{"id":64723,"date":"2021-03-18T07:51:24","date_gmt":"2021-03-18T07:51:24","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=64723"},"modified":"2024-11-03T13:28:27","modified_gmt":"2024-11-03T13:28:27","slug":"la-batalla-de-marx-por-ganar-a-la-primera-internacional-para-el-comunismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/la-batalla-de-marx-por-ganar-a-la-primera-internacional-para-el-comunismo\/","title":{"rendered":"La batalla de Marx por ganar a la Primera Internacional para el comunismo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left\"><em>\u201cLa Primera Internacional nos dio un programa y una bandera. La Segunda Internacional permiti\u00f3 que las masas se mantuvieran firmes sobre sus propios pies. La Tercera Internacional dio un ejemplo de heroica acci\u00f3n revolucionaria. \u00a1La Cuarta Internacional conducir\u00e1 a la victoria final!\u201d <\/em>Le\u00f3n Trotsky (\u201cFrancia es ahora la clave de la situaci\u00f3n\u201d, marzo 1934)[1]<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Por: Francesco Ricci<\/p>\n<ol style=\"text-align: left\">\n<li><strong> El encuentro entre obreros ingleses y franceses<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: left\">La verdadera madre de la Asociaci\u00f3n Internacional de los Trabajadores (o Asociaci\u00f3n Internacional Obrera, de ahora en adelante AIT o Primera Internacional) es la crisis econ\u00f3mica de 1857-1858 que determina \u2013as\u00ed como sucede con la actual crisis que estamos viviendo, iniciada en 2007\u2013 tanto un agravamiento del ataque de la burgues\u00eda a los obreros para recuperar la tasa de ganancia perdida, como una respuesta de lucha de los obreros. El bienio 1858-1859 se caracteriza por un aumento de las huelgas en varios pa\u00edses europeos y su radicalizaci\u00f3n. De particular importancia es la huelga de los estibadores de Londres, de la cual nace, para coordinar la lucha, la London Trades Council, a cuyos principales dirigentes volveremos a encontrar pocos a\u00f1os despu\u00e9s a la cabeza de la AIT. Pero los portuarios del T\u00e1mesis son solo una parte de la nueva vanguardia de lucha que se revela despu\u00e9s de los diez a\u00f1os de reflujo que siguieron a la derrota de las revoluciones de 1848. En primera fila est\u00e1n tambi\u00e9n los obreros ingleses de la construcci\u00f3n, que con huelgas dur\u00edsimas imponen en 1861 la reducci\u00f3n de la jornada laboral (\u00a1a nueve horas y media!).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Esta ola de huelgas induce a los patrones a usar el chantaje de mano de obra extranjera, de menor costo. En respuesta, los obreros comprenden la necesidad de coordinarse m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras para romper el mecanismo de \u201ccompetencia\u201d entre trabajadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Pero, como destaca David Riazanov[2], por cierto uno de los m\u00e1ximos especialistas en la historia de la AIT y del marxismo, no son solo las necesidades pr\u00e1cticas del momento las que llevan a los obreros de varios pa\u00edses a unirse sino tambi\u00e9n la pol\u00edtica y en particular el entusiasmo que suscitaban en aquellos a\u00f1os en las masas del Viejo Continente las luchas por la independencia nacional en Italia (Garibaldi era una figura famosa entre los obreros europeos) y en Polonia. En este \u00faltimo pa\u00eds estaba en curso, a inicios de los a\u00f1os 1860, una sublevaci\u00f3n contra la opresi\u00f3n de la Rusia zarista.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Y es precisamente el tema de la solidaridad con las masas revolucionarias polacas lo que conduce a las organizaciones, el 28 de abril de 1863, en Londres, a una gran asamblea presidida por el fil\u00f3sofo positivista Edward Spencer Beesly; otra gran asamblea se organizar\u00e1 en julio del mismo a\u00f1o. En estas asambleas se reanudan las relaciones establecidas entre los obreros ingleses y los franceses que se hab\u00edan reunido en la Exposici\u00f3n Universal de Londres un a\u00f1o antes: en el transcurso de 1862, de hecho, m\u00e1s de 700 obreros franceses hab\u00edan ido en diversas ocasiones a Londres.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Los obreros franceses luchaban en ese momento, como sus compa\u00f1eros ingleses, contra las tentativas burguesas de descargar la crisis sobre las espaldas de los trabajadores. Francia estaba gobernada por Napole\u00f3n III (que en 1852 se hab\u00eda proclamado \u201cemperador\u201d), que dominaba con una mezcla de concesiones paternalistas y represi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">El 23 de julio de 1863, un grupo de obreros franceses, dirigidos por Tolain, proudhonista (retomaremos luego esta figura y el proudhonismo), participa de una iniciativa p\u00fablica organizada en el London Trades Council. Las relaciones entre los dirigentes de los obreros ingleses (liderados por Odger y Cremer) y los dirigentes de los obreros franceses (liderados por Tolain) se hicieron muy intensas. Se convoca en Londres, para el 10 de noviembre de 1863, a una reuni\u00f3n restringida, llamada para discutir un esbozo de carta de los obreros ingleses a los compa\u00f1eros franceses. El texto de esta carta abierta, escrita por Odger, pone en el centro la necesidad de \u201cuna com\u00fan asociaci\u00f3n entre aquellos que con su trabajo producen todo lo que es esencial a la vida de la humanidad\u201d[3]. Es necesario organizar una gran asamblea obrera internacional m\u00e1s para discutir sobre estos temas. Los preparativos prosiguen durante varios meses, hasta que esta asamblea es convocada en Londres para el 28 de setiembre de 1864.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Para celebrar esta asamblea (que pasar\u00e1 a la historia, aunque los organizadores no pod\u00edan siquiera imaginarlo) se escoge una sala en la zona obrera de Londres: St. Martin\u2019s Hall, en un edificio erigido en 1850, una sala habitualmente utilizada para asambleas sindicales y pol\u00edticas.<\/p>\n<ol style=\"text-align: left\" start=\"2\">\n<li><strong> Un invitado alem\u00e1n en la St. Martin\u2019s Hall<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: left\">La participaci\u00f3n de los trabajadores es de tal forma masiva, que la sala apenas los contiene. La presidencia es ocupada por el fil\u00f3sofo Beesly. Se presentan obreros de varias partes de Europa (en particular refugiados pol\u00edticos italianos, h\u00fangaros, polacos, irlandeses), pero las delegaciones m\u00e1s numerosas son las de los dos grupos promotores: los tradeunionistas (es decir, los miembros de la Trade Unions, los sindicatos) ingleses, dirigidos por George Odger, zapatero, y William Cremer, carpintero; y los franceses, encabezados por Henri Luis Tolain, orfebre, y Ernest Fribourg, grabador de metales.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Participan adem\u00e1s varios exiliados alemanes, entre ellos Karl Marx, que est\u00e1 acompa\u00f1ado de Johann Georg Eccarius, sastre, ex dirigente de la Liga de los Comunistas (la organizaci\u00f3n para la que Marx hab\u00eda escrito en 1848 el c\u00e9lebre <em>Manifiesto<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Desde hace d\u00e9cadas, circulan dos legendas a prop\u00f3sito de esta hist\u00f3rica asamblea: una dice que Marx habr\u00eda dominado la asamblea de fundaci\u00f3n (en algunos ep\u00edgrafes de im\u00e1genes referidas a otros momentos se lo hace decir un discurso el 28 de setiembre), en otras reconstrucciones (sobre todo de matriz anarquista) se dice que pas\u00f3 por all\u00ed casi por casualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Ni una ni otra son ciertas. No fue Marx quien organiz\u00f3 el 28 de setiembre y no pronunci\u00f3 ning\u00fan discurso; al contrario, se mantuvo en silencio y escuch\u00f3. Pero no por eso su presencia fue casual: le expl\u00edcita invitaci\u00f3n le hab\u00eda llegado por los organizadores porque su nombre era ya muy conocido entre los obreros de vanguardia, no por sus obras, entonces escasamente difundidas, ni por <em>El Capital<\/em>, sobre el que estaba trabajando (y que saldr\u00eda solo en 1867), sino por su actividad pol\u00edtica y period\u00edstica.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Es por estos motivos que cuando la asamblea, despu\u00e9s de haber decidido dar vida a una \u201cuni\u00f3n internacional\u201d (el nombre quedar\u00e1 indefinido por el momento), elige un comit\u00e9 provisorio encargado de dirigir los primeros pasos de la organizaci\u00f3n y redactar el programa y el estatuto, Marx es llamado a formar parte. No solo eso: dadas sus reconocidas capacidad y experiencia, es part\u00edcipe tambi\u00e9n de la comisi\u00f3n restricta elegida en el seno del comit\u00e9 o Consejo Central (desde 1866 se llamar\u00e1 Consejo General). Este \u00faltimo organismo est\u00e1 compuesto por 31 miembros: entre ellos, Odger es elegido presidente, Cremer secretario, mientras Marx tiene por el momento solo el papel de responsable por Alemania.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Marx no es tampoco el \u201cfundador\u201d de la AIT, como a veces se repite; por otra parte, su participaci\u00f3n en aquello que inicialmente aparece como un experimento es explicado por el propio Marx como un hecho que ciertamente no es accidental. En varias cartas en esos meses[4], Marx insiste sobre un punto: esta nueva organizaci\u00f3n difiere profundamente de tantas otras tentativas similares de a\u00f1os anteriores, de las cuales Marx hab\u00eda mantenido la debida distancia (con excepci\u00f3n de su participaci\u00f3n en la Liga de los Justos-Liga de los Comunistas, que nace como una organizaci\u00f3n de proporciones mucho menores que la sucesiva AIT, y que no super\u00f3 nunca los 250 miembros). Para Marx, la diferencia esencial entre la AIT y las precedentes estructuras como la Sociedad Universal de los Comunistas Revolucionarios, la London Democratic Society dirigida por Herney y Bronterre O\u2019Brien (inspirada en las posiciones de Buonarrotti), la Fraternal Democrats, y tantas otras, radica en dos elementos conjuntos: en la AIT est\u00e1n presentes los dirigentes reales del movimiento obrero (ingleses y franceses, sobre todo), y el proyecto no nace del sue\u00f1o de cualquier intelectual filantr\u00f3pico sino que deviene de las luchas concretas, econ\u00f3micas y pol\u00edticas, de los obreros.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Lo que no significa, se entiende, que la AIT nazca como internacional \u201csocialista\u201d, ya perfecta como la Venus salida de una conchilla. En los propios discursos que fueron pronunciados aquel 28 de setiembre en el St. Martin\u2019s Hall, el socialismo casi nunca aparece. Existe el concepto de la uni\u00f3n de clase y de lucha, pero es interpretado diferente seg\u00fan el orador. Los ingleses piensan sobre todo en el aspecto sindical de la lucha, los franceses vuelven a repetir los conceptos de Proudhon, padre del anarquismo y de un socialismo peque\u00f1oburgu\u00e9s, no revolucionario.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">El socialismo revolucionario debe ahora ser llevado a la AIT. Y precisamente esta es la tarea que Marx se propone y a la cual dedicar\u00e1 a\u00f1os de apasionada lucha pol\u00edtica. Por otra parte, es esto lo que distingue al verdadero Marx, que es extra\u00f1o completamente a la imagen de c\u00f3modo que se ha dado sobre \u00e9l por d\u00e9cadas (con la legitimaci\u00f3n, lamentablemente, de la sobrevaluada biograf\u00eda de Franz Mehring[5]), de un Marx \u201ceconomista\u201d o como quien peri\u00f3dicamente se dedicaba por largos per\u00edodos a retiros filos\u00f3ficos. Por el contrario, la teor\u00eda fue para Marx siempre y solo funcional a la acci\u00f3n revolucionaria. Si observamos toda la biograf\u00eda de Marx no hay un per\u00edodo en el que no se haya ocupado de la pol\u00edtica por dedicarse solo al estudio. Y la mayor confirmaci\u00f3n nos llega del propio an\u00e1lisis de estos a\u00f1os que van desde la fundaci\u00f3n de la AIT hasta su decadencia, esto es de 1864 a 1872: son en parte los a\u00f1os de gestaci\u00f3n de <em>El Capital<\/em> (el primer libro saldr\u00e1 en 1867), pero Marx se lanza de cabeza a la lucha pol\u00edtica cotidiana. Y m\u00e1s: entre los motivos del retraso en la elaboraci\u00f3n de <em>El Capital<\/em> est\u00e1, adem\u00e1s de la obsesi\u00f3n de Marx por leer cada texto posible sobre un tema antes de completar siquiera un simple p\u00e1rrafo, precisamente la fren\u00e9tica actividad pol\u00edtica desarrollada al ritmo de decenas de reuniones, la escritura de infinitas cartas, resoluciones. En Marx, el trabajo de investigaci\u00f3n te\u00f3rica y el trabo pr\u00e1ctico est\u00e1n siempre estrechamente entrelazados. Muchos elementos y observaciones, que forman el trasfondo de <em>El Capital<\/em> son extra\u00eddos de la experiencia pol\u00edtica de Marx; as\u00ed como las conclusiones a las que poco a poco llega en su obra m\u00e1s importante se reflejan en la acci\u00f3n pol\u00edtica: pensemos en la famosa conferencia que Marx pronunci\u00f3 en el Consejo General de la AIT en junio de 1865 para explicar los mecanismos de la econom\u00eda capitalista y confrontar las ingenuidades y los errores de otros dirigentes obreros: los ejes de este texto son fruto del estudio realizado para <em>El Capital<\/em>, que se convierte en un elemento de batalla pol\u00edtica (la conferencia ser\u00e1 luego incluida en el op\u00fasculo con el t\u00edtulo <em>Salario, precio y beneficio<\/em>, en el cual muchos conceptos de <em>El Capital<\/em> se har\u00e1n populares).<\/p>\n<ol style=\"text-align: left\" start=\"3\">\n<li><strong> La delimitaci\u00f3n program\u00e1tica<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: left\">En la reuni\u00f3n del Comit\u00e9 provisorio del 12 de octubre de 1864 se aprueba la propuesta de Eccarius de denominar a la nueva organizaci\u00f3n Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores. Mientras tanto, la comisi\u00f3n encargada de la redacci\u00f3n de los borradores se re\u00fane varias veces, pero Marx no puede participar por estar enfermo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">El ingl\u00e9s John Weston (sus posiciones son cercanas a las del socialista ut\u00f3pico Owen) redacta un primer borrador de \u201cdeclaraci\u00f3n de principios\u201d, y el mayor Wolff (que varios a\u00f1os despu\u00e9s se descubri\u00f3 un esp\u00eda a sueldo tanto de los prusianos como de Napole\u00f3n III), hombre muy cercano a Mazzini [6], prepara una propuesta de estatuto. Se trata de textos pol\u00edticamente muy d\u00e9biles, impregnados de sentimentalismo, y Eccarius recomienda a Marx no faltar a la pr\u00f3xima reuni\u00f3n de la comisi\u00f3n, en la cual el propio Eccarius, apoyado por Cremer y Odger, propone que se encomiende a Marx \u201crevisar\u201d estos primeros borradores.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">En realidad, Marx destroza los dos textos y los escribe de nuevo, limit\u00e1ndose a mantener algunos adjetivos inocuos, para no ofender a los autores. Es Marx quien lo cuenta as\u00ed a Engels: \u201cTodas mis propuestas fueron aceptadas por el subcomit\u00e9. Solo me vi obligado a insertar en el pre\u00e1mbulo del estatuto dos frases sobre <em>\u2018duty\u2019 y \u2018right\u2019 <\/em>[\u2018deber\u2019 y \u2018derecho\u2019] como sobre<em> \u2018truth morality and justice\u2019<\/em> [verdad, moral y justicia\u2019] , que, sin embargo, est\u00e1n ubicados de manera de no provocar ning\u00fan da\u00f1o\u201d[7].<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Es de este modo que Marx escribe ese texto al mismo tiempo sint\u00e9tico y tangible que es el <em>Discurso Inaugural<\/em>. Un texto que, m\u00e1s moderado en la forma que el <em>Manifiesto<\/em> de 1848 (y tambi\u00e9n m\u00e1s breve), contiene todos los principios fundamentales del <em>Manifiesto.<\/em> El <em>Discurso<\/em> describe (de modo brillante tambi\u00e9n desde el punto de vista literario) la condici\u00f3n de los obreros en la sociedad dividida en clases; reivindica la importancia de que el proletariado haga pesar su n\u00famero organiz\u00e1ndose y dot\u00e1ndose de un programa adecuado; critica de paso los l\u00edmites reformistas del proudhonismo; reivindica la importancia de que los obreros se interesen no solo por la lucha sindical sino tambi\u00e9n por la lucha pol\u00edtica y en particular por la pol\u00edtica internacional[8]. Los mismos conceptos est\u00e1n en el pre\u00e1mbulo pol\u00edtico de los estatutos. Se trata de concebir la AIT como el instrumento para ganar a las vanguardias obreras para la comprensi\u00f3n de que el \u00fanico modo de liberarse de la explotaci\u00f3n capitalista es destruir la sociedad dividida en clases a trav\u00e9s de una revoluci\u00f3n en la cual el proletariado conquiste el poder. Cada lucha parcial tiene sentido solo en esta perspectiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">En otras palabras, Marx desde el primer d\u00eda entabla en la AIT una batalla que tiene como objetivo <em>delimitar program\u00e1ticamente<\/em> la Internacional y, por esto, no hace ninguna concesi\u00f3n program\u00e1tica (sino alg\u00fan adjetivo inocuo). Esta constataci\u00f3n se impone con evidencia a quien se tome el trabajo de estudiar la historia de la AIT, y por lo tanto resulta infundada la teor\u00eda que coloca a Marx como sostenedor de un \u201cpartido \u00fanico\u201d de la clase obrera, no delimitado program\u00e1ticamente, sin distinci\u00f3n entre reformistas y revolucionarios. Citar el hecho de que en la AIT convivieron mazzinianos, anarquistas, lassallianos, proudhonistas, etc. como prueba de un concepci\u00f3n \u201cunitarista\u201d de Marx significa ignorar deliberadamente la batalla que Marx libr\u00f3 en aquellos a\u00f1os y de la cual se encuentra amplio testimonio en los innumerables textos que escribi\u00f3 para la AIT.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Por supuesto, el camino de la delimitaci\u00f3n ideol\u00f3gica pasaba por la derrota de todas las otras corrientes y no fue simple ni breve. El resultado no pod\u00eda conseguirse en un solo d\u00eda: se trataba de golpear pol\u00edticamente a las tendencias pol\u00edticas que dominaban la AIT. De hecho, no debe considerarse un enga\u00f1o el hecho de que el <em>Discurso<\/em> escrito por Marx fuese aprobado por unanimidad: se trataba de una aceptaci\u00f3n principalmente pasiva; en 1864 reci\u00e9n comenzaba la conquista de estos obreros y de la Internacional toda por el marxismo.<\/p>\n<ol style=\"text-align: left\" start=\"4\">\n<li><strong> Marx a la conquista de la Internacional<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: left\">Marx se lanza de cabeza a esta empresa. Est\u00e1 convencido de tener finalmente un \u00e1mbito en el cual reunir a lo mejor de la vanguardia de lucha y fusionar la lucha con el socialismo cient\u00edfico. R\u00e1pidamente, Marx, que inicialmente se manten\u00eda en silencio, y que despu\u00e9s era el encargado de escribir los textos fundacionales, se convierte de hecho en el principal dirigente del Consejo. Como escribe en una carta a Engels: \u201cAdem\u00e1s del trabajo por mi libro [<em>El Capital<\/em>, <em>ndt<\/em>] la AIT me demanda mucho tiempo, dado que soy de hecho la cabeza de todo esto\u201d[9].<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Y es verdad: el Consejo se re\u00fane, desde el d\u00eda de la fundaci\u00f3n (1864) hasta el Congreso de La Haya (1872), alrededor de 385 veces. Adem\u00e1s de las reuniones, Marx es responsable, como hemos visto, por Alemania y, desde 1870, tambi\u00e9n por Rusia. Pero su trabajo es mucho m\u00e1s amplio y por esto intercambia correspondencia cotidiana con las secciones de decenas de pa\u00edses; escribe gran parte de los textos oficiales de la AIT; organiza las reuniones internacionales, que se hacen anualmente, aunque despu\u00e9s de la fundaci\u00f3n participa solo de la Conferencia de Londres de 1871 y del Congreso de La Haya de 1872, lo que genera lo ya se\u00f1alado sobre los partidarios del \u201cMarx fil\u00f3sofo\u201d como prueba de un supuesto desinter\u00e9s (de lo que se es dicho) de Marx por la pol\u00edtica cotidiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">En este trabajo incesante, Marx no encuentra, al menos durante los primeros a\u00f1os, ni siquiera el apoyo directo de Engels, que est\u00e1 ahora obligado a vivir en Manchester para asegurarse (con la empresa de la familia) el dinero necesario para mantener a Marx y financiar el movimiento. Solo en 1869, Engels finalmente podr\u00e1 dejar el odiado trabajo y se trasladar\u00e1 a Londres asumiendo de hecho el papel de secretario organizativo de la AIT, adem\u00e1s de la responsabilidad por varios pa\u00edses que le son asignados (Espa\u00f1a, Italia y Dinamarca).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Es imposible delinear aqu\u00ed de modo completo cada una de las batallas del marxismo contra las otras corrientes, que constituyen la historia misma de la AIT. Nos limitamos a enumerarlas: tenemos la batalla contra el democratismo peque\u00f1oburgu\u00e9s de los mazzinianos; contra el lassallismo[10] que subordina la lucha obrera al electoralismo y a las maniobras secretas con Bismarck; contra el mutualismo proudhonista (al cual entraremos con profundidad m\u00e1s adelante); contra el extremismo blanquista, nutrido con los recuerdos de la Gran Revoluci\u00f3n Francesa; contra el tradeunionismo ingl\u00e9s, que concibe la lucha solo en el \u00e1mbito sindical (mientras para Marx se trata de ir m\u00e1s all\u00e1 de los objetivos de \u201cjusto\u201d salario, luchando por la supresi\u00f3n del sistema fundado en el trabajo asalariado) y que en el plano pol\u00edtico se subordina a la democracia radical burguesa (por ejemplo, apoyando a su propio imperialismo contra la causa nacional irlandesa, de la cual Marx, en cambio, fue siempre un partidario activo). La \u00faltima y m\u00e1s intensa batalla de Marx en la AIT ser\u00e1 aquella contra el bakuninismo, que ser\u00e1 objeto de la \u00faltima parte de este ensayo.<\/p>\n<ol style=\"text-align: left\" start=\"5\">\n<li><strong> La batalla contra el proudhonismo<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: left\">De las tantas batallas libradas por Marx en la AIT, aquella contra el proudhonismo fue una de las m\u00e1s dif\u00edciles.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Si el componente ingl\u00e9s de la AIT era relativamente \u201capol\u00edtico\u201d (es decir, subordinado a la democracia burguesa), el componente franc\u00e9s arribaba impregnado de las posiciones de Pierre-Joseph Proudhon. Proudhon, obrero autodidacta, es considerado el \u201cpadre del anarquismo\u201d, aunque el anarquismo que se desarrolla despu\u00e9s y el que conocemos hoy sea m\u00e1s prestatario a la variante \u201cde izquierda\u201d de Bakunin.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">El n\u00facleo de la teorizaci\u00f3n de Proudhon era la hostilidad contra todo Estado. Proudhon quer\u00eda \u201cabolir\u201d el Estado (y tambi\u00e9n era hostil a la dictadura del proletariado y a una econom\u00eda planificada centralmente), sustituy\u00e9ndolo con \u201ccomunas\u201d federativas. Desde el punto de vista del programa econ\u00f3mico, Proudhon anhelaba una econom\u00eda basada en la peque\u00f1a producci\u00f3n, asociada en cooperativas financiadas por el \u201cbanco del pueblo\u201d que otorgase \u201ccr\u00e9dito gratuito\u201d. Su modelo era el \u201cmutualismo\u201d, una mutua asistencia entre los individuos sobre la base de un contrato social, m\u00e1s all\u00e1 de las clases de pertenencia. No se trataba de \u201cexpropiar a los expropiadores\u201d sino de reformar la circulaci\u00f3n y el intercambio de mercanc\u00edas; no derrocar el capitalismo sino, de alguna manera\u2026 evitarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Proudhon adapt\u00f3 algunas de las concepciones de Max Stirner (autor en 1845 de <em>The One and His Ownership &#8211; Lo \u00fanico y su propiedad<\/em>), uno de los j\u00f3venes hegelianos del grupo en el cual destacaron Feuerbach y Marx. Stirner estaba contra toda forma de coerci\u00f3n sobre el individuo, por eso rechazaba el Estado pero tambi\u00e9n cualquier asamblea que deliberase por mayor\u00eda, sosteniendo que el individuo no ten\u00eda que tener ninguna restricci\u00f3n. La liberaci\u00f3n del hombre no era para Stirner colectiva ni social: era una revuelta individual. Estas posiciones fueron atacadas con sarcasmo por Marx y Engels en <em>La ideolog\u00eda alemana<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">El proudhonismo tomaba temas de la filosof\u00eda de Stirner dando a esta una coloratura m\u00e1s social. Y fue b\u00e1sicamente el reflejo de una fase en la cual predominaba la producci\u00f3n artesanal. En el proudhonismo encontramos, mezcladas con ideas filantr\u00f3picas, ideas francamente reaccionarias, como el rechazo a la educaci\u00f3n p\u00fablica (la educaci\u00f3n deb\u00eda depender de la familia); la concepci\u00f3n de la mujer como subordinada del hombre y no apta para el trabajo externo al \u00e1mbito dom\u00e9stico; el repudio del comunismo entendido como limitaci\u00f3n de la libertad individual; la idea de una gran conciliaci\u00f3n universal entre los hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Ya en 1847, con <em>La miseria de la filosof\u00eda<\/em>, Marx hab\u00eda destruido el d\u00e9bil marco te\u00f3rico de Proudhon captando su esencia en el vano intento de poner remedio a los males del capitalismo reform\u00e1ndolo sin abolir con la revoluci\u00f3n la sociedad dividida en clases.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Esta mezcla de ideales ut\u00f3picos y prejuicios reaccionarios predominaba en Francia entre las vanguardias obreras. La orientaci\u00f3n pol\u00edtica concreta del proudhonismo se revel\u00f3 en el <em>Manifiesto de los Sesenta<\/em> (tal era el n\u00famero de firmantes) que en febrero de 1864 (pocos meses antes del surgimiento de la AIT) reuni\u00f3 a las vanguardias obreras francesas alrededor de la candidatura de Tolain en las elecciones. El texto afirmaba que la clase obrera se deb\u00eda levantar en apoyo a la oposici\u00f3n liberal burguesa y que la elecci\u00f3n de sus propios representantes directos en las instituciones ten\u00edan el \u00fanico prop\u00f3sito de aguijonear a la burgues\u00eda, reforzando as\u00ed la oposici\u00f3n liberal.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Marx debi\u00f3 lidiar con estas posiciones en la AIT, y en los congresos estas posiciones fueron en efecto mayoritarias al menos hasta 1868, cuando por primera vez fueron derrotadas (es en ese a\u00f1o que el congreso de la AIT se pronunci\u00f3 por primera vez expl\u00edcitamente a favor de la propiedad colectiva de los medios de producci\u00f3n), solo para ser definitivamente destruida<u>s<\/u> el a\u00f1o siguiente en Basilea. Pero veamos m\u00e1s de cerca el debate de los congresos de la AIT.<\/p>\n<ol style=\"text-align: left\" start=\"6\">\n<li><strong> De un congreso al otro<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: left\">La actividad preeminente de la AIT en la fase inicial consist\u00eda sobre todo en organizar una concreta solidaridad entre las diversas luchas en distintos pa\u00edses, recaudando fondos y apoyando fondos de resistencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Sin embargo, como hemos visto, los temas pol\u00edticos (y la pol\u00edtica internacional especialmente) hac\u00edan parte de la vida de la AIT desde su fundaci\u00f3n y, con el pasar de los a\u00f1os, fueron parte constitutiva y esencial (pensemos tambi\u00e9n en la intervenci\u00f3n de la AIT en apoyo a la Comuna de Par\u00eds, tema que retomaremos m\u00e1s adelante).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Desde 1864, a\u00f1o de la fundaci\u00f3n, la AIT se reuni\u00f3 cada a\u00f1o en un congreso mundial o, cuando no fue posible (a ra\u00edz de la represi\u00f3n de los gobiernos burgueses), en conferencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">En setiembre de 1865 se celebr\u00f3 una conferencia en Londres. El Consejo anunci\u00f3 que se hab\u00edan hecho nuevos contactos para extender la AIT fuera de Europa: en Estados Unidos (gracias a la presencia de inmigrantes alemanes) e incluso en Brasil y Egipto. En los a\u00f1os siguientes, las secciones principales siguieron siendo Gran Breta\u00f1a, Francia, Alemania, B\u00e9lgica, Suiza. En segundo lugar, desde el punto de vista num\u00e9rico, se colocaban las secciones de Espa\u00f1a, Polonia, Rusia, Hungr\u00eda e Italia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">En Italia la AIT nacer\u00e1 con retraso: la primera secci\u00f3n efectiva se constituy\u00f3 en N\u00e1poles en enero de 1869, promovida por un abogado bakuninista, Carlo Gambuzzi, y un sastre anarquista, Stefano Caporusso[11].<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Los temas de la conferencia de 1865 fueron el de religi\u00f3n (muy sentido por los proudhonistas): pero se tom\u00f3 la decisi\u00f3n de posponerlo para el congreso del a\u00f1o siguiente; y los problemas pr\u00e1cticos, de dinero; el tesorero revel\u00f3 que las arcas de la organizaci\u00f3n estaban vac\u00edas y restaba apenas lo necesario para pagar la sede central.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Fue un a\u00f1o despu\u00e9s, en el congreso de Ginebra, en setiembre, que se registraron significativas novedades y se debatieron una serie de nuevos temas. En junio de ese mismo a\u00f1o 1866 los miembros ingleses de la AIT hab\u00edan dirigido las imponentes movilizaciones con las que se hab\u00eda impuesto una relativa ampliaci\u00f3n del derecho de voto para los obreros (varones y con disponibilidad de un cierto ingreso).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">El congreso registr\u00f3 la constituci\u00f3n de 25 secciones nacionales, representadas por unos sesenta delegados. La primera parte del congreso fue animada por la llegada de un grupo de j\u00f3venes blanquistas franceses, encabezados por Protot (futuro delegado a la Justicia en la Comuna de 1871) que, no coincidiendo con la l\u00ednea de Blanqui[12], que prefer\u00eda no entrar a la AIT, intentaron ser admitidos. Sin embargo, estando desprovistos de mandato, los pusieron en la puerta.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">El debate sobre religi\u00f3n no lleg\u00f3 a ninguna conclusi\u00f3n y qued\u00f3 entonces nuevamente postergado. M\u00e1s importante fue en cambio el debate sobre la huelga: los proudhonistas eran hostiles a este medio de lucha, innecesario en sus ingenuas ideas cooperativistas. Pero fue la posici\u00f3n de Marx (ausente pero representado por Eccarius), favorable a la lucha sindical (conjugada con aquella pol\u00edtica), la que fue aprobada.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Otro elemento de enfrentamiento fue la bizarra propuesta de Tolain, l\u00edder del proudhonismo, que pretend\u00eda limitar la adhesi\u00f3n a la AIT (o por lo menos a los puestos dirigentes) solo a los obreros manuales. En este caso, fueron los obreros ingleses que \u2013incluso citando el ejemplo de Marx, que hab\u00eda sido excluido en virtud de este precepto\u2013 se opusieron a la posici\u00f3n \u201cobrerista\u201d rechazando una contraposici\u00f3n entre trabajadores manuales e intelectuales y m\u00e1s en general entre proletarios de diferentes sectores laborales.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Una vez llegada la votaci\u00f3n pas\u00f3 la propuesta de los ingleses por 25 votos contra 20, pero les fue dada libertad a las secciones para regularse libremente y, por eso, la secci\u00f3n francesa, encabezada por el proudhonismo, por todo un primer per\u00edodo impondr\u00e1 un reclutamiento reservado a los obreros (aun cuando, iron\u00eda de la suerte, el propio Tolain poco despu\u00e9s dejar\u00eda el trabajo manual para convertirse\u2026 en un empleado).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Finalmente, el Congreso de Ginebra cambi\u00f3 la denominaci\u00f3n de Consejo Central por el de Consejo General.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Exactamente un a\u00f1o despu\u00e9s, en setiembre de 1867, hay un nuevo congreso, esta vez en Lausana (la preferencia de congresos y conferencias en Suiza era debida al hecho de que la represi\u00f3n aqu\u00ed era menos severa).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">La presidi\u00f3 el trabajador Eugene Pottier, que ser\u00eda pocos a\u00f1os despu\u00e9s uno de los dirigentes de la Comuna (as\u00ed como el autor del texto de <em>La Internacional<\/em>). Tambi\u00e9n esta vez Marx estuvo ausente, pero sus posiciones fueron bien representadas por los delegados alemanes.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Sobre temas generales se confirmaba una mayor\u00eda cercana a los textos proudhonistas (cr\u00e9dito gratuito, cooperativas, etc.). El enfrentamiento fue entre Tolain y el marxista Eccarius sobre el tema de la propiedad de la tierra: los proudhonistas eran hostiles a la idea de la colectivizaci\u00f3n. El tema qued\u00f3 postergado.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Pero, tambi\u00e9n Marx marc\u00f3 un punto: el congreso aprob\u00f3 una resoluci\u00f3n que vinculaba la emancipaci\u00f3n social y la pol\u00edtica (aunque con una f\u00f3rmula muy ambigua). Y Blanqui, que asist\u00eda entre el p\u00fablico, observ\u00f3 en seguida que se trataba de un decisivo paso adelante contra el proudhonismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">De hecho, comentando el congreso en una carta a Engels, Marx escribe: \u201cEn el pr\u00f3ximo congreso de Bruselas yo personalmente dar\u00e9 el golpe de gracia a estos burros proudhonistas\u201d. Pues, negando preventivamente a quienes hoy apoyan una concepci\u00f3n \u201cecum\u00e9nica\u201d de Marx de la Primera Internacional, confi\u00f3 con satisfacci\u00f3n a su amigo y compa\u00f1ero: a pesar de lassallianos, mazzinianos, tradeunionistas, proudhonistas y \u00abtoda clase de burros y est\u00fapidos (Marx nunca fue muy diplom\u00e1tico, <em>ndr<\/em>), estamos (es decir, Marx y Engels y, por lo tanto, por as\u00ed decirlo, la fracci\u00f3n marxista, <em>ndr<\/em>) cerca de tener a la AIT en nuestras manos\u201d[13].<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">El bienio 1867-1868 se distingue por una nueva gran ola de huelgas y de luchas obreras en Francia e Inglaterra. Los obreros parisinos del bronce fueron apoyados (febrero de 1867) por los fondos de resistencia alimentados por los obreros londinenses; otro fondo de resistencia internacional se destin\u00f3 para apoyar la lucha de los mineros belgas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">La AIT desempe\u00f1\u00f3 un papel important\u00edsimo en la uni\u00f3n de las luchas. Donde sea que se iniciaba una huelga, la AIT enviaba a sus propios militantes para expresar su solidaridad y construir n\u00facleos de la organizaci\u00f3n. La prensa burguesa comenz\u00f3 a fabular, escandalizada, sobre presuntos (y lamentablemente inexistentes, como hemos visto) tesoros que la AIT habr\u00eda utilizado para incitar a los obreros.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">En 1868 se produce una exacerbaci\u00f3n de la represi\u00f3n de Napole\u00f3n III: la primera fila de las secciones francesas de la AIT termin\u00f3 en la c\u00e1rcel. Pero, como comentaron Marx y Engels en su correspondencia privada, hab\u00eda, indirectamente, tambi\u00e9n un efecto\u2026 positivo. Nac\u00eda, de hecho, un nuevo grupo dirigente franc\u00e9s que r\u00e1pidamente sustitu\u00eda a aquel m\u00e1s expl\u00edcitamente ligado al proudhonismo. Entre los nuevos dirigentes, m\u00e1s influidos por las posiciones de Marx, se destacaba Eugene Varlin, que ser\u00eda tres a\u00f1os despu\u00e9s la figura m\u00e1s importante de la Comuna de Par\u00eds[14].<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">El congreso se celebra tambi\u00e9n ese a\u00f1o, en setiembre, esta vez en Bruselas, con cerca de una centena de delegados.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Los franceses, encabezados por Tolain (mientras tanto, liberado de la prisi\u00f3n), pero tambi\u00e9n con la participaci\u00f3n de Varlin con posiciones distintas, avanzaron sus caballos de batalla: la hostilidad por la instrucci\u00f3n p\u00fablica y el rechazo al objetivo de la colectivizaci\u00f3n. Pero fueron derrotados: se aprob\u00f3 la tesis a favor de la ense\u00f1anza obligatoria gratuita (y sin injerencias religiosas) y el concepto de colectivizaci\u00f3n del transporte, las carreteras y las minas (aunque con formulaciones vagas).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Fue en el congreso del a\u00f1o siguiente, setiembre de 1869, en Basilea, que finalmente la cuesti\u00f3n de la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n fue puesta en el centro del debate y fue aprobada la posici\u00f3n marxiana favorable a la abolici\u00f3n de la propiedad privada de la tierra, por 54 votos contra 3, y 13 abstenciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Del congreso participaron los socialistas alemanes liderados por Liebknecht, los belgas encabezados por Cesar de Paepe, los ingleses con Lucraft, una delegaci\u00f3n de los Estados Unidos, y, por primera vez, tambi\u00e9n Bakunin (con la delegaci\u00f3n de Italia).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">El revolucionario ruso hab\u00eda regresado de a\u00f1os en la c\u00e1rcel y confinamiento en Siberia. Hab\u00eda sido el propio Marx (que esperaba le sirviese contra los mazzinianos en Italia) a envalentonarlo para participar. Pero Bakunin avanz\u00f3 en Basilea con la extra\u00f1a idea sobre \u201cabolici\u00f3n\u201d del derecho de herencia. Los delegados cercanos a Marx le contestaron, explicando que la abolici\u00f3n de la herencia ser\u00eda un efecto de la conquista del poder, no la premisa. Pero la posici\u00f3n de Bakunin fue aprobada por mayor\u00eda, con el apoyo de los proudhonistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Desde setiembre de 1868, Bakunin hab\u00eda fundado en Ginebra la Alianza Internacional de la Democracia Socialista, que ten\u00eda la intenci\u00f3n de usar como fracci\u00f3n en la AIT.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Es desde ese momento que Marx y Engels percibieron el peligro que constitu\u00eda esta nueva variante del anarquismo que estaba naciendo. En una carta del 11 de febrero de 1870, Engels escribe a Marx: \u201cNecesitas vigilar a esos tipos [los hombres de Bakunin, <em>ndr<\/em>] para que no ocupen el terreno en alg\u00fan lugar sin encontrar ninguna resistencia\u201d[15].<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">1870 fue el primer a\u00f1o sin congreso ni conferencia, a ra\u00edz de la guerra que hab\u00eda estallado entre Prusia y Francia. En setiembre de aquel a\u00f1o naci\u00f3 en Par\u00eds<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">una Rep\u00fablica burguesa y pocos meses despu\u00e9s (el 18 de marzo de 1871) los obreros parisinos la derrocaron, tomando el poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">La Comuna de Par\u00eds constituye un aut\u00e9ntico hito en la Primera Internacional. Hubo un antes y un despu\u00e9s. Y, en realidad, para ser precisos, la Comuna constituye <em>un antes y un despu\u00e9s<\/em> en toda la historia del movimiento obrero, abriendo una nueva fase que culminar\u00e1 con la revoluci\u00f3n rusa de 1917. Pero antes de ocuparnos de la Comuna, aunque sea brevemente, puede ser interesante cerrar este cap\u00edtulo sobre los congresos de la AIT tratando de cuantificar la presencia organizada de la Internacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">El grueso de los adherentes a la AIT estaba compuesto de artesanos y obreros del sector textil: pocos eran los obreros de la industria pesada. Esto correspond\u00eda obviamente al nivel de desarrollo industrial de aquellos a\u00f1os. Pero, \u00bfcu\u00e1ntos eran los miembros de la AIT?<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">A juicio de la prensa burguesa de la \u00e9poca, la AIT era una organizaci\u00f3n de masas: el <em>Times<\/em> de Londres lleg\u00f3 a hablar (hacia finales de 1871, en la \u00e9poca de la \u201ccaza de brujas\u201d engendrada por la Comuna) de m\u00e1s de dos millones de adherentes. Pero las cosas no eran as\u00ed. La AIT no fue nunca una organizaci\u00f3n de masas, a pesar de haber tenido en ciertas fases una influencia de masas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Respecto del n\u00famero preciso no disponemos de la informaci\u00f3n cierta y en cada estudio sobre la AIT se encuentran hip\u00f3tesis num\u00e9ricas diferentes. Es decir, es debido tambi\u00e9n al hecho de que a menudo existe confusi\u00f3n entre adhesiones colectivas (a veces despu\u00e9s de una huelga adher\u00edan algunos miles de obreros, para \u201cirse\u201d poco despu\u00e9s) y adhesiones individuales de miembros que pagaban una cuota y eran efectivamente activos como militantes de la AIT. Tanto como para dar un ejemplo: la Uni\u00f3n de Zapateros Ingleses parec\u00eda adherir con hasta cincuenta mil miembros a la AIT, pero en total pagaba de cuotas cinco libras al a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Las estimaciones m\u00e1s fiables calculan para Gran Breta\u00f1a hasta un pico de cincuenta mil adhesiones colectivas (de todas formas, menos de una d\u00e9cima parte de los obreros sindicalizados, si se considera que los inscriptos a las Trade Unions eran 800.000) que en t\u00e9rminos de adhesiones individuales significaban en cualquier caso no m\u00e1s de 250 militantes; para Alemania se calcula unos 400 militantes; 500 para los Estados Unidos[16]. En lo que respecta a Francia, las adhesiones colectivas llegaron incluso a 20.000, pero probablemente no superaron nunca los 1.500 militantes efectivos (seg\u00fan otros autores ni siquiera se super\u00f3 nunca el techo de mil). Asumiendo como buenos los c\u00e1lculos hechos por la historiograf\u00eda m\u00e1s reciente, los militantes efectivos (y no los que adher\u00edan sin saberlo, junto con el propio sindicato) no superaron nunca <em>algunos pocos miles<\/em> en todo el mundo: los m\u00e1s optimistas se arriesgan a hablar de diez mil, cifra reducida a la mitad por otros, y nosotros nos inclinamos por esta segunda hip\u00f3tesis apoyada por un mayor n\u00famero de estudios.<\/p>\n<ol style=\"text-align: left\" start=\"7\">\n<li><strong> El hito de la Comuna de Par\u00eds<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: left\">En un art\u00edculo de este mismo sitio hemos dedicado un extenso ensayo a la Comuna de Par\u00eds de 1871 [17]. Por evidentes razones de espacio (y la vasta bibliograf\u00eda all\u00ed contenida) remitimos a ella al lector, limit\u00e1ndonos aqu\u00ed a resumir algunos hechos determinantes para el desarrollo de nuestro estudio.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">La Comuna fue, seg\u00fan la definici\u00f3n de Marx: \u201cun punto de partida hist\u00f3rico universal\u201d[18].<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Al escribir estas palabras en una carta, Marx no pod\u00eda imaginar c\u00f3mo efectivamente la Comuna de Par\u00eds mudar\u00eda el curso hist\u00f3rico, siendo tambi\u00e9n la principal fuente de inspiraci\u00f3n para los bolcheviques de Lenin y Trotsky que, precisamente estudiando a fondo la Comuna se prepararon para Octubre de 1917. Bastar\u00eda recordar que las \u201cCartas de lejos\u201d con las que Lenin reorient\u00f3 a su propio partido despu\u00e9s de febrero de 1917, as\u00ed como tambi\u00e9n el libro <em>El Estado y la Revoluci\u00f3n<\/em> (que saldr\u00e1 enseguida despu\u00e9s de la toma del poder pero que fue escrito en el curso de los acontecimientos y resume toda la orientaci\u00f3n leninista) est\u00e1n literalmente imbuidos de la experiencia de la Comuna. No exageraba tampoco Trotsky cuando escribi\u00f3 (en <em>Lecciones de Octubre<\/em>) que sin el estudio de la Comuna \u201cnunca habr\u00edamos dirigido la revoluci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Pero los efectos de la Comuna se hicieron sentir tambi\u00e9n en tiempos m\u00e1s breves: fue de hecho sobre la base de la experiencia pr\u00e1ctica de los obreros parisinos que al interior del movimiento revolucionario internacional se pudieron adquirir algunas ense\u00f1anzas fundamentales que Marx y Engels supieron nuclear y sobre las cuales desarrollaron su batalla en los \u00faltimos a\u00f1os de la AIT, en particular en la Conferencia de Londres, que se realiz\u00f3 pocos meses despu\u00e9s de la Comuna (setiembre de 1871) y en el Congreso de La Haya del a\u00f1o siguiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">La principal ense\u00f1anza que la Comuna ofreci\u00f3 al proletariado en todo el mundo fue sobre la necesidad de que la clase obrera condujera una acci\u00f3n pol\u00edtica independiente volcada al derrocamiento por la v\u00eda revolucionaria (\u201crompiendo\u201d el Estado burgu\u00e9s) del dominio capitalista; que sobre las ruinas del Estado burgu\u00e9s los revolucionarios edificasen su propio dominio (la dictadura del proletariado). Pero, sobre todo, la Comuna ense\u00f1\u00f3 que sin partido revolucionario (o mejor, como demostramos en nuestro ensayo citado, disponiendo solo de un embri\u00f3n de partido revolucionario, el Comit\u00e9 Central de los Veinte Distritos; dado que, por cierto, la Comuna \u2013no importa qu\u00e9 anarquistas de todos los tiempos lo digan\u2013 no fue un hecho \u00abespont\u00e1neo\u00bb) esta gigantesca tarea de emancipaci\u00f3n humana no era (y no es) posible.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">La AIT y sus secciones en Francia no fueron ese partido. Es verdad, la AIT particip\u00f3 en primera fila en todo el proceso revolucionario: desde la elaboraci\u00f3n del <em>Discurso<\/em> (escrito por Marx) sobre la guerra franco-prusiana, guerra que tuvo la funci\u00f3n de detonar aquella revoluci\u00f3n contraponiendo la clase obrera armada a la burgues\u00eda de Francia y Prusia unidas contra los obreros (no obstante la guerra), pasando por el convencido apoyo brindado a los comuneros despu\u00e9s de la insurrecci\u00f3n del 18 de marzo de 1871 y las preciosas indicaciones y sugerencias que Marx brind\u00f3 a los dirigentes de la Comuna m\u00e1s cercanos a \u00e9l, hasta la batalla que libr\u00f3 el AIT, con Marx a la cabeza, para oponerse a la represi\u00f3n y la tempestad de calumnias que la burgues\u00eda internacional desat\u00f3 contra aquellos obreros que, por primera vez en la historia, hab\u00edan osado derrocar su dominio y hab\u00edan tomado en sus propias manos (aunque solo sea por unas pocas semanas) todo el poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Pero si la secci\u00f3n francesa tuvo un papel importante (la mayor\u00eda de los dirigentes comunardos pertenec\u00eda al AIT), las posiciones de los marxistas reales estaban en extrema minor\u00eda en Francia. Eran dos dirigentes enviados directamente por Marx a Par\u00eds: Serraillier y Elisabeth Dmitrieff (esta ultima fund\u00f3 y dirigi\u00f3 la Uni\u00f3n de Mujeres &#8211; ver el ensayo de Laura Sguazzabia en este mismo especial); y luego hab\u00eda otros tres o cuatro cuadros en estrecha relaci\u00f3n con el gran revolucionario alem\u00e1n: entre ellos, el obrero de origen h\u00fangaro Leo Frankel (que encabez\u00f3 la Comisi\u00f3n de Trabajo de la Comuna) y el gran Eugene Varlin, principal dirigente de la AIT despu\u00e9s de la decadencia del grupo de Tolain (este \u00faltimo, mientras tanto, elegido para la Asamblea Nacional, se puso del lado de la burgues\u00eda contra la Comuna, sin renunciar a su esca\u00f1o parlamentario entre los asesinos de la Comuna; y por ello fue expulsado de la secci\u00f3n francesa y luego tambi\u00e9n del AIT).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Varlin jugar\u00e1 un papel central en la Comuna. Adem\u00e1s de ser un \u00abministro\u00bb de la Comuna (primero de Finanzas y luego de Subsistencia), ser\u00e1 elegido en el Comit\u00e9 Central de la Guardia Nacional (que conducir\u00e1 el 18 de marzo a ocupar la Place Vend\u00f4me), inspirar\u00e1 la Secci\u00f3n de la AIT, dirigir\u00e1 el trabajo de la C\u00e1mara Sindical, estar\u00e1 entre los dirigentes de un embri\u00f3n de partido revolucionario llamado Delegaci\u00f3n de los Veinte Distritos (distritos eran los barrios o <em>arrondissements <\/em>en los que se divide Par\u00eds).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Pero Varlin no era marxista; aunque de origen proudhonista evolucion\u00f3 cada vez m\u00e1s hacia concepciones marxistas. Vio en la clase obrera el sujeto revolucionario (y ya eso lo alejaba de Bakunin, que intent\u00f3 en vano ganarlo para su corriente). Como delegado de Finanzas, Varlin choc\u00f3 con los proudhonistas sobre la actitud a tomar para con el Banco Nacional, del que (siguiendo en esto a Marx) habr\u00eda querido que la Comuna se hiciese cargo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Si hubiera habido m\u00e1s tiempo, si la Comuna no hubiera sido r\u00e1pidamente estrangulada por la burgues\u00eda, con toda probabilidad un partido inspirado en las posiciones de Marx, un partido revolucionario de vanguardia, podr\u00eda haberse construido y fortalecido. Esto habr\u00eda evitado los numerosos errores fatales cometidos por los comuneros[19].<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Pero no fue as\u00ed. La Comuna fue ahogada en sangre por la b\u00e1rbara venganza burguesa. Eugene Varlin, identificado y denunciado por un sacerdote, fue fusilado en Montmartre el 28 de mayo de 1871, tras ser el \u00faltimo comandante de las barricadas obreras.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Pero si la Comuna fue derrotada, su sacrificio no fue en vano. Marx y Engels aprovecharon la gran lecci\u00f3n que deriv\u00f3 de ella para asestar el \u00faltimo golpe a los adversarios del comunismo revolucionario. As\u00ed es como la AIT comenz\u00f3 su declive.<\/p>\n<ol style=\"text-align: left\" start=\"8\">\n<li><strong> La decadencia de la AIT: la Conferencia de Londres<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: left\">La necesidad de que el proletariado act\u00fae con plena independencia de clase de la burgues\u00eda y sus gobiernos como condici\u00f3n indispensable para ganar a las masas, en el curso de las luchas, para la construcci\u00f3n de un gobierno \u00abde los trabajadores para los trabajadores\u00bb: esta es la mayor ense\u00f1anza de la Comuna, respaldada y confirmada por los bolcheviques en 1917. No es casualidad que la eliminaci\u00f3n de esta lecci\u00f3n hist\u00f3rica est\u00e9 en la base de todas las teor\u00edas reformistas del \u00faltimo siglo y medio y haya sido retomada por estalinismo (negaci\u00f3n del marxismo y del bolchevismo), que reintrodujo en el movimiento obrero el morbo de la colaboraci\u00f3n de clases y de gobierno con la burgues\u00eda (dando finalmente vida a los \u00abfrentes populares\u00bb desde mediados de los a\u00f1os treinta).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">La dictadura del proletariado fue solo potencial en la Comuna; as\u00ed como fue solo embrionario el \u201csoviet\u201d de la Comuna (el Comit\u00e9 Central de la Guardia Nacional), es decir, el organismo de lucha de las masas; as\u00ed como fue solo esbozado el partido que actuaba en ese \u201csoviet\u201d para conquistarlo a posiciones aut\u00e9nticamente revolucionarias. Est\u00e1 aqu\u00ed toda la diferencia entre la Comuna de 1871 y la Comuna de Petrogrado de 1917 en la cual oper\u00f3 y triunf\u00f3 el Partido Bolchevique.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Tocamos aqu\u00ed superficialmente temas muy importantes sobre los cuales recomendamos para una necesaria profundizaci\u00f3n nuestro ya citado ensayo sobre la Comuna. Y lo hacemos para retomar el hilo de la discusi\u00f3n: la decadencia de la AIT se inici\u00f3 de hecho con la derrota de la Comuna. Porque la propia Comuna hizo evidente la necesidad de ir <em>m\u00e1s all\u00e1<\/em> de la Primera Internacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Este fue el objetivo que Marx se\u00f1al\u00f3 en la primera conferencia despu\u00e9s de la Comuna, que se realiz\u00f3 en Londres en setiembre de 1871.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Aqu\u00ed, despu\u00e9s de haber cerrado cuentas con gran parte de las tendencias reformistas y centristas presentes en la AIT, fue el momento de enfrentar a Bakunin y los anarquistas, que la Comuna hab\u00eda revelado en toda su miseria pol\u00edtica (hostilidad para extender el poder central de la Comuna a toda Francia constituyendo una aut\u00e9ntica dictadura proletaria, rechazo a construir el partido centralizado de la clase obrera).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">De la Conferencia de Londres (que se realiz\u00f3 en el sal\u00f3n de la casa de Marx) participaron 22 delegados (y cada tanto hac\u00edan aparici\u00f3n las hijas de Marx, todas militantes de gran capacidad).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Dos fueron los puntos centrales surgidos de esta conferencia en la cual Marx domin\u00f3 completamente la escena: primero, se declar\u00f3 inadmisible la existencia en la Internacional de asociaciones con programas propios distintos del de la AIT; segundo, se aprob\u00f3 una resoluci\u00f3n (resoluci\u00f3n n\u00famero IX) que establec\u00eda la necesidad de la acci\u00f3n pol\u00edtica de la clase obrera. La clase obrera, se afirma en la resoluci\u00f3n, solo puede actuar como clase constituy\u00e9ndose como partido pol\u00edtico contrapuesto a todas las otras organizaciones pol\u00edticas: un partido por el poder obrero. Este concepto ser\u00e1 inserido como art\u00edculo (art\u00edculo 7a) en los estatutos que ser\u00e1n renovados el a\u00f1o siguiente en el Congreso de La Haya.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Bakunin era evidentemente el destinatario de estas dos afirmaciones de principio: la incompatibilidad de programas fundamentalmente diferentes en el interior de la misma organizaci\u00f3n (referencia a la fracci\u00f3n secreta con la que Bakunin actuaba en la AIT); y la definici\u00f3n del objetivo de fondo de la Internacional: el partido revolucionario para la conquista del poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Para Marx ya no hab\u00eda m\u00e1s dudas: su viejo conocido Bakunin era el adversario pol\u00edtico a derrotar. No hab\u00eda combinaci\u00f3n posible en la misma organizaci\u00f3n entre marxismo y anarquismo. La batalla por la delimitaci\u00f3n program\u00e1tica de la AIT hab\u00eda llegado a su punto culminante.<\/p>\n<ol style=\"text-align: left\" start=\"9\">\n<li><strong> Marxismo contra anarquismo<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: left\">Debiendo resumir esquem\u00e1ticamente las diferencias de fondo entre marxismo y anarquismo (bakuninista) haremos una lista de este tipo: primero, para los anarquistas el Estado es fuente de todos los males (ya Proudhon, de alg\u00fan modo progenitor moderado de Bakunin, afirmaba que \u201cel gobierno del hombre sobre el hombre es esclavitud\u201d)[20]; segundo, para los anarquistas la aversi\u00f3n al Estado no implica solo el Estado burgu\u00e9s sino tambi\u00e9n el Estado-Comuna, es decir, el Estado obrero; tercero, esta diferencia estrat\u00e9gica se refleja en el rechazo de los anarquistas a la pol\u00edtica por la conquista del poder; cuarto, rechazando todo poder y la centralizaci\u00f3n que de \u00e9l se deriva, los anarquistas rechazan el partido de vanguardia, centralizado, disciplinado, obrero (para Bakunin el sujeto revolucionario era \u201cla canalla\u201d, es decir, el bajo proletariado).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Hay diferencias no secundarias entre las diversas matrices y las relativas afiliaciones anarquistas. Stirner afirmaba una filosof\u00eda individualista que Proudhon rechazaba. Bakunin retom\u00f3 elementos de Proudhon, pero por cierto no la moderaci\u00f3n antirrevolucionaria ni las fantas\u00edas sobre una sociedad construida sobre la base de las cooperativas. As\u00ed tambi\u00e9n el anarquismo de Bakunin (y de sus disc\u00edpulos menos toscos), a diferencia de lo que habitualmente se dice trivializado, no estaba \u00abcontra toda organizaci\u00f3n\u00bb: m\u00e1s bien rechazaba la organizaci\u00f3n centralista (afirmando, para usar los t\u00e9rminos posteriores de Malatesta, que \u00abel centro est\u00e1 en todas partes\u00bb). Bakunin prefer\u00eda definirse a s\u00ed mismo como un \u00abcolectivista\u00bb en cuanto el comunismo encarnaba para \u00e9l una ideolog\u00eda \u00abautoritaria\u00bb y, por esto, peligrosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Lo que une a las diversas tendencias anarquistas de todos los tiempos es, en el rechazo a un Estado obrero (transici\u00f3n hacia el socialismo y el comunismo), el desprecio por una econom\u00eda planificada. Lo que en definitiva lleva a cualquier tipo de anarquismo a caer en utop\u00edas reaccionarias precapitalistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Bakunin se basaba selectivamente en las teor\u00edas de Proudhon, pero lo hac\u00eda sin molestarse en construir una propia teor\u00eda coherente. Incluso su texto m\u00e1s completo (es decir, <em>Estado y anarqu\u00eda<\/em>) no contiene ning\u00fan intento de an\u00e1lisis cient\u00edfico de la sociedad. Sin piedad pero sin exagerar, Engels defini\u00f3 las concepciones de Bakunin: \u00abun Zibaldone de proudhonismo y de comunismo, en el que, ante todo, lo esencial es que no considera el capital como el principal mal a ser eliminado, y, por lo tanto, \u00e9l no ve el conflicto de clase entre capitalistas y obreros asalariados que surge de la evoluci\u00f3n de la sociedad, si no que ve en el Estado el gran enemigo\u00bb. As\u00ed, mientras para los marxistas el Estado es un instrumento de la clase dominante, para Bakunin es el verdadero enemigo y, suprimiendo este, \u00abel capital se ir\u00e1 al infierno por s\u00ed mismo\u00bb (la s\u00edntesis es siempre de Engels).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Engels ironiza sobre la sociedad futura so\u00f1ada por Bakunin: \u00abC\u00f3mo van a dirigir una f\u00e1brica y los ferrocarriles, comandar un barco, sin una voluntad que en \u00faltima instancia decida, sin direcci\u00f3n unitaria: esto, por supuesto, no nos lo dicen\u00bb. Es el sue\u00f1o reaccionario en el que el individuo prevalece sobre la sociedad y cada comunidad es aut\u00f3noma respecto de las dem\u00e1s: pero c\u00f3mo se puede constituir una comunidad (es decir, la uni\u00f3n de m\u00e1s individuos) sin un poder central es un misterio, concluye Engels[21].<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">De ah\u00ed la idea de Bakunin de que tambi\u00e9n la Internacional deb\u00eda organizarse de esta manera: sin un centro dirigente (aunque en la pr\u00e1ctica la Alianza Anarquista se construy\u00f3 alrededor de su \u00abpap\u00e1\u00bb Bakunin).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Marx, que conoc\u00eda a Bakunin desde 1844 (se encontraron por primera vez en Par\u00eds; luego se frecuentaron en Bruselas a mediados de los a\u00f1os cuarenta, y finalmente se reencontraron en Londres en los a\u00f1os de la AIT), es a\u00fan m\u00e1s severo en su juicio pero no menos eficaz: \u00abSu programa [de Bakunin, <em>ndr<\/em>] era una mezcla montada superficialmente por la derecha y la izquierda, <em>igualdad de clases<\/em> (!), <em>abolici\u00f3n del derecho de herencia<\/em>, como <em>punto de partida<\/em> del movimiento socialista (tonter\u00edas saint-simonistas ), <em>ate\u00edsmo<\/em> como dogma impuesto a los miembros, etc., y, como dogma principal (proudhonista), <em>abstenci\u00f3n del movimiento pol\u00edtico<\/em>\u00ab[22].<\/p>\n<ol style=\"text-align: left\" start=\"10\">\n<li><strong> 1872, La Haya: el fin de un \u201cacuerdo ingenuo\u201d<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: left\">Ciento cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s de la fundaci\u00f3n de la AIT y cerca de ciento cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, uno se ve obligado todav\u00eda a leer en muchos libros y art\u00edculos interpretaciones fantasiosas sobre los motivos del fin de la Primera Internacional. En realidad, como veremos en breve, y si lo que hemos reconstruido hasta ahora tiene sentido, no hay misterio en la disoluci\u00f3n de la AIT y no hay supuestos choques de personalidad entre Marx y Bakunin u otros psicologismos similares.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">La disoluci\u00f3n tuvo lugar, de hecho, aunque no de forma, en el congreso que se celebr\u00f3 en setiembre de 1872 en La Haya: un a\u00f1o y medio despu\u00e9s del fin de la Comuna de Par\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">El congreso hizo propias las decisiones de la Conferencia de Londres del a\u00f1o anterior: delimitaci\u00f3n program\u00e1tica y, por lo tanto, rechazo a las fracciones internas animadas por un programa diferente; objetivo estrat\u00e9gico: la construcci\u00f3n de un partido para la conquista revolucionaria del poder pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Es a partir de estos claros l\u00edmites program\u00e1ticos que el choque con Bakunin se volvi\u00f3 inevitable e inevitablemente no permiti\u00f3 compromisos de ning\u00fan tipo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Todas las secciones participaron en el congreso, a excepci\u00f3n de los italianos que, reunidos en Rimini en agosto anterior, hab\u00edan decidido boicotearlo, poni\u00e9ndose del lado de Bakunin contra el Consejo (solo participar\u00e1 como observador el dirigente italiano Carlo Cafiero, que hasta hac\u00eda poco Engels se hab\u00eda ilusionado con ganarlo en la batalla contra Bakunin).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Hubo 64 delegados, entre ellos Marx y Engels, que ciertamente no pod\u00edan faltar en esta ocasi\u00f3n. Falt\u00f3 Bakunin, que estaba enfermo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">La tensi\u00f3n era enorme: Marx no pudo dormir durante toda la duraci\u00f3n del congreso (como le sucedi\u00f3 a Lenin a\u00f1os despu\u00e9s en otro congreso de capital importancia que termin\u00f3 con una escisi\u00f3n funcional para la delimitaci\u00f3n program\u00e1tica: el II Congreso del POSDR de 1903, en el que nac\u00eda el bolchevismo contra el menchevismo).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Los primeros tres d\u00edas del congreso fueron absorbidos por el an\u00e1lisis de los delegados: como hab\u00eda un aire de ruptura, determinar qui\u00e9n ten\u00eda derecho a voto era lo primero que deb\u00eda hacerse.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">La mayor\u00eda de los delegados alemanes, austr\u00edacos y franceses (en gran parte exiliados blanquistas de la Comuna) se alinearon con Marx. Totalmente del lado de Bakunin estaban solo un par de suizos (entre ellos, Guillaume, brazo derecho del revolucionario ruso) y cuatro espa\u00f1oles (Espa\u00f1a estaba toda con Bakunin, as\u00ed como Italia, con excepci\u00f3n de un grupo de Tur\u00edn). Divididos entre bakuninistas y marxistas estaban los belgas y los holandeses. Los ingleses se alinearon en parte con Bakunin aunque no compart\u00edan las teor\u00edas anarquistas, solo porque varios entre ellos estaban alej\u00e1ndose de la AIT siguiendo las posiciones tomadas por la Internacional sobre la Comuna: Odger, de hecho con Tolain el promotor de la AIT en 1864, como Tolain se aline\u00f3 contra la Comuna, es decir, con la burgues\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Tras la atribuci\u00f3n de poderes, el congreso ratific\u00f3 las conclusiones de la Conferencia de Londres: acci\u00f3n pol\u00edtica de la clase trabajadora (tomada como art\u00edculo del estatuto); papel directivo del Consejo y estructura centralista (en oposici\u00f3n a los bakunistas que propusieron transformar el Consejo en un mero centro de correspondencia).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Pero el punto m\u00e1s delicado del Congreso fue la comisi\u00f3n de investigaci\u00f3n que Marx hab\u00eda solicitado para indagar sobre la fracci\u00f3n secreta constituida por Bakunin y las presuntas malversaciones de este \u00faltimo. Para tener pruebas para usar contra Bakunin, antes de La Haya Marx hab\u00eda enviado a Espa\u00f1a al dirigente pol\u00edtico (y yerno) Paul Lafargue. Este, aprovechando su origen cubano y hablando espa\u00f1ol, hab\u00eda ingresado a la Alianza Bakunin con el nombre de Pablo Farga. Aqu\u00ed hab\u00eda encontrado pruebas irrefutables de la existencia de la fracci\u00f3n secreta y hab\u00eda llevado a La Haya varios documentos internos y los estatutos secretos de la fracci\u00f3n secreta construida por Bakunin.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">La comisi\u00f3n de investigaci\u00f3n examin\u00f3 estos documentos y escuch\u00f3 primero a Engels y luego a Marx como testigos de la acusaci\u00f3n. Finalmente (tambi\u00e9n sobre la base de alg\u00fan \u00abforzamiento\u00bb de Marx, que acus\u00f3 a Bakunin de conducta moralmente impropia), la Comisi\u00f3n propuso la expulsi\u00f3n de Bakunin y Guillaume del AIT. El congreso lo aprob\u00f3 por amplia mayor\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Se ha abordado mucho todo este asunto. Incluso Franz Mehring, en su famosa biograf\u00eda de Marx[23] se explaya sobre el tema, casi como si no entendiera que el punto importante no es a partir de qu\u00e9 pruebas se expuls\u00f3 a Bakunin: la ruptura se produjo por la incompatibilidad program\u00e1tica entre marxismo y anarquismo. Un foso divid\u00eda estas dos corrientes; y toda la historia posterior, hasta nuestros d\u00edas, lo ha demostrado suficientemente.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">La Primera Internacional estall\u00f3 como una fruta demasiado madura, casi podrida: fue la Comuna la que produjo este efecto. No restaba sino sacar conclusiones de esta experiencia. Por ello, sorprendiendo a varios delegados, en cierto punto Engels se puso de pie y propuso al congreso trasladar el centro de la AIT a Nueva York. La propuesta tambi\u00e9n fue mal recibida por muchos que hasta entonces se hab\u00edan puesto del lado de Marx contra Bakunin. No entendieron el significado de ese movimiento sorpresivo. La moci\u00f3n de Engels fue aprobada con 26 votos a favor, 23 en contra, y 9 abstenciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Desde cierto punto de vista el movimiento no era pues una cosa absurda como algunos creen: todo sumado, en los Estados Unidos la AIT dispon\u00eda de una secci\u00f3n relativamente fuerte, dirigida principalmente por inmigrantes alemanes muy cercanos pol\u00edticamente a Marx. Sin embargo, se trataba de una opci\u00f3n que no pod\u00eda ser comprendida enteramente si no estaba claro que el intento de Marx y de Engels era llevar, sin mucha fanfarria, a la AIT hacia una r\u00e1pida extinci\u00f3n. En efecto, el certificado de defunci\u00f3n formal ser\u00e1 en 1876, con la Conferencia de Filadelfia: pero en el medio no hubo m\u00e1s conferencias ni congresos[24].<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Como dijimos, el debate sigue en pie y a tan grande distancia se buscan interpretaciones de esta decisi\u00f3n de Marx. Pasando por alto las banalidades de quien escribe que la intenci\u00f3n de Marx era simplemente deshacerse de un compromiso para tener m\u00e1s tiempo para dedicarse a los estudios (cuando Marx, como ya hemos observado, nunca concibi\u00f3 el compromiso te\u00f3rico desconectado de la lucha pol\u00edtica), abundan las tesis de varios estudiosos que coinciden en definir el Congreso de La Haya como una \u00abvictoria p\u00edrrica\u00bb \u200b\u200bde Marx, en el sentido de que habr\u00eda derrotado a Bakunin pero se hab\u00eda encontrado [as\u00ed] privado de la Internacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">La realidad es mucho m\u00e1s simple y solo requiere para ser entendida un poco de atenci\u00f3n a lo que Marx y Engels mismos han aclarado en varios textos. El texto m\u00e1s claro e inequ\u00edvoco es una carta de Engels a Sorge (dirigente alem\u00e1n que emigr\u00f3 a los Estados Unidos, donde dirigir\u00e1 la AIT en los \u00faltimos a\u00f1os despu\u00e9s de La Haya): \u00abEl primer gran \u00e9xito [la Comuna, <em>ndr<\/em>] deber\u00e1 hacer estallar este ingenuo acuerdo de todas las fracciones [que era la Internacional, <em>ndr<\/em>] (&#8230;) creo que la pr\u00f3xima Internacional \u2013despu\u00e9s que los libros de Marx hayan ejercido su influencia durante algunos a\u00f1os\u2013 ser\u00e1 puramente comunista y propagar\u00e1 directamente nuestros principios\u00bb[25].<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Todo se explica en pocas l\u00edneas: la experiencia fundamental de la Comuna permiti\u00f3 completar el trabajo que hab\u00eda iniciado Marx desde el primer d\u00eda de su ingreso en la AIT: la delimitaci\u00f3n program\u00e1tica para eliminar pol\u00edticamente las corrientes reformistas y centristas. Al mismo tiempo, las ense\u00f1anzas de la Comuna y los \u00e9xitos alcanzados por la AIT, que hab\u00eda extendido los contactos de Marx y Engels a la mitad del mundo, permit\u00edan llevar a cabo tareas superiores para las que ahora la AIT era inadecuada. En los ocho a\u00f1os que van de 1864 a 1872, el marxismo hab\u00eda sembrado los frutos ahora recogidos e invert\u00eda en una nueva fase, superior: en la construcci\u00f3n de una nueva Internacional \u00abpuramente comunista\u00bb y de sus secciones en cada pa\u00eds. <em>Aufhebung<\/em>, para decirlo con Hegel, es decir, supresi\u00f3n (negaci\u00f3n) y mantenimiento a trav\u00e9s de una elevaci\u00f3n que supera y realiza la cosa negada.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">El estalinismo (especialmente en el momento en el cual se aprestaba, en los a\u00f1os cuarenta, a disolver la Internacional Comunista) sostuvo la tesis de que la AIT mor\u00eda necesariamente para dejar espacio a los partidos nacionales (como si Marx hubiese sido una especie de precursor de la \u201cv\u00eda nacional al socialismo\u201d, de memoria estalinista). Es una tesis completamente falsa: en realidad, al contrario, los partidos nacionales pod\u00edan nacer porque la AIT hab\u00eda preparado el terreno, pero el propio desarrollo de estos partidos necesitaba de una Internacional, solo que de tipo distinto a la AIT y su \u201cingenua uni\u00f3n de todas las fracciones\u201d del movimiento obrero. <em>Dividir el movimiento obrero para poder reunirlo contra la burgues\u00eda<\/em>: eso era lo necesario. Era la <em>necesidad <\/em>\u2013y ahora, despu\u00e9s de a\u00f1os de lucha pol\u00edtica, tambi\u00e9n la <em>posibilidad<\/em>\u2013 de construir una Internacional y partidos delimitados program\u00e1ticamente, \u201cpuramente comunistas\u201d, es decir, marxistas. Solo pocos a\u00f1os antes, esta tarea (que Marx ten\u00eda clara desde el inicio) no pudo cumplirse. Ahora pod\u00eda, por lo menos, ser intentada. En los a\u00f1os siguientes, la fundaci\u00f3n de la Segunda Internacional fue un intento en este sentido. El final ignominioso de esta Internacional (con el voto a los \u201ccr\u00e9ditos de guerra\u201d el 4 de agosto de 1914) no disminuye para nada la importancia de ese intento y el salto hacia delante que esto signific\u00f3 para preparar el camino para partidos \u201cpuramente comunistas\u201d que, a diferencia de cuanto auspiciaban Marx y Engels, nacer\u00edan tras otros a\u00f1os de duras batallas, se construyesen finalmente en torno a la siguiente Internacional, la Tercera. Pero esta, como dir\u00eda Kipling, es otra historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left\"><em>Advertencia: en estas notas damos solo las indicaciones bibliogr\u00e1ficas m\u00ednimas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left\">[1] Publicado por <em>La Verit\u00e9<\/em> (9 de marzo de 1934) y por <em>The Militant<\/em> (31 de marzo de 1934) con el t\u00edtulo \u201cPor la Cuarta Internacional\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">[2] RIAZANOV, David B. <em>Alle origini della Prima Internazionale<\/em> [Los or\u00edgenes de la Primera Internacional], ed. Lotta Comunista, 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">[3] El texto \u00edntegro se puede leer en la p\u00e1gina 60 y siguientes de Riazanov, op. cit.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">[4] Ver en particular la carta de Marx a Engels del 4 de noviembre de 1864, la carta a Weydemeyer del 29 de noviembre de 1864, y la carta a Kugelmann de ese mismo d\u00eda. Las cartas de Marx y Engels han sido publicadas en italiano en los a\u00f1os cincuenta, por la editorial Rinascita, y republicadas como <em>Carteggio Marx-Engels, <\/em>Editori Riuniti, 1972; en estos \u00faltimos a\u00f1os las ediciones de Lotta Comunista han publicado (tambi\u00e9n con in\u00e9ditos y nuevos apartados de notas) las cartas de los a\u00f1os sesenta y ochenta de los dos fundadores del socialismo cient\u00edfico.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">[5] MEHRING, Franz. <em>Karl Marx<\/em>, de reciente republicaci\u00f3n (2012) para Shake editore. Por ejemplo, en el libro de Mehring no es claro por qu\u00e9 Marx y Engels fueron llamados, en la Liga de los Comunistas, a escribir el <em>Manifiesto. <\/em>Casi parece la petici\u00f3n hecha a dos luminarias: si bien, como ha demostrado Riazanov, esto se debi\u00f3 al intenso trabajo pol\u00edtico de Marx a principios de la d\u00e9cada de 1840, quien jug\u00f3 un papel decisivo en la construcci\u00f3n del grupo que luego dio origen a la Liga de Comunistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(6) Mazzini no particip\u00f3 directamente en la AIT. M\u00e1s: con la creciente influencia de Marx en la Internacional, la distancia que separaba a Marx y Mazzini creci\u00f3: este \u00faltimo, un dem\u00f3crata peque\u00f1oburgu\u00e9s y anticomunista, rechazaba la lucha de clases y, como era de esperar, fue \u00abequidistante\u00bb entre la Comuna obrera de 1871 y la burgues\u00eda que la ahog\u00f3 en sangre.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(7) V\u00e9ase la carta de Marx a Engels del 4 de noviembre de 1864, en <em>Carteggio Marx-Engels<\/em>, ed. Rinascita, 1951, vol. IV, p. 244.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(8) El <em>Discurso<\/em> es publicado en su totalidad en la colecci\u00f3n de textos (en dos vol\u00famenes) editada por G. M. Bravo, <em>La Prima Internazionale<\/em>, vol. I, p. 121 y ss.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(9) Carta de Marx a Engels, 13 de marzo de 1865 (ver nota 4).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(10) Con referencia a Ferdinand Lassalle (1825-1864), entre los protagonistas de la revoluci\u00f3n de 1848, padre del socialismo moderado y reformista alem\u00e1n. En 1863 fund\u00f3 la Asociaci\u00f3n General de Trabajadores Alemanes: ve\u00eda en la lucha por el sufragio universal el objetivo pol\u00edtico y la formaci\u00f3n de asociaciones obreras subvencionadas por el Estado en el coraz\u00f3n del programa econ\u00f3mico. La Asociaci\u00f3n, fuertemente subordinada al bismarckismo, qued\u00f3 fuera de la AIT. Lassalle tambi\u00e9n muri\u00f3 en agosto de 1864 (en un duelo por motivos sentimentales), por lo tanto, poco antes del nacimiento de AIT. En Alemania, su Asociaci\u00f3n (dirigida tras su muerte por Von Schweitzer) ten\u00eda como rival la Uni\u00f3n de Asociaciones Obreras, dirigida por Liebknecht (intelectual) y Bebel (obrero), con quienes Marx entr\u00f3 en contacto, gan\u00e1ndolos para sus propias posiciones. El grupo de Bebel y Liebknecht form\u00f3 en agosto de 1869, en Eisenach, el Partido Obrero Socialdem\u00f3crata, conquistando algunos sectores lassallianos; en mayo de 1875 (en el Congreso de Gotha, al que Marx dedic\u00f3 la famosa <em>Cr\u00edtica al Programa de Gotha<\/em>, que qued\u00f3 como texto interno y se public\u00f3 solo unos quince a\u00f1os despu\u00e9s) se fusionan con lo que queda de los sectores de origen lassalliano. Engels juzg\u00f3 que esta fusi\u00f3n ya llevaba consigo \u00ablas semillas de la escisi\u00f3n\u00bb (ver carta a Bebel, 12 de octubre de 1875). As\u00ed naci\u00f3 lo que se convertir\u00eda en los a\u00f1os siguientes en el partido m\u00e1s importante de la Segunda Internacional: el Partido Socialista Obrero Alem\u00e1n (que a partir de 1890 cambiar\u00e1 su nombre por el de Partido Socialdem\u00f3crata Alem\u00e1n, es decir, SPD).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(11) Sobre el nacimiento de AIT en Italia, v\u00e9ase el informe de Domenico Demarco publicado con el t\u00edtulo \u00abLa fondation de la Premi\u00e8re Internationale a Naples: 1869-1870\u201d [La fundaci\u00f3n de la Primera Internacional en N\u00e1poles: 1869-1870], en p. 285 y ss. de: Aa.Vv., <em>La premi\u00e8re Internationale: l\u2019institution, l\u2019implantation, le rayonnement, Paris 16-18 novembre 1964<\/em> (actas del seminario internacional celebrado en Par\u00eds en 1964, con motivo del centenario del nacimiento de la AIT).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(12) Auguste Blanqui (1805-1881; de ah\u00ed el t\u00e9rmino \u00abblanquistas\u00bb para designar a sus partidarios). Fue un gran revolucionario que pas\u00f3 m\u00e1s de la mitad de su vida en prisi\u00f3n (incluso durante la Comuna estuvo preso, por lo que no pudo participar en ella). Blanqui era, seg\u00fan la definici\u00f3n de Engels (quien tambi\u00e9n lo estimaba), \u00abun revolucionario de una estaci\u00f3n anterior\u00bb. Imbuido de los mitos de la Revoluci\u00f3n Francesa, y en particular de Hebert, jefe de la Comuna de 1793, reduc\u00eda la revoluci\u00f3n a la insurrecci\u00f3n de una <em>elite<\/em> (considerando a los obreros incapaces de liberarse culturalmente en el capitalismo) y reduc\u00eda la insurrecci\u00f3n a las barricadas. El concepto de \u00abdictadura del proletariado\u00bb en Marx debe mucho a la concepci\u00f3n de Blanqui (aunque obviamente Marx le dio un signo diferente), as\u00ed como el leninismo debe mucho (aunque los ha desarrollado en una forma completamente nueva) a los principios blanquistas de \u00abdirecci\u00f3n\u00bb y \u00abcentralismo\u00bb. La socialdemocracia y el estalinismo han devaluado (falsific\u00e1ndola) la gigantesca figura de Blanqui que, en cambio, Marx, muy distante pol\u00edticamente de \u00e9l, no dudaba en definir \u00abla cabeza y el coraz\u00f3n del proletariado franc\u00e9s\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(13) Carta de Marx a Engels, 11 de septiembre de 1867 (ver nota 4).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(14) Sobre Eugene Varlin, ver nuestro art\u00edculo \u00abLa Comuna de Par\u00eds (1871): premisa de la Comuna de Petrogrado (1917)\u00bb, disponible en espa\u00f1ol, en <a href=\"http:\/\/www.litci.org\">www.litci.org<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(15) Carta de Engels a Marx, 11 de febrero de 1870 (ver nota 4).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(16) La estimaci\u00f3n se informa en K. McLellan, <em>Karl Marx<\/em>, Rizzoli, 1976, p. 390 y ss.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(17) V\u00e9ase F. Ricci, <em>cit<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(18) Carta de Marx a Kugelmann, 17 de abril de 1871, en K. Marx, <em>Lettere a Kugelmann<\/em>, Editori Riuniti, 1976, p. 166.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(19) No tenemos forma de volver aqu\u00ed a los errores de la Comuna en la interpretaci\u00f3n que de ella hicieron Marx y Engels, primero, y luego Lenin y Trotsky, despu\u00e9s. Remitimos nuevamente a nuestro ensayo (ver nota 14) que tambi\u00e9n propone, a partir de nuevos materiales, una interpretaci\u00f3n cr\u00edtica del an\u00e1lisis de la Comuna realizado por los marxistas del siglo XIX y principios del siglo XX.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(20) La posici\u00f3n de los anarquistas est\u00e1 bien resumida en la Resoluci\u00f3n del Congreso de Saint-Imier, de septiembre de 1872: \u00abTodo poder pol\u00edtico es fuente segura de depravaci\u00f3n para los gobernantes y causa de servidumbre para los gobernados\u00bb (citado en G. Haupt, L\u2019Internazionale Socialista de la Comune a Lenin, Einaudi, 1978, p. 278).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(21) Carta de Engels a Cuno, 24 de enero de 1872 (ver nota 4).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(22) Carta de Marx a Bolte, 29 de noviembre de 1871 (ver nota 4).<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(23) MEHRING, F. <em>Karl Marx<\/em>, Shake editor, 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(24) No incluimos aqu\u00ed los congresos de anarquistas, de hecho fuera de AIT. Se reunieron en Saint-Imier en setiembre de 1872 (donde rechazaron las deliberaciones de La Haya), luego en Ginebra en 1873, en Bruselas en 1874, en Berna en 1875, en Vervies en 1877. Luego, con el desarrollo del marxismo, su influencia (amplia \u00absolo\u00bb en Espa\u00f1a e Italia) disminuir\u00e1, manteni\u00e9ndose fuerte en el siglo XX solo en Espa\u00f1a (con las desastrosas consecuencias que se conocen para la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola). El resurgimiento hoy de los tard\u00edos nietos de Bakunin en varios pa\u00edses es fruto, lamentablemente, del espacio dejado libre por la crisis del reformismo, espacio que los revolucionarios a\u00fan no han logrado ocupar.\u00a0En cuanto a Bakunin, quien se retir\u00f3 de la vida pol\u00edtica en 1874, muri\u00f3 un par de a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">(25) Carta de Engels a Sorge, 12 de setiembre de 1874, en Marx y Engels, <em>Lettere 1874-1879<\/em>, ed. Lotta Comunista, 2006, p. 35.<\/p>\n<p>Ensayo traducido del original en italiano, publicado en la revista del Partido de Alternativa Comunista (PdAC), <em>Trotskismo Oggi.<\/em><\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa Primera Internacional nos dio un programa y una bandera. La Segunda Internacional permiti\u00f3 que las masas se mantuvieran firmes sobre sus propios pies. 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