente continuando con los pr\u00e9stamos a la dictadura, antes de todo destruir\u00e1n no la dictadura sino las f\u00e1bricas.<\/p>\n<p><strong>Es importante que sean los propios trabajadores que paren las f\u00e1bricas con su propia huelga, y no alguien en lugar de ellos<\/strong>, o incluso en su contra. La organizaci\u00f3n obrera que se ha formado en la revoluci\u00f3n <strong>es un requisito previo importante para el \u00e9xito de la huelga, y un gran logro de importancia estrat\u00e9gica.<\/strong> Se necesita ayudarla de todas las formas posibles.<\/p>\n<p><strong>Golpear al Este: el r\u00e9gimen de Putin es la verdadera retaguardia de la dictadura de Lukashenko<\/strong><\/p>\n<p>Las discusiones sobre el aislamiento de la dictadura de Lukashenko a menudo se limitan al tema de las sanciones occidentales. Pero, aun as\u00ed, falta lo m\u00e1s importante. <strong>La dictadura de Lukashenko recibe del r\u00e9gimen de Putin el principal apoyo econ\u00f3mico y pol\u00edtico, hasta la promesa de una intervenci\u00f3n militar.<\/strong> \u00bfSe reducir\u00e1n los ingresos? \u2013 Putin dar\u00e1 un pr\u00e9stamo. \u00bfCortar\u00e1n algo m\u00e1s del Oeste? \u2013 Putin compensar\u00e1 desde el Este. Aun m\u00e1s cuando Putin tambi\u00e9n recibe dinero de Occidente, en particular el 23 de agosto recibi\u00f3 $ 18.000 millones del FMI, con los cuales puede dar pr\u00e9stamos a Lukashenko. Las sanciones occidentales son desagradables para Lukashenko, las alternativas le costar\u00e1n m\u00e1s, pero mientras est\u00e9 Putin, todo esto no es fatal para \u00e9l. Al mismo tiempo, se profundizar\u00e1 la \u00abintegraci\u00f3n con Rusia\u00bb, es decir, la absorci\u00f3n de Belarus por los oligarcas rusos.<\/p>\n<p>Es necesario exigir a los gobiernos occidentales que dejen de financiar la dictadura. Pero eso requiere una<strong> lucha a\u00fan m\u00e1s implacable contra el apoyo de Putin a la dictadura.<\/strong> Y esta es una lucha de diferente naturaleza. No se trata de una \u00abpresi\u00f3n\u00bb. Es imposible presionar a la dictadura de Putin, con la esperanza de alentarla a \u201cpresionar\u201d a Lukashenko para que democratice Belarus.<\/p>\n<p>Putin apoya directamente la dictadura de Lukashenko, si bien \u00abpresiona\u00bb sobre \u00e9l, exigiendo rendici\u00f3n a\u00fan mayor de la soberan\u00eda de Belarus a cambio del apoyo a la dictadura, y, al mismo tiempo, expande los m\u00e9todos represivos de Lukashenko dentro de Rusia.<\/p>\n<p>La lucha por romper el cord\u00f3n umbilical entre Putin y Lukashenko requiere un <strong>enfrentamiento pol\u00edtico directo al r\u00e9gimen de Putin, este supresor de los pueblos y amigo de dictaduras.<\/strong> Y en esto los bielorrusos tienen lo m\u00e1s importante de su lado: las profundas aspiraciones y la lucha de los pueblos oprimidos y reprimidos por el r\u00e9gimen de Putin. Incluida la lucha de los ucranianos por la independencia y contra la ocupaci\u00f3n de Crimea y el Donbass; la lucha de los t\u00e1rtaros de Crimea que fueron devueltos por la fuerza al \u00abmundo ruso\u00bb de Putin; disgusto y resistencia entre numerosos pueblos dentro de Rusia, que Putin incluso priva de su idioma; inmigrantes de diferentes naciones en las grandes ciudades rusas. Esta es una lucha en la misma l\u00ednea del frente con la revoluci\u00f3n bielorrusa. Todo esto junto es un enorme tal\u00f3n de Aquiles para el r\u00e9gimen de Putin. Las revoluciones de Ucrania y Belarus ya lo hicieron mucho m\u00e1s vulnerable. El descontento tambi\u00e9n se acumula entre los trabajadores rusos. Es necesario <strong>hacer un llamado a los pueblos oprimidos y trabajadores de Rusia y sus zonas de influencia para que se levanten contra la opresi\u00f3n del Kremlin, del FSB, y de los oligarcas.<\/strong> Este es el camino hacia la ca\u00edda del r\u00e9gimen de Putin, el camino hacia la libertad y la independencia de los pueblos.<\/p>\n<p><strong>Presionar hacia el Oeste, golpear hacia el Este, organizarse por dentro, derrocar la dictadura de Lukashenko.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presionar a Occidente: parar todos los pr\u00e9stamos a la dictadura de Lukashenko.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":66766,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[15705],"tags":[16787,15698,16785,3475,3035,16764,16788,3756,16786],"class_list":["post-66734","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-belarus","tag-acuerdos-capitalistas","tag-belarus","tag-dictadura-lukaschenko","tag-fmi","tag-imperialismo-2","tag-ivan-razin","tag-obreros-y-fabricas-belarus","tag-putin","tag-sanciones-economicas"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/1597605850536.jpg?fit=1920%2C1080&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/1597605850536.jpg?fit=1920%2C1080&ssl=1","categories_names":["Belar\u00fas"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66734","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66734"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66734\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":66765,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66734\/revisions\/66765"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66766"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66734"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66734"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66734"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}