{"id":64974,"date":"2021-03-08T14:07:12","date_gmt":"2021-03-08T14:07:12","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=64974"},"modified":"2024-11-03T13:28:29","modified_gmt":"2024-11-03T13:28:29","slug":"8m-mujeres-en-primera-linea-contra-la-covid-trabajadoras-del-sad-y-residencias-basta-de-precariedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/8m-mujeres-en-primera-linea-contra-la-covid-trabajadoras-del-sad-y-residencias-basta-de-precariedad\/","title":{"rendered":"8M | Mujeres en primera l\u00ednea contra la Covid: trabajadoras del SAD y residencias. \u00a1Basta de precariedad!"},"content":{"rendered":"<p><em>Esta pandemia puso sobre la mesa la vulnerabilidad, precariedad y machismo con que se llevan a cabo los trabajos de cuidados en esta sociedad. Tanto los que se realizan de forma gratuita y privada en el \u00e1mbito privado del hogar, como aquellos que se proveen, por medio de un empleo remunerado.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por Corriente Roja<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del que llevan a cabo las empleadas de hogar, absolutamente feminizado y precarizado al m\u00e1ximo y en el que no vamos a entrar ahora aqu\u00ed, dos de los sectores sobre los que se ha hablado mucho en esta pandemia, son el Servicio de ayuda a domicilio y el sector de las Residencias. Y aunque suelen decir que las crisis son \u00aboportunidades de cambio\u00bb, desgraciadamente, vemos que en este caso no es as\u00ed.<\/p>\n<p><strong>No hay otra soluci\u00f3n: \u00a1Fuera privatizaci\u00f3n!<\/strong><\/p>\n<p>En la primera ola, muchas auxiliares del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), denunciaron que, pese a los protocolos enviados por las Administraciones, que tienen la responsabilidad p\u00fablica del servicio, aunque su gesti\u00f3n est\u00e9 privatizada, no recibieron por parte de las empresas, ning\u00fan equipamiento de protecci\u00f3n personal ante el virus. Y aunque en el mejor de los casos ahora se les proporcionan mascarillas o guantes, muchas siguen acudiendo a los domicilios con el mismo uniforme.<\/p>\n<p>Al igual que ocurre en otros sectores muy feminizados en primera l\u00ednea contra el Covid-19, a las auxiliares de ayuda a domicilio tampoco se les reconoce la enfermedad laboral en caso de contagio por covid-19 en los hogares de usuarios\/as, pese al alto \u00edndice de contagios que presentan. Y aunque en muchas CCAA, ya se est\u00e1n vacunando en estos d\u00edas, tampoco han sido personal prioritario para la vacunaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hoy, tanto el gobierno central como los auton\u00f3micos o gobiernos locales, siguen sin atender su petici\u00f3n de que se vuelva a manos p\u00fablicas este servicio esencial, como muchas de ellas, organizadas en distintas plataformas, vienen reclamando desde hace a\u00f1os en varios lugares del Estado, ya que, salvo honrosas excepciones, este servicio sigue en la mayor\u00eda de los casos privatizado.<\/p>\n<p>Un ejemplo de las multinacionales que \u00abobtienen sus beneficios a trav\u00e9s de la precarizaci\u00f3n laboral y la explotaci\u00f3n de estas mujeres, muchas en situaci\u00f3n de vulnerabilidad y con edades cercanas a la jubilaci\u00f3n, es Clece. Empresa multiservicios que opera en el pa\u00eds desde 1992 y en los \u00faltimos a\u00f1os en Reino Unido y Portugal, filial del Grupo Actividades de Construcci\u00f3n y Servicios S.A. (ACS) cuyo presidente ejecutivo es Florentino P\u00e9rez y que vende servicios de cuidados, mantenimiento, limpieza, restauraci\u00f3n, jardiner\u00eda, log\u00edstica interna y seguridad\u00bb.<\/p>\n<p>Este 8M, las trabajadoras volvemos a movilizarnos \u00a1por un Servicio de ayuda a domicilio 100% p\u00fablico y de calidad!<\/p>\n<p><strong>\u00a1Y fuera manos privadas de las Residencias!<\/strong><\/p>\n<p>Lo mismo podemos decir del sector de las Residencias, donde el gobierno central sigue mirando para otro lado y tampoco los gobiernos auton\u00f3micos est\u00e1n dispuestos a hacer la inversi\u00f3n necesaria para volver estas a manos p\u00fablicas. Aunque como ha demostrado esta pandemia, acabar con su privatizaci\u00f3n es la \u00fanica forma de que dejen de ser aparcamientos de ancianos y de dignificar la situaci\u00f3n laboral de una mano de obra muy feminizada, que lleva a\u00f1os desempe\u00f1ando su labor en condiciones de una terrible precariedad e inestabilidad laboral.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la tragedia de fallecimientos vivida en los peores momentos de la pandemia, evitable si las Residencias hubiesen contado con los recursos humanos y t\u00e9cnicos, hay que decir que el precio para evitar un n\u00famero a\u00fan m\u00e1s insoportable de muertes tampoco ha sido bajo. Las Residencias se han convertido en un bunker donde las personas residentes se han visto privadas durante meses, del contacto y las relaciones sociales con sus seres queridos. Con la vacuna, poco a poco, se van sumando a esa nueva normalidad, que no es, sin embargo, sino la de siempre: la de una gesti\u00f3n a golpe de precariedad.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la batalla judicial para depurar responsabilidades por esas muertes que un a\u00f1o despu\u00e9s contin\u00faa, la realidad es que TODAS las administraciones auton\u00f3micas, de TODOS los partidos pol\u00edticos, han preferido ceder en estos a\u00f1os, la gesti\u00f3n de este servicio a terceros.<\/p>\n<p>El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Derechos Sociales, Pablo Iglesias, ve \u00abvergonzoso e indecente\u00bb que alguien pueda hacer negocio con los mayores. Hace diez meses que Unidas Podemos anunci\u00f3 \u00absu gran propuesta\u00bb en la Comisi\u00f3n para los pactos de reconstrucci\u00f3n: un plan espec\u00edfico que iba a suponer \u00abuna transformaci\u00f3n radical del actual modelo\u00bb. Pero de momento poco o nada sabemos de ese plan y poco o nada ha cambiado. Y si es que no se puede hacer nada, la pregunta entonces es, para qu\u00e9 est\u00e1n en el Gobierno.<\/p>\n<p>A un a\u00f1o de la pandemia, nuestros gobernantes no s\u00f3lo no tienen la menor intenci\u00f3n de expropiar las Residencias privadas, sino que ni siquiera se est\u00e1 hablando de gestionar las plazas que, SI son p\u00fablicas, sin recurrir a las subcontratas. Para colmo, varias de las empresas que gestionan estas residencias como la ya mencionada Clece, han solicitado el resarcimiento econ\u00f3mico de la mayor\u00eda de los contratos de concesi\u00f3n que mantienen con diversas administraciones p\u00fablicas, porque exponen haber tenido gastos \u201cimprevistos\u201d, por valor de 7,2 millones de euros y menos beneficios de los esperados, al haber perdido usuarias\/os.<\/p>\n<p>Esta falta de voluntad pol\u00edtica, la tienen clara los inversores y propietarios de las Residencias privadas, que acusan a Unidas Podemos de discursos populistas y demagogos que no se ajustan a la realidad, porque volver a manos p\u00fablicas este servicio- dicen-, \u00abser\u00eda mucho m\u00e1s caro a la Administraci\u00f3n\u00bb. Pero en ese c\u00e1lculo interesado, olvidan decir que familias y residentes se endeudan para recibir un servicio cada vez m\u00e1s precario con el que ellos se embolsan beneficios multimillonarios. Es pr\u00e1cticamente imposible encontrar una plaza en un geri\u00e1trico por menos de 1.500 euros mensuales y eso con largas listas de espera y subvenci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>Para impedir que el drama y los asesinatos vividos, se reproduzcan ante un nuevo rebrote de la Covid-19 o cualquier otra pandemia futura. Por la dignidad de las personas mayores que no merecen ser tratados como trastos viejos. Por el personal de las residencias que se desvive sin medios, a costa de su salud y el riesgo de su vida. Porque no aceptamos este sistema capitalista que hace de todo una mercanc\u00eda y un negocio para el inter\u00e9s de unos pocos.<\/p>\n<p>Este 8M, volvemos a exigir tanto a los distintos gobiernos auton\u00f3micos como al gobierno PSOE-UP, que todas las Residencias de Mayores pasen a ser p\u00fablicas y de gesti\u00f3n p\u00fablica, dotadas de personal y de medios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta pandemia puso sobre la mesa la vulnerabilidad, precariedad y machismo con que se llevan a cabo los trabajos de cuidados en esta sociedad. 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