{"id":66130,"date":"2021-06-17T20:53:00","date_gmt":"2021-06-17T20:53:00","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=66130"},"modified":"2024-11-03T13:28:12","modified_gmt":"2024-11-03T13:28:12","slug":"66130-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/66130-2\/","title":{"rendered":"La lucha de clases en tiempos de pandemia"},"content":{"rendered":"<p><em>A fines de mayo, el Comit\u00e9 Ejecutivo Internacional de la LIT se reuni\u00f3 y abord\u00f3, entre otros temas, la discusi\u00f3n de un documento pol\u00edtico. La discusi\u00f3n se centr\u00f3 en la lucha de clases en Sudam\u00e9rica y la coyuntura mundial, marcada por la acci\u00f3n genocida de los gobiernos y la respuesta del proletariado y las masas. El art\u00edculo que presentamos a continuaci\u00f3n resume las principales conclusiones del documento aprobado en dicha reuni\u00f3n. <\/em><!--more--><\/p>\n<p><em>Por Comit\u00e9 Ejecutivo Internacional de la LIT-CI <\/em><\/p>\n<p>La respuesta por parte de las masas, con destacada participaci\u00f3n de la juventud, a la pandemia y la pol\u00edtica genocida de los gobiernos imperialistas y sus lacayos, sigue marcando la situaci\u00f3n en los distintos pa\u00edses. La desigualdad de la crisis econ\u00f3mica y de las respuestas de las masas a los ataques de los gobiernos genocidas cruzan la situaci\u00f3n de la lucha de clases.<\/p>\n<p>Hay un cambio brusco en las condiciones de vida del proletariado mundial que, seg\u00fan el Banco Mundial, refleja una situaci\u00f3n <strong>\u201cverdaderamente in\u00e9dita\u201d<\/strong>. La instituci\u00f3n del imperialismo informa que en 2021 habr\u00e1 un aumento estimado de personas que caer\u00edan en la pobreza entre 143 y 163 millones. Estos cambios bruscos en las condiciones de vida del proletariado y de las masas en el mundo, generalmente tambi\u00e9n conllevan cambios s\u00fabitos en la lucha de clases.<\/p>\n<p>Es as\u00ed como se multiplican los conflictos por doquier. La ofensiva militar de Israel sobre los barrios \u00e1rabes de Jerusal\u00e9n enfrenta una resistencia unificada en los territorios ocupados. En los pa\u00edses \u00e1rabes, comienzan procesos de movilizaciones de masas que llegan a desestabilizar reg\u00edmenes, como en Jordania. Una situaci\u00f3n similar se presenta en varios pa\u00edses del \u00c1frica negra.<\/p>\n<p>En el sur de As\u00eda, en la India (antes del actual recrudecimiento de la pandemia) se produjo la movilizaci\u00f3n de masas m\u00e1s grande desde la independencia. En Asia oriental, en Myanmar (ex Birmania) se ha iniciado una lucha armada contra la dictadura militar.<\/p>\n<p>En Europa del este, sigue el proceso de Bielorrusia, m\u00e1s all\u00e1 de la coyuntura de retroceso, mientras en Rusia decenas de miles de personas salen a las calles en Mosc\u00fa y muchas ciudades del pa\u00eds contra Putin, desafiando la dura represi\u00f3n, El punto m\u00e1s alto se ha dado en Polonia: cientos de miles de personas (especialmente mujeres) en defensa del derecho al aborto y contra el reaccionario r\u00e9gimen de Kaczynski. Fueron las mayores movilizaciones en el pa\u00eds desde las protagonizadas por el sindicato Solidarnosc (Solidaridad) en la d\u00e9cada de 1980.<\/p>\n<p>La repuesta contrarrevolucionaria y reaccionaria de los gobiernos tensa la lucha entre las clases. Hay una desigualdad de respuesta de las masas frente a la aceleraci\u00f3n de los ataques al empleo, al salario y a las medidas reaccionarias. En Europa occidental, entre los subsidios, los planes m\u00e1s avanzados de vacunaci\u00f3n y la acci\u00f3n de las direcciones burocr\u00e1ticas, logran mantener un equilibrio en la relaci\u00f3n entre las clases. En EE. UU., el gobierno dem\u00f3crata de Joe Biden intenta reequilibrar esa relaci\u00f3n que fue quebrada durante el gobierno Trump por las rebeliones antirracistas en repuesta al asesinato de George Floyd.<\/p>\n<p>Por su parte, es en Sudam\u00e9rica donde se producen las acciones de masas m\u00e1s extendidas y se reanuda lo que suced\u00eda en 2019: a la continuidad del proceso revolucionario chileno, a los estallidos de Per\u00fa y Paraguay, se suma ahora Colombia, con la juventud como vanguardia enfrentando la brutal represi\u00f3n del r\u00e9gimen. En Brasil, con un nivel similar de ataques burgueses que los otros pa\u00edses latinoamericanos, la respuesta del proletariado es inferior y esto act\u00faa como un lastre en la relaci\u00f3n de fuerzas en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Frente a la acci\u00f3n revolucionaria del movimiento de masas, la burgues\u00eda trata de detenerla, a trav\u00e9s de diferentes respuestas (sean reaccionarias o contrarrevolucionarias) y con la ayuda de las diferentes variantes reformistas.<\/p>\n<p>Al inicio de la pandemia, alert\u00e1bamos que, si las mutaciones del virus evolucionasen hacia cepas m\u00e1s letales, significar\u00eda un genocidio, es lo que sucede hoy. El capitalismo imperialista y su destructiva relaci\u00f3n con la naturaleza es incapaz de vacunar a la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n mundial. Y la crisis por la relentizaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial la combina con los otros ataques que descargan sobre el proletariado. La relaci\u00f3n entre lucha de clases y pandemia se profundiza.<\/p>\n<p><strong>El estado actual de la pandemia\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Los actuales an\u00e1lisis de los peri\u00f3dicos burgueses sobre la pandemia son menos confiables que las previsiones clim\u00e1ticas. No se trata, sin embargo, de que el desarrollo actual de la ciencia no tuviese la capacidad de enfrentar esta pandemia, sino que de que esa ciencia ha sido secuestrada por el capitalismo imperialista.<\/p>\n<p>Incluso, los cient\u00edficos m\u00e1s serios alertaban de ese riesgo y de una posible cat\u00e1strofe apuntando numerosas se\u00f1ales de posibles zoonosis. Entro otras, de modo reciente, la fiebre porcina africana que hab\u00eda aniquilado la mitad de los cerdos de China.<\/p>\n<p>Lo que hemos llamado \u201cglobalizaci\u00f3n imperialista\u201d es la combinaci\u00f3n de la apertura generalizada de los mercados de mercader\u00edas y capitales y la expansi\u00f3n capitalista en Asia. Este proceso no solo ha creado una nueva divisi\u00f3n mundial del trabajo, sino que fuerza m\u00e1s all\u00e1 de sus l\u00edmites la explotaci\u00f3n de los recursos naturales del planeta.<\/p>\n<p>La \u201cemergencia clim\u00e1tica\u201d y la pandemia son dos manifestaciones de la relaci\u00f3n destructiva del capital sobre la naturaleza. Una de las cuestiones clave del futuro del capitalismo es en qu\u00e9 medida lograr\u00e1 invertir y aumentar el uso de energ\u00edas renovables sobre las energ\u00edas de origen f\u00f3sil (que a\u00fan conforman el 80% de la matriz energ\u00e9tica mundial), en un marco de aumento constante del uso energ\u00eda y de destrucci\u00f3n de la naturaleza.<\/p>\n<p>La respuesta del capitalismo a estos procesos es convertirlos en negocios. Porque incluso las medidas menores e insuficientes del <em>Acuerdo de Par\u00eds <\/em>sobre la emisi\u00f3n de carbono presuponen gigantescas inversiones. Por eso, en la coyuntura, el Plan Biden toma como argumento la emergencia clim\u00e1tica, pero para intentar impulsar un nuevo ciclo inversor en su pa\u00eds.<\/p>\n<p>Mientras tanto, se produce la venganza de la naturaleza. Marx ya hab\u00eda se\u00f1alado en <em>El Capital<\/em> la tendencia de la subordinaci\u00f3n de la agricultura a la industria: la productividad de la primera aumenta por una escala creciente de insumos que le provee la segunda. Este proceso, en los pa\u00edses industrializados, lleva a una tendencia de desaparici\u00f3n de las diferencias entre ciudad y campo.<\/p>\n<p>Este proceso de aumento de la productividad agr\u00edcola a partir de la industrializaci\u00f3n del campo hace que EE. UU., con solo 3% de su fuerza de trabajo en la agricultura, sea el m\u00e1s grande productor y exportador de granos y carnes del mundo, mientras China, con 30%, es un importador neto.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> Al mismo tiempo. Se produce otra tendencia igualmente importante: la unificaci\u00f3n de la pauta de consumo entre el campo y la ciudad. En EE. UU. y en Europa occidental, el consumo de productos industrializados por parte de la poblaci\u00f3n rural es muy similar al de la poblaci\u00f3n urbana.<\/p>\n<p>Estas dos tendencias se concentraron en los pa\u00edses imperialistas, mientras en la mayor\u00eda de las semicolonias y colonias, el subdesarrollo del campo es funcional y condici\u00f3n <em>sine qua non<\/em> para lo que ocurre en los pa\u00edses imperialistas. Es un desarrollo desigual del capitalismo a escala mundial, subrayado por Lenin. Pero que no anul\u00f3 las consecuencias se\u00f1aladas por Marx y Engels sobre la explotaci\u00f3n capitalista en el campo. Igual que la industria moderna, la tendencia al desarrollo de las fuerzas productivas en el campo se traduce en su opuesto<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>: la liberaci\u00f3n de brutales fuerzas destructivas.<\/p>\n<p>La dominaci\u00f3n imperialista lleva al extremo la industrializaci\u00f3n de la agricultura; producci\u00f3n intensiva de ganado y aves de corral; tala de bosques y selvas; miner\u00eda intensiva; producci\u00f3n de energ\u00eda f\u00f3sil; pesca industrial, etc. En los pa\u00edses imperialistas, la completa subordinaci\u00f3n de las actividades del sector primario a la industria, tard\u00f3 siglos; hoy la dominaci\u00f3n del planeta por los monopolios imperialistas combina y arrastra pa\u00edses en distintos estadios del desarrollo capitalista, industrializando las actividades primarias a una velocidad vertiginosa:<\/p>\n<ul>\n<li>El 40% de la superficie libre de hielo de la Tierra est\u00e1 dedicada a la producci\u00f3n agropecuaria y conforma el m\u00e1s grande bioma terrestre (se incorporar\u00e1n muchos millones de hect\u00e1reas m\u00e1s hasta 2050).<\/li>\n<li>Las tierras de pastoreo y las de cultivos ocupan 24.9% y 12.2% respectivamente del \u00e1rea global de la Tierra.<\/li>\n<li>Las aves de corral y el ganado representan 72% de la biomasa animal global y superan ampliamente la de la vida salvaje. En su mayor\u00eda est\u00e1n altamente concentrados.<\/li>\n<li>64% de los pollos y otras aves de corral, y los ganados vacuno, ovino, caprino y porcino est\u00e1n concentrados en el 2% de la superficie de tierra del planeta.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p>La agricultura intensiva en grandes propiedades; el confinamiento de aves y ganado en corrales superpoblados y la miner\u00eda a cielo abierto se combinan con formas tradicionales en muchos pa\u00edses que se est\u00e1n incorporando a la producci\u00f3n para el mercado mundial. Esta mezcla de actividades en los m\u00e1rgenes de las grandes florestas sometidas a tala es un hervidero de agentes pat\u00f3genos. Todo eso, se relaciona directamente con el mundo urbano, como hace a\u00f1os ha denunciado el epidemi\u00f3logo evolucionista Rob Wallace.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>\u00c9l explica que los grandes monopolios interfieren directamente en la selecci\u00f3n natural.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> Por eso, el actual Covid-19 tiene el mismo curso que <em>\u201clas gripes aviar y porcina altamente pat\u00f3genas y adaptadas de pronto al ser humano. Suelen surgir primero como infecciones recientemente identificables en instalaciones de producci\u00f3n intensiva localizadas cerca de las principales ciudades, tanto en los pa\u00edses plenamente industrializados como en aquellos que se encuentran en medio de transiciones econ\u00f3micas hacia reg\u00edmenes m\u00e1s industrializados. De las treinta y nueve mutaciones documentadas de baja a alta patogenicidad de la gripe aviar a partir de 1959, Madhur Dhingra y otros identificaron que todas menos dos ocurrieron en instalaciones comerciales, con decenas o cientos de miles de aves.\u201d<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>Basado en a\u00f1os de trabajo sobre el terreno, el autor vaticina que <em>\u201cel SARS-CoV-2, el coronavirus que ha barrido el mundo constituye solo una de toda una serie de nuevas cepas pat\u00f3genas que han aparecido o reaparecido s\u00fabitamente como amenazas para los seres humanos en este siglo. Esos brotes \u2014 gripe aviar y porcina, \u00c9bola Makona, fiebre Q, Zika, entre muchos otros\u2026 Pueden vincularse remota o directamente <strong>casi todos ellos a los cambios en la producci\u00f3n o el uso de la tierra relacionados con la agricultura intensiva, y tambi\u00e9n, cuando ha sido el caso, a otros modos de producci\u00f3n implicados, entre ellos la tala y la miner\u00eda\u201d<\/strong>.<\/em><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> Es necesario sacar una conclusi\u00f3n: no estamos ante la primera pandemia ni tampoco ser\u00e1 la \u00faltima provocada por la fase imperialista del capitalismo.<\/p>\n<p><strong>La simbiosis entre capital y virus<\/strong><\/p>\n<p>En <em>El Capital<\/em>, Marx plante\u00f3 que la sociedad burguesa moderna, con sus relaciones de producci\u00f3n, propiedad y cambio proced\u00eda como un brujo que no controla los poderes de sus hechizos. La pandemia, entonces, es uno de ellos.<\/p>\n<p>Fue engendrada por el capitalismo imperialista que esquilma la naturaleza y la \u00fanica forma que tienen las relaciones humanas mediadas por el capital, para enfrentarla es convertir esta acci\u00f3n en otro negocio a\u00fan m\u00e1s lucrativo, como expres\u00f3 el primer ministro brit\u00e1nico Boris Jonhson.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> El combate a la pandemia en \u00e9pocas de ca\u00edda de la tasa de ganancia es el gran negocio del inicio del siglo XXI. Pero el virus no entiende de negocios y no puede ser disciplinado a la medida del capital.<\/p>\n<p><em>Tras el anuncio Biden, hecho entre \u201cbombos y platillos\u201d, que los EE. UU. estar\u00edan dispuestos a discutir la liberaci\u00f3n de las patentes de los inmunizantes, el representante de Washington en la reuni\u00f3n de la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio (OMC), realizada entre el 8 y 9 de junio, parece no haber tomado nota de lo anunciado por Biden, puesto que <strong>la Casa Blanca NO apoy\u00f3 siquiera la suspensi\u00f3n temporal de las patentes de vacunas y medicamentos para combatir el Covid-19. <\/strong><\/em><\/p>\n<p><em>Ahora, para ocultar su verdadero rostro, los genocidas<\/em> <em>se esfuerzan para aparecer como \u201cfil\u00e1ntropos\u201d: anuncian en la cumbre del G7 la promesa de donar 870 millones de dosis de vacunas \u201cpara los m\u00e1s necesitados\u201d \u2026 hasta el 2022. Por si fuera poco, vale recordar que hab\u00edan anunciado mil millones, pero la declaraci\u00f3n mostr\u00f3 que maquillaron los n\u00fameros contando dosis y dinero comprometido mucho antes de esa cita.<\/em><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><\/p>\n<p>Las ganancias de las farmac\u00e9uticas es lo que dicta el ritmo de la vacunaci\u00f3n mundial. Es decir, las mismas relaciones sociales que han producido la pandemia la retroalimentan. Las vacunas, que sin dudas son una conquista espectacular de la ciencia, no logran detener la propagaci\u00f3n del Covid-19 pues el capital es un obst\u00e1culo a la vacunaci\u00f3n en masa de la poblaci\u00f3n mundial. Mientras tanto, sin el ritmo de vacunaci\u00f3n necesario, no se logra impedir la aparici\u00f3n de nuevas cepas<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> que, por ahora, son cada vez m\u00e1s letales y con m\u00e1s velocidad de propagaci\u00f3n<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>La India posiblemente sea el pa\u00eds que m\u00e1s concentra todas las contradicciones de la incapacidad del sistema capitalista\/imperialista para detener la propagaci\u00f3n de la enfermedad. Es un gran exportador de vacunas porque concentra la producci\u00f3n de aquellas que las farmac\u00e9uticas imperialistas no tiene inter\u00e9s en producir pues las patentes ya caducaron.<\/p>\n<p>En las vacunas m\u00e1s recientes realiza producci\u00f3n tercerizada mientras los pa\u00edses los pa\u00edses imperialistas se concentran en investigaci\u00f3n y desarrollo. Por eso, para vacunar a su poblaci\u00f3n en la actual pandemia (en el marco de una explosi\u00f3n de contagios y muertes) debe pagar <em>royalties<\/em> a los conglomerados farmac\u00e9uticos imperialista. \u00a1Mientras su poblaci\u00f3n fallece en las calles por la pandemia y por el hambre, debe cumplir los contratos de suministrar vacunas a los pa\u00edses imperialistas, que acapararon hasta diez inyecciones por habitante y concentran 85% de las dosis aplicadas!<\/p>\n<p>Esta incapacidad de detener y controlar la actual pandemia plantea el debate sobre las nuevas pandemias futuras. En una cr\u00edtica a ciertas declaraciones, Rob Wallace sintetiza as\u00ed el problema:<\/p>\n<p><em>\u201cEmpresas como <strong>Animal Agriculture Alliance<\/strong> y <strong>Breakthrough Institute<\/strong> han dicho que la bioseguridad, la tecnolog\u00eda y las econom\u00edas de escala, cuanto m\u00e1s grandes, mejor, son la \u00fanica forma de protegernos de otra pandemia. No importa que la producci\u00f3n agroindustrial y el acaparamiento de tierras realizado en su nombre hayan sido documentados como responsables de la aparici\u00f3n de varios pat\u00f3genos en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Para mitigar la emisi\u00f3n de carbono es necesaria una gigantesca inversi\u00f3n en las en energ\u00edas renovables<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>. En el caso de los pat\u00f3genos, es necesario revertir la tendencia a invertir en las \u201cf\u00e1bricas agr\u00edcolas\u201d de producci\u00f3n de carnes y la agricultura intensiva, en definitiva, retroceder de la estructura productiva actual.<\/p>\n<p>Hasta d\u00f3nde llega la evidencia cient\u00edfica, la telara\u00f1a que conecta las f\u00e1bricas de carnes con la vida silvestre y la tala de florestas con el mercado global ha sido la responsable por las epidemias de SARS en China, MERS en Medio Oriente, zika en el Brasil, H5Nx en Europa, gripe porcina en China y H1N1 en Am\u00e9rica do Norte. Hasta donde fue posible controlar, las infecciones han sido regionales, centradas en algunas regiones del planeta.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/p>\n<p>Los monopolios responsables por la devastaci\u00f3n ambiental hicieron una \u201calianza\u201d con el virus. En su horizonte, para contrarrestar las consecuencias de sus acciones ambientales, la \u00fanica pol\u00edtica es que se genere otro negocio igualmente lucrativo: las vacunas. Un negocio en el que su producci\u00f3n y vacunaci\u00f3n no es compatible con la velocidad de propagaci\u00f3n del virus.<\/p>\n<p>Pero cualquiera sea el curso de la situaci\u00f3n hay un problema de fondo que no cambia: la incapacidad del capitalismo imperialista para garantizar una vacunaci\u00f3n a escala mundial. La criminal campa\u00f1a de todos los gobiernos que disemina la idea de que la pandemia est\u00e1 bajo control es completamente falsa, incluso en los pa\u00edses que han alcanzado un alto grado de vacunaci\u00f3n de su poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Una \u00e9poca de guerras, revoluciones\u2026 y pandemias<\/strong><\/p>\n<p>De lo dicho hasta aqu\u00ed, surge la necesidad de actualizar nuestro programa para intervenir en la crisis actual. Para ello, es necesario que el movimiento obrero <span style=\"text-decoration: line-through\">se <\/span>tome es sus manos el tema ambiental, el cual debe figurar en nuestro programa y propuestas pol\u00edticas inmediatas.<\/p>\n<p>En cada uno de los pa\u00edses donde intervenimos, hace falta actualizar el Programa de Emergencia que presentamos al inicio de la pandemia, llevando en cuenta la evoluci\u00f3n de la situaci\u00f3n. Lo cual debe expresarse en las consignas concretas para cada pa\u00eds, que tomen en cuenta la relaci\u00f3n entre pandemia y estallidos de la lucha de clases en distintos pa\u00edses y su ubicaci\u00f3n en el orden imperialista de naciones.<\/p>\n<p>No podemos saber cu\u00e1nto tiempo durar\u00e1 la pandemia, pero su relaci\u00f3n con la lucha de clases se hace m\u00e1s profunda. Por eso, los programas y las respuestas pol\u00edticas nacionales deben basarse, en este momento, en el impacto de la pandemia, sus consecuencias sociales y las medidas de frente a ellas.<\/p>\n<p><strong>Una profunda contradicci\u00f3n para las masas<\/strong><\/p>\n<p>A inicios de abril pasado, la revista <em>The Economist<\/em> public\u00f3 un art\u00edculo sobre la pandemia en la India. A sus lectores, que son accionistas de empresas en la India, mismo compartiendo las reaccionarias ideolog\u00edas del gobierno Modi, les fue m\u00e1s cauta ante los pron\u00f3sticos:<\/p>\n<p><em>\u201c<\/em><em>Afortunadamente para India y sus vecinos, la tasa de mortalidad por Covid-19 parece relativamente baja, incluso teniendo en cuenta una subnotificaci\u00f3n significativa. Probablemente esto se deba en parte a que la poblaci\u00f3n de Asia meridional es relativamente joven y, por lo tanto, menos susceptible a la enfermedad. La dieta, el clima y la exposici\u00f3n previa a pat\u00f3genos tambi\u00e9n pueden influir. Pero tambi\u00e9n hay un desfase natural de varias semanas entre las infecciones y las muertes, por lo que es probable que las muertes aumenten sustancialmente en todo el subcontinente a finales de este mes. La segunda ola de la pandemia en el sur de Asia empeorar\u00e1 antes de mejorar.\u201d<\/em><\/p>\n<p>En cuanto escrib\u00edamos este material, seg\u00fan los informes directos que recibimos desde el pa\u00eds, hay, como m\u00ednimo, 25.000 muertes diarias. Ning\u00fan cient\u00edfico serio podr\u00eda atribuir que la baja mortalidad de la \u201cprimera ola\u201d ha sido por la \u201cdieta\u201d, por el \u201cclima\u201d o por las \u201cventajas\u201d de la pobreza y <em>\u201cla exposici\u00f3n previa a pat\u00f3genos\u201d<\/em> como factores contra restantes. Es una campa\u00f1a asquerosa de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>En una nota publicada en este sitio, el autor, adem\u00e1s de describir la aterradora situaci\u00f3n del proletariado, sintetiza los dilemas ante los que nos hallamos<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>:<\/p>\n<p><em>\u201c[\u2026]<\/em> <em>Hab\u00eda un aire de triunfalismo, como si el virus hubiese desaparecido. Las personas volvieron a su rutina, muchos dejaron de usar m\u00e1scaras o tomar precauciones, el gobierno tambi\u00e9n comenz\u00f3 a concentrarse m\u00e1s en las elecciones que en la pandemia. Durante los meses de descenso de la primera ola fuimos testigos de algunas de las mayores movilizaciones de masa vistas en el pa\u00eds desde la independencia.<\/em> <strong><em>Una huelga general en noviembre de 2020, protestando contra la reforma laboral, seguida por movilizaciones de protesta de campesinos contra las leyes agr\u00edcolas.\u201d <\/em><\/strong><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Es como si una espada estuviera apoyada en la cabeza del proletariado. Al moverse, penetrar\u00e1 r\u00e1pidamente en su cr\u00e1neo, si se queda inm\u00f3vil, lo har\u00e1 igualmente por su propio peso. Modi igual a todos los gobiernos subordinados a los dictados del imperialismo aprovech\u00f3 la pandemia para echar un paquete dur\u00edsimo en contra el proletariado y los campesinos, y tuvo como respuesta una de <em>\u201clas mayores movilizaciones de masa vistas en el pa\u00eds desde la independencia\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>No se pude afirmar que esta movilizaci\u00f3n sea la responsable por la \u201csegunda ola\u201d de la pandemia. El relajamiento de las medidas, la apertura de los festivales religiosos y los comicios en Bihar<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>, forman una totalidad. Sin embargo, solamente las manifestaciones de la huelga general y la marcha campesina fueron reprimidas en nombre de <em>\u201caislamiento social\u201d<\/em>. Pese los objetivos del reaccionario gobierno Modi, tampoco podemos negar que ha sido un elemento que se sum\u00f3.<\/p>\n<p>As\u00ed tambi\u00e9n, la leg\u00edtima rebeli\u00f3n de las masas colombianas intentar\u00e1 ser utilizada, seguramente, en su contra por Duque y sus canallas. El dilema del proletariado est\u00e1 sintetizado en una pancarta de un activista colombiano: <em>\u201c\u00a1Duque es peor que el virus!\u201d<\/em>. Las pocas e insuficientes medidas de aislamiento de los gobiernos en los pa\u00edses dominados han significado m\u00e1s hambre, miseria y desempleo. Los muertos en las calles de la India son tan solo el ejemplo m\u00e1s dram\u00e1tico de lo que pasa en toda Latinoam\u00e9rica. La situaci\u00f3n del mundo semicolonial se encuentra en la descripci\u00f3n de Marx sobre la dominaci\u00f3n inglesa en la India: <em>\u201cLa profunda hipocres\u00eda y barbarie inherentes a la civilizaci\u00f3n burguesa yacen ante nuestros ojos, cuando los desviamos de su hogar, donde toma formas respetables, hacia las colonias, donde est\u00e1 desnuda\u201d.<\/em><\/p>\n<p>El ascenso tal cual estamos acostumbrados, que resulta de un proceso acumulativo de luchas parciales, hasta que gana otra dimensi\u00f3n por afuera de los rieles de los reg\u00edmenes, parece improbable por las dificultades de acciones asiladas por la crisis y la pandemia, sumadas a la traici\u00f3n de las direcciones.<\/p>\n<p>Las caracter\u00edsticas del estallido estadounidense tienden a imponerse. El asesinato de Floyd, como hemos dicho, fue \u201cla gota que colm\u00f3 el vaso\u201d de la opresi\u00f3n negra, combinada con la pandemia y la ca\u00edda de las condiciones de existencia del proletariado en su conjunto, y de la poblaci\u00f3n negra en particular. Al combinarse con la represi\u00f3n, radicaliz\u00f3 la acci\u00f3n de las masas convirti\u00e9ndola en un proceso nacional.<\/p>\n<p>Sin embargo, la crisis de direcci\u00f3n igualmente incide en el hecho que los batallones pesados de la clase obrera no hayan entrado en acci\u00f3n. Permite as\u00ed que los grandes recursos del Estado -con la divisi\u00f3n de tareas entre los partidos Dem\u00f3crata y Republicano- y la ayuda de los aparatos que dirigen el movimiento (como <em>Black Lives Matters<\/em>) logren desviar el proceso abierto hacia las elecciones.<\/p>\n<p>Pero, aun as\u00ed, el desequilibrio entre las clases ha sido un punto de inflexi\u00f3n en la vida pol\u00edtica estadounidense. La polarizaci\u00f3n pol\u00edtica, nunca antes vista en una elecci\u00f3n presidencial, rompi\u00f3 el pa\u00eds en dos. El reequilibrio de las relaciones entre las clases (reensamblar la fractura abierta) es el principal desaf\u00edo de la administraci\u00f3n Biden, Es decir el factor pol\u00edtico ser\u00e1 el determinante.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n que describimos en la Declaraci\u00f3n europea de la LIT[16], mezcla tiempos pol\u00edticos distintos entre la Europa del Este y el occidente. Mientras en occidente en el futuro pr\u00f3ximo se prepara un nuevo retroceso social generalizado, a ra\u00edz de las condiciones impuestas por los \u201cfondos de recuperaci\u00f3n\u201d expresamente condicionado al acatamiento de las \u00abrecomendaciones\u00bb de la Comisi\u00f3n Europea. Esto quiere decir no solo que han de ser invertidos en proyectos acordes con los intereses de la gran industria y las finanzas alemanas y francesas, sino que los gobiernos deber\u00e1n cumplir estrictamente con las \u00abreformas estructurales\u00bb y las medidas de austeridad que les dicte la Comisi\u00f3n Europea. No obstante, en la coyuntura ha sido un factor de estabilizaci\u00f3n de la lucha de clases en occidente con la complicidad de la burocracia sindical y el reformismo.<\/p>\n<p>En este contexto, es preciso resaltar la movilizaci\u00f3n de los trabajadores de Alitalia contra su desmantelamiento y en defensa de una compa\u00f1\u00eda p\u00fablica, unida y sin despidos. Es el primer gran movimiento de trabajadores contra el nuevo y flamante gobierno Draghi. Su lucha es, probablemente la m\u00e1s importante en la actualidad en Europa. Esto por su relevancia econ\u00f3mica y pol\u00edtica, por la masividad y combatividad de su movilizaci\u00f3n, por el amplio desborde de las burocracias sindicales y la pugna de las\/os trabajadores\/as por tomar directamente en sus manos el control de la lucha, dando un ejemplo a la clase trabajadora europea.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n de estabilidad pol\u00edtica e institucional en la UE, sin embargo, esconde grandes fragilidades. Las crisis de los gobiernos han favorecido el crecimiento de la derecha y la ultraderecha, a la vez que provocado la bancarrota de la izquierda reformista que marcar\u00e1n el ciclo pol\u00edtico post pandemia.<\/p>\n<p>La lucha de clases adquiere un car\u00e1cter explosivo, a la vez que profundamente desigual y concentrada en los pa\u00edses dominados.<\/p>\n<p>Por eso, en primer t\u00e9rmino, hay que prepararse para virajes bruscos de la lucha de clases, particularmente en los pa\u00edses dominados. Esto rasgo general se encuentra presente, incluso considerando las especificidades nacionales, en la mayor\u00eda de los pa\u00edses que rompieron el equilibrio entre las clases durante la pandemia.<\/p>\n<p>La vida se torna insoportable por la combinaci\u00f3n perversa del genocidio que alcanza con fuerza avasalladora los sectores oprimidos (inmigrantes, poblaci\u00f3n negra, el incremento de la opresi\u00f3n a las mujeres) con las medidas que reducen las condiciones de existencia al m\u00ednimo, o menos: las reformas laborales, la rebaja de los salarios, las reformas tributarias regresivas. Todo ello en plena pandemia.<\/p>\n<p>Pese la profunda unidad de las condiciones objetivas en las semicolonias, la reacci\u00f3n de las masas parece vincularse con la situaci\u00f3n anterior de la lucha de clases. La pandemia objetivamente, por el contagio y las muertes, abre una situaci\u00f3n defensiva o congela el estadio anterior. En este marco, la caracter\u00edstica fundamental es la desigualdad.<\/p>\n<p><strong>Lucha de clases en Sudam\u00e9rica<\/strong><\/p>\n<p>Colombia, es hoy el centro de la acci\u00f3n revolucionaria de las masas en el subcontinente, compartiendo rasgos comunes con los alzamientos de las masas en Chile, Per\u00fa y Paraguay. La nueva situaci\u00f3n es continuidad de las movilizaciones del 2019, pero m\u00e1s profunda y extendida. Aqu\u00ed, desarrollaremos algunas conclusiones generales y su relaci\u00f3n regional.<\/p>\n<p>El \u00faltimo informe de la CEPAL estima que el n\u00famero total de pobres en la regi\u00f3n ascendi\u00f3 a 209 millones, a fines de 2020, lo que representa 22 millones de personas m\u00e1s que el a\u00f1o anterior. Si el PIB mundial ha ca\u00eddo 3%, en 2020, en Am\u00e9rica Latina el zarpazo fue del 7%. En pa\u00edses como Per\u00fa fue a\u00fan m\u00e1s profundo: -11%.<\/p>\n<p>El efecto social de esta cat\u00e1strofe es similar al de una guerra, se estima que, en 2020, la tasa de \u201cpobreza extrema\u201d fue de 12,5% mientras que la tasa de \u201cpobreza moderada\u201d afect\u00f3 al 33,7%. de la poblaci\u00f3n. Estos n\u00fameros crecen en 2021.<\/p>\n<p><strong>Se trata de un cambio brusco en las condiciones de existencia.<\/strong> En el curso de pocos a\u00f1os, se pasa de las migajas recibidas del boom de las \u201ccommodities\u201d a la crisis y, luego, al impacto de la pandemia, llevando al l\u00edmite las condiciones de existencia de las masas en el subcontinente. Al mismo tiempo, no se trata del resultado de una derrota que imponga un nuevo equilibrio entre las clases que se estabiliza en los nuevos niveles de pobreza. El cambio s\u00fabito, adem\u00e1s de las expectativas frustradas, impacta a todo el proletariado, pero mucho m\u00e1s a la juventud.<\/p>\n<p>En a\u00f1os anteriores, el alto grado de explotaci\u00f3n era soportado por las masas, en la medida en que exist\u00eda alg\u00fan nivel de previsibilidad para sus vidas y una promesa de cierta movilidad social ascendente. Esa realidad estall\u00f3. La diferente reacci\u00f3n entre los pa\u00edses guarda una profunda relaci\u00f3n con la situaci\u00f3n previa a la cat\u00e1strofe pand\u00e9mica. Por esto vale la pena recordar algunos aspectos.<\/p>\n<p><strong>El reformismo y sus crisis anterior a la pandemia<\/strong><\/p>\n<p>La insurrecci\u00f3n ecuatoriana en el 2000 inici\u00f3 una oleada de movilizaciones, insurrecciones y semi-insurrecciones en respuesta al ajuste aplicado en un\u00edsono por las burgues\u00edas criollas. El ajuste ten\u00eda como contrapartida la apertura del mercado asi\u00e1tico a las exportaciones de los recursos naturales de la regi\u00f3n, controlado por los monopolios internacionales. La burgues\u00eda regional entr\u00f3 como socia menor en el sendero de la nueva ola de saqueo del subcontinente.<\/p>\n<p>La crisis de direcci\u00f3n impidi\u00f3 que la acci\u00f3n directa de las masas derrotase el ajuste. Esta oleada insurreccional da lugar a distintos gobiernos de colaboraci\u00f3n de clases de forma directa (Ch\u00e1vez, Correa, Kirchner, Evo Morales, Humala) y, otros de forma m\u00e1s indirecta (Lula, V\u00e1zquez, Lugo). En Chile, Lagos (2000) y los sucesivos gobiernos de Bachelet, el \u00faltimo integrado por el PC chileno, profundizaron el sistema de expoliaci\u00f3n dise\u00f1ado durante la dictadura de Pinochet. Todos, sin excepci\u00f3n, hicieron lo opuesto que lo buscaba la acci\u00f3n de masas que los alz\u00f3 y mantienen intacto el proyecto recolonizador.<\/p>\n<p>Colombia, ya sea por la presencia de la guerrilla, o por la especificidad del producto que exporta (o por ambos, en cualquier caso), no se integra al mismo fen\u00f3meno pol\u00edtico. No obstante, todos cabalgan el alza de los precios de los recursos naturales exportados por la expansi\u00f3n capitalista en Asia. A cuentagotas, conceden algunas migajas, alguna previsibilidad a la vida del proletariado.<\/p>\n<p>El descenso en los precios de los productos b\u00e1sicos exigi\u00f3 un nuevo ajuste, capitaneado por los gobiernos de colaboraci\u00f3n de clases, que increment\u00f3 el pillaje para compensar la ca\u00edda de los precios y la sobreexplotaci\u00f3n del proletariado y campesinos.<\/p>\n<p>Antes de la pandemia, las viejas clases dominantes pugnaban por el control de los negocios. De forma violenta, en Bolivia; de forma parlamentaria, en Brasil, Uruguay, Per\u00fa y Argentina, entre 2015\/19.<\/p>\n<p>En el ciclo anterior, desviaron la posibilidad de derrotar el proyecto neocolonial; cooptaron e institucionalizaron las organizaciones del movimiento obrero y de masas; desmoralizaron un sector de las masas que les depositaron su confianza. Con su crisis, prepararon el terreno para la reacci\u00f3n y la contrarrevoluci\u00f3n. Como regla general, el reformismo, en sus distintas versiones, antes de la pandemia ya sufr\u00eda una crisis importante, pese la recuperaci\u00f3n de algunos gobiernos, como en Argentina.<\/p>\n<p>La crisis econ\u00f3mica de la pandemia, que menoscaba la riqueza nacional y conlleva la divisi\u00f3n interburguesa, adem\u00e1s, pone en escena el proletariado urbano, los estratos medios y la peque\u00f1a burgues\u00eda urbana y rural.<\/p>\n<p>Probablemente, el reformismo aparecer\u00e1 como un fen\u00f3meno electoral regional. Pero su vuelta a escena en el marco actual guarda diferencias con el periodo anterior, es m\u00e1s contradictoria, siempre con el objetivo de mantener a las masas en el callej\u00f3n sin salida de la democracia burguesa.<\/p>\n<p>Una de estas diferencias es que ya no se trata de cabalgar sobre el ascenso econ\u00f3mico sino de administrar una crisis de proporciones in\u00e9ditas. De la crisis anterior, qued\u00f3 en la memoria de un sector de las masas los ajustes protagonizados por sus gobiernos. La derrota del delf\u00edn de Correa en Ecuador ante la derecha burguesa, el ajustad\u00edsimo triunfo del candidato ind\u00edgena de apariencia m\u00e1s radical, en Per\u00fa, frente a la derechista hija de Fujimori, y la derrota del Frente Amplio en Uruguay, posiblemente expresen esta contradicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, tras el estallido en algunos de los pa\u00edses, no est\u00e1 descartada su utilizaci\u00f3n electoral por las masas para \u201ccastigar\u201d los gobiernos de turno: por ejemplo, el propio triunfo de Castillo en Per\u00fa; la \u201crehabilitaci\u00f3n\u201d electoral de Lula decidida por la gran burgues\u00eda brasile\u00f1a; el ascenso de Petro en Colombia, etc.<\/p>\n<p>Ahora, cuando la polarizaci\u00f3n entre las clases es a\u00fan m\u00e1s cruenta, intentan aunar las distintas fracciones burguesas: el \u201cpacto hist\u00f3rico\u201d de Petro; el acuerdo \u201cPor la refundaci\u00f3n de nuestra patria\u201d de Castillo; el frente \u201campl\u00edsimo\u201d de Lula, el \u201cpacto por la paz\u201d en Chile, (t\u00e1citamente apoyado por el P C). M\u00e1s que presentarse como una de las fracciones burguesas en pugna, de acuerdo con la situaci\u00f3n de la lucha de clases, intentan ser la bisagra entre las distintas fracciones burguesas.<\/p>\n<p>En cualquier caso, desde dentro o desde fuera de los gobiernos, el reformismo es el principal agente de la burgues\u00eda para mantener la esclavitud del proletariado. La profundidad de la crisis los convierte en el principal sost\u00e9n del r\u00e9gimen capitalista<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>.<\/p>\n<p>Es preciso estudiar a fondo los resultados de las elecciones a la Asamblea Constituyente chilena. El PCCh y el Frente Amplio salen bien parados y se fortalecen con la alcald\u00eda de Santiago. Sin embargo, la gran sorpresa fue el \u00e9xito de las listas independientes. Eso puede indicar el desgaste del reformismo en la vanguardia a partir del proceso abierto en octubre de 2019, que estall\u00f3 y se mantuvo por fuera de los grandes aparatos. En ese contexto, los revolucionarios pueden disputar con cierto \u00e9xito una franja de la vanguardia.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los rasgos comunes de la lucha de clases<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La pandemia fue el acelerador de los estallidos en Paraguay y Per\u00fa, pa\u00edses que, antes de ella, ten\u00edan un equilibrio inestable. Su impacto es un obst\u00e1culo a la lucha, pero, a la vez, es un acelerador de las contradicciones que abre un desequilibrio entre las clases.<\/p>\n<p>En Per\u00fa el estallido ha sido encauzado hacia al proceso electoral. La fragmentaci\u00f3n burguesa en la primera vuelta permiti\u00f3 a Castillo, un maestro rural (que hace pocos a\u00f1os lider\u00f3 la m\u00e1s grande huelga magisterial de los \u00faltimos tiempos) sobrepasase al frente reformista apoyado por el PC.<\/p>\n<p>Al momento de cerrar este art\u00edculo, Castillo ha ganado por una ajustad\u00edsima diferencia en segunda vuelta y es reconocido como ganador por la justicia electoral. Castillo (con apenas el 19% de los votos v\u00e1lidos en la primera vuelta) fue el <em>\u201cdepositario casual del descontento de los sectores m\u00e1s marginados por el sistema, los subempleados y desempleados de los pueblos m\u00e1s abandonados y de las zonas m\u00e1s marginales de las grandes ciudades\u201d<\/em><a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a> Para lograr la confianza burguesa, ha firmado el <em>\u201cCompromiso con el pueblo peruano\u201d <\/em>en el que afirma respetar <em>\u201clos tratados internacionales que el Per\u00fa ha suscrito\u201d<\/em> y que una <em>\u201cAsamblea Constituyente se har\u00e1 dentro del marco jur\u00eddico vigente\u201d<\/em>.<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a><\/p>\n<p>La continuidad de ambos procesos depender\u00e1 fundamentalmente de que las masas sostengan sus acciones por fuera de los aparatos. Ha sido, hasta el momento, la caracter\u00edstica central del proceso chileno y colombiano.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La clase obrera<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>En los procesos revolucionarios anteriores a la pandemia (Chile, Ecuador y Colombia, 2019) el proletariado industrial no intervino como clase organizada. Este rasgo se mantiene en el inicio del ascenso en 2021 (Paraguay, Per\u00fa, Colombia).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la inseguridad ante el desempleo de los sectores formales, parece ser que cala m\u00e1s hondo la informalidad laboral, que alcanza n\u00fameros escalofriantes: Bolivia, 84%; Paraguay, 68,9%; Colombia, 62,1%; Brasil 47% y Argentina 49%.<\/p>\n<p>Este fen\u00f3meno genera una masa de \u201ctrabajadores aut\u00f3nomos\u201d, precarizados, que viven al d\u00eda, concentrados en la periferia de las grandes ciudades. Esta masa, en la actual situaci\u00f3n, tan solo puede expresarse en la forma de estallidos sociales o en las elecciones. Su giro hacia la derecha o la izquierda genera fen\u00f3menos como Castillo y su populismo de izquierda, pero tambi\u00e9n es presa f\u00e1cil de la ultraderecha, que la disputa.<\/p>\n<p>En este marco, la clase obrera con empleos formales se hace m\u00e1s \u201cconservadora\u201d por sostener lo que le resta: el derecho a ser explotada con alguna seguridad m\u00ednima de continuidad. Acompa\u00f1a el movimiento del conjunto del proletariado, pero, ubic\u00e1ndose en la retaguardia, no en la l\u00ednea de frente. Cuando participa como vanguardia est\u00e1 en medio del torbellino como uno m\u00e1s. La burocracia sindical, que es parte del ajuste, se alimenta de sus consecuencias y bloquea las luchas aisladas, por las dificultades de la crisis, a la vez que bloquea acciones unificadas como clase. Las dificultades del movimiento obrero organizado para \u201cgolpear\u201d esta franja social, que oscila entre el proletariado y su \u201cej\u00e9rcito de reserva\u201d constituye el gran reto de los procesos revolucionarios en curso.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La juventud como vanguardia <\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La juventud ha sido la vanguardia de las acciones revolucionarias, antes y durante la pandemia. En 2019, en Chile fue la chispa del estallido, lo mismo en Colombia. En plena pandemia, lo fue en Per\u00fa y Paraguay; y en la \u201csegunda ola\u201d, a\u00fan m\u00e1s profunda, en Colombia.<\/p>\n<p>No se trata exclusivamente, ni centralmente, de la juventud estudiantil. Sino de la masa de j\u00f3venes como franja etaria, amontonados en los barrios de las grandes ciudades, sin perspectiva de trabajo fijo, desempleados o precarizados.<\/p>\n<p>En el pasado una generaci\u00f3n de vanguardia juvenil fue destruida por el foquismo guerrillero castro-guevarista, luego de la revoluci\u00f3n cubana. M\u00e1s recientemente, vivi\u00f3 la frustraci\u00f3n de la farsa del castrochavismo burgu\u00e9s. Hoy, se puede constatar que los aparatos contrarrevolucionarios no logran ser un factor de atracci\u00f3n. Es posible que, en Sudam\u00e9rica, vivamos un fen\u00f3meno similar al de la \u201cprimavera \u00e1rabe\u201d (que tambi\u00e9n se ha repetido en 2013 en Brasil). Un proceso que solo es posible como consecuencia directa del estallido del estalinismo como aparato mundial.<\/p>\n<p>En Chile, la juventud que toma las calles fue parida en los gobiernos de la Concertaci\u00f3n. El m\u00e1s gran aparato contrarrevolucionario del pa\u00eds, el PC no la controla, aunque tenga importantes fuerzas organizadas.<\/p>\n<p>En Colombia, la guerrilla de las FARC, a la vez que consum\u00eda parte de los activistas, tras su derrota-capitulaci\u00f3n y su incorporaci\u00f3n al r\u00e9gimen, pone al descubierto las relaciones del Estado con el narcotr\u00e1fico y los paramilitares, abriendo as\u00ed todas las contradicciones del pa\u00eds<\/p>\n<p>En Per\u00fa, luego del fin de la guerrilla de \u201cSendero Luminoso\u201d y de la dictadura de Fujimori, en la democracia burguesa, han desfilado, uno tras otro, gobiernos corruptos al servicio de las multinacionales mineras, sin ofrecer presente y tampoco futuro, por fuera de la precariedad y el desempleo. Seg\u00fan una encuesta del Instituto de Estudios Peruanos, m\u00e1s de la mitad de los j\u00f3venes de 18 a 24 a\u00f1os participaron en las protestas.<\/p>\n<p>Uno de los desaf\u00edos que tenemos como revolucionarios es conectarnos con este fen\u00f3meno, con esos j\u00f3venes de las barriadas populares, con esos j\u00f3venes obreros precarizados. Esto es parte de la estrategia de construcci\u00f3n en el movimiento obrero de nuestros Partidos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la acci\u00f3n com\u00fan, hace falta una profunda disputa program\u00e1tica y pol\u00edtica. Estos j\u00f3venes son atra\u00eddos por la ultraizquierda en la acci\u00f3n, pero luego por el reformismo en la estrategia. Es decir, no van m\u00e1s all\u00e1 de sus demandas parciales o democr\u00e1ticas. Por eso, son presas f\u00e1ciles del r\u00e9gimen. Sin una sostenida y dura pol\u00e9mica program\u00e1tica no ganaremos los mejores.<\/p>\n<p><strong>Nuestras tareas<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Si no intervenimos desde adentro de los procesos concretos no vamos a construirnos como polo revolucionario. Estar en las marchas, barricadas y enfrentamientos con la represi\u00f3n, es condici\u00f3n necesaria para la disputa de la direcci\u00f3n. Pero no suficiente: si no viene acompa\u00f1ado de la disputa pol\u00edtica, program\u00e1tica y te\u00f3rica no ganaremos lo mejor de esa vanguardia.<\/p>\n<p>Nuestras propuestas deben responder y conectar las necesidades inmediatas de las masas con las mediatas, presentando nuestra estrategia socialista y revolucionaria. Es decir, la respuesta al deterioro brusco de las condiciones de existencia y la lucha por la supervivencia en la pandemia se deben conectar con el ataque a la propiedad privada y la destrucci\u00f3n de los reg\u00edmenes lacayos del imperialismo que sostienen esta m\u00e1quina genocida.<\/p>\n<p>Esta pelea pol\u00edtica y program\u00e1tica debe construirse con la defensa intransigente del verdadero socialismo, en dura pol\u00e9mica con el castrochavismo, el estalinismo reciclado y otras variantes del reformismo.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, si una caracter\u00edstica com\u00fan ha sido el estallido por fuera de los aparatos, la principal debilidad para avanzar ha sido, hasta ahora, los procesos de autoorganizaci\u00f3n. En general han sido embrionarios, no centralizados y al calor de las acciones. A la vez, como surgen en las barriadas, se mantienen separados de las estructuras obreras.<\/p>\n<p>Una tarea que cobra mucha importancia es la lucha antiimperialista. Pero no como una tarea aparte, desvinculada de las necesidades de las masas. La tarea de la liberaci\u00f3n nacional debe expresarse como parte integrante de la lucha contra las medidas que entregan al imperialismo gran parte de la riqueza producida por los trabajadores, por parte los lacayos de las burgues\u00edas criolla, y que deber\u00eda ser utilizada contra las consecuencias sociales de la pandemia.<\/p>\n<p>En esta lucha por ganar la consciencia de un sector de la vanguardia, nos enfrentamos con los aparatos reformistas que sostienen el capitalismo. Mientras m\u00e1s aguda sea la lucha de clases, estos agentes de la burgues\u00eda m\u00e1s accionan para desviar el proceso hasta el cauce de los reg\u00edmenes, o utilizan los triunfos parciales arrancados por la irrupci\u00f3n violenta de las masas, para paralizar el movimiento. Pasa a ser central la denuncia y la lucha contra los pactos y acuerdos como el \u201cPacto por la Paz\u201d en Chile; el \u201cPacto hist\u00f3rico\u201d, en Colombia; \u201cLa refundaci\u00f3n de nuestra patria\u201d en Per\u00fa, que tienen como objetivo impedir que las masas lleven hasta el final su lucha.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n paciente de las consignas, de las tareas inmediatas y mediatas; en fin, de nuestro programa, es la condici\u00f3n para ganar un sector de los activistas. La explicaci\u00f3n paciente no implica negar la intervenci\u00f3n, todo lo contrario. Mientras m\u00e1s metidos en los procesos estemos, es a\u00fan m\u00e1s necesario profundizar la discusi\u00f3n de las tareas centrales: toda acci\u00f3n inmediata debe fundamentarse en la estrategia. La pol\u00e9mica program\u00e1tica que fundamenta la estrategia y la lucha te\u00f3rica guardan relaci\u00f3n directa con las consignas.<\/p>\n<p>Entre 1920-1922, Lenin y Trotsky dieron una dura pelea al interior de la III Internacional. Si, por un lado, los partidos comunistas deb\u00edan liberarse de los elementos vacilantes oriundos del reformismo, por otra parte, insistieron que la condici\u00f3n de la victoria del proletariado consist\u00eda en la firmeza de las tareas del momento y en lograr la mayor\u00eda de la clase obrera:<\/p>\n<p><em>\u201cLa tarea del Partido Comunista consiste en participar activamente en la lucha emprendida por la clase obrera, a <\/em><em>fin de conquistar, durante tal lucha, <strong>la mayor\u00eda de esta clase<\/strong><u>.<\/u> Si la situaci\u00f3n, en<\/em> <em>cualquier pa\u00eds, se hace extremadamente cr\u00edtica, estamos obligados a enfocar las cuestiones fundamentales de la manera m\u00e1s intransigente y a <strong>combatir en el <\/strong><\/em><strong><em>estado en que los acontecimientos nos encuentren\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em><u>\u00a0<\/u><\/em><\/p>\n<p>Junio 2021.<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>Vale subrayar que la intensidad de la tecnolog\u00eda aplicada a la agricultura ha convertido a Holanda, un pa\u00eds 205 veces menor que Brasil, en el segundo exportador agr\u00edcola mundial.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> \u201cAl igual que en la industria urbana, en la moderna agricultura la intensificaci\u00f3n de la fuerza productiva y la m\u00e1s r\u00e1pida movilizaci\u00f3n del trabajo se consiguen a costa de devastar y agotar la fuerza de trabajo del obrero. Adem\u00e1s, todo progreso, realizado en la agricultura capitalista, no es solamente un progreso en el arte de esquilmar al obrero, sino tambi\u00e9n en el arte de esquilmar la tierra, y cada paso que se da en la intensificaci\u00f3n de su fertilidad dentro de un per\u00edodo de tiempo determinado, es a la vez un paso dado en el agotamiento de las fuentes perennes que alimentan dicha fertilidad. Este proceso de liquidaci\u00f3n es tanto m\u00e1s r\u00e1pido cuanto m\u00e1s se apoya un pa\u00eds, como ocurre por ejemplo con los Estados Unidos de Am\u00e9rica, sobre la gran industria, como base de su desarrollo. Por tanto, la producci\u00f3n capitalista s\u00f3lo sabe desarrollar la t\u00e9cnica y la combinaci\u00f3n del proceso social de producci\u00f3n socavando al mismo tiempo las dos fuentes originales de toda riqueza: la tierra y el hombre\u201d (t. I, secci\u00f3n Cuarta, cap. XIII).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Rob Wallace. Planeta Fazenda. Le Monde Diplomatique Brasil. Abril, 2021.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 R. Wallace. Dead epidemologists, on the origines of Covid-19. MONTHLY REVIEW PRESS, NEW YORK, 2020.\/\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 R. Wallace. Pandemia e agroneg\u00f3cio. pandemia e ci\u00eancia. Editora Elefante, 2021 S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a>\u00a0 La tala, la miner\u00eda y la agricultura intensiva de plantaci\u00f3n racionalizan dr\u00e1sticamente esa complejidad natural. Si bien muchos pat\u00f3genos de esas \u00abfronteras neoliberales\u00bb perecen con sus especies hu\u00e9sped como resultado, un subconjunto de infecciones que antes se apagaban con relativa rapidez en el bosque, aunque solo fuera por el ritmo irregular de su encuentro con sus especies hu\u00e9sped caracter\u00edsticas, se est\u00e1n propagando ahora mucho m\u00e1s ampliamente a trav\u00e9s de poblaciones susceptibles. Lo que una vez fueron brotes locales son ahora de pronto epidemias, algunas de las cuales se abren paso por las redes mundiales de viajes y comercio. Grandes Granjas, Grandes Gripes, agroindustrias y enfermedades infecciosas. Capit\u00e1n Swing, 2020.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 IDEM.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 IDEM (subrayado nuestro)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Daniel Sugasti. El imperialismo impone un apartheid de las vacunas.\u00a0 <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/el-imperialismo-impone-un-apartheid-de-las-vacunas\/\">https:\/\/litci.org\/es\/el-imperialismo-impone-un-apartheid-de-las-vacunas\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a>\u00a0 <em>Tenemos que reconocer, pues, que la evoluci\u00f3n y la propagaci\u00f3n de los pat\u00f3genos de mayor \u00e9xito se definen por una din\u00e1mica espaciotemporal desigual que les permite eludir, de muchos modos, nuestros esfuerzos para descubrir la naturaleza de su propagaci\u00f3n. Como resultado, somos menos capaces de proponer f\u00e1cilmente intervenciones para el control o la extirpaci\u00f3n. En otras palabras, en un mundo en el que los virus y las bacterias evolucionan en respuesta a la infraestructura multifac\u00e9tica de la humanidad \u2014incluida nuestra ciencia\u2014, nuestras dificultades epistemol\u00f3gicas y nuestras dificultades epidemiol\u00f3gicas pueden coincidir. <\/em>R. W. op.cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0 Una segunda hip\u00f3tesis te\u00f3rica est\u00e1 planteada: que las mutaciones bajen la letalidad y se convierta en una enfermedad corriente, pero hasta el d\u00eda de hoy no ha sido la trayectoria de las mutaciones del Covid19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> No obstante, tampoco el monto incalculable de inversi\u00f3n en energ\u00edas supuestamente \u201climpias\u201d implicar\u00eda bajar la presi\u00f3n sobre los recursos naturales, por ejemplo: las nuevas bater\u00edas de los celulares y autos el\u00e9ctricos movidos a energ\u00eda renovable que cambia el silicio por el litio. Es decir, la cadena de la producci\u00f3n mineral seria puesta en su l\u00edmite ante la escala productiva de las nuevas mercanc\u00edas que con la expansi\u00f3n capitalista en Asia incorpora algunos miles de millones m\u00e1s de consumidores.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> El brote de influenza H1N1 (2009) [\u2026] penetr\u00f3 en la poblaci\u00f3n mundial y mat\u00f3 silenciosamente a los pacientes, [\u2026]\u00a0 mat\u00f3 a 579.000 personas en su primer a\u00f1o, produciendo complicaciones en quince veces m\u00e1s casos de lo que inicialmente se hab\u00eda proyectado a partir de pruebas de laboratorio solamente. Dawood F, et al. (2012). \u201cEstimated global mortality associated with the first 12 months of 2009 pandemic influenza A H1N1 virus circulation: a modelling study.\u201d <em>The Lancet Infectious Diseases <\/em>12(9): 687\u2013695.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0 Adhiraj Bose. La respuesta de la India a la segunda ola de la Covid.<a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/la-respuesta-de-la-india-a-la-segunda-ola-de-covid\/\">https:\/\/litci.org\/es\/la-respuesta-de-la-india-a-la-segunda-ola-de-covid\/<\/a> (destacados nuestros).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a><em>Muchos tem\u00edan que las elecciones de Bihar desencadenasen otra crisis, la misma preocupaci\u00f3n estaba presente en las protestas de los campesinos. Mientras tanto, el gobierno tom\u00f3 en serio solo una de estas amenazas potenciales e intent\u00f3 imponer restricciones a las protestas de los campesinos, impidi\u00e9ndoles entrar en Delhi o realizar comicios citando los protocolos del Covid. Durante todo ese tiempo, el gobierno despreci\u00f3 las mismas normas en el Estado de Bihar.Muchos tem\u00edan que las elecciones de Bihar desencadenasen otra crisis, la misma preocupaci\u00f3n estaba presente en las protestas de los campesinos. Mientras tanto, el gobierno tom\u00f3 en serio solo una de estas amenazas potenciales e intent\u00f3 imponer restricciones a las protestas de los campesinos, impidi\u00e9ndoles entrar en Delhi o realizar comicios citando los protocolos del Covid. Durante todo ese tiempo, el gobierno despreci\u00f3 las mismas normas en el Estado de Bihar.<\/em> IDEM<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0 Declaraci\u00f3n europea de la LIT-CI. 29\/05\/201. <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/65964-2\/\">https:\/\/litci.org\/es\/65964-2\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a><em>La burgues\u00eda, durante la guerra y antes de la guerra, sosten\u00eda su mecanismo interior con la ayuda de los socialdem\u00f3cratas, de los socialpatriotas, que eran sus principales agentes y manten\u00edan la clase obrera en el marco de un equilibrio burgu\u00e9s. <\/em>Le\u00f3n Trotsky, op.cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Bolet\u00edn del PST-Per\u00fa. \u201cAn\u00e1lisis de la coyuntura electoral\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> La posici\u00f3n del PST peruano en la segunda vuelta: \u201cVotaremos por Castillo porque es la \u00fanica herramienta concreta en el terreno electoral, para hacerle frente a Fujimori y compa\u00f1\u00eda. As\u00ed lo ha entendido la vanguardia obrera y popular, y as\u00ed lo comprendemos tambi\u00e9n. Pero como hemos dicho desde el principio de la contienda por la segunda vuelta, eso no basta. Los trabajadores y trabajadoras solo debemos confiar en nuestra organizaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n para imponer nuestras demandas urgentes. Castillo tiene un programa ajeno al de la clase trabajadora, que coincide con la patronal en la apertura econ\u00f3mica a pesar de la pandemia, que no reconoce derechos importantes de las mujeres y de la poblaci\u00f3n LGTBIQ. Un programa que, adem\u00e1s, d\u00eda a d\u00eda viene moderando con la finalidad de hacerse digerible por los capitalistas, a quienes ya ha ofrecido \u2018seguridad jur\u00eddica\u2019 para sus negocios, es decir, que nada va a cambiar\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A fines de mayo, el Comit\u00e9 Ejecutivo Internacional de la LIT se reuni\u00f3 y abord\u00f3, entre otros temas, la discusi\u00f3n de un documento pol\u00edtico. La discusi\u00f3n se centr\u00f3 en la lucha de clases en Sudam\u00e9rica y la coyuntura mundial, marcada por la acci\u00f3n genocida de los gobiernos y la respuesta del proletariado y las masas. 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