{"id":64032,"date":"2020-11-27T13:04:01","date_gmt":"2020-11-27T13:04:01","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=64032"},"modified":"2024-11-03T13:28:46","modified_gmt":"2024-11-03T13:28:46","slug":"engels-coautor-de-la-concepcion-materialista-de-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/engels-coautor-de-la-concepcion-materialista-de-la-historia\/","title":{"rendered":"Engels, coautor de la concepci\u00f3n materialista de la historia"},"content":{"rendered":"<p><em>La colaboraci\u00f3n entre Engels y Marx tuvo como punto de partida la elaboraci\u00f3n de la concepci\u00f3n materialista de la historia: esta fue resultado de una convergencia de ideas y, a partir de ah\u00ed, de una sociedad en la elaboraci\u00f3n te\u00f3rica, en la militancia pol\u00edtica por toda la vida de ambos.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por Jos\u00e9 Welmowicki<\/p>\n<p>En su Prefacio a la Contribuci\u00f3n a la Cr\u00edtica de la Econom\u00eda Pol\u00edtica, Marx escribi\u00f3:<\/p>\n<p><em>\u201cFriedrich Engels, con quien mantuve por escrito un constante intercambio de ideas desde la aparici\u00f3n de su genial esbozo para la cr\u00edtica de las categor\u00edas econ\u00f3micas (en los Anales franco-alemanes), hab\u00eda llegado conmigo, por otra v\u00eda<\/em> (comp\u00e1rese su <strong>Situaci\u00f3n de la Clase Obrera en Inglaterra<\/strong><em>), al mismo resultado, y cuando, en la primavera de 1845, \u00e9l se radic\u00f3 igualmente en Bruselas, decidimos aclarar en conjunto la oposici\u00f3n de nuestra manera de ver contra la [manera de ver] ideol\u00f3gica de la filosof\u00eda alemana, de hecho ajustar cuentas con nuestra conciencia filos\u00f3fica anterior. Este prop\u00f3sito fue ejecutado en la forma de una cr\u00edtica a la filosof\u00eda poshegeliana. El manuscrito<\/em>[1],<em> dos gruesos vol\u00famenes en octavo, hab\u00eda llegado hac\u00eda mucho a su lugar de publicaci\u00f3n en Westefalia cuando recibimos la noticia de que la alteraci\u00f3n de la circunstancias no permit\u00eda la impresi\u00f3n del libro. Abandonamos el manuscrito a la cr\u00edtica roedora de las ratas con tanta mejor voluntad cuanto hab\u00edamos alcanzado nuestro objetivo principal: autocomprensi\u00f3n. De los trabajos dispersos en que presentamos entonces al p\u00fablico nuestras opiniones, enfocando ora un aspecto, ora otro, menciono solo el <\/em>Manifiesto del Partido Comunista<em>, redactado conjuntamente por Engels y por m\u00ed\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Esa convergencia te\u00f3rica llev\u00f3 a los dos amigos a sistematizar las ideas que ya hab\u00edan escrito, y que los llevaron a romper con los <em>j\u00f3venes hegelianos<\/em> como los hermanos Bauer, Stirner, y otros. Ese grupo estaba dedicado a la cr\u00edtica del sistema pol\u00edtico y jur\u00eddico de Alemania, pero su cr\u00edtica permanec\u00eda en el terreno ideol\u00f3gico, sin relacionar la cr\u00edtica de la realidad en la sociedad alemana a la de su base material. Se limitaban al terreno de las ideas. Para criticar esa corriente que no sal\u00eda de los l\u00edmites del idealismo de Hegel, Engels y Marx escribieron juntos en 1845 la <em>Sagrada Familia<\/em> (o <em>Cr\u00edtica de la Cr\u00edtica cr\u00edtica<\/em>). En ese momento, se aproximaron a Feuerbarch, que hac\u00eda la cr\u00edtica a Hegel desde un punto de vista materialista. Pero enseguida despu\u00e9s llegaron a la conclusi\u00f3n de que Feuerbach era una superaci\u00f3n parcial y unilateral de Hegel, pues \u00e9l no pasaba de un materialismo <em>contemplativo<\/em>, o sea, que la relaci\u00f3n hombre\/naturaleza era vista como pasiva, no valoraba la <strong>acci\u00f3n<\/strong> del ser humano sobre el medio ambiente y sobre la sociedad. La expresi\u00f3n de esa ruptura con Feuerbach se expresar\u00e1 en <em>La ideolog\u00eda alemana<\/em>, que los dos elaboraron conjuntamente en 1845 y al que se refiere el texto citado arriba.<\/p>\n<p>Fue en ese texto \u2013que no lleg\u00f3 a ser impreso por varias dificultades al que Marx se refiere en el <em>Prefacio<\/em> arriba (y cuyo manuscrito fue m\u00e1s tarde recuperado y publicado por Riazanov en el Instituto Marx-Engels de la URSS en los a\u00f1os 1920)\u2013 que ellos desarrollaron la nueva concepci\u00f3n materialista de la historia. Marx y Engels incorporaron la defensa del lado activo del ser humano, que la acci\u00f3n humana sobre la naturaleza y la sociedad pod\u00eda transformarla, pod\u00eda ser revolucionaria como Marx sintetiz\u00f3 en sus Tesis sobre Feuerbach, escritas en el mismo periodo:<\/p>\n<p><em>\u201c[\u2026] La principal insuficiencia de todo el materialismo hasta nuestros d\u00edas \u2013el de Feuerbah incluido\u2013 es que las cosas, la realidad, el mundo sensible son tomados apenas sobre la forma de <\/em>objeto<em> o de contemplaci\u00f3n; pero no como <\/em>actividad sensible humana<em>, praxis, no subjetivamente. Por eso ocurri\u00f3 que el lado <\/em>activo<em> fue desarrollado, en oposici\u00f3n al materialismo, por el idealismo, pero solo abstractamente, puesto que el idealismo naturalmente no conoce la actividad sensible, real, como tal\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Esas <em>tesis<\/em> fueron publicadas por Engels en 1886 junto con su libro <em>Ludwing Feuerbach y el fin de la filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana<\/em>. Como dice Marx en el Prefacio, el <em>Manifiesto Comunista<\/em> se bas\u00f3 en esta concepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre los textos sobre procesos revolucionarios que ambos escribieron en aquella \u00e9poca, se destacan <em>El 18 Brumario de Luis Bonaparte<\/em>, que Marx escribi\u00f3 sobre la revoluci\u00f3n y la contrarrevoluci\u00f3n en Francia de 1848 a 1851. Engels escribi\u00f3 en 1850 <em>La Guerra de los Campesinos de Alemania<\/em> aplicando la concepci\u00f3n materialista de la historia para estudiar c\u00f3mo su desenlace hab\u00eda sido decisivo en la formaci\u00f3n de Alemania, comparada con otros pa\u00edses como Inglaterra y Francia. En este texto, Engels hace un an\u00e1lisis de la econom\u00eda y de la composici\u00f3n de clase de la Alemania de entonces. Enseguida, analiza el surgimiento y los programas de las distintas oposiciones. En especial, explica profundamente las diferencias entre Lutero (el te\u00f3logo de la Reforma Protestante) y M\u00fcnzer (el l\u00edder radical de la guerra campesina) y c\u00f3mo ellas influir\u00edan en las insurrecciones campesinas del final del siglo XV y comienzo del XVI, cuando estaba comenzando la Reforma Protestante. Tambi\u00e9n explica las caracter\u00edsticas de las revueltas de los nobles y de los l\u00edderes de la nobleza, como Sickingen. A partir de ah\u00ed, relata los episodios de la guerra campesina y las causas de su derrota final. Por fin, analiza las consecuencias de esa derrota en la historia de Alemania.<\/p>\n<p>Todo el trabajo de Engels se concentra en la necesidad de una lucha de clases implacable contra los se\u00f1ores feudales para abrir condiciones m\u00e1s favorables para una revoluci\u00f3n proletaria. Tambi\u00e9n analiza c\u00f3mo las corrientes burguesas que surgieron son incapaces de llevarla adelante. Lecciones de la historia que los llevan a una formulaci\u00f3n semejante en el c\u00e9lebre Mensaje de 1850 al CC de la Liga de los Comunistas, que \u00e9l y Marx escribieron sobre la revoluci\u00f3n alemana de 1848-1850.<\/p>\n<p>Este texto sobre la guerra campesina de Alemania, en que Engels analiza el proceso de lucha contra la nobleza en los siglos XV y XVI, es un ejemplo de c\u00f3mo la concepci\u00f3n materialista de la historia permite analizar las sociedades, incluso las no capitalistas y sacar conclusiones pol\u00edticas, opuestas a los ide\u00f3logos y los representantes de las clases dominantes.<\/p>\n<p>Engels sigui\u00f3 aplicando esa concepci\u00f3n que ambos sistematizaron en <em>La ideolog\u00eda alemana<\/em>, a lo largo de toda su trayectoria, en los combates ideol\u00f3gicos que tuvo que dar contra los distintos te\u00f3ricos que volv\u00edan al idealismo o al materialismo mecanicista y negaban la concepci\u00f3n materialista de la historia as\u00ed como los pol\u00edticos reformistas.<\/p>\n<p>Es curioso que haya cr\u00edticos de Engels que lo atacan justamente por los textos que escribi\u00f3 para combatir este tipo de visi\u00f3n mec\u00e1nica, como su cl\u00e1sico conocido por el nombre de <em>Anti-D\u00fchring<\/em>. Hoy ya no se menciona a D\u00fchring, pero en la \u00e9poca \u00e9l tuvo \u00e9xito y gan\u00f3 una influencia amplia dentro de las filas del partido obrero alem\u00e1n e incluso en su direcci\u00f3n. Lo que D\u00fchring defend\u00eda en sus libros era un \u201csistema\u201d cerrado con leyes r\u00edgidas y trataba de atacar los textos centrales de Marx y Engels. En su libro, D\u00fchring embest\u00eda contra la dial\u00e9ctica, y para poder atacar a Marx e impactar a sus lectores, hac\u00eda tergiversaciones de varias partes de <em>El Capital<\/em>, entre otros textos, para contraponerle <em>\u201cuna teor\u00eda general de la ciencia, pretendiendo encontrar en ella una conexi\u00f3n interna, de la naturaleza, de la historia, de la sociedad, el Estado, el Derecho\u201d<\/em>[2]. Para poder contraponerse <em>\u201ca la filosof\u00eda de la naturaleza del se\u00f1or D\u00fchring\u201d<\/em>[3], Engels tuvo que desarrollar pol\u00e9micas en todos los terrenos que D\u00fchring incursion\u00f3, como econom\u00eda pol\u00edtica, ciencias naturales, filosof\u00eda, etc.<\/p>\n<p>As\u00ed, lo que Engels hace en su texto pol\u00e9mico es defender la concepci\u00f3n materialista de la historia. Para realizar este objetivo, Engels tuvo que <em>atacar<\/em> de manera frontal el determinismo y el mecanicismo de D\u00fchring. No obstante, cada vez m\u00e1s existen autores, incluso algunos que se reivindican marxistas, que critican ese texto as\u00ed como los manuscritos publicados p\u00f3stumamente como <em>Dial\u00e9ctica de la Naturaleza<\/em>, por un supuesto determinismo o mecanicismo.<\/p>\n<p>En esa pol\u00e9mica existen los que opinan que el marxismo es una visi\u00f3n determinista de la historia. Otros, en mayor cantidad, dicen que Engels ser\u00eda la fuente de esa visi\u00f3n determinista, en oposici\u00f3n al propio Marx.<\/p>\n<p>Como revela Engels en el Prefacio a la Segunda Edici\u00f3n del <em>Anti-D\u00fchring<\/em>, \u00e9l escribi\u00f3 el libro en contacto permanente con Marx, que lo ley\u00f3 e incluso redact\u00f3 la parte sobre la historia cr\u00edtica de las teor\u00edas econ\u00f3micas: <em>\u201ccomo el punto de vista aqu\u00ed desarrollado ha sido en su m\u00e1xima parte fundado y desarrollado por Marx, y en su m\u00ednima parte por m\u00ed, era obvio entre nosotros que esta exposici\u00f3n m\u00eda no pod\u00eda realizarse sin ponerse en su conocimiento. Le le\u00ed el manuscrito entero antes de llevarlo a la imprenta, y el d\u00e9cimo cap\u00edtulo de la secci\u00f3n sobre econom\u00eda (\u00abDe la Historia Cr\u00edtica\u00bb) ha sido escrito por Marx\u201d.<\/em> Para que no resten dudas, reproducimos una carta de Marx en la que \u00e9l recomienda a un corresponsal, Moritz Kaufmann, que lea el <em>Anti-D\u00fchring<\/em> de Engels. En ella se puede comprobar que Marx no solo particip\u00f3 de la elaboraci\u00f3n del <em>Anti-D\u00fchring<\/em>, sino que lo consideraba una \u00f3ptima exposici\u00f3n del socialismo cient\u00edfico:<\/p>\n<p>\u201cLondres, 3 de octubre de 1878<\/p>\n<p>Mi estimado Se\u00f1or, el Se\u00f1or Petzler me inform\u00f3 que el Sr. habr\u00eda redactado un art\u00edculo sobre mi libro \u201cEl Capital\u201d y sobre mi vida, art\u00edculo este que deber\u00e1 ser impreso, juntamente con otros de su autor\u00eda, as\u00ed como que el Sr. apreciar\u00eda que yo o Engels corrigi\u00e9semos algunos errores suyos. [\u2026]<\/p>\n<p><em>Por correo, le enviar\u00e9 igualmente \u2013caso el Sr. ya no disponga de \u00e9l\u2013 un nuevo escrito de mi amigo Engels, titulado \u201cLa Subversi\u00f3n de la Ciencia del Sr. Eugen D\u00fchring\u201d, escrito este muy importante para una correcta apreciaci\u00f3n del socialismo alem\u00e1n.<\/em><\/p>\n<p>Respetuosamente,<\/p>\n<p>Karl Marx\u201d.[4]<\/p>\n<p><strong>\u00bfSe habr\u00eda vuelto Engels un determinista en el final de su vida?<\/strong><\/p>\n<p>Algunos autores afirman que Engels en su \u00faltimo per\u00edodo de vida habr\u00eda adoptado una concepci\u00f3n determinista. Que Engels habr\u00eda retrocedido al materialismo mecanicista. La acusaci\u00f3n, como anticipamos, intenta apoyarse en textos como el <em>Anti-D\u00fchring<\/em> y la <em>Dial\u00e9ctica de la Naturaleza.<\/em><\/p>\n<p>En realidad, Engels analiza en esos textos c\u00f3mo la evoluci\u00f3n de las ciencias naturales y de la tecnolog\u00eda fueron fruto del ascenso de la burgues\u00eda y de la necesidad del capitalismo de intervenir en los procesos productivos, en la industria (como la m\u00e1quina a vapor, m\u00e1s tarde la electricidad, etc.) y en la agricultura, de acelerar la circulaci\u00f3n de mercader\u00edas y, por lo tanto, del transporte (trenes, navegaci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida, etc.), etc. Por lo tanto, era necesario conocer mejor la naturaleza, de ah\u00ed el est\u00edmulo a las ciencias naturales de ese periodo en adelante. Hubo en ese periodo una tendencia de las ciencias naturales de encontrar una explicaci\u00f3n lineal de causa y efecto y ver a la propia naturaleza como una evoluci\u00f3n continua. Se contrapon\u00edan en ese sentido a las explicaciones religiosas anteriores del clero cristiano y a las restricciones t\u00edpicas del periodo feudal.<\/p>\n<p>El <em>Iluminismo<\/em> era la ideolog\u00eda t\u00edpica de la burgues\u00eda en ascenso, colocarse como representante de las \u2018luces\u2019: as\u00ed como en la pol\u00edtica hablaba en nombre de la igualdad entre los hombres, de los derechos humanos en contrapunto con la de los viejos privilegios t\u00edpicos de los sistemas feudales con toda su jerarqu\u00eda y sus ideas y su resistencia a la ciencia. Una vez consolidado el poder de la burgues\u00eda, esta posici\u00f3n se altera. La versi\u00f3n para ese periodo ya ser\u00e1 conservadora; el orden social deber\u00e1 ser conservado y la ciencia social deber\u00e1 explicar c\u00f3mo ese orden es natural, tan natural como la geolog\u00eda, la f\u00edsica o la qu\u00edmica. Surge de ah\u00ed un ambiente ideol\u00f3gico de fe en el progreso, surgida del desarrollo econ\u00f3mico y de la conservaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda resultante de esa aplicaci\u00f3n de las ciencias naturales a la sociedad est\u00e1 muy ligada a la figura de August Comte, el fundador del <em>positivismo<\/em>: una concepci\u00f3n que extend\u00eda esa comprensi\u00f3n de manera lineal a las sociedades, con pretensiones cient\u00edficas, inclusive creando una disciplina para estudiar cient\u00edficamente la sociedad: la Sociolog\u00eda o como la llamaba Comte, la <strong><em>f\u00edsica social<\/em><\/strong>. Comte consideraba que la sociedad ten\u00eda leyes <strong><em>causales<\/em><\/strong> de la misma naturaleza que las leyes de la f\u00edsica y que en ella hab\u00eda una evoluci\u00f3n permanente, un progreso que era un proceso como el de la naturaleza[5]. \u00c9l y otros te\u00f3ricos construyeron una visi\u00f3n determinista a partir de ah\u00ed, en que los eventos hist\u00f3ricos est\u00e1n previamente definidos por esas leyes de <em>f\u00edsica social<\/em>.<\/p>\n<p>Los cr\u00edticos de Engels lo acusan de haber sido influenciado por este tipo de visi\u00f3n. No obstante, los propios textos de Engels atacan exactamente este tipo de determinismo y la visi\u00f3n mec\u00e1nica de la aplicaci\u00f3n de leyes f\u00edsicas o biol\u00f3gicas a la sociedad, e incluso muestran que en la naturaleza tampoco se aplica la visi\u00f3n determinista como piensan los materialistas vulgares.<\/p>\n<p>En el <em>Anti-D\u00fchring<\/em>, Engels escribe: <em>\u201cel sistema de Hegel fue un aborto gigantesco, sin embargo el \u00faltimo de su especie. Con efecto, su filosof\u00eda padec\u00eda a\u00fan de una contradicci\u00f3n interna incurable, pues, si, por un lado, consideraba como supuesto esencial de la concepci\u00f3n hist\u00f3rica, seg\u00fan la cual la historia humana es un proceso de desarrollo que no puede, por su propia naturaleza, encontrar soluci\u00f3n intelectual en el descubrimiento de eso que se llama verdades absolutas, por otro, se nos presenta precisamente como resumen y compendio de una de esas verdades absolutas. Un sistema universal y compacto, definitivamente plasmado, en el cual se pretende encuadrar a las ciencias de la naturaleza y de la historia, es incompatible con las leyes de la dial\u00e9ctica. <\/em>[\u2026] <em>Verificamos, as\u00ed, que el socialismo tradicional era incompatible con la nueva concepci\u00f3n materialista de la historia, as\u00ed como la concepci\u00f3n de los materialistas franceses sobre la naturaleza, no pod\u00eda coexistir con la dial\u00e9ctica moderna y con las nuevas ciencias naturales\u201d<\/em>[6].<\/p>\n<p>En su carta a Mehring de 1893, Engels, despu\u00e9s de elogiar su libro <em>La leyenda de Lessing<\/em> y el ap\u00e9ndice escrito por Mehring sobre el Materialismo Hist\u00f3rico, no tiene rodeos en atacar la interpretaci\u00f3n que trata de hacerlos aparecer como materialistas vulgares mecanicistas y contraponerse a ese supuesto materialismo de Marx y Engels para justificar su idealismo.<\/p>\n<p><strong><em>Londres, 14 de julio de 1893<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Querido Sr. Mehring,<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>Comienzo por el fin \u2013 i.e. con aqu\u00ed el anexo, titulado <strong><em>\u201cAcerca del Materialismo Hist\u00f3rico\u201d<\/em><\/strong>, donde el Sr. presenta las cosas principales magn\u00edfica y convincentemente para toda persona imparcial\u2026 Dicho esto, falta a\u00fan apenas un punto m\u00e1s que, sin embargo, en los escritos de <strong><em>Marx<\/em><\/strong> y en los m\u00edos, no surge, en regla, suficientemente destacado y en relaci\u00f3n con el cual somos culpados ambos, en igual medida.<\/p>\n<p>Con efecto, ambos colocamos el peso principal, en primer lugar, en la <strong><em>deducci\u00f3n de las representaciones pol\u00edticas, jur\u00eddicas<\/em><\/strong> y todas las otras nociones ideol\u00f3gicas y, as\u00ed tambi\u00e9n de los actos intermediados por esas representaciones, a partir de los <strong><em>hechos econ\u00f3micos fundamentales<\/em><\/strong>, siendo que <strong><em>as\u00ed tuvimos que hacerlo<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>En eso, desatendimos, entonces, el <strong><em>lado formal<\/em><\/strong>, i.e.: el modo y la manera seg\u00fan los cuales emergen esas representaciones, etc., a favor del <strong><em>lado del contenido\u2026<\/em><\/strong><\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>El <strong><em>ide\u00f3logo de la historia<\/em><\/strong> (o <strong><em>hist\u00f3rico<\/em><\/strong> debe significar aqu\u00ed, de modo simplemente resumido, el <strong><em>pol\u00edtico<\/em><\/strong>, el <strong><em>jur\u00eddico<\/em><\/strong>, el <strong><em>filos\u00f3fico<\/em><\/strong>, el <strong><em>teol\u00f3gico<\/em><\/strong>, en suma: todos los dominios que pertenecen a la <strong><em>sociedad<\/em><\/strong>, y no meramente a la naturaleza) \u2013el <strong><em>ide\u00f3logo de la historia <\/em><\/strong>posee, por lo tanto, en cada dominio cient\u00edfico, un material que se form\u00f3 aut\u00f3nomamente a partir del pensamiento de generaciones precedentes y recorri\u00f3 una serie propia y aut\u00f3noma de desarrollo en el cerebro de esas generaciones que se siguieron unas a las otras.<\/p>\n<p>Ciertamente, hechos externos que pertenecen a un dominio peculiar o a otros dominios pueden haber actuado, de manera codeterminante, sobre ese desarrollo.<\/p>\n<p>Sin embargo, esos hechos mismos constituyen, precisamente, seg\u00fan el presupuesto t\u00e1cito, nuevamente, apenas frutos de un proceso del pensamiento y, as\u00ed, permanecemos a\u00fan en el campo del mero pensamiento que, por s\u00ed mismo, digiri\u00f3 los hechos m\u00e1s duros, con aparente satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es sobre todo esa apariencia de una historia aut\u00f3noma de las <strong><em>Constituciones del Estado<\/em><\/strong>, de los <strong><em>sistemas jur\u00eddicos<\/em><\/strong>, de las <strong><em>representaciones ideol\u00f3gicas<\/em><\/strong>, en cada dominio especial, que ciega a la mayor\u00eda de las personas.<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>En ese contexto se sit\u00faa tambi\u00e9n la siguiente est\u00fapida noci\u00f3n de los ide\u00f3logos: precisamente porque sustraemos las diferentes esferas ideol\u00f3gicas, que desempe\u00f1an un papel en la historia, un desarrollo hist\u00f3rico aut\u00f3nomo, estar\u00edamos sustray\u00e9ndoles tambi\u00e9n todo y cualquier <strong><em>efecto hist\u00f3rico<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p><em>Ese razonamiento est\u00e1 aqu\u00ed basado en la noci\u00f3n ordinaria, no dial\u00e9ctica, de causa y efecto, concebidos como polos r\u00edgidamente opuestos uno al otro, lo que significa el total olvido de la interacci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>Frecuentemente, estos se\u00f1ores olvidan, casi a prop\u00f3sito, que un momento hist\u00f3rico, tan luego es colocado en el mundo, en dada ocasi\u00f3n, a trav\u00e9s de otras causas, en \u00faltima instancia, causas econ\u00f3micas, acaba reaccionando tambi\u00e9n sobre su entorno, pudiendo reaccionar incluso hasta sobre sus propias causas\u201d[7].<\/p>\n<p>Y en el texto <strong><em>Dial\u00e9ctica de la Naturaleza<\/em><\/strong>[8], Engels escribi\u00f3 en el cap. XII: <em>Apuntes Dial\u00e9ctica y Ciencia\u2026<\/em><\/p>\n<p><strong>\u201cHistoria<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u2026 En posici\u00f3n contraria a esa opini\u00f3n, est\u00e1 el determinismo, que se transfiri\u00f3 del materialismo franc\u00e9s para la ciencia y que procura liquidar la casualidad, desconoci\u00e9ndola. Seg\u00fan esa concepci\u00f3n, en la Naturaleza impera solo la necesidad simple y directa\u2026<\/strong><\/p>\n<p>Que esta semilla de diente de le\u00f3n haya germinado y la otra no; el hecho de que, esta noche, a las cuatro de la madrugada, una pulga me haya mordido y no a las tres o a las cinco; y justamente del lado derecho del hombro y no de la barriga de la pierna izquierda: todos esos son hechos producidos por una irrevocable concatenaci\u00f3n de causa y efecto, por una irreductible necesidad y, ciertamente, de una tal manera que la esfera gaseosa de la cual se origin\u00f3 el sistema solar estaba ya constituida de forma que esos hechos tendr\u00edan que verificarse as\u00ed y no de otro modo. <strong>La verdad es que, con esa especie de necesidad, no nos liberamos de la concepci\u00f3n teol\u00f3gica de la Naturaleza [\u2026]<\/strong><\/p>\n<p>\u201d<em>Las <\/em><strong>leyes eternas de la Naturaleza <\/strong>se transforman, cada vez m\u00e1s, en leyes hist\u00f3ricas. El hecho de que el agua se presente en el estado l\u00edquido entre 0\u00b0 y 100\u00b0 C es una ley natural eterna, pero para que sea v\u00e1lida es necesario que haya: 1) agua; 2) determinada temperatura; 3) presi\u00f3n normal. En la Luna no hay agua, en el Sol existen apenas sus elementos; para esos cuerpos celestes la ley, por lo tanto, no existe\u201d.<\/p>\n<p>En ese mismo texto, en su Introducci\u00f3n, Engels deja bien claro la relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre hombres y sociedad, naturaleza e historia[9]:<\/p>\n<p>\u201cComo los hombres, entramos <em>en la historia<\/em>. [\u2026] Los hombres, por el contrario, cuanto m\u00e1s se alejan del animal, en sentido restricto, tanto m\u00e1s hacen ellos su propia historia con conciencia, tanto m\u00e1s diminuta se torna la influencia de efectos imprevistos, de fuerzas incontroladas, sobre esta historia, tanto m\u00e1s exactamente corresponde el resultado hist\u00f3rico al objetivo previamente fijado. Si aplicamos, sin embargo, esta escala a la historia humana, incluso de los pueblos m\u00e1s desarrollados del presente, verificamos que aqu\u00ed contin\u00faa existiendo una desproporci\u00f3n colosal entre los objetivos previamente planteados y los resultados alcanzados, que los efectos imprevistos predominan, que las fuerzas incontroladas son, de lejos, m\u00e1s poderosas que las personas planificadamente en movimiento. Y esto no puede ser de otra manera en tanto la actividad hist\u00f3rica m\u00e1s esencial de los hombres \u2013aquella que los elev\u00f3 de la animalidad a la humanidad, que forma la base material de todas sus restantes actividades: la producci\u00f3n de aquello de que necesitan para vivir, esto es, hoy en d\u00eda, la producci\u00f3n social\u2013 est\u00e1 por mayor\u00eda de raz\u00f3n, sometida al juego rec\u00edproco de efectos no intencionales de fuerzas incontroladas y solo realizan el objetivo querido de manera excepcional, y de lejos m\u00e1s frecuentemente su preciso contrario. En los pa\u00edses industriales m\u00e1s avanzados, domamos las fuerzas de la Naturaleza y las compelemos al servicio de los hombres; con eso, multiplicamos la producci\u00f3n al infinito de tal modo que, ahora, un ni\u00f1o produce m\u00e1s que lo que anteriormente cien adultos. \u00bfY cu\u00e1l es la consecuencia? Trabajo excesivo creciente y miseria creciente de las masas y, cada diez a\u00f1os, una gran crisis\u201d.<\/p>\n<p><strong>La confusi\u00f3n entre el pensamiento de Engels y el de la socialdemocracia posterior y el estalinismo<\/strong><\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los cr\u00edticos de Engels olvida un hecho: durante toda la vida de Marx y Engels, hubo una batalla de ambos contra las presiones que sufr\u00eda el Partido Socialdem\u00f3crata alem\u00e1n y las reacciones de su direcci\u00f3n, en las cuales ambos identificaban tendencias a retroceder en el programa y en la teor\u00eda.<\/p>\n<p>El <em>Anti-D\u00fchring<\/em> solo fue escrito porque las ideas de D\u00fchring hab\u00edan causado impacto en la propia direcci\u00f3n del partido. Luego de su muerte, y combinado con un proceso objetivo de aristocratizaci\u00f3n de sectores de la clase obrera alemana (y de otros pa\u00edses imperialistas) y burocratizaci\u00f3n de las direcciones sindicales vinculadas al partido, termin\u00f3 por llevarlos al abandono del programa comunista, a la traici\u00f3n en la Primera Guerra en 1914, a la sustituci\u00f3n de la teor\u00eda marxista por un evolucionismo, o sea, la idea de que naturalmente la sociedad capitalista evolucionar\u00eda hacia el socialismo sin necesidad de rupturas revolucionarias. Kautsky, el m\u00e1s importante te\u00f3rico de la socialdemocracia fue el elaborador decisivo de esa nueva teor\u00eda justificativa evolucionista que daba base al reformismo. Bernstein lo hab\u00eda antecedido en 1899 y, combatido por Rosa Luxemburgo (y en ese momento por Kautsky), es derrotado dentro del partido. Pero, en 1914 \u00e9l y Kautsky se juntaron en esa visi\u00f3n que era la opuesta de Marx y Engels. Lo opuesto en el programa y en la teor\u00eda. Era la sustituci\u00f3n de la concepci\u00f3n materialista de la historia por un materialismo vulgar y evolucionista, que m\u00e1s tarde fue adoptado por Stalin y la burocracia rusa cuando asumieron el poder en la URSS.<\/p>\n<p>Uno de los textos que dio sost\u00e9n a esa concepci\u00f3n mecanicista es el <em>Tratado del Materialismo Hist\u00f3rico<\/em> de Bujarin, que ha sustituido de <em>Ensayo de Sociolog\u00eda Comparada<\/em>.<\/p>\n<p>Pero como defendieron siempre Lenin contra Kautsky y despu\u00e9s Trotsky en su combate contra la burocracia, esas concepciones eran lo opuesto de Marx y Engels.<\/p>\n<p>En los 200 a\u00f1os de Engels es fundamental el rescate de su contribuci\u00f3n al marxismo y la importancia de su elaboraci\u00f3n, en conjunto con Marx, de la concepci\u00f3n materialista de la historia para el armaz\u00f3n program\u00e1tico de la militancia revolucionaria en este momento hist\u00f3rico en que las presiones del reformismo y del posmodernismo, que pregona que nada est\u00e1 determinado y nada puede ser comprobado, son utilizados a cada momento.<\/p>\n<p>En las palabras de Trotsky, en su texto <em>A 90 a\u00f1os del Manifiesto Comunista<\/em>, de 1937:<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] <strong>La concepci\u00f3n materialista de la historia<\/strong>, formulada por Marx poco tiempo antes de la aparici\u00f3n del texto y que en \u00e9l se encuentra aplicada con perfecta maestr\u00eda, resisti\u00f3 completamente la prueba de los acontecimientos y los golpes de la cr\u00edtica hostil. Se constituye, actualmente, en uno de los m\u00e1s preciosos instrumentos del pensamiento humano. Todas las otras interpretaciones del proceso hist\u00f3rico perdieron todo significado cient\u00edfico. Podemos afirmar, con seguridad, que actualmente es imposible no solo ser un militante revolucionario sino simplemente un observador pol\u00edticamente instruido sin asimilar la concepci\u00f3n materialista de la Historia\u201d.<\/p>\n<p>[1] Se refiere a <em>La ideolog\u00eda alemana<\/em>.<\/p>\n<p>[2] Carta de Engels a Marx, del 28 de mayo de 1876.<\/p>\n<p>[3] Este \u201csistema natural\u201d de un saber, precioso por s\u00ed mismo para el esp\u00edritu, \u201cdescubri\u00f3, con toda certeza, sin transigir en cuanto a la profundidad de la idea, las formas fundamentales del Ser\u201d. Desde su \u201cplataforma verdaderamente cr\u00edtica\u201d, el Sr. D\u00fchring nos presenta los elementos de una filosof\u00eda real, proyectada, por lo tanto, sobre la realidad de la naturaleza y de la vida, ante la cual se mantiene un solo horizonte apenas aparente, pero se desenvuelve antes nuestros ojos sorprendidos, en sus potentes conmociones, todas las tierras y los cielos de la naturaleza exterior e interior; nos ofrece, pues, un nuevo m\u00e9todo especulativo y sus frutos son \u201cresultados y observaciones radicalmente nuevos\u2026, ideas originales creadoras de sistema\u2026 verdades comprobadas\u201d. En ella, tenemos \u201cun trabajo que encontrar\u00e1 la ra\u00edz de su fuerza en la iniciativa concentrada\u201d\u2026 suponi\u00e9ndose que eso quiera decir alguna cosa; una \u201cinvestigaci\u00f3n que desciende hasta las ra\u00edces\u2026, una ciencia radical\u2026, una concepci\u00f3n rigurosamente cient\u00edfica de las cosas y de los hombres\u2026, un trabajo especulativo que penetra en todos los aspectos y modalidades de las cosas\u2026, un esbozo creador de las hip\u00f3tesis y consecuencias dominables por el pensamiento\u2026 lo absolutamente fundamental\u201d. <em>Anti D\u00fchring, <\/em>parte II Paz e Terra, 1979, 2\u00b0 ed., p. 25.<\/p>\n<p>[4] In http:\/\/www.scientific-socialism.de\/FundamentosCartasMarxEngelsCapa.htm<\/p>\n<p>[5] \u201cSin admirar o maldecir los hechos pol\u00edticos, vi\u00e9ndolos esencialmente como en cualquier otra ciencia, como simples temas de observaciones, la f\u00edsica social considera, por lo tanto, cada fen\u00f3meno bajo el doble punto de vista elemental de su armon\u00eda con los fen\u00f3menos coexistentes y desencadenamiento como estado anterior y posterior del desarrollo humano\u201d, citado por Michel L\u00f6wy en <em>Las aventuras de Karl Marx contra el Bar\u00f3n de M\u00fcnchhausen<\/em>, Cortez, S\u00e3o Paulo, 2003, 8\u00b0 ed., p. 24.<\/p>\n<p>[6] <em>Anti D\u00fchring<\/em>, Rio, Paz e Terra, 1979, pp.23-24.<\/p>\n<p>[7] https:\/\/www.marxists.org\/portugues\/marx\/1893\/07\/14.htm<\/p>\n<p>[8] Extra\u00eddo de https:\/\/www.marxists.org\/portugues\/marx\/1882\/dialetica\/06.htm.\u00a0<em>Dial\u00e9tica da Natureza<\/em>, Parte XII.<\/p>\n<p>[9] \u00cddem. <em>Introducci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La colaboraci\u00f3n entre Engels y Marx tuvo como punto de partida la elaboraci\u00f3n de la concepci\u00f3n materialista de la historia: esta fue resultado de una convergencia de ideas y, a partir de ah\u00ed, de una sociedad en la elaboraci\u00f3n te\u00f3rica, en la militancia pol\u00edtica por toda la vida de ambos.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":64035,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[16001,6482,12849,2794],"tags":[],"class_list":["post-64032","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-200-anos-de-engels","category-historia","category-polemica","category-teoria"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/friedrich-engels-1891-3.jpg?fit=906%2C743&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/friedrich-engels-1891-3.jpg?fit=906%2C743&ssl=1","categories_names":["200 a\u00f1os de Engels","Historia","Pol\u00e9mica","TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64032","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64032"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64032\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":65897,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64032\/revisions\/65897"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64035"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64032"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64032"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64032"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}