{"id":64022,"date":"2020-11-25T16:53:43","date_gmt":"2020-11-25T16:53:43","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=64022"},"modified":"2024-11-03T13:28:47","modified_gmt":"2024-11-03T13:28:47","slug":"64022-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/64022-2\/","title":{"rendered":"La pandemia m\u00e1s agresiva para las mujeres, el \u00abfeminicidio\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><em>Si la situaci\u00f3n de la mujer en Venezuela ya era dif\u00edcil por la profundidad de la crisis econ\u00f3mica y social que vive este pa\u00eds, ahora esta se agrav\u00f3 con las implicaciones de la pandemia, para tener una idea, basta ver el incremento de los feminicidios en el 2020 como expresi\u00f3n de esta cruel realidad.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Ana Rodr\u00edguez, de la Unidad Socialista de los Trabajadores (UST)<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n al a\u00f1o pasado hubo un aumento desde enero a octubre de 59,5%. Seg\u00fan la Utopix (ONG) organizaci\u00f3n de derechos humanos que lleva registro de los casos publicados en los medios de comunicaci\u00f3n, digitales, televisivos e impresos. Durante el 2019 ocurrieron hasta octubre 136 casos y para este 2020 hasta octubre van registrados 217 casos, de mujeres v\u00edctimas de feminicidio. Lo que significa un promedio de 5 casos por semana, es decir, cada 33 horas una mujer pierde la vida a manos de su agresor.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-64023\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Venezuela.png?resize=930%2C619&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"930\" height=\"619\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Venezuela.png?w=930&amp;ssl=1 930w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Venezuela.png?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Venezuela.png?resize=768%2C511&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Venezuela.png?resize=631%2C420&amp;ssl=1 631w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Venezuela.png?resize=640%2C426&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Venezuela.png?resize=681%2C453&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 930px) 100vw, 930px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Fuente<\/strong>: Utopix (2020)<\/p>\n<p>Como se puede ver en el gr\u00e1fico el mes de enero arranca con 34 casos de feminicidio en el pa\u00eds y si observamos octubre \u00faltimo mes del registro, este tuvo un aumento en el 2020 de 120% en comparaci\u00f3n al mismo mes del a\u00f1o 2019.<\/p>\n<p><strong>El feminicidio la otra pandemia silenciosa<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Si el confinamiento sin garant\u00edas es para la clase trabajadora un desaf\u00edo para sobrevivir ante la falta de salarios, alimentaci\u00f3n, medicinas y vivienda; para la mujer v\u00edctima de violencia se convirti\u00f3 en un espacio de guerra, conviviendo permanentemente con el agresor y sin las herramientas por parte del estado para su protecci\u00f3n.<\/p>\n<p>En este pa\u00eds a pesar de no contar con cifras oficiales por parte del estado, las organizaciones sociales, no gubernamentales y de derechos humanos han hecho esfuerzos por registrar las cifras de este mal que azota a la mujer venezolana y sobre el cual al gobierno no le interesa hablar.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Utopix (ONG) en su monitoreo digital desde el 16 de marzo, momento en el cual se declar\u00f3 la cuarentena hasta la actualidad, se han registrado 148 feminicidios en todo el pa\u00eds, afirmando que la violencia que sufren las mujeres ni\u00f1as y adolescentes aument\u00f3 durante el confinamiento, debido a que las victimas quedan atrapadas en el espacio dom\u00e9stico. La mayor\u00eda, han perdido la vida a manos de sus parejas, por medio de armas blancas, asfixia mec\u00e1nica y armas de fuego.<\/p>\n<p>Pero mientras esto pasa en los hogares venezolanos, el Estado y sus instituciones no brindan a la mujer la posibilidad de salir de ese lugar de violencia, hacia lugares seguros como casas de abrigo para ellas y sus hijos. Al contrario, en este pa\u00eds, el gobierno no invirti\u00f3 en estos espacios de protecci\u00f3n que pueden salvar la vida de una mujer v\u00edctima de violencia. Las cinco casas de abrigo que exist\u00edan, est\u00e1n todas cerradas por la falta de inversi\u00f3n y mantenimiento y algunas est\u00e1n siendo utilizadas para otros fines.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n a la l\u00ednea 0800_mujer, se ha convertido en un tr\u00e1mite burocr\u00e1tico, las mujeres dicen que s\u00f3lo quieren salvar sus vidas y cuando llaman pidiendo auxilio, no dan la soluci\u00f3n oportuna. Lo que ellas quieren es ser separadas de su agresor de manera inmediata.<\/p>\n<p>Para el Comit\u00e9 de Familiares de las Victimas (COFAVIC), el \u00edndice de impunidad en caso de violaci\u00f3n a derechos humanos\u00a0 en Venezuela es de 98%. En\u00a0 el caso de la violencia contra la mujer se suma, la falta de celeridad para poner en prisi\u00f3n a los agresores denunciados.<\/p>\n<p><strong>En la migraci\u00f3n: La violencia en la pareja tambi\u00e9n migra<\/strong><\/p>\n<p>La migraci\u00f3n venezolana continua en ascenso, ante la situaci\u00f3n de crisis econ\u00f3mica, social y humanitaria que vive el pa\u00eds los trabajadores y las trabajadoras han decidido emprender un viaje incierto a otros pa\u00edses en la b\u00fasqueda por la sobrevivencia de ellos y de sus familiares.\u00a0 Seg\u00fan la agencia de Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR) el n\u00famero de migrantes venezolanos refugiados paso de 4,7 millones (2019) a 6,5 millones en el 2020.<\/p>\n<p>De igual manera el monitoreo de feminicidio realizado por el Centro de Justicia y Paz (CEPAZ) 2020, asociaci\u00f3n civil, afirma que cada 4 d\u00edas una mujer venezolana es v\u00edctima de feminicidio fuera de su pa\u00eds, siendo Colombia donde se registra mayor \u00edndice con 42,9% seguido de M\u00e9xico 28,9%, Per\u00fa, Ecuador, EEUU, Trinidad y Tobago y Republica Dominicana. Tambi\u00e9n informo este centro que las edades de las mujeres asesinadas, est\u00e1n comprendidas entre 15-18 (21,4%) y las que corresponden a las edades entre 19-35 representan un 49,9% y se responsabiliza en un 35,7% a su pareja venezolano.<\/p>\n<p>Cuando hay situaci\u00f3n de violencia en la pareja y estos no son resueltos, estos conflictos emigran y tienden a agravarse en el pa\u00eds de acogida. La mujer migrante queda aislada del apoyo de la familia y de la red de amigos y al momento de la escalada de la violencia termina en feminicidio. Los casos de feminicidios durante el mes de septiembre 2020, de: Joanna D\u00edaz, Osnery Prieto, G\u00e9nesis Pinto y una adolescente con siete meses de gestaci\u00f3n, son algunos casos que muestran la violencia a la que son sometidas las mujeres venezolanas en el exterior.<\/p>\n<p>El ciclo de violencia que vive una mujer est\u00e1 lleno de miedo e inseguridad. Pero ahora, siendo migrante se suma su situaci\u00f3n de irregularidad en el pa\u00eds de acogida, su estatus de ilegalidad la deja en mayor grado de vulnerabilidad, muchas veces las mujeres migrantes no visibilizan su situaci\u00f3n, por temor de que al denunciar puede ser deportada, otras no conocen los mecanismos de protecci\u00f3n que existen para ellas en ese pa\u00eds. Esto significa que, si bien es cierto que las pol\u00edticas de atenci\u00f3n a la mujer deben arropar a ambas mujeres, la migrante y la natural del pa\u00eds, tambi\u00e9n es cierto, que la migrante no tiene papeles y tiene un temor a\u00f1adido.<\/p>\n<p><strong>Crisis y aumento de la Xenofobia<\/strong><\/p>\n<p>Los y las migrantes, refugiados y refugiadas, enfrentan nuevos desaf\u00edos en los pa\u00edses de acogida. Las medidas de confinamiento afectan directamente la posibilidad de generar ingresos para poder pagar alquileres, servicios, comprar alimentos, medicinas y enviar remesas a sus familiares. Ese estado de vulnerabilidad puede afectar desproporcionadamente a las mujeres quienes, en b\u00fasqueda de satisfacer las necesidades b\u00e1sicas de sus familias, son v\u00edctimas de violencia sexual, asedio y prostituci\u00f3n forzada.<\/p>\n<p>De acuerdo al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en el 2019 el 80% de los migrantes venezolanos estaban trabajando sin ning\u00fan acuerdo contractual, o laborando en el sector de la econom\u00eda informal. Lo que nos hace inferir que para el 2020 a\u00f1o en el que arranc\u00f3 el confinamiento, estos no han recibido remuneraci\u00f3n, o peor a\u00fan, han sido despedidos sin ning\u00fan tipo de seguridad laboral.<\/p>\n<p>De acuerdo a la encuesta elaborada por ACNUR a un grupo de migrantes venezolanos en el contexto de la pandemia, 42% perdi\u00f3 sus empleos y 46% han sido excluidos de los beneficios que otorgan los pa\u00edses donde est\u00e1n refugiados.<\/p>\n<p>Es de notar que, en la lucha por la sobrevivencia en cada pa\u00eds, en medio de una crisis econ\u00f3mica mundial y la pandemia, crece la hostilidad para obtener insumos sanitarios, bonos sociales y alimentos. De ese mismo modo tambi\u00e9n se han acentuado en estos pa\u00edses, las acciones violentas, de xenofobia y discursos de discriminaci\u00f3n contra los migrantes.<\/p>\n<p>Se pudo observar durante los meses de abril \u2013 mayo del 2020 a venezolanos desalojados de sus viviendas en Colombia, Per\u00fa y otros pa\u00edses de Sudam\u00e9rica, por no poder pagar alquileres. Muchas eran mujeres solas con sus hijos en brazos.<\/p>\n<p>Es necesario unir a la clase trabajadora en torno a sus necesidades, nuestros enemigos de clase no son los migrantes que vienen huyendo de sus pa\u00edses de origen para salvar sus vidas. Nuestro enemigo es la burgues\u00eda, los multimillonarios, los due\u00f1os de bancos, empresarios y los gobiernos burgueses. Contra ellos es que tenemos que luchar, son ellos (y no los trabajadores migrantes) los responsables de que no tengamos salarios dignos, vivienda, alimentaci\u00f3n, entre otros derechos elementales. Por eso decimos; d<em>e aqu\u00ed o de fuera somos la misma clase obrera.<\/em><\/p>\n<p><strong>Violencia y asedio sexual, la pesadilla que persigue a las mujeres vayan donde vayan<\/strong><\/p>\n<p>El caso de Stefani Flores (18) joven que migro a Trinidad y Tobago, fue encontrada el 12 de agosto ensangrentada en la v\u00eda publica apu\u00f1aleada y violada por tres hombres. Ella fue vista cuando tom\u00f3 un taxi para trasladarse desde Sipara hasta San Fernando lugar donde trabajaba vendiendo empanadas. Los agresores pensaron que la hab\u00edan matado, ella pudo salir desde los arbustos y desmayarse en la v\u00eda p\u00fablica.\u00a0 Por el caso fueron detenidos seg\u00fan la cuenta oficial de twitter de embajada de Venezuela en Trinidad y Tobago, un oficial de la polic\u00eda y un guardia de seguridad.\u00a0 El Ministerio P\u00fablico de Trinidad y Tobago inform\u00f3 que ambos fueron imputados por los delitos de violaci\u00f3n secuestro e intento de asesinato. Este caso muestra como en algunos pa\u00edses los responsables de la violencia est\u00e1n vinculados a los \u00f3rganos de \u00abseguridad\u00bb del Estado.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Lizmar Hern\u00e1ndez (27) despareci\u00f3 el 30 diciembre 2019. Ella fue asesinada de un disparo en la cabeza por su jefe (72) en Per\u00fa. D\u00edas antes de su muerte ella, le hab\u00eda confesado a su t\u00eda que su jefe le ped\u00eda mantener relaciones sexuales, a lo que ella siempre se neg\u00f3. \u00ab<em>Ella siempre le manifest\u00f3 que su relaci\u00f3n seria de trabajo, pero \u00e9l no lo acepto\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Otro caso de violencia brutal en Per\u00fa es el de la Joven venezolana Yilda Sol Mujica (27) \u00ab<strong><em>No se c\u00f3mo sobreviv\u00ed\u00bb<\/em><\/strong>. Un hombre con quien nunca tuvo una relaci\u00f3n amorosa, le desfigur\u00f3 el rostro con \u00e1cido, la apu\u00f1alo 12 veces y fue violada. Ella alquilaba un apartamento y el hijo de la due\u00f1a la acosaba, la invitaba a comer a trav\u00e9s de mensaje de textos. Ante el rechazo el hombre con la excusa de cobrar el alquiler la visit\u00f3 violent\u00e1ndola de forma cruel y despiadada, este agresor pens\u00f3 que la hab\u00eda matado. Ella cuenta que al recuperar la conciencia lo escuch\u00f3 hablar por tel\u00e9fono sobre su plan de picarla y meterla en una bolsa.\u00a0 Yilda para salvar su vida, se lanz\u00f3 de un tercer piso por la ventana. Hoy se encuentra con su rostro desfigurado, perdi\u00f3 un ojo, un dedo, tiene fracturas y las marcas psicol\u00f3gicas y emocionales que nunca se borrar\u00e1n.<\/p>\n<p>Lo anterior muestra, como la experiencia de las mujeres de la clase trabajadora venezolana en el fen\u00f3meno migratorio est\u00e1 llena de violencia, discriminaci\u00f3n, asedio, xenofobia y hasta prostituci\u00f3n forzada. Y deja claro que el capitalismo no es seguro en ning\u00fan pa\u00eds del mundo; a este sistema s\u00f3lo le importan las ganancias y el lucro de capitales y sobrevive a base de la explotaci\u00f3n masiva de los seres humanos que hacemos parte de la clase trabajadora.<\/p>\n<p><strong>Como liberar a las mujeres.\u00a0 La Revoluci\u00f3n Rusa cada d\u00eda m\u00e1s vigente<\/strong><\/p>\n<p>Estamos conmemorando el 25 de noviembre, d\u00eda internacional de la no violencia contra la mujer y vemos el aumento de las cifras de la violencia de g\u00e9nero en todo el mundo y observamos casos emblem\u00e1ticos de la crueldad del machismo y de la discriminaci\u00f3n como los que arriba mencionamos. Nos preguntamos ese fantasma de la violencia que persigue a la mujer en cada rinc\u00f3n y que se incrementa con la crisis econ\u00f3mica y la pandemia mundial, \u00bfser\u00e1 posible erradicarla?<\/p>\n<p>Tenemos que dejar claro que en este sistema podemos luchar por igualdad de derechos, por respeto a la vida etc., podemos inclusive arrancar algunas conquistas, pero estas siempre se ver\u00e1n amenazadas constantemente por el capitalismo, m\u00e1s a\u00fan cuando entra en crisis, porque este buscar\u00e1 la forma de implementar sus pol\u00edticas para atacarlas y llevar a las mujeres a una situaci\u00f3n de barbarie, como la estamos viviendo hoy. Por eso la liberaci\u00f3n plena de la mujer s\u00f3lo ser\u00e1 posible en otro sistema, en una sociedad distinta.<\/p>\n<p>La historia muestra que para que la liberaci\u00f3n de la mujer sea posible ellas deben emprender junto a la clase trabajadora el camino hacia la revoluci\u00f3n socialista, un camino hacia la transformaci\u00f3n de las relaciones sociales humanas, que permita erradicar todas las formas de explotaci\u00f3n, de opresi\u00f3n y de discriminaci\u00f3n. Esa experiencia la podemos sacar de la revoluci\u00f3n rusa, las conquistas que las mujeres obtuvieron, el desarrollo de su creatividad y su incorporaci\u00f3n a lo inimaginable solo fue posible en el transitar hacia el socialismo. Lenin dec\u00eda \u00absin ellas no habr\u00edamos ganado\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces no s\u00f3lo la mujer encontrar\u00e1 en ese espacio su libertad plena como ser humano, sino la garant\u00eda de ser parte de la trasformaci\u00f3n de esa propia realidad, en la l\u00ednea del frente como lo hicieron las mujeres rusas junto al conjunto de la clase trabajadora. Por eso no es de extra\u00f1ar que en el proceso de la restauraci\u00f3n capitalista de la URSS las primeras conquistas de la clase obrera atacadas fueron las de las mujeres. Porque estas tienen una fuerza inquebrantable cuando se suman a la lucha.<\/p>\n<p><em>Reloj de campana, t\u00f3came las horas<\/em><\/p>\n<p><em>Para que despierten las mujeres todas.<\/em><\/p>\n<p><em>Reloj de campana no me dejes sola, ya escuch\u00e9 los pasos de la trabajadora.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si la situaci\u00f3n de la mujer en Venezuela ya era dif\u00edcil por la profundidad de la crisis econ\u00f3mica y social que vive este pa\u00eds, ahora esta se agrav\u00f3 con las implicaciones de la pandemia, para tener una idea, basta ver el incremento de los feminicidios en el 2020 como expresi\u00f3n de esta cruel realidad.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":52255,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[15998,2738,2691],"tags":[2828,3005,6331],"class_list":["post-64022","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-25n","category-mujeres","category-venezuela","tag-mujeres-2","tag-venezuela-2","tag-violencia-machista"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/varias-pancartas-contra-violencia-machista-manifestacion-madrid-1446897615338.jpg?fit=640%2C426&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/varias-pancartas-contra-violencia-machista-manifestacion-madrid-1446897615338.jpg?fit=640%2C426&ssl=1","categories_names":["25N","Mujeres","Venezuela"],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64022","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64022"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64022\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64025,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64022\/revisions\/64025"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/52255"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64022"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64022"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64022"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}