{"id":63913,"date":"2020-11-27T13:04:16","date_gmt":"2020-11-27T13:04:16","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=63913"},"modified":"2024-11-03T13:28:46","modified_gmt":"2024-11-03T13:28:46","slug":"estrategia-y-tactica-revolucionarias-engels-despues-de-la-muerte-de-marx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/estrategia-y-tactica-revolucionarias-engels-despues-de-la-muerte-de-marx\/","title":{"rendered":"Estrategia y t\u00e1ctica revolucionarias: Engels despu\u00e9s de la muerte de Marx"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\"><em>La cabeza m\u00e1s formidable de nuestro partido dej\u00f3 de pensar; el coraz\u00f3n m\u00e1s poderoso que conoc\u00ed dej\u00f3 de latir.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Friedrich Engels<!--more--><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la muerte de Marx, el 14 de marzo de 1883, Engels se vio solo en la tarea de continuar la obra pol\u00edtica que los dos hab\u00edan emprendido por toda su vida adulta. Incluso con Marx muerto en su cama, \u00e9l a\u00fan no hab\u00eda concebido que aquel \u201chombre genial hubiese dejado de fecundar el movimiento obrero de los dos continentes con sus ideas estupendas\u201d y dec\u00eda que todo lo que este movimiento hab\u00eda conseguido era debido a Marx, desde el punto de vista te\u00f3rico y pr\u00e1ctico.<\/p>\n<p>Por Marcos Margarido<\/p>\n<p>Es imposible imaginar el vac\u00edo que lo alcanz\u00f3. A\u00fan m\u00e1s porque Marx hab\u00eda dicho a Eleanor, su hija m\u00e1s joven, que el manuscrito de <em>El Capital<\/em> (cuyo primer volumen ya hab\u00eda sido publicado) deb\u00eda ser editado por Engels. Obviamente, \u00e9l era el \u00fanico en quien Marx confiaba para mantener intactas sus ideas.<\/p>\n<p>Sin embargo, no pensemos que aquel que se defin\u00eda como el segundo viol\u00edn de aquella orquesta fuese una persona de car\u00e1cter dependiente. Marx no soportar\u00eda un amigo as\u00ed. En verdad, Engels se torn\u00f3 comunista antes que Marx y estaba escribiendo <em>Condiciones de la clase obrera en Inglaterra<\/em>, que contiene el esbozo de varios conceptos utilizados por Marx en <em>El Capital<\/em>, cuando comenzaron su colaboraci\u00f3n mutua. Cuando su madre lo reprend\u00eda por andar en compa\u00f1\u00eda de aquel \u2018comunista\u2019, Engels respond\u00eda que nada cambiar\u00eda si Marx no existiese y que, en verdad, era la familia de Marx la que dec\u00eda que \u201c<em>yo<\/em> lo hab\u00eda corrompido\u201d.<\/p>\n<p>En este art\u00edculo vamos a abordar algunos aspectos de la vida pol\u00edtica de Engels luego de la muerte de Marx para evaluar si \u00e9l mantuvo la misma estrategia expresada en el texto fundacional del comunismo moderno, el <em>Manifiesto Comunista<\/em>. \u00bfEs verdadera la afirmaci\u00f3n de Gustav Mayer, en su biograf\u00eda de Engels, de que \u201cel ideal que continuaba vivo en el gran detractor del filiste\u00edsmo a los sesenta a\u00f1os de edad era el mismo que el del joven de veintid\u00f3s a\u00f1os\u201d?<\/p>\n<p><strong>La ley antisocialista<\/strong><\/p>\n<p>Marx a\u00fan estaba vivo cuando el gobierno del Imperio alem\u00e1n, comandado por Bismarck, implant\u00f3 la ley antisocialista en 1878, pero fue Engels quien entabl\u00f3 una verdadera batalla contra los dirigentes del partido alem\u00e1n para resistir la tentaci\u00f3n de capitular a ella para mantenerlo legalizado. Esta ley prohib\u00eda al Partido Obrero Alem\u00e1n (el nombre del Partido Socialdem\u00f3crata Alem\u00e1n, SPD en la \u00e9poca) de la vida p\u00fablica, prohib\u00eda la edici\u00f3n de peri\u00f3dicos, la mantenci\u00f3n de las sedes, y cualquier acci\u00f3n identificada con el partido, como la acci\u00f3n sindical. Pero permit\u00eda a los miembros que presentasen candidaturas independientes en las elecciones.<\/p>\n<p>Frente a eso, la mayor\u00eda de los diputados socialdem\u00f3cratas en el parlamento, los \u00fanicos que ahora, gracias a la inmunidad parlamentaria, pod\u00edan asumir la representaci\u00f3n y defensa del partido, defendi\u00f3 la sumisi\u00f3n del partido a las nuevas condiciones impuestas, que abandonase su car\u00e1cter de clase y estableciese contactos con el ala democr\u00e1tica de la burgues\u00eda para mantener su legalidad.<\/p>\n<p>Frente a eso, Engels respond\u00eda \u201cque no pod\u00edamos pensar en bajar la bandera del proletariado que hab\u00edamos mantenido por cerca de 40 a\u00f1os, mucho menos juntarnos a las ilusiones peque\u00f1oburguesas de la fraternidad universal, que enfrentamos, nuevamente por cerca de 40 a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>Su ira estaba dirigida particularmente a las \u201cpersonas cultas\u201d del partido, a los diputados y dirigentes peque\u00f1oburgueses, a quienes apuntaba la puerta de salida: \u201cSi estos se\u00f1ores constituyen un partido socialdem\u00f3crata de la peque\u00f1a burgues\u00eda, ellos est\u00e1n en su perfecto derecho; en este caso, tal vez podamos negociar con ellos y tomarlos incluso hasta como aliados en ciertas circunstancias, etc. Pero, en un partido obrero, ellos son un elemento perturbador\u201d.<\/p>\n<p>La batalla no fue f\u00e1cil. Pasaron a\u00f1os antes de que Engels y Marx volviesen a aceptar escribir para el peri\u00f3dico <em>El Socialdemokrat<\/em>, publicado en Suiza y contrabandeado para Alemania, pues ten\u00edan gran desconfianza en el rumbo que el partido estaba tomando.<\/p>\n<p>Pero, la minor\u00eda de los diputados ten\u00eda mucho peso, pues inclu\u00eda a los dos de los principales dirigentes del partido, Bebel y Liebknecht. Poco a poco, ellos consiguieron rehacer las conexiones quebradas por la clandestinidad y dotar al partido con una pol\u00edtica de enfrentamiento a la ley.<\/p>\n<p>Finalmente, en 1880, en el primer congreso realizado bajo la ley antisocialista, en Suiza, las resoluciones aprobadas devolvieron a Engels y a Marx la seguridad de que el partido volv\u00eda a los rumbos que ellos defend\u00edan.<\/p>\n<p>Pes\u00f3 mucho para eso la convicci\u00f3n de que los vientos de los acontecimientos hist\u00f3ricos soplaban con fuerza la vela de la socialdemocracia. En 1874, Engels dec\u00eda que, por fin, la implantaci\u00f3n de una gran industria y una burgues\u00eda modernas generaban un proletariado realmente poderoso. Era a ese proletariado que \u00e9l miraba, pues \u201cnunca vimos un proletariado capaz de aprender en tan poco tiempo a actuar colectivamente y a marchar en filas cerradas\u201d. Y gran parte de esa acci\u00f3n colectiva en torno al partido era debido a la propia ley antisocialista, que \u201cense\u00f1aba\u201d a la clase a defender a su partido de los ataques asestados por la burgues\u00eda.<\/p>\n<p><strong>La t\u00e1ctica parlamentaria<\/strong><\/p>\n<p>Aunque el trabajo clandestino en los sindicatos se manten\u00eda, el parlamento se torn\u00f3 el principal instrumento de acci\u00f3n p\u00fablica del partido debido a la ley antisocialista.<\/p>\n<p>Pero, no sin problemas. La socialdemocracia alemana ten\u00eda un lema: \u201cNinguna persona; ning\u00fan centavo para este sistema\u201d. Esto significaba no votar a favor de ninguna propuesta de presupuesto favorable al gobierno, pues reforzar\u00eda el Estado opresor que se quer\u00eda destruir.<\/p>\n<p>Pero, siempre que Bismarck presentaba un proyecto de ley que envolv\u00eda la concesi\u00f3n de cr\u00e9ditos a determinados sectores, diputados socialdem\u00f3cratas defend\u00edan su aprobaci\u00f3n bajo el pretexto, por ejemplo, de que aquello podr\u00eda abrir nuevas oportunidades de empleo a la clase obrera. Engels estaba en contra de esa forma de ver las cosas, incluso cuando el gobierno implant\u00f3 una forma de seguro para la clase obrera, que hoy podr\u00edamos comparar con el seguro de desempleo, algo in\u00e9dito en la \u00e9poca.<\/p>\n<p>En 1885, Bismarck present\u00f3 una pol\u00edtica de concesiones de subsidios a empresas de navegaci\u00f3n, que gener\u00f3 expectativas en la clase obrera, pues podr\u00eda abrir muchos puestos de trabajo en los astilleros del pa\u00eds. Algunos diputados socialdem\u00f3cratas pasaron a apoyar esa propuesta, incluso cuando era claro que se trataba de una pol\u00edtica colonialista, de exportaci\u00f3n de productos alemanes. Engels, tomando en cuenta estas expectativas, defini\u00f3 su t\u00e1ctica parlamentaria:<\/p>\n<p>\u201cLa mejor manera, en estos casos en que los preconceptos peque\u00f1oburgueses de los electores deben ser llevados en consideraci\u00f3n, es, en mi opini\u00f3n, decir: por razones de principio, somos contrarios, pero, teniendo en cuenta el hecho de que ustedes exigen de nosotros propuestas positivas y afirman que estas cosas tambi\u00e9n favorecen a los trabajadores \u2013lo que nosotros negamos, en la medida en que se ventila un beneficio poco m\u00e1s que microsc\u00f3pico\u2013, pedimos que se ponga a los trabajadores y los burgueses en pie de igualdad. Por cada mill\u00f3n que usted saca directa o indirectamente de los bolsillos de los trabajadores para dar a la burgues\u00eda, usted debe dar otro mill\u00f3n para los trabajadores\u201d.<\/p>\n<p>Y, dec\u00eda Liebknecht, al mencionar la posici\u00f3n del diputado socialdem\u00f3crata Schumacher, que, para respetar las ilusiones de los electores, siempre que el Estado quisiese ofrecer subsidios a la burgues\u00eda, los diputados deber\u00edan posicionarse \u201ca favor solamente si un mismo subsidio estatal del mismo valor fuese directamente asignado a los obreros, tanto urbanos como rurales\u201d.<\/p>\n<p>Es claro que esta t\u00e1ctica ten\u00eda como objetivo aclarar a la clase obrera por qu\u00e9 las propuestas venidas del gobierno deb\u00edan ser rechazadas, y no para hacer cualquier acuerdo con \u00e9l. Por eso, cuando Bebel manifest\u00f3 dudas, Engels explic\u00f3:<\/p>\n<p>\u201cCuando proponemos algo positivo, solo debemos formular propuestas que sean <em>viables<\/em>. Pero, viables <em>por s\u00ed mismas<\/em>, aun cuando el gobierno existente no pueda ponerlas en pr\u00e1ctica. Adem\u00e1s, cuando proponemos medidas socialistas, que llevar\u00edan (como en este caso) al derrumbe de la producci\u00f3n capitalista, formulamos propuestas que sean <em>esencialmente pr\u00e1cticas<\/em>, pero que <em>no<\/em> pueden ser implementadas por <em>este<\/em> gobierno.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 lecciones extraordinarias nos deja Engels sobre t\u00e1ctica parlamentaria!<\/p>\n<p><strong>Estrategia revolucionaria<\/strong><\/p>\n<p>Evidentemente, esta t\u00e1ctica parlamentaria estaba al servicio de una estrategia revolucionaria, de toma del poder por la clase trabajadora a trav\u00e9s de una revoluci\u00f3n, necesariamente violenta, socialista. La br\u00fajula de Engels nunca dej\u00f3 de apuntar hacia ese norte.<\/p>\n<p>No obstante, es necesario entender que la lucha concreta de la clase obrera ten\u00eda como objetivo la conquista de la rep\u00fablica democr\u00e1tica, por la destrucci\u00f3n revolucionaria del Imperio alem\u00e1n, pues la burgues\u00eda hab\u00eda demostrado su incapacidad de realizar esta tarea que era hist\u00f3ricamente suya. Marx y Engels ya hab\u00edan llegado a esa conclusi\u00f3n luego de la traici\u00f3n de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica de 1848 por la burgues\u00eda. En 1850, Marx afirmaba que la bandera de esa lucha pasaba a las manos de la clase obrera, aunque ella tuviese que pasar por las diversas opciones peque\u00f1oburguesas de \u201csocialismo verdadero\u201d que se presentasen.<\/p>\n<p>Pero, la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda y la realizaci\u00f3n del comunismo nunca estuvieron ausente de ese objetivo, ni en 1850, cuando Marx declar\u00f3 la \u201cpermanencia de la revoluci\u00f3n\u201d hasta su objetivo final, ni en la \u00e9poca en que Engels preve\u00eda la victoria de la clase obrera para \u201cel final del siglo\u201d.<\/p>\n<p>En 1883, \u00e9l manten\u00eda el mismo razonamiento al hablar de la futura revoluci\u00f3n democr\u00e1tica en Alemania:<\/p>\n<p>\u201cEl primer resultado inmediato de la revoluci\u00f3n, entre nosotros, en lo que respecta a la <em>forma<\/em>, no puede ser otro que la Rep\u00fablica <em>burguesa<\/em>. Pero esto no ser\u00e1 m\u00e1s que una breve fase de transici\u00f3n, ya que, felizmente, no existe en Alemania un partido burgu\u00e9s puramente republicano. La rep\u00fablica burguesa, tal vez liderada por el Partido Progresista, solo nos servir\u00e1, inicialmente, <em>para atraer a las grandes masas trabajadoras para el socialismo revolucionario<\/em> \u2013lo que alcanzaremos en uno o dos a\u00f1os\u2014 y servir\u00e1 para desgastar y autodestruir de todos los posibles partidos intermediarios, pero no el nuestro. Solo entonces podremos tomar el control con \u00e9xito\u201d.<\/p>\n<p>El tema de la conquista de la rep\u00fablica es fundamental. Pero, no se trataba de declarar la rep\u00fablica despu\u00e9s de la obtenci\u00f3n de una mayor\u00eda parlamentaria o de hacer acuerdo con los partidos burgueses republicanos m\u00e1s progresistas. Las victorias parlamentarias eran importantes y \u00e9l ve\u00eda la obtenci\u00f3n de una mayor\u00eda como posible, pero apenas como punto de apoyo para desencadenar la revoluci\u00f3n obrera en las calles.<\/p>\n<p>Por eso, dec\u00eda a Paul Lafargue, l\u00edder del Partido Obrero franc\u00e9s, de orientaci\u00f3n marxista, en 1894:<\/p>\n<p>\u201cPero una rep\u00fablica, como cualquier otra forma de gobierno, es determinada por quien la compone. Desde que sea la forma de gobierno <em>burgu\u00e9s<\/em>, ella es tan hostil para nosotros como cualquier monarqu\u00eda (excepto <em>por las formas<\/em> de esa hostilidad). Por lo tanto, es una ilusi\u00f3n gratuita tratarla como una forma esencialmente socialista; confiar a ella, mientras es dominada por la burgues\u00eda, tareas socialistas\u201d.<\/p>\n<p>Pero, para \u00e9l, eso no bastaba. Pues, incluso una mayor\u00eda de trabajadores ser\u00eda presa f\u00e1cil para el ej\u00e9rcito alem\u00e1n poderosamente armado. Su razonamiento, que varios detractores llaman reformista[1], de esperar una mayor\u00eda electoral para lanzarse al ataque, ten\u00eda un complemento obligatorio: ganar la base de las fuerzas armadas, una necesidad que \u00e9l no se cansaba de repetir en los \u00faltimos art\u00edculos de su vida. Al analizar el resultado de la elecci\u00f3n general de 1877, cuando el partido socialdem\u00f3crata obtuvo cerca de 600.000 votos, una victoria espectacular, Engels no se dej\u00f3 llevar por el canto de sirena del parlamentarismo. Dec\u00eda que la \u201cvotaci\u00f3n nos permite calcular nuestras fuerzas\u201d pero no en el parlamento y s\u00ed de apoyo de los batallones obreros, y conclu\u00eda:<\/p>\n<p>\u201cY cuando digo batallones y cuerpo del ej\u00e9rcito, no estoy hablando metaf\u00f3ricamente. Por lo menos la mitad, si no m\u00e1s de estos hombres de 25 a\u00f1os que votaron en nosotros, pasaron dos a tres a\u00f1os de uniforme y saben perfectamente c\u00f3mo manejar una pistola de aguja o un ca\u00f1\u00f3n estriado, y son reservistas del ej\u00e9rcito. Algunos a\u00f1os m\u00e1s de este tipo de progreso y tendremos con nosotros a los reservistas y la Landwehr (tres cuartos del ej\u00e9rcito) de modo de inmovilizar las fuerzas armadas como un todo y hacer imposible cualquier tipo de guerra ofensiva [por parte del gobierno]\u2026\u201d.<\/p>\n<p>La conquista de la rep\u00fablica era solo un paso en direcci\u00f3n al socialismo revolucionario y las dos cosas no estaban disociadas. En relaci\u00f3n con el programa electoral para el campo, por ejemplo, Engels dijo, en 1894, que \u201cas\u00ed que nuestro partido est\u00e9 en posesi\u00f3n del poder pol\u00edtico, tendr\u00e1 simplemente que expropiar a los grandes propietarios de tierras, as\u00ed como a los fabricantes industriales\u201d. Eso es, la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 Engels ten\u00eda tanta seguridad de la victoria revolucionaria de las masas? En primer lugar, por la marcha de los acontecimientos hist\u00f3ricos, como ya vimos. Pero, esta marcha de nada servir\u00eda si no se hubiese forjado un proletariado capaz de cumplir con su tarea hist\u00f3rica. Y Engels ten\u00eda una confianza inquebrantable en la clase obrera. En 1884, har\u00eda una s\u00edntesis de esas dos condiciones:<\/p>\n<p>\u201cLa gran ventaja que tenemos es que la revoluci\u00f3n industrial en Alemania solo se inicia, mientras en Francia y en Inglaterra esencialmente ya est\u00e1 completa [\u2026] De esta forma, conseguimos una revoluci\u00f3n industrial m\u00e1s profunda, y geogr\u00e1ficamente m\u00e1s extensa y m\u00e1s amplia que la de los otros pa\u00edses y, adem\u00e1s, con un proletariado perfectamente saludable, intacto, no desmoralizado por las derrotas y, finalmente \u2013gracias a Marx\u2013 con una conciencia m\u00e1s clara de las causas que mueven el desarrollo econ\u00f3mico y pol\u00edtico y de los prerrequisitos para la revoluci\u00f3n venidera que ninguno de nuestros antecesores pose\u00eda. Pero, en cambio, <em>tenemos la obligaci\u00f3n<\/em> de vencer\u201d.<\/p>\n<p><strong>La fundaci\u00f3n de la Segunda Internacional<\/strong><\/p>\n<p>Esa expansi\u00f3n de la clase obrera, as\u00ed como de sus luchas, se traduc\u00eda en la organizaci\u00f3n de partidos socialistas en Europa, influenciados, en mayor o menor medida, por el marxismo. En Francia, se funda el Partido Obrero; en Inglaterra surge el Nuevo Sindicalismo, por fuera de la estructura burocr\u00e1tica de los sindicatos comandados por el TUC (Trades Union Congress), la central obrera del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Este ascenso obrero abre la posibilidad de la reorganizaci\u00f3n internacional de la clase obrera, cuya \u00faltima expresi\u00f3n hab\u00eda siso la I Internacional, que fue llevada al \u00a0fin luego de la derrota de la Comuna de Par\u00eds, en 1871. Una demostraci\u00f3n de eso fueron las resoluciones semejantes adoptadas por el partido socialdem\u00f3crata alem\u00e1n y por el TUC en sus congresos de 1888, de convocar un encuentro internacional para discutir la legislaci\u00f3n laboral. Luego de la realizaci\u00f3n del encuentro convocado por el TUC, se decidi\u00f3 la convocatoria a un encuentro internacional el a\u00f1o siguiente, en Par\u00eds, en ocasi\u00f3n del centenario de la revoluci\u00f3n francesa (14 de julio).<\/p>\n<p>Fue en esa circunstancia que Engels entr\u00f3 en escena, pues la tarea de su convocatoria y organizaci\u00f3n fue dada a los llamados Posibilistas, una organizaci\u00f3n francesa que restring\u00eda la lucha del movimiento obrero a lo que era \u201cposible\u201d conseguir. \u00c9l no pod\u00eda admitir que una \u201calianza entre los Posibilistas y la Federaci\u00f3n Socialdem\u00f3crata [inglesa] constituyese el n\u00facleo de la nueva Internacional a ser fundada en Par\u00eds\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00e9l, \u201clos esfuerzos persistentes de los Posibilistas y de Hyndman [de la Federaci\u00f3n Socialdem\u00f3crata de Inglaterra] para infiltrarse en la direcci\u00f3n de una nueva Internacional por medio de sus congresos, tornaron inevitable una lucha para nosotros, y aqu\u00ed est\u00e1 el \u00fanico punto en que concuerdo con Brousse [dirigente de los Posibilistas]: que es la vieja divisi\u00f3n en la Internacional nuevamente, que ahora divide a los trabajadores en dos campos opuestos\u201d. De un lado, los herederos de Bakunin, bajo nuevas banderas, pero con las viejas maniobras y t\u00e1cticas, y del otro, el movimiento obrero leal.<\/p>\n<p>Engels orient\u00f3 al Partido Obrero, cuyos dirigentes eran Lafargue y Guesde, a convocar un congreso internacional en Par\u00eds para la misma fecha que el congreso de los Posibilistas; escribi\u00f3 un volante, junto con Bernstein, para denunciar las maniobras de Hyndman en Inglaterra y acusando a los Posibilistas de ser financiados por el \u201cfondo de los reptiles de los Oportunistas, es decir, de la <em>haute finance<\/em> (alta finanza)\u201d; y escribi\u00f3 a los peque\u00f1os partidos socialistas de toda Europa explicando la situaci\u00f3n y convid\u00e1ndolos al congreso del Partido Obrero.<\/p>\n<p>Pero, el mayor esfuerzo fue hecho para convencer al partido alem\u00e1n. Algunos dirigentes defend\u00edan la participaci\u00f3n en el congreso de los Posibilistas, y Liebknecht y Bebel intentaban, a toda costa, unir a los dos sectores. Liebknecht estaba siempre preocupado por encontrar soluciones conciliatorias, pues consideraba lamentable dar a las clases propietarias el espect\u00e1culo de dos congresos socialistas internacionales que rivalizasen entre s\u00ed. Para Engels, en la medida en que el congreso de los Posibilistas consigui\u00f3 atraer solo \u201csindicatos no socialistas o medio socialistas\u201d, con \u201cun car\u00e1cter bastante distinto del nuestro\u201d, la cuesti\u00f3n de la fusi\u00f3n era una cuesti\u00f3n secundaria, y los \u201cdos congresos pueden sentarse lado a lado, sin esc\u00e1ndalo\u201d.<\/p>\n<p>El Congreso Internacional (socialista) de Trabajadores se realiz\u00f3 en Par\u00eds entre el 14 y el 20 de julio de 1889 y se torn\u00f3 un congreso constituyente de la Segunda Internacional. Participaron 339 delegados, representando a los partidos obreros y socialistas de 20 pa\u00edses de Europa y los Estados Unidos. Una de las principales decisiones del congreso fue la aprobaci\u00f3n de la campa\u00f1a por la reglamentaci\u00f3n de la jornada de 8 horas y la realizaci\u00f3n de actos, el 1 de mayo de 1890, en apoyo a esa reivindicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Engels qued\u00f3 exultante con el resultado, descrito arriba, y afirm\u00f3 que \u201cmis servicios no son m\u00e1s necesarios\u201d. Volver\u00eda al trabajo de edici\u00f3n del Libro III de <em>El Capital<\/em> y a su actividad literaria, dejados de lado por algunos meses para poder garantizar que la Segunda Internacional fuese una organizaci\u00f3n marxista.<\/p>\n<p>Nota:<\/p>\n<p>[1] Ver art\u00edculo: <em>\u00bfSe habr\u00eda transformado Engels en un reformista al final de su vida?, en revista Marxismo Vivo \u2013 Nueva \u00c9poca n.\u00b0 16<\/em>, noviembre de 2020 (publicado en formato digital).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cabeza m\u00e1s formidable de nuestro partido dej\u00f3 de pensar; el coraz\u00f3n m\u00e1s poderoso que conoc\u00ed dej\u00f3 de latir. Friedrich Engels<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":64009,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[16001,6482,2794],"tags":[16002,5341,16004,3481],"class_list":["post-63913","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-200-anos-de-engels","category-historia","category-teoria","tag-200-anos-de-engels","tag-engels","tag-estrategia","tag-marxismo"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Friedrich-Engels-1.png?fit=1165%2C1298&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Friedrich-Engels-1.png?fit=1165%2C1298&ssl=1","categories_names":["200 a\u00f1os de Engels","Historia","TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63913","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63913"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63913\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":78375,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63913\/revisions\/78375"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64009"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63913"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63913"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63913"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}