{"id":64955,"date":"2021-03-07T13:08:16","date_gmt":"2021-03-07T13:08:16","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=64955"},"modified":"2024-11-03T13:28:30","modified_gmt":"2024-11-03T13:28:30","slug":"rosa-luxemburgo-espada-y-llama-de-la-revolucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/rosa-luxemburgo-espada-y-llama-de-la-revolucion\/","title":{"rendered":"Rosa Luxemburgo, espada y llama de la revoluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><em>\u201cRosa Luxemburgo simboliza la espada y la llama de la revoluci\u00f3n, y su nombre quedar\u00e1 grabado en los siglos como el de una de las m\u00e1s grandiosas e insignes figuras del socialismo internacional<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.\u00a0Clara Zetkin discurso tras la muerte de Rosa Luxemburgo en 1919\u00ad.<!--more--><\/p>\n<p>Por: Kely N\u00fa\u00f1ez<\/p>\n<p>El 5 de marzo se cumplieron 150 a\u00f1os del nacimiento de Rosa Luxemburgo, en una peque\u00f1a poblaci\u00f3n polaca de Zamosc, d\u00edas antes de la Comuna de Par\u00eds en 1871. Adem\u00e1s, este mismo a\u00f1o, el 15 de enero se cumplieron 102 a\u00f1os de su asesinato y el de su compa\u00f1ero de lucha Karl Liebknecht a manos del ala derecha de la Socialdemocracia alemana (que hab\u00eda asumido el gobierno), junto con viejos elementos del ej\u00e9rcito del K\u00e1iser. El culatazo del rifle de un soldado destroz\u00f3 el cr\u00e1neo de Rosa Luxemburgo y su cad\u00e1ver fue arrojado en el canal Landwehr de Berl\u00edn.<\/p>\n<p>Karl y Rosa fueron f\u00e9rreos combatientes contra la degeneraci\u00f3n del Partido Socialdem\u00f3crata Alem\u00e1n (SPD), que pas\u00f3 a defender las banderas del revisionismo (reformismo), lo que consecuentemente signific\u00f3 una traici\u00f3n al movimiento obrero y a la Internacional. Los asesinatos de Karl y Rosa fueron una expresi\u00f3n atroz de esa traici\u00f3n a los principios socialistas revolucionarios.<\/p>\n<h6><strong>Breve esbozo de su vida<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/strong><\/h6>\n<p>A los 13 a\u00f1os, Rosa ingres\u00f3 a la escuela secundaria para mujeres, en Varsovia. Se cuenta que no le dieron medalla de honor por sus actitudes rebeldes frente a las autoridades. A los 16 a\u00f1os se uni\u00f3 a un partido revolucionario llamado Proletario<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Alrededor de 1889, debido a su militancia, tuvo que abandonar Polonia, dirigi\u00e9ndose a Z\u00farich, en Suiza, donde ingres\u00f3 a la universidad. Estudi\u00f3 Ciencias Naturales, Matem\u00e1tica y Econom\u00eda, y se doctor\u00f3 en Ciencias Pol\u00edticas. En agosto de 1883, represent\u00f3 al partido en el Congreso de la Internacional Socialista. En 1898, se dirigi\u00f3 al centro del movimiento obrero internacional en Alemania, que le atrajo irresistiblemente. Colabor\u00f3 en uno de los peri\u00f3dicos m\u00e1s importantes de la \u00e9poca: <em>Die Neue Zeit [Nuevos Tiempos], <\/em>dirigido por Karl Kautsky, a quien posteriormente enfrentar\u00eda. Se entreg\u00f3 en cuerpo y alma a la elaboraci\u00f3n y al movimiento obrero alem\u00e1n y comenz\u00f3 a colaborar en varios diarios socialistas.<\/p>\n<p>Entre 1896 y 1898 Eduard Bernstein<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, escribi\u00f3 una serie de art\u00edculos en <em>Die Neue Zeit <\/em>sobre \u201cProblemas del Socialismo\u201d que ten\u00edan como objetivo plantear una v\u00eda pac\u00edfica, un cambio gradual o reformista, en oposici\u00f3n a la estrategia de la revoluci\u00f3n obrera y socialista, en los que abiertamente atac\u00f3 los principios marxistas. Para combatir el c\u00e1ncer reformista, Rosa escribi\u00f3 en 1900 una de sus obras m\u00e1s importantes: <em>Reforma o Revoluci\u00f3n<\/em>. Entre 1903 y 1904 entr\u00f3 en pol\u00e9mica con Lenin, sobre temas como la cuesti\u00f3n nacional, la concepci\u00f3n de la estructura del partido, y la relaci\u00f3n del partido con la actividad de las masas. Reflejando esa discusi\u00f3n escribe en 1906: <em>Huelga de masas, partido y sindicatos.<\/em><\/p>\n<p>En 1910, el SPD se dividi\u00f3 en tres tendencias diferenciadas: los reformistas, encabezados por Bernstein y Volmart; los as\u00ed llamados marxistas de centro, dirigidos por Kautsky y Bebel, limitados cada vez m\u00e1s a los m\u00e9todos parlamentarios; y el ala revolucionaria donde Rosa Luxemburgo era una de las dirigentes destacadas.<\/p>\n<p>Una vez que recibe la noticia del estallido en Rusia (1905), escribe una serie de art\u00edculos y panfletos para el partido polaco, en los que coincide de forma independiente con Trotsky sobre la \u201cRevoluci\u00f3n Permanente\u201d. En 1907 particip\u00f3 del Congreso de la Segunda Internacional Socialista celebrado en Stuttgart, en nombre de los Partidos ruso y polaco. All\u00ed se pronunci\u00f3 frente a la guerra imperialista y el militarismo. En 1913 public\u00f3 una de sus obras m\u00e1s importantes<em>: La acumulaci\u00f3n del capital.<\/em><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><em><strong>[5]<\/strong><\/em><\/a> Mehring, el bi\u00f3grafo de Marx, se\u00f1al\u00f3 que Rosa fue <em>\u201cel mayor genio entre los herederos cient\u00edficos de Marx y Engels\u201d<\/em> y, sobre su obra: <em>\u201ccon su caudal de erudici\u00f3n, brillantez de estilo, vigoroso an\u00e1lisis e independencia intelectual, es de todas las obras marxistas, la m\u00e1s cercana a El Capital\u201d.<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><em><strong>[6]<\/strong><\/em><\/a><\/p>\n<p>A finales de 1914, toda la Segunda Internacional (salvo los partidos ruso y serbio) se definieron a favor de los cr\u00e9ditos de guerra, pol\u00edtica que fue seguida por todos los parlamentarios del SPD, a excepci\u00f3n de Karl Liebknecht. Aqu\u00ed empezar\u00eda la que quiz\u00e1s fue la batalla m\u00e1s dura para Rosa. Inmediatamente, el SPD se uni\u00f3 a las banderas de guerra del K\u00e1iser; Rosa, Karl Liebknecht, Franz Mehring y Clara Zetkin emprendieron la lucha contra la guerra y la degeneraci\u00f3n del SPD, fundando la Liga Espartaco, posteriormente Partido Comunista Alem\u00e1n (KPD). A partir de aqu\u00ed fue arrestada y liberada en varias ocasiones.<\/p>\n<p>En 1917, desde la prisi\u00f3n, recibi\u00f3 con entusiasmo la noticia de la Revoluci\u00f3n Rusa y apoy\u00f3 a los bolcheviques, aunque entr\u00f3 en pol\u00e9mica con la disoluci\u00f3n de la Asamblea Constituyente. En noviembre de 1918 estall\u00f3 la revoluci\u00f3n alemana, que impuso un gobierno con mayor\u00eda socialdem\u00f3crata. En enero de 1919, ante una provocaci\u00f3n del gobierno, estall\u00f3 una insurrecci\u00f3n en Berl\u00edn impulsada por el Partido Socialdem\u00f3crata Independiente.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> Rosa y Liebknecht estuvieron en contra de esa pol\u00edtica, pero participaron, siendo apresados y asesinados el 15 de enero por un grupo parapolicial de ex oficiales militares del antiguo K\u00e1iser, que actuaba impunemente durante el gobierno del socialdem\u00f3crata Friedrich Ebert.<\/p>\n<h6><strong>Su lucha contra el reformismo <\/strong><\/h6>\n<p>El Partido Socialdem\u00f3crata Alem\u00e1n en el que Rosa milit\u00f3 era un partido que hab\u00eda conseguido un enorme prestigio; por mucho tiempo se trat\u00f3 del partido m\u00e1s grande y de mayor importancia en la Segunda Internacional. Sus dirigentes m\u00e1s conocidos fueron August Bebel (1840-1913), fundador del SPD y de la Segunda Internacional, autor del libro <em>La mujer y el socialismo<\/em>; Karl Kautsky (1854-1938), que durante la guerra asumi\u00f3 una posici\u00f3n centrista pacifista.<\/p>\n<p>Bernstein, por su parte, avanz\u00f3 en sus elaboraciones con el libro <em>Las premisas para el socialismo y las tareas de la socialdemocracia<\/em>, donde, en oposici\u00f3n al materialismo hist\u00f3rico, concluye que la revoluci\u00f3n socialista es innecesaria, y que se pod\u00eda llegar al socialismo por medio de reformas graduales en el capitalismo. Se trataba de una justificaci\u00f3n a la creciente adaptaci\u00f3n del SPD a los aparatos de la democracia burguesa. El acomodamiento del SPD lleg\u00f3 al punto de renegar del rol de la clase trabajadora como sujeto de la revoluci\u00f3n y se neg\u00f3 a organizarla. Su l\u00ednea pas\u00f3 a fortalecerse en el seno parlamentario y de esta forma llegar al poder por una v\u00eda \u201cpac\u00edfica\u201d electorera que de fondo no cambiaba las estructuras del capitalismo. Una justificaci\u00f3n de esta pol\u00edtica era que la clase trabajadora \u201cno estaba preparada\u201d.<\/p>\n<p>Las ideas infundadas de Bernstein lograron copar gradualmente la mayor\u00eda de las secciones nacionales de la Segunda Internacional, que en 1914 vot\u00f3 junto con el SPD el apoyo a la devastadora Primera Guerra Mundial, coincidiendo as\u00ed con los gobiernos burgueses y enviando al matadero a la clase trabajadora, llamando a los obreros de las diferentes naciones a enfrentarse entre s\u00ed para defender los intereses de sus explotadores burgueses. En t\u00e9rminos leninistas, durante este proceso, el reformismo se convierte en \u201csocial-chovinismo\u201d.<\/p>\n<p>Para Rosa Luxemburgo la controversia con Bernstein pon\u00eda en discusi\u00f3n \u201cla existencia misma del movimiento socialdem\u00f3crata\u201d. En la introducci\u00f3n de su libro <em>Reforma o Revoluci\u00f3n<\/em> se lee:<\/p>\n<p><em>\u201cPero puesto que el objetivo final del socialismo es el \u00fanico factor decisivo que\u00a0<\/em><em>distingue al movimiento socialdem\u00f3crata de la democracia y el radicalismo burgueses, el<\/em> <em>\u00fanico factor que transforma la movilizaci\u00f3n obrera de conjunto del vano esfuerzo por\u00a0<\/em><em>reformar el orden capitalista en lucha de clases contra ese orden, para suprimir ese orden, la<\/em> <em>pregunta \u201creforma o revoluci\u00f3n\u201d, tal como la plantea Bernstein es, para la<\/em><em><br \/>\n<\/em><em>socialdemocracia, el \u201cser o no ser\u201d. En la controversia con Bernstein y sus correligionarios,<\/em> <em>todo el partido debe comprender claramente que no se trata de tal o cual m\u00e9todo de lucha,<\/em> <em>del empleo de tal o cual t\u00e1ctica, sino de la existencia misma del movimiento<\/em> <em>socialdem\u00f3crata\u201d.<\/em><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><em><strong>[8]<\/strong><\/em><\/a><\/p>\n<p>Rosa le declar\u00f3 una batalla a Bernstein. El marxismo fue su mejor espada. Ni Kautsky fue capaz de enfrentar a Bernstein con la dureza y convicci\u00f3n que emple\u00f3 Luxemburgo. El mismo Bernstein escribi\u00f3 que los art\u00edculos de Luxemburgo \u201c(&#8230;) por lo que respecta al m\u00e9todo (marxista), pertenece a lo mejor que se ha escrito contra m\u00ed\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. Lelio Basso en su libro <em>Rosa Luxemburgo<\/em> (1977) explica c\u00f3mo Rosa combati\u00f3 las ideas revisionistas utilizando una metodolog\u00eda marxista. Para Rosa, el m\u00e9todo de an\u00e1lisis de Bernstein era mec\u00e1nico y no dial\u00e9ctico, por eso analiz\u00f3 el movimiento sin relaci\u00f3n con el objetivo final (la toma del poder por el proletariado), cuesti\u00f3n que para Rosa ten\u00eda un eje central:<\/p>\n<p><em>\u201cEn fin, yo pienso que este Estado debe ser destruido. La conquista del poder pol\u00edtico sigue siendo el objetivo final, y el objetivo final sigue siendo el alma de la lucha (&#8230;) El movimiento como tal, sin relaci\u00f3n con el objetivo final, el movimiento como fin en s\u00ed mismo, no es nada para la clase obrera, el objetivo final lo es todo\u201d. <\/em>Dijo esto en contraposici\u00f3n a los principios contenidos en la famosa frase de Bernstein: <em>\u00abEste objetivo, cualquiera que sea, para m\u00ed es nada, el movimiento lo es todo\u201d.<\/em><\/p>\n<p>El revisionismo de Bernstein y el desarrollo del ala reformista (de derecha) del SPD ten\u00edan para Rosa una explicaci\u00f3n en el oportunismo burgu\u00e9s que hab\u00eda penetrado las filas del partido. No insisti\u00f3, como Kautsky, en que Bernstein solo deb\u00eda corregir errores.<\/p>\n<p>El oportunismo del SPD reflejaba que su adaptaci\u00f3n a los aparatos de la burgues\u00eda tra\u00eda consigo las contradicciones de esa sociedad podrida, que nada ten\u00eda que ver con el socialismo, y por lo cual fue una opositora de talla contra el oportunismo y revisionismo del PSD.<\/p>\n<p>El abandono del marxismo, del programa revolucionario, y de la construcci\u00f3n de una Internacional como la plantearon Marx y Engels, no solo trajo consecuencias program\u00e1ticas sino que conden\u00f3 la suerte de la Revoluci\u00f3n Alemana. Esa ala derechista, no tuvo otra que actuar como si se tratase de la burgues\u00eda m\u00e1s sanguinaria. Rosa y Karl pagaron con sus vidas las consecuencias de esa degeneraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lea tambi\u00e9n |<a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/150-anos-despues-del-nacimiento-de-rosa-luxemburgo\/\">150 a\u00f1os despu\u00e9s del nacimiento de Rosa Luxemburgo<\/a><\/p>\n<h6><strong>Las diferencias con Lenin<\/strong><\/h6>\n<p>El SPD logr\u00f3 abrirse paso en sus posiciones oportunistas debido a la inexistencia de una internacional socialista, disciplinada y centralizada como s\u00ed lo fue la Tercera Internacional en sus primeros cuatro congresos. Poco a poco, el reformismo fue copando a la mayor\u00eda de las secciones, proceso que culmin\u00f3 con el apoyo a la guerra.<\/p>\n<p>Es tan famosa su pol\u00e9mica con Bernstein como sus diferencias con Lenin, principal dirigente del partido Bolchevique y la Revoluci\u00f3n Rusa. L\u00edneas arriba mencionamos varios aspectos en que ambos disent\u00edan, pero pasaremos a concentrarnos en uno que ser\u00eda decisivo para la Revoluci\u00f3n Alemana y el triunfo del revisionismo en ese pa\u00eds: <strong>la cuesti\u00f3n del partido revolucionario<\/strong>.<\/p>\n<p>Por ejemplo, Rosa se neg\u00f3 a formar parte tanto de la direcci\u00f3n del partido alem\u00e1n como del partido polaco. Adem\u00e1s, su experiencia con la direcci\u00f3n del SPD no era la m\u00e1s alentadora. En una carta a Clara Zetkin, escrib\u00eda:<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/p>\n<p><em>\u201cDesde mi regreso de Rusia me siento un poco aislada&#8230; Veo la mezquindad y\u00a0<\/em><em>vacilaciones de nuestra direcci\u00f3n m\u00e1s dolorosa y claramente que antes. Sin embargo, no<\/em> <em>puedo sulfurarme tanto como t\u00fa porque percibo con deprimente claridad que no se pueden<\/em> <em>cambiar las cosas y las personas hasta que haya cambiado la situaci\u00f3n, e incluso entonces<\/em> <em>nos enfrentaremos a una resistencia inevitable si queremos conducir a las masas. He llegado<\/em> <em>a esa conclusi\u00f3n despu\u00e9s de maduras reflexiones. La verdad desnuda es que Augusto<\/em> <em>[Bebel] y los dem\u00e1s se han quedado en el parlamento y el parlamentarismo; cuando pasa<\/em> <em>algo que trasciende los l\u00edmites de la acci\u00f3n parlamentaria se vuelven in\u00fatiles; no, m\u00e1s que<\/em> <em>in\u00fatiles, porque hacen lo imposible para que el movimiento retorne a los canales<\/em> <em>parlamentarios y difaman furiosamente a cualquiera que ose aventurarse m\u00e1s all\u00e1 de esos<\/em> <em>l\u00edmites, llam\u00e1ndolo \u2018enemigo del pueblo\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Aunque program\u00e1ticamente coincid\u00eda con Lenin, no le dio la misma importancia a las concepciones organizativas con que los revolucionarios defienden su programa o, como plante\u00f3 contra Bernstein \u201cel objetivo final\u201d, algo que para Lenin solo se conseguir\u00eda de la mano de un partido disciplinado y centralizado. Luego de la Revoluci\u00f3n Rusa le dar\u00eda la raz\u00f3n a Lenin. Aunque por muchos a\u00f1os fue una opositora de hierro, no avanz\u00f3 hacia la organizaci\u00f3n de una oposici\u00f3n que hiciera frente a las desviaciones de la direcci\u00f3n del SPD, y aunque fund\u00f3 la Liga Espartaco durante la guerra tampoco pareci\u00f3 interesarse en las cuestiones organizativas de fondo. En el Programa del Partido Comunista de Alemania (Espartaco), redactado por ella misma, Rosa se\u00f1ala:<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n<p><em>\u201cLa Liga Espartaco no es un partido que pretenda alcanzar el poder por encima o a trav\u00e9s de las masas trabajadoras. La Liga Espartaco es \u00fanicamente la parte m\u00e1s consecuente del proletariado, que, en cada momento, se\u00f1ala a las masas amplias de la clase obrera sus tareas hist\u00f3ricas y que en cada estadio particular de la revoluci\u00f3n defiende el fin \u00faltimo socialista, igual que en las cuestiones nacionales defiende los intereses de la revoluci\u00f3n mundial\u2026\u201d. \u201cLa Liga Espartaco \u00fanicamente tomar\u00e1 el poder cuando ello se derive de la voluntad clara y expl\u00edcita de la gran mayor\u00eda del proletariado en toda Alemania, esto es, \u00fanicamente como resultado de la aprobaci\u00f3n consciente por parte del proletariado de los criterios, los objetivos y los m\u00e9todos de lucha de la Liga Espartaco\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Quien mejor analiz\u00f3 las fortalezas y debilidades de Rosa fue Trotsky. En un trabajo de 1932,<em> Fuera las manos de Rosa Luxemburgo<\/em>, sin ignorar los errores de Rosa, muestra c\u00f3mo, a diferencia de lo que dice Stalin<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>, fue ella y no Lenin quien primero vio y combati\u00f3 el centrismo de Kautsky. Y, c\u00f3mo, a pesar de sus debilidades, nunca fue centrista y siempre fue una revolucionaria de primera l\u00ednea:<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/p>\n<p><em>(\u2026) No puede negarse que Rosa Luxemburgo no plante\u00f3 el problema de la lucha contra el centrismo con la plenitud que las circunstancias requer\u00edan, aqu\u00ed las ventajas est\u00e1n enteramente de parte de Lenin. Pero entre octubre de 1916, cuando Lenin escribi\u00f3 en respuesta al folleto de Junius<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><strong>[14]<\/strong><\/a>, y 1903, cuando naci\u00f3 el bolchevismo, median trece a\u00f1os; en el transcurso de la mayor parte de dicho periodo Rosa Luxemburgo estaba en la oposici\u00f3n al Comit\u00e9 Central de Bebel y Kautsky, y su lucha contra el \u201cradicalismo\u201d formal, pedante y podrido de Kautsky asumi\u00f3 un car\u00e1cter cada vez m\u00e1s tajante. Lenin no particip\u00f3 en esta lucha y no apoy\u00f3 a Rosa Luxemburgo hasta 1914. Inmerso en los asuntos rusos, manten\u00eda una cautela extrema en cuestiones internacionales. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>Seg\u00fan Trotsky la capitulaci\u00f3n de la socialdemocracia alemana a la guerra fue algo inesperado para Lenin, pues consideraba que la declaraci\u00f3n patri\u00f3tica a favor de la guerra publicada en <em>Vorw\u00e4rts<\/em> (Hacia adelante) era una falsificaci\u00f3n de la polic\u00eda alemana. Pero, tan pronto se convenci\u00f3 de la amarga verdad, la liquid\u00f3 de una vez por todas. El 27 de octubre de 1914, Lenin escribi\u00f3 a A. Schliapnikov:<\/p>\n<p><em>\u201c[&#8230;] odio y desprecio a Kautsky ahora m\u00e1s que a todo el resto del reba\u00f1o hip\u00f3crita, ro\u00f1oso, vil y autosuficiente [&#8230;] R. Luxemburgo tiene raz\u00f3n, ella comprendi\u00f3 hace mucho que Kautsky pose\u00eda en alto grado el \u2018servilismo de un te\u00f3rico\u2019: dicho m\u00e1s claramente, fue siempre un lacayo,<\/em> <em>un lacayo de la mayor\u00eda del partido, un lacayo del oportunismo.\u201d (Antolog\u00eda leninista, vol. II, p.200. La bastardilla es m\u00eda &#8211; L.T.)<\/em><\/p>\n<p>Asumiendo la defensa que hace Trotsky a Rosa Luxemburgo, podr\u00edamos decir, al igual que \u00e9l, que si ponemos todos los desacuerdos entre Lenin y Rosa, la balanza de la historia se inclina hacia Lenin. Son tan citadas sus pol\u00e9micas en torno al partido como en torno a la Revoluci\u00f3n Rusa. Sobre esto \u00faltimo es preciso aclarar que cuando Rosa escribe el texto \u201cLa Revoluci\u00f3n Rusa\u201d se encuentra aislada en la prisi\u00f3n alemana, y ella misma hab\u00eda decidido no publicarlo, decisi\u00f3n oportuna considerando que, una vez fuera de la c\u00e1rcel, su texto no reflejaba del todo sus opiniones. Sin embargo, fue Rosa siempre bandera de la revoluci\u00f3n proletaria:<\/p>\n<p><em>(\u2026) <\/em><em>Rosa Luxemburgo formul\u00f3 cr\u00edticas muy severas y fundamentalmente incorrectas a la pol\u00edtica bolchevique en 1918, desde su celda en la c\u00e1rcel. Pero inclusive en este, su trabajo m\u00e1s equivocado, se ven las alas del \u00e1guila. He aqu\u00ed su caracterizaci\u00f3n general de la insurrecci\u00f3n de octubre: \u2018Todo lo que el partido pudo hacer en el terreno de la valent\u00eda, la acci\u00f3n firme, la previsi\u00f3n y coherencia revolucionarias: todo eso hicieron Lenin, Trotsky, y sus camaradas. Todo el honor revolucionario y la capacidad de acci\u00f3n, que tanto le faltan a la socialdemocracia occidental, los bolcheviques demostraron poseerlos. Su insurrecci\u00f3n de octubre salv\u00f3 no solo a la Revoluci\u00f3n Rusa sino tambi\u00e9n el honor del socialismo internacional\u201d. \u00bfEs posible que esta sea la voz del centrismo?<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><strong>[15]<\/strong><\/a> <\/em><\/p>\n<p>Cuando en Francia y otros partes del mundo se comenzaron a hacer esfuerzos por construir un \u201cluxemburguismo\u201d como defensa de los centristas de izquierda contra los bolcheviques-leninistas, Trotsky vuelve a asumir la defensa de Rosa, en el art\u00edculo <em>Luxemburgo y la IV Internacional<\/em>, de junio 1935:<\/p>\n<p><em>(\u2026) M\u00e1s de una vez hemos asumido la defensa de Rosa Luxemburgo contra las tergiversaciones insolentes y est\u00fapidas de Stalin y su burocracia. Seguiremos ha\u00adci\u00e9ndolo. No lo hacemos movidos por consideraciones sentimentales, sino por las exigencias de la cr\u00edtica materialista hist\u00f3rica. Sin embargo, nuestra defensa de Rosa Luxemburgo no es incondicional. Los aspectos d\u00e9biles de las ense\u00f1anzas de Rosa Luxemburgo han sido desnudados en la teor\u00eda y en la pr\u00e1ctica. La gente del SAP y otros elementos afines (v\u00e9anse, por ejemplo, el diletantismo intelectual de la \u00abcultura proletaria\u00bb del\u00a0Spartacus\u00a0franc\u00e9s, el peri\u00f3dico de los estudiantes socialistas belgas y, a menudo tambi\u00e9n, el\u00a0Action Socialiste\u00a0belga, etc\u00e9tera),<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><strong>[16]<\/strong><\/a>\u00a0solo hacen uso de los aspectos d\u00e9biles y de las deficiencias que de ninguna manera son decisivos en Rosa; generalizan y exageran estas debilidades al m\u00e1ximo y sobre esa base constru\u00adyen un sistema totalmente absurdo. La paradoja yace en que, en su viraje m\u00e1s reciente, los stalinistas \u2013sin reconocerlo, sin siquiera comprenderlo\u2013 tambi\u00e9n se aproximan, en teor\u00eda, a los aspectos negativos caricaturescos del luxemburguismo, por no mencionar a los centristas tradicionales y a los centristas de izquierda en el campo socialdem\u00f3crata.<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><strong>[17]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>Para Trotsky, Rosa comprendi\u00f3 antes que Lenin el car\u00e1cter retardatario de los aparatos partidarios y sindicales, porque la Revoluci\u00f3n de 1918 fue \u201cespont\u00e1nea\u201d, pero la historia alemana demostr\u00f3 por mucho que la espontaneidad no es suficiente para alcanzar el \u00e9xito, como la Revoluci\u00f3n Rusa demostr\u00f3 la necesidad del partido bolchevique.<\/p>\n<p>Finalmente, aunque el estalinismo se esforzara por tirar abajo la imagen de una las revolucionarias m\u00e1s importantes del siglo XX, la convicci\u00f3n con que Rosa vivi\u00f3 su vida al servicio del socialismo era m\u00e1s grande que cualquier calumnia o difamaci\u00f3n. Vivir\u00e1 Rosa siempre en la memoria y en la lucha de los revolucionarios.<\/p>\n<h6><strong>\u00a1Gloria eterna a Rosa Luxemburgo, el \u00e1guila de la revoluci\u00f3n! \u00a1Espada y llama de la Revoluci\u00f3n!<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/h6>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> ZETKIN, Clara. Tras la muerte de Rosa Luxembugo, en 1919. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/zetkin\/1919\/sep\/01.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/zetkin\/1919\/sep\/01.htm<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Revisado en: Cliff, Tony. <em>Rosa Luxemburg<\/em> (1959) Cap\u00edtulo 1, pp. 8 \u2013 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Partido revolucionario fundado en 1882, 21 a\u00f1os antes de que se fundara el Partido Social Dem\u00f3crata Ruso. En 1894, el nombre del partido cambio por el de Partido Socialdem\u00f3crata del Reino de Polonia, tiempo despu\u00e9s, Lituania se a\u00f1adi\u00f3 al t\u00edtulo en su sigla, SDKPL.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Principal te\u00f3rico del ala reformista del SPD.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Fue una obra muy pol\u00e9mica, ya que adem\u00e1s de recibir las cr\u00edticas desde la derecha, tambi\u00e9n fue muy cuestionada por Lenin.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> CLIFF, Tony. <em>Rosa Luxemburg<\/em> (1959), p. 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Divisi\u00f3n del SPD (Partido Socialdem\u00f3crata Alem\u00e1n) dirigido por Kautsky, del que participaba la Liga Espartaco.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Obras Escogidas<\/em> de Rosa Luxemburgo, ediciones digitales de Izquierda Revolucionaria, edici\u00f3n 2008, p. 41. Buscar en: www.marxismo.org<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> BASSO, Lelio. <em>Rosa Luxemburgo<\/em>. Colecciones La lucha por el poder. Editorial Nuestro Tiempo, S.A. (1977), p. 29.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>Obras Escogidas<\/em> de Rosa Luxemburgo, ediciones digitales de Izquierda Revolucionaria, edici\u00f3n 2008, p. 22. Buscar en: www.marxismo.org<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> CLIFF, Tony. <em>Rosa Luxemburg<\/em> (1959), p. 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Stalin, en su art\u00edculo \u201cAcerca de algunos problemas de la historia del bolchevismo\u201d calumni\u00f3 a Rosa poni\u00e9ndola en el campo centrista de Kautsky.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> TROTSKY, Le\u00f3n. \u201cFuera las manos de Rosa Luxemburgo\u201d. The Militant (El militante), 1932.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Escrito de Rosa Luxemburgo, firmado con Junius (joven) y titulado: \u201cLa crisis de la socialdemocracia\u201d, escrito en abril de 1915 mientras Rosa se encontraba en la c\u00e1rcel de mujeres de Berl\u00edn, pero publicado reci\u00e9n en 1916.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> TROTSKY, Le\u00f3n. \u201cFuera las manos de Rosa Luxemburgo\u201d. The Militant (El militante), 1932, p. 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> El\u00a0<em>SAP<strong>\u00a0<\/strong><\/em>(Partido Socialista de los Trabajadores de Alemania): fundado en octubre de 1931 por Max Seydewitz y otros izquierdistas expul\u00adsados del Partido Socialdem\u00f3crata. En la primavera de 1932 se produjo una escisi\u00f3n en la Oposici\u00f3n Comunista de Derecha alemana (KPO, brandleristas) y un grupo dirigido por Jakob Walcher ingres\u00f3 al SAP. Cuando Seydewitz y otros fundadores renunciaron, los exbrandleristas asumieron la direcci\u00f3n del SAP, que en esa \u00e9poca dec\u00eda contar con catorce mil militantes; sus filas se redujeron enormemente despu\u00e9s de la toma del poder por Hitler. En agosto de 1933, el SAP firm\u00f3 la Declara\u00adci\u00f3n de los Cuatro junto con la Oposici\u00f3n de Izquierda Internacional; all\u00ed se proclamaba la necesidad de una nueva Internacional. En el exilio, el SAP vir\u00f3 r\u00e1pidamente a la de\u00adrecha y se convirti\u00f3 en adversario del MCI. En 1937, el SAP era partida\u00adrio del Frente Popular em Alemania.\u00a0<em>Spartacus<strong>,\u00a0<\/strong><\/em>que no debe ser confun\u00addido con el grupo sectario belga de Vereecken, era un peque\u00f1o grupo centrista en el ala izquierda de la SFIO, partidario del SAP. El peri\u00f3dico belga\u00a0<em>Action Socialiste<\/em>, que no debe confundirse con su hom\u00f3nimo de la SFIO francesa, era el \u00f3rgano del ala izquierda del Partido Laboris\u00adta belga.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Luxemburgo y la IV Internacional. Ap\u00e9ndice D, <em>Obras Escogidas<\/em> de Rosa Luxemburgo, ediciones digitales de Izquierda Revolucionaria, edici\u00f3n 2008, p. 463. Buscar en: <a href=\"http:\/\/www.marxismo.org\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.marxismo.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cRosa Luxemburgo simboliza la espada y la llama de la revoluci\u00f3n, y su nombre quedar\u00e1 grabado en los siglos como el de una de las m\u00e1s grandiosas e insignes figuras del socialismo internacional\u201d[1].\u00a0Clara Zetkin discurso tras la muerte de Rosa Luxemburgo en 1919\u00ad.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":68281,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8349,6482,10000],"tags":[16342,16326,16164,11009,7930,7937,6162,15256,16327],"class_list":["post-64955","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-debates","category-historia","category-mujer-y-revolucion-rusa","tag-aniversario-rosa-luxemburgo","tag-kautsky-bernstein","tag-kely-nunez","tag-lenin-trotsky","tag-primera-guerra-mundial","tag-revolucion-alemana","tag-revolucion-rusa","tag-segunda-internacional","tag-spd-aleman"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Rosa-L-03.png?fit=5001%2C2625&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Rosa-L-03.png?fit=5001%2C2625&ssl=1","categories_names":["Debates","Historia","Mujer y Revoluci\u00f3n Rusa"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64955","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64955"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64955\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":68282,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64955\/revisions\/68282"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/68281"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64955"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64955"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64955"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}