{"id":61863,"date":"2020-08-06T09:49:35","date_gmt":"2020-08-06T12:49:35","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=61863"},"modified":"2024-11-03T13:29:26","modified_gmt":"2024-11-03T13:29:26","slug":"el-estado-burgues-y-el-fascismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/el-estado-burgues-y-el-fascismo\/","title":{"rendered":"El Estado burgu\u00e9s y el fascismo"},"content":{"rendered":"<p><em>Es muy dif\u00edcil discutir el fascismo y cualquier otro r\u00e9gimen pol\u00edtico sin discutir el Estado. En primer lugar porque el fascismo es una forma, un r\u00e9gimen asumido dentro del Estado burgu\u00e9s, as\u00ed como tambi\u00e9n lo son la democracia, las dictaduras militares y los reg\u00edmenes bonapartistas cl\u00e1sicos o sui g\u00e9neris.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Jer\u00f3nimo Castro<\/p>\n<p>El Estado no existe desde siempre, \u00e9l se origina desde cuando el trabajo humano se torn\u00f3 capaz de producir excedentes y pas\u00f3 a haber una disputa por ese excedente, de forma velada o no.<\/p>\n<p>Cuando la humanidad se torn\u00f3 capaz de producir excedentes, por sobre su necesidad fue tambi\u00e9n cuando surgi\u00f3 la explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los pueblos que viv\u00edan como recolectores y cazadores eran capaces de producir m\u00e1s o menos lo necesario para su propia sobrevivencia, no hab\u00eda c\u00f3mo explotar el trabajo de otros en la medida en que ese trabajo no produc\u00eda excedente. Toda explotaci\u00f3n se basa en el hecho de que, en un determinado momento, el trabajo pas\u00f3 a producir m\u00e1s que lo estrictamente necesario para la sobrevivencia de los trabajadores.<\/p>\n<p>El h\u00e1bito de algunos pueblos primitivos de comer a sus prisioneros, la antropofagia ritualista, viene justamente del hecho de que no val\u00eda la pena ponerlos a trabajar.<\/p>\n<p>El Estado surge, por lo tanto, de la necesidad de desarmar el conjunto de la sociedad, de crear un aparato armado independiente de la comunidad, que proteja los intereses de la clase que domina. La clase que se apropiar\u00e1 de los excedentes producidos.<\/p>\n<p>Para dar un ejemplo, en el esclavista, hab\u00eda una sociedad basada en la explotaci\u00f3n del trabajo en la forma de esclavitud, o sea, cuando el trabajador no vend\u00eda solo su trabajo sino que era comprado enteramente y de una sola vez. Era una herramienta como otra cualquiera, propiedad de su due\u00f1o.<\/p>\n<p>Hubo muchas formas de Estado esclavista, hubo la democracia griega, hubo la tiran\u00eda, la rep\u00fablica romana, el imperio; en la rep\u00fablica tuvimos la dictadura. Todas esas formas de dominaci\u00f3n \u2013rep\u00fablica, democracia, tiran\u00eda, dictadura\u2013 eran muy distintas, pero ten\u00edan un mismo contenido de Estado, era un Estado esclavista, que defend\u00eda al se\u00f1or de esclavos contra los esclavos y, a veces, contra la plebe.<\/p>\n<p>Esclavos y plebeyos se rebelaron m\u00e1s de una vez contra esa dominaci\u00f3n de los se\u00f1ores de esclavos; basta recordar a los hermanos Graco, en Roma, que eran representantes de los plebeyos, y la rebeli\u00f3n de Espartaco, el gladiador que se hab\u00eda rebelado y consigui\u00f3 derrotar varias veces el ej\u00e9rcito romano.<\/p>\n<p>En la actualidad, es lo mismo. El Estado se presenta de diversas formas, pero tiene siempre un mismo contenido, el de la dominaci\u00f3n burguesa. O sea, la garant\u00eda de que la burgues\u00eda pueda seguir explotando a la clase trabajadora, extrayendo de ella los excedentes que esta misma produce.<\/p>\n<p><strong>1. La burgues\u00eda: de clase revolucionaria a reaccionaria<\/strong><\/p>\n<p>La democracia burguesa vino a la luz en el mundo bajo el fuego y el hierro de las revoluciones burguesas. Hubo un proceso de transformaci\u00f3n en el cual, en su juventud, la burgues\u00eda se presentaba como una clase social progresiva y, en su momento de auge y hero\u00edsmo, se altern\u00f3 entre per\u00edodos de democracia y dictadura revolucionaria.<\/p>\n<p>La asamblea nacional, constituyente y legislativa, la convenci\u00f3n, los clubes, en que los jacobinos se volvieron los m\u00e1s famosos, son algunos momentos que retrataron el nacimiento tormentoso de esa forma de gobernar. Igualmente, el terror que mat\u00f3 a millares en Par\u00eds, incluso al rey Luis XVI, a Danton y Robespierre, as\u00ed como las guerras defensivas del per\u00edodo revolucionario, y tambi\u00e9n el imperio napole\u00f3nico, son todos, entre idas y vueltas, parte de este proceso al mismo tiempo glorioso, sangriento y terrible.<\/p>\n<p>No fue solamente en Francia que la burgues\u00eda entabl\u00f3 una sangrienta lucha para asumir el poder, hubo revoluciones burguesas de diversos tipos y en varias partes del mundo, con caracter\u00edsticas distintas, pero que buscaban la construcci\u00f3n de un nuevo Estado.<\/p>\n<p>De esta manera, fueron las guerras de independencia en los Estados Unidos, en Hait\u00ed y en la Am\u00e9rica Espa\u00f1ola, por ejemplo. Fue as\u00ed, tambi\u00e9n, con la Revoluci\u00f3n Inglesa en el siglo XVII, cien a\u00f1os antes de la Revoluci\u00f3n Francesa. La burgues\u00eda ascendente dirigi\u00f3, con mayor o menor fervor, a las clases excluidas del antiguo r\u00e9gimen hacia un nuevo mundo, donde quien gobernar\u00eda ser\u00eda ella. Al hacerlo, dej\u00f3 al margen las antiguas fuerzas pol\u00edticas, la nobleza y el clero, y construy\u00f3 un Estado que la defendiese y garantizase su existencia.<\/p>\n<p>En aquel momento, eran aliados de la burgues\u00eda el tercer Estado, los peque\u00f1oburgueses, los artesanos, los semiproletarios y proletarios existentes, el bajo clero empobrecido, la nobleza esclarecida (hasta cierto punto), los intelectuales y profesionales liberales. La burgues\u00eda reuni\u00f3 a su alrededor a los descontentos y desvalidos, para cambiar el mundo seg\u00fan sus propios intereses.<\/p>\n<p>Terminada la ola revolucionaria y las guerras napole\u00f3nicas vino entonces la restauraci\u00f3n mon\u00e1rquica. Francia, Alemania e Italia segu\u00edan sin conseguir unificarse. Las tareas burguesas segu\u00edan pendientes y eran necesarias nuevas revoluciones para resolverlas.<\/p>\n<p>En 1848, una nueva revoluci\u00f3n estalla en Francia y se extiende por Europa, era la Primavera de los Pueblos. Pero las clases sociales se hab\u00edan desarrollado, el tercer Estado, aquella junci\u00f3n entre burgues\u00eda, peque\u00f1a burgues\u00eda, proletariado, bajo clero, mendigos, etc., se hab\u00eda redefinido. Esas clases ganaron contornos m\u00e1s n\u00edtidos, la burgues\u00eda y el proletariado ya ten\u00edan sus intereses antag\u00f3nicos bien definidos. La revoluci\u00f3n comienza, aparentemente, con este tercer Estado unido. No obstante, en la medida en que se avanza y que las masas debajo de la burgues\u00eda exigen m\u00e1s derechos y concesiones y la consigna por una rep\u00fablica social va ganando contorno, la burgues\u00eda se separa violentamente del proletariado. Lo enfrenta y lo derrota, muchas veces a costa de masacres. La burgues\u00eda, entonces, se une con los restos del r\u00e9gimen feudal y adopta nuevamente el Bonapartismo como r\u00e9gimen pol\u00edtico, basado en la burocracia y el ej\u00e9rcito permanente, en el miedo y la par\u00e1lisis de la propia burgues\u00eda, y en su necesidad de un \u00e1rbitro aparentemente neutro para resolver los conflictos sociales, siempre defendiendo su propiedad y sus ganancias.<\/p>\n<p>Vale decir que ya el r\u00e9gimen del primer Bonaparte, Napole\u00f3n, es bonapartista, solo que progresivo, pues buscaba a su manera preservar y consolidar las conquistas de la Revoluci\u00f3n Francesa.<\/p>\n<p>En Alemania, las tareas burguesas no ser\u00e1n resueltas con el modelo revolucionario de 1789, sino por una serie de acuerdos y por un tipo especial de bonapartismo, el Bismarckismo.<\/p>\n<p><strong>2. Democracia y dictaduras<\/strong><\/p>\n<p>Decir que un gobierno es democr\u00e1tico no significa que este no sea violento. La esencia de todo Estado, ya dec\u00eda Engels, es la violencia organizada al servicio de una determinada clase social. Por lo tanto, las democracias son violentas, y practican la represi\u00f3n duramente. Basta ver cu\u00e1nto mata la polic\u00eda brasile\u00f1a, cu\u00e1ntos miles de presos tenemos en los presidios, la cantidad de masacres perpetradas en los \u00faltimos treinta a\u00f1os, para ver que no es la ausencia de violencia organizada por el Estado lo que distingue un r\u00e9gimen de otro.<\/p>\n<p>La democracia se distingue de todos los reg\u00edmenes de dominaci\u00f3n burguesa porque garantiza a todos determinadas libertades formales. El derecho de reuni\u00f3n, de expresi\u00f3n, de libre manifestaci\u00f3n, de libre asociaci\u00f3n. La garant\u00eda de un juicio justo, del derecho a amplia defensa, de no ser preso sin juzgamiento, o de ser acusado sin una ley previamente existente.<\/p>\n<p>Decimos que es una garant\u00eda formal porque, para ejercer esos derechos, se parte de condiciones muy desiguales y, muchas veces, es imposible conseguirlos. Por ejemplo, para un obrero ejercer su derecho de libre asociaci\u00f3n, arriesga perder su empleo, pues, a fin de cuentas, su patr\u00f3n es libre para contratar o no su servicio. No tenemos ni qu\u00e9 decir respecto del derecho de amplia defensa, el juicio justo, etc.<\/p>\n<p>La otra caracter\u00edstica de la democracia burguesa son los poderes tripartitos, divididos en ejecutivo, legislativo y judicial. Es una f\u00f3rmula que permite que los diversos sectores burgueses se vigilen mutuamente en el ejercicio del control del Estado.<\/p>\n<p>Un tercer aspecto importante de la democracia burguesa es la elegibilidad de los representantes y gobernantes. Hay lugares en los que, incluso se eligen jueces y delegados, en otros solo los diputados. No obstante, no solo las democracias hacen elecciones y el hecho de que estas existan no son sin\u00f3nimo de democracia. Dictaduras, como fue el caso de la brasile\u00f1a, realizan elecciones. En estos casos, los organismos electos en las elecciones no son normalmente los que gobiernan. Volveremos a eso m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>La propia democracia burguesa no ocurre de manera siempre igual. En primer lugar, ella es fruto de las diversas formas en que fue instituida. Tenemos las rep\u00fablicas presidencialistas, donde la figura central es del poder ejecutivo, del presidente; los reg\u00edmenes parlamentaristas, en que es el parlamento que gobierna; y las monarqu\u00edas constitucionales en que, al lado del parlamento y del ejecutivo, siguen existiendo de forma m\u00e1s o menos decorativa las familias mon\u00e1rquicas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, es bueno que se diga, la democracia var\u00eda a lo largo del tiempo y del espacio. La democracia en los pa\u00edses imperialistas son normalmente mucho m\u00e1s democr\u00e1ticas que en los pa\u00edses coloniales y semicoloniales. Hay mucho m\u00e1s libertad real en Europa y en los Estados Unidos que en el Brasil, la Argentina y M\u00e9xico, por ejemplo.<\/p>\n<p>Otro aspecto es que el grado de libertades democr\u00e1ticas tambi\u00e9n var\u00eda en el tiempo. Una situaci\u00f3n m\u00e1s o menos \u00e1lgida influencia en el grado de represi\u00f3n que se aplica contra las masas, sin que necesariamente se rompan los marcos de la democracia burguesa. Una democracia puede tener m\u00e1s o menos elementos de bonapartismo, sin que se cruce la frontera de un r\u00e9gimen hacia otro.<\/p>\n<p>La democracia presenta una serie de ventajas, cuando ella puede ser aplicada, con el permiso no solo para resoluci\u00f3n de los problemas entre los distintos sectores burgueses de forma m\u00e1s pac\u00edfica, sino tambi\u00e9n por proporcionar las mejores condiciones para cooptar hacia adentro del r\u00e9gimen burgu\u00e9s a partes de la clase obrera, e incluso de la peque\u00f1a burgues\u00eda que, en determinadas condiciones, podr\u00edan enfrentarse violentamente contra el Estado y el r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la democracia se monta en un Estado que funciona a costa de funcionarios permanentes, una burocracia que de hecho controla muchas m\u00e1s cosas de lo que se imagina. Millones de funcionarios permanecen en la administraci\u00f3n de los negocios del Estado. Se cambia el gobierno e, incluso, se cambia el r\u00e9gimen, y muchos de estos permanecen en esta tarea. Esto disminuye la influencia de las elecciones sobre el conjunto de los negocios burgueses y garantiza a la burgues\u00eda que, incluso si por ventura las elecciones se saliesen de control, y se elige un parlamento o un gobierno menos d\u00f3cil, el aparato del propio Estado a\u00fan sea controlado por la burgues\u00eda, por cuenta de su propia naturaleza.<\/p>\n<p>No obstante, los reg\u00edmenes de dominaci\u00f3n de las clases no son como un men\u00fa donde la clase dominante elige, a su buen placer, c\u00f3mo ella va a dominar a las dem\u00e1s clases de la sociedad. Entran ah\u00ed otros factores que van mucho m\u00e1s all\u00e1 de la voluntad de las clases. Una serie de elementos que podr\u00edan ser resumidos en la siguiente expresi\u00f3n: \u201ccorrelaci\u00f3n de fuerza en la lucha de clases\u201d. En este pomposo nombre, se encuentra la situaci\u00f3n econ\u00f3mica en general. Cuando se tiene una correlaci\u00f3n de fuerzas favorable para la clase dominante, se tiende a permitir una dominaci\u00f3n con menos problemas y, cuando ella es desfavorable, es com\u00fan, incluso, que surjan divisiones en la propia clase dominante, en la situaci\u00f3n pol\u00edtica, en la relaci\u00f3n entre los Estados, en el grado de descontento de las clases dominadas y en su grado de movilizaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>Dadas las contradicciones dentro de la propia burgues\u00eda, una fracci\u00f3n de ella puede lanzar la carta del bonapartismo. Este r\u00e9gimen se diferencia de la democracia no por los temas meramente formales sino por el contenido de su dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un r\u00e9gimen bonapartista puede tener elecciones y plebiscitos, e incluso \u00f3rganos electos. As\u00ed como un parlamento y un presidente de la rep\u00fablica electo. No obstante, eso es la forma y no el contenido.<\/p>\n<p>En primer lugar, no es en estos \u00f3rganos electos, en el parlamento o en el presidente de la rep\u00fablica, que reside el poder. El Bonaparte se apoya en el cuerpo de funcionarios del propio Estado para gobernar, o sea, en el empoderamiento de la burocracia estatal, por otro lado, y principalmente, \u00e9l se apoya tambi\u00e9n en el ej\u00e9rcito permanente. Es un gobierno del aparato del Estado que, aparentemente, se torna independiente de la sociedad. A su cabeza est\u00e1 el iluminado, el C\u00e9sar, el Napole\u00f3n, el hombre fuerte.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, pudiendo mantener la triple divisi\u00f3n de poderes, aunque formalmente, la verdad es que el Bonaparte somete a la Justicia y el Legislativo a su poder ejercido por medio del Ejecutivo. Por fin, las llamadas \u201clibertades democr\u00e1ticas\u201d son reducidas. Incluso la libertad para sectores burgueses. Un r\u00e9gimen bonapartista cierra diarios, arresta opositores, persigue a los disidentes, impide o dificulta el ejercicio de la libertad de expresi\u00f3n, de organizaci\u00f3n y de manifestaci\u00f3n. Pero hace eso en los l\u00edmites que su propio aparato militar \u2013policial\u2013 burocr\u00e1tico permite. Este es un elemento importante, pues, veremos adelante, que en el fascismo eso es diferente.<\/p>\n<p>Hay una importante variaci\u00f3n del bonapartismo, el llamado bonapartismo <em>sui g\u00e9neris<\/em>, que son reg\u00edmenes que se apoyan en los sectores obreros para enfrentar a sectores de su propia burgues\u00eda y, tambi\u00e9n, al imperialismo, y as\u00ed conseguir mejores condiciones para el pa\u00eds en el escenario mundial.<\/p>\n<p>Son reg\u00edmenes que surgen en los pa\u00edses semicoloniales, en condiciones muy espec\u00edficas de la lucha de clases.<\/p>\n<p>Es un r\u00e9gimen burgu\u00e9s, bonapartista, o sea, con caracter\u00edsticas autoritarias, dictatoriales, que tambi\u00e9n golpea a los sectores obreros independientes, pero que hace importantes concesiones a otros sectores.<\/p>\n<p>Hay una serie de ejemplos de este tipo de r\u00e9gimen que podemos citar, Am\u00e9rica Latina pas\u00f3 por varios de ellos. El gobierno de C\u00e1rdenas (M\u00e9xico), Nasser (Egipto), Per\u00f3n (Argentina), Velasco (Per\u00fa), Ch\u00e1vez (Venezuela) son todos reg\u00edmenes bonapartistas <em>sui g\u00e9neris<\/em>. Velasco dio sus sedes inmensas a los sindicatos, Nasser nacionaliz\u00f3 m\u00e1s de 80% de la econom\u00eda y mantuvo relaciones muy pr\u00f3ximas con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. C\u00e1rdenas nacionaliz\u00f3 la industria petrolera y cre\u00f3 un consejo de administraci\u00f3n que incorporaba a los sindicatos; Per\u00f3n, en la Argentina, cre\u00f3 una legislaci\u00f3n protectora e iba frecuentemente a los sindicatos a tomar mate con los trabajadores y dirigentes sindicales. Desde el punto de vista social, pueden ser circunstancialmente m\u00e1s progresivos, pues dan a los trabajadores mejores condiciones para la venta de su fuerza de trabajo. Desde el punto de vista pol\u00edtico, son una tragedia, pues borran la conciencia de los trabajadores sobre la necesidad de una organizaci\u00f3n pol\u00edtica independiente. El peronismo, el naserismo, el velasquismo, el chavismo y por ah\u00ed va, son corrientes burguesas que se apoyan en esta experiencia y en la nostalgia que ella causa frente al empeoramiento permanente del nivel de vida de las masas.<\/p>\n<p>Hay una larga discusi\u00f3n sobre si el bonapartismo se limita a estos elementos o si las dem\u00e1s dictaduras y gobiernos autoritarios tambi\u00e9n puede ser considerados bonapartismo. Pero m\u00e1s all\u00e1 de esta pol\u00e9mica, vale la pena destacar algunos puntos.<\/p>\n<p>En Am\u00e9rica Latina fueron comunes las dictaduras militares, una variante del bonapartismo cl\u00e1sico, donde es la instituci\u00f3n, o las instituciones militares (marina, ej\u00e9rcito y aeron\u00e1utica), que gobiernan. Este es un tipo de r\u00e9gimen basado en las Fuerzas Armadas, y que normalmente pone un general para gobernar. Vale recordar que Velasco, Ch\u00e1vez, Per\u00f3n y Nasser eran militares.<\/p>\n<p>El ej\u00e9rcito, por su peso social y capilaridad, confiere al r\u00e9gimen una base pol\u00edtica que, dependiendo de las circunstancias, puede darle longevidad. La dictadura militar brasile\u00f1a, por ejemplo, dur\u00f3 21 a\u00f1os. Como todo bonapartismo, la dictadura militar elimina las libertades democr\u00e1ticas en la medida en que su aparato policial militar lo permite, reprimiendo, incluso, a sectores burgueses disidentes.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos hablar, a\u00fan, de reg\u00edmenes menos comunes como la teocracia en Ir\u00e1n, basado en los ayatol\u00e1s, o en el gobierno absolutista de Arabia Saudita, donde a\u00fan se apedrea a mujeres, se corta la mano de los ladrones, y una serie de castigos medievales son aplicados legalmente.<\/p>\n<p><strong>3. El fascismo: \u00bfqu\u00e9 es?<\/strong><\/p>\n<p>Siendo un r\u00e9gimen burgu\u00e9s, el fascismo es muy diferente de todos los que presentamos hasta ahora. No porque no existan puntos en com\u00fan entre estos reg\u00edmenes, s\u00ed los hay. Por ejemplo, el fascismo tambi\u00e9n se apoya en la figura de un gran jefe y salvador (incluso con m\u00e1s \u00e9nfasis) de modo parecido a lo que ocurre en el bonapartismo. Una vez en el poder, el fascismo instaura una dictadura de car\u00e1cter policial profundo, tal cual hacen las dictaduras policiales militares.<\/p>\n<p>As\u00ed como en otras formas de dictadura, el fascismo se apoya en una ideolog\u00eda que refuerza las opresiones preexistentes en la sociedad (opresi\u00f3n nacional, racial, de g\u00e9nero y sexual) y ataca las libertades democr\u00e1ticas. No por acaso, los descuidados en general, los ultraizquierdistas y los oportunistas, cada uno por sus motivos, confunden, a prop\u00f3sito o por falta de capacidad, el fascismo con otro r\u00e9gimen, algunas veces incluso con cosas que no tienen nada que ver con el fascismo. A este punto volveremos m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>Poseyendo puntos de contacto con otros reg\u00edmenes de dominaci\u00f3n burguesa, el fascismo se diferencia de los dem\u00e1s en varios aspectos. Enumerar\u00e9 algunas de sus caracter\u00edsticas fundamentales.<\/p>\n<p>1) En primer lugar, el surgimiento del fascismo es fruto de una crisis general que se instala en la sociedad, una crisis que siendo de origen econ\u00f3mico, es tambi\u00e9n pol\u00edtico y social, y que plantea sucesivas veces el real peligro de derrocamiento del r\u00e9gimen de dominaci\u00f3n burguesa. Es necesario que sectores mayoritarios de la burgues\u00eda realmente crean que est\u00e1n bajo un peligro inminente de su total destrucci\u00f3n para que ella eche mano de esta aventura tan decisiva.<\/p>\n<p>2) En segundo lugar, el fascismo es fruto de la incapacidad del proletariado de dirigir y presentar una salida para esta crisis. Normalmente, el fascismo surge como una respuesta de la peque\u00f1a burgues\u00eda por su p\u00e9rdida de fe en la capacidad de la clase trabajadora para tomar el poder y resolver la crisis nacional en la que el pa\u00eds est\u00e1 sumergido.<\/p>\n<p>3) En tercer lugar, y muy importante, el fascismo es un movimiento de masas que abarca a millones de personas, en su mayor\u00eda peque\u00f1oburgueses arruinados por la crisis o temerosos de arruinarse, y l\u00fampenes que se encuadran en sus bandos uniformados, cuya principal tarea es atacar f\u00edsicamente, incluso antes de la toma del poder, al proletariado.<\/p>\n<p>Este poderoso movimiento de masas es organizado y encuadrado militarmente. Apenas para tener una idea, los camisas pardas (milicia paramilitar nazista) en Alemania, organizaban a m\u00e1s de 4,5 millones de personas. Es un movimiento radical plebeyo, en cierto sentido descontrolado, que la burgues\u00eda usa como un ariete para enfrentar y derrotar el movimiento de masas.<\/p>\n<p>En este sentido, pese a tener participaci\u00f3n en las elecciones y representantes parlamentarios, el fascismo es ante que nada un movimiento extraparlamentario, que usa m\u00e9todos ilegales, desde antes de la toma del poder, para enfrentarse al movimiento de masas y a la clase obrera.<\/p>\n<p>Ese movimiento, que posee algunas caracter\u00edsticas altamente contradictorias, con una base popular y plebeya, es, toda vez que la burgues\u00eda o algunos sectores de esta se deciden, armado, uniformado y alimentado por la alta burgues\u00eda y sus sectores m\u00e1s decididos a dar una lecci\u00f3n duradera a la clase obrera.<\/p>\n<p>4) Seguimos entonces para la cuarta caracter\u00edstica del fascismo. En su proceso de desarrollo en ascenso hacia la toma del poder, pero tambi\u00e9n despu\u00e9s de conseguir este objetivo, el fascismo tiene el objetivo de trabar una guerra civil, sin treguas, hasta que se destruyan todas las organizaciones, de todos los tipos, que la clase obrera pueda tener. La intenci\u00f3n es destruir partidos, sindicatos, clubes, equipos de f\u00fatbol, escuelas, centros recreativos, etc. Eso es diferente de otros reg\u00edmenes, que buscan incorporar a las organizaciones obreras, o cohibirlas, aunque sin poder acabar con ellas. O sea, el objetivo del fascismo es la total atomizaci\u00f3n de la clase como ente organizado, en cualquier aspecto de la vida social.<\/p>\n<p>Para alcanzar este fin, no hay aparato policial que d\u00e9 cuenta, ning\u00fan Estado puede incorporar en s\u00ed esta cantidad de agentes, se hace necesario envolver a sectores sociales enteros, por eso, la importancia de la peque\u00f1a burgues\u00eda y el lumpen proletariado, ellos son agentes pol\u00edticos de la burgues\u00eda en esta lucha mortal contra la clase trabajadora.<\/p>\n<p>Una vez en el poder, el fascismo tiene que adaptarse al Estado burgu\u00e9s y, al mismo tiempo, exigir que aspectos de este Estado se adapten a \u00e9l. En Alemania e Italia, fueron necesarias purgas importantes para imponer el orden en las hordas fascistas luego de la toma del poder. Famosa es la Noche de los Cuchillos Largos, cuando, bajo el comando de Hitler, las SA (abreviaci\u00f3n de Sturmabteilung) pasaron por una pesada purga, en la que sus principales dirigentes fueron muertos, sus milicias depuradas y, finalmente, fueron incorporadas a las tropas de protecci\u00f3n nazistas SS (Schutzstaffel) y tambi\u00e9n al ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, se mantuvieron importantes discrepancias entre estos grupos armados. Citamos, como ejemplo, las diferencias entre las SS, milicias cada vez m\u00e1s militarizadas, y el propio ej\u00e9rcito alem\u00e1n. Basta que recordemos que, ya en medio de la guerra, el general Erwin Rommel narr\u00f3 en sus diarios que \u00e9l no hab\u00eda permitido a su hijo servir en las SS que, en aquel momento, ya eran un cuerpo militar de elite, exigiendo que \u00e9l se encajase en el ej\u00e9rcito regular alem\u00e1n.<\/p>\n<p>Estas dos caracter\u00edsticas del fascismo se deben al mismo motivo, el hecho de ser un movimiento de masas que, por un lado, precisa ser controlado una vez que llega al poder y, por otro, tiene la tarea de crear nuevos l\u00edderes, muchos de origen plebeyo, popular. Las otras instituciones, como las milicias, exigen una reacomodaci\u00f3n al llegar al poder.<\/p>\n<p>Esta caracter\u00edstica tan importante del fascismo, de ser un movimiento de masas, es la que al mismo tiempo: a) hace que la burgues\u00eda le tema y solo eche mano de \u00e9l como \u00faltimo recurso; b) hace de \u00e9l un enemigo tan peligroso y poderoso, el \u00fanico que de hecho puede llevar a cabo su misi\u00f3n de exterminar pol\u00edticamente al proletariado.<\/p>\n<p>Otro elemento de confusi\u00f3n importante es que el fascismo no solo ataca a los partidos y las organizaciones obreras, sean ellas de cualquier orientaci\u00f3n pol\u00edtica. El fascismo ataca tambi\u00e9n a los liberales e, incluso, a los conservadores burgueses. Eso es as\u00ed pues el fascismo ve a los liberales, y tambi\u00e9n a los conservadores, m\u00e1s o menos \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d, como c\u00f3mplices de las organizaciones obreras, toda vez que \u201cpermiten\u201d su existencia. Estos sectores que, muchas veces, apoyan al fascismo en su ascenso, creyendo poder controlarlo y negociar un acuerdo con \u00e9l, se ven al final frustrados y, no raramente, acaban arrinconados en el mismo pared\u00f3n que los miembros de la clase trabajadora.<\/p>\n<p>De eso no se deduce que el fascismo se ponga por encima del capital y del trabajo, como una expresi\u00f3n propia de Estado por arriba de las clases. Nada m\u00e1s equivocado, pues, al atacar las representaciones pol\u00edticas tradicionales de la burgues\u00eda, el fascismo expropia a esta pol\u00edticamente. Sin embargo, al mismo tiempo, mantiene y profundiza su dominaci\u00f3n econ\u00f3mica. Al destruir toda forma de organizaci\u00f3n obrera, se abren las compuertas para un aumento inimaginable de explotaci\u00f3n de la clase trabajadora, permitiendo congelar y reducir salarios y beneficios que los trabajadores por ventura gocen. Adem\u00e1s, el desarrollo de una pol\u00edtica armamentista lleva a que el Estado se torne un gran comprador, lo que acaba por beneficiar al conjunto de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p><strong>3.2. El combate al fascismo<\/strong><\/p>\n<p>Como expresamos m\u00e1s arriba, no fue f\u00e1cil para las diversas corrientes pol\u00edticas que enfrentaron o, para ser m\u00e1s exacto, que fueron enfrentadas por el fascismo, llegar a una justa interpretaci\u00f3n de lo que de hecho representaba el fascismo. Y, a partir de esta dificultad, la de tener una caracterizaci\u00f3n correcta del fen\u00f3meno, muchas de ellas cometieron errores que les costaron caro.<\/p>\n<p>Los liberales y los conservadores ver\u00e1n en los nazistas y fascistas una plebe alborotadora que pueden controlar a su disposici\u00f3n y usar como tropa de choque contra el conjunto del movimiento obrero.<\/p>\n<p>La socialdemocracia dir\u00e1 que representan una reacci\u00f3n feudal, pero, al mismo tiempo, creen que sea capaz de negociar y convivir con ellos, de la misma forma que conviven con otras fuerzas burguesas. E intentar\u00e1, desde un inicio, juntarse a las fuerzas burguesas, y clamar al Estado que reprima las fuerzas fascistas cuando salen de control. Ella cometer\u00e1 un triple crimen en el combate al fascismo: dejarlos actuar contra los comunistas en provecho propio, intentar unirse a la burgues\u00eda contra los comunistas y los fascistas, y creer que el Estado burgu\u00e9s combatir\u00e1 de alguna forma el fascismo, y la defender\u00e1.<\/p>\n<p>Cuando surgi\u00f3 en Italia, hubo una tendencia a ver el fascismo como una forma m\u00e1s de reacci\u00f3n pol\u00edtica burguesa, o sea, una variaci\u00f3n de esta. Incluso, despu\u00e9s de la llegada al poder, Mussolini actu\u00f3 lentamente, y esta dificultad se mantuvo.<\/p>\n<p>La Tercer Internacional dar\u00e1 una serie de caracterizaciones parcialmente correctas, sea la de Clara Zetkin, sea de la Togliatti, sea la de Gramsci e, incluso, la de Thalheimer. Escritas en el per\u00edodo que va de 1923 a 1934, buscaron entender el fen\u00f3meno nuevo con el que se deparaban. No obstante, de esta totalidad parcialmente correcta, muchas veces contradictoria, no surgir\u00e1 una s\u00edntesis provechosa sino que, ya marcada e influenciada por la estalinizaci\u00f3n, la Tercera Internacional producir\u00e1 las m\u00e1s terribles y bizarras interpretaciones del fascismo.<\/p>\n<p>Durante el per\u00edodo que va de 1928 a 1933, la Komintern, que ese momento era caracterizada por Trotsky como centrismo burocr\u00e1tico, dir\u00e1 que todo es fascismo, incluso la socialdemocracia, y dir\u00e1 tambi\u00e9n que para derrotar el fascismo es necesario primero derrotar a la socialdemocracia.<\/p>\n<p>La teor\u00eda del social fascismo costar\u00e1 car\u00edsimo al proletariado alem\u00e1n, y a la revoluci\u00f3n socialista europea.<\/p>\n<p>En 1933, con la victoria de Hitler en Alemania, la Komintern dar\u00e1 un giro de 180 grados, y pasar\u00e1 a defender una pol\u00edtica diametralmente opuesta, e igualmente equivocada. Los frentes populares para combatir el fascismo.<\/p>\n<p>El frente popular, que fue concebido por George Dimitrov, era la teorizaci\u00f3n o la \u201clegalizaci\u00f3n\u201d de una pol\u00edtica electoral discutida por d\u00e9cadas dentro del movimiento obrero: la tesis de si era l\u00edcito o no componer frentes con fuerzas burguesas en el proceso electoral para gobernar el Estado burgu\u00e9s. Una composici\u00f3n hecha, incluso, con bases program\u00e1ticas. Esta propuesta defin\u00eda las tareas para una etapa dentro del gobierno. El estalinismo, en el \u201ccombate\u201d al fascismo, concluy\u00f3 que s\u00ed era posible este camino. Ser\u00eda correcto juntar las fuerzas reformistas y \u201cdemocr\u00e1ticas\u201d para derrotar el fascismo. En verdad, podr\u00eda hacer tal composici\u00f3n con casi cualquiera que no fuese fascista o que aceptase aliarse con los comunistas.<\/p>\n<p>(Al mismo tiempo, el fascismo fue, por as\u00ed decir, una \u00f3ptima disculpa para legitimar tal pol\u00edtica, que en el plano internacional ser\u00eda la alianza con los imperialismos democr\u00e1ticos contra los imperialismos fascistas).<\/p>\n<p>Impl\u00edcitamente, en esta pol\u00edtica, se conclu\u00eda que era posible derrotar el fascismo por la v\u00eda electoral. Que incluso en una situaci\u00f3n de crisis aguda la burgues\u00eda y el Estado burgu\u00e9s pod\u00edan combatir consecuentemente el fascismo y que ser\u00eda por la v\u00eda de las institucionalidades burguesas que se combatir\u00eda el fascismo, y no por las acciones de las masas.<\/p>\n<p><strong>3.3. Trotsky y la lucha contra el fascismo<\/strong><\/p>\n<p>Vendr\u00e1 de Trotsky la m\u00e1s brillante interpretaci\u00f3n de qu\u00e9 es el fascismo, c\u00f3mo surge, se organiza, se desarrolla y, principalmente, c\u00f3mo combatirlo.<\/p>\n<p>En una serie de textos, Trotsky sintetizar\u00e1 el aprendizaje del movimiento de los trabajadores, en especial de su vanguardia, los comunistas. Esto lo hace ya en su di\u00e1spora forzada por el estalinismo.<\/p>\n<p>En las obras en las que \u00e9l discute la situaci\u00f3n alemana (y que despu\u00e9s ser\u00e1 editado con el t\u00edtulo <em>Revoluci\u00f3n y contrarrevoluci\u00f3n en Alemania<\/em>), la situaci\u00f3n en Francia (que ser\u00e1 editado con el t\u00edtulo <em>Ad\u00f3nde va Francia<\/em>), en Espa\u00f1a (en <em>Escritos sobre Espa\u00f1a<\/em>), Trotsky demostrar\u00e1, con maestr\u00eda, no solo lo que es el fascismo y cu\u00e1les peligros este encierra. Tambi\u00e9n, va a demoler los errores del estalinismo en Alemania, donde este se niega a formar un frente \u00fanico con la socialdemocracia para derrotar el fascismo. En Francia y, posteriormente, en Espa\u00f1a, el error opuesto de formar un frente popular e ilusionarse con que era posible derrotar el fascismo uni\u00e9ndose a un supuesto bloque democr\u00e1tico. En este \u00faltimo, las consecuencias fueron mucho peores.<\/p>\n<p>Nadie que no haya estudiado estos tres materiales tiene cualquier condici\u00f3n de dar un opini\u00f3n realmente v\u00e1lida sobre el asunto.<\/p>\n<p><strong>3.3.1. Lo que propone Trotsky<\/strong><\/p>\n<p>Trotsky dir\u00e1 que es necesario defender los elementos de democracia obrera existentes dentro de la democracia burguesa. Defender las libertades democr\u00e1ticas, que m\u00e1s arriba dijimos que son formales, pues para su real ejecuci\u00f3n son necesarias condiciones materiales, que solo pueden ser ejercidas por la clase obrera colectivamente.<\/p>\n<p>As\u00ed, defender los peri\u00f3dicos obreros, los edificios y locales de reuniones (sedes de partidos y sindicatos obreros), las manifestaciones y las propias reuniones, se torna una pol\u00edtica central de combate al fascismo.<\/p>\n<p>Esta defensa no puede ser hecha llamando a la polic\u00eda y al Estado burgu\u00e9s para que desarme o detenga el fascismo. En muchos casos, las pocas armas que la polic\u00eda toma de esos bandos con la mano derecha, las devuelve doblemente con la mano izquierda. No es desconocido por nadie que oficiales de la polic\u00eda y del ej\u00e9rcito, siempre facilitaron el armamento de los bandos de derecha, de extrema derecha, y del fascismo. En algunas ocasiones, ellos son incluso parte de estos bandos.<\/p>\n<p>Para defender las conquistas democr\u00e1ticas del proletariado en el seno de la democracia burguesa, es necesario construir milicias obreras. Estos son grupos que partiendo de experiencias comunes, como un piquete de huelga, un grupo de defensa de una manifestaci\u00f3n, est\u00e9n dispuestos a organizarse para proteger al conjunto del movimiento obrero.<\/p>\n<p>Esta medida es una de las fundamentales en la construcci\u00f3n de un frente \u00fanico obrero contra el fascismo.<\/p>\n<p>Ya se habl\u00f3 mucho del frente \u00fanico obrero, sin embargo, no nos cuesta nada repetir algunas cosas. Es imposible formar una frente \u00fanico obrero con el reformismo con el objetivo de tomar el poder. La esencia del reformismo es, justamente, su lucha contra la revoluci\u00f3n en el seno de la clase obrera. No obstante, en la medida en que el fascismo amenaza la existencia material y f\u00edsica de los dirigentes del reformismo, en la medida en que sus sedes son atacadas, sus comicios desbaratados por revoltosos, en la medida en que sus militantes, cuadros y dirigentes son amenazados, intimidades, golpeados y muertos por bandos paramilitares, surge, en especial en la base, pero tambi\u00e9n en sectores dirigentes del reformismo, la conciencia del real peligro del fascismo.<\/p>\n<p>Claro que siempre habr\u00e1 oscilaciones, que siempre habr\u00e1 el deseo de confiar m\u00e1s en el Estado burgu\u00e9s, en la justicia, en los liberales, republicanos y dem\u00f3cratas burgueses. Pero una pol\u00edtica justa de llamado a la direcci\u00f3n por un lado, y de acci\u00f3n junto a las bases, que demuestre la viabilidad de un frente \u00fanico para defenderse del fascismo, mover\u00e1 o, por lo menos, dividir\u00e1 a la direcci\u00f3n y las bases del reformismo.<\/p>\n<p>Por otro lado, es preciso prestar atenci\u00f3n a la peque\u00f1a burgues\u00eda. Pese a que esta clase no puede tener un proyecto propio para la sociedad, ella es fundamental para la dominaci\u00f3n burguesa e igualmente muy importante para la victoria del proletariado.<\/p>\n<p>Siendo una clase muy desigual, en la que en sus estratos superiores impera una determinada mentalidad y un modo de vida pr\u00f3ximos de la burgues\u00eda, en sus estratos m\u00e1s pobres hay muchas condiciones materiales y psicol\u00f3gicas del proletariado.<\/p>\n<p>Una pol\u00edtica justa para la peque\u00f1a burgues\u00eda pasa, en primer lugar, por inculcar en ella seguridad de que el proletariado est\u00e1 dispuesto a luchar y que puede vencer. Pasar tal seguridad a la peque\u00f1a burgues\u00eda solo es posible si el propio proletariado cree en sus posibilidades de victoria.<\/p>\n<p>El proletariado, por su propia naturaleza, por el hecho social de que una de sus grandes ventajas est\u00e1 en su n\u00famero, siente invariablemente la necesidad de unidad para luchar y pasa a creer en la posibilidad de victoria. He aqu\u00ed que volvemos nuevamente a la cuesti\u00f3n. Una pol\u00edtica de frente \u00fanico contra el fascismo se hace fundamental para derrotarlo, inculcar en las masas la certeza de la victoria, y arrastrar tras de s\u00ed a la peque\u00f1a burgues\u00eda.<\/p>\n<p>Las medidas econ\u00f3micas volcadas a este sector, a la peque\u00f1a burgues\u00eda, y la garant\u00eda de que la victoria del proletariado le traer\u00e1 m\u00e1s ventajas que desventajas, la b\u00fasqueda incesante de di\u00e1logo con los estratos empobrecidos de esta clase, son parte central de la pol\u00edtica revolucionaria contra el fascismo.<\/p>\n<p>Por fin, la burgues\u00eda no es, en ning\u00fan momento, un aliado confiable en la lucha contra el fascismo. Creer que una hipot\u00e9tica burgues\u00eda democr\u00e1tica se pondr\u00e1 del lado del proletariado y permitir\u00e1 que este venza al fascismo en una lucha f\u00edsica, permitiendo en este \u00ednterin que el fascismo se una y se arme, es creer en la ilusi\u00f3n de que las clases sociales se suicidan. La burgues\u00eda ama m\u00e1s sus propiedades y sus privilegios que la democracia.<\/p>\n<p>Dicho esto, no est\u00e1 descartado, en situaciones puntuales, hacer un acuerdo bastante restricto en com\u00fan incluso con alguna fuerza burguesa para defender en la acci\u00f3n alguna libertad democr\u00e1tica, como la liberaci\u00f3n de alg\u00fan preso pol\u00edtico o la revocaci\u00f3n de alguna ley draconiana.<\/p>\n<p>No obstante, siempre vale recordar que ninguna c\u00e9dula electoral es suficientemente fuerte para derrotar el fascismo; las muchas maquinaciones y combinaciones electorales antifascistas fueron, en general, la antesala de la victoria del fascismo. Adem\u00e1s de desviar la lucha callejera para la lucha legal y electoral, este mecanismo cometi\u00f3 siempre el crimen de apagar la frontera de clase en el combate, e hizo que una parte de la clase trabajadora creyese que existe una burgues\u00eda \u201cbuenita\u201d y democr\u00e1tica, y otra \u201cmala\u201d y fascista.<\/p>\n<p>Por fin, nunca mientras haya capitalismo, se podr\u00e1 decir que el fascismo est\u00e1 derrotado para siempre. Mientras haya capitalismo esta es una hip\u00f3tesis vigente.<\/p>\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p>Por m\u00e1s que nosotros odiemos a la derecha; los reg\u00edmenes democr\u00e1ticos burgueses cada vez m\u00e1s con trazos bonapartistas; los reg\u00edmenes militares con su rol de tortura, muertes, exilios y persecuciones; los esdr\u00fajulos reg\u00edmenes de Arabia Saudita, con sus apedreamientos a mujeres, persecuciones y sufrimiento sin fin a las personas LGBTs; el r\u00e9gimen \u201cteocr\u00e1tico\u201d de los ayatol\u00e1s en Ir\u00e1n, que derrot\u00f3 y desvi\u00f3 la revoluci\u00f3n iran\u00ed; y tantos otros que vemos todos los d\u00edas, nosotros no podemos, a nuestro parecer y por cuenta de nuestra justa indignaci\u00f3n, utilizar gratuitamente para definirlos el ep\u00edteto de fascismo.<\/p>\n<p>El fascismo es, como intentamos definir aqu\u00ed, una forma muy espec\u00edfica de dominaci\u00f3n, que se forma en condiciones tambi\u00e9n muy espec\u00edficas de la lucha de clases. Definirlo significa demarcar cu\u00e1l es la correlaci\u00f3n de fuerza, una pol\u00edtica, y tambi\u00e9n un peligro real que amenaza a la clase trabajadora y sus organizaciones.<\/p>\n<p>Es obvio que en la vida cotidiana, y de forma trivial, muchas veces el grito de \u201c\u00a1fascista!\u201d nos viene a la boca como una manera de manifestar nuestro odio y desprecio por una actitud que condenamos. Eso es una cosa. Otra es cuando organizaciones gastan litros y litros de tinta para demostrar que una cosa, definitivamente, no es aquello que est\u00e1 diciendo.<\/p>\n<p>Es preciso investigar los motivos que llevan a esta opci\u00f3n pol\u00edtica. Definir cualquier enemigo que est\u00e9 m\u00e1s a la derecha como perteneciente al fen\u00f3meno del fascismo puede ser mera ignorancia, lo que ya no es bueno, pero tambi\u00e9n puede servir de justificaci\u00f3n para una serie de pol\u00edticas, tan equivocadas como la propia definici\u00f3n de un fascismo que no existe.<\/p>\n<p>Apoy\u00e1ndose en esta definici\u00f3n que de hay fascismo, o de que el fascismo est\u00e1 golpeando nuestra puerta, no son pocos los \u201cizquierdistas\u201d que inmediatamente sacan de la manga la carta del frente popular, o del frente amplio, o de la unidad democr\u00e1tica, y por ah\u00ed va. De contenido, se propone frente al \u201cpeligro fascista\u201d (real o imaginario, pero la mayor\u00eda de las veces imaginario) juntar a todos los defensores de la democracia en un gran bloque electoral, y pedir sacrificios a todos (pero solo exigirlos de los trabajadores) para derrotar el peligro inminente.<\/p>\n<p>Por lo tanto, una definici\u00f3n correcta del peligro que nos amenaza, nos permite no solo combatirlo correctamente sino que permite, adem\u00e1s, combatir correctamente a aquellos que nos proponen una salida tan da\u00f1ina cuanto la amenaza existente.<\/p>\n<p>Pero hay otro tema, m\u00e1s importante a\u00fan, que es cuando de hecho existe el peligro del fascismo, o su riesgo inminente. En este caso, la pol\u00edtica de unidad con la burgues\u00eda, como ya dijimos, es a\u00fan m\u00e1s grave, m\u00e1s peligrosa y, con certeza, llevar\u00e1 a derrotas a\u00fan m\u00e1s desastrosas. Solo hay una fuerza social capaz de detener una verdadera amenaza fascista, el proletariado, y conseguir convencerlo de eso a tiempo, conseguir demostrar el riesgo que se corre y las medidas que son necesarias para impedirlo, se torna a\u00fan m\u00e1s fundamental.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p><em>August Thalheimer<\/em>. Sobre o fascismo.<\/p>\n<p><em>Clara Zetkin<\/em>. Como nasce e morre o fascismo.<\/p>\n<p><em>Mandel.\u00a0<\/em>O Fascismo.<\/p>\n<p>______, Teoria Marxista do Estado.<\/p>\n<p><em>Nicos Poulantzas<\/em>\u00a0. Fascismo y dictadura, La tercera internacional frente al fascismo.<\/p>\n<p><em>Trotsky<\/em>. Revolu\u00e7\u00e3o e contra revolu\u00e7\u00e3o na Alemanha.<\/p>\n<p>______, Aonde vai a fran\u00e7a.<\/p>\n<p>______, Escritos sobre a Espanha.<\/p>\n<p><em>Colaboraci\u00f3n: J\u00falio Anselmo.<br \/>\n<\/em>Art\u00edculo publicado originalmente en el blog <em>Teor\u00eda y Revoluci\u00f3n.<br \/>\n<\/em>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es muy dif\u00edcil discutir el fascismo y cualquier otro r\u00e9gimen pol\u00edtico sin discutir el Estado. En primer lugar porque el fascismo es una forma, un r\u00e9gimen asumido dentro del Estado burgu\u00e9s, as\u00ed como tambi\u00e9n lo son la democracia, las dictaduras militares y los reg\u00edmenes bonapartistas cl\u00e1sicos o sui g\u00e9neris.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":61864,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8349,6482,2737,2794],"tags":[15647,3454,6407,11356,15646,15192,12843,3333],"class_list":["post-61863","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-debates","category-historia","category-movimiento-obrero","category-teoria","tag-clases-medias","tag-fascismo","tag-gobiernos-burgueses","tag-jeronimo-castro","tag-lumpen-proletariado","tag-pequena-burguesia","tag-teoria-y-revolucion","tag-trotsky"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/artigo-fascismo.jpg?fit=600%2C400&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/artigo-fascismo.jpg?fit=600%2C400&ssl=1","categories_names":["Debates","Historia","Movimiento Obrero","TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61863","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61863"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61863\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":61865,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61863\/revisions\/61865"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/61864"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61863"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61863"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61863"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}