{"id":65518,"date":"2021-04-21T10:59:13","date_gmt":"2021-04-21T10:59:13","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=65518"},"modified":"2024-11-03T13:28:22","modified_gmt":"2024-11-03T13:28:22","slug":"myanmar-burma-derrocar-la-dictadura-y-avanzar-en-la-organizacion-obrera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/myanmar-burma-derrocar-la-dictadura-y-avanzar-en-la-organizacion-obrera\/","title":{"rendered":"Myanmar (Burma): derrocar la dictadura y avanzar en la organizaci\u00f3n obrera"},"content":{"rendered":"<p><em>Para finalizar esta serie de art\u00edculos sobre el golpe militar y la lucha de la clase trabajadora y el pueblo del pa\u00eds del Sudeste asi\u00e1tico, queremos discutir los enormes desaf\u00edos que ellos tienen por delante, as\u00ed como sus alternativas.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por Wilson Hon\u00f3rio da Silva, de la Secretar\u00eda Nacional de Formaci\u00f3n del PSTU Brasil<\/p>\n<p>De inmediato, es preciso que se diga que, mucho en funci\u00f3n del bloqueo de las informaciones, es dif\u00edcil analizar la real situaci\u00f3n. Lo que podemos afirmar, con seguridad, es que Burma hoy es ejemplo de cuestiones fundamentales para los socialistas revolucionarios: el grado de polarizaci\u00f3n social que ha caracterizado el actual contexto mundial (a pesar e incluso por causa de la pandemia) y el protagonismo incuestionable de la clase obrera en lo que se refiere al destino de la humanidad.<\/p>\n<p>Para tal, en el caso de Birmania, primero es preciso que nos detengamos en la alternativa inmediata, frente a una posible ca\u00edda de la dictadura: el retorno a la democracia y de la l\u00edder Aung San Suu Kyi, que ejerc\u00eda el poder al frente de la Liga Nacional para la Democracia (LND) hasta ser depuesta y presa el 1 de febrero. Es innegable que la imagen de Suu Kyi, hoy, pr\u00e1cticamente simboliza la lucha contra los militares, pudiendo ser vista en todas las manifestaciones que sacuden el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Con todo, ella, de forma alguna puede ser considerada como una verdadera alternativa para que la sociedad birmana ponga fin, de hecho, a la explotaci\u00f3n, la opresi\u00f3n y la represi\u00f3n que han marcado la historia de Burma. Por el contrario. Hay a\u00f1os luz de distancia entre la imagen p\u00fablica e internacional que ella construy\u00f3 para s\u00ed y c\u00f3mo su propio pueblo la ve, y lo que ella realmente signific\u00f3 e hizo. Algo que precisa ser conocido, incluso para entender por qu\u00e9 la \u00fanica salida para la situaci\u00f3n enfrentada en Burma est\u00e1 en manos de la clase trabajadora, de la juventud y del sufrido pueblo de sus 136 distintas etnias.<\/p>\n<p><strong>Aung San Suu Kyi: la \u201chija de la Naci\u00f3n\u201d y \u201cdama de la democracia\u201d<\/strong><\/p>\n<p><strong><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-65519\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/myanmar_artigo03_Suu_Kyi_comandante_chefe_militares_maio_2016.jpg?resize=840%2C560&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"840\" height=\"560\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/myanmar_artigo03_Suu_Kyi_comandante_chefe_militares_maio_2016.jpg?w=840&amp;ssl=1 840w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/myanmar_artigo03_Suu_Kyi_comandante_chefe_militares_maio_2016.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/myanmar_artigo03_Suu_Kyi_comandante_chefe_militares_maio_2016.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/myanmar_artigo03_Suu_Kyi_comandante_chefe_militares_maio_2016.jpg?resize=630%2C420&amp;ssl=1 630w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/myanmar_artigo03_Suu_Kyi_comandante_chefe_militares_maio_2016.jpg?resize=640%2C427&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/myanmar_artigo03_Suu_Kyi_comandante_chefe_militares_maio_2016.jpg?resize=681%2C454&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 840px) 100vw, 840px\" \/>\u00a0<\/strong>Cuando volvi\u00f3 al pa\u00eds en 1988, despu\u00e9s de un largo exilio en el Reino Unido, Aung San Suu Kyi \u2013que ya era reconocida por la participaci\u00f3n de su padre, llamado \u201cPadre de la Naci\u00f3n\u201d, en el per\u00edodo de las luchas por la descolonizaci\u00f3n\u2013 emergi\u00f3 como l\u00edder pol\u00edtica en la llamada \u201cRebeli\u00f3n 8888\u201d, en referencia a la fecha (8 de agosto de 1988) en que estudiantes se levantaron contra la dictadura de partido \u00fanico que dominaba el pa\u00eds desde 1962, y lo hab\u00eda llevado a la ruina, a la miseria y a niveles abominables de explotaci\u00f3n (incluyendo trabajo esclavo o jornadas de 14 horas diarias) bajo la mentirosa bandera de la \u201cv\u00eda birmana al socialismo\u201d.<\/p>\n<p>La rebeli\u00f3n de la juventud, que gan\u00f3 apoyo masivo de la poblaci\u00f3n y de trabajadores, fue violentamente masacrada, resultando, como m\u00ednimo, en 3.000 muertos, millares de heridos y prisioneros y, a\u00fan, en un \u201cgolpe dentro del golpe\u201d.<\/p>\n<p>El entonces presidente Ne Win, del Partido del Programa Socialista Birmano, fue depuesto, siendo sustituido por otro sector del Ej\u00e9rcito, organizado en el \u201cConsejo de Estado para la Paz y el Desarrollo\u201d (SPDC), liderado entonces por el general Saw Maung, que en un primer momento, dada la fuerza del movimiento, escenific\u00f3 con reformas democr\u00e1ticas, convocando a elecciones generales.<\/p>\n<p>En el proceso electoral realizado en 1990, la Liga Nacional para la Democracia (LND), el partido de Suu Kyi (que estaba en prisi\u00f3n domiciliaria desde 1989), fundado durante la rebeli\u00f3n, obtuvo cerca de 81% de los votos, conquistando 392 de los 492 asientos en el Parlamento. Y, ah\u00ed, la nueva Junta Militar se sac\u00f3 la m\u00e1scara, anulando las elecciones, encarcelando a millares e imponiendo un r\u00e9gimen totalitario que perdur\u00f3 hasta 2011.<\/p>\n<p>Durante esas dos d\u00e9cadas, Suu Kyi, a pesar de permanecer la mayor\u00eda del tiempo en prisi\u00f3n domiciliaria, solo gan\u00f3 m\u00e1s popularidad, incluso hasta por negarse a dejar el pa\u00eds, condici\u00f3n impuesta por la dictadura a cambio de su libertad, ganando as\u00ed enorme proyecci\u00f3n dentro y fuera del pa\u00eds: en 1991, se torn\u00f3 la segunda mujer en recibir un Premio Nobel de la Paz; en 2003, sobrevivi\u00f3 a una masacre que provoc\u00f3 la muerte de otros 70 dirigentes de la LND y, a\u00fan, tuvo su vida transformada en el filme \u201cThe Lady\u201d (\u201cLa Dama\u201d, que fue traducido tambi\u00e9n con el t\u00edtulo \u201cM\u00e1s all\u00e1 de la Libertad\u201d, en portugu\u00e9s) dirigido por el cineasta franc\u00e9s Luc Besson y lanzado en 2010, en v\u00edsperas de su liberaci\u00f3n definitiva.<\/p>\n<p>La liberaci\u00f3n de la l\u00edder del LND se dio en medio de la \u00faltima crisis de la dictadura, cuya impopularidad hab\u00eda llegado al \u00e1pice, impulsada por la exacerbaci\u00f3n de las p\u00e9simas condiciones de vida, como consecuencia de la crisis econ\u00f3mica mundial iniciada en 2008. Algo que ya hab\u00eda quedado claro en las fraudulentas elecciones de 2010, en las cuales el partido de los militares recibi\u00f3 80% en un proceso electoral boicoteado por la LND y ampliamente rechazado por la poblaci\u00f3n (con un \u00edndice de abstenci\u00f3n de casi 80%).<\/p>\n<p>La Junta Militar fue formalmente disuelta en marzo de 2011, pero el poder continu\u00f3 siendo ejercido por el partido de los militares, el SPDC, con la conducci\u00f3n de Thein Sein (un general que ejerc\u00eda el cargo de primer ministro desde 2007 y fue dado de baja en 2010 para poder hacerse pasar por \u201ccivil\u201d). En 2012, cuando fueron convocadas elecciones suplementarias, Suu Kyi acab\u00f3 siendo electa para el Parlamento, comenzando a intervenir en los rumbos del pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>La convivencia pac\u00edfica y criminal con los militares<\/strong><\/p>\n<p>Como mencionamos en el art\u00edculo anterior, en 2015 la LND sali\u00f3 victoriosa en las primeras elecciones libres desde los a\u00f1os 1960, con \u201cLa Dama\u201d torn\u00e1ndose la principal dirigente del pa\u00eds. Lo mismo se repiti\u00f3 en noviembre de 2020, cuando la victoria fue a\u00fan m\u00e1s significativa, con la LND eligiendo 396 de los 476 parlamentarios del pa\u00eds, que no llegaron a asumir sus mandatos, en funci\u00f3n del golpe.<\/p>\n<p>Pero el hecho es que, independientemente de su popularidad y de que su liberaci\u00f3n, correctamente, sea una de las principales reivindicaciones en el actual movimiento, Aung San Suu Kyi no puede ser considerada una aliada incondicional de su propio pueblo, mucho menos una alternativa para dirigirlos a la libertad y la igualdad por las cuales los birmanos han luchado tanto.<\/p>\n<p>Es p\u00fablico y notorio que, desde su retorno al pa\u00eds, Suu Kyi opt\u00f3 por dos caminos que la descalifican para eso: negociar con los militares, garantiz\u00e1ndoles la impunidad frente a sus muchos cr\u00edmenes y el mantenimiento del poder econ\u00f3mico que siempre tuvieron; y, a\u00fan, despu\u00e9s de llagar el poder, hundir a pa\u00eds en el neoliberalismo, manteniendo (e incluso ampliando) los niveles de explotaci\u00f3n de los trabajadores.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con los militares, la sumisi\u00f3n llega a ser vergonzosa e indecente. El gobierno de la Liga Nacional por la Democracia ni siquiera alter\u00f3 la Constituci\u00f3n de 2008, que concede a los militares el total control sobre los principales ministerios (entre ellos los de Defensa, Asuntos Internos y Asuntos de Frontera), la reserva de 25% de los asientos en el Parlamento para soldados escogidos por el comandante en jefe, inmunidad general contra cualquier acusaci\u00f3n por los cr\u00edmenes cometidos en las diversas guerras contra grupos \u00e9tnicos y amplia autoridad para declarar el estado de emergencia.<\/p>\n<p>\u201cDerecho\u201d que ellos ejercieron plenamente el 1 de febrero pasado, cuando el general Min Aung Hlaing, que ocupaba desde 2011 el puesto de Comandante en Jefe del Ej\u00e9rcito (incluso bajo el gobierno de la LND), tom\u00f3 el poder por asalto.<\/p>\n<p>Y no se puede decir que fue la \u201cfalta de tiempo\u201d o de indicios de las intenciones golpistas de Min Aung que impidieron las acciones de la LND. Fue una opci\u00f3n pol\u00edtica. Uno de los peores resultados de la connivencia pac\u00edfica de Suu Kyi con los militares se manifiesta en la persecuci\u00f3n de las minor\u00edas \u00e9tnicas. Una situaci\u00f3n mantenida intacta, en la pr\u00e1ctica, incluso hasta porque la l\u00edder birmana, como publicado en <em><a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2016\/05\/07\/world\/asia\/myanmar-rohingya-aung-san-suu-kyi.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The New York Times, el 6\/5\/2016<\/a><\/em>, se niega, hasta hoy, a reconocer los \u201crohingya\u201d (el grupo m\u00e1s perseguido, de tradici\u00f3n musulmana) como uno de los 136 grupos \u00e9tnicos del pa\u00eds, teniendo ya incluso determinada la prisi\u00f3n de periodistas que denunciaron el problema.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la ONG de derechos humanos \u201cHuman Rights Watch\u201d (HRW), en su Informe Mundial 2021, en funci\u00f3n de esto, los 600.000 miembros de la etnia \u201crohingya\u201d, aislados en el Estado de Rakhine, contin\u00faan siendo los m\u00e1s afectados por aquello que el HRW llama situaci\u00f3n de <em>\u201capartheid\u201d, \u201cgenocidio\u201d<\/em> y <em>\u201ccrimen contra la humanidad\u201d<\/em>, por estar <em>\u201csujetos a persecuci\u00f3n y violencia gubernamental, confinados a campos y aldeas sin libertad de movimiento, y privados de acceso a la alimentaci\u00f3n adecuada, cuidados de salud, educaci\u00f3n, y medios de subsistencia\u201d.<\/em><\/p>\n<p>No obstante, la persecuci\u00f3n no se limit\u00f3 a las minor\u00edas \u00e9tnicas. Para Suu Kyi y su partido, \u201cdemocracia\u201d es un concepto bastante estrecho y maleable. Desde que llegaron efectivamente al poder, en 2016, <em>\u201clas autoridades utilizaron leyes demasiado amplias y vagamente redactadas para arrestar y procesar a decenas de defensores de los derechos humanos, activistas, periodistas y otras personas por criticar al gobierno y a los militares, o por protestar pac\u00edficamente\u201d<\/em>, concluye el Informe Mundial 2021.<\/p>\n<p>Ejemplos de esto quedaron evidentes en el proceso electoral de 2020, cuando la LND <em>\u201cpersigui\u00f3 a sus cr\u00edticos, censur\u00f3 mensajes de los partidos de la oposici\u00f3n y no proporcion\u00f3 igualdad de acceso a los medios de comunicaci\u00f3n estatales\u201d<\/em>, cancelando incluso la votaci\u00f3n en 57 ciudades con poblaciones formadas por minor\u00edas \u00e9tnicas. Algo que solo puede llevar a una conclusi\u00f3n: <em>\u201cAung San Suu Kyi y la Liga Nacional para la Democracia en el poder dieron la espalda a las preocupaciones con los derechos humanos desde que tomaron el poder, traicionando promesas al pueblo de Myanmar de revocar leyes represivas y romper con pr\u00e1cticas abusivas del pasado\u201d<\/em>, como dijo Phil Robertson, director adjunto de la Human Rights Watch para Asia.<\/p>\n<p>La persecuci\u00f3n y la censura que corren sueltas en el pa\u00eds se manifestaron, incluso, en la eclosi\u00f3n de la pandemia. Como informamos, en abril de 2020, un grupo de artistas, exactamente de la regi\u00f3n Rakhine, de mayor\u00eda musulmana, fue detenido, acusado de blasfemia por haber hecho un grafiti (posteriormente cubierto) que mostraba a trabajadores de la salud intentando salvar el mundo del virus, representado como un enviado del Se\u00f1or de la Muerte.<\/p>\n<p><strong>La \u201creconciliaci\u00f3n\u201d con los militares: puertas abiertas para el golpe<\/strong><\/p>\n<p>Una buena s\u00edntesis de lo que ocurri\u00f3 el 1 de febrero fue dada por Carlos Sardi\u00f1a Galache, autor de <em>El laberinto birmano: una historia de la tragedia de los rohingya\u201d<\/em>, en un art\u00edculo publicado el 5\/2\/2021, por el portal \u201cJacobin\u201d: <em>\u201cEl golpe militar contra Aung San Suu Kyi marca el fin de la experiencia de diez a\u00f1os de Burma con la democracia. Su gobierno habl\u00f3 de reconciliaci\u00f3n nacional, mientras negaba las atrocidades de los militares y nada hac\u00eda para parar su guerra contra las minor\u00edas \u00e9tnicas \u2013una negaci\u00f3n expl\u00edcita a \u201ctomar partido\u201d, que aseguraba que las fuerzas armadas continuar\u00edan a dominar la pol\u00edtica del pa\u00eds\u201d.<\/em><\/p>\n<p>A\u00fan seg\u00fan Galache, <em>\u201cen los primeros cinco a\u00f1os de la transici\u00f3n, cuando el ex general Thein Sein fue el presidente (\u2026), Aung San Suu Kyi contribuy\u00f3 para dar legitimidad a este sistema, tanto internamente como internacionalmente. Cuando ella y algunos miembros de su partido se tornaron diputados en 2012, poco hicieron para desafiar al gobierno. Su estrategia en la \u00e9poca consist\u00eda principalmente en ganar la confianza de los militares en nombre de la \u2018reconciliaci\u00f3n nacional\u2019 y quitar valor a cualquier tipo de movimiento de masa que pudiese comprometer su aproximaci\u00f3n con los generales\u201d.<\/em><\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica, m\u00e1s all\u00e1 de dar continuidad a la persecuci\u00f3n \u00e9tnica y otras tantas pr\u00e1cticas criminales de los militares, Suu Kui form\u00f3 un gobierno compuesto b\u00e1sicamente por la elite econ\u00f3mica y pol\u00edtica, descendientes de los viejos h\u00e9roes de la lucha antiimperialista y la c\u00fapula militar que hab\u00eda usurpado el poder en el medio siglo anterior. Una receta para el desastre.<\/p>\n<p>Una cat\u00e1strofe no solo pol\u00edtica y cultural sino tambi\u00e9n en t\u00e9rminos sociales y econ\u00f3micos, principalmente cuando mezclada con las exigencias del capitalismo neoliberal, sediento por mano de obra barata frente a la crisis del sistema, hundido pos 2008, y apoyada en otro sistema mantenido intacto por Suu Kyi, el llamado <em>\u201ccrony capitalism\u201d<\/em> (\u201ccapitalismo de camarader\u00eda o de compadres\u201d), t\u00e9rmino utilizado por la poblaci\u00f3n para designar una econom\u00eda en la cual el \u00e9xito en los negocios depende del estrecho relacionamiento entre empresarios y funcionarios del gobierno (los militares, fundamentalmente), que, desde siempre, negocian favores en la distribuci\u00f3n de licencias ilegales, subsidios gubernamentales, incentivos fiscales especiales, u otras formas de corrupci\u00f3n estatal.<\/p>\n<p><strong>\u201cCapitalismo de compadres\u201d y hundido en el neoliberalismo<\/strong><\/p>\n<p>Myanmar tendr\u00eda todo para ofrecer condiciones decentes de vida para su poblaci\u00f3n. El pa\u00eds es riqu\u00edsimo en recursos naturales, como gas, petr\u00f3leo, y otras materias primas, adem\u00e1s de la extracci\u00f3n de piedras preciosas como zafiros, perlas, jades y rub\u00edes (90% de la producci\u00f3n mundial) y uno de los mayores productores de arroz del mundo.<\/p>\n<p>Con todo, un estudio publicado en setiembre de 2020 por el Instituto Internacional de Pesquisa de Pol\u00edticas Alimentarias (IFPRI, en la sigla original) demostr\u00f3 que 59% de los 1.000 domicilios encuestados en el \u00e1rea urbana de Rang\u00fan (la principal ciudad) y 66% de los 1.000 domicilios rurales pesquisados en la llamada Zona Seca, ganaban menos de U$S 1,90 por d\u00eda (par\u00e1metro internacional para el nivel de \u201cpobreza extrema\u201d). Estos \u00edndices hab\u00edan presentado una considerable alza durante el transcurso de la pandemia.<\/p>\n<p>No obstante, no es en el Covid-19 que ellos tuvieron ra\u00edces. El problema es que, en lugar de suplir las necesidades de su pueblo, toda esta riqueza estuvo siempre al servicio, en el pasado, de los colonizadores y, actualmente, de la elite dominante en el propio pa\u00eds, con destaque para los militares y sus \u201ccompadres\u201d, principalmente a trav\u00e9s de organizaciones como la Corporaci\u00f3n Econ\u00f3mica de Myanmar (CEM) y la Empresa P\u00fablica de Holdings Econ\u00f3micas de Myanmar Ltda., que detentan o monopolizan negocios en \u00e1reas como sectores del sistema bancario, la miner\u00eda, la producci\u00f3n de tabaco, y el turismo.<\/p>\n<p>Una situaci\u00f3n que, a\u00fan seg\u00fan el art\u00edculo publicado en el \u201cJacobin\u201d, fue mantenida exactamente igual en el per\u00edodo democr\u00e1tico, ya que Suu Kyi se neg\u00f3, incluso, a tocar a los <em>\u201cinfames \u2018compadres\u2019, que hab\u00edan hecho fortuna robando los recursos naturales del pa\u00eds a trav\u00e9s de sus contactos con la Junta\u201d<\/em>, solo pidi\u00e9ndoles que comenzasen a <em>\u201ctrabajar para los otros en el futuro\u201d<\/em>, como declar\u00f3 en octubre de 2016.<\/p>\n<p>En verdad, la historia solo empeor\u00f3, ya que, a\u00fan seg\u00fan el \u201cJacobin\u201d, el gobierno de la LND tambi\u00e9n <em>\u201cadhiri\u00f3 a los programas neoliberales que los generales hab\u00edan intentado implementar, sin \u00e9xito, en los a\u00f1os \u201990, cuando las sanciones internacionales, la corrupci\u00f3n y el compadrazgo destruyeron la econom\u00eda, y solo comenzaron a alzar vuelo durante la transici\u00f3n, sin hacer nada para combatir las enormes desigualdades prevalecientes en el pa\u00eds\u201d.<\/em><\/p>\n<p>No por casualidad, el mayor s\u00edmbolo del avance de la ganancia neoliberal sobre el pa\u00eds es, hoy, tambi\u00e9n, la vanguardia de las luchas contra la dictadura: el sector de la producci\u00f3n del vestido. Siendo que muchas de las f\u00e1bricas fueron abiertas exactamente en los \u00faltimos diez a\u00f1os, cuando Burma se integr\u00f3, definitivamente, al \u201cnuevo orden\u201d de la divisi\u00f3n mundial del trabajo neoliberal.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el site \u201cFibre2Fashion\u201d, especializado en la industria textil mundial, solo en uno de los sectores de la industria, llamado \u201ccut-make-pack\u201d (cortar los tejidos de acuerdo con los padrones de la empresa multinacional, coserlos y empacarlos para exportaci\u00f3n), los negocios que involucraban U$S 850 millones en el a\u00f1o fiscal de 2015-2016 (el primero con la LND en el gobierno), saltaron para U$S 4, 28 miles de millones en 2019-2020. En total, el sector acumul\u00f3 en 2019 ganancias de cerca de U$S 6.000 millones, correspondiendo a 30% de las exportaciones (contra 7% en 2011, como ya mencionamos).<\/p>\n<p>Todo esto, evidentemente, a costa de la explotaci\u00f3n de mano de obra barata, exhaustivas jornadas de trabajo, corte de derechos laborales y persecuci\u00f3n a las entidades de la clase. Razones que estuvieron por detr\u00e1s de la ola de huelgas que explot\u00f3 en noviembre de 2019, principalmente en las grandes industrias extranjeras, y que fue retomada a inicios de 2020, cuando las empresas comenzaron a despedir como parte de sus pol\u00edticas para \u201ccontenci\u00f3n de da\u00f1os\u201d con la pandemia.<\/p>\n<p><strong>Derrocar la dictadura y construir el poder obrero<\/strong><\/p>\n<p>Interrumpido tanto por la pandemia como por las expectativas en las elecciones de noviembre pasado, este proceso, de cierta forma, explot\u00f3 con nueva fuerza cuando los militares tomaron el poder por asalto.<\/p>\n<p>Hablando al portal del \u201cChina Labour Bulletin\u201d (una ONG con sede en Hong Kong, que apoya el movimiento de trabajadores en China), Khaing Zar Aung, presidente de la Federaci\u00f3n de los Trabajadores Industriales de Myanmar (IWFM, en la sigla en ingl\u00e9s) y miembro del comit\u00e9 ejecutivo central de la Confederaci\u00f3n de Sindicatos de Myanmar (CTUM), destac\u00f3 la importancia de la tarea inmediata, que es el derrocamiento de la dictadura: <em>\u201cLos trabajadores saben que ser\u00e1n la camada m\u00e1s reprimida de la sociedad bajo la Junta Militar. Aunque el mecanismo de denuncia de violaciones de los derechos de los trabajadores no funcione muy bien, por lo menos los trabajadores son menos perseguidos bajo el r\u00e9gimen civil. Es por eso que ellos est\u00e1n arriesgando todo para derribar al dictador\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Pero, es exactamente esta conciencia de que ni bajo el llamado r\u00e9gimen democr\u00e1tico sus derechos fueron asegurados, as\u00ed como por las experiencias acumuladas en los \u00faltimos a\u00f1os, lo que puede llevarlos a dar un paso al frente, como se destac\u00f3 en un art\u00edculo publicado en el \u201cLabor Notes\u201d, publicado el 11 de marzo: <em>\u201cAhora, los trabajadores est\u00e1n aplicando el know-how adquirido en a\u00f1os de organizaci\u00f3n laboral en la lucha contra el retorno del dominio militar. La organizaci\u00f3n en los lugares de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n y la paralizaci\u00f3n del pa\u00eds pueden ser la \u00fanica esperanza de forzar a los militares a la mesa de negociaciones\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Ese proceso de autoorganizaci\u00f3n en los lugares de trabajo, incluso puede ser uno de los saldos m\u00e1s importantes de estas luchas. No hay c\u00f3mo evaluar, en el momento, su dimensi\u00f3n e intensidad, pero, incluso hasta por la casi total paralizaci\u00f3n del pa\u00eds, es evidente que los trabajadores y el pueblo est\u00e1n creando sus propios mecanismos no solo para garantizar la continuidad de la lucha, la defensa contra la represi\u00f3n sino, tambi\u00e9n, c\u00f3mo lidiar con problemas creados por la p\u00e9rdida de vivienda, falta de transporte y ausencia de servicios b\u00e1sicos, como hospitales, escuelas, mercados, etc.<\/p>\n<p>Y esperamos que eso avance a\u00fan m\u00e1s. Por lo menos, pasado m\u00e1s de un mes del golpe, esta parece ser la disposici\u00f3n del movimiento. En el mismo art\u00edculo, fueron entrevistadas tres de las mujeres que est\u00e1n en la direcci\u00f3n de esta lucha (y, hoy, consecuentemente, en la clandestinidad): Ma Moe Sandar Myint (mencionada en el art\u00edculo anterior y dirigente de la Federaci\u00f3n de los Trabajadores del Vestido de Myanmar), Ma Ei Ei Phyu y Ma Tin Tin Wai (ambas de la Federaci\u00f3n General de los Trabajadores de Myanmar), cuya disposici\u00f3n de lucha puede ser sintetizada en una declaraci\u00f3n de Ma Ei Ei Phyu: <em>\u201cNo podemos aceptar la dictadura de forma alguna. Aunque seamos despedidos de la f\u00e1brica por causa de huelgas y protestas, lucharemos hasta el fin\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Con todo, considerando lo que fue expuesto en estos art\u00edculos, es evidente que el \u201chasta el fin\u201d no puede limitarse al retorno de la LND y Aung San Suu Kyi al poder. Es preciso ir m\u00e1s all\u00e1. Y, por eso mismo, no hay como discordar de la conclusi\u00f3n de Carlos Sardi\u00f1a Galache, en el art\u00edculo mencionado anteriormente: <em>\u201cHay pocos motivos para expresar simpat\u00eda por ella <\/em>[Suu Kyi].<em> Nuestra solidaridad debe estar con los millones de birmanos comunes que sufrieron bajo el r\u00e9gimen militar \u2013y probablemente, continuar\u00e1n sufriendo en el futuro pr\u00f3ximo\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Un c\u00edrculo vicioso que, como ya afirmamos, solo ser\u00e1 roto si en el proceso de rebeld\u00eda y lucha contra el golpe militar, los trabajadores y trabajadoras, en alianza con los sectores \u00e9tnicos, la poblaci\u00f3n campesina y la juventud, fortalecen sus entidades y organizaciones pol\u00edticas y no solo derriben a los militares (paso fundamental, en el momento) sino tambi\u00e9n expropien y pasen a controlar sus empresas, avanzando en la construcci\u00f3n de una sociedad socialista, que garantice la libertad, la igualdad, los derechos y la justicia para las 136 etnias que viven en Burma, a trav\u00e9s de la conquista del poder econ\u00f3mico y del ejercicio del poder pol\u00edtico por aquellos y aquellas que construyen las riquezas del pa\u00eds. Algo que los trabajadores est\u00e1n discutiendo en el calor del proceso.<\/p>\n<p>(*) Con la colaboraci\u00f3n de Herbert Claros, militante del PSTU de S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos y dirigente de la Secretar\u00eda Ejecutiva y del Sectorial Internacional de la CSP-Conlutas.<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado originalmente en <a href=\"http:\/\/www.pstu.org.br\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.pstu.org.br<\/a>, 27\/3\/2021.-<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para finalizar esta serie de art\u00edculos sobre el golpe militar y la lucha de la clase trabajadora y el pueblo del pa\u00eds del Sudeste asi\u00e1tico, queremos discutir los enormes desaf\u00edos que ellos tienen por delante, as\u00ed como sus alternativas.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":65520,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2653,16239],"tags":[16523,16527,16524,16525,5344,16522,16526,15212],"class_list":["post-65518","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-pstu-brasil","category-myanmar","tag-gobiernos-militares","tag-historia-y-realidad-de-burma","tag-liga-nacional-para-la-democracia-lnd","tag-luchas-en-birmania","tag-movimiento-obrero","tag-myanmaaung-san-suu-kyi","tag-trabajadoras-del-vestido","tag-wilson-honorio-da-silva"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/myanmar_trabalhadoras_setor_vestuarios_protesto_antigolpe_twitter_ATS_Andrew-Tillett-Saks-696x338-1.jpg?fit=696%2C338&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/myanmar_trabalhadoras_setor_vestuarios_protesto_antigolpe_twitter_ATS_Andrew-Tillett-Saks-696x338-1.jpg?fit=696%2C338&ssl=1","categories_names":["Myanmar","PSTU - Brasil"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65518","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65518"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65518\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":65521,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65518\/revisions\/65521"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/65520"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65518"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65518"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65518"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}