{"id":66689,"date":"2021-08-19T12:12:25","date_gmt":"2021-08-19T12:12:25","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=66689"},"modified":"2024-11-03T13:28:05","modified_gmt":"2024-11-03T13:28:05","slug":"una-perspectiva-socialista-y-revolucionaria-para-la-lucha-contra-la-violencia-de-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/una-perspectiva-socialista-y-revolucionaria-para-la-lucha-contra-la-violencia-de-las-mujeres\/","title":{"rendered":"Una perspectiva socialista y revolucionaria para la lucha contra la violencia hacia las mujeres."},"content":{"rendered":"<p><em>El pasado 7 de agosto, la Ley Maria da Penha cumpli\u00f3 15 a\u00f1os. Desafortunadamente, no tenemos mucho que celebrar. La fecha est\u00e1 marcada por el aumento de la violencia contra la mujer, especialmente en el contexto de la pandemia. En los \u00faltimos 12 meses, una de cada cuatro mujeres ha sufrido alg\u00fan tipo de violencia, ocho mujeres fueron agredidas por minutos, lo que en n\u00fameros m\u00e1s absolutos significa 17 millones de mujeres y con un rango de edad y raza. Las mujeres j\u00f3venes, entre 16 y 24 a\u00f1os, representaron el 35,2% de las denuncias y el 52,9% de las v\u00edctimas fueron mujeres negras. Adem\u00e1s de que 32,8% de las mujeres por diversas razones no formalizaron denuncia, aumentando la no notificaci\u00f3n.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por Firminia Rodrigues, de la Secretar\u00eda Nacional Mujeres<\/p>\n<p>Hubo un aumento de los casos de violencia dentro del hogar, en comparaci\u00f3n con los que ocurrieron en la calle, as\u00ed como las situaciones de violencia que involucran a novios, maridos y ex parejas. Solo en el primer semestre de 2021, se emitieron aproximadamente 200.000 medidas de protecci\u00f3n de emergencia en Brasil, es decir, una medida cada dos minutos. Las mujeres lesbianas y trans tambi\u00e9n experimentan un aumento de la violencia en la pandemia, ya sea por muerte con ostentosas crueldades trans, o las violaciones correctivas. Violencia incluso a\u00fan menos denunciada, en las denuncias y en notificaciones.<\/p>\n<p>En Minas Gerais, las cifras de violencia contra las mujeres tambi\u00e9n son estremecedoras. En Belo Horizonte, la violencia dom\u00e9stica aument\u00f3 en un 7% entre 2018 y 2020. En enero de 2020 fueron registrados 1659 casos de violencia dom\u00e9stica, en enero de 2021 este n\u00famero fue de 2491. En los \u00faltimos 15 a\u00f1os hubo 1.142,478 casos procesados de la Ley Mar\u00eda de Penha en el Estado, seg\u00fan el Sistema de Informaci\u00f3n Estrat\u00e9gica del Poder Judicial de Minas Gerais (SIJUD). Siendo la violencia dom\u00e9stica el delito que m\u00e1s creci\u00f3 en el estado en el 2021. Para tener una idea, los casos iniciados por las Patrullas de Prevenci\u00f3n de la Violencia Dom\u00e9stica (PPVD) saltaron de 4.736 casos entre enero y mayo de 2020 a 6.307 en el mismo per\u00edodo de 2021. Los feminicidios ya consumado crecieron en un 11%. Adem\u00e1s, en el primer semestre de este a\u00f1o se dictaron 17.548 medidas de protecci\u00f3n, un aumento del 13,9% con respecto al a\u00f1o pasado, sin mencionar las m\u00faltiples medidas de protecci\u00f3n que fueron solicitadas y denegadas por los jueces y juezas.<\/p>\n<p>Todos los d\u00edas vemos en las noticias intentos o feminicidios consumados, casos de violaci\u00f3n, violencia de todo tipo, publicaciones en sitios web, televisi\u00f3n y redes sociales. Son cada vez m\u00e1s comunes casos como el de Lorenza de Pinho, que cobr\u00f3 repercusi\u00f3n en la prensa debido a que su esposo, el fiscal Andr\u00e9 Luis Garc\u00eda Pinho, fue el principal sospechoso de su muerte o, m\u00e1s recientemente, la de la periodista Lyvia Prais, quien acus\u00f3 su expareja Miguel \u00c2ngelo Andrade, presidente de PT Contagem, de violaci\u00f3n, violencia dom\u00e9stica y violencia psicol\u00f3gica. No obstante, es lamentable, que dirigentes de un partido que se reivindica de la clase trabajadora est\u00e9 involucrado en denuncias de violencia contra las mujeres. Nos solidarizamos con las v\u00edctimas y que se realicen las investigaciones necesarias para que se responsabilicen los agresores, aunque sean militantes o funcionarios de la justicia, no se debe tolerar ninguna actitud de violencia contra las mujeres.<\/p>\n<p><strong>Falta de inversi\u00f3n en el combate de la violencia contra las mujeres<\/strong><\/p>\n<p>Hay varias posibilidades para que el Estado apoye a las mujeres v\u00edctimas de violencia: defensor\u00edas de las mujeres, solicitudes de denuncias, Casa da Mulher Brasileira, casa de albergues, sin embargo, no hay una inversi\u00f3n real en la lucha contra la violencia de las mujeres. El Ministerio de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos no utiliza su presupuesto, que ya es muy por debajo de las necesidades, mientras avanza el discurso de odio, machista, racista y LGBT-f\u00f3bico del gobierno de Bolsonaro, las acciones para evitar la muerte de millares de mujeres, negros \/ as y LGBTI en este pa\u00eds simplemente tampoco existen.<\/p>\n<p>En estados y municipios, la situaci\u00f3n es similar. En Minas Gerais, a pesar de que el gobierno de Zema se jacta de iniciativas como la APP Mulher, el n\u00famero de comisar\u00edas de mujeres, especialmente las que abren las 24 horas, es rid\u00edculo. Tambi\u00e9n faltan casas de abrigos o alberge, tribunales especializados y otros equipos para atender a las v\u00edctimas. En Belo Horizonte, el alcalde Alexandre Kalil tuvo el coraje de destruir una maternidad p\u00fablica, pr\u00e1cticamente lista, con la justificaci\u00f3n de construir un amplio dispositivo para las mujeres, pero que en la pr\u00e1ctica solo destruy\u00f3 la Maternidad Leonina Leonor y no concluy\u00f3 nada en relaci\u00f3n a dicho proyecto. Adem\u00e1s, hay un plan para construir una Casa de Mujeres Brasile\u00f1as en Belo Horizonte, que desde 2015, no sale del papel.<\/p>\n<p>La falta de voluntad pol\u00edtica por parte de los gobiernos de turno no es casualidad. Ocurre que los capitalistas burgueses y sus gobiernos no les interesa combatir el machismo y todas sus expresiones, incluida la violencia, ya que, para este sistema, el mantener a las mujeres, negros, inmigrantes y otros sectores de la clase trabajadora en condiciones inferiores, es funcional para el mantenimiento del sistema. La sobreexplotaci\u00f3n de las mujeres trabajadoras, por ejemplo, mediante el pago de salarios m\u00e1s bajos, la responsabilidad del trabajo dom\u00e9stico no remunerado y el mantenimiento de un ej\u00e9rcito especial de reserva, que retira e introduce a la mujer en el mercado laboral cuando la necesita; ayuda a incrementar las ganancias de los capitalistas y ahorrar gastos sociales. Es cierto que la opresi\u00f3n tambi\u00e9n afecta a las mujeres burguesas, pero para las trabajadoras, doblemente oprimidas y explotadas, la situaci\u00f3n es mucho peor.<\/p>\n<p><strong>Los l\u00edmites de la legislaci\u00f3n en el enfrentamiento de la violencia contra las mujeres<\/strong><\/p>\n<p>En el mes de julio se aprob\u00f3 la Ley 14.881 \/ 2021, que incluy\u00f3 en el C\u00f3digo Penal la violencia psicol\u00f3gica como crimen contra la mujer. Este tipo de violencia muchas veces es dif\u00edcil de identificar y, cuando se denuncia, generalmente no es tratada como una forma de violencia brutal contra las v\u00edctimas. Por lo tanto, es un logro para las mujeres tener una legislaci\u00f3n garantizada al respecto, pero el tema de la violencia es mucho m\u00e1s complejo y requiere mucho m\u00e1s que leyes.<\/p>\n<p>Para afrontar este problema de forma consecuente, es necesario un conjunto de acciones que envuelvan, adem\u00e1s de las leyes y equipos para la aplicaci\u00f3n de la legislaci\u00f3n (comisar\u00edas y tribunales\u00a0 especializados, casa abrigo, profesionales capacitados para atender a las v\u00edctimas, etc.), tambi\u00e9n otras medidas, como las campa\u00f1as educativas en los medios de comunicaci\u00f3n, escuelas y lugares de trabajo contra la violencia machista\u00a0 y por la igualdad de la mujer muy diferente a lo que hace la ministra Damares Alves, defensora de los estereotipos de g\u00e9nero que refuerzan el papel tradicional de la mujer como madre y sumisa al marido-; se necesitan empleo e ingresos para que las mujeres no dependan econ\u00f3micamente de sus agresores; se necesita garantizar guarder\u00edas y escuelas a tiempo completo, para que las madres trabajadoras tengan un lugar donde dejar a sus hijos de manera segura para que puedan trabajar; vivienda y garant\u00eda de todos los derechos para mantener una vida digna. Cualquier medida contra la violencia que no aborde estos aspectos ser\u00e1 limitada.<\/p>\n<p>Lamentablemente, lo \u00fanico que hemos visto es la aprobaci\u00f3n de leyes que no salen del papel por falta de inversi\u00f3n y ataques cada vez mayores a nuestros derechos sociales y laborales. Junto a esto, el fortalecimiento de la ideolog\u00eda machista que justifica la opresi\u00f3n de la mujer. En otras palabras, todo lo contrario de lo que en realidad tendr\u00eda que ser aplicado si se quisiera realmente acabar con la violencia de g\u00e9nero.<\/p>\n<p><strong>La importancia de las denuncias <\/strong><\/p>\n<p>El proceso de denuncia de las mujeres v\u00edctimas de violencia no siempre es r\u00e1pido y f\u00e1cil, principalmente porque muchas ellas, no se ven as\u00ed misma violentadas y en otras ocasiones se necesita mucho tiempo para tener el coraje de denunciar. La verg\u00fcenza, la dependencia, el miedo son factores que pueden estar relacionados con un retroceso de las mujeres a la hora de denunciar tanto p\u00fablicamente como ante la justicia. Por ello, es fundamental garantizar equipos que permitan que las denuncias formales sean realizadas, como comisar\u00edas especializadas, casas abrigos para mujeres v\u00edctimas de violencia y apoyo legal con base en la Ley Maria da Penha.<\/p>\n<p>Con respecto a las comisar\u00edas especializadas en delitos contra las mujeres, los datos en Brasil muestran que existen en apenas un 7% de los municipios. De los 5.500 municipios brasile\u00f1os, 427 cuentan con estas comisar\u00edas especializadas. En el 90,3% de los municipios brasile\u00f1os no existe ning\u00fan tipo de servicio especializado para atender las v\u00edctimas de delitos sexuales. Minas Gerais cuenta con 71 comisar\u00edas especializadas en atenci\u00f3n a la mujer, cuatro en Belo Horizonte y sesenta y siete en el interior, un n\u00famero muy peque\u00f1o en relaci\u00f3n a los 823 municipios que conforman el estado.<\/p>\n<p><strong>Para combatir la violencia es necesario derrumbar el capitalismo<\/strong><\/p>\n<p>La violencia contra las mujeres es consecuencia de la ideolog\u00eda machista, que es reproducida por el sistema porque ayuda a su mantenimiento. Es cierto que afecta a todas las mujeres, pero de forma desigual. Las mujeres burguesas, a pesar de la dependencia emocional y psicol\u00f3gica que viven, que no negamos; no tienen que someterse a relaciones abusivas por no tener trabajo, ganar poco, no tener d\u00f3nde dejar a sus hijos para trabajar. Tenemos una cuesti\u00f3n pr\u00e1ctica del capitalismo, que, para mantener sus ganancias, no le importa mantener un sector de su propia clase, las mujeres burguesas, sometidas a vivir con violencia.<\/p>\n<p>Otro aspecto es que las opresiones mantienen a la clase dividida, y por eso la lucha contra el machismo debe ser acogida por toda la clase obrera y sus organizaciones: sindicatos, movimientos sociales, organizaciones vecinales, etc. Si es cierto que todas las mujeres est\u00e1n oprimidas, tambi\u00e9n es verdad que son las trabajadoras y las pobres las que m\u00e1s sufren la falta de protecci\u00f3n del Estado y la falta de efectividad de la ley Maria da Penha porque carece de financiamiento. Si la clase obrera, en su conjunto, no toma la bandera de la lucha contra el machismo y la violencia; si sus organizaciones no est\u00e1n a la vanguardia en la defensa de las mujeres y en la educaci\u00f3n de la clase y de los hombres trabajadores para que estos odien la opresi\u00f3n, estar\u00e1n actuando para mantener la clase dividida y fortalecer el sistema que nos oprime y explota.<\/p>\n<p>Las mujeres han luchado y luchan todos los d\u00edas por mejorar sus condiciones de vida y la organizaci\u00f3n de las mujeres trabajadoras para el combate de la violencia, la opresi\u00f3n y la explotaci\u00f3n es extremadamente necesaria. Pero esta no es una tarea solo de las mujeres, sino del conjunto de la clase trabajadora. \u00a0La lucha contra la opresi\u00f3n, el machismo y la violencia debe ser parte de las demandas y del programa de la clase trabajadora en la lucha contra el capitalismo. Por otro lado, adem\u00e1s de exigir demandas inmediatas, las mujeres trabajadoras deben luchar para derrotar al capitalismo, que de hecho es la base material de toda opresi\u00f3n en este sistema.<\/p>\n<p>De lo contrario, no estaremos siendo consecuente en la lucha contra la violencia de g\u00e9nero. Todo \u00a0programa y organizaci\u00f3n que no combine la lucha contra la opresi\u00f3n a la lucha contra la derrota del sistema capitalista; que defienda que la lucha es de g\u00e9nero y no de clase como hacen las feministas radicales, burguesas y reformistas; o que predique que la lucha es de clases pero defiende organizarse junto a las mujeres burguesas en movimientos policlasistas; o que limite las luchas de las mujeres a estrategias electorales o de representaci\u00f3n; les estar\u00e1 mintiendo a las mujeres\u00a0 trabajadoras de que es posible acabar con el machismo dentro del capitalismo, cuando en verdad no lo es, ya que el machismo es funcional al propio sistema y la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>La lucha contra el machismo y la violencia solo puede ser victoriosa si fuese combinada con la lucha para acabar con el sistema que es la fuente de toda desigualdad, opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n de las mujeres trabajadoras. Junto al conjunto de los trabajadores, nuestra tarea es derrumbar este sistema capitalista y construir el socialismo, donde podamos ser verdaderamente libres. La lucha contra la opresi\u00f3n y el machismo se inserta en este contexto, pues es fundamental para unir a la clase tener una perspectiva socialista y revolucionaria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado 7 de agosto, la Ley Maria da Penha cumpli\u00f3 15 a\u00f1os. Desafortunadamente, no tenemos mucho que celebrar. La fecha est\u00e1 marcada por el aumento de la violencia contra la mujer, especialmente en el contexto de la pandemia. 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