{"id":59766,"date":"2020-04-07T09:02:17","date_gmt":"2020-04-07T12:02:17","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=59766"},"modified":"2024-11-03T13:30:39","modified_gmt":"2024-11-03T13:30:39","slug":"las-tareas-del-hogar-en-tiempos-de-coronavirus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/las-tareas-del-hogar-en-tiempos-de-coronavirus\/","title":{"rendered":"Las tareas del \u201chogar\u201d en tiempos de coronavirus"},"content":{"rendered":"<p><em>Es inevitable pensar que una pandemia como el Coronavirus, con la magnitud e importancia que ha tomado, no trastoque la vida cotidiana del mundo entero. Este virus solo viene a empeorar la ya terrible situaci\u00f3n de las mujeres trabajadoras en el mundo.<\/em> <!--more--><\/p>\n<p>Por Isabel Morales y Ruth D\u00edaz<\/p>\n<p>Para las mujeres de los sectores populares y m\u00e1s empobrecidos, esto solo empeora el hecho de seguir haci\u00e9ndonos cargo de las tareas dom\u00e9sticas y del cuidado de la familia, pero ahora en condiciones mucho m\u00e1s extremas y en algunos casos el d\u00eda completo, lo cual nos genera m\u00e1s frustraci\u00f3n, angustia y enojo, que vienen a sumarse a la falta de recursos para afrontar la situaci\u00f3n de crisis econ\u00f3mica que recae sobre la mayor\u00eda de la sociedad.<\/p>\n<p><strong>El sufrimiento cotidiano de las tareas dom\u00e9sticas.<\/strong><\/p>\n<p>Un factor determinante en el empeoramiento de las condiciones de vida del encierro obligatorio es la imposici\u00f3n de garantizar todas las tareas dom\u00e9sticas y de cuidados al instante. Esta imposici\u00f3n esta naturalizada y, por lo tanto, silenciada, y en contexto de aislamiento obligatorio por la pandemia, es en muchos casos al 100%.<\/p>\n<p>Antes del Coronavirus, seg\u00fan cifras mundiales de la ONU \u201cLas mujeres dedican entre 1 y 3 horas m\u00e1s que los hombres a las labores dom\u00e9sticas; entre 2 y 10 veces m\u00e1s de tiempo diario a la prestaci\u00f3n de cuidados (a los hijos e hijas, personas mayores y enfermas), y entre 1 y 4 horas diarias menos a actividades de mercado\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Por supuesto que esta estad\u00edstica computa a mujeres que trabajan fuera del hogar, ya sea en relaci\u00f3n de dependencia o no, y que luego al regreso deben hacerse cargo de las tareas dom\u00e9sticas, el cuidado de ni\u00f1os, ancianos, familiares discapacitados, etc.<\/p>\n<p>Estas cifras empeoran a medida que las condiciones econ\u00f3micas y los recursos son m\u00e1s escasos. En el caso de mujeres de sectores medios o profesionales que trabajan fuera del hogar, se contrata a otra mujer pobre en condiciones informales, muchas veces inmigrante, lo cual fortalece y reproduce la feminizaci\u00f3n de estas tareas y genera sobre esas mujeres situaciones de mayor explotaci\u00f3n y precariedad laboral.<\/p>\n<p>Sea como sea, al acceder al mundo del trabajo las mujeres tambi\u00e9n nos hacemos cargo de una doble jornada laboral, doble carga de responsabilidades y, en el caso de las tareas del hogar, sin l\u00edmites de tiempo ni tampoco una remuneraci\u00f3n, de la cual gozamos en el caso de un trabajo por fuera, por m\u00ednimo que sea.<\/p>\n<p>De todas maneras, se sigue naturalizando la idea arraigada de que las tareas dom\u00e9sticas y de cuidados son propias de la mujer y que esa ser\u00eda su funci\u00f3n primordial en esta sociedad. No es casual que la mayor\u00eda de los empleos a los cuales accedemos en el mundo del trabajo est\u00e9n relacionados con esto: docentes, enfermeras, cuidadoras, trabajadoras de limpieza, etc.<\/p>\n<p>Tener en mente las m\u00faltiples tareas de la organizaci\u00f3n del hogar<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> como su realizaci\u00f3n efectiva lleva demasiado tiempo que nosotras no podemos utilizar para otras actividades: el trabajo bajo relaci\u00f3n de dependencia, el estudio o la formaci\u00f3n, la cultura o el ocio. Las mujeres que tienen jornadas extenuantes en las f\u00e1bricas, limpiando casas de familia o atendiendo peque\u00f1os comercios no \u201cdescansan\u201d al llegar al hogar, y si bien en muchos casos sus compa\u00f1eros tambi\u00e9n corren la misma suerte de vivir para trabajar, en general los varones al despreocuparse de estas tareas pueden \u201cdesconectar\u201d con una cerveza o mirando f\u00fatbol en sus escasos tiempos libres. Como si no fuera demasiada carga, la sociedad nos impone que ante todo esto permanezcamos sonrientes y amorosas, y seamos las sostenedoras afectivas en situaciones dif\u00edciles, como por ejemplo esta coyuntura que el mundo hoy atraviesa.<\/p>\n<p>Pero lamentablemente, esto es m\u00e1s grave a\u00fan para aquellas mujeres pobres que son jefas de hogar, que solas deben sostener sus casas, que deben soportar la campa\u00f1a mundial de aislamiento social, mientras siguen siendo condenadas a trabajar en las f\u00e1bricas, a viajar hacinadas en transportes p\u00fablicos y a sufrir por no poder \u201cquedarse en casa\u201d y cuidar a la familia. Ellas siguen exponi\u00e9ndose al virus, llev\u00e1ndolo a sus casas y cargando con las tareas del hogar a su regreso.<\/p>\n<p><strong>El capitalismo nos oprime para ganar m\u00e1s y m\u00e1s<\/strong><\/p>\n<p>Las tareas dom\u00e9sticas y de cuidados son embrutecedoras y opresivas, cuando se realizan en el \u00e1mbito privado porque se reproducen d\u00eda a d\u00eda a lo largo de la vida, y en cada rol asumido: como hijas, esposas, madres, abuelas, etc. El cumplimiento de estas tareas tan extenuantes es funcional al sistema capitalista que, sin invertir un centavo para que \u00e9stas se cumplan, de igual modo garantiza la m\u00ednima supervivencia de las familias sobre todo de los sectores obreros y populares, garantizando que d\u00eda a d\u00eda quienes deben salir a trabajar, lo puedan hacer. Y as\u00ed, seguir siendo explotados fuera de nuestros hogares, en una rueda sin fin que solo enriquece a los patrones del mundo.<\/p>\n<p>Mucho se debate al respecto sobre la naturaleza de estas tareas, y la mayor\u00eda de las salidas que proponen hasta los sectores m\u00e1s radicales del feminismo son de m\u00e1s confinamiento y mayor aislamiento de las mujeres con salarios o reconocimientos econ\u00f3micos de manera individual por este trabajo. Esta pandemia ha demostrado que las soluciones para los servicios esenciales deben ser estatales, deben tener un contenido social y colectivo, pero que el capitalismo no est\u00e1 dispuesto a hacerlo. Las ganancias capitalistas est\u00e1n por encima de las necesidades de salud, vivienda o alimentaci\u00f3n de la humanidad. Si las tareas dom\u00e9sticas y de cuidados fueran socializadas, garantizadas por el estado, adem\u00e1s de funcionar mucho m\u00e1s eficientemente, no arrojar\u00eda a las mujeres al embrutecimiento, el confinamiento y la precarizaci\u00f3n de su fuerza de trabajo. <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>Aunque la consigna de visibilizaci\u00f3n de estas tareas es levantada por grandes masas femeninas en el mundo, las \u00fanicas que viven una situaci\u00f3n sin salida son las trabajadoras y pobres, (las que acceden a una mejor situaci\u00f3n econ\u00f3mica pueden contratar a otras mujeres para que carguen con estas denigrantes tareas) y por eso la soluci\u00f3n a esto es y debe ser una tarea de toda la clase obrera en la lucha por cambiar este sistema de opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Muchas mujeres pobres, en su mayor\u00eda inmigrantes o negras, cargan sobre sus espaldas con las tareas que las mujeres con dinero no quieren hacer, son en pleno siglo XXI modernas esclavas que llevan el nombre de trabajadoras. Ellas reciben salarios de hambre, y tienen un nivel de informalidad alt\u00edsimo. Trabajan muchas horas y muy lejos de sus hogares, pero las que a\u00fan est\u00e1n peor son las que conviven con sus empleadores para los que est\u00e1n a disposici\u00f3n las 24hs del d\u00eda. En esta situaci\u00f3n de pandemia son las que m\u00e1s sienten los efectos y son tratadas como mercanc\u00edas y no como personas. Fue tremendo el caso en Argentina de un matrimonio que \u201cingres\u00f3\u201d a su empleada dom\u00e9stica en el ba\u00fal del auto para que no los sancionen por romper la cuarentena, o el tr\u00e1gico desenlace que tuvo una trabajadora en R\u00edo de Janeiro, que muri\u00f3 por coronavirus porque su jefe que hab\u00eda viajado a Italia la contagi\u00f3.<\/p>\n<p>La precariedad del empleo las ha dejado sin ingresos ante la restricci\u00f3n y nadie se hace cargo de eso, aunque muchas son obligadas a trabajar en estas circunstancias y sin medidas de protecci\u00f3n. Las empleadas \u201ccon cama\u201d han quedado en muchos casos confinadas en el trabajo alejadas de sus familias y sin ning\u00fan espacio para el descanso.<\/p>\n<p>No es una pregunta sin respuesta por qu\u00e9 sucede todo esto: es el capitalismo sin ninguna mascara, que utiliza todo tipo de opresi\u00f3n (racial, cultural, \u00e9tnica o sexual) para exprimir hasta la \u00faltima gota de nuestro sudor y a costa de nuestras vidas, seguir llenando los bolsillos de los due\u00f1os del mundo, que ya nada necesitan, pero lo quieren todo, aun nuestras vidas.\u00a0 Por eso, no hay salida para los sectores populares y para la clase trabajadora dentro de este sistema, puesto que nuestros intereses son totalmente opuestos a los de esa clase que parasita sobre nuestra existencia.<\/p>\n<p><strong>Aislamiento y empeoramiento de la opresi\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>En esta situaci\u00f3n de riesgo mundial y aislamiento obligatorio en muchos pa\u00edses del mundo por la pandemia del Coronavirus, la situaci\u00f3n no hace m\u00e1s que empeorar: empobrece a los m\u00e1s pobres y, sobre todo en estos sectores, a las mujeres. La \u201cfeminizaci\u00f3n de la pobreza\u201d se acent\u00faa y, ante el paro que implica para muchos trabajadores y trabajadoras que no cobraran un salario si no trabajan, la pelea por la supervivencia se pone a la orden del d\u00eda.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las y los trabajadores a nivel mundial viven en condiciones absolutamente precarias y superpobladas, las expresiones m\u00e1s brutales quiz\u00e1 se reflejan en India, en las gigantescas favelas de Brasil o en los barrios de Venezuela. Pero en todo el globo hay millones de personas en las condiciones m\u00e1s inhumanas de vida, donde el acceso al agua, principal elemento de sanidad para evitar la trasmisi\u00f3n del Covid-19, es inexistente.<\/p>\n<p>En estos lugares, las mujeres debemos hacernos cargo de \u201ccuidar\u201d a las familias, ante un discurso generalizado de responsabilidad individual de la enfermedad en lugar de las necesarias obligaciones de los estados. All\u00ed no hay aislamiento posible, hay hacinamiento y pobreza, hay hambre y desesperaci\u00f3n. Somos nosotras las que debemos elegir c\u00f3mo mueren nuestros hijos y familia, si de Coronavirus, de hambre o reprimidos por los gobiernos que militarizan a la poblaci\u00f3n pobre en nombre de la salud.<\/p>\n<p>Hay una parte considerable del planeta que est\u00e1 en aislamiento, que se vio obligada a quedarse en la casa y eso conlleva muchos trastornos sicol\u00f3gicos y situaciones emocionales dificultosas. Sin embargo, somos sobre todo las mujeres las que estamos adem\u00e1s obligadas socialmente a garantizar la atenci\u00f3n de todas las orbitas de trabajo familiar: garantizar el alimento a pesar de los pocos recursos que se tenga, la educaci\u00f3n dentro de la casa (ya que las escuelas fueron cerradas en la mayor\u00eda de los pa\u00edses) , la atenci\u00f3n de ancianos que no deben salir a\u00a0 la calle por ser poblaci\u00f3n de riesgo pero que necesitan a\u00fan m\u00e1s cuidados de lo normal (sin ning\u00fan tipo de ayuda estatal para esta tarea), la limpieza exhaustiva de la casa para evitar mayores riesgos de contagio, la contenci\u00f3n psicol\u00f3gica de los miembros de la familia y un largo etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo aparte debe ser la menci\u00f3n de la situaci\u00f3n de las mujeres y menores que sufren violencia en el hogar. La declaraci\u00f3n de cuarentena obligatoria ha sido en muchos casos una sentencia carcelaria para nosotras. La convivencia forzada con los agresores y abusadores es tremendamente dolorosa. Las cifras informadas por las l\u00edneas de ayuda en Brasil, Argentina o Espa\u00f1a muestran un aumento de las denuncias de violencia desde la cuarentena. Tambi\u00e9n se ha registrado un r\u00e9cord de pedidos de divorcio en China ahora que empiezan a levantarse las medidas de aislamiento. Las pol\u00edticas, programas y presupuestos de todos los pa\u00edses son totalmente insuficientes y las mujeres est\u00e1n ahora confinadas y m\u00e1s expuestas en la supuesta seguridad de su hogar.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY si no es el capitalismo, la nada?<\/strong><\/p>\n<p>Ante esta situaci\u00f3n extrema, las revolucionarias estamos convencidas que hay mucho que aun necesitamos conseguir exigi\u00e9ndole a nuestros gobiernos. En nuestro horizonte, el mejor ejemplo a seguir sigue siendo el del Estado Obrero que se pone en pie luego de la Revoluci\u00f3n Rusa de 1917, donde se destruyeron las viejas leyes que pon\u00edan a las mujeres en situaci\u00f3n de desigualdad jur\u00eddica respecto de los hombres y donde las tareas dom\u00e9sticas y de cuidados fueron socializadas creando lavander\u00edas, comedores, guarder\u00edas, y todo tipo de instituci\u00f3n para aliviar a las mujeres de las embrutecedoras tareas. Solo de esta manera ellas pudieron estar al frente de la construcci\u00f3n del Estado Obrero, gigantesca tarea que el estalinismo abort\u00f3 luego, tirando por la borda las conquistas logradas.<\/p>\n<p>Nos queda una sola conclusi\u00f3n posible: no hay estado ni gobierno dentro de este sistema (por m\u00e1s democr\u00e1tico que nos pueda parecer) que tome la tarea de la liberaci\u00f3n de las mujeres respecto a su desigualdad material y lleve esa tarea hasta el final. No es posible conseguir esto dentro del capitalismo, tal como quieren convencernos amplias y extensas variantes del feminismo. Aunque valoramos cualquier peque\u00f1a conquista en nuestros derechos que las mujeres seamos capaces de conseguir dentro de este sistema, \u00e9stas siempre ser\u00e1n insuficientes y estar\u00e1n permanentemente amenazadas. M\u00e1s a\u00fan cuando ahora el capitalismo intenta salvarse a s\u00ed mismo de una crisis extrema como la que pone de relieve esta pandemia. Es tan simple como comprender que, si privilegian sus ganancias, nosotras nunca seremos libres de estas tareas, as\u00ed como el conjunto de los trabajadores tampoco lo ser\u00e1n del yugo de la explotaci\u00f3n que pesa sobre su cabeza durante toda su vida.<\/p>\n<p>La necesidad de pol\u00edticas p\u00fablicas, recursos financieros y estatizaci\u00f3n de servicios esenciales a la poblaci\u00f3n son mencionadas por nosotras y por muchas corrientes feministas, sin embargo, nuestras estrategias para conseguirlo son muy distintas. Hay quienes aseguran que eso ser\u00e1 conseguido con el empoderamiento individual de algunas mujeres que acceden a cargos p\u00fablicos, que si nosotras vamos \u201cconquistando\u201d espacios de poder todas las mujeres estar\u00e1n mejor, pero de nada ha servido que Angela Merkel dirija el Estado Alem\u00e1n, que Cristina Kirchner sea vice presidenta en Argentina o que las empresas tengan mujeres en los directorios, porque en este momento todas ellas mandan a las trabajadoras a morir al defender la producci\u00f3n antes que la salud de la poblaci\u00f3n. No hay aumento de presupuesto en las \u00e1reas de violencia de g\u00e9nero en ninguno de esos pa\u00edses o por ejemplo el \u201cgabinete femenino y feminista\u201d del gobierno espa\u00f1ol no garantiza salarios y subsidios para las trabajadoras dom\u00e9sticas que est\u00e1n sin trabajo, ni organiza espacios de cuidado garantizados por el estado para los adultos mayores.<\/p>\n<p>Tampoco se muestra eficaz la pelea que plantean los sectores separatistas del feminismo, esa lucha que implica \u201ccombatir a los hombres\u201d y hacer acciones de manera independiente no son opci\u00f3n en este momento. Para que las mujeres y toda la poblaci\u00f3n pobre no muera en esta pandemia, debemos enfrentar a los hombres y mujeres capitalistas que no les importa nuestras vidas, porque ante esta situaci\u00f3n mundial la respuesta no puede ser s\u00f3lo femenina.<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s que nunca, es preciso seguir peleando a pesar del Coronavirus<\/strong><\/p>\n<p>Es necesario entonces, que m\u00e1s que nunca el conjunto de la clase trabajadora y no s\u00f3lo las mujeres, peleemos, para que las tareas de cuidados sean de responsabilidad social y pasen a ser garantizadas por los distintos gobiernos ahora y cuando pase esta crisis. En primer lugar, urge garantizar una cuarentena para el conjunto de la poblaci\u00f3n, no solo para aquellos que puedan pagarla como un privilegio. Que todo el mundo cobre su salario completo en el caso de tener empleo y garantizar el cobro de un salario medio para todas las personas que no lo tienen, para poder sostener el paro de actividades. Esta exigencia es parte fundamental de las necesidades de las familias trabajadoras.<\/p>\n<p>Se necesita poner todo un presupuesto acorde para que nuestros ancianos pobres, los mayores afectados por el Coronavirus, no sean enviados a sus casas a morir porque no tienen para pagar una atenci\u00f3n privilegiada, y el sistema p\u00fablico de salud en muchos lugares del mundo, o pr\u00e1cticamente no existe o ya ha colapsado. Son justamente tambi\u00e9n las mujeres enfermeras o cuidadoras informales las que en sus empleos o en las casas, m\u00e1s se arriesgan ahora al ejercer esos cuidados con casi ning\u00fan tipo de prevenci\u00f3n. Queda absolutamente claro que el cuidado de enfermos y ancianos es una tarea casi exclusivamente femenina. \u00a1Que los distintos gobiernos se hagan cargo de la atenci\u00f3n y recuperaci\u00f3n de todos los enfermos, no solo de quienes pueden pagarlo!<\/p>\n<p>Por eso exigimos que la urgencia mundial y el dinero sean puestos en la salud p\u00fablica y no en salvar los beneficios de las grandes empresas, en garantizar las condiciones de trabajo necesarias para el personal de cuidados y de salud, as\u00ed como tambi\u00e9n para que sigan funcionando y se instalen mayor cantidad de lugares espec\u00edficos donde se puedan recuperar nuestros enfermos y ancianos. Es necesario tambi\u00e9n garantizar alimento a la poblaci\u00f3n y distribuci\u00f3n con medidas de higiene y seguridad sanitaria.<\/p>\n<p>Todas estas medidas aliviaran la carga que las mujeres tenemos sobre nuestras espaldas, pero es necesario tambi\u00e9n que los hombres de la clase trabajadora reflexionen y cambien las costumbres y h\u00e1bitos que perpet\u00faan la opresi\u00f3n, es preciso que repartan las tareas en el hogar, que se dispongan a dividir la carga con nosotras y a que combatan las presiones machistas sobre ellos mismos. Solo as\u00ed, desde la colaboraci\u00f3n mutua y la pelea contra el machismo que nos divide como explotados podremos empezar a organizarnos con nuestros compa\u00f1eros de la clase trabajadora en la gran tarea pol\u00edtica que tenemos por delante: cambiar de ra\u00edz este sistema ego\u00edsta e injusto, para poner en pie el socialismo, \u00fanico camino para la liberaci\u00f3n final de la humanidad completa.<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.unwomen.org\/es\/what-we-do\/economic-empowerment\/facts-and-figures\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.unwomen.org\/es\/what-we-do\/economic-empowerment\/facts-and-figures<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/entremujeres\/genero\/trabajo-domestico-invisible-deteriora-bienestar-salud-mental-mujeres_0_Gx_tyhz0z.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.clarin.com\/entremujeres\/genero\/trabajo-domestico-invisible-deteriora-bienestar-salud-mental-mujeres_0_Gx_tyhz0z.html<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/menu\/opresiones\/mujeres\/el-trabajo-domestico-en-la-revolucion-rusa\/\">https:\/\/litci.org\/es\/menu\/opresiones\/mujeres\/el-trabajo-domestico-en-la-revolucion-rusa\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es inevitable pensar que una pandemia como el Coronavirus, con la magnitud e importancia que ha tomado, no trastoque la vida cotidiana del mundo entero. 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