{"id":64235,"date":"2020-12-21T10:42:13","date_gmt":"2020-12-21T10:42:13","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=64235"},"modified":"2024-11-03T13:28:42","modified_gmt":"2024-11-03T13:28:42","slug":"diez-anos-de-revoluciones-en-el-mundo-arabe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/diez-anos-de-revoluciones-en-el-mundo-arabe\/","title":{"rendered":"Diez a\u00f1os de revoluciones en el mundo \u00e1rabe"},"content":{"rendered":"<p><em>El 17 de diciembre de 2010, el vendedor de frutas de 25 a\u00f1os de edad Mohamed Bouazizi atiz\u00f3 fuego en su propio cuerpo, en protesta contra la confiscaci\u00f3n de sus manzanas y la corrupci\u00f3n policial en la ciudad rural de Sidi Bouzid, en el interior de T\u00fanez.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Fabio Bosco<\/p>\n<p>En pocos d\u00edas, las protestas se extendieron a todo el pa\u00eds, incluyendo la capital T\u00fanez, exigiendo el fin del r\u00e9gimen del dictador Ben Ali, que cay\u00f3 el 14 de enero de 2011.<\/p>\n<p>El 25 de enero de 2011 fue la vez de la juventud obrera y popular egipcia para iniciar las protestas en la ahora ic\u00f3nica Plaza Tahrir, en El Cairo. La consigna \u201cEl pueblo quiere el fin del r\u00e9gimen\u201d se uni\u00f3 a la reivindicaci\u00f3n de \u201cpan, libertad y justicia social\u201d. El 11 de febrero de 2011, el dictador Hosni Mubarak es apartado, una junta militar asume el poder y la revoluci\u00f3n obrera y popular contin\u00faa, luego de arrancar su derecho de manifestarse.<\/p>\n<p>A lo largo de los meses siguientes ocurrieron protestas en todos los pa\u00edses \u00e1rabes, excepto en Qatar, incluso en tierras bajo brutal ocupaci\u00f3n militar, como es el caso de Palestina, con la participaci\u00f3n de \u00e1rabes y de otras nacionalidades como los Amazigh presentes en Marruecos, en Argelia y en Libia, y los kurdos presentes en el Kurdist\u00e1n sirio, iraqu\u00ed, turco e iran\u00ed.<\/p>\n<p>De esta ola de protestas, algunas se transformaron en verdaderas revoluciones. Adem\u00e1s de T\u00fanez y de Egipto, ese fue el caso de Libia, de Siria, de Yemen y de Bahrein.<\/p>\n<p>Eso todo en una regi\u00f3n compuesta por 22 pa\u00edses que adem\u00e1s de constituir hist\u00f3ricamente un \u00e1rea de tr\u00e1nsito entre Europa y Asia, tambi\u00e9n posee casi la mitad de todas las reservas conocidas de petr\u00f3leo y gas natural, adem\u00e1s de otras riquezas, que la convirtieron en un blanco permanente de potencias extranjeras a lo largo de los siglos.<\/p>\n<p><strong>Intifah, la crisis<\/strong> <strong>econ\u00f3mica de 2007-2008 y el neocolonialismo<\/strong><\/p>\n<p>El desempleo cr\u00f3nico, el aumento de la pobreza y la falta de libertades democr\u00e1ticas est\u00e1n entre las razones inmediatas para esta oleada revolucionaria.<\/p>\n<p>Por detr\u00e1s de estas, hay cuestiones estructurales.<\/p>\n<p>La primera de ellas es la llamada Intifah (abertura). Anunciada por el ex presidente egipcio Anwar Sadat en 1974, ella represent\u00f3 un cambio del modelo capitalista.<\/p>\n<p>El ex presidente Abdel Nasser aplic\u00f3 un modelo capitalista desarrollista basado en grandes empresas nacionalizadas para promover la sustituci\u00f3n de importaciones por la producci\u00f3n nacional. Ese modelo era denominado \u201csocialismo \u00e1rabe\u201d.<\/p>\n<p>Sadat termin\u00f3 con ese modelo desarrollista y aplic\u00f3 la receta neoliberal del FMI, con la abertura del mercado, privatizaciones, reducci\u00f3n de gastos p\u00fablicos, reversi\u00f3n de la reforma agraria, y flexibilizaci\u00f3n de salarios y de derechos laborales para atraer inversiones extranjeras. M\u00e1s all\u00e1 de eso, acab\u00f3 con la cooperaci\u00f3n estrat\u00e9gica con la URSS y la inici\u00f3 con los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Ese cambio de modelo promovi\u00f3 un asalto a las condiciones de vida de los trabajadores y el pueblo en general.<\/p>\n<p>Luego de su adopci\u00f3n en Egipto, la Intifah fue aplicada en varios otros pa\u00edses de la regi\u00f3n a lo largo de los a\u00f1os y se torn\u00f3 modelo de los programas de ajuste econ\u00f3mico del FMI en los a\u00f1os 1980 en todo el mundo. Los dem\u00e1s reg\u00edmenes nacionalistas \u00e1rabes tambi\u00e9n, uno a uno, se asociaron y pasaron a ser agentes del orden imperialista en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>La otra cuesti\u00f3n fue la crisis econ\u00f3mica mundial de 2007-2008 en los Estados Unidos, Europa y Jap\u00f3n, que tambi\u00e9n afect\u00f3 a los pa\u00edses \u00e1rabes, particularmente en cuanto al precio de los alimentos b\u00e1sicos: el trigo y el arroz.<\/p>\n<p>Est\u00e1 tambi\u00e9n la cuesti\u00f3n del neocolonialismo, que impuso una inserci\u00f3n subordinada de la regi\u00f3n a la divisi\u00f3n mundial del trabajo y al orden mundial capitalista. La mayor\u00eda de los pa\u00edses se encontraba bajo el \u00e1rea de influencia del imperialismo estadounidense. Las excepciones son T\u00fanez, Argelia y Marruecos, bajo la hegemon\u00eda del imperialismo franc\u00e9s; Libia, bajo la hegemon\u00eda del imperialismo italiano; y Siria, bajo hegemon\u00eda rusa. Esta condici\u00f3n semicolonial implica la profundizaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n de los trabajadores, la aprehensi\u00f3n del producto del trabajo por las empresas transnacionales, adem\u00e1s de la opresi\u00f3n del pueblo en general.<\/p>\n<p>Por fin, la derrota pol\u00edtico-militar de las invasiones americanas en Afganist\u00e1n y en Irak ampliaron el sentimiento antiimperialista de las masas y dificulta hasta hoy cualquier tipo de intervenci\u00f3n imperialista, sea ella pol\u00edtica o militar.<\/p>\n<p><strong>Primavera o revoluci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La fuerza y la extensi\u00f3n de esas revoluciones suscitaron una serie de debates. En este art\u00edculo trataremos de uno de ellos, relativo a la naturaleza de esa ola revolucionaria.<\/p>\n<p>El imperialismo y sus ide\u00f3logos y sus medios propagan la supuesta incompatibilidad de la cultura \u00e1rabe y\/o isl\u00e1mica con los valores democr\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Esa ideolog\u00eda siempre estuvo puesta al servicio de legitimar el apoyo de las diferentes potencias imperialistas a los reg\u00edmenes dictatoriales, mon\u00e1rquicos o republicanos en los pa\u00edses \u00e1rabes.<\/p>\n<p>El estallido de centenas de millares de \u00e1rabes en las calles de las principales ciudades de la regi\u00f3n exigiendo libertad y el fin del r\u00e9gimen demostr\u00f3 que no eran los trabajadores y el pueblo los que gustaban de dictaduras sino s\u00ed las burgues\u00edas y sus socios imperialistas.<\/p>\n<p>A pesar de que los pueblos \u00e1rabes y sus activistas denominaron revoluciones a esos levantes, los medios occidentales adoptaron otra nomenclatura: la primavera \u00e1rabe. Esta simp\u00e1tica denominaci\u00f3n diluy\u00f3 el contenido de transformaci\u00f3n radical de esas revoluciones que amenazan no solo a las dictaduras y el orden regional imperialista sino, tambi\u00e9n, pueden influenciar el surgimiento de movimientos similares en todo el mundo. Primavera tambi\u00e9n evoca la idea de temporalidad, de duraci\u00f3n limitada, como la Primavera de los Pueblos de 1848, pero que no fue el caso de las revoluciones en cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Una de las mejores definiciones de revoluci\u00f3n fue dada por el revolucionario ruso Le\u00f3n Trotsky en el pr\u00f3logo de su obra <em>Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa<\/em>. En nuestra opini\u00f3n, esa definici\u00f3n de revoluci\u00f3n representa el contenido de las revoluciones \u00e1rabes:<\/p>\n<p><em>El rasgo caracter\u00edstico m\u00e1s indiscutible de las revoluciones es la intervenci\u00f3n directa de las masas en los acontecimientos hist\u00f3ricos. En tiempos normales, el Estado, sea mon\u00e1rquico o democr\u00e1tico, est\u00e1 por encima de la naci\u00f3n; la historia corre a cargo de los especialistas de este oficio: los monarcas, los ministros, los bur\u00f3cratas, los parlamentarios, los periodistas. Pero en los momentos decisivos, cuando el orden establecido se hace insoportable para las masas, estas rompen las barreras que las separan de la palestra pol\u00edtica, derriban a sus representantes tradicionales y, con su intervenci\u00f3n, crean un punto de partida para el nuevo r\u00e9gimen. Dejemos a los moralistas juzgar si esto est\u00e1 bien o mal. A nosotros nos basta con tomar los hechos tal como nos los brinda su desarrollo objetivo. La historia de las revoluciones es para nosotros, por encima de todo, la historia de la irrupci\u00f3n violenta de las masas en el gobierno de sus propios destinos<\/em>[1].<\/p>\n<p><strong>Revoluci\u00f3n o contrarrevoluci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Otro debate ocurri\u00f3 entre las filas de la llamada izquierda mundial. La mayor\u00eda de las organizaciones de izquierda, en particular las de matriz estalinista e neoestalinista, salieron en defensa de los viejos reg\u00edmenes oriundos del nacionalismo \u00e1rabe, como el libio y el sirio, y denominaron los levantes obreros y populares de contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como regla, esas organizaciones desprecian el protagonismo de las masas \u00e1rabes y atribuyen los levantes a la conspiraci\u00f3n imperialista o isl\u00e1mica.<\/p>\n<p>Un ejemplo concreto fue la tentativa de esas organizaciones de izquierda de asociar la revoluci\u00f3n siria con el grupo autodenominado Estado Isl\u00e1mico (Daesh), organizaci\u00f3n de extrema derecha de origen iraqu\u00ed que reuni\u00f3 integrantes de todo el mundo y se dedic\u00f3 prioritariamente a atacar las zonas liberadas bajo control del Ej\u00e9rcito Libre de Siria y, posteriormente, las ciudades kurdas en Siria.<\/p>\n<p>Hubo tambi\u00e9n organizaciones de la izquierda trotskista, como el PTS argentino, que no apoyaron las revoluciones \u00e1rabes y, por lo tanto, objetivamente, quedaron del lado de los dictadores y del imperialismo.<\/p>\n<p>Reproducimos abajo fragmentos de dos art\u00edculos de periodistas marxistas vinculados a la Liga Internacional de los Trabajadores (Cuarta Internacional) que debaten esta cuesti\u00f3n:<\/p>\n<p><strong><em>El caso libio<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En este art\u00edculo \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la revoluci\u00f3n y d\u00f3nde la contrarrevoluci\u00f3n en Libia?\u201d, la LIT-CI explica su posici\u00f3n:<\/p>\n<p><em>Desde la LIT, por el contrario, sostuvimos desde el comienzo que en Libia se estaba dando una revoluci\u00f3n popular y antiimperialista, pues enfrentaba a<\/em> <em>la dictadura sanguinaria de Gadafi, uno de los principales agentes del imperialismo en la regi\u00f3n. Coherentemente con esta caracterizaci\u00f3n de d\u00f3nde estaba la revoluci\u00f3n y d\u00f3nde la contrarrevoluci\u00f3n, nos colocamos al lado de las masas libias y saludamos como una tremenda conquista democr\u00e1tica la destrucci\u00f3n del r\u00e9gimen gadafista y el ajusticiamiento del dictador a manos de las milicias populares. (\u2026)<\/em><\/p>\n<p><em>Con la misma fuerza, tambi\u00e9n desde el primer momento, denunciamos a la intervenci\u00f3n imperialista de la OTAN como contrarrevolucionaria. Levantando la consigna \u201cNo a la OTAN, Fuera Gadafi\u201d, explicamos que la contradicci\u00f3n expresada en que la intervenci\u00f3n imperialista se haya ubicado durante la guerra civil en el mismo campo militar de las masas armadas y en contra de su agente, Gadafi, se deb\u00eda a la dificultad pol\u00edtica que tiene actualmente el imperialismo para invadir de forma directa con sus tropas y a que se vio obligado a intervenir por dentro de un levantamiento armado para disputarlo y derrotarlo, tarea primordial que Gadafi demostr\u00f3 ser incapaz de cumplir, convirti\u00e9ndose as\u00ed en un elemento descartable<\/em>[2].<\/p>\n<p><strong><em>El caso sirio<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En el art\u00edculo \u201cExigir o no armas del imperialismo\u201d, el periodista marxista Daniel Sugasti explica la posici\u00f3n de la LIT-CI:<\/p>\n<p><em>\u2026 <\/em><em>la LIT-CI plantea la necesidad de desarrollar una pol\u00edtica de amplia solidaridad internacional con la causa del pueblo sirio. Esto significa, concretamente, una campa\u00f1a de ayuda, incondicional y en todos los sentidos, por la victoria militar rebelde.<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed, sostenemos que una tarea imperiosa es impulsar la m\u00e1s amplia movilizaci\u00f3n para exigir en nuestros pa\u00edses y a todos los gobiernos del mundo, incluidos los de los pa\u00edses imperialistas, el env\u00edo inmediato de modernas armas pesadas, medicamentos y todo tipo de ayuda material para las milicias rebeldes del ELS y los Comit\u00e9s de Coordinaci\u00f3n Locales, sin condiciones de ninguna naturaleza.<\/em><\/p>\n<p><em>Nuestra exigencia de armas no incluye a las brigadas ligadas a\u00a0Al Qaeda\u00a0y al\u00a0Estado Isl\u00e1mico de Irak y el Levante, cuya visi\u00f3n sectaria y confesional-religiosa del conflicto las llev\u00f3 a romper el frente militar contra la dictadura y, en varias zonas, comenzaron a atacar milicias kurdas y del ELS, actuando como \u201cquinta columna\u201d del r\u00e9gimen. (\u2026)<\/em>[3].<\/p>\n<p><strong>Partido revolucionario, el gran ausente<\/strong><\/p>\n<p>La fuerza de las revoluciones golpe\u00f3 los reg\u00edmenes en toda la regi\u00f3n, pero de las reivindicaciones por pan, libertad y justicia social, solo la revoluci\u00f3n tunecina conquist\u00f3 libertades democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Hubo en T\u00fanez un cambio de r\u00e9gimen pol\u00edtico, de bonapartista a democr\u00e1tico-burgu\u00e9s, que no desmantel\u00f3 los servicios de inteligencia ni afect\u00f3 la estructura capitalista del pa\u00eds. Dos coaliciones electorales burguesas se relevan en el poder sin proveer cualquier soluci\u00f3n a la pobreza y el desempleo, con flexibilizaci\u00f3n de los derechos laborales, y corte de inversiones p\u00fablicas en educaci\u00f3n y salud.<\/p>\n<p>En Egipto, en medio de un levante popular contra el presidente electo Mohammad Morsi, los militares tomaron el poder y restauraron el viejo r\u00e9gimen sobre la base de masacres como la de Rabaa al-Adawiy y la represi\u00f3n generalizada. Vale recordar que la revoluci\u00f3n egipcia consigui\u00f3 levantar el cerco criminal a los palestinos en la Franja de Gaza por treinta meses, entre 2011 y 2013, adem\u00e1s de promover una ocupaci\u00f3n de la embajada israel\u00ed en El Cairo.<\/p>\n<p>En Libia, el Estado libio y sus fuerzas armadas fueron desmantelados, pero hoy el poder est\u00e1 en disputa entre dos fracciones burguesas proimperialistas.<\/p>\n<p>En Bahrein, las fuerzas armadas sauditas invadieron el sultanato y ahogaron en sangre la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>En Yemen, el r\u00e9gimen en la pr\u00e1ctica fue desmantelado. La regi\u00f3n m\u00e1s rica del pa\u00eds, el norte, est\u00e1 bajo el control de las milicias houthis, que son apoyadas por el r\u00e9gimen iran\u00ed y est\u00e1n bajo intenso bombardeo de las fuerzas armadas sauditas hace cinco a\u00f1os. En el sur, las milicias separatistas del Consejo Transicional Meridional (STC) tienen el control, apoyadas por los Emiratos \u00c1rabes Unidos. El presidente \u201creconocido\u201d por la comunidad internacional y apoyado por Arabia Saudita, Abd Rabbuh Mansur Hadi, vive en el exilio con pocas milicias leales.<\/p>\n<p>En Siria, el debilitado r\u00e9gimen assadista gobierna un pa\u00eds con \u00e1reas enteras destruidas, la econom\u00eda en harapos y el racionamiento de pan. Es apoyado por las fuerzas militares de Rusia y las milicias pro Ir\u00e1n. Milicias kurdas y tropas americanas controlan cerca de 25% del territorio sirio en el nordeste del pa\u00eds. Por fin, las fuerzas turcas controlan una extensa franja fronteriza, adem\u00e1s de las provincias septentrionales de Idlib y Afrin.<\/p>\n<p>En medio de este escenario en el cual las fuerzas de la contrarrevluci\u00f3n (reg\u00edmenes \u00e1rabes y potencias regionales e imperialistas) no economizan esfuerzos para destruir las revoluciones, en diciembre de 2018 explot\u00f3 una segunda ola de revoluciones a partir del Sud\u00e1n, y despu\u00e9s Argelia, Irak y el L\u00edbano.<\/p>\n<p>Por un lado, las revoluciones enfrentan enormes obst\u00e1culos para imponerse. Por otro lado, las fuerzas de la contrarrevoluci\u00f3n no consiguen estabilizar la situaci\u00f3n, sea por la v\u00eda militar, sea por la v\u00eda de las concesiones econ\u00f3micas, que est\u00e1n a\u00fan m\u00e1s distantes debido a la pandemia de coronavirus y la subsecuente recesi\u00f3n mundial.<\/p>\n<p>Entre las debilidades de las revoluciones, la principal es la ausencia de un partido revolucioanrio implantado en los lugares de trabajo y en los barrios populares. Un partido que construyese una alternativa independiente de los trabajadores en Libia y en T\u00fanez contras las dos coaliciones burguesas. Un partido que alertase a la juventud y a los trabajadores egipcios que el pueblo y el ej\u00e9rcito no son una \u00fanica mano. Un partido que fuese una alternativa a las direcciones del Consejo y despu\u00e9s a la coalici\u00f3n de la oposici\u00f3n siria y el PYD, que defendiese la unidad de las fuerzas de la revoluci\u00f3n siria y kurdas contra Assad. Un partido que uniese la resistencia palestina a las revolucoiones \u00e1rabes en una \u00fanica lucha contra el Estado de Israel, los reg\u00edmenes \u00e1rabes y el imperialismo.<\/p>\n<p>La Liga Internacional de los Trabajadores (Cuarta Internacional) apoy\u00f3 y contin\u00faa apoyando todas las luchas, protestas y revoluciones obreras y populares en el mundo \u00e1rabe. Para la LIT-CI, la lucha contra los reg\u00edmenes dictatoriales y por las libertades democr\u00e1ticas deben ser encaradas como parte de un programa obrero y socialista que tenga como objetivo la toma del poder por la clase trabajadora para que sean atendidas no solo las reivindicaciones democr\u00e1ticas sino principalmente, las reivindicaciones obreras contra el capitalismo. Y llama a los\/las activistas a unirse cono nosotros para construir partidos revolucionarios en todos los pa\u00edses \u00e1rabes.<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p>[1] <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/1932\/histrev\/tomo1\/prologo.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/1932\/histrev\/tomo1\/prologo.htm<\/a>, consultado 18\/12\/2020.-<\/p>\n<p>[2] <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/idonde-esta-la-revolucion-y-donde-la-contrarrevolucion-en-libia\/\">https:\/\/litci.org\/es\/idonde-esta-la-revolucion-y-donde-la-contrarrevolucion-en-libia\/<\/a>, 13\/12\/2011.-<\/p>\n<p>[3] <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/exigir-o-no-armas-al-imperialismo\/\">https:\/\/litci.org\/es\/exigir-o-no-armas-al-imperialismo\/<\/a>, 18\/10\/2015.-<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 17 de diciembre de 2010, el vendedor de frutas de 25 a\u00f1os de edad Mohamed Bouazizi atiz\u00f3 fuego en su propio cuerpo, en protesta contra la confiscaci\u00f3n de sus manzanas y la corrupci\u00f3n policial en la ciudad rural de Sidi Bouzid, en el interior de T\u00fanez.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":64238,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2784,8349,2726,6482,6883,5435,2727,6282,2713,2715,2733],"tags":[14759,8756,3035,2817,6772,9500,5570,5479],"class_list":["post-64235","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-medio-oriente","category-debates","category-egipto","category-historia","category-kurdistan","category-libano","category-libia","category-marruecos","category-palestina","category-siria","category-tunez","tag-dictaduras-arabes","tag-fabio-bosco","tag-imperialismo-2","tag-medio-oriente-2","tag-primavera-arabe","tag-regimenes-arabes","tag-revolucion-y-contrarrevolucion","tag-revoluciones-arabes"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/AP_110129122989-e1521900457581.jpg?fit=1960%2C1228&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/AP_110129122989-e1521900457581.jpg?fit=1960%2C1228&ssl=1","categories_names":["Debates","Egipto","Historia","Kurdist\u00e1n","L\u00edbano","Libia","Marruecos","Medio Oriente","Palestina","Siria","T\u00fanez"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64235","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64235"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64235\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64240,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64235\/revisions\/64240"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64238"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64235"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64235"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64235"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}