{"id":64607,"date":"2021-03-18T07:51:17","date_gmt":"2021-03-18T07:51:17","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=64607"},"modified":"2024-11-03T13:28:27","modified_gmt":"2024-11-03T13:28:27","slug":"la-comuna-de-paris-1871-precursora-de-la-comuna-de-petrogrado-1917","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/la-comuna-de-paris-1871-precursora-de-la-comuna-de-petrogrado-1917\/","title":{"rendered":"La Comuna de Par\u00eds (1871): precursora de la Comuna de Petrogrado (1917)"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Una masacre para borrar el ejemplo de los obreros parisinos<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>Es dif\u00edcil encontrar, en los a\u00f1os que precedieron a la Comuna de Par\u00eds, masacres similares a aquella en la que la burgues\u00eda actu\u00f3 con ferocidad despu\u00e9s de la ca\u00edda del primer gobierno obrero de la historia. Necesitar\u00edamos volver en el tiempo, cuando seis mil esclavos del ej\u00e9rcito de Espartaco fueron crucificados por Crasso en la V\u00eda Apia para que sirviera de ejemplo a los que intentasen rebelarse contra Roma.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Francesco Ricci<\/p>\n<p>Nunca se sabr\u00e1 cu\u00e1ntas fueron, precisamente, las v\u00edctimas. Sabemos, sin embargo, que sobre una poblaci\u00f3n de cerca de dos millones de habitantes, al final faltaban cien mil. Se hicieron fosas y para acelerar el trabajo se usaron ametralladoras. Acabado el ba\u00f1o de sangre, la represi\u00f3n continu\u00f3 con las persecuciones, los procesos, las deportaciones, y con a\u00f1os de calumnias. Toda la prensa burguesa internacional fue utilizada para presentar a los obreros parisinos como v\u00e1ndalos.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 tanto ensa\u00f1amiento? La respuesta la encontramos en una de las importantes cartas que Karl Marx escribi\u00f3 (aquella de abril de 1871, cuando la Comuna comenzaba) al doctor Kugelmann<u>:<\/u> \u201cCualquiera sea el \u00e9xito inmediato, un punto de partida de importancia hist\u00f3rica universal se ha conquistado\u201d<strong>(1). <\/strong>La burgues\u00eda quer\u00eda liquidar este \u201cpunto de importancia hist\u00f3rica\u201d.<\/p>\n<p><strong>Los bolcheviques estudiaron y aprendieron mucho con la Comuna<\/strong><\/p>\n<p>Los bolcheviques, que se preparaban para una nueva revoluci\u00f3n, estudiaron profundamente los acontecimientos de 1871. El estudio de La Comuna fue el centro de toda la preparaci\u00f3n te\u00f3rica de Lenin para Octubre. El \u201ccuaderno azul\u201d de citas de Marx y Engels sobre el Estado (que ser\u00e1 publicado despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n con el t\u00edtulo <em>El<\/em> <em>Estado y la Revoluci\u00f3n<\/em>), que ser\u00e1 la base de las <em>Cartas desde lejos<\/em> con las cuales Lenin busc\u00f3 orientar desde Suiza al grupo dirigente bolchevique, las <em>Tesis de Abril<\/em> y toda la batalla por \u201crearmar\u201d el partido en los fren\u00e9ticos meses de 1917: todo tuvo en el centro el ejemplo de la Comuna.<\/p>\n<p>Como escribe Trotsky (en <em>Lecciones de Octubre<\/em>), sin el estudio de la Comuna \u201cno hubi\u00e9ramos conseguido dirigir la Revoluci\u00f3n de Octubre\u201d. Trotsky escribir\u00e1 sobre la Comuna durante todo el curso de su vida: desde el fundamental \u201cLas lecciones de la Comuna de Par\u00eds\u201d (prefacio de 1921 a un libro de Tal\u00e9s) <strong>(2)<\/strong>, en el cual desarrolla una comparaci\u00f3n entre la Comuna de Par\u00eds, derrotada, y aquella de Petrogrado, victoriosa; hasta un cap\u00edtulo entero de <em>Terrorismo y comunismo<\/em> (escrito durante la guerra civil para defender la dictadura del proletariado de la cr\u00edtica \u201cdemocr\u00e1tica\u201d de Kautsky); y el espl\u00e9ndido <em>Su moral y la nuestra<\/em> (en el cual cita a la Comuna para defender la necesidad del \u201cterror rojo\u201d en la guerra civil rusa).<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor cu\u00e1l escuela pas\u00f3 el proletariado franc\u00e9s?<\/strong><\/p>\n<p>Para estudiar la Comuna, Lenin y Trotsky debieron combatir las falsificaciones que la burgues\u00eda, los reformistas y los anarquistas hab\u00edan creado sobre el tema. Tuvieron que desmentir las visiones de la Comuna como un hecho \u201cespont\u00e1neo\u201d y casual. Un mito alimentado por la historiograf\u00eda burguesa para intentar demostrar que se trataba de un evento que no se repetir\u00eda; pero tambi\u00e9n reforzado por la lectura de los anarquistas que pretend\u00edan, as\u00ed, encontrar la confirmaci\u00f3n de sus teorizaciones sobre la inutilidad de un partido de vanguardia.<\/p>\n<p>En realidad, no hubo nada de casual ni de \u201cespont\u00e1neo\u201d en la Comuna.<\/p>\n<p>Los obreros parisinos llegaron a 1871 con la experiencia de un siglo de revoluciones. En una r\u00e1pida mirada a los datos hist\u00f3ricos, recordar\u00e9 algunos hechos. La Gran Revoluci\u00f3n Francesa de finales de 1700, que expres\u00f3 con el jacobinismo lo m\u00e1ximo que pod\u00eda producir la sociedad burguesa para intentar anular las contradicciones de clase pero en la cual nace un primer programa proletario, expresado por los \u201crabiosos\u201d de Roux y Leclerc, maestros de Babeuf: un movimiento \u2013como dice Marx\u2013 que estaba sin embargo privado todav\u00eda de las bases sociales para crecer; la revoluci\u00f3n de julio de 1830 \u2013en la cual el proletariado tuvo una participaci\u00f3n activa pero subalterna a la burgues\u00eda\u2013, que ayuda a liberarse de Carlos X para implantar una monarqu\u00eda constitucional (Luis Felipe de Orle\u00e1ns); y, principalmente, la revoluci\u00f3n de febrero de 1848, en la cual el proletariado ayuda a la burgues\u00eda a liberarse de Luis de Orle\u00e1ns y cae en la trampa de participar \u2013por primera vez en la historia\u2013 en un gobierno con la burgues\u00eda, con un ministro (Louis Blanc) que deber\u00eda representar a los obreros pero que, en realidad \u2013como sucede hoy cada vez que se constituye un gobierno \u201ccom\u00fan\u201d de las dos clases enemigas\u2013, termina con el desarme de los obreros. Obreros que, finalmente, en junio de 1848 rompen su sometimiento a la burgues\u00eda y se lanzan contra ella con sus fusiles (pagando su falta de preparaci\u00f3n con diez mil muertos). De las barricadas de 1848 surge la figura de Luis Bonaparte quien, con el nombre de Napole\u00f3n III gobernar\u00e1 Francia hasta la v\u00edspera de la Comuna<strong>(3)<\/strong>.<\/p>\n<p>Entonces, los obreros parisinos no llegaron \u201ccasualmente\u201d a la revoluci\u00f3n de 1871. Aprendieron con sus luchas la necesidad de la independencia de su clase de la burgues\u00eda. Sin embargo, desgraciadamente, el proletariado no aprende por s\u00ed solo. Necesita que su experiencia de lucha sea elaborada por aquella memoria permanente que es el partido revolucionario. Sin este partido, los obreros parisinos fueron nuevamente enga\u00f1ados por la burgues\u00eda al final de la guerra franco-prusiana.<\/p>\n<p><strong>La guerra franco-prusiana. Otra traici\u00f3n de la burgues\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>No es este el espacio para profundizar el tema de la guerra franco-prusiana<strong>(4)<\/strong>. Baste decir que la causa real de la guerra fue el intento de Napole\u00f3n III de salir de la crisis de su r\u00e9gimen con lo que esperaba fuese una r\u00e1pida victoria, y la convicci\u00f3n de Bismarck de que su victoria facilitar\u00eda la unificaci\u00f3n de Alemania (que estaba dividida en peque\u00f1os Estados) alrededor de Prusia. La Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores (de ahora en adelante, AIT o Primera Internacional) se pronunci\u00f3 contra la guerra y a favor de la confraternizaci\u00f3n del proletariado de los dos pa\u00edses. Al mismo tiempo, no fue \u201cneutral\u201d ante la guerra iniciada: la posici\u00f3n de Marx y Engels, por su parte, era que una victoria de Prusia facilitar\u00eda la unificaci\u00f3n de la clase obrera alemana en una Alemania unida y abrir\u00eda el camino para la Rep\u00fablica en Francia, liberando a la clase trabajadora del r\u00e9gimen opresivo de Napole\u00f3n III<strong>(5)<\/strong>.<\/p>\n<p>Sus previsiones se confirmaron: en pocas semanas, Francia fue derrotada y una revuelta popular proclam\u00f3 la Rep\u00fablica. Pero los obreros confiaron en la burgues\u00eda, entreg\u00e1ndole el gobierno (primero a Trochu, y, despu\u00e9s del armisticio con los prusianos, en febrero de 1871 a Thiers). El primer acto del nuevo gobierno republicano de Thiers fue hacer un acuerdo con la burgues\u00eda alemana, descargando los costos de la guerra sobre la clase obrera.<\/p>\n<p><strong>Un obst\u00e1culo para la burgues\u00eda: Par\u00eds obrera y armada<\/strong><\/p>\n<p>Pero el complot de las burgues\u00edas francesa y alemana encontr\u00f3 en el camino un obst\u00e1culo gigantesco: los obreros parisinos armados. Exist\u00eda en Francia una milicia, la Guardia Nacional, formada por trabajadores que, agrupados en batallones, peri\u00f3dicamente se dedicaban a ejercicios militares, pagados por el Estado. La Guardia Nacional era una vieja instituci\u00f3n de la revoluci\u00f3n de 1789 y hab\u00eda servido a la burgues\u00eda, desde junio de 1848, para reprimir a los obreros. Pero, en 1871 estaba compuesta casi exclusivamente por trabajadores y no por burgueses. Y desde la constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica se hab\u00eda reorganizado en una Federaci\u00f3n Republicana, con elecci\u00f3n de sus oficiales por la tropa<strong>(6)<\/strong>.<\/p>\n<p>La clase obrera se hab\u00eda reforzado mucho desde los a\u00f1os 1860. Hab\u00eda crecido num\u00e9ricamente y estaba concentrada en algunas f\u00e1bricas: en las astilleros de Par\u00eds trabajaban setenta mil obreros, la f\u00e1brica metal\u00fargica Cail empleaba a tres mil trabajadores, y otras grandes concentraciones obreras estaban en Govin (producci\u00f3n de locomotoras), en la f\u00e1brica de armas del Louvre, y otras. Por lo tanto, eran trescientos mil obreros entrenados y armados que no estaban dispuestos a cumplir la voluntad de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>El intento de Thiers de desarmar a la Guardia Nacional sac\u00e1ndole los ca\u00f1ones y las ametralladoras, abri\u00f3 camino a la insurrecci\u00f3n del 18 de marzo: con una confraternizaci\u00f3n entre la poblaci\u00f3n del distrito de Montmartre (un papel importante, como en febrero de 1917 jugaron las mujeres, entre ellas la profesora Louise Michel) y los soldados. Al gobierno de la burgues\u00eda solo le restaba huir de Par\u00eds y refugiarse en la vecina Versalles, mientras el Comit\u00e9 Central, direcci\u00f3n de la Guardia Nacional, completaba la conquista del poder con la toma indolora del Hotel de Ville (como en 1917 en Rusia, donde la conquista del Palacio de Invierno fue solo el \u00faltimo acto de la revoluci\u00f3n).<\/p>\n<p><strong>La clase obrera en el gobierno<\/strong><\/p>\n<p>Por primera vez en la historia, la clase obrera constitu\u00eda \u201cun gobierno de la clase obrera para la clase obrera\u201d (Marx). Y descubr\u00eda, por decirlo con las palabras que Brecht le hizo pronunciar a Galileo Galilei, que \u201cno existe diferencia entre el cielo y la tierra, escribiendo en su diario: abolido el cielo\u201d. Abolida la necesidad de la burgues\u00eda y de los gerentes de f\u00e1brica, los trabajadores pudieron dirigir las f\u00e1bricas y el Estado, prescindiendo de esos par\u00e1sitos. Gobernar no era m\u00e1s una cuesti\u00f3n reservada al \u201ccielo\u201d burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>Sin embargo, el Comit\u00e9 Central cree (err\u00f3neamente)<strong>(7)<\/strong> que su deber es ceder el poder a una Comuna electa y, por eso, indica nuevas elecciones para formar una asamblea de cerca de noventa miembros, en cuyo interior se constituyeron comit\u00e9s (delineados exactamente como los ministerios del gobierno nacional: Finanzas, Exterior, Educaci\u00f3n, Trabajo, etc., demostraci\u00f3n esta de que la Comuna aspiraba a gobernar toda Francia).<\/p>\n<p>Ese gobierno, que un\u00eda los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, superando la divisi\u00f3n burguesa de los \u00abtres poderes\u00bb, dur\u00f3 solo algunas semanas. Sin embargo, su actividad fue tan intensa que se precisar\u00edan decenas de p\u00e1ginas solo para hacer una lista de sus actividades. La disoluci\u00f3n de la polic\u00eda y la sustituci\u00f3n del ej\u00e9rcito permanente por la milicia obrera (Guardia Nacional), con la destrucci\u00f3n de la m\u00e1quina estatal burguesa (la m\u00e1s grande lecci\u00f3n de la Comuna, seg\u00fan Marx, y que le dio a Lenin el fundamento de todo el trabajo de los bolcheviques: los revolucionarios no se limitar\u00edan a \u201creformar\u201d la m\u00e1quina estatal burguesa, sino deber\u00edan destrozarla, destruirla y sustituirla por la dictadura del proletariado); la asistencia m\u00e9dica gratuita (con aborto libre y gratuito, cosa que a\u00fan hoy no es asumida por muchas rep\u00fablicas burguesas); la jubilaci\u00f3n a los 55 a\u00f1os; la reforma de la escuela a partir de una ense\u00f1anza \u201cpolit\u00e9cnica\u201d, que un\u00eda por primera vez aquello que la burgues\u00eda quer\u00eda ense\u00f1ar por separado a los hijos de la burgues\u00eda y a los hijos de los obreros: las materias \u201chumanistas\u201d y las \u201ccient\u00edficas\u201d y \u201ct\u00e9cnicas\u201d; la separaci\u00f3n del Estado de la Iglesia, con la supresi\u00f3n de los tributos al clero y la expulsi\u00f3n de la religi\u00f3n de la escuela; un inicio de requisiciones de las f\u00e1bricas y la reorganizaci\u00f3n del trabajo obrero bajo control de los trabajadores, reunidos en asambleas para decidir qu\u00e9 y c\u00f3mo producir; la requisici\u00f3n de casas deshabitadas y su asignaci\u00f3n a los sin techo, etc.<\/p>\n<p>Muchas de estas medidas, por el escaso tiempo que los obreros parisinos ten\u00edan a su disposici\u00f3n, quedaron solamente en las intenciones. Pero indican la voluntad de destruir completamente la sociedad burguesa fundando una nueva sociedad, creada por los obreros.<\/p>\n<p>Significativo es el hecho de que en diez semanas de la Comuna se editaron al menos cien peri\u00f3dicos diarios. Las bibliotecas estaban abiertas de noche porque los obreros quer\u00edan apropiarse de la cultura, de la cual hab\u00edan sido alejados por tanto tiempo. Eran tantos los debates que no bastaban las salas para acogerlos (por eso las iglesias les fueron sacadas a los curas y fueron utilizadas para actividades m\u00e1s \u00fatiles que la oraci\u00f3n). Esta experiencia grandiosa fue interrumpida por la entrada de las tropas del gobierno burgu\u00e9s (reconstruidas con la ayuda de Bismarck) que, el 28 de mayo de 1871, derribaron la \u00faltima barricada erigida por los obreros. Una similar vivacidad cultural solo se reencontrar\u00e1 en la historia unos cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, con la nueva \u00e9poca abierta por el gobierno obrero instaurado por la Revoluci\u00f3n de Octubre.<\/p>\n<p><strong>Lecciones y errores de la Comuna en el an\u00e1lisis de Marx y Engels<\/strong><\/p>\n<p>Marx y Engels, que consideraron muy importante esa breve experiencia francesa para insertar su principal lecci\u00f3n (la dictadura del proletariado en la \u201cforma finalmente encontrada\u201d) en todos los textos, no dejaron de hacer cr\u00edticas, identificando los errores y l\u00edmites, forjando una lecci\u00f3n de estrategia y t\u00e1ctica que ser\u00e1 de gran utilidad para los bolcheviques.<\/p>\n<p>Criticaron los errores t\u00e1cticos: no haber atacado el gobierno de Versalles; el ejercicio limitado del \u201cterror rojo\u201d contra los burgueses reaccionarios (los obreros parisinos fueron, seg\u00fan Engels, \u201cexcesivamente afables\u201d). Criticaron los errores program\u00e1ticos: no haber completado la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda, deteni\u00e9ndose en las puertas del Banco Nacional.<\/p>\n<p>Pero en la Comuna, Marx y Engels vieron una gran ense\u00f1anza: la necesidad del proletariado de luchar por la independencia de clase frente a la burgues\u00eda y sus gobiernos, como condici\u00f3n para conquistar, en la lucha de oposici\u00f3n, y despu\u00e9s con la insurrecci\u00f3n, el propio gobierno. Haber dejado de lado esta lecci\u00f3n hist\u00f3rica es la base de toda la \u201cteor\u00eda\u201d del reformismo (continuada por el estalinismo con la participaci\u00f3n en gobiernos de \u201cfrente popular\u201d a partir de 1935).<\/p>\n<p>Sobre la base de esta lecci\u00f3n, Lenin \u201crearmar\u00e1\u201d el Partido Bolchevique con las <em>Tesis de Abril<\/em>, defendiendo la necesidad de no dar ning\u00fan apoyo al gobierno burgu\u00e9s (de \u201cizquierda\u201d) de Kerensky, como premisa previa para conquistar a la mayor\u00eda de los trabajadores pol\u00edticamente activos, para derribar aquel gobierno y construir un gobierno obrero.<\/p>\n<p><strong>\u00bfFue realmente la primera dictadura del proletariado? La revisi\u00f3n de Trotsky<\/strong><\/p>\n<p>En el prefacio de 1891 de <em>La guerra civil en Francia<\/em>, Engels escribe: \u201cMiren la Comuna de Par\u00eds. Esta fue la dictadura del proletariado\u00bb.<\/p>\n<p>En realidad, Engels enfatizaba pol\u00e9micamente un concepto para atacar las tendencias revisionistas que ya se manifestaban en la socialdemocracia alemana. Sin embargo, Marx (incluso en <em>La guerra civil en Francia<\/em>) hablaba m\u00e1s precisamente de una \u201ctendencia\u201d en direcci\u00f3n a la dictadura del proletariado.<\/p>\n<p>Trotsky desarroll\u00f3 este an\u00e1lisis de Marx, haciendo aquello que Nahuel Moreno, justamente, hab\u00eda indicado como una \u201crevisi\u00f3n\u201d del an\u00e1lisis de Marx y Engels; obviamente una revisi\u00f3n en el sentido marxista, es decir, un desarrollo de la concepci\u00f3n marxista sobre sus bases<strong>(8)<\/strong>.<\/p>\n<p>Trotsky, en algunos escritos importantes de los a\u00f1os \u201930, que Moreno cita<strong>(9)<\/strong>, especifica <em>d\u00f3nde<\/em> se encontraba esta \u201ctendencia\u201d o embri\u00f3n de dictadura del proletariado: no en el Consejo de la Comuna (los 90 electos por \u201csufragio universal\u201d en las elecciones realizadas por el Comit\u00e9 Central), sino en el Comit\u00e9 Central de la Guardia Nacional. \u00bfPor qu\u00e9? Porque era en aquella estructura que solo inclu\u00eda a quien se organizaba para la lucha \u2013y no en una asamblea surgida de las elecciones, aun cuando hubieran sido elecciones muy particulares\u2013 que se pod\u00eda ver el primer \u201csoviet\u201d de la historia. Moreno destacaba la importancia de este fragmento de Trotsky: \u201cCuando nosotros decimos <em>Viva la Comuna<\/em>, no nos referimos a la heroica insurrecci\u00f3n ni a las instituciones de la Comuna, es decir, a la municipalidad democr\u00e1tica. Su elecci\u00f3n fue, por otro lado, una estupidez (leer a Marx) y esta estupidez fue posible, de cualquier modo, solo luego de la conquista del poder por parte del Comit\u00e9 Central de la Guardia Nacional, que era el &#8216;comit\u00e9 de acci\u00f3n&#8217; o el soviet en aquella circunstancia\u00bb.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 la dictadura era solo potencial? Porque tambi\u00e9n el \u201csoviet\u201d era solo embrionario. Es decir, porque lo que faltaba en este \u201csoviet\u201d para poder transformarse en el pilar de una real dictadura del proletariado era un partido marxista revolucionario. Trotsky escribe (ya en <em>Las ense\u00f1anzas de la Comuna de Par\u00eds<\/em>, de 1921): \u201cEl Comit\u00e9 Central de la Guardia Nacional ten\u00eda necesidad de ser dirigido\u201d.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, la principal diferencia entre 1871 y 1917: en 1917 exist\u00eda ese partido (el Partido Bolchevique) que, inicialmente minoritario, chocando con las direcciones reformistas (Socialistas Revolucionarios y Mencheviques), lograr\u00e1 la mayor\u00eda en el soviet, transform\u00e1ndolo de sost\u00e9n del gobierno burgu\u00e9s (febrero) en la base del gobierno obrero (octubre). Lenin y Trotsky no exaltaron nunca el soviet en s\u00ed mismo: lo ver\u00e1n como estructura que puede servir a objetivos diversos, en funci\u00f3n de sus direcciones. Por eso, sin contraponer el soviet al partido ni el partido a las masas (m\u00e1s bien Trotsky prefiere utilizar la eficaz met\u00e1fora del pist\u00f3n-partido y el vapor-las masas: dos elementos que se complementan mutuamente), Trotsky individualiza el elemento central en el partido. Es el elemento central, as\u00ed como en una b\u00f3veda hay una piedra que sostiene todas las otras (la \u201cclave de b\u00f3veda\u201d): no las sustituye, pero es la piedra m\u00e1s importante.<\/p>\n<p><strong>El partido es la clave de b\u00f3veda faltante en 1871<\/strong><\/p>\n<p>En Par\u00eds, en 1871, no hab\u00eda un partido como fue el bolchevique.<\/p>\n<p>Marx era consciente de esta falta fundamental y es por eso que r\u00e1pidamente despu\u00e9s de la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica (setiembre de 1870) sugiere a los obreros una actitud de oposici\u00f3n al gobierno burgu\u00e9s, pero no para derribarlo inmediatamente: \u201cUtilicen con calma y resoluci\u00f3n todas las posibilidades ofrecidas por la libertad republicana, para trabajar en su organizaci\u00f3n de clase. Esto les dar\u00e1 nuevas fuerzas herc\u00faleas (&#8230;) para nuestro objetivo com\u00fan, la emancipaci\u00f3n del trabajo\u201d. <strong>(10)<\/strong><\/p>\n<p>En Par\u00eds, en la secci\u00f3n francesa de la Internacional, exist\u00edan diversas corrientes adem\u00e1s de la marxista: proudhonistas, proudhonistas de izquierda (ligados a Bakunin). En la Comuna prevalec\u00edan las posiciones de blanquistas y neojacobinos.<\/p>\n<p><strong>Las tendencias del movimiento obrero en Par\u00eds de 1871<\/strong><\/p>\n<p>Estos nombres dicen poco al lector actual, porque son tendencias ya desaparecidas; y fue la propia experiencia pr\u00e1ctica de la Comuna la que contribuy\u00f3 a su disoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los proudhonistas eran los seguidores de Proudhon (padre del anarquismo y de tantas otras variantes del reformismo que debemos tolerar hasta hoy), contra quienes Marx hab\u00eda chocado durante d\u00e9cadas, y con los cuales hab\u00eda polemizado ya en 1847 con <em>La miseria de la filosof\u00eda<\/em>. Proudhon ya hab\u00eda muerto en la \u00e9poca de la Comuna (muri\u00f3 en 1865), pero su tendencia todav\u00eda era muy fuerte en Francia y fuertes eran sus posiciones contra toda idea de centralismo y de dictadura. La esencia del proudhonismo consist\u00eda, seg\u00fan Marx, en creer poner remedio a los males del capitalismo para asegurar la sobrevivencia del capitalismo, aunque reform\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>Desde su ala izquierda se estaban desarrollando en Francia las posiciones anarquistas de los seguidores de Bakunin. Teorizaban como sujeto revolucionario a la \u201ccanalla\u201d en lugar de la clase obrera, es decir, al subproletariado, y eran sostenedores de la \u201cextinci\u00f3n\u201d inmediata del Estado y adversarios de la dictadura del proletariado. Los bakuninistas sosten\u00edan la \u201cabstenci\u00f3n pol\u00edtica\u201d del proletariado y eran contrarios al concepto de un partido para la conquista del poder, se defin\u00edan \u201cantiautoritarios\u201d y quer\u00edan una Internacional federativa. Eran, en suma, exactamente lo opuesto de los marxistas.<\/p>\n<p>Fuera de la Internacional exist\u00edan adem\u00e1s los neojacobinos, que reivindicaban las posiciones de Robespierre y de Marat y que chocaban, pero en otras ocasiones acordaban, con los blanquistas (que prefer\u00edan referirse a otra figura de la revoluci\u00f3n francesa, Hebert), es decir, los seguidores de Auguste Blanqui, definido por Marx como \u201ccabeza y coraz\u00f3n del proletariado franc\u00e9s\u201d, valiente revolucionario que pas\u00f3 la mitad de su vida en c\u00e1rceles (estaba preso incluso durante la Comuna) y que conceb\u00eda la revoluci\u00f3n como la insurrecci\u00f3n de una elite de revolucionarios (siendo los obreros, seg\u00fan Blanqui, incapaces de liberarse culturalmente en el capitalismo). Seg\u00fan Engels (que incluso ten\u00eda estima por el gran revolucionario franc\u00e9s), Blanqui era \u201cun revolucionario de una \u00e9poca precedente\u201d, ligada al utopismo. Blanquistas y neojacobinos se acercaban m\u00e1s que los proudhonistas a la idea de \u201ccentralizaci\u00f3n\u201d y de \u201cdictadura\u201d de los marxistas (aunque de una forma distorsionada, no sobre la base de la clase), pero subvalorando los aspectos \u201csociales\u201d de la revoluci\u00f3n que, a la inversa, los proudhonistas colocaban en primer lugar (aunque de manera distorsionada).<\/p>\n<p>Resumiendo: las principales corrientes eran cinco: neojacobinos, blanquistas, proudhonistas (federativos), bakuninistas (colectivistas), marxistas. Pero se trata de una clasificaci\u00f3n esquem\u00e1tica ya que los l\u00edmites entre un grupo y el otro no eran claros, dado que frecuentemente formaban grupos transversales (no existiendo verdaderos partidos): en la Internacional hab\u00eda diversos blanquistas (aunque esta corriente no hab\u00eda adherido a la AIT), entre los blanquistas que no eran miembros de la Internacional, hab\u00eda algunos m\u00e1s cercanos a Marx que muchos proudhonistas que formaban parte de la AIT.<\/p>\n<p>Existen varios estudios que han tratado de clasificar a los protagonistas de la Comuna. El m\u00e1s documentado es el de Charles Rihs <strong>(11)<\/strong> que contradice decenas de otros estudios. En realidad, no solo no tenemos (\u00a1incluso hoy!) una documentaci\u00f3n suficiente, pero el ejercicio de \u201cetiquetar\u201d los varios tipos de comuneros es en parte in\u00fatil, en tanto, como coment\u00f3 Engels, la mayor\u00eda de las veces \u201clos unos y los otros hicieron precisamente lo contrario de aquello que prescrib\u00eda la doctrina de su escuela\u201d.<\/p>\n<p>Muchos dirigentes de la Comuna sacaron lecciones de su experiencia, acerc\u00e1ndose al marxismo: diversos dirigentes blanquistas sostuvieron las posiciones de Marx en el Congreso de La Haya <strong>(12)<\/strong>, en el cual la mayor\u00eda marxista expuls\u00f3 de la Internacional a los anarquistas de Bakunin que se obstinaban, a pesar de la Comuna, en negar la necesidad de construir un partido centralizado de la clase obrera para la conquista del poder.<\/p>\n<p>Pero, en aquellos meses, en Francia, los marxistas consecuentes se contaban con los dedos de la mano. Por eso, Marx envi\u00f3 a Par\u00eds a un obrero de la AIT cercano a \u00e9l: Serraillier <strong>(13)<\/strong>.<\/p>\n<p>Desgraciadamente, falt\u00f3 tiempo para construir un partido marxista, porque los tiempos de la crisis revolucionaria fueron decididos por la burgues\u00eda, que atac\u00f3 en marzo, obligando a los obreros a defenderse para no ser desarmados y derrotados.<\/p>\n<p><strong>El rol de la Internacional y el rol de los marxistas<\/strong><\/p>\n<p>El 14 de mayo de 1872 se promulga la ley Dafaure, que proh\u00edbe en Francia cualquier asociaci\u00f3n internacional \u201cque tenga como objetivo promover huelgas, la abolici\u00f3n del derecho de propiedad, de familia, de religi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>El objetivo de la burgues\u00eda francesa era la AIT dirigida por Marx. Y a la AIT la burgues\u00eda le achacaba la \u201cculpa\u201d de haber organizado la Comuna.<\/p>\n<p>\u00bfTuvo realmente ese rol la AIT? Engels lo resume as\u00ed: \u201c(\u2026) la Comuna, desde el punto de vista intelectual, fue absolutamente hija de la Internacional, si bien esta no movi\u00f3 un dedo para hacerla (\u2026) aunque s\u00ed fue, justamente, considerada responsable\u201d<strong>(14)<\/strong>.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa? \u00bfLa Internacional \u201cno movi\u00f3 un dedo\u201d; sin embargo, fue \u201cjustamente considerada responsable\u201d? La contradicci\u00f3n es solo aparente. Engels intenta decir que la Internacional, considerada como el Consejo General dirigido por Marx, tuvo una escasa posibilidad de direcci\u00f3n, no obstante, al mismo tiempo reconoce la importancia que la secci\u00f3n francesa y sus militantes ten\u00edan en la Comuna.<\/p>\n<p>La historiograf\u00eda (incluso marxista), en general se detiene solo en una parte de la afirmaci\u00f3n de Engels (los marxistas eran d\u00e9biles en Par\u00eds) y ha subvalorado ese reconocimiento de \u201cpaternidad\u201d que Engels expresa aqu\u00ed y en otros textos.<\/p>\n<p>Los dirigentes marxistas ligados conscientemente a las posiciones de Marx (y de la mayor\u00eda de la AIT), eran poqu\u00edsimos. Estaba en Par\u00eds Serraillier, un representante directo de la AIT, enviado, como vimos, por Marx. Sin embargo, este zapatero, honesto y fiel, no ten\u00eda una gran formaci\u00f3n y no estaba preparado para analizar completamente la situaci\u00f3n, como se desprende de los informes que enviaba al Consejo General de Londres. Otro de ellos, con el cual Marx pudo contar en Par\u00eds, era el dirigente obrero de origen h\u00fangaro, Leo Frankel. Y basta. Hab\u00eda alg\u00fan otro marxista aislado, por ejemplo, la veintea\u00f1era Elisabeth Dmitrieff, militante de la AIT de origen ruso, alentada por Marx para a ir a Par\u00eds en marzo de 1871, y que se har\u00e1 dirigente de la Uni\u00f3n de Mujeres. Sabemos, luego, que Marx intercambiaba correspondencia tambi\u00e9n con otro dirigente, Eugene Varlin (la m\u00e1s interesante figura de la Comuna) y que escribi\u00f3 varias cartas a Varlin, Serraillier y Frankel, enviadas a trav\u00e9s de un comerciante alem\u00e1n que viajaba entre Londres y Par\u00eds. Sin embargo, la mayor\u00eda de estas cartas se han perdido. Las pocas cartas que quedaron son, sin embargo, significativas. Frankel (encargado de dirigir la Comisi\u00f3n de Trabajo de la Comuna) escribe a Marx (el 25 de abril de 1871): \u201cEstar\u00eda contento si Ud. pudiese, de alg\u00fan modo, ayudarme con su consejo, porque actualmente estoy, por as\u00ed decirlo, solo (&#8230;).\u201d No tenemos la preciosa respuesta de Marx. Sin embargo, tenemos una carta de Marx, escrita el 13 de mayo de 1871, a Frankel y Varlin: \u201cPor vuestra causa, he escrito una centena de cartas a todos los puntos de la tierra donde tenemos relaciones. (&#8230;) Me parece que la Comuna pierde mucho tiempo en peque\u00f1eces y disputas personales. (\u2026) Pero todo esto no importar\u00eda nada si se recuperase el tiempo perdido\u00bb.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 Engels reivindica la \u201cpaternidad\u201d de la AIT sobre la Comuna? Porque, en realidad, la AIT en Francia hab\u00eda creado en los a\u00f1os 1860 una organizaci\u00f3n muy importante. Inicialmente dirigida por representantes proudhoinistas, hab\u00eda visto crecer a su interior a un grupo de j\u00f3venes dirigentes obreros y, entre ellos, especialmente a Varlin, obrero encuadernador, autodidacta. En 1866, en Par\u00eds, la AIT ten\u00eda 600 afiliados; en los inicios de la Comuna ten\u00eda 70.000<strong>(15)<\/strong>. Las otras federaciones, adem\u00e1s de Par\u00eds, estaban en Marsella, Ru\u00e1n, Lyon: es decir, los principales centros de lucha obrera de Francia. La AIT anim\u00f3 todas las luchas importantes y las huelgas de los a\u00f1os 1860, que fueron preparatorias de la Comuna.<\/p>\n<p>El problema es que, habiendo muchos afiliados (aunque frecuentemente se trataba de afiliaciones colectivas), la Internacional no dispon\u00eda de un partido estructurado; incluso faltaba un peri\u00f3dico. Pero no solo eso: la direcci\u00f3n de estos militantes, insertos en las principales luchas pero frecuentemente no organizados entre ellos, estaba compuesta por socialistas no marxistas.<\/p>\n<p>Esto explica por qu\u00e9 Marx intentaba conquistar a Eugene Varlin, que se hab\u00eda transformado, de hecho, en el principal dirigente de la AIT. Se trataba de un militante de gran capacidad organizativa, que trataba de recuperar el tiempo perdido por los viejos dirigentes proudhonistas.<\/p>\n<p>Varlin jugar\u00e1 un rol fundamental en la Comuna. Al ser \u201cministro\u201d de la Comuna (primero de Finanzas y luego de Subsistencia), ser\u00e1 elegido para el Comit\u00e9 Central de la Guardia Nacional (que guiar\u00e1 el 18 de marzo a ocupar la Plaza Vend\u00f4me); inspirar\u00e1 la secci\u00f3n de la AIT; dirigir\u00e1 el trabajo de la C\u00e1mara Sindical; estar\u00e1 entre los principales dirigentes de un embri\u00f3n de partido revolucionario, denominado Delegaci\u00f3n de los Veinte Distritos (distritos son los cuarteles o \u201carrondissements\u201d en los cuales est\u00e1 dividido Par\u00eds). Es significativo el hecho de que tres de estas organizaciones estaban ubicadas en el mismo lugar: el n\u00famero 6 de la Plaza de la Corderie (en Par\u00eds, hoy renombrada como Rue de la Corderie), que era la sede de la C\u00e1mara Sindical, de la Delegaci\u00f3n de los Veinte Distritos y de la secci\u00f3n francesa de la AIT. De lo que podemos entender de las actas de la direcci\u00f3n francesa de la AIT, el debate y la decisi\u00f3n, estaban muchas veces orientados por las intervenciones de Varlin<strong>(16)<\/strong>. Y Varlin siempre fue apoyado por Frankel y Serraillier, ambos marxistas.<\/p>\n<p>Pero Varlin no era marxista, era de origen proudhonista pero se orientaba cada vez m\u00e1s hacia la izquierda. Los historiadores expresan definiciones discordantes: hay quien lo define \u201cproudhonista de izquierda\u201d, quien dice que ten\u00eda relaci\u00f3n con Bakunin (es el caso de Carr) y quienes (Nikolaevskij, y tambi\u00e9n Kaminski)<strong>(17) <\/strong>lo definen \u2013equivocadamente\u2013 como \u201cbakuninista\u201d. En realidad, quien ha indagado m\u00e1s, el historiador Bruhat, ha conseguido cartas que prueban que Bakunin trat\u00f3 de reclutar a Varlin para su secta, contra Marx, pero no lo consigui\u00f3 y se qued\u00f3 muy decepcionado<strong>(18)<\/strong>. Lo que es cierto es que durante la Comuna, Varlin expres\u00f3 posiciones lejanas a las de Bakunin (Varlin pon\u00eda la organizaci\u00f3n de los obreros en el centro de la lucha, y no la conspiraci\u00f3n de la \u201ccanalla\u201d), y tambi\u00e9n estaba lejos de los proudhonistas, tanto que, siendo delegado de Finanzas se enfrent\u00f3 con el dirigente proudhoniano Jourde, porque Varlin (como Marx) habr\u00eda querido que los comuneros se apropiasen del Banco Nacional<strong>(19)<\/strong>.<\/p>\n<p>En suma, Varlin se comport\u00f3 de manera algo diferente de lo que prescribe la doctrina no marxista de la cual proven\u00eda. Como hemos visto, muchos de los dirigentes de la Comuna que sobrevivieron a la masacre, se dispusieron a dar la batalla en la AIT junto con Marx, contra los anarquistas de Bakunin, en el Congreso de La Haya. Probablemente, Varlin habr\u00eda hecho lo mismo, pero fue arrestado (por la denuncia de un cura) y fusilado en Montmartre el 28 de mayo de 1871, despu\u00e9s de haber sustituido a Cluseret (muerto en las barricadas) como \u00faltimo comandante de la defensa obrera.<\/p>\n<p>De cualquier modo, en 1871 los marxistas no dispon\u00edan en Par\u00eds de un partido organizado. Fue la propia experiencia de la Comuna lo que permiti\u00f3 a Marx y Engels vencer la batalla contra los anarquistas de Bakunin en el congreso de La Haya de 1872. En este congreso, que expuls\u00f3 a los anarquistas y decret\u00f3 el cierre de la sede central de la AIT as\u00ed como su traslado a Nueva York, iniciando, de hecho, la disoluci\u00f3n de la Primera Internacional, estalla el \u201cacuerdo ingenuo de todas las fracciones\u201d (en expresi\u00f3n de Engels), sobre el cual estaba conformada la Internacional hasta ese momento. La Comuna demostr\u00f3 que era necesario construir partidos organizados e independientes de la burgues\u00eda, basados en el marxismo, es decir, sobre el programa de la dictadura del proletariado que hab\u00eda hecho su primera prueba en Par\u00eds. Como escribi\u00f3 Engels: \u201cYo creo que la pr\u00f3xima Internacional \u2013luego que los libros de Marx hayan ejercido su influencia por algunos a\u00f1os\u2013 ser\u00e1 puramente comunista y propagar\u00e1 directamente nuestros principios\u201d<strong>(20)<\/strong>. Los \u00faltimos a\u00f1os de vida de Marx y de Engels fueron dedicados a la propia construcci\u00f3n de esta Internacional \u201cpuramente comunista\u201d y de sus partidos en cada pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>Debemos volver a estudiar la Comuna<\/strong><\/p>\n<p>Marx y Engels primero, Lenin y Trotsky despu\u00e9s, estudiaron profundamente la Comuna. Desgraciadamente, dispusieron de una documentaci\u00f3n escasa. La fuente principal de Marx est\u00e1 en las memorias de algunos miembros de la Comuna y, en particular, del libro de Lissagaray, que Marx incluso anim\u00f3 a escribir, y del cual solicit\u00f3 y modific\u00f3 en algunas partes la traducci\u00f3n al alem\u00e1n (mientras, una hija de Marx, Eleanor, trabaj\u00f3 la edici\u00f3n en ingl\u00e9s)<strong>(21)<\/strong>. Lissagaray era un \u00f3ptimo periodista y particip\u00f3 en la defensa de la Comuna, pero su historia (publicada en B\u00e9lgica en 1876) refleja la formaci\u00f3n no marxista del autor, un neojacobino<strong>(22)<\/strong>. Lissagaray minimiza el rol de los dirigentes de la Internacional: dice que en la Comuna electa solo eran 13 (n\u00famero equivocado), pero no dice, n\u00fameros aparte, que ellos desempe\u00f1aron papeles importantes. No solo eso: para desarrollar su pol\u00e9mica contra el proudhonismo, Lissagaray etiqueta como \u201cproudhonista\u201d a todos los dirigentes de la AIT mientras, como hemos visto con Varlin, frecuentemente expresaban posiciones lejanas del proudhonismo.<\/p>\n<p>Lenin se bas\u00f3 en el libro de Lissagaray (una de las pocas fuentes disponibles en su tiempo), y Trotsky utiliz\u00f3 el libro del historiador Claude Tal\u00e9s, quien usa como \u00fanica fuente a Lissagaray y, por esto, enfatiza el aspecto de \u201ccaos\u201d de la Comuna y el peso del proudhonismo, sin individualizar el rol consciente (aunque insuficiente por no estar organizados en el partido) de tantos dirigentes revolucionarios y de los pocos cercanos a Marx.<\/p>\n<p>Lenin y Trotsky queriendo (justamente) subrayar la causa principal de la derrota de la Comuna \u2013es decir, la falta de un partido marxista\u2013 tendieron (equivoc\u00e1ndose) a disminuir el rol de \u201csiembra\u201d que desarroll\u00f3 la AIT en los a\u00f1os 1860 y, privados de documentaci\u00f3n, no escribieron nada sobre el embri\u00f3n de partido que se estaba construyendo en esos meses en Par\u00eds.<\/p>\n<p>Este embri\u00f3n de partido, en cuyo desarrollo jugaron un rol importante Varlin y Frankel, era la Delegaci\u00f3n de los Veinte Distritos. Tanto Lissagaray como Tal\u00e9s le dedicaron muy pocas l\u00edneas. Sin embargo, los documentos encontrados por los historiadores a partir de 1960, provee hoy un marco muy distinto<strong>(23)<\/strong>.<\/p>\n<p>No tenemos aqu\u00ed espacio para profundizar el tema, que amerita otro art\u00edculo. Baste decir que Lissagaray se equivoca dos veces: primero, sosteniendo que la Delegaci\u00f3n (Comit\u00e9 Central Republicano de los Veinte Distritos) no estaba ligada a la AIT, mientras sabemos que sus principales dirigentes eran miembros de la AIT (cincos sobre siete, entre ellos Varlin); segundo, afirma que desapareci\u00f3 antes de que empezara la Comuna, mientras hoy tenemos las actas de las sesiones que tuvieron poco antes de la ca\u00edda de la \u00faltima barricada.<\/p>\n<p>Del Estatuto de la Delegaci\u00f3n<strong>(24)<\/strong> sabemos que para inscribirse eran necesarias tres condiciones: militancia, adhesi\u00f3n a los principios \u201csocialistas revolucionarios\u201d, pago de la cuota. El programa es la \u201cdestrucci\u00f3n revolucionaria\u201d de la democracia parlamentaria burguesa, el reconocimiento \u201ccomo \u00fanico gobierno de la Comuna revolucionaria, emanado de las delegaciones de los grupos socialistas revolucionarios\u201d.<\/p>\n<p>Para la elecci\u00f3n de la Asamblea Nacional (febrero de 1871), la Delegaci\u00f3n presenta un programa y candidatos junto con la secci\u00f3n francesa de la AIT y la C\u00e1mara Federal de la Sociedad Obrera (\u00a1Varlin era el alma de todas estas organizaciones!). El manifiesto electoral afirma que el objetivo es \u201cla organizaci\u00f3n de una rep\u00fablica que le devuelva las f\u00e1brica a los obreros\u201d, realizando as\u00ed \u201cla libertad pol\u00edtica a trav\u00e9s de la igualdad social\u201d.<\/p>\n<p>Cierto es que la Delegaci\u00f3n ten\u00eda en su interior varias corrientes en las cuales estaba dividido el movimiento obrero franc\u00e9s y no hab\u00eda el tiempo para desarrollarse: nace, inmediatamente despu\u00e9s de la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica, el 5 de setiembre de 1870, con una asamblea de 500 obreros parisinos (\u00a1aqu\u00ed estaba Varlin!). Pero en pocas semanas salieron las corrientes m\u00e1s moderadas, y sus documentos fueron, d\u00eda a d\u00eda, cercanos a una posici\u00f3n marxista.<\/p>\n<p>Si, como esperaba Marx, los obreros hubiesen tenido tiempo para \u201ctrabajar en su organizaci\u00f3n de clase\u201d, el curso de la historia hubiera sido diferente. No obstante, es hoy muy cierto que esta organizaci\u00f3n (cuya historia todav\u00eda tenemos indagar) y sus dirigentes, tuvieron un rol central en el desarrollo de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los documentos hist\u00f3ricos de los cuales disponemos hoy confirman, indiscutiblemente, la tesis de fondo de Lenin y Trotsky: sin un partido marxista no existe la posibilidad de una revoluci\u00f3n victoriosa, es decir, de que se desarrolle internacionalmente hacia el socialismo.<\/p>\n<p>Lo que Lenin y Trotsky no sab\u00edan cuando escribieron sobre la Comuna es que el inicio de tal partido ya exist\u00eda, y fue gracias a eso que la Comuna supo llegar tan adelante. Entonces, en 1871 la revoluci\u00f3n fue fruto no de la \u201cespontaneidad\u201d sino de la organizaci\u00f3n de los revolucionarios. Sin embargo, dicha organizaci\u00f3n no tuvo el tiempo para consolidarse en partido marxista; por ello el Comit\u00e9 Central de la Guardia Nacional no fue un verdadero \u201csoviet\u201d y, por eso, la dictadura del proletariado fue en la Comuna solo una tendencia inacabada.<\/p>\n<p>Fue estudiando los resultados y los errores de los valerosos obreros franc\u00e9s que los obreros rusos, dirigidos por el partido de Lenin y Trotsky, pudieron vencer en 1917. Fue el rugido de los ca\u00f1ones de la Comuna de Par\u00eds lo que abri\u00f3 el camino a la Comuna de Petrogrado.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><em>(*) Este art\u00edculo se public\u00f3 por primera vez en <\/em>Marxismo Vivo<em> n.\u00b0 16, 2007. Al revisarlo para esta nueva publicaci\u00f3n, el autor ha realizado correcciones que hacen a una traducci\u00f3n m\u00e1s depurada.<\/em><\/p>\n<p>(1) Carta de Marx a Kugelman, 17 de abril de 1871, en K. Marx, <em>Lettere a Kugelmann<\/em> [<em>Cartas a Kugelmann<\/em>], Editori Riuniti, 1976, p. 166.<\/p>\n<p>(2) Claude Tal\u00e9s, <em>La Commune de Paris<\/em>, 1921, Ed. Spartacus, 1998.<\/p>\n<p>(3) Para profundizar esta situaci\u00f3n son fundamentales dos libros de Marx en los cual se emplea, magistralmente, el m\u00e9todo materialista: <em>Las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850<\/em> y <em>El 18 brumario de Luis Bonaparte<\/em> (existen ediciones en todas las lenguas, e incluso puede encontrarse en el sitio Marxists Internet Archive, www.marxists.org).<\/p>\n<p>(4) Para conocer mejor el asunto, recomendamos la lectura de los tres textos de la AIT escritos por Marx y publicados en varias lenguas con el t\u00edtulo <em>La guerra civil en Francia<\/em>. Muy interesantes son, incluso, los art\u00edculos de Engels (especialista en cuestiones militares) sobre la guerra, publicados en el diario de Londres <em>The Pall Mall Gazette<\/em> (en italiano, <em>Notes sulla guerra franco-prussiana<\/em>, Ed. Lotta Comunista, 1996) de los cuales Trotsky encarg\u00f3 su publicaci\u00f3n en Rusia y los estudi\u00f3 cuando le fue confiada la direcci\u00f3n del Ej\u00e9rcito Rojo.<\/p>\n<p>(5) En la primera declaraci\u00f3n de la AIT escrita por Marx (v. nota 4) se hace un llamado a los obreros alemanes para que no permitieran a Bismarck transformar la guerra en guerra de conquista. Cuando despu\u00e9s en Par\u00eds nace la Rep\u00fablica, en la segunda declaraci\u00f3n condena el objetivo expansionista del gobierno prusiano y hace un llamado a los obreros alemanes para que defiendan la Rep\u00fablica francesa junto a los obreros franceses.<\/p>\n<p>(6) A fines de febrero de 1871, una asamblea de dos mil delegados de batallones de la Guardia Nacional aprueba la constituci\u00f3n de la Federaci\u00f3n Republicana (solo pocos batallones, de cuarteles burgueses, quedaron fuera de esta estructura). El primer punto del programa fue la abolici\u00f3n del ej\u00e9rcito permanente y su sustituci\u00f3n con la milicia de trabajadores. Es la proclamaci\u00f3n de ruptura con el Estado burgu\u00e9s y la voluntad de disolver su \u201cbanda armada\u201d, proclam\u00e1ndose como \u00fanica fuerza armada.<\/p>\n<p>(7) El error de la elecci\u00f3n ser\u00e1 subrayado por Marx en varios textos. Por ejemplo, en una carta a Liebknecht del 6 de abril de 1871 escribe: \u00ab(&#8230;) por no tener la actitud de usurpar el poder, han perdido un tiempo precioso en elegir la Comuna (\u2026) mientras se necesitaba emplearlo para marchar sobre Versalles (\u2026)\u201d. Kautsky agita este juicio, tratando de usar la Comuna \u201cdemocr\u00e1tica\u201d contra la dictadura de los bolcheviques. Lenin y Trotsky le respondieron con dos \u201canti-Kautsky\u201d demostrando que los obreros parisinos estaban en contra de la \u201clegitimidad democr\u00e1tica\u201d burguesa: las elecciones para la Comuna se hicieron, en efecto, con el sufragio universal pero, en los hechos, la burgues\u00eda ya hab\u00eda huido y los pocos burgueses elegidos fueron obligados a renunciar.<\/p>\n<p>(8) Ver <em>La dictadura revolucionaria del proletariado<\/em>, texto escrito en 1978 por Nahuel Moreno en pol\u00e9mica con la revisi\u00f3n (en sentido negativo, en esta ocasi\u00f3n) hecha por Mandel.<\/p>\n<p>(9) Se trata de art\u00edculos y cartas de Trotsky contenidas en el libro, publicado por Pathfinder Press (1977), <em>The crisis of the french section (La crisis de la secci\u00f3n francesa)<\/em>. En realidad en este texto Trotsky trabaja con un concepto que ya hab\u00eda empezado a desarrollar en los a\u00f1os \u201920 en <em>Terrorismo y comunismo<\/em>. Es en este libro (en el cap\u00edtulo VI) que, por primera vez, habla del Comit\u00e9 Central de la Guardia Nacional como del \u201csoviet de aquel per\u00edodo\u201d. El mismo concepto est\u00e1 contenido en <em>Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa<\/em>: \u201cLa Guardia Nacional impulsaba a los obreros a una organizaci\u00f3n armada, casi an\u00e1loga al tipo sovi\u00e9tico, y una direcci\u00f3n pol\u00edtica, representada por el CC de la Guardia Nacional misma\u201d (p. 616 de la edici\u00f3n italiana, Mondadori, 1978).<\/p>\n<p>(10) Ver la segunda declaraci\u00f3n del Consejo General de la Internacional, escrita por Marx (9 de setiembre de 1870). Citada aqu\u00ed de la edici\u00f3n italiana Newton Compton, 1978, p. 83.<\/p>\n<p>(11) Charles Rihs, <em>La Commune de Paris, sa structure et ses doctrines<\/em>, [<em>La Comuna de Par\u00eds, su estructura y sus doctrinas]<\/em>, Ed. Du Seuil, 1973. Seg\u00fan Rihs, entre los cerca de 90 elegidos, 40 eran neojacobinos (Delescluze, etc.); 15 eran blanquistas (Rigault, Protot, Flourens, los miemrbos de la AIT Duval y Vaillant, etc.); 23 eran miembros de la AIT (Frankel, Varlin, Vaillant, Malon, Serraillier, Longuet, etc.). En cambio, seg\u00fan un estudio de Jean Maitron (<em>Hommes et femmes de la Commune <\/em>[<em>Hombres y mujeres de la Comuna, <\/em>publicado en la revista <em>La Commune<\/em>, N.\u00b0 3, 1976) sobre 89 miembros del Consejo de la Comuna, 45 eran militantes de la AIT. Otros autores hablan de 30 miembros de la AIT: las cifras son distintas en cada estudio.<\/p>\n<p>(12) Los blanquistas sobrevivientes de la masacre se refugiaron en Londres, reagrup\u00e1ndose alrededor de Emile Eudes, condenado a muerte en ausencia, en Versalles. Vaillant y otros entraron al Consejo General de la AIT, sosteniendo las posiciones de Marx contra Bakunin y Guillaume.<\/p>\n<p>(13) Marx escribe a Engels sobre la misi\u00f3n que le ha encomendado a Serraillier, en una carta del 6 de setiembre de 1870 (VI volumen del <em>Cartas de Marx-Engels<\/em>, Edizioni Rinascita, 1953, pp. 146-147).<\/p>\n<p>(14) Carta de Engels a Sorge, 12 de setiembre de 1874, en Marx y Engels, <em>Lettere del 1874-1879<\/em> [<em>Cartas de 1874-1879<\/em>], Ed. Lotta Comunista, 2006, p. 35.<\/p>\n<p>(15) Estos datos, basados sobre muchas fuentes, son citados en el libro de Rihs (v. nota 11).<\/p>\n<p>(16) En el sitio: http:\/\/gallica.bnf.fr\/ se encuentran decenas de libros sobre la Comuna para descargar gratuitamente (en franc\u00e9s). En particular, es importante <em>Les s\u00e9ances officielles de l&#8217;Internationale \u00e0 Paris pendant le si\u00e8ge et pendant la Commune<\/em> (1872).<\/p>\n<p>(17) Los libros citados son: E.H. Carr, <em>Bakunin<\/em>, The Macmillan Press, 1975; B. Nikolaevskij, <em>Karl Marx<\/em>, 1937, Ed. Einaudi, 1969; H. E. Kaminski, <em>Bakunin<\/em>, 1938, Ed. Graphos, 1999.<\/p>\n<p>(18) Jean Bruhat, <em>Eugene Varlin<\/em>, Editeurs Fran\u00e7ais R\u00e9unis, 1975. Bruhat coloca pruebas del intento de Bakunin de hacer adherir a Varlin a su organizaci\u00f3n y, lo que fue una tentativa fallida, hacerle suscribir a Varlin un ataque contra Marx (pp. 146-147 de la biograf\u00eda). Bruhat cita despu\u00e9s una importante carta de Bakunin (del 7 de julio de 1870) en la cual el dirigente anarquista escribe: \u201c(Varlin) es una excelente y \u00fatil figura, pero est\u00e1 lejos de ser absolutamente nuestro\u201d.<\/p>\n<p>(19) Habla de esto otro bi\u00f3grafo (Paul Lejune, <em>Eug\u00e8ne Varlin, Pratique militante e \u00e9crits d\u2019un ouvrier communard \u2013Eug\u00e9ne Varlin. Pr\u00e1ctica militante y escritos de un obrero de la Comuna<\/em>, Ed. Maspero, 1977) que revela el desacuerdo entre Varlin y Jourde sobre cuestiones de la Banca. Interesante es, incluso, la biograf\u00eda m\u00e1s reciente: Michele Cordillot, <em>Eugene Varlin, chronique d\u2019un espoir assassin\u00e9 \u2013Eugene Varlin, cr\u00f3nica de una esperanza asesinada<\/em>, Les Editions Ouvri\u00e8res, 1991.<\/p>\n<p>(20) Engels, v. nota 14.<\/p>\n<p>(21) V. Yvonne Kapp: <em>Eleanor Marx<\/em> Einaudi, 1977, vol. I, pp. 158-162.<\/p>\n<p>(22) Para conocer la figura de Lissagaray, ver Ren\u00e9 Bidouze, <em>Lissagaray, la plume et l\u2019\u00e9p\u00e9e \u2013Lissagaray, la pluma y la espada<\/em>, Les Editions Ouvri\u00e8res, 1991.<\/p>\n<p>(23) Para profundizar el tema, es fundamental un libro editado en 1960: Jean Dautry y Lucien Scheler, <em>Le Comit\u00e9 Central R\u00e9publicain des vingt arrondissements de Paris \u2013El Comit\u00e9 Central Republicano de los veinte distritos de Par\u00eds<\/em>, Editions Sociales, 1960. Dautry es, incluso, autor con Bruhat y Tersen (todos, por supuesto, de orientaci\u00f3n estalinista) del m\u00e1s documentado estudio sobre la Comuna: <em>La Commune de 1871<\/em>, Editions Sociales, 1970.<\/p>\n<p>(24) Del libro de Dautry y Scheler (v. nota 23).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una masacre para borrar el ejemplo de los obreros parisinos Es dif\u00edcil encontrar, en los a\u00f1os que precedieron a la Comuna de Par\u00eds, masacres similares a aquella en la que la burgues\u00eda actu\u00f3 con ferocidad despu\u00e9s de la ca\u00edda del primer gobierno obrero de la historia. 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