{"id":65243,"date":"2021-03-29T18:22:12","date_gmt":"2021-03-29T18:22:12","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=65243"},"modified":"2024-11-03T13:28:25","modified_gmt":"2024-11-03T13:28:25","slug":"65243-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/65243-2\/","title":{"rendered":"No m\u00e1s promesas vac\u00edas de los l\u00edderes mundiales en la lucha contra el cambio clim\u00e1tico \u00bfEsperanza real o fantas\u00eda?"},"content":{"rendered":"<p><em>El 19 de marzo era convocada una jornada de protestas por Fridays for Future, por la crisis clim\u00e1tica. J\u00f3venes y activistas de todo el mundo volv\u00edan a la lucha con el lema &#8216;No m\u00e1s promesas vac\u00edas&#8217;, con el objetivo de exigir \u201cacci\u00f3n inmediata, concreta y ambiciosa por parte de los l\u00edderes mundiales, como respuesta a la actual crisis clim\u00e1tica\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Javier Mart\u00ednez<\/p>\n<p>Y es que tras 30 a\u00f1os de pol\u00edticas clim\u00e1ticas la realidad es cristalina, la cat\u00e1strofe cada vez es m\u00e1s cercana. Y todos los acuerdos internacionales, cumbres, leyes, publicidad y otras tantas parafernalias clim\u00e1ticas oficiales se mostraban como lo que son, simples cortinas de humo, puras promesas vac\u00edas. Frente a ello, sin duda es completamente necesario exigir acci\u00f3n inmediata concreta y ambiciosa. Sin embargo, tras la experiencia vivida, aparece la cuesti\u00f3n central de hasta qu\u00e9 punto podemos confiar en que los \u201cl\u00edderes mundiales\u201d realmente har\u00e1n esas acciones. Y la respuesta a ello, la encontramos en el an\u00e1lisis del motivo por el que todas sus promesas son promesas vac\u00edas.<\/p>\n<p>De esta forma el objetivo de este art\u00edculo, ser\u00e1 establecer algunos puntos de an\u00e1lisis que nos permitan entender por qu\u00e9 ocurre este fen\u00f3meno. Para ello debemos partir de que los l\u00edderes mundiales son l\u00edderes de Estados capitalistas, representantes de la burgues\u00eda, cuyo inter\u00e9s central es la reproducci\u00f3n de la sociedad capitalista. Por tanto, ser\u00e1 necesario partir de entender c\u00f3mo se reproduce el capitalismo y qu\u00e9 papel cumplen los combustibles f\u00f3siles como causantes principales del cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p><strong>Algunas caracter\u00edsticas centrales de la producci\u00f3n y reproducci\u00f3n capitalista<\/strong><\/p>\n<p>Antes de entrar en la cuesti\u00f3n clim\u00e1tica en s\u00ed misma, debemos partir de entender el capitalismo en un doble nivel de an\u00e1lisis: por una parte, un an\u00e1lisis econ\u00f3mico pol\u00edtico, y, por otro, un an\u00e1lisis socioecol\u00f3gico.<\/p>\n<p>El capitalismo en una forma social y como todo sistema social precisa reproducir productos con utilidad concreta, producir riqueza material, ya sea casa, alimentos, herramientas&#8230; pero, a la par, precisa que se reproduzcan de forma natural ciertos valores de uso, que constituyen las condiciones de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la vida social, como son las condiciones clim\u00e1ticas, el agua dulce, los suelos&#8230;<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-65245\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ab0b4965-71f7-4232-ba76-748138cb8a0d_alta-libre-aspect-ratio_default_0.jpg?resize=1200%2C674&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"674\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ab0b4965-71f7-4232-ba76-748138cb8a0d_alta-libre-aspect-ratio_default_0.jpg?w=1200&amp;ssl=1 1200w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ab0b4965-71f7-4232-ba76-748138cb8a0d_alta-libre-aspect-ratio_default_0.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ab0b4965-71f7-4232-ba76-748138cb8a0d_alta-libre-aspect-ratio_default_0.jpg?resize=1024%2C575&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ab0b4965-71f7-4232-ba76-748138cb8a0d_alta-libre-aspect-ratio_default_0.jpg?resize=768%2C431&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ab0b4965-71f7-4232-ba76-748138cb8a0d_alta-libre-aspect-ratio_default_0.jpg?resize=748%2C420&amp;ssl=1 748w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ab0b4965-71f7-4232-ba76-748138cb8a0d_alta-libre-aspect-ratio_default_0.jpg?resize=640%2C359&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ab0b4965-71f7-4232-ba76-748138cb8a0d_alta-libre-aspect-ratio_default_0.jpg?resize=681%2C382&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/p>\n<p>En el caso del capitalismo, la producci\u00f3n social de riqueza material se da en forma de producci\u00f3n de mercanc\u00edas, base para poder extraerla y a su vez obtener ganancias. Esto tiene consecuencias dr\u00e1sticas sobre la producci\u00f3n de productos \u00fatiles; as\u00ed, pues, en la producci\u00f3n de mercanc\u00edas, estos no tendr\u00e1n otra funci\u00f3n que la de ser sustrato material del valor de cambio, del trabajo humano, \u00fanica fuente de creaci\u00f3n de valor en el capitalismo.<\/p>\n<p>Por eso, hoy en d\u00eda, el valor de los alimentos no se basa en sus nutrientes, calor\u00edas, o en el n\u00famero de bocas que pueda alimentar, sino aparece en la forma de precio por el cual se puede intercambiar. Y ser\u00e1n producidos y vendidos para conseguir el m\u00e1ximo lucro posible, aunque con ello se produzcan movimientos especulativos que lleven a millares a la hambruna, como sucedi\u00f3 en 2007.<\/p>\n<p>As\u00ed como la producci\u00f3n tiene forma capitalista, la reproducci\u00f3n, es decir, su repetici\u00f3n en el tiempo, tambi\u00e9n tendr\u00e1 forma capitalista. En primer lugar, en este sentido, dec\u00eda Marx<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> que el capitalismo necesita reproducir la \u201cdisociaci\u00f3n entre el producto del trabajado y el trabajo mismo (&#8230;) el tener por un lado los poseedores de medios de producci\u00f3n y subsistencia (capitalistas) y por otro los poseedores de nada m\u00e1s que su fuerza de trabajo (trabajadores asalariados). En este sentido \u201cla propiedad se presenta, del lado del capitalista, como el derecho a apropiarse del trabajo ajeno no retribuido, y del lado del obrero, como la imposibilidad de apropiarse en absoluto de su propio producto\u201d.<\/p>\n<p>En segundo lugar, tenemos que tener en cuenta que la competencia entre capitalistas impone al capitalista individual las leyes inmanentes del modo capitalista. \u201cLo obliga a ampliar constantemente su capital para conservarlo y solo puede ampliarlo mediante la acumulaci\u00f3n progresiva<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>\u201d, es decir, la reproducci\u00f3n en escala ampliada.<\/p>\n<p>Y en qu\u00e9 consiste esta acumulaci\u00f3n: \u00abPrimero, la producci\u00f3n anual tiene que suministrar todos los objetos con los que reponer las partes materiales de capital consumidas a lo largo del a\u00f1o. (&#8230;) Para acumular hay que transformar una parte del producto excedente en capital, pero solo pueden convertirse en capital cosas susceptibles de ser empleadas en el proceso de trabajo, es decir, medios de producci\u00f3n y cosas con las que puede sustentarse el obrero, esto es, medios de vida. Por consiguiente, una parte del trabajo excedente anual tiene que invertirse en la creaci\u00f3n de medios adicionales de producci\u00f3n y subsistencia\u00bb<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>Y, como consecuencia, \u00abal incorporarse los dos creadores primitivos de la riqueza, la fuerza de trabajo y la tierra, el capital adquiere una fuerza de expansi\u00f3n que le permite ampliar los elementos de su acumulaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites trazados aparentemente por su propia magnitud, trazados por el valor y la masa de los medios de producci\u00f3n ya producidos en que toma cuerpo el capital\u00bb<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>Sin embargo, \u00abuna vez dadas las bases generales del sistema capitalista, en el curso de la acumulaci\u00f3n se alcanza siempre un punto donde el desarrollo de la productividad del trabajo social se convierte en la palanca m\u00e1s poderosa de la acumulaci\u00f3n (\u2026) El grado social de productividad del trabajo se expresa en el volumen relativo de los medios de producci\u00f3n que el obrero convierte en producto durante un tiempo dado y con la misma fuerza de trabajo. As\u00ed, por ejemplo, con la divisi\u00f3n manufacturera del trabajo y el empleo de maquinaria se elabora m\u00e1s materia prima en el mismo tiempo, esto es, entra en el proceso de trabajo una masa mayor de materias primas y auxiliares\u00bb<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>Estos son algunos elementos centrales de las bases econ\u00f3micas, que explican por qu\u00e9 el capitalismo necesita reproducirse en escala ampliada. Pero m\u00e1s all\u00e1 esta forma de reproducci\u00f3n tendr\u00e1 graves consecuencias en su relaci\u00f3n con la naturaleza. As\u00ed, pues, la producci\u00f3n social parte y transcurre a partir de la apropiaci\u00f3n de productos y servicios naturales por parte del trabajo. Es decir, a parte del intercambio continuo de flujos de materia y energ\u00eda con la naturaleza de la que forma parte, depende y transforma. A este proceso de intercambio se le denomina metabolismo<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>, y se caracteriza por unas formas y dimensiones de apropiaci\u00f3n, transformaci\u00f3n, consumo y excreci\u00f3n de los productos que parten de las condiciones naturales existentes, pero se definen socialmente.<\/p>\n<p>En el caso del capitalismo, hemos visto que requiere de un aumento constante de volumen y de velocidad en la apropiaci\u00f3n de la naturaleza y, por tanto, de su metabolismo. Adem\u00e1s con las relaciones de propiedad existentes, el derecho del capitalista de apropiarse de los medios de producci\u00f3n y subsistencia ser\u00e1 a su vez la base del derecho de apropiarse de forma gratuita de los productos y servicios naturales que entran en la producci\u00f3n, as\u00ed como de establecer el modo concreto de apropiaci\u00f3n y su rol en la producci\u00f3n, subyug\u00e1ndolos a inter\u00e9s y beneficio del capital.<\/p>\n<p><strong>El papel del capitalismo en el desarrollo del uso de los combustibles f\u00f3siles<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, desde numerosas corrientes ecologistas se argumenta que el cambio clim\u00e1tico es culpa de la revoluci\u00f3n industrial y del uso de los combustibles f\u00f3siles, por sus caracter\u00edsticas naturales. Y no solamente los ecologistas sino los datos cient\u00edficos apuntan eso; el l\u00edmite, tanto de los cient\u00edficos como de los ecologistas se encuentra en no hacer una cr\u00edtica al modo de producci\u00f3n capitalista que depende de este recurso. Por eso, es una posici\u00f3n que simplifica el problema y conduce a conclusiones pol\u00edticas err\u00f3neas, pues oculta que el uso de los combustibles f\u00f3siles que ha conllevado el cambio clim\u00e1tico es un uso espec\u00edficamente capitalista.<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, \u00abEn China, el carb\u00f3n ya era usado en cantidades ingentes para la producci\u00f3n de hierro desde el s. XI y, adem\u00e1s, se inventaron m\u00e1quinas de vapor rudimentarias en el siglo XIV\u00bb<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. Y, pese a ello, la introducci\u00f3n del carb\u00f3n como fuente de energ\u00eda central de la industria no se produjo en China sino en Inglaterra a partir de finales del s XVII.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n de ello responde a una combinaci\u00f3n de factores, pero centralmente responde a que era all\u00ed donde el capitalismo estaba m\u00e1s desarrollado. All\u00ed exist\u00edan los recursos naturales necesarios, carb\u00f3n y hierro, a la vez que exist\u00eda una escasez importante de una de las fuentes energ\u00e9ticas del metabolismo agrario, la madera, escasez que funcionaba como limitador de la posibilidad de reproducci\u00f3n ampliada de capital. El grado de desarrollo del capitalismo empujaba a una competencia creciente, que hab\u00eda conllevado en aumento de la productividad a partir de la innovaci\u00f3n tecno-cient\u00edfica, por eso exist\u00edan las condiciones t\u00e9cnicas necesarias para la utilizaci\u00f3n del carb\u00f3n como vector energ\u00e9tico de la industria. Exist\u00eda la infraestructura (canales y barcos) necesaria para su transporte. Exist\u00eda ya suficiente capital acumulado disponible como para realizar las inversiones necesarias. Y, por \u00faltimo, exist\u00edan las relaciones de propiedad, que permit\u00edan la sustituci\u00f3n de trabajo humano por maquinaria<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>No pretendemos hacer un an\u00e1lisis unilateral de este proceso. No solo fueron las condiciones ambientales y geogr\u00e1ficas que posibilitaron el surgimiento de la Revoluci\u00f3n Industrial en Inglaterra. Sin duda, el desarrollo de la revoluci\u00f3n industrial en el pa\u00eds ocurri\u00f3 gracias a condiciones hist\u00f3ricas, que no podemos analizar aqu\u00ed. Este es un proceso que se encuentra muy bien descrito por Marx en el cap\u00edtulo sobre la acumulaci\u00f3n primitiva en el Libro I de <em>El Capital<\/em>.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Consecuencias del uso de los combustibles f\u00f3siles en la reproducci\u00f3n del capitalismo<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La posibilidad de usar los combustibles f\u00f3siles como base de la producci\u00f3n signific\u00f3 un cambio cualitativo en el metabolismo capitalista y, por tanto, en las posibilidades de reproducci\u00f3n del capital. La combinaci\u00f3n entre la forma social existente y las cualidades concretas del carb\u00f3n permitieron que, por primera vez en la historia, se cumplieran todos los requisitos para la utilizaci\u00f3n m\u00e1xima e ininterrumpida de energ\u00eda y potencia: abundancia y accesibilidad por precio de las fuentes energ\u00e9ticas. Alta densidad energ\u00e9tica, entre tres y seis veces mayor que la madera. Existencia de la tecnolog\u00eda necesaria para permitir una amplia gama de uso. Posibilidad de usarlos en cualquier lugar que se requiera, debido al desarrollo de medios de transporte y, sobre todo, al uso de vectores energ\u00e9ticos f\u00e1cilmente transportables. Y disponibilidad en el momento que se necesite, gracias a la facilidad de almacenamiento de los combustibles f\u00f3siles.<\/p>\n<p>Esta fue unas las bases materiales que hizo posible la revoluci\u00f3n industrial, d\u00e1ndose, con su uso, el paso definitivo de la manufactura a la industria; un salto cualitativo en la concentraci\u00f3n de la producci\u00f3n en las ciudades, y en centros de trabajo cada vez mayores que empleaban cada vez m\u00e1s potencia (fue un salto cualitativo de un proceso de urbanizaci\u00f3n que ya ocurr\u00eda y exig\u00eda una mayor productividad, as\u00ed como una ampliaci\u00f3n de la divisi\u00f3n entre el campo y la ciudad. La forma urbana es la forma por excelencia de la reproducci\u00f3n capitalista). A la par, produjo la posibilidad de aumentar exponencialmente la cantidad de materias y energ\u00edas apropiables de la naturaleza y, por ende, la expansi\u00f3n de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas.<\/p>\n<p>Sin embargo, esta din\u00e1mica de aumento de la tecnificaci\u00f3n y cantidad de materias primas de la producci\u00f3n, que con el carb\u00f3n tom\u00f3 unas dimensiones hasta entonces desconocidas pero que tiene su origen en la competencia entre capitalistas individuales, conlleva un problema central para el capitalismo global. As\u00ed, pues, en el capitalismo, la ganancia proviene de la explotaci\u00f3n de los trabajadores, es decir, de la apropiaci\u00f3n de los capitalistas del valor excedente que estos producen. De esta forma, la tendencia que existe de aumentar la cantidad de capital constante empleado (edificios, maquinaria, materias primas&#8230;) por encima del aumento del capital variable conlleva, a su vez, en nivel global, a que exista la tendencia a la baja de la tasa media de ganancia (la relaci\u00f3n entre el capital global invertido y la ganancia obtenida)<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<\/p>\n<p>Esta din\u00e1mica tiene profundas implicaciones a nivel metab\u00f3lico, pues la reproducci\u00f3n capitalista, para aumentar el volumen de producci\u00f3n as\u00ed como la productividad del trabajo, precisa aumentar constantemente la cantidad de energ\u00eda que es capaz de apropiarse del entorno. Energ\u00eda no en abstracto sino de productos naturales concretos, espec\u00edficos, los combustibles f\u00f3siles (relaci\u00f3n entre la energ\u00eda que se necesita invertir para extraer la materia y la que se puede obtener despu\u00e9s, en el proceso de producci\u00f3n) que las sociedades humanas hayan conocido. Es decir, si analizamos el trabajo humano en su rol metab\u00f3lico, con los combustibles f\u00f3siles, la misma cantidad de trabajo que en la \u00e9poca agr\u00edcola obtiene de tres a diez veces m\u00e1s materia convertible en energ\u00eda.<\/p>\n<p>De esta forma, la apropiaci\u00f3n capitalista en general se pod\u00eda dar a una velocidad mucho mayor que la producci\u00f3n ecol\u00f3gica; desequilibrio a\u00fan mayor en el caso de los combustibles f\u00f3siles, ya que estos son limitados (es decir, no se reproducen en escala de tiempo humana sino geol\u00f3gica). A la par, la otra cara de la moneda es que la emisi\u00f3n de gases contaminantes, que se empez\u00f3 a dar a un ritmo superior a lo que los sumideros ecol\u00f3gicos pod\u00edan absorber, dio lugar a fen\u00f3menos como el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p><strong>Desarrollo hist\u00f3rico de la reproducci\u00f3n\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia y la fractura metab\u00f3lica, el capitalismo en su fase imperialista ha sido capaz de reproducirse hasta hoy en d\u00eda. Para explicarlo hay que partir de que la tendencia a largo plazo de la tasa de ganancia no se desarrolla en forma lineal sino que depende del desarrollo de la econom\u00eda capitalista. Y esta evoluciona a trav\u00e9s de ciclos que dependen de condiciones externas a la econom\u00eda, como explicaba Trotsky:<\/p>\n<p>\u201cPor lo que se refiere a las fases largas (&#8230;), debemos destacar que el car\u00e1cter y duraci\u00f3n est\u00e1n determinados, no por la din\u00e1mica interna de la econom\u00eda capitalista, <strong>sino por las condiciones externas que constituyen la estructura de la evoluci\u00f3n capitalista. La adquisici\u00f3n para el capitalismo de nuevos pa\u00edses y continentes, el descubrimiento de nuevos recursos naturales <\/strong>y, <strong>en el despertar de estos<\/strong> (resaltado m\u00edo), hechos mayores de orden \u00absuperestructural\u00bb tales como guerras y revoluciones, determinan el car\u00e1cter y el reemplazo de las \u00e9pocas ascendentes estancadas o declinantes del desarrollo capitalista\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>Es decir, el capitalismo, en su desarrollo hist\u00f3rico a trav\u00e9s de las crisis, en diversas ocasiones ha tomado la salida de la ampliaci\u00f3n cuantitativa y cualitativa del metabolismo para revertir ciclos descendentes de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>Y, para el tema que nos ocupa, la cuesti\u00f3n central es que este desarrollo en los \u00faltimos dos siglos ha sido mediado y realizado sobre la base del uso de los combustibles f\u00f3siles. A la par, las mejoras productivas, aunque a nivel relativo significar\u00e1 un uso m\u00e1s eficiente de la energ\u00eda, a nivel absoluto se expresa en un aumento del consumo energ\u00e9tico. Llegando al punto en que hoy no hay esfera de la producci\u00f3n material en que estos no intervengan de una forma u otra y sean imprescindibles para la obtenci\u00f3n de ganancias. En el transporte, como combustibles; en la agricultura, como fertilizantes y pesticidas; en la producci\u00f3n de electricidad, como materia prima por excelencia; en la industria, como pl\u00e1sticos\u2026. hasta en la reproducci\u00f3n m\u00e1s directa de la vida humana, pues la mayor\u00eda del nitr\u00f3geno que contiene nuestro cuerpo tiene un origen directamente f\u00f3sil. De igual manera ocurre con la producci\u00f3n de tecnolog\u00eda para el aprovechamiento de las energ\u00edas renovables que, en la medida en que son producidas de forma industrial, son hoy dependientes de los combustibles f\u00f3siles.<\/p>\n<p>De esta forma se demuestra que la reproducci\u00f3n capitalista a su vez lleva impl\u00edcita la depredaci\u00f3n de la naturaleza, la apropiaci\u00f3n destructiva de esta. Y en caso espec\u00edfico del desarrollo sobre la base de los combustibles f\u00f3siles, y la tecnolog\u00eda a ellos asociados, gener\u00f3 que la fractura metab\u00f3lica que se ven\u00eda desarrollando (el desequilibrio entre la reproducci\u00f3n ecol\u00f3gica y la social), diera un salto cualitativo y se cristalizara como elemento central de la reproducci\u00f3n capitalista. Reproducci\u00f3n de un gigante con pies de barro, que va devorando el suelo que precisa para seguir andando.<\/p>\n<p><strong>Las posibilidades hoy de que los l\u00edderes mundiales luchen contra el cambio clim\u00e1tico<\/strong><\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, desde la crisis que se inici\u00f3 en 2008, nos encontramos en una fase descendente de la econom\u00eda capitalista<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>, y, por ende, los capitalistas est\u00e1n llevando a cabo una lucha encarnizada por intentar revertir la tendencia a la baja de la tasa de ganancia y poder revertir el ciclo. Ello se da coincidentemente con diversos problemas socio-ecol\u00f3gicos de gran magnitud. Se calcula que el pico de extracci\u00f3n de petr\u00f3leo convencional fue en 2007, y la producci\u00f3n tiende a extraer combustibles f\u00f3siles de peor calidad y de m\u00e1s dif\u00edcil extracci\u00f3n (aguas profundas, fracking, petr\u00f3leos pesados&#8230;), \u00a0es decir, con tasas de retorno energ\u00e9tico m\u00e1s bajas<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a> y, por tanto, menos productivos. A la par, los efectos del cambio clim\u00e1tico y la destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica son cada vez m\u00e1s palpables, expres\u00e1ndose de diferente forma pero teniendo la consecuencia global de degradar y destruir progresivamente las fuerzas productivas, aumentando los gastos de conservaci\u00f3n y reparaci\u00f3n del capital, llegando al punto de generar crisis mundiales como la que estamos viendo con el coronavirus.<\/p>\n<p>Es decir, si una de las posibilidades que la burgues\u00eda ten\u00eda para revertir los ciclos descendentes de la econom\u00eda era apropiarse de nuevos territorios, recursos naturales o evoluciones tecnol\u00f3gicas, de tal forma que aumentase cualitativamente o cuantitativamente su metabolismo, hoy ella se encuentra en una situaci\u00f3n donde ya ha ocupado todos los territorios del planeta y los recursos naturales dan claros signos de ser insuficientes para las necesidades de reproducci\u00f3n ampliada del capital, y toda evoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica se implanta en un sistema que depende de los combustibles f\u00f3siles, los cuales son cada vez de menor calidad y perjudican la productividad del conjunto del sistema.<\/p>\n<p>Por ello, los l\u00edderes mundiales no pueden hacer otra cosa que promesas vac\u00edas. La lucha contra el cambio clim\u00e1tico, en la medida en que pasa por la reducci\u00f3n de las emisiones de CO2 y, por tanto, de la reducci\u00f3n del uso de combustibles f\u00f3siles, significar\u00eda ir en contra de sus ganancias, en un contexto donde la tasa de ganancia no se recupera.<\/p>\n<p>Notas<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>\u00a0Comunicado Fridays for Future internacional sobre la huelga del 19 de marzo. https:\/\/fridaysforfuture.org\/march19\/<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0MARX, Karl. \u201cEl proceso de reproducci\u00f3n del capital\u201d. Libro I, Tomo III de <em>El Capital<\/em>. Barcelona: ediciones Akal 47, 1979,\u00a0p. 37.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>\u00a0\u00cddem, p. 41.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> \u00cddem,\u00a0p. 27.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a>\u00a0 \u00cddem, p. 57.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> \u00cddem,\u00a0p. 81.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7] <\/a>Hay que remarcar que todo este concepto se emplea para describir la relaci\u00f3n con la naturaleza de cualquier formaci\u00f3n hist\u00f3rica. <a href=\"https:\/\/www.google.com\/search?sxsrf=ALeKk01aFZ-4YzHK_ioIf4WJO_5CTHLA8A:1616771883423&amp;q=john+bellamy+foster&amp;stick=H4sIAAAAAAAAAOPgE-LRT9c3NDSusMzOME9W4tTP1TdIyjJOy9CSyU620k_Kz8_WLy_KLClJzYsvzy_KtkosLcnIL1rEKpyVn5GnkJSak5OYW6mQll9cklq0g5URAOH_iV5SAAAA&amp;sa=X&amp;ved=2ahUKEwjB7qvOoM7vAhWQHbkGHeCTCuIQmxMoATAXegQIBRAD\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">John Bellamy Foster<\/a>. <em>Marx&#8217;s Ecology: Materialism and Nature,<\/em>\u00a02000.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Ram\u00f3n Fern\u00e1ndez Dur\u00e1n, Luis Gonz\u00e1lez Reyes. <em>En la espiral de la energ\u00eda<\/em>. Vol. I. Ecologistas en Acci\u00f3n, 2018, p. 274.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> \u00cddem,\u00a0p. 272.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a>\u00a0MARX, Karl.\u00a0\u201cLa ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia\u201d. Libro III, Tomo I de<em> El Capital<\/em>. Barcelona: ediciones Akal 47, 1979.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a>\u00a0TROTSKY,\u00a0Le\u00f3n. \u201cLa curva del desarrollo capitalista\u201d, 1923. Disponible en: https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/1923\/junio\/21.htm<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a>\u00a0ALMEIDA,\u00a0Eduardo. \u201cLa gravedad de una posible nueva recesi\u00f3n mundial\u201d. <em>Marxismo Vivo<\/em> XV, 2020.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a>\u00a0 Ram\u00f3n Fern\u00e1ndez Dur\u00e1n, Luis Gonz\u00e1lez Reyes. \u201cEn la espiral de la energ\u00eda\u201d. Vol. II. Ecologistas en Acci\u00f3n, 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 19 de marzo era convocada una jornada de protestas por Fridays for Future, por la crisis clim\u00e1tica. J\u00f3venes y activistas de todo el mundo volv\u00edan a la lucha con el lema &#8216;No m\u00e1s promesas vac\u00edas&#8217;, con el objetivo de exigir \u201cacci\u00f3n inmediata, concreta y ambiciosa por parte de los l\u00edderes mundiales, como respuesta a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":65244,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[14605,2741,15122],"tags":[6545,3389],"class_list":["post-65243","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-crisis-climatica-y-ambiental","category-ecologia","category-coronavirus","tag-cambio-climatico","tag-capitalismo"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/news_layout_header_image.jpg?fit=1920%2C600&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/news_layout_header_image.jpg?fit=1920%2C600&ssl=1","categories_names":["Crisis clim\u00e1tica y ambiental","Ecolog\u00eda","Pandemia"],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65243","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65243"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65243\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":65248,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65243\/revisions\/65248"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/65244"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65243"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65243"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65243"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}