{"id":60099,"date":"2020-04-25T09:43:26","date_gmt":"2020-04-25T12:43:26","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=60099"},"modified":"2024-11-03T13:30:21","modified_gmt":"2024-11-03T13:30:21","slug":"africa-del-sur-no-por-casualidad-el-epicentro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/africa-del-sur-no-por-casualidad-el-epicentro\/","title":{"rendered":"\u00c1frica del Sur: no por casualidad, el epicentro"},"content":{"rendered":"<p><em>Como afirmamos en la <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/menu\/lit-ci-y-partidos\/partidos\/pstu-brasil\/especial-coronavirus-y-africa\/#https:\/\/litci.org\/es\/menu\/lit-ci-y-partidos\/partidos\/pstu-brasil\/especial-coronavirus-y-africa\/\">Introducci\u00f3n<\/a>, el destaque que queremos dar no tiene que ver \u00fanicamente con el hecho de que, hoy, es este el pa\u00eds africano que registra el mayor n\u00famero de casos, sino tambi\u00e9n porque a trav\u00e9s de su historia reciente es posible discutir cu\u00e1nto de la actual pandemia \u2013en todos sus aspectos\u2013 est\u00e1 relacionada con la l\u00f3gica perversa del capitalismo neoliberal. Neoliberalismo que tambi\u00e9n es un obst\u00e1culo para que, hoy, de hecho, podamos enfrentar el problema.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Wilson Hon\u00f3rio da Silva*<\/p>\n<p>Como se sabe, el pa\u00eds entr\u00f3 en un proceso de confinamiento en la madrugada del 27 de marzo, cuando los casos ya hab\u00edan golpeado en la casa del primer millar de personas. El 30 de marzo, el bolet\u00edn matinal de <em>Africa CDC<\/em> (Centros de Control y Prevenci\u00f3n de Enfermedades) indicaba 1.280 casos; ya en el bolet\u00edn de la tarde el n\u00famero hab\u00eda saltado para 1.346, algo que dice mucho sobre la evoluci\u00f3n de la crisis en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Es preciso dar importancia a un \u201cdetalle\u201d, que ha sido muy poco explorado por la prensa de all\u00e1. En todo el continente (con 4.760 casos de contagio notificados), 335 personas ya se recuperaron, lo que significa un baj\u00edsimo \u00edndice, de cerca de 16%, de los que est\u00e1n enfermos.<\/p>\n<p>No obstante, en \u00c1frica, a pesar de que todav\u00eda, por fortuna, no hay ninguna muerte, la relaci\u00f3n entre enfermos y casos de recuperaci\u00f3n es extremadamente preocupante.<\/p>\n<p>Considerando el bolet\u00edn matinal, las 31 personas \u201crecuperadas\u201d representan m\u00edseros 0,4% en relaci\u00f3n con los 1.280 contagiados.<\/p>\n<p>Y para entender el porqu\u00e9 de esto es necesario, primero, y aunque sea brevemente, poner en contexto la actual situaci\u00f3n del pa\u00eds. Como se sabe, all\u00e1, negros y negras tuvieron sus historias signadas por la ultrajante segregaci\u00f3n del <em>apartheid<\/em>, cuya legislaci\u00f3n fue abolida a inicios de los a\u00f1os \u201990. Hoy, sin embargo, los propios sudafricanos acostumbran referirse al r\u00e9gimen en que viven como un \u201capartheid neoliberal\u201d, en funci\u00f3n de la mantenci\u00f3n (y, muchas veces, la profundizaci\u00f3n) de la enorme desigualdad socioecon\u00f3mica en el pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>El \u201capartheid neoliberal\u201d: suelo f\u00e9rtil para la pandemia<\/strong><\/p>\n<p>Una situaci\u00f3n que es fruto de las pol\u00edticas de conciliaci\u00f3n de clase y del aburguesamiento de la elite negra, que hoy gobierna el pa\u00eds en absoluta sinton\u00eda con la l\u00f3gica del capitalismo y los intereses imperialistas, a trav\u00e9s de la llamada Alianza Tripartita \u2013el Congreso Nacional Africano (CNA), el partido que fue dirigido por Mandela; la principal central sindical del pa\u00eds, la COSATU; y el Partido Comunista Sudafricano, que hace mucho no tiene nada que ver con el nombre que carga\u2013.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n en necesario que se sepa que Cyril Ramaphosa, el actual presidente, sintetiza como pocos el car\u00e1cter de este gobierno y la trayectoria (lamentable) de los principales dirigentes de la lucha contra el apartheid. Ramaphosa comenz\u00f3 como trabajador minero (en los a\u00f1os 1980), se hizo dirigente del gremio, fue fundador y dirigente de la COSATU, se volvi\u00f3 el brazo derecho de Mandela en el llamado proceso de transici\u00f3n, es dirigente del CNA y, al mismo tiempo, uno de los hombres m\u00e1s ricos del continente, habiendo fundado una empresa, la Shanduka, que tiene negocios extendidos en \u00e1reas como energ\u00eda, inmuebles, bancos, seguros y telecomunicaciones.<\/p>\n<p>Si esto no bastase, desde 2007 \u00e9l es criador del ganado y posee profundos lazos con el imperialismo. Es due\u00f1o de 145 locales de McDonald\u2019s y miembro del Consejo Consultivo de la Coca-Cola y de la Unilever internacionales. Pero fue como accionista y miembro de la direcci\u00f3n de la minera brit\u00e1nica Lonmin que Ramaphosa conquist\u00f3 su puesto definitivo como uno de los mayores traidores y enemigos de la clase trabajadora y del pueblo negro, al ser uno de los responsables directos por la Masacre de Marikana, cuando en agosto de 2012 autoriz\u00f3 personalmente un ataque contra mineros en huelga que dej\u00f3 34 muertos y otros 78 heridos.<\/p>\n<p>El hecho de que el pa\u00eds sea el epicentro de la pandemia, as\u00ed como la posibilidad de una cat\u00e1strofe, tiene que ver con todo esto, como fue muy bien sintetizado por <em>The Guardian<\/em> el 16 de marzo: <em>\u201cM\u00e1s de 25 a\u00f1os despu\u00e9s de la ca\u00edda del apartheid, \u00c1frica del Sur a\u00fan es uno de los pa\u00edses m\u00e1s desiguales del mundo, lo que se traduce en el fracaso de la prestaci\u00f3n de servicios b\u00e1sicos a su pueblo, incluso de cuidados de salud. 82% de las personas que viven en \u00c1frica del Sur no tienen seguro de salud y depende de cl\u00ednicas p\u00fablicas y hospitales. Esas instalaciones est\u00e1n s\u00faper llenas, con falta de personal y, generalmente, no consiguen lidiar con la gran cantidad de enfermedades transmisibles e infecciosas\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>En lo que se refiere a las condiciones generales de vida, basta recordar que los datos oficiales (que, adem\u00e1s, utilizan par\u00e1metros bastante cuestionables) indican que 29% de la poblaci\u00f3n est\u00e1 desempleada. E incluso estar empleado no significa mucha cosa. Basta chequear el <em>\u00cdndice de Accesibilidad Financiera por Domicilio<\/em>, publicado por el \u201cGrupo por Justicia Econ\u00f3mica y Dignidad de Pietermaritzburg\u201d (PMBEJD).<\/p>\n<p>En setiembre de 2019, m\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n, exactos 56% de los sudafricanos (cerca de 30 millones de personas) estaban viviendo con menos de 41<em> rands<\/em> (la moneda local) por d\u00eda; o sea, cerca de 2,20 d\u00f3lares. Y, si esto no bastase, otro cuarto de los habitantes (cerca de 14 millones) sobreviv\u00eda con menos de 19<em> rands<\/em> por d\u00eda (un miserable d\u00f3lar).<\/p>\n<p>Esto significa que, de acuerdo con los padrones internacionales, 26 a\u00f1os despu\u00e9s de la ca\u00edda del apartheid, 75% de los sudafricanos est\u00e1 viviendo por debajo de la \u201cl\u00ednea de pobreza\u201d o de \u201cextrema pobreza\u201d. Y es f\u00e1cil imaginar lo que esto representa en t\u00e9rminos de desempleo, vivienda, educaci\u00f3n, derechos sociales, y todas las dem\u00e1s condiciones de vida. Tampoco se precisa de mucho esfuerzo para entender c\u00f3mo esa situaci\u00f3n es una herida abierta para la propagaci\u00f3n del virus.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed no es posible discutir c\u00f3mo se lleg\u00f3 a esta situaci\u00f3n; con todo, nuestros lectores y lectoras lo saben muy bien. La Alianza Tripartita aplic\u00f3 con ah\u00ednco y dedicaci\u00f3n canina todo el recetario neoliberal: privatizaciones, ataques a los servicios p\u00fablicos, desregulaci\u00f3n de las leyes laborales, desv\u00edo de dinero p\u00fablico para los sectores privados, etc., etc., etc.<\/p>\n<p><strong>Townships: donde el confinamiento puede ser un infierno<\/strong><\/p>\n<p>Muchos de los que defienden, correctamente, que son necesarias pol\u00edticas de aislamiento social y denuncian la lentitud criminal del gobierno Ramaphosa en emplearla, tambi\u00e9n se preocupan seriamente por c\u00f3mo esto podr\u00e1 ser implementado y, tambi\u00e9n, c\u00f3mo \u201cquedarse en casa\u201d no puede ser una pol\u00edtica impuesta y no acompa\u00f1ada con otras medidas sociales.<\/p>\n<p>En el centro de esta cuesti\u00f3n est\u00e1n las condiciones de vivienda de los sudafricanos, gente que vive amontonada, en condiciones m\u00e1s que precarias, ya que, hasta hoy, la gigantesca mayor\u00eda de los habitantes todav\u00eda vive en los llamados \u201ctownships\u201d, las comunidades\/favelas segregadas que se tornaron s\u00edmbolo del r\u00e9gimen racista, cuyas estructuras y condiciones impiden que sean adoptadas medidas de higiene.<\/p>\n<p>En verdad, desgraciadamente, hoy, la situaci\u00f3n es a\u00fan peor que en la \u00e9poca en que los blancos monopolizaban el poder. De acuerdo con un estudio hecho por un grupo de urbanistas (<em>\u201cUrban@UW\u201d<\/em>) de la Universidad de Washington (EEUU) \u2013publicado el 11 de julio de 2019 en un art\u00edculo titulado \u201cVivienda informal, pobreza y los legados del apartheid en \u00c1frica del Sur\u201d\u2013, en 1994, cuando Nelson Mandela asumi\u00f3 la presidencia del pa\u00eds, <em>\u201chab\u00eda cerca de 300 townships y favelas en el pa\u00eds; hoy existen aproximadamente 2.200\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Para tener una idea, solamente en Ciudad del Cabo, con 3,8 millones de habitantes, <em>\u201c60% de la poblaci\u00f3n vive en townships, donde los servicios p\u00fablicos son limitados, escuelas y asistencia m\u00e9dica son seriamente subfinanciadas y los empleos son escasos\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Y esta es exactamente la misma situaci\u00f3n de millares de otras comunidades, algunas con centenas de millares de personas, como por ejemplo Soweto, en las proximidades de Johannesburgo, con casi 1,5 millones de habitantes; Umlazi, en los alrededores de Durban, con cerca de 500.000, y Khayelitsha, en la regi\u00f3n de Ciudad del Cabo, con m\u00e1s de 400.000 habitantes. En todas ellas, familias numerosas se amontonan en barracas y chozas, sobreviviendo sin servicios de cloacas ni saneamiento b\u00e1sico, electricidad, agua limpia y potable.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/sudafrica.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-60101\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/sudafrica.jpg?resize=696%2C348&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"696\" height=\"348\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/sudafrica.jpg?w=696&amp;ssl=1 696w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/sudafrica.jpg?resize=300%2C150&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/sudafrica.jpg?resize=640%2C320&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/sudafrica.jpg?resize=681%2C341&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>HIV y Covid-19: una combinaci\u00f3n letal<\/strong><\/p>\n<p>Repetiremos aqu\u00ed algunos n\u00fameros relativos a la epidemia del HIV que citamos en uno de los art\u00edculos anteriores. Con todo, antes es preciso contextualizarlos en relaci\u00f3n con la historia espec\u00edfica de \u00c1frica del Sur, que nos ayuda a entender que la lamentable y peligrosa situaci\u00f3n que se vive hoy tambi\u00e9n tiene su ra\u00edz en los gobiernos de la Alianza Tripartita, m\u00e1s espec\u00edficamente en Thabo Mbeki, que presidi\u00f3 el pa\u00eds por casi una d\u00e9cada, entre 1999 y 2008.<\/p>\n<p>Habiendo iniciado su militancia a\u00fan en el movimiento estudiantil, en la d\u00e9cada de 1960, Mbeki es una de las figuras clave en la historia del CNA y lleg\u00f3 a la presidencia llevado de la mano por Nelson Mandela (de quien fue vicepresidente, en el segundo mandato), siendo responsable por la profundizaci\u00f3n y la ampliaci\u00f3n de las medidas neoliberales que tambi\u00e9n hab\u00edan caracterizado el gobierno anterior. En lo que respecta a nuestro tema, no obstante, Mbeki cumpli\u00f3 un papel nefasto e imperdonable.<\/p>\n<p>Cuando estaba en la presidencia, Mbeki se volvi\u00f3 uno de los principales portavoces de las desacreditadas tesis de que el Aids no era provocado por el HIV, defendiendo que el S\u00edndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (Aids) ten\u00eda origen en cuestiones sociales y en la pobreza. Por eso, gracias a su intervenci\u00f3n directa, por una d\u00e9cada los programas de tratamientos, incluso con antirretrovirales, fueron pr\u00e1cticamente prohibidos en \u00c1frica del Sur, lo que, incluso, puso a los sudafricanos en la vanguardia mundial de las luchas por prevenci\u00f3n del HIV y tratamiento del Aids.<\/p>\n<p>Sea como fuere, el estrago estaba hecho, al punto que en noviembre de 2008 el diario norteamericano <em>The New York Times<\/em> public\u00f3 un art\u00edculo responsabilizando directamente a Mbeki por la muerte de 365.000 personas. Es tan criminal como fueron los efectos en la poblaci\u00f3n africana que, viendo a Mbeki como su direcci\u00f3n en la lucha contra el apartheid y el sustituto de Mandela, demor\u00f3 a\u00f1os para percibir que hab\u00eda sido traicionada tambi\u00e9n en lo que se refiere a la epidemia.<\/p>\n<p>El resultado, como ya mencionado, es que hoy \u00c1frica del Sur, seg\u00fan datos de 2018 del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre HIV\/AIDS (UNAIDS), tiene 7,7 millones de personas que viven con HIV; cada a\u00f1o hay 240.000 nuevos caos; solamente en 2018 m\u00e1s de 71.000 personas murieron como consecuencia de enfermedades relacionadas con el Aids y, as\u00ed como en el resto del continente, se cree que casi la mitad de los(as) portadores(as) no hacen ning\u00fan tipo de tratamiento antirretroviral.<\/p>\n<p>En el momento, no hay datos que relacionen la r\u00e1pida propagaci\u00f3n del Covid-19 en el pa\u00eds con esta situaci\u00f3n. Con todo, es innegable que la existencia de millones de personas seropositivas, que ya tienen alg\u00fan nivel de inmunodeficiencia, va a ser determinante en el comportamiento del coronavirus.<\/p>\n<p>Esa es la opini\u00f3n, por ejemplo, de la profesora Mosa Moshabela, de la Escuela de Enfermer\u00eda y Salud de la Universidad de Kwazulu Natal, que en un art\u00edculo del portal de noticias del mundo \u00e1rabe, <em>Al Jazeera<\/em>, del 20 de marzo, al comparar c\u00f3mo el virus se est\u00e1 comportando en Italia, destac\u00f3 que <em>\u201cla diferencia es que no tenemos una gran poblaci\u00f3n de ancianos, pero s\u00ed un gran n\u00famero de personas con tuberculosis y HIV, y los que m\u00e1s ser\u00e1n afectados tendr\u00e1n entre 20 y 60 a\u00f1os\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Y como ejemplo de que la combinaci\u00f3n entre el Covid-19 y el HIV puede ser peligrosa, podemos citar la opini\u00f3n del profesor Salim Abdool Karim, que coordina el principal centro de pesquisa sobre HIV\/AIDS del pa\u00eds, localizado en Durban. En una entrevista concedida a la agencia de noticias de la BBC, el 19 de marzo, Karim record\u00f3 que hay cerca de 2,5 millones de sudafricanos que ni siquiera se est\u00e1n tratando con los medicamentos antirretrovirales, y que, en este grupo en particular, <em>\u201chay una tendencia mayor de desarrollo de infecciones graves\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Por eso, al mismo tiempo, es emocionante y doloroso ver y leer los testimonios de j\u00f3venes africanos portadores del HIV\/AIDS que, exactamente por estar, desde hace d\u00e9cadas, en lucha constante para garantizar la propia sobrevivencia, ahora, frente al Covid-19, se ponen en la l\u00ednea de frente en la exigencia de pol\u00edticas sanitarias, econ\u00f3micas y sociales.<\/p>\n<p>Fueron estos j\u00f3venes y entidades que crearon, en el transcurso de d\u00e9cadas \u2013por ejemplo, tomaron la delantera mucho antes que Ramaphosa\u2013, campa\u00f1as por todos lados, divulgando los medios de prevenci\u00f3n, distribuyendo m\u00e1scaras, exigiendo pol\u00edticas de aislamiento y pidiendo para que las personas, si era posible, se quedaran en casa, a trav\u00e9s, por ejemplo, de la proyecci\u00f3n de gigantescos \u201cgrafitis virtuales\u201d en las pareces de los edificios.<\/p>\n<p><strong>Confinamiento con represi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Ahora, el confinamiento es un hecho, y a pesar de que campa\u00f1as nefastas \u2013como <em>\u201cEl Brasil no puede parar\u201d<\/em> \u2013 tambi\u00e9n existen por all\u00e1, la poblaci\u00f3n est\u00e1 intentando adaptarse. Y, a pesar de todos los obst\u00e1culos que mencionamos, estamos entre aquellos que defienden que este tambi\u00e9n es un momento para que \u201clos de abajo\u201d se autoorganicen para luchar por su propia sobrevivencia. El terrible ejemplo de Mil\u00e1n, en Italia, no deja dudas (y, esperamos, no sea perdonado).<\/p>\n<p>En su pronunciamiento, Ramaphosa finalmente reconoci\u00f3 que el pa\u00eds est\u00e1 frente a la posibilidad de una <em>\u201ccat\u00e1strofe humana de enormes proporciones\u201d<\/em> y anunci\u00f3 una pol\u00edtica de confinamiento de tres semanas (hasta el 16 de abril), durante la cual la poblaci\u00f3n <em>\u201cest\u00e1 prohibida\u201d<\/em> de salir de casa so pena de punici\u00f3n (multa o seis meses de prisi\u00f3n), a no ser para comprar comida, medicamentos, recibir subsidios sociales y\/o atenci\u00f3n m\u00e9dica.<\/p>\n<p>Durante este per\u00edodo, todo comercio y servicios deber\u00e1n permanecer cerrados. Las excepciones son las farmacias, laboratorios, bancos, supermercados, puestos de gasolina y servicios de asistencia m\u00e9dica. En este per\u00edodo, tambi\u00e9n, solamente podr\u00e1n circular por las calles los profesionales de salud y los servicios de emergencia, adem\u00e1s de las fuerzas policiales y militares.<\/p>\n<p>Como parte del decreto, de forma un tanto inusitada, Ramaphosa, adem\u00e1s de \u201cprohibir\u201d la pr\u00e1ctica de ejercicios y paseo de canes por las calles, tambi\u00e9n prohibi\u00f3 el consumo o venta de alcohol (incluso en los supermercados). Y un detalle que tiene ver con lo expuesto abajo, es que no fueron pocos los analistas y la gente del pueblo que quedaron intrigados por el hecho de que haya escogido hacer el anuncio vistiendo un uniforme camuflado del Ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>Una de las constataciones iniciales de la prensa sudafricana es que, adem\u00e1s de tard\u00edo, el confinamiento tom\u00f3 a la poblaci\u00f3n de sorpresa y, lamentablemente, tropieza con profundo problemas, muchos de los cuales conocemos aqu\u00ed, que simplemente impiden que las personas se queden en casa. Comenzando por el hecho de que, como veremos, as\u00ed como en el resto del mundo, Ramaphosa quiere que la \u201ceconom\u00eda contin\u00fae andando\u201d y dej\u00f3 en manos del sector privado c\u00f3mo lidiar con las f\u00e1bricas, etc.<\/p>\n<p>Pero, de inmediato, la mayor preocupaci\u00f3n vino del hecho de que la poblaci\u00f3n no estaba preparada para el confinamiento general, lo que hizo que los dos primeros d\u00edas tuviesen que salir de prisa para abastecerse. Consecuentemente, las calles y espacios p\u00fablicos de las principales ciudades del pa\u00eds a\u00fan estaban llenos de gente. Algo que se repiti\u00f3, con menor intensidad, el 28 de marzo.<\/p>\n<p>Y la respuesta del gobierno fue lamentable, pero completamente sintonizada con el simb\u00f3lico uniforme de Ramaphosa. De acuerdo con un reportaje de <em>The Guardian<\/em> (28\/3\/2020), <em>\u201cla polic\u00eda y los soldados usaron balas de goma contra centenas de compradores que estaban del lado de afuera de un supermercado en Johannesburgo\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>En el art\u00edculo, el testimonio de Emily Ndemande, una empleada dom\u00e9stica, es ejemplar de cu\u00e1n absurdo fue el ataque: <em>\u201cNosotros estamos qued\u00e1ndonos en casa, ahora. Pero, antes, la gente precisaba hacer compras, pero los soldados est\u00e1n golpeando a las personas\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Y, lamentablemente, la represi\u00f3n desmedida (despu\u00e9s de una inercia criminal) ha sido una marca en los pa\u00edses africanos que comenzaron a adoptar pol\u00edticas de confinamiento en los \u00faltimos d\u00edas, como veremos, tambi\u00e9n, en el pr\u00f3ximo y \u00faltimo art\u00edculo. En el mismo reportaje se relata un ejemplo en Kenia, donde <em>\u201cla polic\u00eda dispar\u00f3 gas lacrim\u00f3geno contra una multitud de pasajeros de balsas, en la ciudad portuaria de Mombasa, y los polic\u00edas fueron capturados en im\u00e1genes de tel\u00e9fonos celulares golpeando a las personas con las porras\u201d.<\/em><\/p>\n<p><strong>Las dudas alrededor de los subsidios para \u201cquedarse en casa\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Una pregunta que no quiere callar es c\u00f3mo casi 30% de la poblaci\u00f3n que est\u00e1 desempleada sobrevive durante la cuarentena. Tambi\u00e9n existen muchas dudas en relaci\u00f3n con los que est\u00e1n empleados o ejercen trabajos. Cabe destacar que, de acuerdo con un Instituto de Pesquisa (el <em>Statistics South Africa\u2019s<\/em>) \u2013cuyos v\u00ednculos con el gobierno levantan varias cuestiones\u2013, a finales de 2019 exist\u00edan por lo menos tres millones de trabajadores en el sector informal, lo que correspond\u00eda a 18% del total de la fuerza de trabajo empleada.<\/p>\n<p>Pero, tambi\u00e9n, hay m\u00e1s dudas que respuestas en relaci\u00f3n con los trabajadores en general. Con todo, si se considera el perfil neoliberal del gobierno sudafricano y lo que hemos visto por aqu\u00ed y en el resto del mundo, no se puede esperar mucha cosa. Y, con certeza, es preciso que, incluso en confinamiento, la poblaci\u00f3n se organice para luchar por sus derechos.<\/p>\n<p>Lo que se sabe es que, a\u00fan el 26 de marzo, poco antes del pronunciamiento del presidente (probablemente con la intenci\u00f3n de \u201ccalmar el mercado\u201d, como ellos dicen), el ministro de Empleo y Trabajo, T. W. Nxesi, solt\u00f3 una nota, determinando que el Fondo de Seguro de Desempleo (conocido como UIF) ser\u00e1 utilizado para <em>\u201cablandar el impacto del confinamiento nacional de 21 d\u00edas entre los trabajadores, las empresas y la econom\u00eda, el UIF\u201d<\/em> y que el gobierno cre\u00f3 un programa denominado <em>\u201cEsquema de Asistencia Temporaria entre Empleadores y Empleados \u2013 Covid-19\u201d<\/em> (COVID-19 TERS).<\/p>\n<p>Seg\u00fan el ministro, estos mecanismos deber\u00e1n subsidiar tanto a trabajadores regularmente empleados como a los que act\u00faan en la informalidad. C\u00f3mo esto funcionar\u00e1, es otra cuesti\u00f3n. Pero, como siempre, el gobierno se\u00f1al\u00f3 que dejar\u00e1 buena parte de la implementaci\u00f3n de esto en manos (siempre gananciosas) del \u201cmercado\u201d, o sea, de los patrones.<\/p>\n<p>Algo que se transluce en un pasaje un tanto curioso del comunicado, t\u00edpico de los gobiernos de conciliaci\u00f3n de clases: <em>\u201cempleadores atentos y responsables que no consigan pagar el salario total de los trabajadores que hayan sido enviados a casa debido al confinamiento, para proteger su salud y seguridad, son incentivados a solicitar el beneficio\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Wilson Hon\u00f3rio da Silva, es miembro de la Secretar\u00eda de Formaci\u00f3n del PSTU Brasil.<br \/>\nLea todo el Especial Coronavirus y \u00c1frica en <a href=\"http:\/\/www.litci.org\">www.litci.org<\/a><br \/>\nTraducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como afirmamos en la Introducci\u00f3n, el destaque que queremos dar no tiene que ver \u00fanicamente con el hecho de que, hoy, es este el pa\u00eds africano que registra el mayor n\u00famero de casos, sino tambi\u00e9n porque a trav\u00e9s de su historia reciente es posible discutir cu\u00e1nto de la actual pandemia \u2013en todos sus aspectos\u2013 est\u00e1 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":60100,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2786,12298,15122,2732],"tags":[13388,4189,15226,15266,15224,15267,15268,15212],"class_list":["post-60099","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-africa","category-negros","category-coronavirus","category-sudafrica","tag-africa-del-sur","tag-apartheid-neoliberal","tag-capitalismo-en-africa","tag-coronavirus-en-africa","tag-especial-africa","tag-hiv-y-covid-19","tag-townships-y-pobreza","tag-wilson-honorio-da-silva"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/africa_sul.jpg?fit=696%2C392&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/africa_sul.jpg?fit=696%2C392&ssl=1","categories_names":["\u00c1frica","Negros","Pandemia","Sud\u00e1frica"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60099","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60099"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60099\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60102,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60099\/revisions\/60102"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/60100"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60099"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60099"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60099"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}