{"id":61162,"date":"2020-06-30T08:41:52","date_gmt":"2020-06-30T11:41:52","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=61162"},"modified":"2024-11-03T13:29:39","modified_gmt":"2024-11-03T13:29:39","slug":"la-crisis-mundial-y-los-desafios-de-los-trabajadores-mineros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/la-crisis-mundial-y-los-desafios-de-los-trabajadores-mineros\/","title":{"rendered":"La crisis mundial y los desaf\u00edos de los trabajadores mineros"},"content":{"rendered":"<p><em>Las noticias que nos llegan desde diversos lugares del planeta son, cuando menos, inquietantes. La Pandemia del COVID, la crisis econ\u00f3mica cada vez m\u00e1s grave, las protestas en Estados Unidos y otros lugares del mundo, etc., nos muestran una situaci\u00f3n que ha cambiado radicalmente todo el panorama. Ya nada volver\u00e1 a ser igual, para bien o para mal. Y nadie est\u00e1 ajeno a esto.<\/em><\/p>\n<p>En nuestros lugares de trabajo, en nuestros barrios y poblaciones, en nuestras familias y c\u00edrculos de amistad, somos todos testigos de un creciente e innegable deterioro de nuestras condiciones de vida. La cesant\u00eda galopa veloz en nuestras poblaciones, la plata no alcanza y nuestra salud corre riesgo permanente. Por supuesto, esto sucede s\u00f3lo a la clase trabajadora. Las clases altas cuentan con muy buena salud, cuarentenas que son vacaciones pagadas, alimento ilimitado, enormes casas y campos, y sus abultadas billeteras se mantienen millonarias. Y esto es una realidad generalizada, en todos los pa\u00edses de todos los continentes.<\/p>\n<p>Los trabajadores de la miner\u00eda no est\u00e1n, por supuesto, apartados de esta realidad. Las faenas en todo el pa\u00eds han seguido funcionando en medio de la Pandemia. El hacinamiento y los riesgos de salud ya comienzan a hacer estragos. Contagios masivos son imposible de prevenir sin el cese de la producci\u00f3n. \u201cEl sueldo de Chile\u201d -la forma en que llaman a la producci\u00f3n de cobre en particular- hoy se est\u00e1 ganando a costa de la salud y la vida de nuestros compa\u00f1eros y compa\u00f1eras que trabajan en faenas mineras. Esto, mientras los due\u00f1os de las mineras, los que se llevan la parte grande de la torta, dirigen sus compa\u00f1\u00edas desde alguna bella caba\u00f1a equipada en alg\u00fan rinc\u00f3n paradis\u00edaco del planeta. La econom\u00eda mundial debe seguir funcionando, al costo que sea. Nuestras vidas no importan. Y esta es la realidad que viven todos los trabajadores, en todas las \u00e1reas de la econom\u00eda, de Chile, y del mundo entero.<\/p>\n<p><em><strong>Chile y Estados Unidos. Mismo problema: el sistema capitalista<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Las protestas que vemos a diario en los Estados Unidos no corresponden a un mundo lejano que no tenga relaci\u00f3n con nuestra realidad. El sistema capitalista, para afianzar su dominaci\u00f3n, divide a los trabajadores, en personas de primera y segunda categor\u00eda. As\u00ed, en Estados Unidos la poblaci\u00f3n negra padece la peor de las miserias en comparaci\u00f3n con la poblaci\u00f3n blanca. El pueblo afroamericano, en general, tiene los peores empleos, gana mas bajos salarios, y tiene menos oportunidades. En este contexto, los m\u00e1s castigados y humillados durante siglos, los negros, se han sublevado contra la violencia racial de la polic\u00eda, y ya conquistan el apoyo de las y los trabajadores latinos, blancos, asi\u00e1ticos, etc.<\/p>\n<p>Y la segregaci\u00f3n, la divisi\u00f3n entre trabajadores de primera y segunda categor\u00eda tambi\u00e9n la conocemos y vivimos los mineros. La nefasta subcontrataci\u00f3n en la miner\u00eda ha permitido el surgimiento de dos sectores: los de planta y los contratistas. Diferencias en salarios, condiciones laborales, derecho a la salud y un largo etc\u00e9tera., son una de las formas en que la patronal nos divide para as\u00ed someternos mejor. Como vemos, el sistema econ\u00f3mico y social del capitalismo penetra en todos los lugares. Se podr\u00eda decir que los trabajadores subcontratados son los \u201cnegros\u201d de la miner\u00eda.<\/p>\n<p>Y no podemos olvidar que gran parte del dinero generado por el negocio del cobre y la miner\u00eda en general, se lo llevan empresas transnacionales, imperialistas. Y las empresas estadounidenses son de las mas poderosas en esta \u00e1rea. Son miles de millones de d\u00f3lares que estas empresas ganan gracias al sudor de toda la clase obrera minera. Y la clase obrera minera no existe s\u00f3lo en Chile, sino en todo el mundo. Y los que ganan gracias a nuestro trabajo, al final del camino, son las mismas empresas transnacionales. Mientras las empresas mineras devoran los recursos naturales, da\u00f1an al medio ambiente de manera irreparable, dejan en manos de los trabajadores sueldos m\u00edseros y el riesgo de perder la salud y la vida.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las dirigencias de los sindicatos, tanto en la miner\u00eda como en el resto de las \u00e1reas econ\u00f3micas, nos lleva a pelear siempre aislados. Pero ya no basta con pelear divididos por sindicato, por empresa, por faena, etc. Tampoco basta pelear divididos trabajadores mineros con el resto de la clase obrera en Chile. El problema que se presenta hoy ante todos los pobres del mundo es un sistema inhumano, que pone la ganancia de dinero por encima de nuestras vidas. Y eso sucede en Chile y en todo el mundo. Todos los pa\u00edses del planeta est\u00e1n gobernados por el sistema capitalista, donde existen pobres y ricos, obreros y patrones, explotados y explotadores. El capitalismo est\u00e1 llevando a la humanidad a una situaci\u00f3n l\u00edmite. S\u00f3lo los trabajadores podemos detenerlo.<\/p>\n<p>Y para enfrentar esta verdadera cat\u00e1strofe que se avecina, es necesaria la unidad de las y los trabajadores por encima de todas las divisiones que nos imponen. De la lucha que se libra en las calles de Estados Unidos tambi\u00e9n depende de nuestro futuro, pues el enemigo al que enfrentan es el mismo que el que nos explota ac\u00e1: los empresarios capitalistas.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 la hora de unir a la clase obrera internacional. De escribir nuestra propia historia. La de la clase obrera mundial derribando al sistema capitalista<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las noticias que nos llegan desde diversos lugares del planeta son, cuando menos, inquietantes. La Pandemia del COVID, la crisis econ\u00f3mica cada vez m\u00e1s grave, las protestas en Estados Unidos y otros lugares del mundo, etc., nos muestran una situaci\u00f3n que ha cambiado radicalmente todo el panorama. Ya nada volver\u00e1 a ser igual, para bien [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":61163,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"litci_post_political_author":"","footnotes":""},"categories":[2677,2737,14843],"tags":[2904,3406],"class_list":["post-61162","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-chile","category-movimiento-obrero","category-rebelion-en-chile","tag-chile-2","tag-mineros"],"fimg_url":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/mina_subterranea.jpg","categories_names":["Chile","Movimiento Obrero","Revoluci\u00f3n en Chile"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61162","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61162"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61162\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":61164,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61162\/revisions\/61164"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/61163"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61162"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}