{"id":64098,"date":"2020-12-03T11:17:58","date_gmt":"2020-12-03T11:17:58","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=64098"},"modified":"2024-11-03T13:28:45","modified_gmt":"2024-11-03T13:28:45","slug":"el-materialismo-dialectico-y-ecologico-de-engels","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/el-materialismo-dialectico-y-ecologico-de-engels\/","title":{"rendered":"El materialismo dial\u00e9ctico y ecol\u00f3gico de Engels"},"content":{"rendered":"<p><em>Es innegable que Marx nutr\u00eda una profunda curiosidad sobre el desarrollo de las ciencias de su tiempo, no solamente de las ciencias naturales como de las ciencias humanas, lo que qued\u00f3 evidente en su cuaderno de estudios sobre Lewis Henry Morgan, que acab\u00f3 torn\u00e1ndose la materia prima del libro <\/em>El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, <em>escrito en 1884 por Friedrich Engels (1820-1895). No obstante, fue el propio Engels quien m\u00e1s dedic\u00f3 atenci\u00f3n a los problemas de las ciencias y de la relaci\u00f3n entre el ser humano y la naturaleza bajo el prisma del materialismo dial\u00e9ctico, mientras Marx se encontraba absorbido por su investigaci\u00f3n en econom\u00eda pol\u00edtica, desvelando los engranajes de la explotaci\u00f3n capitalista.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Jeferson Choma<\/p>\n<p>Y ambos trabajaron juntos en un proyecto de organizaci\u00f3n independiente del movimiento obrero, sobre la base de un programa revolucionario, que se manifest\u00f3 en iniciativas como la elaboraci\u00f3n del <em>Manifiesto del Partido Comunista<\/em> y, posteriormente, en la creaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n Internacional de los Trabajadores (AIT).<\/p>\n<p>Fue un Engels maduro quien escribi\u00f3 <em>Dial\u00e9ctica de la Naturaleza<\/em>, obra inacabada y que contiene solo anotaciones y fragmentos para un proyecto de libro nunca concluido. Incluso as\u00ed, son muy interesantes sus pasajes y notas incompletas sobre c\u00f3mo la l\u00f3gica dial\u00e9ctica puede contribuir sustancialmente en el entendimiento de los procesos naturales a partir de una aproximaci\u00f3n de las ciencias con la filosof\u00eda, a la luz de los descubrimientos cient\u00edficos revolucionarios de los que era testigo.<\/p>\n<p>En el siglo XX esa obra fue muy criticada por autores como Luk\u00e1cs y otros influenciados por la Escuela de Frankfurt. Un ejemplo es el libro <em>El Concepto de Naturaleza en Marx<\/em>, de Alfred Schmidt, un trabajo de doctorado orientado por Max Horkheimer, en el cual Engels es acusado de caer en una metaf\u00edsica dogm\u00e1tica y presentar una interpretaci\u00f3n de la naturaleza desligada de toda la praxis humana[1]. Engels tambi\u00e9n fue acusado de \u201cdesv\u00edos positivistas\u201d, ya que \u00e9l \u2013as\u00ed como los positivistas[2]\u2013 buscaba aplicar un m\u00e9todo que fuese v\u00e1lido tanto en las ciencias sociales como en las ciencias naturales.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las cr\u00edticas a Engels est\u00e1n desprovistas de cualquier referencia o conocimiento sobre ciencias naturales, lo que result\u00f3 en la total imposibilidad de comprender en profundidad las conexiones ecol\u00f3gicas contenidas en su pensamiento y en el de Marx. Ambos no eran ajenos a las ciencias naturales y a las transformaciones tecnol\u00f3gicas de su \u00e9poca.<\/p>\n<p>Schmidt, por ejemplo, cita en varios momentos el concepto de falla metab\u00f3lica de Marx. Con todo, lo hace sin bajarlo a tierra, sin relacionar las condiciones materiales naturales y sin explicar el contexto hist\u00f3rico de su surgimiento en el pensamiento de Marx[3]. En realidad, su cr\u00edtica se basa en abstracciones filos\u00f3ficas que, en muchas ocasiones, flirtean con el idealismo.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en las cr\u00edticas hechas a la obra de Engels, tanto por autores de la Escuela de Frankfurt como por Luk\u00e1cs, hay tambi\u00e9n, claramente, un rechazo al positivismo y a su generalizaci\u00f3n arbitraria de los m\u00e9todos de las ciencias naturales aplicados a las ciencias humanas, como fue el darwinismo social, una ideolog\u00eda reaccionaria burguesa que sirvi\u00f3 para \u201cnaturalizar\u201d el dominio de los capitalistas y la explotaci\u00f3n de los trabajadores. No es que Engels fuese positivista, el problema es que muchos marxistas de la Segunda Internacional fueron muy influenciados por el evolucionismo.<\/p>\n<p>Kautsky, por ejemplo, comprend\u00eda la obra de Marx como una s\u00edntesis entre marxismo y darwinismo y que ambos ten\u00edan en com\u00fan el hecho de ser teor\u00edas de la evoluci\u00f3n. En su interpretaci\u00f3n de Marx, la \u201c[\u2026] evoluci\u00f3n social fue as\u00ed situada en el marco de la evoluci\u00f3n natural; el esp\u00edritu humano, incluso en sus manifestaciones sociales, era explicado como siendo una parte de la naturaleza [\u2026]\u201d[4].<\/p>\n<p>El principal te\u00f3rico de la socialdemocracia alemana entend\u00eda que las leyes de la sociedad pod\u00edan ser definidas por leyes sociales, y el marxismo ser\u00eda simplemente un medio de b\u00fasqueda cient\u00edfica de las leyes de la evoluci\u00f3n y del movimiento del organismo social.<\/p>\n<p>Plej\u00e1nov, \u201cel padre del marxismo ruso\u201d, fue otro autor bastante influenciado por el evolucionismo. Para \u00e9l, ni la historia ni la naturaleza dan saltos, todo el mundo solo se transforma lenta y gradualmente. En su entender, la lucha de clases dej\u00f3 de ser el motor de la historia y cedi\u00f3 lugar a la evoluci\u00f3n de las fuerzas productivas. \u201cAs\u00ed como Darwin enriqueciera la biolog\u00eda con la teor\u00eda de las especies, tan admirable en simplicidad como rigurosamente cient\u00edfica, los fundadores del socialismo cient\u00edfico tambi\u00e9n nos mostraron, en la evoluci\u00f3n de las fuerzas productivas y en la lucha de estas fuerzas contra las formas sociales de producci\u00f3n atrasadas, el gran principio de la transformaci\u00f3n de las especies sociales\u201d[5].<\/p>\n<p>Mucho de ese materialismo dogm\u00e1tico fue rescatado por el estalinismo, y el \u201cmaterialismo dial\u00e9ctico\u201d se convirti\u00f3 en una ideolog\u00eda de Estado que sirvi\u00f3 para corroborar una pseudociencia materialista al servicio de una odiosa burocracia que se hab\u00eda apropiado del poder sovi\u00e9tico. De cierto modo, el estalinismo cre\u00f3 un positivismo invertido: si el positivismo buscaba extraer de las ciencias naturales una ideolog\u00eda para naturalizar las relaciones sociales, el estalinismo ideologizaba las ciencias de la naturaleza a partir de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>El Caso Lysenko es uno de los m\u00e1s repugnantes episodios de la ideologizaci\u00f3n de las ciencias en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. En los a\u00f1os 1930, Lysenko inici\u00f3 una torpe campa\u00f1a de calumnias contra la gen\u00e9tica mendeliana, alegando que ella no era \u201cdial\u00e9ctica\u201d ni \u201cmaterialista\u201d y que incluso pose\u00eda desv\u00edos burgueses. Los genetistas sovi\u00e9ticos llegaron a ser llamados \u201csaboteadores trotskistas\u201d que defend\u00edan una \u201cciencia burguesa\u201d, el neodarwinismo, esto es, la gen\u00e9tica moderna. En su lugar, se promovi\u00f3 una autotitulada \u201cgen\u00e9tica sovi\u00e9tica\u201d que negaba la propia existencia de los genes y valorizaba \u201cel medio ambiente\u201d, los \u201cfactores externos\u201d[6].<\/p>\n<p>El estalinismo transform\u00f3 el \u201cmaterialismo dial\u00e9ctico\u201d en un materialismo tosco travestido de \u201cdial\u00e9ctico\u201d hasta tornarlo una cartilla que todos los cient\u00edficos deber\u00edan reverenciar y, por veces, citar alg\u00fan pasaje del libro de Engels, en busca de una verdadera \u201cciencia proletaria\u201d. Dentro de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica el resultado para las ciencias fue catastr\u00f3fico, especialmente en el campo de la biolog\u00eda, y fuera de ella muchos cient\u00edficos se alejaron de la dial\u00e9ctica por asociarla con las atrocidades cient\u00edficas cometidas por el estalinismo.<\/p>\n<p>Pero ni Engels ni su libro tienen alguna responsabilidad por esa deformaci\u00f3n grotesca o por el hecho de que el estalinismo le imputara normas ideol\u00f3gicas a la pesquisa cient\u00edfica. Al contrario, las anotaciones de Engels son una declaraci\u00f3n de guerra contra las visiones mecanicistas y reduccionistas de la naturaleza, y no solo contra las formas idealistas de pensamiento contenidas en las ciencias naturales. Contra un materialismo tosco, Engels presenta una visi\u00f3n dial\u00e9ctica de las relaciones seres humanos-naturaleza y tambi\u00e9n de la propia manera de ver los procesos naturales. Una visi\u00f3n radicalmente opuesta al reduccionismo, que ve los fen\u00f3menos en fragmentos aislados y que, por lo tanto, poseen propiedades a ser estudiadas aisladamente. \u201cEl todo de la naturaleza accesible a nosotros \u2013explica Engels\u2013 forma un sistema, una totalidad interconectada de cuerpos, y por cuerpos entendemos aqu\u00ed como existencias materiales que se extienden de estrellas a \u00e1tomos\u201d, explica.<\/p>\n<p>Engels opone al materialismo vulgar la dial\u00e9ctica como un m\u00e9todo heur\u00edstico, \u00fatil a una visi\u00f3n m\u00e1s refinada de la complejidad de la naturaleza y de las ciencias que la estudian. No por casualidad, su obra influenci\u00f3 muchas d\u00e9cadas despu\u00e9s a toda una generaci\u00f3n de bi\u00f3logos anglosajones, como Stephen Jay Gould, Richard Lewotin, Richard Levins, Steven Rose y Leon Kamin, que polemizaron contra formas actuales de reduccionismo cient\u00edfico, como la sociobiolog\u00eda que explica comportamientos como el racismo y la agresi\u00f3n como determinados gen\u00e9ticamente.<\/p>\n<p>Es importante notar que en la \u00e9poca en que Engels escribi\u00f3 sus anotaciones, el desarrollo de las fuerzas productivas del capitalismo, la filosof\u00eda y las ciencias naturales avanzaban cada vez m\u00e1s distanciadas entre s\u00ed, y cada vez m\u00e1s se cristalizaba la tendencia a la especializaci\u00f3n. Las discusiones filos\u00f3ficas eran vistas como meras especulaciones. Justus von Liebig, qu\u00edmico alem\u00e1n que tanto influenci\u00f3 a Marx en el desarrollo del concepto de falla metab\u00f3lica, responsabilizaba a las especulaciones filos\u00f3ficas por haber atrasado el progreso de las ciencias naturales en Alemania por m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os[7].<\/p>\n<p>En este sentido, Engels procuraba una reaproximaci\u00f3n de la filosof\u00eda\u00a0y de la ciencia y su obra procuraban movilizar lo mejor de las categor\u00edas l\u00f3gicas de la dial\u00e9ctica hegeliana para exponer un abordaje filos\u00f3fico original de los procesos naturales.<\/p>\n<p>Fue en esa obra que Engels combati\u00f3 su noci\u00f3n de inmutabilidad de la naturaleza y defend\u00eda que la materia est\u00e1 en permanente transformaci\u00f3n, y que hay cambios abruptos, del tipo \u201csaltos\u201d, en el transcurso de los procesos naturales. Por eso su entusiasmo con Darwin, pues ve\u00eda en \u00e9l a alguien que finalmente presentaba una concepci\u00f3n de que la naturaleza ten\u00eda un desarrollo hist\u00f3rico. Adem\u00e1s, su conocida asertiva respecto de la transformaci\u00f3n de cantidad en calidad influenci\u00f3 la noci\u00f3n de desarrollo \u201cpor saltos\u201d presente en la teor\u00eda del equilibrio puntuado de Stephen Jay Gould[8].<\/p>\n<p>Un ejemplo de la sofisticaci\u00f3n de su pensamiento es el hecho de ser Engels el primero en ver en la teor\u00eda de Darwin la explicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de la ligaz\u00f3n interna entre contingencia y necesidad. As\u00ed lo explica:<\/p>\n<p>\u201cEn su obra que hizo \u00e9poca, Darwin parte de la base factual m\u00e1s amplia que reposaba en la contingencia. Son precisamente las diferencias infinitas creadas por el acaso entre individuos en el interior de cada especie, diferencias que se acent\u00faan hasta hacer reventar el car\u00e1cter de la especie y de que incluso las causas m\u00e1s inmediatas solo pueden ser demostradas en casos muy raros, que obligan a reconsiderar los fundamentos anteriores de cualquier ley biol\u00f3gica: la noci\u00f3n de especie en su rigidez e inmutabilidad metaf\u00edsica de otrora. Pero sin la noci\u00f3n de especie, toda ciencia caer\u00eda. Ninguna de esas ramas podr\u00eda ignorar la noci\u00f3n de especie como base: \u00bfqu\u00e9 ser\u00edan, sin ella, la anatom\u00eda humana y la anatom\u00eda comparada, la embriolog\u00eda, la zoolog\u00eda, la paleontolog\u00eda, la bot\u00e1nica, etc.?\u201d[9]<\/p>\n<p>No hay ning\u00fan prop\u00f3sito definido en la evoluci\u00f3n de la vida. El proceso no transcurre con el objetivo de formar siempre organismos m\u00e1s complejos o m\u00e1s \u201cevolucionados\u201d. La selecci\u00f3n natural no funciona como un ingeniero que act\u00faa con un proyecto y busca perfecci\u00f3n. No hay ning\u00fan plan definido.<\/p>\n<p>El surgimiento de nuevas especies est\u00e1 relacionado con la variabilidad de los organismos. Variaciones que ocurren aleatoriamente y que son heredadas por sus descendientes. Tales caracter\u00edsticas se tornan predominantes en generaciones sucesivas de una poblaci\u00f3n de organismos que se reproducen, al mismo tiempo en que otras caracter\u00edsticas se tornan menos comunes y pueden desaparecer.<\/p>\n<p>No hay ninguna forma predirigida para que la variaci\u00f3n se incline hacia caracter\u00edsticas m\u00e1s favorables. Por el contrario, en general las variaciones de nuevos organismos no resultan en ventajas adaptativas al medio, y su destino, inexorablemente, es su extinci\u00f3n. No obstante, hay variaciones casuales que pueden resultar en alguna ventaja adaptativa, y ese organismo sobrevivir\u00e1 y pasar\u00e1 sus caracter\u00edsticas a sus descendientes. Como afirma Stephen Jay Gould, \u201cla evoluci\u00f3n es una mezcla de acaso y necesidad, acaso en el nivel de variaci\u00f3n, necesidad en el trabajo de selecci\u00f3n\u201d[10].<\/p>\n<p><strong>Engels, naturaleza e historia<\/strong><\/p>\n<p>En lo que se refiere a la naturaleza, entendida como procesos biogeoqu\u00edmicos, Engels compart\u00eda la misma visi\u00f3n de Marx. En <em>La ideolog\u00eda alemana<\/em> ambos criticaron las limitaciones del materialismo est\u00e1tico de Feuerbach, subrayando su incapacidad de aprehender el mundo como un proceso, como una materia comprendida en una continua formaci\u00f3n hist\u00f3rica, incluyendo la relaci\u00f3n de la naturaleza con la vida pr\u00e1ctica humana.<\/p>\n<p>Marx y Engels concuerdan con Feuerbach sobre el primado de la naturaleza externa, que se presenta independiente de la existencia humana, siendo aprendida por nuestra capacidad sensorial. No obstante, los dos pensadores alemanes van mucho m\u00e1s all\u00e1. Para Feuerbach, la naturaleza es meramente contemplativa. \u00c9l ignora que la percepci\u00f3n sensorial est\u00e1 hecha por hombres hist\u00f3ricos reales. Sobre eso, Marx y Engels explican:<\/p>\n<p>\u00c9l [Feuerbach] no ve c\u00f3mo el mundo sensible que lo rodea no es una cosa dada de inmediato por toda la eternidad y siempre igual a s\u00ed misma, sino el producto de la industria y del estado de cosas de la sociedad, y eso precisamente en el sentido de que es un producto hist\u00f3rico, el resultado de la actividad de toda una serie de generaciones, cada una de las cuales sobrepasaba la precedente, desarrollando su industria y su comercio, modificando su orden social en funci\u00f3n de la modificaci\u00f3n de las necesidades. (\u2026) Como se sabe, el cerezo, como casi todos los \u00e1rboles frutales, fue trasplantado para nuestra regi\u00f3n por el comercio, hace apenas algunos siglos y, por lo tanto, fue dada \u2018certeza sensible\u2019 de Feuerbach solo mediante esa acci\u00f3n de una sociedad determinada en una determinada \u00e9poca[11].<\/p>\n<p>De ese modo, el propio mundo sensorial ya no existe m\u00e1s en su forma originaria, pues se torn\u00f3 el repositorio de la actividad desencadenada por sucesivas generaciones de hombres, esto es, el propio medio, la naturaleza, fue continuamente transformado por la acci\u00f3n humana. Esa naturaleza presentada por Feuerbach, ironizan Marx y Engels \u201c[\u2026] no existe en nuestros d\u00edas, con excepci\u00f3n, tal vez, de una u otra isla de coral australiana de origen reciente [\u2026]\u201d.<\/p>\n<p>Desde el surgimiento de la especie humana, por lo tanto, se inici\u00f3 un proceso de transformaci\u00f3n de la naturaleza, donde no existe ning\u00fan ambiente natural que no haya sido afectado por la historia y por la cultura de las diferentes sociedades que se presentaron en el curso de la civilizaci\u00f3n, y cada formaci\u00f3n hist\u00f3rica present\u00f3 una forma de relacionarse con la naturaleza. De ah\u00ed la famosa frase de Marx, \u201cla naturaleza sin el hombre no es nada\u201d, est\u00e1 bien distante de frecuentes interpretaciones idealistas.<\/p>\n<p>La naturaleza tiene su propio desarrollo comandado por procesos biogeoqu\u00edmicos, independiente de la acci\u00f3n humana. Pero desde el surgimiento de la especie humana, nuestra historia se entrelaza con la historia de la naturaleza. As\u00ed, defiende Marx, el hombre siempre tuvo delante de s\u00ed \u201cuna naturaleza hist\u00f3rica y una historia natural\u201d.<\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, Engels retoma esa discusi\u00f3n de una manera a\u00fan m\u00e1s expl\u00edcita:<\/p>\n<p>Pues, nosotros no vivimos solo en la Naturaleza sino tambi\u00e9n en la sociedad humana, y tambi\u00e9n esta tiene su historia de desarrollo y su ciencia, no menos que la Naturaleza. Se trataba, por lo tanto, de poner la ciencia de la sociedad, esto es, el conjunto de las llamadas ciencias hist\u00f3ricas y filos\u00f3ficas, en consonancia con la base materialista y de reconstruirlas a partir de ella. Esto, sin embargo, no fue dado a Feuerbach. Aqu\u00ed, \u00e9l permaneci\u00f3, a pesar de la \u2018base\u2019, preso en los lazos idealistas tradicionales [\u2026][12]<\/p>\n<p><strong>Engels ecol\u00f3gico<\/strong><\/p>\n<p>Pero Engels tambi\u00e9n se destac\u00f3 por sus preocupaciones ecol\u00f3gicas y la destrucci\u00f3n del medio ambiente provocado por la sociedad capitalista. Tales preocupaciones quedan expl\u00edcitas en su famoso manuscrito, \u201cEl papel desempe\u00f1ado por el trabajo en la transici\u00f3n del mono al hombre\u201d, en el cual Engels presenta una comprensi\u00f3n incitante sobre el papel del trabajo en el desarrollo de los seres humanos. \u00c9l refuta la visi\u00f3n unilateral de que nuestra evoluci\u00f3n fue impulsada por un cerebro en crecimiento. El bipedismo permiti\u00f3 el desarrollo del cerebro y de las manos; las manos humanas se liberaron para que los seres humanos pudiesen transformar la naturaleza y a s\u00ed mismos. El desarrollo de las manos es visto por Engels como parte \u201cde todo un organismo extremadamente complejo\u201d. \u201cAquello que revert\u00eda en provecho de la mano, revert\u00eda en provecho del cuerpo entero, cuerpo al servicio del cual ella trabajaba [\u2026]\u201d (p. 174).<\/p>\n<p>Es necesario hacer algunas correcciones a Engels, que sugiere en su manuscrito nociones lamarckianas como la transmisi\u00f3n de caracteres adquiridos. Solo en el siglo XX la gen\u00e9tica mendeliana refutar\u00e1 totalmente esas ideas. Pero no por eso debemos dar menor atenci\u00f3n a su abordaje dial\u00e9ctico. La naturaleza es vista como un todo, un complejo de relaciones de intercambios rec\u00edprocos, incluso entre los organismos bi\u00f3ticos y abi\u00f3ticos y su \u00edntima conexi\u00f3n, conforme Darwin hab\u00eda demostrado y posteriormente fue desarrollado por la propia biolog\u00eda y geolog\u00eda.<\/p>\n<p>As\u00ed como Marx, Engels tambi\u00e9n ve\u00eda que el trabajo mediaba la relaci\u00f3n del metabolismo entre los seres humanos con la naturaleza. El proceso de trabajo es condici\u00f3n universal de la relaci\u00f3n metab\u00f3lica ser humano\/naturaleza. Pero, a diferencia de otros animales, hay un prop\u00f3sito, una intencionalidad en la realizaci\u00f3n de un trabajo humano. Si un animal destruye una vegetaci\u00f3n cualquiera sin tener conciencia de esa acci\u00f3n, el ser humano destruye una vegetaci\u00f3n para sembrar y cultivar el suelo; domestica plantas y animales \u00fatiles a punto de dejarlos irreconocibles, y los transfiere de una regi\u00f3n a la otra, modificando todo un sistema ecol\u00f3gico, transformando el paisaje, se apropia de territorios. Y, de ese modo, establece una coevoluci\u00f3n con su ambiente y las criaturas que modific\u00f3.<\/p>\n<p>En esa relaci\u00f3n, los seres humanos afirman su propia objetividad y subjetividad, modifican el medio ambiente y, al mismo tiempo, a s\u00ed mismos. Es por el trabajo que los seres humanos extienden su horizonte, puesto que por su acci\u00f3n cada elemento natural, cada potencial contenido en \u00e9l, muestra propiedades hasta entonces ignoradas. Basta recordar la ancestral domesticaci\u00f3n de plantas o incluso nuestro entendimiento actual de la energ\u00eda contenida en un \u00e1tomo de hidr\u00f3geno.<\/p>\n<p>Al actuar sobre la naturaleza y transformarla, los seres humanos profundizan lazos de sociabilidad entre los miembros de la sociedad, multiplican la asistencia mutua, promueven la cooperaci\u00f3n com\u00fan, y transmiten esos conocimientos a las generaciones futuras. Imagine, por ejemplo, como fue para los primeros seres humanos la invenci\u00f3n de una simple canoa, que quebr\u00f3 barreras naturales hasta entonces insuperables y les permiti\u00f3 abrir nuevos horizontes, rompiendo l\u00edmites geogr\u00e1ficos [tambi\u00e9n] hasta entonces insuperables. Eso transform\u00f3 totalmente su mentalidad sobre el mundo y su relaci\u00f3n con la naturaleza. Pero la invenci\u00f3n de una simple canoa, por m\u00e1s r\u00fastico y primitivo que haya sido su proyecto, requiere movilizar y coordinar esfuerzos y experiencias de todo un grupo social para construirla: escoger (o reconocer) una madera adecuada, movilizar a personas para cortarla, imprimir en ella con el trabajo de la mano humana lo que fue pensado en el cerebro, las formas adecuadas para que flote, resista las intemperies y las largas traves\u00edas, etc.<\/p>\n<p>Fabricar un instrumento como ese suscit\u00f3 aptitudes hasta entonces desconocidas por aquellos hombres y mujeres, transform\u00f3 las relaciones entre ellos, transform\u00f3 al individuo, la sociedad, su visi\u00f3n de mundo, su relaci\u00f3n con la naturaleza, el lenguaje, y la propia especie. Del mismo modo, la actividad de la caza o la invenci\u00f3n de la agricultura tambi\u00e9n dejaron a los humanos m\u00e1s h\u00e1biles, inteligentes y astutos.<\/p>\n<p>A pesar de exhibir algunas veces cierto tono \u201ctriunfalista\u201d en sus l\u00edneas sobre los hechos realizados por la civilizaci\u00f3n, algo t\u00edpico de su \u00e9poca, que asist\u00eda en velocidad avasalladora los descubrimientos cient\u00edficos, Engels revela al mismo tiempo una profunda conciencia ecol\u00f3gica identificando los l\u00edmites de la naturaleza. Ten\u00eda plena conciencia de que estaba testimoniando grandes innovaciones t\u00e9cnicas revolucionarias que transformar\u00edan el mundo. Pero tambi\u00e9n alertaba sobre problemas ecol\u00f3gicos causados por muchas de esas innovaciones y descubrimientos que, incluso, podr\u00edan resultar en la desaparici\u00f3n de especies y ecosistemas. En tono de advertencia sobre el supuesto dominio humano de la naturaleza, escribi\u00f3:<\/p>\n<p>[\u2026] no nos lisonjeemos demasiado con nuestras victorias sobre la naturaleza. Es verdad que las primeras consecuencias de esas victorias son las previstas por nosotros, pero en segundo y en tercer lugar aparecen consecuencias muy diversas, totalmente imprevistas y que, con frecuencia, anulan las primeras. Los hombres que en la Mesopotamia, en Grecia, en Asia Menor y otras regiones devastaron los bosques para obtener tierra de cultivo, ni siquiera pod\u00edan imaginar que, eliminando junto con los bosques los centros de acumulaci\u00f3n y reserva de humedad, estaban sentando las bases de la actual aridez de esas tierras. Los italianos de los Alpes, que destruyeron en las costas meridionales los bosques de pinos, conservados con tanto cari\u00f1o en las costas septentrionales, no ten\u00edan idea de que con eso estaban [\u2026] privando de agua a los manantiales de sus monta\u00f1as, y que durante la estaci\u00f3n de lluvias se producir\u00edan inundaciones a\u00fan m\u00e1s furiosas. [\u2026] A cada paso, la naturaleza se venga. [\u2026] los hechos nos recuerdan a cada paso que no reinamos sobre la naturaleza como conquistadores sobre un pueblo extranjero sometido, como alguien que estar\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de la naturaleza, sino que le pertenecemos como nuestra carne, nuestro cerebro, que nos zambullimos en ella y que el dominio que sobre ella ejercemos reside en la ventaja que tenemos sobre otras criaturas de conocer las leyes y de poder servirnos de ellas razonablemente[13].<\/p>\n<p>En tiempos en que la humanidad se ve acosada por una pandemia causada por la apropiaci\u00f3n mercantil de la naturaleza y por cambios clim\u00e1ticos que amenazan toda la civilizaci\u00f3n, esas palabras suenan como prof\u00e9ticas e intentan, s\u00ed, despertar un justo alarmismo en medio de una sociedad embriagada por la ideolog\u00eda del progreso.<\/p>\n<p>Engels sab\u00eda que el desarrollo de las ciencias serv\u00eda a los se\u00f1ores del capital, incrementando la apropiaci\u00f3n de la plusval\u00eda relativa. Pero nunca present\u00f3 una visi\u00f3n unilateral reprobando los avances de la ciencia, toda vez que ella podr\u00eda servir de v\u00eda para la superaci\u00f3n de la alienaci\u00f3n del ser humano frente a la naturaleza: \u201c[\u2026] cuanto m\u00e1s caminamos en esta v\u00eda, m\u00e1s sentiremos lo mejor y sabremos que nosotros y la naturaleza formamos un todo, y m\u00e1s imposible se volver\u00e1 la idea absurda y antinatural de una oposici\u00f3n entre el esp\u00edritu y la materia, el ser humano y la naturaleza, el alma y el cuerpo[\u2026]\u201d[14].<\/p>\n<p>Pero creer que el desarrollo cient\u00edfico va por s\u00ed solo a salvarnos de la cat\u00e1strofe ambiental, permitiendo una relaci\u00f3n m\u00e1s regulada con el medio ambiente, es tan ingenuo como responsabilizar al desarrollo cient\u00edfico por los desequilibrios ambientales. Sobre eso, ya alertaba Engels: \u201c[\u2026] para conseguir esa regulaci\u00f3n, hace falta algo m\u00e1s que mero conocimiento. Precisamos de una revoluci\u00f3n completa de nuestro modo de producci\u00f3n dominante hasta los d\u00edas de hoy y, con \u00e9l, de toda nuestro orden social existente\u201d[15].<\/p>\n<p>La profunda concepci\u00f3n dial\u00e9ctica sobre la din\u00e1mica de los sistemas naturales est\u00e1 en perfecta consonancia con aquello que Ernst Haeckel llam\u00f3 en 1866, ecolog\u00eda. Pero, como vimos arriba, el estudio sobre ecosistemas precisa tomar en cuenta el desarrollo hist\u00f3rico de las sociedades. El \u201cfactor antr\u00f3pico\u201d no debe ser una mera abstracci\u00f3n de contabilidad sobre el desequilibrio del flujo energ\u00e9tico de un ecosistema. Es preciso explicar la raz\u00f3n del desequilibrio del flujo energ\u00e9tico, que est\u00e1 en la explicaci\u00f3n de c\u00f3mo una sociedad es estructurada, en las luchas entre clases sociales, en los intereses econ\u00f3micos y en las relaciones de poder que rigen la apropiaci\u00f3n realizada por las clases sociales de una fracci\u00f3n de costra terrestre. Al final, \u00bfqui\u00e9n es el antrophos responsable por el calentamiento global y por la destrucci\u00f3n de los ecosistemas en una escala global que ni Engels ni Marx imaginaron?<\/p>\n<p>El desarrollo de nuestra comprensi\u00f3n sobre la naturaleza refuerza el alerta de Engels: \u201cno reinamos sobre la naturaleza como conquistadores\u201d. Pandemias y cambios clim\u00e1ticos provocados por el capitalismo exigen la necesidad de la superaci\u00f3n de este sistema basado en la explotaci\u00f3n del trabajo y de la naturaleza. Exigen la creaci\u00f3n de una sociedad socialista, que revolucione las relaciones sociales y las fuerzas productivas, para que seres humanos superen su alienaci\u00f3n en relaci\u00f3n con el producto de su trabajo y se reconozcan como parte de la naturaleza, aquella que piensa sobre s\u00ed misma.<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p>[1] La mayor demostraci\u00f3n de ese argumento est\u00e1 en la segunda parte del primer cap\u00edtulo de la obra de Alfred Schmidt, <em>El concepto de la naturaleza en Marx<\/em>. Madrid: Ed. Siglo Veintiuno, 1977.<\/p>\n<p>[2] El positivismo es una corriente filos\u00f3fica que surgi\u00f3 en Francia en el siglo XIX, con Auguste Comte, y fue desarrollada por pensadores como Herbert Spencer y \u00c9mile Durkheim. El positivismo alega que la sociedad precisa ser estudiada con un riguroso \u201cm\u00e9todo cient\u00edfico imparcial\u201d. Para eso, aplica el mismo m\u00e9todo utilizado en las ciencias naturales para el estudio de las ciencias sociales. Durkheim, por ejemplo, comparaba la sociedad con un organismo biol\u00f3gico, \u201cun sistema de \u00f3rganos en el cual cada uno tiene su papel en particular\u201d. Ciertos \u00f3rganos tienen una situaci\u00f3n especial y privilegiada, lo que es natural para el bien funcionamiento de todo organismo. De ese modo, el positivismo justificaba los privilegios de clase y el orden social establecido. El darwinismo sirvi\u00f3 a esa ideolog\u00eda cuando conceptos como \u201csobrevivencia del m\u00e1s apto\u201d fueron importados a las ciencias sociales para justificar el dominio de clases.<\/p>\n<p>[3] Para saber m\u00e1s, lea: <a href=\"https:\/\/www.pstu.org.br\/usar-marx-para-entender-e-enfrentar-a-crise-ecologica\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.pstu.org.br\/usar-marx-para-entender-e-enfrentar-a-crise-ecologica\/<\/a><\/p>\n<p>[4] KAUTSKY, Karl. <em>Las tres fuentes del marxismo<\/em>. San Pablo: Centauro, 5\u00b0 ed., 2002, p. 17.<\/p>\n<p>[5] PLEJ\u00c1NOV, G. V. <em>Los Principios Fundamentales del Marxismo<\/em>. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/portugues\/plekhanov\/1908\/principios\/index.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.marxists.org\/portugues\/plekhanov\/1908\/principios\/index.htm<\/a><\/p>\n<p>[6] Lysenko despreciaba muchos aspectos de la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n de Darwin, y sugiri\u00f3 un abordaje evolutivo que se apoyaba en las ideas de Jean-Baptiste Lamarck, de inicios del siglo XIX, que era que los organismos podr\u00edan adquirir trazos en sus vidas y pasarlos a trav\u00e9s de la herencia a sus hijos. Arraigado al argumento de que el cambio de genotipo es resultado de las influencias externas, del medio ambiente, Lysenko fue a la guerra contra la gen\u00e9tica mendeliana y contra el bot\u00e1nico Nikolai Vav\u00edlov, su m\u00e1s notable defensor. Esa teor\u00eda, entre tanto, ya estaba absolutamente superada en la \u00e9poca y carec\u00eda totalmente de evidencias emp\u00edricas. La mayor\u00eda de los bi\u00f3logos evolucionistas, como Vav\u00edlov, defend\u00eda que en los procesos evolutivos las caracter\u00edsticas de un organismo vivo eran heredados gen\u00e9ticamente de sus ancestrales.<\/p>\n<p>[7] UTZ, Konrad,; SOARES, Marly Carvalho (Org.). <em>A noiva do esp\u00edrito: naturaleza en Hegel [La novia del esp\u00edritu: naturaleza en Hegel]. <\/em>Porto Alegre: EDIPUCRS, 2010.<\/p>\n<p>[8] Para saber m\u00e1s: GASPER, Phil. \u201cEl bi\u00f3logo dial\u00e9ctico, Stephen Jay Gould\u201d, en: <em>Marxismo Vivo <\/em>n.\u00b0 6, noviembre de 2002. Disponible en: <a href=\"http:\/\/marxismovivo.org\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Primera-Epoca\/POR\/MV6\/MV6pt\/mv06pt.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/marxismovivo.org\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Primera-Epoca\/POR\/MV6\/MV6pt\/mv06pt.pdf<\/a><\/p>\n<p>[9] ENGELS, Friedrich. <em>Dial\u00e9ctica de la Naturaleza<\/em>, Lisboa: Ed. Presen\u00e7a, 1974, p. 230.<\/p>\n<p>[10] GOULD, Stephen Jay. <em>Darwin y los Grandes Enigmas de la Vida<\/em>, San Pablo: Martins Fontes, s\/d, p. 2.<\/p>\n<p>[11] MARX, K; ENGELS, F. <em>La ideolog\u00eda alemana<\/em>, San Pablo. Ed. Boitempo, 2005, p. 32.<\/p>\n<p>[12] ENGELS, Friedrich. <em>Ludwing Feuerbach y el fin de la filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana<\/em>. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/portugues\/marx\/1886\/mes\/fim.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.marxists.org\/portugues\/marx\/1886\/mes\/fim.htm<\/a><\/p>\n<p>[13] ENGELS, Friedrich. <em>Dial\u00e9ctica de la Naturaleza<\/em>. Lisboa: Ed. Presen\u00e7a, 1974, pp. 182-183.<\/p>\n<p>[14] \u00eddem, p. 183.<\/p>\n<p>[15] \u00cddem, p. 184.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es innegable que Marx nutr\u00eda una profunda curiosidad sobre el desarrollo de las ciencias de su tiempo, no solamente de las ciencias naturales como de las ciencias humanas, lo que qued\u00f3 evidente en su cuaderno de estudios sobre Lewis Henry Morgan, que acab\u00f3 torn\u00e1ndose la materia prima del libro El origen de la familia, la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":64104,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2741,16001,2794],"tags":[16002,6545,16024,16025,5341,3126,16023],"class_list":["post-64098","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ecologia","category-200-anos-de-engels","category-teoria","tag-200-anos-de-engels","tag-cambio-climatico","tag-ciencias-naturales-y-ciencias-sociales","tag-dialectivca","tag-engels","tag-medio-ambiente","tag-naturaleza-y-relaciones-sociales"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/BIOGRAFIA-DE-FEDERICO-ENGELS-18.jpg?fit=560%2C727&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/BIOGRAFIA-DE-FEDERICO-ENGELS-18.jpg?fit=560%2C727&ssl=1","categories_names":["200 a\u00f1os de Engels","Ecolog\u00eda","TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64098","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64098"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64098\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":65725,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64098\/revisions\/65725"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64104"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64098"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64098"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64098"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}