{"id":63648,"date":"2020-11-01T17:16:26","date_gmt":"2020-11-01T17:16:26","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=63648"},"modified":"2024-11-03T13:28:58","modified_gmt":"2024-11-03T13:28:58","slug":"to-jest-wojna-esto-es-guerra-la-lucha-de-las-mujeres-polacas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/to-jest-wojna-esto-es-guerra-la-lucha-de-las-mujeres-polacas\/","title":{"rendered":"To jest wojna! (\u00a1Esto es guerra!). La lucha de las mujeres polacas"},"content":{"rendered":"<p><em>\u201c\u00a1Esto es guerra!\u201d Con este grito de lucha las mujeres polacas han reaccionado al en\u00e9simo ataque a la ley sobre aborto por parte del gobierno. Despu\u00e9s de las movilizaciones de 2016, que bloquearon la primera tentativa de reforma de una de las leyes sobre aborto m\u00e1s restrictiva de Europa, las mujeres polacas ocupan de nuevo calles y plazas, dando un ejemplo de lucha a todo el mundo.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Laura Sguazzabia<\/p>\n<p><strong>Los ataques al derecho de aborto<\/strong><\/p>\n<p>Durante a\u00f1os, el gobierno conservador polaco, con el apoyo de la Iglesia cat\u00f3lica, de las organizaciones pro-vida y de la extrema derecha, trat\u00f3 de privar a las mujeres incluso del m\u00e1s m\u00ednimo derecho al aborto. Un derecho ya casi inexistente en el pa\u00eds desde principios de los a\u00f1os \u201990: hasta ahora estuvo consentido solo en los casos de violencia sexual e incesto, graves anomal\u00edas del feto, si la vida de la madre est\u00e1 en peligro. Hace cuatro a\u00f1os, ha intentado con una propuesta legislativa anular tambi\u00e9n estas excepciones: la propuesta lleg\u00f3 al parlamento, pero las mujeres polacas (y no solo ellas) salieron a las calles, en octubre de 2016, en todas las ciudades, vestidas de luto, por miles. Una marea negra. Fue la \u201cCzarny protest\u201d. El gobierno ha dado marcha atr\u00e1s, pero sin darse por vencido. Confiando en el aislamiento social derivado de la pandemia, ha esperado para aprobar en total silencio la revisi\u00f3n de la ley, intentando hacer en un \u00f3rgano judicial eso que era imposible en nivel gubernamental. As\u00ed, el jueves 22 de octubre de 2020 el Tribunal Constitucional polaco, cuya presidente Julia Prylebska es fiel al gobierno, estableci\u00f3 que el aborto es inconstitucional tambi\u00e9n en el caso en los cuales el feto tenga graves malformaciones. No obstante, aunque la sentencia no se ha transformado hasta ahora en ley, las cl\u00ednicas han comenzado ya a cancelar los turnos a quienes estaban en lista para la interrupci\u00f3n del embarazo. Dado que la mayor parte de los abortos legales que ocurren en Polonia son seguidos con esta base, la sentencia significa que oficialmente no se har\u00e1 casi ning\u00fan aborto en Polonia: el riesgo es que se d\u00e9 un aumento adicional de abortos clandestinos. Los abortos oficialmente practicados cada a\u00f1o suman entre 1.000 y 2.000 y el 90% son justificados por malformaciones fetales, pero se estima que el total llega a 80.000 al a\u00f1o: la enorme mayor\u00eda, de hecho, son clandestinos o en el exterior, una posibilidad como esta ya fuertemente limitada por los altos costos que son inaccesibles por la mayor parte de las trabajadoras, impracticables en tiempos de pandemia.<\/p>\n<p><strong>La movilizaci\u00f3n de las mujeres<\/strong><\/p>\n<p>La reacci\u00f3n no se hizo esperar: el d\u00eda siguiente de la sentencia, impugnando la prohibici\u00f3n de reunirse impuesta por las normas sanitarias en la pandemia, las mujeres irrumpieron en las calles y plazas para manifestar su descontento. Y no se detuvieron m\u00e1s.<\/p>\n<p>El viernes por la noche, decenas de miles de personas protestaron en Varsovia e llenaron las principales plazas de muchas otras ciudades del pa\u00eds. Las protestas continuaron el final de semana, llegando incluso a localidades muy peque\u00f1as, pueblos y aldeas. Los objetivos de los manifestantes han sido lo s\u00edmbolos de la represi\u00f3n: los edificios institucionales, las sedes del partido del gobierno, las iglesias con la interrupci\u00f3n de las oficios religiosos (hecho excepcional en la catolic\u00edsima Polonia). La polic\u00eda ha intentado en vano dispersar a los manifestantes con cargos y lanzando gases lacrim\u00f3genos o enumerando a los presuntos dirigentes del movimiento. Pero el movimiento ha crecido a pesar de la dura represi\u00f3n policial y no obstante la orden de aislamiento por el Covid que se redujo, como pretexto, de 10 a 5 personas. Y el movimiento no aument\u00f3 solo num\u00e9ricamente sino que se ha difundido y ampliado, con mujeres trabajadoras y much\u00edsimos j\u00f3venes en la vanguardia.<\/p>\n<p>El domingo, los agricultores con sus tractores se han unido a la protesta de mujeres en Nowy Dwor Gdanski, en el norte de Polonia, una zona notoriamente fuerte del partido del gobierno. Taxistas, peque\u00f1os comerciantes y numerosos m\u00e9dicos han participado con acciones en diversas localidades y hasta miembros de las fuerzas de polic\u00eda (en su mayor\u00eda mujeres) han aplaudido a los manifestantes.<\/p>\n<p>El mi\u00e9rcoles, la huelga nacional de mujeres, apoyada por numerosos sindicatos, y la posibilidad en los lugares de trabajo de aprovechar el \u201ctiempo libre\u201d (uno de los modos en Polonia para luchar sin arriesgar el despido), ha tenido una participaci\u00f3n alt\u00edsima de trabajadoras y trabajadores del sector p\u00fablico y del privado, el cierre por ausencia de personal y estudiantes de numerosas escuelas y universidades. Ha hecho furor el apoyo dado por algunos altos funcionarios del Estado hasta el d\u00eda de hoy, entre ellos la hija del presidente Duda: probablemente, un modo para tratar de devolver la protesta a la v\u00eda institucional. Manifestaciones imponentes de protesta han sido realizadas en toda Polonia, desde Varsovia, Cracovia, Wroclaw, Szczecin y Lodz hasta los peque\u00f1os pueblos de las campi\u00f1as \u2013un evento in\u00e9dito para las \u00e1reas rurales, tradicionalmente conservadoras\u2013 as\u00ed como en numerosas capitales del mundo en se\u00f1al de solidaridad.<\/p>\n<p><strong>Una protesta que crece<\/strong><\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, las mujeres polacas se han convertido en protagonistas de un lucha que en estos d\u00edas est\u00e1 adquiriendo dimensiones y caracter\u00edsticas extraordinarias. La protesta en Polonia ya no es solo de las mujeres: aunque atacar su derecho de elecci\u00f3n es el objetivo principal, hay otras cuestiones planteadas en el cotidiano de los manifestantes, como por ejemplo el p\u00e9simo estado de la asistencia de salud p\u00fablica, la falta de pol\u00edticas sociales efectivas a favor de la familia, los bajos salarios y la falta de contratos de trabajo a largo plazo que ponen a la mayor\u00eda de la sociedad (especialmente a las mujeres) en una posici\u00f3n precaria. La impresi\u00f3n es que ha llegado hasta aqu\u00ed el ejemplo de las masas bielorrusas que desde hace semanas est\u00e1n rebeladas.<\/p>\n<p>Lo que sucede ahora se ha convertido en un hecho nacional contra el gobierno que se encuentra en tal dificultad que debe recurrir a la intervenci\u00f3n del ej\u00e9rcito para reprimir el \u00edmpetu de los manifestantes. Una gran dificultad que puede llevar a la no transformaci\u00f3n de la sentencia en ley y, como ya han mencionado ambas partes, a la posibilidad de un en\u00e9simo compromiso sobre el tema del aborto, o sea, la propuesta de someter la sentencia a la opini\u00f3n popular a trav\u00e9s de un referendo. La portavoz de la mayor organizaci\u00f3n involucrada en el movimiento polaco dijo estar contra esta hip\u00f3tesis, sobre todo por temor a un \u00e9xito de la consulta condicionado por el control del partido del gobierno sobre los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cualquiera sea la legislaci\u00f3n sobre aborto que se apruebe en Polonia, es un hecho, demostrado tambi\u00e9n por las estad\u00edsticas, que las mujeres continuar\u00e1n abortando, pero clandestinamente. En otras palabras, la penalizaci\u00f3n del aborto no implica que las mujeres desistan de abortar, sino solo que lo har\u00e1n en condiciones menos seguras y con consecuencias muy graves. El ataque a la autodeterminaci\u00f3n femenina es hoy m\u00e1s violento que nunca y responde a una l\u00f3gica precisa de orientaci\u00f3n social y manejo econ\u00f3mico de la crisis, ahora agudizada por la pandemia: a trav\u00e9s de esta y otras maniobras se intenta relegar a la mujer a la gesti\u00f3n en el \u00e1mbito familiar y delegar en la familia funciones que deber\u00edan estar a cargo de la comunidad.<\/p>\n<p><strong>\u00a1Junto a las mujeres polacas!<\/strong><\/p>\n<p>Expresamos toda nuestra solidaridad revolucionaria a la lucha de las mujeres polacas, que se prolonga por d\u00edas y que no muestra signos de menguar: con este art\u00edculo queremos tambi\u00e9n contrarrestar la ofensiva de la prensa burguesa que mistifica su alcance. Es evidente el intento de algunos partidos de intentar, por en\u00e9sima vez, encauzar la protesta hacia una fracasada v\u00eda reformista. Para quien conoce la historia, no la escrita en los manuales burgueses sino aquella que narran los testimonios de los participantes, las mujeres polacas han iniciado espont\u00e1neamente una lucha que tiene mucha semejanza tanto en las motivaciones como en los desarrollos con las de los obreros textiles de Vyborg, un suburbio industrial de San Petersburgo, en febrero de 1917: con su huelga, con su marcha al grito de \u201cPan y Paz\u201d hacia la Duma, con su capacidad de convocar a otros trabajadores, fueron la chispa de ese camino revolucionario que ha llevado al pueblo ruso a la toma del poder en Octubre de 1917 y que ha visto a las mujeres obtener condiciones de vida y derechos hasta entonces inimaginables incluso en el pa\u00eds capitalista m\u00e1s evolucionado.<\/p>\n<p>El sistema econ\u00f3mico y social en el cual vivimos hoy no tiene nada meas que ofrecer a las mujeres sino opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n, guerra, miseria y muerte. A trav\u00e9s de pol\u00edticas de control de su capacidad reproductiva, precarizaci\u00f3n y bajos salarios, falta de servicios y de asistencia sanitaria, en concordancia con gobiernos de todas las orientaciones pol\u00edticas, el capitalismo ha reducido siempre m\u00e1s las posibilidades de elecci\u00f3n para las mujeres, de un vida digna para ellas, para sus propios hijos y para toda la clase trabajadora. Los ataques a los derechos de las mujeres son un ataque a las condiciones de vida de todos los trabajadores: es necesario, as\u00ed como espont\u00e1neamente est\u00e1 ocurriendo en Polonia, unir los esfuerzos de todas y todos para derrocar este sistema hacia la realizaci\u00f3n de un mundo que ponga en el centro la vida de las personas.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u00a1Esto es guerra!\u201d Con este grito de lucha las mujeres polacas han reaccionado al en\u00e9simo ataque a la ley sobre aborto por parte del gobierno. 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