{"id":58541,"date":"2020-02-27T09:39:55","date_gmt":"2020-02-27T12:39:55","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=58541"},"modified":"2024-11-03T13:31:10","modified_gmt":"2024-11-03T13:31:10","slug":"de-la-lucha-al-partido-de-las-luchas-y-del-socialismo-un-paso-fundamental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/de-la-lucha-al-partido-de-las-luchas-y-del-socialismo-un-paso-fundamental\/","title":{"rendered":"De la lucha al partido de las luchas y del socialismo: un paso fundamental"},"content":{"rendered":"<p><em>\u00abEs en la f\u00e1brica que los obreros adquieren conciencia y aprenden un sano odio de clase\u00bb. Esta frase, con todas sus variantes, que no cambian la sustancia, la hemos escuchado docenas de veces; es una frase tan simple como verdadera, porque un obrero, al sufrir la explotaci\u00f3n patronal y ver a otros obreros en su misma condici\u00f3n, aprende los fundamentos de la lucha de clases de su experiencia directa de vida: la sociedad est\u00e1 dividida en explotadores y explotados; los obreros, y en general los trabajadores asalariados, son explotados; los explotados, cuando se unen, tienen la fuerza para luchar y obtener resultados importantes contra los explotadores.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Diego Bossi, obrero de la Pirelli, Italia.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfes suficiente ser un trabajador para comprender y asimilar el conocimiento necesario para luchar contra el patr\u00f3n? \u00bfBasta ser obrero para hacer esta bendita lucha de clases?<\/p>\n<p>La respuesta que damos a estas dos simples preguntas es la respuesta que est\u00e1 a la vista de todos: no. Pero, aqu\u00ed es \u00fatil explicar bien: la lucha de clases existe, es un hecho innegable. Puede haber de distintos grados de conciencia y animarla, es distinto el discurso de la conciencia pol\u00edtica y de la lucha por el socialismo, que debe ser llevada desde afuera a la clase, a trav\u00e9s del partido.<\/p>\n<p>En este punto, debemos concluir que la frase con la cual iniciamos este art\u00edculo no es tan cierta, ya que los obreros ni incluso con la explotaci\u00f3n que sufren consiguen r\u00e1pidamente rebelarse contra sus patrones. Pero, incluso esta conclusi\u00f3n es equivocada o como m\u00ednimo inexacta, o, mejor a\u00fan, incompleta, porque lo incompleto es el marco inicial: la f\u00e1brica es s\u00ed es preparatoria para la lucha de clases, pero la clase burguesa, opuesta a nosotros y dominante, posee una serie de instrumentos importantes para controlar el conflicto de clases. \u00bfQuieres saber cu\u00e1les son esos instrumentos? Podr\u00edamos responder que es suficiente mirar alrededor, porque cualquier cosa que rodea a los proletarios en su vida laboral y social es instrumento burgu\u00e9s de prevenci\u00f3n del conflicto de clases: la democracia burguesa y sus instituciones, las narraciones fabulescas sobre la \u00abConstituci\u00f3n m\u00e1s bella del mundo\u00bb, el derecho de voto presentado como soluci\u00f3n pac\u00edfica y democr\u00e1tica de participaci\u00f3n en la pol\u00edtica, el Poder Judicial como justicia imparcial que aplica las leyes producidas en el Parlamento elegido por todos, los sindicatos con sus infinitas mesas de negociaci\u00f3n con los patrones, los izquierdistas reformistas que ilusionan a la clase sobre que pueden mejorar el capitalismo desde adentro para luego hacer los peores compromisos con la burgues\u00eda, las derechas populistas que aprovechan los peores impulsos sociales como el racismo, el machismo, la lgbtfobia para dividir al proletariado para uso y abuso de los patrones, la propaganda ininterrumpida de los medios burgueses, y as\u00ed, una serie infinita de influencias que cualquier trabajador, sin excluir a ninguno, sufre cotidianamente. As\u00ed, el conflicto es sofocado, desviado, absorbido, reprimido y, sobre la base de la incompatibilidad de los intereses de clase entre trabajadores y patrones, comienza, y vuelve a comenzar miles de veces y m\u00e1s, y miles de veces m\u00e1s se dispersa entre las entra\u00f1as del capital, haciendo vanos los esfuerzos y las heridas de guerra, diluyendo sue\u00f1os y ambiciones. Y es as\u00ed que retornamos a nuestra f\u00e1brica, donde la simplicidad y la agudeza de lo que ense\u00f1a una experiencia de vida directa, se pierde en las densas tramas de que la burgues\u00eda dispone para garantizar su dominio y sus ganancias.<\/p>\n<p>\u00abLa cultura dominante es la cultura de la clase dominante\u00bb, escrib\u00eda Marx. Es verdad, desgraciadamente, verdad. Tanto es verdad que hoy hay pocos, muy pocos trabajadores que logran escapar, aunque solo parcialmente, de la cultura dominante: son las vanguardias, los que dirigen la lucha de clases y combaten en la primera l\u00ednea, con acciones continuas e ininterrumpidas hacia aquella parte mayoritaria de los trabajadores que qued\u00f3 atrapada en la cultura dominante: y es as\u00ed que los patrones piensan como patrones y los obreros piensan, tambi\u00e9n, como los patrones. Y en este contexto desalentador, las vanguardias, para retornar a nuestra frase del principio, est\u00e1n en las f\u00e1brica y aprenden el odio de clase. El problema es que la clase, a menudo inm\u00f3vil y aparentemente incapaz de reaccionar, que termina por odiarla, es de ellos. Es en esta herej\u00eda que estamos juntos, y de esta herej\u00eda tenemos que comenzar de nuevo.<\/p>\n<p>Porque estas insolentes afirmaciones tienen el poder de llegar a la panza sin pasar por la cabeza, y de provocar una sonrisa amarga de conciencia y de rabia a cualquier vanguardia obrera que las lea.<\/p>\n<p>Pero nosotros debemos pasar por la cabeza, y debemos hacerlo utilizando una poderos\u00edsima herramienta de pensamiento y an\u00e1lisis que Marx nos ha dejado: el materialismo hist\u00f3rico y dial\u00e9ctico.<\/p>\n<p><strong>Materialismo e idealismo: filosof\u00edas contrapuestas para leer el mundo<\/strong><\/p>\n<p>No soy un experto en filosof\u00eda y aqu\u00ed solo quiero sintetizar el idealismo y el materialismo, tratando de ofrecer una imagen de su transposici\u00f3n en la vida concreta y en las perspectivas pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Antes de hablar sobre el materialismo, hay que hablar sobre el idealismo y dar un salto atr\u00e1s, a los a\u00f1os en los que Marx era un joven estudiante en el curso de filosof\u00eda de la Universidad de Berl\u00edn, y Hegel una de las figuras m\u00e1s representativas del idealismo alem\u00e1n.<\/p>\n<p>En la concepci\u00f3n hegeliana existe Dios. En consecuencia, toda la realidad, por entero, incluso sus contradicciones, no es otra cosa que la representaci\u00f3n material y por lo tanto imperfecta de cualquier cosa externa a la esfera material pero perfecta, es decir, ideal. En s\u00edntesis: cada cosa constituye una representaci\u00f3n concreta de su idea abstracta. Marx, en <em>La sagrada familia<\/em>, haciendo referencia a un fruto, explicaba que para la concepci\u00f3n hegeliana, la esencia de una pera no era la pera en s\u00ed sino la representaci\u00f3n abstracta e ideal que hacemos de ella, con el resultado de que cada pera real es una representaci\u00f3n perfectible en funci\u00f3n de su idea abstracta.<\/p>\n<p>De esta concepci\u00f3n se deduce aquella del Estado, que no representa otra cosa que la \u201cidea divina, as\u00ed como esta existe sobre la Tierra\u201d[1]. Desde el punto de vista pol\u00edtico, Hegel no pod\u00eda ser sino un profundo reaccionario, sostenedor del Estado as\u00ed como se presentaba en su tiempo, tanto que la monarqu\u00eda constitucional fue considerada como la mejor representaci\u00f3n de la \u00abidea divina\u00bb. Si aceptamos el punto de vista de Hegel sobre el Estado como idea divina, deducimos, como obvio corolario, que el m\u00e1ximo representante del Estado, el soberano, es la representaci\u00f3n material (aunque imperfecta) de Dios.<\/p>\n<p>Para Hegel, por lo tanto, las leyes constitu\u00edan prescripciones divinas y se consideraba que sus ejecutores eran quienes las aplicaban en la sociedad, permitiendo que la sociedad funcionara como una representaci\u00f3n meramente perfecta del mundo ideal.<\/p>\n<p>Por lo tanto, si el Estado es la objetivaci\u00f3n del esp\u00edritu en la historia, entonces los hombres deben obedecer sus leyes, y su acci\u00f3n consiste solo en mejorarlo, en superar gradualmente sus contradicciones. Pero estas contradicciones no son para Hegel la consecuencia de la divisi\u00f3n en clases de la sociedad, porque la introducci\u00f3n del concepto de clases no es de Hegel. Las contradicciones son la diferencia entre la pera real y la idea de la pera, para decirlo con Marx. Es decir, derivan del hecho de que la sociedad real sigue siendo una representaci\u00f3n de la sociedad ideal y, por lo tanto, como la pera real, se parece a la pera ideal pero no lo es. En consecuencia, las leyes son perfectas para que la sociedad sea cada vez m\u00e1s justa y m\u00e1s armoniosa, m\u00e1s y m\u00e1s similar a la idea divina, por as\u00ed decirlo.<\/p>\n<p>La traducci\u00f3n pol\u00edtica de este pensamiento es el reformismo, basado sobre la sacralidad y el fetiche de las instituciones burguesas[2] que intenta superar, a trav\u00e9s de la raz\u00f3n, las contradicciones que existen en el propio Estado. Para ser honestos hasta el final, es necesario recordar que el gradualismo reformista no se apoder\u00f3 solo del pensamiento liberal, sino que fue introducido por los propios marxistas revisionistas, como Bernstein o Jaures, al interior del movimiento obrero, y ha representado desde un punto de vista te\u00f3rico, probablemente el principal virus que infect\u00f3 a la II Internacional.<\/p>\n<p>Tanto para los liberales descendientes de Hegel como para los marxistas revisionistas, por lo tanto, no hay revoluci\u00f3n social sino solo una transici\u00f3n gradual hacia un Estado cada vez m\u00e1s justo, m\u00e1s igualitario, y m\u00e1s libre.<\/p>\n<p>Por un lado, la revoluci\u00f3n est\u00e1 excluida del marco te\u00f3rico idealista, por otro lado, el idealismo produce esa narrativa de esperar y ver, que es realmente una caracter\u00edstica distintiva de los partidos reformistas y de las grandes burocracias sindicales. Todos hemos escuchado infinidad de veces durante nuestras luchas frases como: \u00ab\u00bfad\u00f3nde queremos ir con esta clase obrera?\u00bb, \u00abLos trabajadores ya no se mueven como sol\u00edan hacerlo, solo piensan en el <em>smartphone<\/em> y el campeonato de f\u00fatbol\u00bb, \u00abantes de la revoluci\u00f3n se necesita una revoluci\u00f3n cultural\u00bb, \u00abotra que una huelga&#8230; con estas relaciones de fuerza tenemos que ir a negociar y tratar de llevar a casa lo menos peor\u00bb; podr\u00edamos continuar durante horas, el mensaje a transmitir es claro: mientras los trabajadores atrasados y acr\u00edticos adquieren la conciencia de clase necesaria para la lucha (es decir, se liberan de su elemento ideal), tengan la seguridad de que, creemos nosotros, en este cuadro social y pol\u00edtico incompatible con la lucha de clases, tendremos que confiar en la mesa de negociaci\u00f3n con los patrones y con el gobierno, con los tribunales, la contrataci\u00f3n colectiva, y todas esas herramientas que el sistema democr\u00e1tico burgu\u00e9s pone a disposici\u00f3n. Que son las herramientas fuera del control de los trabajadores, porque est\u00e1n en manos exclusivas de las burocracias; pero, sobre todo, son esos instrumentos que dirigen el conflicto social y lo desv\u00edan hacia objetivos que la burgues\u00eda puede digerir y expulsar con un eructo. Adem\u00e1s de la lesi\u00f3n, podr\u00edamos decir; porque no solo as\u00ed la izquierda reformista y las burocracias sindicales encuentran la coartada para no transmitir la rabia de los trabajadores a las naturales consecuencias revolucionarias, sino que con esa coartada es a los propios trabajadores a quienes responsabilizan por los fracasos de esas mismas burocracias sindicales que de este modo intentan ocultar su traici\u00f3n maliciosa y consciente a millones de proletarios.<\/p>\n<p>Esto es lo que ha estado sucediendo durante los \u00faltimos treinta a\u00f1os[3], donde nosotros trabajadores, como en el \u201c<em>Monopoly<\/em>\u201d, volvemos a las calles, pero cada vez que ponemos los veinte euros los perdemos en lugar de ganarlos. Siempre repetimos el mismo ciclo y vuelta tras vuelta, gobierno tras gobierno, contrato tras contrato, acuerdo tras acuerdo, nos encontramos en el mismo lugar m\u00e1s pobres y m\u00e1s d\u00e9biles.<\/p>\n<p>Surge espont\u00e1nea la pregunta: \u00bfpero en este recorrido circular no hay un modo de evitar este constante resultado para nosotros? No [lo hay] si continuamos recorriendo el sendero sin una perspectiva socialista, porque no importa lo que quieras ver, lo que quieran decirnos, y lo que queramos ilusionarnos en creer, los intereses de los trabajadores y los de los patrones ir\u00e1n siempre en direcciones opuestas. Y el conflicto, nuevamente, comenzar\u00e1 y seguir\u00e1 mil y m\u00e1s veces; y mil y m\u00e1s veces se dispersar\u00e1 entre las entra\u00f1as del capital.<\/p>\n<p>No tenemos otra elecci\u00f3n que marcar el sendero con el objetivo de construir un sistema econ\u00f3mico y social ya no basado en la explotaci\u00f3n de tantos para los intereses de pocos. Es en este punto que Marx nos ofrece una perspectiva que supera el idealismo hegeliano oponi\u00e9ndole a eso el materialismo. Seamos claros: el materialismo no es una invenci\u00f3n de Marx, pero fue Marx el primero en extrapolarlo del individuo para aplicarlo a las clases sociales, su colocaci\u00f3n en las relaciones de producci\u00f3n y en los procesos hist\u00f3ricos, y fue siempre Marx a aplicar a eso la dial\u00e9ctica. Pero, en suma, \u00bfen qu\u00e9 consiste el pensamiento materialista? Para simplificar, podemos decir que mientras para los idealistas lo espiritual, o sea, el elemento ideal, es el factor de donde nace la sociedad en sus acepciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas, para el materialismo, por el contrario, son las circunstancias materiales y las relaciones de producci\u00f3n lo que hacen al hombre en su dimensi\u00f3n social y pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Marx escrib\u00eda: \u00abEl modo de producci\u00f3n de la vida material condiciona en general el proceso social, pol\u00edtico y espiritual de la vida, no es la conciencia de los hombres la que determina su propio mal; es, por el contrario, su ser social el que determina la conciencia\u00bb[4], y adem\u00e1s: \u00abel elemento ideal no es otro que el elemento material transferido y traducido en el cerebro de los hombres\u00bb[5]. El alcance de esta concepci\u00f3n es fuerte, importante y revolucionario, porque despu\u00e9s de haber cre\u00eddo por una vida que era el camale\u00f3n que transmit\u00eda su color a las hojas, se rebela que, por el contrario, es el camale\u00f3n el que recibe los colores de las hojas sobre las que descansa. Saliendo de la met\u00e1fora para sacar conclusiones l\u00f3gicas y concretas en la militancia diaria de nuestra vanguardia, decimos que no debemos cambiar la humanidad para cambiar el mundo, objetivo claramente irrealizable; sino que debemos cambiar el mundo (su sistema econ\u00f3mico y sus relaciones de producci\u00f3n, <em>nda<\/em>.) para cambiar la humanidad. Y a esta concepci\u00f3n representada del materialismo hist\u00f3rico, Marx agrega la dial\u00e9ctica, excluyendo toda din\u00e1mica mecanicista o determinista en los procesos hist\u00f3ricos, explicando que la conciencia no es un trozo de madera transportado por la corriente del el r\u00edo, incapaz de reaccionar ante los acontecimientos, sino que, precisamente, entre hombre y circunstancia \u2013entre clases, para decirlo mejor\u2013 existe una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica en constante movimiento. El capitalismo no es un punto de llegada definitivo e inmutable de la sociedad, no es eterno; los trabajadores que adquieren el conocimiento y la conciencia de clase pueden y deben superarlo. Y esta conciencia puede ser transmitida a las vanguardias obreras solo desde afuera, a trav\u00e9s de un partido que lleve el socialismo a las luchas para llevar las luchas al socialismo.<\/p>\n<p>El materialismo hist\u00f3rico y dial\u00e9ctico, en s\u00edntesis, tiene tres m\u00e9ritos importantes: 1) conducirnos hacia la perspectiva revolucionaria sin excusas o coartadas, porque, para cambiar la sociedad es necesario cambiar el sistema econ\u00f3mico y las relaciones materiales de producci\u00f3n, y es necesario trabajar en ello de inmediato, sin esperar a que la clase obrera est\u00e9 consciente y pronta para la guerra, porque esa conciencia crecer\u00e1 durante el curso mismo de la guerra; 2) dar una explicaci\u00f3n cient\u00edfica y filos\u00f3fica al atraso de la clase; nuestras vanguardias no deben desmotivarse frente a los trabajadores inertes y ab\u00falicos, pues esta ignorancia es el efecto de una enfermedad causada por el capitalismo, no la causa que impide que sea derrocado; 3) establecer el camino hacia el derrocamiento de este sistema que no es inmutable, guiando a las masas a tomar parte activa en su relaci\u00f3n dial\u00e9ctica con el sistema econ\u00f3mico y productivo y expresar el ineludible conflicto de clase.<\/p>\n<p><strong>Detonar el conflicto y dirigirlo hacia el socialismo: la tarea m\u00e1s importante de las vanguardias<\/strong><\/p>\n<p>En 1994 prest\u00e9 servicio militar en el <em>Genio guastatori<\/em>, aprend\u00ed en esos meses a armar cargas explosivas para el TNT. Los militares profesionales nos dijeron que hab\u00eda tres elementos de la bomba: el fusible, el detonador y el explosivo. El TNT \u2013explicaron en las lecciones te\u00f3ricas en el aula\u2013 es un explosivo \u00absordo\u00bb, es decir, tambi\u00e9n puedes tirarlo al suelo con todas tus fuerzas, pisotearlo, prenderle fuego, que no explotar\u00e1 porque, de hecho, es sordo.<\/p>\n<p>El \u00fanico modo de hacerlo explotar es a trav\u00e9s de un detonador, es decir, un cilindro grande como la mitad de un cigarrillo que se inserta muy lentamente (el detonador es cualquier cosa menos \u00absordo\u00bb: solo un movimiento repentino y explota) en la carga de TNT. En la pr\u00e1ctica, el TNT explota solo a trav\u00e9s de otra explosi\u00f3n en su interior. Finalmente, entra en juego el tercer elemento: el fusible, ese cable brillante que, insertado en el detonador, hace que la carga explote. De aqu\u00ed podemos hacer al menos tres deducciones importantes: 1) el fusible conectado a un detonador no insertado en el TNT detonar\u00eda solo el detonador: una peque\u00f1a explosi\u00f3n igual a la de un petardo que no da\u00f1a a nadie; 2) el fusible conectado al TNT sin un detonador no tendr\u00eda ning\u00fan efecto porque el TNT es \u00absordo\u00bb y permanece inerte ante cualquier est\u00edmulo, excepto por una detonaci\u00f3n; 3) la \u00fanica forma de llevar a cabo la deflagraci\u00f3n de la carga es que el fusible llegue al detonador y que el detonador se inserte en el TNT. En ausencia de estas dos condiciones no habr\u00e1 explosi\u00f3n alguna.<\/p>\n<p>Probemos ahora trasladar este mecanismo a la din\u00e1mica de la lucha de clases. El fusible es representado por cualquier motivo que podr\u00eda activar la rabia social y el TNT son las masas populares y los trabajadores. Podemos decir de inmediato, con absoluta certeza, que estos dos elementos siempre estar\u00e1n ah\u00ed: en el capitalismo siempre habr\u00e1 una raz\u00f3n para el conflicto entre trabajadores y patrones porque sus intereses son irreconciliables; al mismo tiempo, siempre habr\u00e1 una sociedad dividida en clases opuestas, por lo tanto, las masas proletarias oprimidas por la burgues\u00eda siempre existir\u00e1n. \u00bfCu\u00e1l es el elemento cuya presencia no podemos dar por sentada? El detonador, o m\u00e1s bien los detonadores, es decir, la vanguardia de lucha capaz de reunir los infinitos \u00abfusibles\u00bb que ofrece cada d\u00eda el conflicto de clases y traducirlos en una detonaci\u00f3n al interior de las luchas. Volviendo a nuestra met\u00e1fora del explosivo y a las tres deducciones anteriores, podemos decir que no surte ning\u00fan efecto cualquier situaci\u00f3n de explotaci\u00f3n y de represi\u00f3n si esta \u00faltima no viene acompa\u00f1ada de una vanguardia obrera y traducida en una respectiva lucha de enfrentamiento a la ofensa recibida (el fusible que va directamente al TNT sin un detonador); ni producir\u00eda resultados \u00fatiles si la situaci\u00f3n de explotaci\u00f3n fuera tomada por una vanguardia, pero esta \u00faltima no estuviera bien inserta entre los trabajadores, quiz\u00e1 porque los considera demasiado atrasados \u200b\u200by pasivos para dedicar tiempo a hacer pol\u00edtica con ellos, pero, al hacer esto, ella se encontrar\u00eda aislada e incapaz de construir y dirigir una pelea (el fusible conectado a un detonador no inserto en la carga de TNT). La \u00fanica forma de participar en una lucha es tener a las vanguardias presentes e insertas en la clase trabajadora, capaces de reconocer la explotaci\u00f3n, de contarles a los trabajadores sobre ella, de desarrollar una lucha y dirigirla (el fusible en un detonador inserto en el explosivo).<\/p>\n<p>Pero todo esto ahora no basta, porque las luchas se desarrollan por centenas de miles cada d\u00eda, en todo el mundo. El punto crucial sigue siendo el objetivo final de estas luchas, las direcciones que siguen y cu\u00e1nto estas est\u00e1n coordinadas entre s\u00ed.<\/p>\n<p>Es hora de abordar la cuesti\u00f3n m\u00e1s importante: el paso necesario de vanguardias obreras a militantes revolucionarios.<\/p>\n<p><strong>Partido, programa, m\u00e9todo, militancia: elementos fundamentales en la intervenci\u00f3n de los revolucionarios en los sindicatos<\/strong><\/p>\n<p>Como vimos, el papel de la vanguardia de lucha es fundamental para el desarrollo del conflicto de clase; un cuadro obrero capaz est\u00e1 en condiciones de conquistar la confianza de los trabajadores, pero esta confianza a menudo tambi\u00e9n se otorga a direcciones reformistas prontas para traicionarlos, llevando las luchas hacia el fracaso y el compromiso de clase con la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>Las grandes burocracias sindicales concertadoras, instrumento de la izquierda reformista y burguesa, ven el centro de sus acciones sindicales en las tratativas con los patrones, en las relaciones dar\/tomar entre las partes, pero como hemos subrayado, a menudo en el capitalismo, la concertaci\u00f3n es subordinaci\u00f3n al capital: no existen intereses comunes sobre los cuales converger, por eso no es posible concertar con los patrones, porque ellos en las negociaciones perseguir\u00e1n sus intereses y corromper\u00e1n a las burocracias reformistas para hac\u00e9rselos digerir a los trabajadores; de ah\u00ed el deber de los revolucionarios de intervenir en los sindicatos y en los movimientos y contraponerse siempre, sin excusas ni disculpas, a las direcciones reformistas, porque estas tratar\u00e1n siempre de reformar el capitalismo sin derrocarlo, y lo har\u00e1n con el solo y \u00fanico motivo de conseguir de la burgues\u00eda y sus gobiernos el \u00f3leo para lubricar los engranajes de sus burocracias. Para hacer esto, no solo no buscan la revoluci\u00f3n, siguiendo otros caminos, sino que deben hacer lo posible para que esta no suceda: mientras nosotros estamos por la democracia obrera y la participaci\u00f3n de los trabajadores, por la conquista de salarios dignos y derechos democr\u00e1ticos, ellos est\u00e1n por el poder en blanco sellado por votos de mentira sobre compromisos a la baja; mientras estamos a favor de la solidaridad de clase y el frente \u00fanico para unir las luchas, ellas est\u00e1n a favor de la separaci\u00f3n de disputas circunscritas en compartimentos estancos; mientras nosotros estamos por organizar a los militantes para lograr una influencia de masas y por el protagonismo del proletariado y ellos est\u00e1n por el sectarismo y la autorreferencia de las burocracias; mientras estamos a favor de un partido de vanguardia internacional, para ellos el internacionalismo es, a lo sumo, una confrontaci\u00f3n entre bur\u00f3cratas provenientes de diferentes Estados. Mientras nosotros estamos por el poder de los trabajadores, ellos est\u00e1n por el poder de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>Para decirlo con Trotsky, los sindicatos o son dirigidos por los revolucionarios y se convierten en instrumentos para la revoluci\u00f3n, o son dirigidos por los reformistas y devienen instrumentos de la burgues\u00eda al interior del proletariado.<\/p>\n<p>Y es sobre la base de este amplio pre\u00e1mbulo que llegamos a la necesidad de construir el \u00fanico instrumento capaz de liberar a la humanidad de un sistema criminal que est\u00e1 destruyendo el planeta y matando de hambre a miles de millones de personas: un partido que tenga un programa, lo actualice prob\u00e1ndolo en la lucha de clases y lo aplique a trav\u00e9s de un m\u00e9todo que evite la dispersi\u00f3n.<\/p>\n<p>La primera consideraci\u00f3n a hacer, la m\u00e1s importante y que est\u00e1 por encima de todo, es que el capitalismo es un sistema mundial y centralizado, y que la burgues\u00eda, como clase dominante, dispone de gobiernos, tribunales, ej\u00e9rcitos y parlamentos. Solo si conseguimos comprender bien las dimensiones, la estructura organizativa y la potencialidad del ataque del enemigo que est\u00e1 del otro lado de la l\u00ednea de clase, podremos comprender cu\u00e1l instrumento ser\u00e1 necesario para derrocarlo y tomar el poder: la revoluci\u00f3n no se hace con comit\u00e9s de buenas intenciones, la revoluci\u00f3n se hace contraponiendo al poder de la clase dominante un poder estrictamente centralizado e internacional: el partido.<\/p>\n<p>Y es sobre este partido que quiero evidenciar algunos aspectos centrales y proponer algunas reflexiones.<\/p>\n<p>En primer lugar quiero escribir con tinta indeleble esto que creo sea una gran verdad: un revolucionario es tal solo al interior del partido, porque revolucionario es el partido y una persona puede serlo en el sentido completo del t\u00e9rmino solo como militante comprometido en la construcci\u00f3n del mismo, pues para ser revolucionario no basta la conciencia te\u00f3rica ni la sola identificaci\u00f3n con la lucha de clases. Para nosotros, teor\u00eda y praxis se autoalimentan rec\u00edprocamente en una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica, en el \u00e1mbito de una elaboraci\u00f3n program\u00e1tica internacional; y todo esto es posible solo al interior del partido. Para ser revolucionario no es suficiente querer hacer la revoluci\u00f3n: es necesario trabajar cotidianamente en la construcci\u00f3n de la herramienta que puede guiarla a la victoria.<\/p>\n<p>En segundo lugar, est\u00e1 la cuesti\u00f3n de la internacional, que no es vista como un sujeto vinculado al partido, un recurso del cual el partido dispone y al cual el partido adhiere para coordinarse con otros partidos del mundo. Para nosotros, la internacional es el partido y los partidos nacionales son sus secciones. Separar partido e internacional es como poner una coma entre el nombre y el apellido, es decir, entre dos elementos de un mismo sujeto.<\/p>\n<p>La tercera cuesti\u00f3n se refiere al programa, que para nosotros es un programa de transici\u00f3n del capitalismo al socialismo, que acompa\u00f1a a los trabajadores en sus luchas por las reivindicaciones salariales y por los derechos democr\u00e1ticos y los gu\u00eda hacia una sociedad libre de la ganancia, porque solo cuando los trabajadores tomen el poder, expropiando los medios de producci\u00f3n a la burgues\u00eda, sustituyendo el Estado burgu\u00e9s por el Estado obrero, sus luchas podr\u00e1n alcanzar una victoria completa y definitiva.<\/p>\n<p>El cuarto aspecto es el m\u00e9todo: los revolucionarios intervienen en los sindicatos y en los movimientos respetando la democracia obrera, \u00fanica verdadera arma contra las burocracias reformistas. Si por una parte es constante nuestro empe\u00f1o en encontrar c\u00f3mo orientar a los trabajadores en el conflicto social para pasar de la lucha sindical a la pol\u00edtica, por otra parte es tambi\u00e9n taxativa la pr\u00e1ctica de la educaci\u00f3n en la participaci\u00f3n activa y el respeto a las decisiones tomadas en asambleas, hecho, este \u00faltimo, que no puede y no debe estar subordinado a nuestro trabajo de orientaci\u00f3n pol\u00edtica. Porque para nosotros es de extrema importancia conquistar la confianza de los trabajadores, hacerles ver que respetamos siempre las decisiones tomadas en las asambleas. Los comunistas no deben nunca esconderse y nunca deben renunciar a explicarle a la clase sus posiciones, al mismo tiempo, no deben buscar atajos para lograr sus objetivos program\u00e1ticos. La incompatibilidad de los intereses de clase se traducir\u00e1 en las explosiones de otros conflictos, trayendo nuevamente a los trabajadores hacia nosotros; as\u00ed tambi\u00e9n las traiciones de las direcciones reformistas nos traer\u00e1 de vuelta a los trabajadores decepcionados y en busca de una referencia. En ese punto, la \u00fanica diferencia la har\u00e1 el comportamiento que hayamos tenido en el curso de las luchas, nuestra transparencia y el respeto a las decisiones, tambi\u00e9n aquellas no particularmente avanzadas, que habremos tenido en los enfrentamientos de la clase.<\/p>\n<p>A diferencia de nuestra intervenci\u00f3n hacia afuera, en lo que respecta al funcionamiento interno utilizamos el m\u00e9todo del centralismo democr\u00e1tico. Sobre estas cuestiones no faltan cr\u00edticas, que para simplificar podemos dividir en dos categor\u00edas: las cr\u00edticas que vienen de los anarquistas, que mal soportan el centralismo; y las cr\u00edticas que vienen del reformismo y del estalinismo, que mal soportan la democracia.<\/p>\n<p>Los anarquistas est\u00e1n contra el partido, por lo tanto no aceptan ninguna subordinaci\u00f3n del individuo a la organizaci\u00f3n. La resultante es la p\u00e9rdida de la eficacia en las acciones discutidas y en las actuaciones de la l\u00ednea program\u00e1tica: liberen todo, ning\u00fan poder; pero cuando se trata de actuar, no solo ninguno est\u00e1 vinculado a la acci\u00f3n como ninguno puede continuar andando en la direcci\u00f3n que cree, tampoco si esta es distinta de aquella de la mayor\u00eda.<\/p>\n<p>Reformistas y estalinistas deben tener el control de los aparatos burocr\u00e1ticos que dirigen y una real democracia al interior de sus organizaciones no juega a su favor; y este mecanismo se extiende fisiol\u00f3gicamente a su intervenci\u00f3n entre los trabajadores, porque la \u00fanica moneda de cambio que pueden ofrecer a la burgues\u00eda es el control de la clase trabajadora. Por este motivo, los partidos reformistas y las burocracias sindicales confederales, le contraponen a la democracia obrera el modelo de democracia burguesa, donde el voto no es decisi\u00f3n colectiva sino la ratificaci\u00f3n acr\u00edtica y no la critica a las decisiones tomadas por las direcciones, y la participaci\u00f3n da paso a la delegaci\u00f3n en blanco. Los comunistas revolucionarios promueven y aplican la democracia obrera entre los trabajadores y el centralismo democr\u00e1tico en el partido.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo del centralismo democr\u00e1tico es la perfecta conjunci\u00f3n entre democracia para decidir y capacidad operativa para actuar las decisiones tomadas, porque una decisi\u00f3n tomada y no actuada es tan antidemocr\u00e1tica como una decisi\u00f3n impuesta.<\/p>\n<p>Para explicar este m\u00e9todo de funcionamiento que regula la din\u00e1mica del partido de tipo bolchevique, podemos decir que el centralismo democr\u00e1tico se articula en tres fases: 1) discusi\u00f3n y confrontaci\u00f3n libre en los momentos que preceden a una votaci\u00f3n; 2) alineamiento de todo el partido a las decisiones tomadas por la mayor\u00eda; 3) balance sobre las decisiones tomadas y actuadas.<\/p>\n<p>La quinta y \u00faltima cuesti\u00f3n, la m\u00e1s importante porque es omnicomprensiva es la militancia. Esta palabra deriva de \u00abmilitar\u00bb, un t\u00e9rmino que puede parecer poco como sustantivo, remitiendo a soldados del ej\u00e9rcito burgu\u00e9s (los militares del Arma\u2026), parece seguramente m\u00e1s como adjetivo, dando la idea de buen funcionamiento y de normas r\u00edgidas (una organizaci\u00f3n militar\u2026); pero es con certeza preferible a las otras acepciones como verbo (militar en un partido\u2026) porque los que militamos no entendemos el activismo pol\u00edtico como voluntario para el tiempo libre. La militancia es el \u00fanico modo que tiene un trabajador de dar sustancia a la lucha de clases, coherencia entre la teor\u00eda y la praxis, y perspectiva program\u00e1tica orientada hacia el socialismo. Cada militante hace m\u00e1s de s\u00ed mismo, abandonando su estado de sujeto individual, coordinado en alguna organizaci\u00f3n, para convertirse en un \u00f3rgano del partido que construye.<\/p>\n<p>De los tres criterios leninistas de partido bolchevique (programa, militancia y autofinanciamiento), que es el \u00fanico partido en la historia que ha conseguido terminar victoriosamente una revoluci\u00f3n socialista, la militancia es el \u00fanico, como dec\u00edamos, omnicomprensivo, vale decir, que no puede subsistir sin los otros dos criterios, porque los comprende, los engloba en s\u00ed. De hecho, son posibles los casos de autofinanciaci\u00f3n sin militancia, este es el caso de las organizaciones filantr\u00f3picas o, m\u00e1s generalmente, de las membres\u00edas pasivas que caracterizan a los partidos de masas, que a menudo son contribuciones pagadas para lavar la conciencia; igualmente posible es el intercambio program\u00e1tico como un fin en s\u00ed mismo, sin obligaci\u00f3n, tambi\u00e9n peculiar de los partidos reformistas y centristas; pero no hay militancia sin el intercambio program\u00e1tico y el autofinanciamiento: nadie milita en una organizaci\u00f3n si no comparte sus objetivos y tareas, y ning\u00fan militante se abstiene de autofinanciar su propia organizaci\u00f3n. Ser\u00eda simplemente una contradicci\u00f3n en los t\u00e9rminos.<\/p>\n<p>Este es el partido que tratamos de construir: no una organizaci\u00f3n de masas, sino una organizaci\u00f3n que ejerza influencia sobre las masas a trav\u00e9s de sus cuadros y dirigentes revolucionarios, que pueden permanecer tales, evitando la disoluci\u00f3n en las \u00e1reas m\u00e1s atrasadas de la clase, solo dentro de un partido que tiene una delimitaci\u00f3n program\u00e1tica y organizativa. Estamos por la unidad de acci\u00f3n contra el enemigo de clase, no por la unidad de los partidos con diferentes programas.<\/p>\n<p><strong>Cada pieza es fundamental y necesaria<\/strong><\/p>\n<p>He pensado mucho qu\u00e9 tema tratar en las conclusiones de este art\u00edculo, el final es siempre la parte m\u00e1s importante, quiz\u00e1s porque est\u00e1 m\u00e1s sujeta a permanecer en la cabeza del lector, o porque de alguna manera narra los aspectos m\u00e1s importantes, saca las conclusiones de un trayecto.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de explicar por qu\u00e9 una vanguardia de la lucha no debe desmoralizarse frente al atraso de la clase, qui\u00e9n y qu\u00e9 se esconde detr\u00e1s del idealismo y qu\u00e9 respuesta da el materialismo hist\u00f3rico y dial\u00e9ctico, qu\u00e9 papel y qu\u00e9 t\u00e1cticas debe tener la vanguardia en la direcci\u00f3n de una lucha para que esta se desarrolle de manera efectiva, por qu\u00e9 se necesita un partido de cuadros obreros con influencia de masas, cu\u00e1les son los requisitos del partido al que sirve, qu\u00e9 m\u00e9todo debe regular su din\u00e1mica interna, qu\u00e9 m\u00e9todo debemos adoptar en nuestra intervenci\u00f3n en los sindicatos y movimientos, con qu\u00e9 programa recorremos el camino hacia el socialismo, creo que es importante enfrentar una cuesti\u00f3n que, seg\u00fan mi experiencia como obrero que durante a\u00f1os practica la lucha de clases, emerge con constancia y prevalencia entre los trabajadores, incluso entre los m\u00e1s avanzados: la distancia de la revoluci\u00f3n. Porque la revoluci\u00f3n se percibe como algo que suceder\u00e1 en un futuro indefinido. Esta percepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n socialista, adem\u00e1s de desalentar a la mayor\u00eda para seguirla asiduamente, es a su vez resultado de una concepci\u00f3n profundamente err\u00f3nea y enga\u00f1osa.<\/p>\n<p>No explicar\u00e9 aqu\u00ed c\u00f3mo incluso aquellos que hicieron la revoluci\u00f3n no la presagiaron hasta justo antes de su inminencia, ni podr\u00e9 analizar la din\u00e1mica virtuosa del contagio y la expansi\u00f3n de la lucha de clases (basta con mirar las plazas de Sudam\u00e9rica, Francia y Catalu\u00f1a): hay quienes en nuestra prensa lo hacen a diario y directamente desde los teatros revolucionarios o prerrevolucionarios.<\/p>\n<p>Lo que creo que es importante en este ensayo sobre nuestra internacional dirigida a la vanguardia obrera en lucha, es demoler la visi\u00f3n de la revoluci\u00f3n solo como un evento preciso que puede circunscribirse temporalmente. La revoluci\u00f3n es un proceso hist\u00f3rico que pasa por la toma del poder. Pero, \u00bfes suficiente la revoluci\u00f3n en un Estado? Entonces, \u00bfen cu\u00e1ntos y en qu\u00e9 Estados tendremos que tomar el poder para poder decir que hemos hecho una revoluci\u00f3n? Y una vez en el poder, \u00bfhemos terminado? Despu\u00e9s de una revoluci\u00f3n pol\u00edtica, \u00bfno ser\u00e1 necesaria una econ\u00f3mica que expropie los medios de producci\u00f3n de la burgues\u00eda? Despu\u00e9s de una revoluci\u00f3n econ\u00f3mica, \u00bfno ser\u00e1 una revoluci\u00f3n social que habituar\u00e1 a la humanidad a liberarse de la cultura capitalista? \u00bfTendr\u00e1n que ser eternos los Estados obreros o deber\u00e1n extinguirse con la extinci\u00f3n de las clases hasta que cada uno d\u00e9 de acuerdo con sus posibilidades y tenga de acuerdo con sus necesidades?<\/p>\n<p>Todas estas son preguntas que para nosotros los comunistas tienen una respuesta, pero son preguntas que juntas forman la mejor explicaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n: un proceso din\u00e1mico y dial\u00e9ctico en el que la toma del poder es una etapa fundamental e ineludible, no un evento est\u00e1tico y circunscrito que viene con la alineaci\u00f3n de los planetas. Un proceso este, hecho de objetivos que a su vez son puntos de partida.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n parte de las luchas de hoy y es posible en todas partes, no es exclusiva de una futura era de h\u00e9roes. C\u00f3mo ser\u00e1 el mundo en el socialismo, qu\u00e9 problemas tendremos que enfrentar, qu\u00e9 otras herramientas tendremos para equiparnos, no podemos saberlo. Pero sabemos muy bien c\u00f3mo es el sistema econ\u00f3mico capitalista, donde una minor\u00eda de ultra multimillonarios est\u00e1 empujando a toda la humanidad a un precipicio y devastando todo el planeta. Miles de millones de personas luchan por sobrevivir engordando las ganancias de una clase dominante.<\/p>\n<p>Podemos comenzar a construir la revoluci\u00f3n de inmediato, tenemos que elegir si lo hacemos o no: no se puede ganar un campeonato solo con el juego final; \u00a1ning\u00fan juego se gana solo con los que marcan el gol! Cada pieza es una pieza necesaria y fundamental para completar el mosaico.<\/p>\n<p>La tarea de los comunistas revolucionarios es llevar la lucha de clases hacia la revoluci\u00f3n: cada lucha, cada simple lucha, si es dirigida por el partido revolucionario internacional, deja de ser un fin en s\u00ed mismo y se convierte en una pieza de revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta es la invitaci\u00f3n que hacemos a todas las vanguardias de lucha en todos los pa\u00edses: venga a conocer la Liga Internacional de los Trabajadores &#8211; Cuarta Internacional.<\/p>\n<p>\u00danase a la LIT-CI adhiriendo a sus secciones nacionales, ay\u00fadenos a construir el partido revolucionario que sirve; porque, citando a Le\u00f3n Trotsky, quien fue uno de los principales dirigentes fundadores de la Cuarta Internacional: \u00abToda revoluci\u00f3n es imposible&#8230; hasta que se torna inevitable\u00bb.<\/p>\n<p>(*) Un agradecimiento especial a los camaradas Salvatore De Lorenzo y Francesco Ricci por su valiosa y necesaria ayuda, sin la cual no hubiera podido ofrecer a los lectores la calidad y la correcci\u00f3n te\u00f3rica que merecen.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] Hegel, <em>Lecciones sobre la filosof\u00eda de la historia<\/em>.<\/p>\n<p>[2] Para Hegel la sociedad no estaba dividida en clases, el descubrimiento de las clases ser\u00e1 posterior y se atribuir\u00e1, como dir\u00e1 Marx, a los intelectuales burgueses que se formaron durante la Revoluci\u00f3n Francesa.<\/p>\n<p>[3] Desde 1993 ha sido abolida la llamada escala m\u00f3vil, un instrumento de defensa de los salarios de la erosi\u00f3n de la inflaci\u00f3n y de protecci\u00f3n del poder adquisitivo.<\/p>\n<p>[4] Tomado de \u201cPara la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica\u201d.<\/p>\n<p>[5] Tomado de <em>El Capital<\/em>, libro I.<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado en el sitio del Partido de Alternativa Comunista (PdAC), secci\u00f3n de la LIT-CI, original en italiano, disponible en: <a href=\"https:\/\/www.partitodialternativacomunista.org\/articoli\/sindacato\/dalla-lotta-al-partito-delle-lotte-e-del-socialismo-il-passaggio-fondamentale\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.partitodialternativacomunista.org\/articoli\/sindacato\/dalla-lotta-al-partito-delle-lotte-e-del-socialismo-il-passaggio-fondamentale<\/a><\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEs en la f\u00e1brica que los obreros adquieren conciencia y aprenden un sano odio de clase\u00bb. 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