{"id":66240,"date":"2021-06-28T11:27:20","date_gmt":"2021-06-28T11:27:20","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=66240"},"modified":"2024-11-03T13:28:11","modified_gmt":"2024-11-03T13:28:11","slug":"bajo-la-bandera-de-la-comuna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/bajo-la-bandera-de-la-comuna\/","title":{"rendered":"Trotsky | Bajo la bandera de la Comuna"},"content":{"rendered":"<p><em>La guerra y la revoluci\u00f3n se suceden a menudo en la historia.<br \/>\n<\/em><em>En tiempos ordinarios las masas obreras realizan pasivamente el duro trabajo cotidiano, someti\u00e9ndose a la potente fuerza de la costumbre. Ni los capataces ni la polic\u00eda ni los carceleros ni los verdugos podr\u00edan sujetar a las masas sometidas si no tuviesen esa costumbre, verdadera sirviente del capital. <\/em><!--more--><\/p>\n<p>Le\u00f3n Trotsky,\u00a017 de marzo de 1917<\/p>\n<p>La guerra, que despedaza y masacra a las masas, es tambi\u00e9n peligrosa para los gobernantes, precisamente porque sacude de golpe al pueblo haci\u00e9ndole salir de su estado de costumbre, con su tormenta despierta a los elementos m\u00e1s atrasados e ignorante[s] y los fuerza a mirarse a s\u00ed mismo y a quienes les rodean.<\/p>\n<p>Empujando a millones de trabajadores al fuego, los dirigentes deben cambiar la costumbre por promesas y mentiras. La burgues\u00eda embellece su guerra con todos los rasgos que son queridos por los corazones magn\u00e1nimos de las masas populares: \u00a1guerra por \u201cla libertad\u201d, por \u201cla justicia\u201d, por \u201cuna vida mejor\u201d! Al remover a las masas hasta lo m\u00e1s profundo, la guerra acaba inevitablemente embauc\u00e1ndolas: no les aporta m\u00e1s que nuevas heridas y nuevas cadenas. Por este motivo, la tensi\u00f3n de las masas enga\u00f1adas, provocada por la guerra, lleva frecuentemente a una explosi\u00f3n contra los dirigentes; la guerra alumbra la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed pas\u00f3 hace veinte a\u00f1os durante la guerra ruso-japonesa: inmediatamente acentu\u00f3 del descontento del pueblo y llev\u00f3 a la revoluci\u00f3n de 1905.<\/p>\n<p>Hace 46 a\u00f1os en Francia, lo mismo: la guerra franco-prusiana de 1870-1871 llev\u00f3 al levantamiento de los obreros y a la creaci\u00f3n de la Comuna de Par\u00eds.<\/p>\n<p>Los obreros de Par\u00eds fueron armados por el gobierno burgu\u00e9s como Guardia Nacional para defender la capital contra las tropas alemanas. Pero la burgues\u00eda francesa ten\u00eda m\u00e1s miedo de sus proletarios que de las tropas de los Hohenzollern. Tras la capitulaci\u00f3n de Par\u00eds, el gobierno republicano intent\u00f3 desarmar a los obreros. Pero la guerra hab\u00eda despertado en ellos un esp\u00edritu de indignaci\u00f3n. No quer\u00edan volver a la f\u00e1brica como los mismos obreros que hab\u00edan sido antes de la guerra. Los proletarios parisinos se negaron a entregar sus armas. Se produjo un enfrentamiento entre los obreros armados y los regimientos gubernamentales. Esto suced\u00eda el 18 de marzo de 1871. Los obreros salieron victoriosos, convirti\u00e9ndose en los due\u00f1os de Par\u00eds, y el 28 de marzo de 1871 (bajo el nombre de la Comuna) establecieron un gobierno obrero en la capital. La Comuna no dur\u00f3 mucho tiempo. Sus \u00faltimos defensores cayeron el 28 de mayo tras una heroica resistencia contra el asalto de las hordas burguesas. Despu\u00e9s comenzaron semanas y meses de sangrientas represalias contra los participantes en la revoluci\u00f3n proletaria. Sin embargo, a pesar de su breve existencia, la Comuna ha permanecido como el mayor acontecimiento de la historia de la lucha proletaria. Bas\u00e1ndose en la experiencia de los obreros parisinos, el proletariado mundial vio por primera vez que es una revoluci\u00f3n proletaria, cu\u00e1les son sus objetivos y v\u00edas.<\/p>\n<p>La Comuna comenz\u00f3 confirmando a todos los extranjeros elegidos para el gobierno obrero. Declar\u00f3: \u201cLa bandera de la Comuna es la bandera de la Rep\u00fablica Mundial\u201d.<\/p>\n<p>Purg\u00f3 al Estado y a las escuelas de la religi\u00f3n, aboli\u00f3 la pena capital, derroc\u00f3 la columna Vend\u00f4me (monumento al chovinismo) y transfiri\u00f3 todos los puestos a verdaderos servidores del pueblo, fijando un salario igual al del obrero.<\/p>\n<p>Puso en marcha un censo de las f\u00e1bricas y centros de trabajo que los capitalistas asustados hab\u00edan cerrado, lo hizo para empezar la producci\u00f3n con financiaci\u00f3n p\u00fablica. Era el primer paso hacia una organizaci\u00f3n socialista de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>La Comuna no pudo llevar a cabo todos sus planes: fue aplastada. La burgues\u00eda francesa, con la ayuda de su \u201cenemigo nacional\u201d (que enseguida se convirti\u00f3 en su aliado de clase), Bismarck, ahog\u00f3 en sangre el levantamiento de su verdadero enemigo, la clase obrera. Los planes y tareas de la Comuna no llegaron a concretarse. Pero entraron en el coraz\u00f3n de los mejores hijos del proletariado del mundo entero; se ha convertido en la herencia revolucionaria de nuestra lucha.<\/p>\n<p>Y ahora, el 18 de marzo de 1917, la imagen de la Comuna se yergue ante nosotros m\u00e1s n\u00edtidamente que nunca pues, tras un gran intervalo de tiempo, hemos entrado en la \u00e9poca de las grandes batallas revolucionarias.<\/p>\n<p>La guerra mundial ha arrancado a decenas de millones de trabajadores de sus condiciones habituales de trabajo y de vida vegetativa. Hasta el presente esto solo ha ocurrido en Europa; ma\u00f1ana tambi\u00e9n se producir\u00e1 en Norteam\u00e9rica. Jam\u00e1s hab\u00edan recibido tales promesas las masas obreras; jam\u00e1s otrora se les hab\u00eda pintado objetivos talmente radiantes; jam\u00e1s se les hab\u00eda adulado como se ha hecho en esta guerra. Jam\u00e1s anteriormente las clases poseedoras hab\u00edan osado pedirle tanta sangre al pueblo en nombre de esa mentira que se llama \u201cla defensa de la patria\u201d. Y jam\u00e1s se hab\u00eda mentido, traicionado y crucificado tanto a los obreros como hoy en d\u00eda.<\/p>\n<p>En las trincheras desbordantes de sangre y lodo, en los pueblos y ciudades hambrientos, millones de corazones est\u00e1n llenos de indignaci\u00f3n, de desasosiego y [de] rabia. Y esos sentimientos combinados con el pensamiento socialista se transforman en entusiasmo revolucionario. Ma\u00f1ana, esa llama ascender\u00e1 a la superficie en potentes levantamientos de las masas obreras.<\/p>\n<p>El proletariado de Rusia ya ha entrado en la ruta de la revoluci\u00f3n y bajo su ofensiva los bastiones de los m\u00e1s vergonzosos despotismos caen y se hunden. La revoluci\u00f3n en Rusia, sin embargo, solo es la precursora de levantamientos proletarios a lo largo de toda Europa y del mundo entero.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Recordad la Comuna!\u201d, les diremos nosotros, los socialistas, a las masas obreras insurgentes. \u00bfLa burgues\u00eda os ha armado contra el enemigo extranjero? \u00a1Negaos a devolver vuestras armas a la burgues\u00eda, igual que hicieron los obreros parisinos en 1871! \u00a1Como Karl Liebknecht os llam\u00f3 a hacer, apuntad esas armas contra vuestro verdadero enemigo, contra el capitalismo! Arrancad de sus manos la m\u00e1quina del Estado, transformadla de arma de violencia burguesa en aparato de autogobierno proletario. Ahora sois incomparablemente m\u00e1s fuertes de lo que lo eran vuestros predecesores en la \u00e9poca de la Comuna. Destronad a todos los par\u00e1sitos. Tomad la tierra, las minas y f\u00e1bricas y gestionadlas vosotros mismos. \u00a1Fraternidad en el trabajo, igualdad en el reparto de los frutos del trabajo!<\/p>\n<p>\u00a1La bandera de la Comuna es la bandera de la Rep\u00fablica Mundial del Trabajo!<\/p>\n<p>(Versi\u00f3n al castellano desde <em>Sous la banni\u00e8re de la Commune<\/em>, Marxists Internet Archive \u2013 L\u00e9on Trotsky, Les oeuvres, publicado el 17 de marzo de 1917 en <em>Novy Mir<\/em>).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La guerra y la revoluci\u00f3n se suceden a menudo en la historia. En tiempos ordinarios las masas obreras realizan pasivamente el duro trabajo cotidiano, someti\u00e9ndose a la potente fuerza de la costumbre. 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