{"id":62053,"date":"2020-08-17T09:45:10","date_gmt":"2020-08-17T12:45:10","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=62053"},"modified":"2024-11-03T13:29:23","modified_gmt":"2024-11-03T13:29:23","slug":"la-actualidad-del-legado-de-leon-trotsky","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/la-actualidad-del-legado-de-leon-trotsky\/","title":{"rendered":"La actualidad del legado de Le\u00f3n Trotsky"},"content":{"rendered":"<p><em>Al cumplirse 83 a\u00f1os de su asesinato, la figura del revolucionario ruso Le\u00f3n Trotsky y su legado pol\u00edtico son cada vez m\u00e1s revalorizados, en especial su lucha contra la burocratizaci\u00f3n estalinista de la ex Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica (URSS) y contra el crecimiento del fascismo en Europa.<\/em><!--more--><\/p>\n<p><em>Por Alejandro Iturbe<\/em><\/p>\n<p>La burocracia estalinista llev\u00f3 a cabo una verdadera \u201cdemonizaci\u00f3n\u201d de Trotsky como cobertura de una persecuci\u00f3n que incluy\u00f3 su exilio y su posterior asesinato en M\u00e9xico. Este fue el punto m\u00e1ximo de una persecuci\u00f3n masiva a los trotskistas en la URSS, que incluy\u00f3 la c\u00e1rcel, los trabajos forzados en las minas de Siberia y muchos asesinatos. Tambi\u00e9n se realiz\u00f3 contra militantes y dirigentes en otros pa\u00edses, e incluy\u00f3 desde su expulsi\u00f3n de los partidos comunistas estalinizados, hasta las denuncias a la Polic\u00eda y los asesinatos, como fue el caso del hijo de Trotsky, Le\u00f3n Sedov, y el de su secretario Rudolf Klement. La \u201cdemonizaci\u00f3n\u201d no acab\u00f3 con el asesinato de Trotsky sino que se mantuvo durante varias d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>En estas muy dif\u00edciles condiciones, cuando se funda la IV Internacional, a\u00fan en vida de Trotsky, se reconocen menos de 6.000 militantes (m\u00e1s un n\u00famero no explicitado de \u201ctrotskistas clandestinos\u201d en la URSS), la mayor\u00eda de ellos en grupos peque\u00f1os, con algunas excepciones como el SWP (Socialist Workers Party, de Estados Unidos) que aporta la mitad de ellos.<\/p>\n<p>Una crisis de SWP a finales de la d\u00e9cada de 1930, el asesinato de Trotsky, la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y las persecuciones del estalinismo y del fascismo redujeron ese n\u00famero a 4.000 para el II Congreso Mundial de la IV, ya sin referencias sobre los \u201ctrotskistas de la URSS\u201d, la mayor\u00eda de los cuales probablemente ya hab\u00eda muerto por las persecuciones o en la Guerra.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, tal como hab\u00eda previsto Trotsky, se produjo un gran ascenso de masas y nuevas revoluciones. Pero el proceso no fue capitalizado por el trotskismo sino que fue dirigido por el estalinismo, que aparec\u00eda a los ojos de las masas como el art\u00edfice de la derrota del nazi-fascismo, y por movimientos nacionalistas burgueses.<\/p>\n<p>Por eso, salvo algunas excepciones de organizaciones que lograron una gran influencia, como el Partido Obrero Revolucionario en la revoluci\u00f3n boliviana de 1952 y el Lanka Sama Samaja Party (Sri Lanka), la IV y el trotskismo segu\u00edan siendo un movimiento de grupos peque\u00f1os.<\/p>\n<p>Algunas organizaciones, incluso siendo peque\u00f1as buscaban construirse ligadas a la clase obrera (como el Grupo Obrero Marxista de Nahuel Moreno, en la Argentina), mientras otras se limitaban a su vida interna o a los debates con las otras organizaciones.<\/p>\n<p>Estas condiciones se agravaron con la ruptura de la IV Internacional en 1953, ruptura producida por la pol\u00edtica y la metodolog\u00eda interna aplicada por la direcci\u00f3n pablista (por Michel Pablo, el dirigente griego que centralizaba la organizaci\u00f3n). Desde entonces, no existe una organizaci\u00f3n internacional unificada de los trotskistas. Para profundizar sobre este per\u00edodo, recomendamos leer la serie dedicada a la fundaci\u00f3n de la Cuarta, publicada en este mismo sitio, en 2018[1].<\/p>\n<p><strong>Se abre un espacio para el trotskismo<\/strong><\/p>\n<p>Stalin muri\u00f3 en 1953. Su sucesor, Nikita Khruschov, en el XX Congreso del PCUS habl\u00f3 de \u201clos cr\u00edmenes de Stalin\u201d, critic\u00f3 el \u201cculto a la personalidad\u201d, y prometi\u00f3 la apertura de un per\u00edodo posestalinista.<\/p>\n<p>A pesar de las expectativas que gener\u00f3 en la militancia comunista, se trat\u00f3, en realidad, de un cambi\u00f3 apenas cosm\u00e9tico. Las peleas dentro del aparato burocr\u00e1tico dejaron de resolverse a trav\u00e9s de la c\u00e1rcel y las ejecuciones como en la \u00e9poca de Stalin, pero la falta de democracia para los trabajadores y las masas, la represi\u00f3n a los disidentes y el f\u00e9rreo control de los pa\u00edses que estaban bajo la \u00f3rbita de influencia de la URSS se mantuvo intacta.<\/p>\n<p>Sin embargo, fue uno de los elementos que marc\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n en el prestigio internacional del estalinismo. A esto se sum\u00f3 la represi\u00f3n a las luchas contra la burocracia en varios Estados obreros: la insurrecci\u00f3n de Berl\u00edn Oriental (1953), la revoluci\u00f3n en Hungr\u00eda (1956) y \u201cla primavera de Praga\u201d en Checoslovaquia (1968). Finalmente, se agrega el papel conservador y de defensor del sistema que los partidos comunistas y los sindicatos orientados por Mosc\u00fa jugaban en los pa\u00edses capitalistas.<\/p>\n<p>Todo esto se concentrar\u00eda en el Mayo Franc\u00e9s de 1968: un proceso revolucionario nacido en el estudiantado y luego extendido a los trabajadores de las grandes industrias. Mientras el PC franc\u00e9s buscaba desesperadamente frenarlo, fueron organizaciones y dirigentes de otras corrientes de izquierda los que lo encabezaban: anarquistas, trotskistas, guevaristas, mao\u00edstas, etc.<\/p>\n<p>En el marco de un fuerte proceso de ascenso internacional, al movimiento trotskista se le abr\u00edan espacios mucho mayores en la nueva vanguardia que surg\u00eda. Varias organizaciones dieron saltos importantes en su construcci\u00f3n e influencia. Entre ellas, la LCR francesa, el WRP ingl\u00e9s, el PST argentino y el SWP estadounidense. En Brasil, tres diferentes organizaciones trotskistas crecieron a cientos de militantes cada una.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es el legado de Trotsky?<\/strong><\/p>\n<p>A lo largo de su extensa trayectoria, Trotsky realiz\u00f3 numerosos aportes al marxismo, algunos de los cuales deben ser considerados cualitativos.<\/p>\n<p>En primer lugar, hay que mencionar la concepci\u00f3n de la <strong>revoluci\u00f3n permanente<\/strong> que comenz\u00f3 a elaborar en 1905 y que desarrollar\u00eda hasta su formulaci\u00f3n de la d\u00e9cada de 1930. Contiene un an\u00e1lisis muy profundo sobre la combinaci\u00f3n de tareas que impulsan la lucha de las masas y las revoluciones, la din\u00e1mica de las clases sociales en estos procesos, la necesidad de la dictadura del proletariado para llevar hasta el fin no solo las tareas socialistas sino tambi\u00e9n las democr\u00e1ticas, y el car\u00e1cter internacional de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque la formulaci\u00f3n de la d\u00e9cada de 1930 requiere de algunas actualizaciones y correcciones, contin\u00faa siendo la \u00fanica teor\u00eda-programa que responde al desarrollo de la revoluci\u00f3n internacional en la \u00e9poca capitalista imperialista. A partir de las Tesis de Abril de 1917, redactadas por Lenin, los bolcheviques adoptan esta concepci\u00f3n y luego lo hace la III Internacional en sus cuatro primeros congresos.<\/p>\n<p>La burocratizaci\u00f3n estalinista trajo consigo un profundo retroceso te\u00f3rico-pol\u00edtico y program\u00e1tico. La concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n permanente y sus diferentes aspectos pasaron a ser atacados: la revoluci\u00f3n socialista internacional fue reemplazada por la concepci\u00f3n de \u201cconstruir el socialismo en un solo pa\u00eds\u201d; el combate contra la burgues\u00eda en nivel nacional dio lugar al llamado a la conciliaci\u00f3n de clases y a los acuerdos pol\u00edticos permanentes con sectores burgueses en los llamados frentes populares, y, como consecuencia, la concepci\u00f3n de una revoluci\u00f3n dividida en etapas. Desde entonces, revoluci\u00f3n permanente es sin\u00f3nimo de trotskismo.<\/p>\n<p><strong>La revoluci\u00f3n pol\u00edtica<\/strong><\/p>\n<p>Otro aporte cualitativo de Trotsky son los an\u00e1lisis, definiciones y conclusiones sobre la URSS burocratizada por el estalinismo, contenidos en su libro <em>La Revoluci\u00f3n Traicionada <\/em>(1937). La URSS no era un Estado \u201ccapitalista\u201d ni tampoco \u201csocialista\u201d sino una transici\u00f3n entre ambos, con una profunda contradicci\u00f3n entre las bases econ\u00f3mico-sociales del Estado obrero y la superestructura estatal burocratizada. Plante\u00f3 que esa totalidad era altamente inestable y, a partir de all\u00ed, elabor\u00f3 su famoso \u201cpron\u00f3stico alternativo\u201d sobre las posibles din\u00e1micas: o una revoluci\u00f3n pol\u00edtica derribaba a la burocracia o la burocracia restaurar\u00eda el capitalismo [2].<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n era que, para defender la URSS como Estado obrero, la tarea de las masas sovi\u00e9ticas era realizar una revoluci\u00f3n pol\u00edtica: es decir, derribar el aparato burocr\u00e1tico estalinista y reconstruir los organismos de democracia obrera pero manteniendo las nuevas bases econ\u00f3mico-sociales del Estado obrero. Podemos decir que es con esta elaboraci\u00f3n que nace el trotskismo como corriente propia dentro del marxismo, con pleno derecho y necesidad de su existencia.<\/p>\n<p>El pron\u00f3stico alternativo de Trotsky se demostrar\u00eda como una genialidad (aunque fuera en su variante m\u00e1s negativa): varias d\u00e9cadas despu\u00e9s, la burocracia sovi\u00e9tica restaur\u00f3 el capitalismo en la URSS, y el proceso se repiti\u00f3 tambi\u00e9n en China, Cuba y los dem\u00e1s ex Estados obreros.<\/p>\n<p>Hoy ya no existen Estados obreros burocratizados y podr\u00eda concluirse que la revoluci\u00f3n pol\u00edtica, tal como la formul\u00f3 Trotsky, no es entonces una tarea para el presente. Creemos que en su contenido profundo no es as\u00ed. En un art\u00edculo publicado en 1985, el trotskista argentino Nahuel Moreno hace extensiva esta tarea a todas las organizaciones obreras que son parasitadas, deformadas y degeneradas por la burocracia, como los sindicatos. Con este enfoque m\u00e1s amplio (derribar a la burocracia e imponer la democracia obrera) la revoluci\u00f3n pol\u00edtica es una tarea que est\u00e1 m\u00e1s presente que nunca y tambi\u00e9n debe ser sin\u00f3nimo de trotskismo.<\/p>\n<p><strong>El Programa de Transici\u00f3n\u2026<\/strong><\/p>\n<p>Trotsky escribi\u00f3 el Programa de Transici\u00f3n en 1938 para que fuera la base de la fundaci\u00f3n de la IV Internacional. En el primer cap\u00edtulo del documento, realiza una apretada definici\u00f3n de la \u00e9poca de \u201cagon\u00eda\u201d del capitalismo imperialista y la combinaci\u00f3n de sus dos elementos centrales [3].<\/p>\n<p>Por un lado, <em>\u201clas fuerzas productivas de la humanidad han cesado de crecer\u201d<\/em> y, por lo tanto, el desarrollo econ\u00f3mico <em>\u201cha llegado hace mucho tiempo al punto m\u00e1s alto que le es dado alcanzar bajo el capitalismo\u201d<\/em>. Esta realidad no es revertida por las nuevas invenciones y progresos t\u00e9cnicos, que no conducen a una mejora del nivel de vida de las masas. Al mismo tiempo, es el marco de fondo de los ciclos econ\u00f3micos y sus coyunturas. Estas son para Trotsky, <em>\u201clas premisas objetivas de la revoluci\u00f3n socialista\u201d<\/em>, que no solo <em>\u201cest\u00e1n maduras sino que han empezado a descomponerse\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Por otro lado, la actitud de las masas (y sus luchas) <em>\u201cest\u00e1 determinada, por una parte, por las condiciones objetivas del capitalismo en descomposici\u00f3n, y por otra, por la pol\u00edtica de traici\u00f3n de las viejas organizaciones obreras. De estos dos factores, el factor decisivo es, por supuesto, el primero; las leyes de la historia son m\u00e1s poderosas que los aparatos burocr\u00e1ticos\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Sin embargo, la pol\u00edtica de las direcciones burocr\u00e1ticas (esencialmente del estalinismo) llevaba a las masas a constantes derrotas y no surg\u00eda una alternativa de direcci\u00f3n revolucionaria a estas. El capitalismo lograba as\u00ed una sobrevida cada vez m\u00e1s degradada, lo que se expresaba tanto en el surgimiento del fascismo como en la crisis de los reg\u00edmenes democr\u00e1tico burgueses y los gobiernos de frente popular. La conclusi\u00f3n de Trotsky es que <em>\u201cla crisis de la humanidad se reduce a la direcci\u00f3n revolucionaria\u201d<\/em>.<\/p>\n<p><strong>\u2026 y su <\/strong><strong>m\u00e9todo<\/strong><\/p>\n<p>Por eso, para Trotsky, <em>\u201cla tarea estrat\u00e9gica del pr\u00f3ximo per\u00edodo prerrevolucionario de agitaci\u00f3n, propaganda y organizaci\u00f3n consiste en superar la contradicci\u00f3n entre la madurez de las condiciones objetivas de la revoluci\u00f3n y la falta de madurez del proletariado y de su vanguardia\u201d<\/em>. En este sentido, propone al proletariado mundial una serie de tareas por las cuales movilizarse y luchar; algunas son m\u00ednimas, otras democr\u00e1ticas, y tambi\u00e9n aquellas de transici\u00f3n al socialismo.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de la letra espec\u00edfica de estas tareas, el Programa de Transici\u00f3n contiene un <strong>m\u00e9todo <\/strong>para la elaboraci\u00f3n de estas consignas y su combinaci\u00f3n, y el objetivo estrat\u00e9gico al que debe conducir esa lucha. <em>\u201cEs preciso ayudar a la masa, en el proceso de la lucha, a encontrar el puente entre sus reivindicaciones actuales y el programa de la revoluci\u00f3n socialista. Este puente debe consistir en un <strong>sistema de reivindicaciones transitorias<\/strong>, partiendo de las condiciones actuales y de la conciencia actual de amplias capas de la clase obrera a una sola y misma conclusi\u00f3n: <strong>la conquista del poder por el proletariado<\/strong>\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>En otras palabras, trotskismo es impulsar la movilizaci\u00f3n de los trabajadores y las masas a partir de sus reivindicaciones concretas para que, en ese proceso de movilizaci\u00f3n, avancen en su conciencia (vayan \u201ccruzando el puente\u201d) hacia <em>\u201cla conquista del poder\u201d. <\/em>Es en ese camino que se puede construir una direcci\u00f3n revolucionaria y que una organizaci\u00f3n verdaderamente trotskista debe ganarse el derecho de ser esa direcci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La lucha contra el fascismo \u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Desde la d\u00e9cada de 1920 (cuando Benito Mussolini tom\u00f3 el poder en Italia) hasta los a\u00f1os de la fundaci\u00f3n de la IV Internacional, el fascismo se extend\u00eda por Europa. A Italia se fueron sumando Alemania, Espa\u00f1a, Portugal, y otros pa\u00edses. Era el enemigo m\u00e1s peligroso que enfrentaba el movimiento obrero y de masas, ante el cual sufr\u00eda duras derrotas. Trotsky calific\u00f3 este movimiento como <em>\u201cla \u00faltima trinchera del capitalismo antes de la revoluci\u00f3n socialista\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Por eso, dedic\u00f3 numerosos escritos al estudio y la caracterizaci\u00f3n de este proceso pol\u00edtico y, esencialmente, la pol\u00edtica y los m\u00e9todos para combatirlo. Entre ellos, los materiales recopilados en el libro <em>La lucha contra el fascismo<\/em> [4].<\/p>\n<p>Trotsky realiza un profundo an\u00e1lisis de las fuerzas sociales que este expresaba, de su acci\u00f3n pol\u00edtica y de sus diferencias con otras variantes de bonapartismos y de dictaduras militares. A lo largo de esos escritos, \u00e9l va construyendo una definici\u00f3n precisa:<\/p>\n<p>En su ascenso, el fascismo se presenta como un movimiento de masas \u201cantisistema\u201d y extraparlamentario. Esencialmente, de las masas peque\u00f1oburguesas desesperadas por su decadencia en la crisis capitalista, y tambi\u00e9n del lumpenproletariado, a los que moviliza y militariza en bandas armadas para atacar y destruir las organizaciones obreras, incluso las m\u00e1s moderadas.<\/p>\n<p>Una vez en el poder, <em>\u201cel fascismo es cualquier cosa menos un gobierno de la peque\u00f1a burgues\u00eda. Por el contrario, es la dictadura m\u00e1s despiadada del capital monop\u00f3lico\u201d. <\/em>Ahora, \u201cbajo la cobertura del Estado oficial\u201d contin\u00faa su labor contrarrevolucionaria.<\/p>\n<p>Trotsky tambi\u00e9n propuso una clara pol\u00edtica para enfrentar el fascismo, tanto en su ascenso como en el poder. La primera medida era la formaci\u00f3n de un frente \u00fanico entre las dos principales organizaciones obreras de la \u00e9poca (la socialdemocracia y los partidos comunistas) para defender sus conquistas democr\u00e1ticas (sedes, sindicatos, peri\u00f3dicos, etc.), sus reuniones y sus movilizaciones frente a los ataques fascistas. En ese marco, era necesario formar organismos de autodefensa: desde los piquetes armados hasta las milicias obreras de car\u00e1cter m\u00e1s permanente. La lucha contra el fascismo deber\u00eda darse esencialmente en las calles[5].<\/p>\n<p>De modo complementario, para impulsar la movilizaci\u00f3n antifascista, tambi\u00e9n plante\u00f3 la m\u00e1s amplia unidad de acci\u00f3n, incluso con sectores burgueses opositores: <em>\u201cen el combate contra el diablo\u201d<\/em>\u00a0(el fascismo, <em>nda.<\/em>) se pod\u00edan y se deb\u00edan\u00a0<em>\u201chacer acuerdos pr\u00e1cticos con la madre del diablo\u201d<\/em>\u00a0(los sectores burgueses que lo dejaron crecer pero que ahora se le opon\u00edan)[6]. Es que el fascismo tambi\u00e9n atacaba a las instituciones del r\u00e9gimen democr\u00e1tico burgu\u00e9s (como el Parlamento) y a los partidos burgueses \u201cliberales\u201d y \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d.<\/p>\n<p><strong>Los \u201cfrentes populares\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Al formular esta orientaci\u00f3n, Trotsky combati\u00f3 duramente dos pol\u00edticas diferentes (opuestas, pero igualmente criminales) que tuvo el estalinismo y que ayudaron, por caminos distintos, al triunfo del fascismo.<\/p>\n<p>La primera fue una pol\u00edtica ultraizquierdista (llamada del \u201cTercer Per\u00edodo\u201d) que calificaba al fascismo y a la socialdemocracia como <em>\u201chermanos gemelos\u201d<\/em> e igualmente enemigos. Llamaba a la socialdemocracia de \u201csocialfascista\u201d y, por lo tanto, se negaba a defender sus organizaciones de los ataques que sufr\u00edan, dividiendo as\u00ed las fuerzas obreras para ese combate. En Alemania, esto envalenton\u00f3 a los nazis y fue uno de los factores que contribuy\u00f3 a la llegada de Hitler al poder, en 1933. Trotsky consider\u00f3 tan grave esta pol\u00edtica que defini\u00f3 que la Tercera Internacional [estalinizada] hab\u00eda muerto como organizaci\u00f3n revolucionaria, rompi\u00f3 con ella e inici\u00f3 el proceso que llevar\u00eda a la construcci\u00f3n de la IV Internacional.<\/p>\n<p>La segunda pol\u00edtica surge de un profundo giro que da la Tercera a partir de 1934 y fue formulado por el b\u00falgaro Georgi Dimitrov: los \u201cfrentes populares\u201d para enfrentar el fascismo. Ahora s\u00ed se propon\u00eda un frente pol\u00edtico permanente entre los partidos comunistas y la socialdemocracia, pero estos frentes inclu\u00edan tambi\u00e9n a partidos burgueses.<\/p>\n<p>Esto significaba que el programa com\u00fan del frente era el de su componente m\u00e1s de derecha, es decir, un programa burgu\u00e9s, y los compromisos aceptados acababan frenando la din\u00e1mica natural de las luchas de la clase obrera. Como parte de esto, los frentes populares propon\u00edan esencialmente \u201ccombatir\u201d el fascismo con m\u00e9todos parlamentarios y no a trav\u00e9s de las movilizaciones, la organizaci\u00f3n y la autodefensa obrera.<\/p>\n<p>Esta pol\u00edtica acabar\u00eda siendo tr\u00e1gica en Espa\u00f1a, donde la lucha militar contra el franquismo acab\u00f3 enchalecada y estrangulada por los compromisos con la burgues\u00eda republicana y fue derrotada en 1939. Y, anteriormente, en Francia, donde desvi\u00f3 la din\u00e1mica revolucionaria que generaba la huelga general de 1936 y la llev\u00f3 al camino sin salida del parlamentarismo.<\/p>\n<p>Trotsky dedic\u00f3 tambi\u00e9n numerosos escritos al an\u00e1lisis de los frentes populares y los combati\u00f3 duramente, consider\u00e1ndolos <em>\u201cla pen\u00faltima trinchera del capitalismo frente a la revoluci\u00f3n\u201d<\/em>[6]. Este combate es una parte esencial del legado de Trotsky, al igual que el que debe darse a cualquier apoyo a gobiernos de colaboraci\u00f3n de clases (como los nacionalistas burgueses o los hoy llamados \u201cprogresistas\u201d)[7].<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed, hemos intentado hacer una presentaci\u00f3n sint\u00e9tica sobre el principal legado te\u00f3rico, program\u00e1tico y pol\u00edtico de Le\u00f3n Trotsky. Cabr\u00eda agregar otro punto tambi\u00e9n central en su trayectoria: la necesidad de la construcci\u00f3n del partido revolucionario seg\u00fan la concepci\u00f3n y el modelo que fue elaborado por Lenin y los bolcheviques rusos. Trotsky la adopt\u00f3 como suya a partir de 1917 para impulsarla y defenderla hasta su muerte.<\/p>\n<p><strong>La moral revolucionaria<\/strong><\/p>\n<p>Existe un aspecto muy presente en Trotsky que es tan importante como sus elaboraciones, e incluso m\u00e1s: su defensa incondicional de la necesidad de la moral revolucionaria. Esto implica el rechazo a las dos formas en que se manifiesta la moral burguesa: en primer lugar, la hipocres\u00eda de \u201cpredicar\u201d ciertas normas a los trabajadores mientras para la burgues\u00eda todo est\u00e1 permitido; en segundo lugar, la premisa de que el fin justifica los medios.<\/p>\n<p>En su escrito <em>Su moral y la nuestra, <\/em>Trotsky expresa que:<\/p>\n<p><em>\u201cLa Cuarta Internacional desecha a los magos, charlatanes y profesores de moral. En una sociedad basada en la explotaci\u00f3n, la moral suprema es la de la revoluci\u00f3n socialista. Buenos son los m\u00e9todos que elevan la conciencia de clase de los obreros, la confianza en sus fuerzas y su esp\u00edritu de sacrificio en la lucha. Inadmisibles son los m\u00e9todos que inspiran el miedo y la docilidad de los oprimidos contra los opresores, que ahogan el esp\u00edritu de rebeld\u00eda y de protesta, o que reemplazan la voluntad de las masas por la de los jefes, la persuasi\u00f3n por la coacci\u00f3n, y el an\u00e1lisis de la realidad por la demagogia y la falsificaci\u00f3n.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>Esto implica tambi\u00e9n el rechazo a la metodolog\u00eda de utilizar ataques basados en calumnias, mentiras y falsificaciones en los debates y disputas pol\u00edticas al interior del movimiento obrero y la izquierda, que el estalinismo generaliz\u00f3 y \u201cnormaliz\u00f3\u201d desde la d\u00e9cada de 1920 y que, lamentablemente, tambi\u00e9n ha sido adoptado por algunas corrientes que se reivindican trotskistas. <\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, en 1937 dedic\u00f3 varios meses de su actividad para colaborar y participar de las actividades de la \u201cComisi\u00f3n Dewey\u201d (formada por varias personalidades no trotskistas) que evalu\u00f3 si las acusaciones hechas contra \u00e9l en ausencia, en los Juicios de Mosc\u00fa (sabotaje, espionaje y colaboraci\u00f3n con el imperialismo contra la URSS). La Comisi\u00f3n lo consider\u00f3 inocente de esas acusaciones [8]. <\/em><\/p>\n<p><em>Trotsky jam\u00e1s utiliz\u00f3 ese m\u00e9todo repudiable, ni siquiera contra Stalin y el estalinismo que lo persegu\u00edan y atacaban implacablemente. Incluso en las pol\u00e9micas y disputas m\u00e1s duras, su m\u00e9todo era el del analizar las bases te\u00f3ricas y pol\u00edticas del debate. Formulaba s\u00ed caracterizaciones pol\u00edticas, sociales e incluso sicol\u00f3gicas de sus oponentes, pero jam\u00e1s apelaba a la mentira y las falsas acusaciones.\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es ser trotskista? <\/strong><\/p>\n<p>En varios escritos e intervenciones, el trotskista argentino Nahuel Moreno expres\u00f3 a las organizaciones que orientaba que se trataba de ser <em>\u201cm\u00e1s obreros, marxistas e internacionalistas que nunca\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Construirse en la clase obrera (aunque pod\u00edan y deb\u00edan aprovecharse coyunturas de construcci\u00f3n en otros sectores pero siempre para volver despu\u00e9s con esas fuerzas a la clase obrera) surg\u00eda de dos razones muy profundas. La primera es que, si bien otros sectores sociales pod\u00edan ser m\u00e1s din\u00e1micos y explosivos en sus luchas, la clase obrera era mucho m\u00e1s s\u00f3lida y consecuente en su combate contra el capitalismo. Por eso, el partido que crease fuertes ra\u00edces en la clase obrera ser\u00eda tambi\u00e9n mucho m\u00e1s s\u00f3lido y consecuente, mucho menos sujeto a los vaivenes coyunturales. La segunda raz\u00f3n es profundamente estrat\u00e9gica: el modelo trotskista de revoluci\u00f3n socialista solo podr\u00e1 llevarse adelante con la movilizaci\u00f3n autodeterminada y permanente de la clase obrera. Aunque se tarde m\u00e1s tiempo, all\u00ed debemos construirnos e impulsar ese proceso. No se puede enga\u00f1ar a la historia buscando atajos y construy\u00e9ndonos como una corriente campesina o plebeya urbana porque eso nos llevar\u00e1 inevitablemente a profundas desviaciones de nuestra estrategia.<\/p>\n<p>Ser \u201cm\u00e1s marxistas\u201d se refiere, por un lado, a estudiar con profundidad las situaciones del mundo y de cada pa\u00eds para, reci\u00e9n a partir de all\u00ed, elaborar las pol\u00edticas y orientaciones correctas. Moreno dec\u00eda que debemos intentar hacer pol\u00edtica revolucionaria como act\u00faa un buen m\u00e9dico, que solo indica un tratamiento despu\u00e9s de realizar los an\u00e1lisis necesarios y elaborar un cuidadoso diagn\u00f3stico. Caso contrario, seremos \u201ccuranderos\u201d que trabajan sobre la base de intuiciones y golpes de vista que, inevitablemente, quedan sujetos a las presiones y modas o a las falsas apariencias de la realidad. En segundo lugar, significa la necesidad de estudiar con profundidad, sobre la base de las herramientas te\u00f3ricas del marxismo, los nuevos fen\u00f3menos y procesos que no se encuadraban en los viejos esquemas y, de ser necesario, corregir esas herramientas te\u00f3ricas para que respondan a las nuevas realidades.<\/p>\n<p>Esto nos lleva a una doble necesidad. Por un lado: <em>\u201cSer trotskista hoy d\u00eda no significa estar de acuerdo con todo lo que escribi\u00f3 o lo que dijo Trotsky, sino saber hacerle cr\u00edticas o superarlo, igual que a Marx, que a Engels o Lenin, porque el marxismo pretende ser cient\u00edfico y la ciencia ense\u00f1a que no hay verdades absolutas. Eso es lo primero, ser trotskista es ser cr\u00edtico, incluso del propio trotskismo<\/em>\u201d[9]. Por el contrario, varias corrientes trotskistas toman los escritos de Marx, Lenin y Trotsky como un criterio dogm\u00e1tico, como si fuese una Biblia que no requiere ning\u00fan cambio ni actualizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, esta necesidad de ser cr\u00edticos (\u201cpensar con cabeza propia\u201d, dec\u00eda Moreno) debe seguir algunos criterios bien claros. En primer lugar, se\u00f1alar de modo expl\u00edcito qu\u00e9 se est\u00e1 corrigiendo y por qu\u00e9, y no \u201cpasar de contrabando\u201d esa revisi\u00f3n. En segundo lugar, reivindicar tambi\u00e9n expl\u00edcitamente el cuerpo central te\u00f3rico-pol\u00edtico que se considera vigente. Por el contrario, varias corrientes han \u201ctirado el ni\u00f1o con el agua sucia\u201d (es decir, han abandonado los principales componentes del legado de Trotsky) pero a\u00fan se reivindican \u201ctrotskistas\u201d.<\/p>\n<p>Sobre el tema del internacionalismo, Trotsky consideraba que no pod\u00eda haber militancia u organizaci\u00f3n trotskista nacional que no se desarrollase como parte de la construcci\u00f3n de una organizaci\u00f3n internacional. No se trata solo de estudiar los procesos mundiales como un conjunto y los procesos nacionales como sus refracciones espec\u00edficas. O de ser solidarios con las luchas de otros pa\u00edses.<\/p>\n<p>Esto es imprescindible pero no es suficiente: se trata de volcar los principales esfuerzos en la construcci\u00f3n de esa organizaci\u00f3n internacional revolucionaria. No es casual que \u00e9l, que hab\u00eda sido el principal dirigente de las masas de Petrogrado durante la Revoluci\u00f3n Rusa y hab\u00eda comandado a millones de combatientes en el Ej\u00e9rcito Rojo, considerase que la fundaci\u00f3n de la IV Internacional (reagrupando a algunos miles de militantes revolucionarios) <em>\u201ces el trabajo m\u00e1s importante de mi vida; m\u00e1s que el de 1917, el de la guerra civil, o cualquier otro\u201d.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>El movimiento trotskista en la actualidad <\/strong><\/p>\n<p>Desde la divisi\u00f3n en 1953, no volvi\u00f3 a existir una organizaci\u00f3n unificada de los trotskistas. Hubo algunos intentos de reagrupamientos parciales, como la fundaci\u00f3n del Secretariado Unificado en 1963, o la del Comit\u00e9 Internacional entre el CORCI y la Fracci\u00f3n Bolchevique en 1980.<\/p>\n<p>Pero la tendencia general ha sido, en un primer proceso, la consolidaci\u00f3n de varias corrientes internas: mandelismo, morenismo, lambertismo, los originados en la tendencia brit\u00e1nica The Militant, los \u201ccapitalistas de Estado\u201d, etc. A su vez, dentro de estas corrientes se han producido y se siguen produciendo nuevas divisiones, con fuertes debates entre los sectores. Ser\u00eda dif\u00edcil enumerar todas las organizaciones internacionales y nacionales (de distintos tama\u00f1os) que se reivindican \u201ctrotskistas\u201d o se llaman de ese origen.<\/p>\n<p>Entre todas suman seguramente algunas decenas de miles de militantes en el mundo. Por eso, muchos trabajadores y luchadores que ven con simpat\u00eda las ideas b\u00e1sicas del trotskismo preguntan si su reagrupamiento no es necesario entre quienes reivindican la IV y sus bases program\u00e1ticas fundacionales. Muchos opinan, adem\u00e1s, que eso no se produce esencialmente por el sectarismo y la autoproclamaci\u00f3n de las corrientes.<\/p>\n<p>Es cierto que existen varias peque\u00f1as organizaciones o \u201csectas trotskistas\u201d m\u00e1s grandes (nacionales o internacionales) cuya actividad central no es desarrollar su construcci\u00f3n en el movimiento de masas sino parasitar las otras corrientes para ganarles algunos pocos militantes. Tambi\u00e9n es cierto que muchas organizaciones se autoproclaman como \u201cla \u00fanica IV verdadera\u201d. Estas cuestiones existen pero, a nuestro modo de ver, no son las centrales que impiden la reconstrucci\u00f3n de la IV Internacional y su existencia como organizaci\u00f3n unificada.<\/p>\n<p>El problema es que entre las organizaciones que reivindican las \u201cbases fundacionales de la IV Internacional\u201d hay profundas diferencias en las elaboraciones te\u00f3ricas, en los an\u00e1lisis y caracterizaciones frente a los procesos revolucionarios y de lucha que se dan en el mundo y, finalmente, en la pol\u00edtica que debe aplicarse en esos procesos.<\/p>\n<p>Por fuera de las \u201cmarcas de origen\u201d de esas organizaciones, uno de los factores centrales que profundizaron esas diferencias es lo que hemos denominado el \u201caluvi\u00f3n oportunista\u201d que impact\u00f3 a la izquierda en general (y a numerosas organizaciones trotskistas dentro de ella) luego de la restauraci\u00f3n capitalista en los ex Estados obreros, y de la interpretaci\u00f3n que hicieron del significado de este proceso. La mayor\u00eda de las organizaciones gir\u00f3 a la derecha su programa y su acci\u00f3n pol\u00edtica. Algunas lo hicieron de modo expl\u00edcito, otras de modo encubierto [10].<\/p>\n<p>Comencemos por el llamado SU (Secretariado Unificado), heredero del mandelismo. Desde la d\u00e9cada de 1990, esta corriente abandon\u00f3 expl\u00edcitamente la estrategia de la dictadura del proletariado y el combate a la colaboraci\u00f3n de clases, y los reemplaz\u00f3 por la pol\u00edtica de \u201cradicalizar la democracia\u201d [burguesa]. Coherente con ello, tambi\u00e9n abandon\u00f3 la construcci\u00f3n de partidos revolucionarios y pas\u00f3 a impulsar la formaci\u00f3n de partidos unificados de \u201crevolucionarios y reformistas honestos\u201d. Este sector impulsa s\u00ed un reagrupamiento internacional, pero lo hace sobre bases te\u00f3ricas, program\u00e1ticas y organizativas que no tienen nada que ver con el legado de Trotsky [11].<\/p>\n<p>Otras corrientes no han dado ese paso de modo expl\u00edcito. Pero su pol\u00edtica concreta tambi\u00e9n ha girado a la derecha, esencialmente hacia el electoralismo y el parlamentarismo como el centro de su actividad. Es el caso de la FT (Fracci\u00f3n Trotskista) encabezada por el PTS (Partido de los Trabajadores Socialistas, de Argentina) que pas\u00f3 de un sectarismo propagand\u00edstico a un oportunismo electoralista cada vez m\u00e1s acentuado [12].<\/p>\n<p>Podr\u00edamos continuar con las corrientes originadas en The Militant o con las que hemos denominado nacional-trotskistas pero no queremos aburrir a los lectores; quien tenga inter\u00e9s puede leer los art\u00edculos de la serie sobre la reconstrucci\u00f3n de la IV Internacional, a la que ya nos hemos referido.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de 1970, Nahuel Moreno caracteriz\u00f3 que exist\u00eda un \u201cmovimiento trotskista\u201d\u00a0 que, m\u00e1s all\u00e1 de sus diferencias, era\u00a0<em>\u201cuna corriente independiente de los aparatos burocr\u00e1ticos aunque no tuviera unidad organizativa\u201d<\/em>. Como parte del aluvi\u00f3n oportunista, ese movimiento ya no existe como tal: sectores importantes han \u201ccruzado la l\u00ednea\u201d y abandonado el campo revolucionario, transform\u00e1ndose en correas de transmisi\u00f3n (y viviendo a expensas) de la democracia burguesa y parlamentaria, de los fondos del Estado, o de aparatos sindicales burocr\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Y quienes no la han cruzado de modo expl\u00edcito acompa\u00f1an a los anteriores en su pol\u00edtica. Baste se\u00f1alar, por ejemplo, que la secci\u00f3n brasile\u00f1a de la LIT (el PSTU) se ha quedado en total soledad en la construcci\u00f3n de un partido revolucionario independiente, mientras casi todas las corrientes que se reivindican trotskistas integran un partido reformista (el PSOL). En ese marco, proponer un posible reagrupamiento inmediato ser\u00eda equivocado y, a la vez, irresponsable.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo reconstruir la IV?<\/strong><\/p>\n<p>Desde su propia fundaci\u00f3n y la votaci\u00f3n de sus estatutos en 1982, la LIT nunca se autoproclam\u00f3 \u201cla IV Internacional\u201d y siempre puso el propio desarrollo al servicio de la reconstrucci\u00f3n de la IV. Entre otras cosas, esto implica, por supuesto, la b\u00fasqueda permanente de acercamiento y reagrupamiento con otras organizaciones trotskistas, algunos de los cuales fueron exitosos, pero muchos otros fracasaron y no fue por sectarismo de nuestra parte.<\/p>\n<p>Seguiremos haci\u00e9ndolo sobre la base de criterios claros: acuerdos program\u00e1ticos profundos; coincidencias en las posiciones sobre los principales hechos de la lucha de clases, especialmente en los procesos revolucionarios, para poder desarrollar una acci\u00f3n militante com\u00fan sobre ellos; relaciones leales y fraternas; y, por supuesto, la defensa incondicional de la moral revolucionaria.<\/p>\n<p>Sin la aplicaci\u00f3n de estos criterios, todo intento de fusi\u00f3n y de reagrupamiento revolucionario est\u00e1 destinado al r\u00e1pido estallido o a ser apenas \u201cuna jugada para la tribuna\u201d, como lo fue de hecho la reciente conferencia internacional abierta convocada por el FIT-U de la Argentina [13].<\/p>\n<p>La LIT-CI tambi\u00e9n sufri\u00f3 las consecuencias del \u201caluvi\u00f3n oportunista\u201d y, despu\u00e9s de la muerte de Nahuel Moreno pas\u00f3 por una profunda crisis que casi llev\u00f3 a su desaparici\u00f3n. Pero intentamos ser cada vez m\u00e1s obreros, marxistas e internacionalistas; sus secciones y militantes buscan intervenir activamente en los procesos reales de la lucha de clases.<\/p>\n<p>La reconstrucci\u00f3n de la IV Internacional es una de las tareas estrat\u00e9gicas que nos deja el legado de Trotsky. En ese camino, tal como hemos dicho, proponer un posible reagrupamiento estrat\u00e9gico de modo inmediato con otras fuerzas que se reivindican trotskistas ser\u00eda equivocado y, a la vez, irresponsable. Quiz\u00e1 en el futuro, la lucha de clases permita ese acercamiento con algunas de las organizaciones que hemos analizado, o con otras. Cuando esa posibilidad se d\u00e9 en la realidad, actuaremos como ya lo hemos hecho en el pasado: con seriedad, honestidad y lealtad, para intentar concretarla. Lo haremos con los criterios que ya se\u00f1alamos en este mismo art\u00edculo.<\/p>\n<p>Es necesario superar la profunda contradicci\u00f3n que significa la comprobaci\u00f3n cada vez m\u00e1s clara por parte de los trabajadores y las masas de la degradaci\u00f3n irreversible y acelerada del capitalismo imperialista y el hecho de que el legado de Trotsky pas\u00f3 la prueba de la historia, por un lado, y la profunda debilidad de una alternativa de direcci\u00f3n revolucionaria, por el otro.<\/p>\n<p>Por eso, la LIT-CI pone todas sus fuerzas al servicio de esa reconstrucci\u00f3n. Queremos hacer realidad las palabras finales de Trotsky en el Programa de Transici\u00f3n: <strong>Obreros y Obreras de todos los pa\u00edses, agrupaos bajo la bandera de la Cuarta Internacional.<\/strong> <strong>\u00a1Es la bandera de vuestra pr\u00f3xima victoria!<\/strong><\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/?s=reconstrucci%C3%B3n+de+la+IV\">https:\/\/litci.org\/es\/?s=reconstrucci%C3%B3n+de+la+IV<\/a><\/p>\n<p>[2] <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/moreno\/1985sert.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/moreno\/1985sert.htm<\/a><\/p>\n<p>[3] <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/1938\/prog-trans.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/1938\/prog-trans.htm<\/a><\/p>\n<p>[4] Entre otras ediciones de este libro, ver <a href=\"https:\/\/www.elsoca.org\/pdf\/libreria\/La%20lucha%20contra%20el%20fascismo-completo.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.elsoca.org\/pdf\/libreria\/La%20lucha%20contra%20el%20fascismo-completo.pdf<\/a><\/p>\n<p>[5] Para profundizar sobre el tema del fascismo, recomendamos leer el art\u00edculo de Jer\u00f3nimo Castro publicado en esta p\u00e1gina: <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/menu\/movimiento-obrero\/el-estado-burgues-y-el-fascismo\/\">https:\/\/litci.org\/es\/menu\/movimiento-obrero\/el-estado-burgues-y-el-fascismo\/<\/a><\/p>\n<p>[6] Sobre este tema, ver los trabajos recopilados en <em>\u00bfAd\u00f3nde va Francia?<\/em> en <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/1936\/1936-francia\/index.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/1936\/1936-francia\/index.htm<\/a> y Lecci\u00f3n de Espa\u00f1a: \u00faltima advertencia en <a href=\"https:\/\/edisciplinas.usp.br\/pluginfile.php\/2145518\/mod_resource\/content\/1\/Lecionhes%20de%20Espa%C3%B1a.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/edisciplinas.usp.br\/pluginfile.php\/2145518\/mod_resource\/content\/1\/Lecionhes%20de%20Espa%C3%B1a.pdf<\/a><\/p>\n<p>[7] Ver en este aspecto, el escrito de Nahuel Moreno <a href=\"http:\/\/www.nahuelmoreno.org\/oportunismo-y-trotskismo-ante-los-gobiernos-de-frente-popular-1982.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.nahuelmoreno.org\/oportunismo-y-trotskismo-ante-los-gobiernos-de-frente-popular-1982.html<\/a><\/p>\n<p>[8] Sobre la Comisi\u00f3n Dewey es interesante ver el discurso que Trotsky realiz\u00f3 ante ella en: <a href=\"https:\/\/youtu.be\/DzNPXQo3_DY\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/youtu.be\/DzNPXQo3_DY<\/a> (en ingl\u00e9s).<\/p>\n<p>[9] <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/moreno\/1985sert.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/moreno\/1985sert.htm<\/a><\/p>\n<p>[10] Sobre el \u201cvendaval oportunista\u201d, ver los art\u00edculos de Mart\u00edn Hern\u00e1ndez en: <a href=\"https:\/\/archivoleontrotsky.org\/view?mfn=6771\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/archivoleontrotsky.org\/view?mfn=6771<\/a> y <a href=\"https:\/\/archivoleontrotsky.org\/view?mfn=6797\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/archivoleontrotsky.org\/view?mfn=6797<\/a><\/p>\n<p>[11] Sobre el SU, ver los art\u00edculos de Jos\u00e9 Welmowicki en: <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/menu\/teoria\/historia\/la-lucha-la-reconstruccion-la-iv-internacional-papel-del-parte-i\/\">https:\/\/litci.org\/es\/menu\/teoria\/historia\/la-lucha-la-reconstruccion-la-iv-internacional-papel-del-parte-i\/<\/a> y <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/menu\/teoria\/historia\/la-lucha-la-reconstruccion-la-iv-internacional-papel-del-parte-ii\/\">https:\/\/litci.org\/es\/menu\/teoria\/historia\/la-lucha-la-reconstruccion-la-iv-internacional-papel-del-parte-ii\/<\/a><\/p>\n<p>[12] Sobre esta corriente, ver los art\u00edculos de Alejandro Iturbe en: <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/menu\/teoria\/fraccion-trotskista-pts-del-sectarismo-propagandistico-al-oportunismo-electoralista-parte-i\/\">https:\/\/litci.org\/es\/menu\/teoria\/fraccion-trotskista-pts-del-sectarismo-propagandistico-al-oportunismo-electoralista-parte-i\/<\/a> y <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/menu\/teoria\/fraccion-trotskista-pts-del-sectarismo-propagandistico-al-oportunismo-electoralista-parte-ii\/\">https:\/\/litci.org\/es\/menu\/teoria\/fraccion-trotskista-pts-del-sectarismo-propagandistico-al-oportunismo-electoralista-parte-ii\/<\/a><\/p>\n<p>[13] Sobre el tema de los criterios de reconstrucci\u00f3n de la IV Internacional y para aplicar en las fusiones, ver: <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/menu\/teoria\/el-proyecto-estrategico-de-la-lit-ci-es-reconstruir-la-iv-internacional\/\">https:\/\/litci.org\/es\/menu\/teoria\/el-proyecto-estrategico-de-la-lit-ci-es-reconstruir-la-iv-internacional\/<\/a>. Sobre la reciente conferencia llamada por el FIT-U ver el art\u00edculo: <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/menu\/mundo\/latinoamerica\/argentina\/por-que-no-participamos-de-la-conferencia-convocada-por-el-fit-u\/\">https:\/\/litci.org\/es\/menu\/mundo\/latinoamerica\/argentina\/por-que-no-participamos-de-la-conferencia-convocada-por-el-fit-u\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al cumplirse 83 a\u00f1os de su asesinato, la figura del revolucionario ruso Le\u00f3n Trotsky y su legado pol\u00edtico son cada vez m\u00e1s revalorizados, en especial su lucha contra la burocratizaci\u00f3n estalinista de la ex Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica (URSS) y contra el crecimiento del fascismo en Europa.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":62054,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[15687],"tags":[3454,5315,15710,3333],"class_list":["post-62053","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-trotsky","tag-fascismo","tag-frentes-populares","tag-legado-trotskismo","tag-trotsky"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/trotskycolor.png?fit=1400%2C656&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/trotskycolor.png?fit=1400%2C656&ssl=1","categories_names":["80 a\u00f1os sin Trotsky"],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62053","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62053"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62053\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":74809,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62053\/revisions\/74809"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/62054"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62053"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62053"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62053"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}