{"id":65856,"date":"2021-05-18T11:34:26","date_gmt":"2021-05-18T11:34:26","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=65856"},"modified":"2024-11-03T13:28:17","modified_gmt":"2024-11-03T13:28:17","slug":"una-mirada-dialectica-sobre-la-abolicion-de-la-esclavitud-en-el-brasil-una-opinion-introductoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/una-mirada-dialectica-sobre-la-abolicion-de-la-esclavitud-en-el-brasil-una-opinion-introductoria\/","title":{"rendered":"Una mirada dial\u00e9ctica sobre la abolici\u00f3n de la esclavitud en el Brasil: una opini\u00f3n introductoria"},"content":{"rendered":"<p><em>\u201cLos pedantes piensan que la dial\u00e9ctica es un juego mental ocioso. En verdad, esta solo reproduce el proceso de la evoluci\u00f3n, que vive y se mueve por medio de contradicciones\u201d (Le\u00f3n Trotsky, Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa<\/em>, p. 465).<!--more--><\/p>\n<p>Por Hertz Dias<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Los eventos ocurridos desde que la Ley Euz\u00e9bio de Queiroz fue sancionada en 1850, hasta la aprobaci\u00f3n de la Ley \u00c1urea en 1888 precisan ser explicados dial\u00e9cticamente.<\/p>\n<p>En nuestra opini\u00f3n, existe un vac\u00edo anal\u00edtico sobre los procesos que pusieron en jaque la existencia de este tipo de instituci\u00f3n. Nuestro objetivo con este art\u00edculo es justamente intentar identificar el movimiento contradictorio que ayude a explicar mejor c\u00f3mo se proces\u00f3 la abolici\u00f3n, en qu\u00e9 sentido ella se dio, y qui\u00e9n dirigi\u00f3 ese proceso.<\/p>\n<p><strong>Potencialidades revolucionarias y l\u00edmites de la clase de esclavos en el Brasil<\/strong><\/p>\n<p>En primer lugar, es necesario establecer que el trabajo esclavo en el Brasil se dio dentro de un proceso de colonizaci\u00f3n con objetivos esencialmente capitalistas. La empresa colonial fue montada para garantizar lucros y acumulaci\u00f3n de capitales en Europa. En relaci\u00f3n con esta definici\u00f3n, Moreno es preciso.<\/p>\n<p>\u201cLa colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola, portuguesa, inglesa, francesa y holandesa en Am\u00e9rica fue esencialmente capitalista. Sus objetivos fueron capitalistas y no feudales: organizar la producci\u00f3n y los descubrimientos para conseguir ganancias prodigiosas y para colocar bienes en el mercado mundial. No inauguraron un sistema de producci\u00f3n capitalista porque no hab\u00eda en Am\u00e9rica un ej\u00e9rcito de trabajadores libres en el mercado, as\u00ed, los colonizadores, para poder explotar de forma capitalista a Am\u00e9rica, se vieron obligados a recurrir a relaciones de producci\u00f3n no capitalistas: la esclavitud o una semiesclavitud de los ind\u00edgenas; producci\u00f3n y descubrimientos por objetivos capitalistas; relaciones esclavas o semiesclavas; formas y terminolog\u00edas feudales (como el capitalismo del Mediterr\u00e1neo) son los tres pilares en que se asent\u00f3 el capitalismo en Am\u00e9rica\u201d (1949, p. 1).<\/p>\n<p>Esa definici\u00f3n es importante, porque rebate las tesis <em>etapistas<\/em> y reaccionarias que el estalinismo utiliz\u00f3 para justificar los tales \u201cfrentes amplios\u201d en que el proletariado tendr\u00eda que hacer alianzas con sus burgues\u00edas nacionales para derrotar el \u201cfeudalismo\u201d y [con] las \u201cnoblezas feudales\u201d en Am\u00e9rica para desarrollar el capitalismo en el continente, y solo despu\u00e9s realizar las revoluciones socialistas.<\/p>\n<p>La realidad desmont\u00f3 esa tesis. El Brasil se torn\u00f3 uno de los pa\u00edses m\u00e1s industrializados del mundo sin que la tal revoluci\u00f3n burguesa ocurriese. Dicho esto, veamos ahora los l\u00edmites impuestos a las acciones revolucionarias de los esclavos mientras dur\u00f3 la esclavitud.<\/p>\n<p>No podemos exigir de una clase social determinada aquello que ella no tiene condiciones de realizar en condiciones hist\u00f3ricamente determinadas. Los esclavos quer\u00edan, en \u00faltimo an\u00e1lisis, la libertad y no necesariamente la revoluci\u00f3n, a no ser cuando la b\u00fasqueda por la primera estuviese estrictamente condicionada por la segunda.<\/p>\n<p>Los africanos esclavizados eran la clase social con los sentimientos m\u00e1s revolucionarios del Brasil hasta la fecha de la abolici\u00f3n. Los registros hist\u00f3ricos demuestran que en cualquier regi\u00f3n del pa\u00eds donde se erig\u00edan ingenios eran igualmente levantados los quilombos [lugar donde resid\u00edan los esclavos que hu\u00edan o eran liberados]. Sin embargo, esa disposici\u00f3n heroica no puede ofuscar nuestros an\u00e1lisis sobre su impotencia revolucionaria.<\/p>\n<p>Los esclavos formaban una clase social con dificultad para estabilizarse como tal. La expectativa de vida \u00fatil de los esclavos adultos era baj\u00edsima, de 7 a 10 a\u00f1os, y la reproducci\u00f3n interna era extremadamente onerosa e inexistente. Ser\u00eda casi imposible construir relaciones pol\u00edticas a largo plazo en esas condiciones. La muerte precoz no lo permit\u00eda. A diferencia del proletariado libre, la reproducci\u00f3n o reposici\u00f3n de esa fuerza de trabajo esclava era externa a la Colonia, le cab\u00eda al tr\u00e1fico negrero.<\/p>\n<p>Por su parte, los quilombos, que se configuraron como una amenaza permanente al orden esclavista, no encontraban las condiciones para articular insurrecciones nacionales sincronizadas en un pa\u00eds de las dimensiones del Brasil.<\/p>\n<p>Tenemos acuerdo con D\u00e9cio Freitas (1983) cuando afirma que la superaci\u00f3n de ese tipo de relaci\u00f3n de trabajo no podr\u00eda venir de su propia evoluci\u00f3n interna, sino de fuerzas externas. Fue as\u00ed con la esclavitud romana en la Antig\u00fcedad, cuyo golpe mortal fue dado por las invasiones b\u00e1rbaras en los siglos IV y V d.C. Esa ley cabe, tambi\u00e9n, a todas las formaciones sociales esclavistas existentes en Am\u00e9rica. Incluso la revoluci\u00f3n esclava de Hait\u00ed, considerada la \u00fanica victoriosa de la historia de la humanidad, no escap\u00f3 a esa regla. Las disputas entre las grandes potencias capitalistas por el control de esa colonia y la espantosa concentraci\u00f3n de esclavos en un territorio tan peque\u00f1o fueron determinantes<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>Es importante tambi\u00e9n destacar la heterogeneidad de esa clase. Hab\u00edan, por ejemplo, los esclavos dom\u00e9sticos que, la mayor\u00eda de las veces, formaban una base sobre la cual la clase se\u00f1orial se apoyaba y por eso cumpl\u00edan un papel contrarrevolucionario. Estos viv\u00edan mucho m\u00e1s que el esclavo del campo.<\/p>\n<p>Hab\u00edan tambi\u00e9n los libertos, que legalmente no pod\u00edan oponerse a sus antiguos se\u00f1ores so pena de volver a la condici\u00f3n de esclavos. Estos, dif\u00edcilmente se incorporaban a las rebeliones esclavas. Una de las excepciones fue la Revuelta de los Mal\u00eas que ocurri\u00f3 en la ciudad de Salvador en 1835.<\/p>\n<p>La realidad era, as\u00ed, independiente de nuestros deseos y de la incontestable disposici\u00f3n revolucionaria de la mayor\u00eda de nuestros antepasados.<\/p>\n<p><strong>Del fin del tr\u00e1fico internacional a la ley \u00c1urea: un largo camino lleno de contradicciones<\/strong><\/p>\n<p>En el Brasil, la abolici\u00f3n de la esclavitud se proces\u00f3 dentro de la regla m\u00e1s general, pero no de manera mec\u00e1nica. Ser\u00eda c\u00f3mico negar la importancia que los ca\u00f1ones de Inglaterra ejercieron en este proceso. Un factor externo innegable.<\/p>\n<p>No obstante, nos parece exagerado el papel com\u00fanmente atribuido a los ingleses y a la propia elite brasile\u00f1a. Ambos aparecen como actores de una trama pol\u00edtica muy bien estructurada para que todo ocurriese exactamente como consta en la mayor\u00eda de los manuales de historia.<\/p>\n<p>Nos pasa la idea de que, a partir de la aprobaci\u00f3n de la Ley Euz\u00e9bio de Queiroz en 1850, que impuso el fin del tr\u00e1fico internacional, la abolici\u00f3n ser\u00eda una cuesti\u00f3n de tiempo. Parece que las leyes iban siendo aprobadas una a una, en el sentido de ir aboliendo la esclavitud poco a poco, sin grandes traumatismos, hasta el 13 de mayo de 1888. Y, as\u00ed, se dar\u00eda la tan pregonada <em>lenta y gradual<\/em> abolici\u00f3n de la esclavitud en el Brasil.<\/p>\n<p>El propio D\u00e9cio, en el cual nos apoyamos para refutar esas posiciones, cae en una explicaci\u00f3n insuficiente<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Seg\u00fan afirma: \u201csuprimido el tr\u00e1fico, no se hizo esperar la crisis del sistema esclavista: crisis aguda que se tradujo en un r\u00e1pido proceso de <em>desclavizaci\u00f3n<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Y sigue:<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] el desplazamiento del centro de gravedad econ\u00f3mico del sistema, del Nordeste para el Sudeste, determinado por el ascenso del caf\u00e9 como producto m\u00e1s importante en las exportaciones brasile\u00f1as [\u2026] suscit\u00f3 el tr\u00e1fico interprovincial en beneficio de la regi\u00f3n que pose\u00eda mayor poder de compra. Como consecuencia, el Nordeste, que en los tiempos coloniales pose\u00eda m\u00e1s de 70% del total de los esclavos del pa\u00eds, se vio reducido en 1874 a menos de un cuarto; las cuatro provincias cafeteras, mientras tanto, pose\u00edan aquel a\u00f1o tres cuartos del total de esclavos del pa\u00eds y m\u00e1s del doble del Nordeste\u201d (1983, p. 138; traducci\u00f3n nuestra).<\/p>\n<p>D\u00e9cio Freitas incurre en el error de saltar por encima de 24 a\u00f1os para explicar un per\u00edodo de 38 a\u00f1os. En nuestra opini\u00f3n, la prohibici\u00f3n del tr\u00e1fico negrero no represent\u00f3, de inmediato, una amenaza a la instituci\u00f3n esclavista.<\/p>\n<p>De hecho, las provincias cafeteras del Sudeste ya eran mucho m\u00e1s pr\u00f3speras que las azucareras del Nordeste. Sin embargo, el precio de los esclavos del Nordeste no se diferenciaba en casi nada de aquel proveniente de las peque\u00f1as estancias de la propia regi\u00f3n pr\u00f3spera. Las actividades marginales, peque\u00f1as, dom\u00e9sticas y hasta citadinas del Sudeste pasaron a ser reservatorios de esclavos para las grandes estancias, dentro de una misma regi\u00f3n. En la palabras de Drescher (2010):<\/p>\n<p>\u201cEn la d\u00e9cada de 1860, el tr\u00e1fico de esclavos dentro del sector m\u00e1s din\u00e1mico de cultivo de caf\u00e9 era probablemente m\u00e1s importante que cualesquiera transferencias interregionales de afuera. Lo que estaba ocurriendo, por lo tanto, en todas las regiones de la d\u00e9cada de 1859, envolv\u00eda transferencias internas de esclavos venidos de ciudades y de peque\u00f1as estancias esclavistas para propietarios m\u00e1s pr\u00f3speros\u201d (2011, pp. 498-499).<\/p>\n<p>Esa ley cumpli\u00f3 un doble objetivo: el primero est\u00e1 relacionado a una tentativa de reconciliaci\u00f3n del Brasil con Inglaterra frente a la amenaza de guerra de la Regi\u00f3n del Plata<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Y el otro, ser\u00eda justamente el de impedir manifestaciones internas antiesclavistas.<\/p>\n<p>Lejos de ser plenamente esclavista, la burgues\u00eda financiera de Inglaterra invirti\u00f3 pesadamente en la infraestructura urbana del Brasil, donde prevalec\u00eda el trabajo asalariado, para dar salida a la producci\u00f3n agr\u00edcola oriunda del trabajo esclavo. Exportaciones realizadas por compa\u00f1\u00edas inglesas.<\/p>\n<p>As\u00ed, se cerraban los puertos para importaci\u00f3n internacional de esclavos y se abr\u00edan para exportaci\u00f3n de productos agr\u00edcolas producidos por manos esclavas.<\/p>\n<p>Podemos ver aqu\u00ed la imposici\u00f3n de un desarrollo desigual y combinado, donde el trabajo esclavo continuaba preponderante.<\/p>\n<p>Es cuando el tr\u00e1fico internacional se agota que el tr\u00e1fico interregional se profundiza. La poblaci\u00f3n esclava estaba, de hecho, reduci\u00e9ndose como consecuencia de un verdadero etnocidio. Pesaba que ahora el tr\u00e1fico internacional ya estaba abolido y no hab\u00eda condiciones de reponer esas \u201cpiezas humanas\u201d, a no ser de otras dos formas: 1) con la intensificaci\u00f3n del tr\u00e1fico interprovincial; y 2) con leyes protectoras. O mejor, <em>reproductoras<\/em>.<\/p>\n<p>Esa nueva esclavocracia oblig\u00f3 a la elaboraci\u00f3n de una legislaci\u00f3n que, conforme veremos, estaba muy lejos de preparar la transici\u00f3n <em>lenta y gradual<\/em> del trabajo esclavo hacia el trabajo libre, sino lo opuesto.<\/p>\n<p>Para Freitas, esas leyes eran para reformar y prolongar la esclavitud, lo que implicaba preservar la vida de los esclavos:<\/p>\n<p>\u201cM\u00e1s importantes fueron las medidas adoptadas por el Estado Esclavista en el sentido de reformar la instituci\u00f3n para mejor preservarla, o, en la peor de las hip\u00f3tesis, prolongarla. El uso del l\u00e1tigo contra los esclavos fue prohibido; se limit\u00f3 el n\u00famero de azotes; se reconoci\u00f3 al esclavo el derecho de formar peculio, y recibir donaciones, legados y herencias; se admiti\u00f3 que demandase al amo y prestase testimonio contra \u00e9l en procesos criminales; se le asegur\u00f3 el derecho de manumisi\u00f3n mediante dep\u00f3sito del precio (\u2026); se estableci\u00f3 la obligaci\u00f3n de cuidados a la esclava embarazada; se prohibi\u00f3 la venta separada de casados y sus hijos menores de 15 a\u00f1os\u201d (1983, p. 139; traducci\u00f3n nuestra).<\/p>\n<p>La ley de Rio Branco aprobada en 1871, popularmente conocida como Ley del Vientre Libre, cumpli\u00f3 la funci\u00f3n de incentivar la natalidad; la reproducci\u00f3n de esclavos. Las esclavas, al saber que sus hijos ser\u00edan transformados en esclavos, evitaban embarazarse. De modo que el Estado, a trav\u00e9s de la Ley del Nascituro [el que ha de nacer], \u201c(\u2026) buscaba interesar a la esclava en la natalidad\u201d para as\u00ed \u201creformar la instituci\u00f3n para prolongarle la existencia\u201d (FREITAS, 1983).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, esa ley garantizaba a los se\u00f1ores de esclavos ventajosa indemnizaci\u00f3n caso \u00e9l mismo no dejase deshacerse de los ni\u00f1os, especialmente a partir de los ocho a\u00f1os de edad. Y m\u00e1s, el se\u00f1or podr\u00eda explotar al gent\u00edo hasta los 21 a\u00f1os de edad. \u00bfPor qu\u00e9 a partir de los ochos a\u00f1os? Seg\u00fan el abolicionista Bar\u00f3n da Vila da Barra, cerca de 95% de los ni\u00f1os mor\u00edan a los siete a\u00f1os. En su objetivo m\u00e1s concreto, esa ley visaba, en realidad, salvar la agricultura y la esclavitud.<\/p>\n<p>En 1882, el Ministerio de Agricultura registr\u00f3 solo 58 registros de ni\u00f1os entregados al Estado. Desde el punto de vista de la abolici\u00f3n, esa ley fue un verdadero fracaso porque, como vimos arriba, esta no fue aprobada con ese objetivo. Su objetivo era otro: garantizar la reproducci\u00f3n de negros esclavizados para prolongar la esclavitud y no para debilitarla.<\/p>\n<p>La resistencia de la esclava negra, que \u201cdesarrollara por eso m\u00e9todos anticonceptivos y recurriera largamente al aborto\u201d, fue fundamental para la aprobaci\u00f3n de esa ley que creaba mecanismos para incentivar la natalidad negra y reducir el infanticidio. Las estancias deber\u00edan ser transformadas en incubadoras de esclavos.<\/p>\n<p>Esa ley creaba a\u00fan el Fondo de Emancipaci\u00f3n de esclavos viejos e inv\u00e1lidos, para indemnizar a los se\u00f1ores. Toda la legislaci\u00f3n caminaba en ese sentido: preservar la esclavitud y los privilegios de la esclavocracia. \u201cReformar para evitar mayor radicalizaci\u00f3n\u201d, seg\u00fan palabras del propio Rio Branco, autor del proyecto. Es imposible considerar el contenido de esas leyes como antiesclavistas.<\/p>\n<p>En las palabras de Freitas:<\/p>\n<p>\u201cA semejanza de todos los reformistas sociales, la del esclavismo brasile\u00f1o tuvo en la mira transfigurar el sistema para mejor preservarlo. Tuvo un \u00e9xito por lo menos parcial, pues asegur\u00f3 a la instituci\u00f3n una sobrevida de, por lo menos, diecisiete a\u00f1os\u201d (1983, p. 146; traducci\u00f3n nuestra).<\/p>\n<p>Con todo, la estructura de la sociedad estaba cambiando. El trabajo libre se fue haciendo preponderante y la causa abolicionista se torn\u00f3 muy popular. Una parte importante de esa esclavocracia se opon\u00eda a la abolici\u00f3n, no por ser contraria al trabajo libre, sino por considerar a los esclavos una propiedad de la que no deseaban abdicar sin indemnizaci\u00f3n. Movidos por esa postura, esos se\u00f1ores, principalmente de la regi\u00f3n Sudeste (San Pablo, Minas Gerais y Rio de Janeiro) derrumbaron el Ministerio Dantas y su proyecto de emancipaci\u00f3n de los esclavos con 60 a\u00f1os.<\/p>\n<p>El Nuevo Ministerio, ahora dirigido por el viejo y conservador Bar\u00f3n de Cotegipe present\u00f3 un nuevo proyecto que en 1885 fue transformado en la Ley del Sexagenario, que impon\u00eda la indemnizaci\u00f3n y la obligaci\u00f3n del esclavo sexagenario a trabajar cinco a\u00f1os m\u00e1s para \u201crecompensar\u201d a sus se\u00f1ores.<\/p>\n<p>Por la combinaci\u00f3n de esas dos leyes, la del Vientre Libre y la del Sexagenario, tendr\u00edamos esclavitud legal en el Brasil hasta mediados de la d\u00e9cada de 1930. Eso mismo. Un esclavo nacido antes de la Ley del Nascituro, digamos en 1870, solo cumplir\u00eda 65 a\u00f1os en 1935. O si una esclava nacida en esa misma fecha tuviese un hijo a los 40 a\u00f1os, igual solo conseguir\u00eda su libertad de hecho alrededor de 1931.<\/p>\n<p>Para Viotti, \u201cLa Ley del Sexagenario fue un intento desesperado de aquellos que se apegaban a la esclavitud para detener la marcha del proceso. Pero ya era demasiado tarde. El pueblo arrebataba de las manos de las elites la direcci\u00f3n del movimiento\u201d (2008, p. 90).<\/p>\n<p>El resultado de la Guerra del Paraguay (1864-1870) puso en cuesti\u00f3n la instituci\u00f3n esclava, dando al propio esclavo m\u00e1s conciencia para luchar por su libertad, incluso porque el propio Ej\u00e9rcito adher\u00eda a la causa abolicionista. En 1887, los \u201cmilitares reunidos en el Club Militar enviaron a la princesa una petici\u00f3n solicitando ser dispensados de la deshonrosa misi\u00f3n de perseguir esclavos\u201d (VIOTTI, 2008, p. 91).<\/p>\n<p>As\u00ed, podemos concluir que la <em>desesclavizaci\u00f3n<\/em> se aceleraba con la Guerra del Paraguay, mientras el movimiento abolicionista ganaba fuerza con la<em> desesclavizaci\u00f3n<\/em> que se profundiz\u00f3 con la prohibici\u00f3n del tr\u00e1fico interprovincial.<\/p>\n<p>Prueba mayor de eso es que la Ley del Vientre Libre fue sancionada un a\u00f1o despu\u00e9s del fin de la Guerra del Paraguay, como una tentativa vana de garantizar sobrevida a la esclavitud, y el abolicionismo se transforma en movimiento de acci\u00f3n solo a partir de 1880, no por casualidad el mismo a\u00f1o en que las leyes prohibitivas del tr\u00e1fico interprovincial fueron aprobadas. As\u00ed \u201c(\u2026) lo que hubo antes de 1880 fue solo una <em>opini\u00f3n abolicionista<\/em>, no cualquier movimiento organizado (FREITAS, 1983, p. 149; traducci\u00f3n nuestra).<\/p>\n<p>Por ahora, vale destacar la posici\u00f3n de Inglaterra sobre la cuesti\u00f3n abolicionista en el Brasil, ya que muchos la invocan como factor determinante para el fin de la esclavitud legal en el Brasil.<\/p>\n<p>Inglaterra nunca intervino en el Brasil para cohibir el tr\u00e1fico interprovincial que todo el mundo sab\u00eda que exist\u00eda. No arriesgaba porque no ve\u00eda una clase social de confianza para armar contra la esclavocracia. No podr\u00edan ser los propios esclavos, haya vista de lo que ocurri\u00f3 en Hait\u00ed cuando la propia Inglaterra se vio en \u201cmalos bocados\u201d cuando Francia resolvi\u00f3 abolir la esclavitud y armar a los esclavos para expulsarlos del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Si interviniese, \u00bfde qu\u00e9 lado se pondr\u00eda? \u00bfDe la esclavocracia del Nordeste, que se hizo contrabandista de esclavos, o de la esclavocracia del Sudeste, que se hizo receptora de esclavos? \u00bfO har\u00eda oposici\u00f3n al conjunto de esos se\u00f1ores?<\/p>\n<p>Exist\u00eda tambi\u00e9n el recelo de que aqu\u00ed se repitiese una guerra civil en el modelo de la que ocurri\u00f3 en los Estados Unidos entre 1861 y 1865, llevando a la burgues\u00eda del Norte a alistar a los esclavos contra la burgues\u00eda del Sur, que a\u00fan acumulaba capitales explotando el trabajo esclavo.<\/p>\n<p>La burgues\u00eda inglesa tambi\u00e9n estaba dividida. Su \u201cburgues\u00eda financiera inglesa nunca desampar\u00f3 el esclavismo brasile\u00f1o, otorg\u00e1ndole, por el contrario, constantes pr\u00e9stamos\u201d (FREITAS, 1983, p. 19).<\/p>\n<p>Como vimos, esa situaci\u00f3n cambi\u00f3 radicalmente con la aprobaci\u00f3n de las leyes de prohibici\u00f3n del tr\u00e1fico interprovincial, en 1880.<\/p>\n<p>Con eso, hubo una ca\u00edda fulminante en el valor de los esclavos en esas regiones decadentes del Nordeste, y el dinero del Fondo de Emancipaci\u00f3n era insuficiente en esas regiones. El Estado brasile\u00f1o estaba ahora bajo el poder de las oligarqu\u00edas del Sudeste y la legislaci\u00f3n de ah\u00ed en adelante tend\u00eda a beneficiarlas. La mayor\u00eda de estos hab\u00edan constatado que invertir en la fuerza de trabajo inmigrante pasaba a ser m\u00e1s lucrativo que mantener la esclavitud, eso sin hablar de su convencimiento de que el Brasil precisaba emblanquecerse.<\/p>\n<p>Con todo, la abolici\u00f3n con indemnizaci\u00f3n en curso no beneficiaba a la esclavocracia del Nordeste y s\u00ed a la del Sudeste. As\u00ed, los primeros pasaron a defender la abolici\u00f3n de la esclavitud sin indemnizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed nac\u00eda la base social abolicionista que ser\u00eda la propia clase de se\u00f1ores de esclavos del Nordeste del Brasil.<\/p>\n<p>El Estado estaba endeudado, la econom\u00eda en decadencia y las fugas de los esclavos solo crec\u00edan. Era un Dios nos ayude. Los se\u00f1ores del extremo Norte y Nordeste amenazaban abrir fuego en contra del gobierno imperial de D. Pedro II.<\/p>\n<p>Os senhores do extremo-Norte e Nordeste abrir em crise Esta com o imperial de D. Pedro II.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed que gan\u00f3 fuerza un abolicionismo del tipo reformista, aquel que pretend\u00eda acabar con la esclavitud preservando los privilegios de los latifundistas.<\/p>\n<p>Su estrategia ser\u00eda acomodar la lucha abolicionista en los l\u00edmites del parlamento. La mayor\u00eda contra la participaci\u00f3n de los esclavos en la lucha directa contra la esclavitud y el latifundio. Joaquim Nabuco, por ejemplo, afirmaba categ\u00f3ricamente que \u201cEs en el parlamento y no en las estancias o quilombos del interior, ni en las calles y plazas de la ciudad que se ha de ganar o perder la causa de la libertad\u201d.<\/p>\n<p>A partir de la d\u00e9cada de 1880, se cre\u00f3 una situaci\u00f3n en que los esclavos, aunque minoritarios, se mezclaban con otras camadas sociales, principalmente urbanas, que se sent\u00edan exprimidas por la estrechez del r\u00e9gimen y que estaban dispuestas a \u201ccombatir la esclavitud por todos los medios [de] que dispon\u00edan\u201d y, muy diferente de los reformistas, visaban \u201cmantener a la poblaci\u00f3n constantemente movilizada\u201d (VIOTTI, 2008, p. 112).<\/p>\n<p>En nuestra opini\u00f3n, fue esa conjugaci\u00f3n de factores lo que abri\u00f3 una situaci\u00f3n preinsurreccional. Viotti corrobora esa caracterizaci\u00f3n, cuando afirma:<\/p>\n<p>\u201cAl iniciarse la d\u00e9cada de 1880, el abolicionismo entr\u00f3 en una fase insurreccional. Al principio de forma espont\u00e1nea, despu\u00e9s de modo organizado. Surgieron sociedades secretas cuyo objetivo principal era instigar la rebeli\u00f3n de los \u00absenzalas\u00bb y promover huidas de los esclavos\u201d (2008, p. 111).<\/p>\n<p>Esa situaci\u00f3n oblig\u00f3 a las elites a aprobar en tiempo r\u00e9cord la Ley \u00c1urea, el 13 de mayo de 1888, anticipando en d\u00e9cadas la abolici\u00f3n de la esclavitud, pues esta s\u00ed anulaba las dem\u00e1s leyes que visaban preservar y prolongar la existencia de la esclavitud en el Brasil que, como vimos, mantendr\u00eda negros esclavizados hasta la d\u00e9cada de 1930.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa clase social que dirigi\u00f3 la transici\u00f3n abolicionista era esencialmente esclavista o capitalista?<\/strong><\/p>\n<p>Muchos historiadores tratan la transici\u00f3n que ocurri\u00f3 del trabajo esclavo al trabajo libre en el Brasil con cierto mesianismo. La historia, parece, se realiza en tono prof\u00e9tico.<\/p>\n<p>Se toma, generalmente, el fin del tr\u00e1fico negrero, cuyo golpe de misericordia fue la aprobaci\u00f3n de la Ley Euz\u00e9bio de Queiroz en 1850, y se traza todo un camino hasta la aprobaci\u00f3n de la Ley \u00c1urea en 1888, como si fuese mero resultado de un plan muy bien elaborado por las elites.<\/p>\n<p>Las relaciones sociales aparecen como producto de las leyes y de las ideas. Todo el movimiento hist\u00f3rico, din\u00e1mico y contradictorio de ese largo periodo, se desvanece. Las contradicciones internas, las desigualdades regionales, y los enfrentamientos sociales y raciales cuando aparecen son solo para cumplir el ordenamiento hist\u00f3rico que el campo de las ideas les atribuy\u00f3. \u00a1Dios orden\u00f3, Judas traicion\u00f3! Nuestro esfuerzo va en el sentido de romper con ese esquema.<\/p>\n<p>De este modo, debemos preguntar: \u00bfcu\u00e1l era la naturaleza social del II Imperio, o mejor, del Estado brasile\u00f1o entre 1850 y 1888? \u00bfEra un Estado esclavista o un Estado burgu\u00e9s con relaciones de trabajo esclavistas?<\/p>\n<p>La caracterizaci\u00f3n de Moreno (1949), apoyada en Marx, de que la colonizaci\u00f3n fue <strong><em>esencialmente capitalista<\/em><\/strong> nos ayuda a entender por qu\u00e9 el Estado no fue derribado y s\u00ed el R\u00e9gimen, que fue cambiado en la transici\u00f3n del trabajo esclavo hacia el trabajo libre. Salimos del Imperio a la Rep\u00fablica cuando la fuerza de trabajo esclava ya era inexistente.<\/p>\n<p>El trabajo esclavo desapareci\u00f3 cuando pas\u00f3 a ser desventajoso, y los latifundistas capitalistas consiguieron operar eso porque eran propietarios del Estado. Resisti\u00f3 hasta donde pudo y cuando no le fue m\u00e1s posible, tom\u00f3 en sus manos la abolici\u00f3n legal de la esclavitud, eso porque ella ya era en s\u00ed una clase social capitalista. Esa era su esencia social. Pero, ese proceso no ocurri\u00f3 sin trauma e incluso amenazas de insurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>El Estado, o mejor, el r\u00e9gimen, que se hab\u00eda organizado para imponer el trabajo esclavo, ahora caducaba. Ya no hab\u00eda m\u00e1s correspondencia entre la forma de trabajo y la forma del Estado. Entonces, esos hacendados se sintieron obligados a cambiar el r\u00e9gimen (forma de Estado) para continuar imponiendo su dominaci\u00f3n. Tal vez sea unilateral ver a los se\u00f1ores de esclavos del siglo XIX tal como eran entre el siglo XVI y el siglo XVIII.<\/p>\n<p>Si esos hombres tuviesen que optar entre preservar a sus esclavos o la tierra, \u00bfpor qu\u00e9 optar\u00edan? La respuesta ciertamente ser\u00eda: <em>\u00a1aquello que me garantice m\u00e1s riqueza y poder!<\/em> O sea, aquello que les rindiese m\u00e1s ganancias y m\u00e1s capitales. A aquella altura, para esos se\u00f1ores, los esclavos podr\u00edan ser sustituidos por hombres libres; ya para la tierra no hab\u00eda sustituto a la altura.<\/p>\n<p>Si en los siglos iniciales de la colonizaci\u00f3n poseer esclavos era sin\u00f3nimo de prestigio, incluso para quien no tuviese mucho capital, en la segunda mitad del siglo XIX la cosa gan\u00f3 otra dimensi\u00f3n. De modo que, si los se\u00f1ores fuesen indemnizados, la abolici\u00f3n no ser\u00eda un gran trastorno. Ya no se trataba m\u00e1s de la clase de se\u00f1ores de esclavos en t\u00e9rminos cl\u00e1sicos sino de la clase de latifundistas en t\u00e9rminos capitalistas, que aceler\u00f3 los pasos cuando los pies sintieron que el piso pod\u00eda rajarse.<\/p>\n<p>Si el esclavismo fuese otro modo de producci\u00f3n, <strong>no<\/strong> con objetivos <strong>esencialmente capitalistas<\/strong>, la crisis de la d\u00e9cada de 1880 habr\u00eda impreso una situaci\u00f3n revolucionaria sin vueltas. O sea, ese modo de producci\u00f3n cualquiera tendr\u00eda que ser destruido y su clase social dominante expropiada. No fue eso lo que ocurri\u00f3, porque lo que hab\u00eda en el Brasil era capitalismo y los capitalistas no se autoexpropian.<\/p>\n<p>Fue esa clase social que dirigi\u00f3 la transici\u00f3n apoyada en el parlamento, en la naciente burgues\u00eda industrial brasile\u00f1a, en el imperialismo ingl\u00e9s, y presionada por las heroicas luchas de los esclavos y del abolicionismo an\u00f3nimo y popular que no consta en los libros.<\/p>\n<p>El Estado fue cambiando de car\u00e1cter a medida que la esclavitud fue agonizando y no fue la legislaci\u00f3n pura y simplemente que impuso esa situaci\u00f3n. Ver la abolici\u00f3n por ese prisma significa colocar el mundo cabeza abajo. La ley Euz\u00e9bio de Queiroz no impuso de inmediato la <em>desesclavizaci\u00f3n<\/em>, as\u00ed como la Ley de Vientre Libre no liber\u00f3 a ning\u00fan ser humano vivo, pero ten\u00eda como objetivo prolongar la esclavitud garantizando la autosuficiencia de la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo esclava interna a las propias estancias.<\/p>\n<p>Sin mirar para la realidad como ella es, parece que estamos lidiando con leyes escritas por dioses en la apoteosis. Pero, mirando la situaci\u00f3n general del desarrollo econ\u00f3mico de la \u00e9poca, de la divisi\u00f3n internacional del trabajo, de las contradicciones entre las clases, de los acontecimientos internacionales de gran impacto, esa misma legislaci\u00f3n gana racionalidad y funcionalidad.<\/p>\n<p>La desaparici\u00f3n de los se\u00f1ores de esclavos no implic\u00f3 la desaparici\u00f3n de los latifundistas, porque en ese contexto su esencia era esa y no aquella. Tras la abolici\u00f3n, las dos clases sociales fundamentales del Brasil continuaron existiendo, la de los latifundistas y la de los campesinos y no, necesariamente, la de se\u00f1ores y esclavos. La clase obrera comenzaba tambi\u00e9n a formarse y a organizarse.<\/p>\n<p>O sea, la Rep\u00fablica sirvi\u00f3 para restaurar la unidad de las autoridades y de las clases dominantes contra el campesinado, contra el negro, contra el inmigrante y contra la clase obrera en formaci\u00f3n. No hab\u00eda una clase secundaria en la que el campesino negro pudiese apoyarse para llevar hasta las \u00faltimas consecuencias un proceso revolucionario. Incluso las camadas sociales urbanas que citamos no ten\u00edan las condiciones materiales, organizativas y estructurales para llevar el proceso hasta la \u00faltima estaci\u00f3n, y la clase obrera a\u00fan estaba en formaci\u00f3n. Esa clase podr\u00eda ser la naciente burgues\u00eda industrial, pero esta ni siquiera ten\u00eda condiciones de hacer eso, mucho menos inter\u00e9s. La fase de desarrollo del capitalismo mundial ya era la imperialista, y cualquier proceso revolucionario tendr\u00eda que enfrentarse tambi\u00e9n con el imperialismo, a cuyos pies el conjunto de nuestra burgues\u00eda se arrodilla hasta hoy.<\/p>\n<p>Esa burgues\u00eda industrial es, en parte, producto de una metamorfosis ocurrida dentro de la propia clase de los latifundistas. Esto es, muchos de los latifundistas se convirtieron en burgueses industriales, tal como muchos nobles se capitalizaron en la transici\u00f3n del feudalismo al capitalismo<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>En la fase que analizamos hab\u00eda una combinaci\u00f3n de formas de trabajo dentro de un mismo modo de producci\u00f3n, que era el capitalista. Y entre esas relaciones de trabajo estaba aquella ascendente, el asalariado, y aquella decadente, el esclavizado. Con todo, lo que estaba en debate era la preservaci\u00f3n de la gran propiedad privada y de los privilegios de la clase propietaria. Las dem\u00e1s decisiones estaban subordinadas a esas tareas; tareas que, por su parte, deber\u00edan estar subordinadas a los intereses del capital ingl\u00e9s. As\u00ed, el trabajo libre se impon\u00eda independiente de la voluntad de esos hombres.<\/p>\n<p>Muchas explicaciones, incluso la de Cl\u00f3vis Moura (2004), consideran el trabajo esclavo como arcaico y el libre como moderno, el campo como arcaico y la ciudad como moderna. Adem\u00e1s, la ciudad, as\u00ed como la industrializaci\u00f3n, es vista como sin\u00f3nimo de capitalismo, y este, de modernidad. Por lo tanto, la gran contradicci\u00f3n del Brasil fue que este pa\u00eds se <em>moderniz\u00f3<\/em> preservando lo <em>arcaico<\/em>.<\/p>\n<p>Ora, si lo arcaico pertenece al pasado, \u00bfc\u00f3mo vamos a explicar eso en una transici\u00f3n que comport\u00f3 varias formas de trabajo y de propiedad en una misma formaci\u00f3n hist\u00f3rica? Ora, la econom\u00eda brasile\u00f1a actual est\u00e1 pasando por un proceso de desindustrializaci\u00f3n, sus exportaciones dependen del campo, del agronegocio y, muchas veces, de formas de trabajo an\u00e1logas a la esclavitud, y no por eso podemos afirmar que el Brasil est\u00e1 dejando de ser capitalista.<\/p>\n<p>En fin, intentamos mostrar dial\u00e9cticamente c\u00f3mo esos acontecimientos se procesaron en el sentido de entender mejor c\u00f3mo esa transici\u00f3n ocurri\u00f3 en un periodo de extrema importancia, que en mucho ayud\u00f3 a establecer el car\u00e1cter social, econ\u00f3mico y racial de nuestro pa\u00eds. Emitimos una opini\u00f3n sobre el tema, que precisa ser m\u00e1s y m\u00e1s desarrollada y profundizada.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>ALMEIDA, S\u00edlvio Luiz de.\u00a0<em>O que \u00e9 racismo estrutural?<\/em>\u00a0Belo Horizonte (MG). Letramento, 2018.<\/p>\n<p>AZEVEDO, C\u00e9lia Maria Marinho de.\u00a0<em>Onda negra, medo branco:<\/em><em>\u00a0<\/em>o negro no imagin\u00e1rio das elites \u2013 s\u00e9culo XIX. Rio de Janeiro: Paz e Terra, 1987.<\/p>\n<p>COSTA, Em\u00edlia.\u00a0<em>A Aboli\u00e7\u00e3o.<\/em> S\u00e3o Paulo: Editora Unesp, 2008.<\/p>\n<p>FREITAS, D\u00e9cio. <em>Escravos e Senhores de escravos.<\/em> Porto Alegre, Mercado Aberto, 1983.<\/p>\n<p>DRESCHER, Seymour.\u00a0<em>A Aboli\u00e7\u00e3o:<\/em><em>\u00a0<\/em>uma hist\u00f3ria da escravid\u00e3o e do antiescravismo. S\u00e3o Paulo: Editora Unesp, 2011.<\/p>\n<p>FREITAS, D\u00e9cio.\u00a0<em>Escravos e Senhores de Escravos.<\/em><em>\u00a0<\/em>Porto Alegre: Mercado Aberto, 1983.<\/p>\n<p>MORENO, Nahuel.\u00a0<em>Cuatro tesis sobre la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola y portuguesa en las Am\u00e9ricas.<\/em><em>\u00a0<\/em>Colombia, 1948.<\/p>\n<p>MOURA, Cl\u00f3vis.\u00a0<em>Dial\u00e9tica Radical do Brasil Negro.<\/em><em>\u00a0<\/em>S\u00e3o Paulo: Funda\u00e7\u00e3o Mauricio Gabrois; Anita Garibaldi, 2014.<\/p>\n<p>TROTSKY, Le\u00f3n.\u00a0<em>Hist\u00f3ria da Revolu\u00e7\u00e3o Russa.<\/em> S\u00e3o Paulo: Editora Sundermann, 2007.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> D\u00e9cio Freitas (1983) lista varios elementos que daban al esclavismo de Hait\u00ed ciertas peculiaridades, como la enorme concentraci\u00f3n de esclavos en una regi\u00f3n correspondiente a 28% del territorio del actual Estado de Pernambuco, la facilidad para reponer esclavos que era 70% m\u00e1s barata que en el Brasil, en que 90% de la poblaci\u00f3n era de esclavos y libertos, contra 10% de blancos. Pero, seg\u00fan afirma, fueron las intervenciones externas y las disputas entre Espa\u00f1a, Francia e Inglaterra por el control de la Colonia lo que cre\u00f3 las condiciones para la revoluci\u00f3n victoriosa. Dice el autor: \u201cLa insurrecci\u00f3n haitiana \u2013la \u00fanica insurrecci\u00f3n victoriosa de esclavos que la historia registra\u2013 confiere igualmente validez a la teor\u00eda de la intervenci\u00f3n del elemento externo\u201d (p. 135; traducci\u00f3n nuestra).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Nosotros tambi\u00e9n ya llegamos a publicar art\u00edculos reproduciendo esa misma idea de que con el tr\u00e1fico internacional abolido, se dio luego el tr\u00e1fico interregional. Repetimos, no est\u00e1 totalmente equivocada esa afirmaci\u00f3n, pero es insuficiente.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> La Ley Euz\u00e9bio de Queiroz, aprobada cuando el Brasil se vio frente a la amenaza de ataques por parte de Rosas y Oribe en Rio Grande do Sul, la guerra de la regi\u00f3n del Plata. Para eso, el pa\u00eds precisaba del apoyo de Inglaterra. Fue en ese contexto que el parlamento reabri\u00f3 el debate sobre el fin del tr\u00e1fico internacional, aprobando la Ley Euz\u00e9bio de Queiroz.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Eso ocurri\u00f3 principalmente con el estallido de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y con la gran depresi\u00f3n capitalista de la d\u00e9cada de 1920, que impuso que parte del capital ocioso del campo fuese transferido para el proceso de sustituci\u00f3n de importaciones, o sea, para el sector urbano-industrial.<\/p>\n<p>Hertz Dias es miembro de la Secretar\u00eda de Negros del PSTU Brasil y vocalista del grupo de rap G\u00edria Vermelha.<br \/>\nArt\u00edculo publicado en <a href=\"http:\/\/www.pstu.org.br\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.pstu.org.br<\/a>, 13\/5\/2021.-<br \/>\nTraducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLos pedantes piensan que la dial\u00e9ctica es un juego mental ocioso. En verdad, esta solo reproduce el proceso de la evoluci\u00f3n, que vive y se mueve por medio de contradicciones\u201d (Le\u00f3n Trotsky, Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa, p. 465).<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":65857,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8349,2676,6482,12298],"tags":[16579,16574,16580,15957,11936,16578,16577,16576,16575],"class_list":["post-65856","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-debates","category-brasil","category-historia","category-negros","tag-13-de-mayo-de-1888","tag-abolicionismo","tag-capitalismo-y-esclavismo","tag-esclavismo","tag-hertz-dias","tag-ley-aurea","tag-ley-de-vientre-libre","tag-ley-euzebio-de-queiroz","tag-negros-en-brasil"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/13-de-maio-696x437-1.png?fit=696%2C437&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/13-de-maio-696x437-1.png?fit=696%2C437&ssl=1","categories_names":["Brasil","Debates","Historia","Negros"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65856","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65856"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65856\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":65871,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65856\/revisions\/65871"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/65857"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65856"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65856"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65856"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}