{"id":58303,"date":"2020-01-22T14:26:57","date_gmt":"2020-01-22T17:26:57","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=58303"},"modified":"2024-11-03T13:31:22","modified_gmt":"2024-11-03T13:31:22","slug":"italia-las-sardinas-y-la-huelga-general-que-no-esta-alli","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/italia-las-sardinas-y-la-huelga-general-que-no-esta-alli\/","title":{"rendered":"Italia | las sardinas y la huelga general (que no est\u00e1 all\u00ed)"},"content":{"rendered":"<p><em>El hecho de que, en las \u00faltimas semanas, las plazas de todas las principales ciudades italianas se llenen de miles de manifestantes por el llamado de las \u201csardinas\u201d (enorme la manifestaci\u00f3n del 14 de diciembre en Roma: la Plaza San Giovanni no se llenaba as\u00ed desde hac\u00eda muchos a\u00f1os) ha abierto un debate tambi\u00e9n en la izquierda. A muchos activistas no les gusta, les parece poco \u201ccombativo\u201d este movimiento: se han preguntado sobre la oportunidad de, al menos, participar en lo consideran heterodireccionado por el Partido Democr\u00e1tico [hoy, un partido totalmente burgu\u00e9s, que viene de una \u201cevoluci\u00f3n\u201d del viejo partido comunista estalinista]. Pero es un hecho que decenas, si no cientos de miles de personas, sobre todo j\u00f3venes, est\u00e1n tomando las plazas por una causa justa, esto es, contra el populismo xen\u00f3fobo y reaccionario (bien representado por Matteo Salvini, principal objetivo pol\u00e9mico de aquellas plazas) y seguramente no se ir\u00e1n a casa por orden del PD. Para entender como lidiar con este nuevo fen\u00f3meno, es necesario partir del contexto en el cual se est\u00e1 desarrollando y de un an\u00e1lisis de su composici\u00f3n.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Fabiana Stefanoni<\/p>\n<p><strong>El marco internacional<\/strong><\/p>\n<p>Ser\u00eda un error analizar el movimiento de las sardinas limit\u00e1ndose al contexto pol\u00edtico italiano, como hacen casi todos los periodistas (que tanto espacio est\u00e1n dando a este movimiento en las transmisiones televisivas y en la prensa). Igualmente equivocado es verlo como una nueva propuesta del M5S [Movimiento 5 Estrellas, el partido de Grillo] de los or\u00edgenes: las sardinas nadan en un mar totalmente diferente, porque, mientras tanto, el mundo ha cambiado y est\u00e1 en rebeli\u00f3n. Las televisiones de todo el mundo se ven obligadas a transmitir im\u00e1genes de las plazas llenas de gente: por \u00faltimo, en Francia, un mill\u00f3n y medio de huelguistas, junto a miles de estudiantes, han invadido las ciudades de todo el pa\u00eds (y la huelga est\u00e1 ahora en curso en muchos sectores). La lista de los pa\u00edses donde se desarrollan movimientos de masas es muy extensa (y se agranda d\u00eda a d\u00eda): Chile, Uruguay, Honduras, Panam\u00e1, Hait\u00ed, Hong Kong, L\u00edbano, Iraq, Ir\u00e1n, Catalu\u00f1a, Francia. Mientras lee este art\u00edculo, probablemente, la lista ya est\u00e9 desactualizada.<\/p>\n<p>El hecho de que est\u00e9 ocurriendo esta ola revolucionaria \u2013a despecho de los pesimistas (a menudo oportunistas) te\u00f3ricos de la \u00abola reaccionaria\u00bb\u2013 tiene una raz\u00f3n material. El capitalismo, como solo el an\u00e1lisis marxista previ\u00f3 correctamente, no muestra se\u00f1ales de cerrar la crisis iniciada en 2007. Para preservar las multimillonarias ganancias de los grandes industriales y de los banqueros y llenar sus bolsillos con dinero p\u00fablico, los gobiernos burgueses han aplicado en todo el mundo pol\u00edticas de <em>austeridad<\/em> que empeoraron a\u00fan m\u00e1s las condiciones de vida de las masas pobres, las cuales, en consecuencia, protestan.<\/p>\n<p>Los primeros en rebelarse fueron, como era de esperarse, los proletariados de los pa\u00edses coloniales o semicoloniales, del Asia al \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina. En estas regiones, el FMI (Fondo Monetario Internacional) ha impuesto medidas draconianas a los pueblos ya agotados: fue suficiente una chispa para prender los incendios que hoy atraviesan, por ejemplo, Am\u00e9rica Central y del Sur (Chile a la cabeza). En Europa, las cosas no son muy diferentes: si algunos pa\u00edses imperialistas \u2013como Alemania y Francia\u2013 pod\u00edan mostrar econom\u00edas m\u00e1s s\u00f3lidas, los \u00faltimos datos de los economistas demuestran que incluso ellos est\u00e1n en riesgo de recesi\u00f3n (como Italia). Los capitalistas europeos, a manos de la Troika (FMI, Banco Central Europeo, Comisi\u00f3n Europa) no retroceder\u00e1n: succionar\u00e1n toda la sangre que puedan de las extremidades ya atormentadas de millones de pobres.<\/p>\n<p>Existe, de hecho, un dato: las nuevas generaciones, tambi\u00e9n en Europa, est\u00e1n destinadas a la desocupaci\u00f3n, al trabajo precario y mal pago. Por eso, muy probablemente la ola de luchas no se restringir\u00e1 a Francia, y se arrastrar\u00e1 a los otros pa\u00edses europeos: si el pueblo tiene hambre y, sobre todo, tiene poco que perder, desde que el mundo es mundo se rebela.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY en Italia?<\/strong><\/p>\n<p>Italia no es un isla. Sobre todo, no es una isla feliz. Las condiciones del proletariado son incluso peores que las de otros pa\u00edses europeos: la deuda p\u00fablica es la m\u00e1s alta despu\u00e9s de Grecia, la desocupaci\u00f3n alcanza (sobre todo en el Sur) porcentajes inauditos, la producci\u00f3n desde 2007 ha ca\u00eddo un 22%, el poder adquisitivo de los salarios est\u00e1 en el m\u00ednimo hist\u00f3rico. El descontento de la clase trabajadora crece, pero no ha encontrado, por ahora, una salida en la lucha. Y tampoco esto es casual: tiene una raz\u00f3n material.<\/p>\n<p>En Italia, las direcciones pol\u00edticas y sindicales hegem\u00f3nicas del movimiento obrero han actuado como un freno. Hace a\u00f1os que las principales burocracias sindicales (Cgil, Cisl y Uil) no llaman a la huelga general (la \u00faltima fue llamada solo por la Cgil en 2014 contra la <em>Jobs Act<\/em> [Ley de Empleo]). Es emblem\u00e1tico el caso de la renovaci\u00f3n contractual de los principales sectores obreros (metal\u00fargicos <em>en primer lugar<\/em>), que se est\u00e0 llevando a cabo sin siquiera un d\u00eda de huelga (\u00a1en los a\u00f1os \u201970 cuando se abr\u00eda la temporada de las renovaciones contractuales \u00a1la tierra temblaba bajo los pies de los patrones!). Igualmente emblem\u00e1tico es que uno de los principales defensores del Presupuesto Conte-bis sea el ex metal\u00fargico Landini, ahora a la cabeza de la mayor Confederaci\u00f3n sindical (ver la entrevista dada a <em>Reppublica<\/em>, el 9\/12\/2019, donde el dirigente de la Cgil propone \u00abuna nueva alianza del gobierno y las empresas\u00bb \u00a1para salir juntos de la crisis!) Es parte de esta pol\u00edtica de concertaci\u00f3n el hecho de que en estos d\u00edas, mientras en la Ilva resuena el tic-tac de una bomba de tiempo (4.700 resonancias en el mejor de los casos) y mientras est\u00e1n en riesgo otras decenas de miles de puestos de trabajo (desde la Whirlpool a Alitalia, desde la Auchan a la Unicredit y la Banca Popular de Bari), las tres principales confederaciones sindicales se limitan a organizar cualquier inocua \u201csentada\u201d en Roma\u2026<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, por fuera de estos grandes aparatos, el cuadro no es rosa. Las direcciones de los sindicatos alternativos y aut\u00f3nomos han tomado \u2013y contin\u00faan haci\u00e9ndolo\u2013 decisiones perjudiciales para la lucha de la clases, neg\u00e1ndose obstinadamente a llevar a cabo acciones de huelga y movilizaciones conjuntas. Mientras celebran la huelga general en Francia, en la pr\u00e1ctica operan en direcci\u00f3n exactamente opuesta: la huelga general en Francia vio participar a un tiempo a los sindicatos alternativos (como Solidaires) con los tradicionales y burocr\u00e1ticos (como la CGT); los principales dirigentes de nuestros sindicatos de base se niegan incluso a organizar una huelga conjunta entre ellos, y rompen las huelgas y las luchas toda vez que les es posible.<\/p>\n<p>Sabemos, por experiencia, que si los trabajadores se movilizan, si salen a la huelga numerosos y unidos, su conciencia cambia r\u00e1pidamente: tienen confianza en s\u00ed mismos, en su capacidad de conseguir resultados con la lucha, y esto no puede sino reforzar su combatividad y obstaculizar la acci\u00f3n de \u201cbombeo\u201d de las burocracias y de las direcciones traicioneras.<\/p>\n<p>Sin embargo, si por ahora la clase obrera en Italia est\u00e1 desanimada, si no cree en su extraordinaria fuerza (esa que toma forma en la lucha), si vota a Salvini o a Meloni [representantes de extrema derecha] \u00abpara protestar\u00bb (seg\u00fan el Censo, 62% de los obreros espera por un hombre fuerte en el poder), la culpa no es suya. La culpa es de quienes, afirmando defender los intereses de la clase obrera, ayer como hoy, sistem\u00e1ticamente han traicionado, firmando acuerdos ventajosos solo para los patrones (las burocracias sindicales) o sosteniendo a gobiernos a sueldo de la Confindustria (los partidos de la izquierda pol\u00edtica: Refundaci\u00f3n Comunista ayer, Izquierda Italiana, hoy). La culpa es de quienes, frente a los despidos en masa y la restricci\u00f3n de los derechos en los lugares de trabajo, hacen de todo para evitar acciones de huelga amplias e incisivas. Como sucede en la vida, que, despu\u00e9s de traumas dolorosos, algunas personas pierden el sentido de la realidad y se abandonan al delirio, algo similar puede ocurrir en las din\u00e1micas colectivas. El voto de los obreros a partidos de extrema derecha como la Liga de Salvini o a Fratelli [Hermanos] de Italia (ex facistas) \u2013partidos que no dejan de referirse, si es necesario incluso a la experiencia del fascismo, es decir, al peor enemigo del movimiento obrero\u2013 tiene, de hecho, alguna cosa de delirante. Pero quienes han escrito el gui\u00f3n de este drama no son los obreros sino las burocracias. Las preguntas de Landini, que en los peri\u00f3dicos tratan de explicar por qu\u00e9 los obreros conf\u00edan en el \u00abhombre fuerte\u00bb, recuerdan un poco las quejas de un marido que se pregunta por qu\u00e9 su esposa lo ha dejado despu\u00e9s que \u00e9l la ha traicionado y maltratado por a\u00f1os. Parafraseando la canci\u00f3n de las feministas chilenas que est\u00e1 atravesando las calles de todo el mundo, \u00a1el responsable de esta situaci\u00f3n <em>eres t\u00fa<\/em>, querido Landini!<\/p>\n<p><strong>Sardinas <em>y similares<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 tienen que ver las sardinas con el problema de las huelgas? Hay una conexi\u00f3n. Si las direcciones del movimiento obrero est\u00e1n demasiado ocupadas apoyando al gobierno (Cgil, Cisl y Uil) o librando una guerra entre ellos (sindicatos aut\u00f3nomos), es muy dif\u00edcil que gracias a su acci\u00f3n las plazas se llenen de obreros y trabajadores, con sus s\u00edmbolos y sus banderas (como sucede en estos d\u00edas en Francia). A\u00fan as\u00ed, las contradicciones de este sistema econ\u00f3mico en descomposici\u00f3n no pueden calmarse, si el an\u00e1lisis que hicimos hace un tiempo es correcto. Aqu\u00ed, entonces, la movilizaci\u00f3n de las masas est\u00e1 encontrando, en Italia, canales de expresi\u00f3n que no son, en principio, los tradicionales del movimiento obrero. Se movilizan los estudiantes (futuros desempleados) de Friday For Future (piensen en las manifestaciones oce\u00e1nicas del pasado 27 de setiembre); se movilizan en masa las mujeres contra el machismo (recuerden la gran manifestaci\u00f3n del 23 de noviembre en Roma); decenas de miles de personas salen a las calles a la llamada de las Sardinas, asustadas por la posibilidad de que el futuro les reserve un gobierno reaccionario y xen\u00f3fobo de extrema derecha.<\/p>\n<p>Que el movimiento de las Sardinas es contradictorio es un hecho: el PD (es decir, un partido burgu\u00e9s que tambi\u00e9n est\u00e1 en el gobierno) lo sostiene, directa o indirectamente, a los fines de las campa\u00f1as electorales para las regionales; las transmisiones televisivas ofrecen enormes espacios a un l\u00edder casual como Mattia Sartori (que con seguridad no asusta a banqueros e industriales); los promotores vetan los s\u00edmbolos y las banderas del partido, pero luego participan en las asambleas del PD y estrechan la mano con Bonaccini; se separan con desd\u00e9n de las banderas rojas y de las acciones de los centros sociales [grupos aut\u00f3nomos y anarquistas], pero se complacen con los cumplidos de Mario Monti y Romano Prodi\u2026<\/p>\n<p>Reconocer estos aspectos no borra un hecho indudable: en esas plazas hay muchos, much\u00edsimos j\u00f3venes (y tambi\u00e9n no tan j\u00f3venes) que est\u00e1n cansados de ser pasivamente sometidos a la propaganda chovinista y xenof\u00f3bica; y una parte de ellos no tiene ninguna intenci\u00f3n de votar al PD. En general \u2013y esto vale tambi\u00e9n para el movimiento de mujeres y de estudiantes\u2013 si estos movimientos, intr\u00ednsecamente policlasistas, no se unen al movimiento obrero, los partidos burgueses tendr\u00e1n un juego f\u00e1cil al intentar instrumentarlos y someterlos a sus intereses. Solo si la clase obrera entra en campo y sabe asumir, con su programa, tambi\u00e9n las reivindicaciones de las mujeres contra el machismo, las de las sardinas contra el populismo y xenofobia, las de los j\u00f3venes estudiantes en defensa del medio ambiente, podr\u00e1n crearse las condiciones para una movilizaci\u00f3n m\u00e1s avanzada.<\/p>\n<p>Ah\u00ed es donde est\u00e1 la conexi\u00f3n entre las huelgas y las sardinas: debemos construir una direcci\u00f3n diferente del movimiento obrero, capaz de relanzar una amplia e incisiva acci\u00f3n en las f\u00e1bricas y en los lugares de trabajo, para poder construir movimientos m\u00e1s radicales que los que ahora efectivamente existen. Hacer bellas almas, negarse a participar en estas movilizaciones \u00abporque son policlasistas\u00bb o porque son \u00abinstrumentadas por el PD\u00bb no sirve de nada. Probablemente, aquellos que levantan la nariz frente en estos movimientos \u2013o los caracterizan como resultado de un complot del PD con la burgues\u00eda\u2013 son los mismos que no est\u00e1n haciendo nada para superar la pasividad y la fragmentaci\u00f3n de las actuales direcciones del movimiento obrero. Nosotros, en cambio, sabemos d\u00f3nde estar: estamos y estaremos en las plazas con las sardinas, con las mujeres, con los estudiantes del Friday For Future, para explicar por qu\u00e9 la alternativa no es Bonaccini [candidato del PD en las elecciones regionales] ni Greta Thunberg ni el feminismo peque\u00f1oburgu\u00e9s de los salones televisivos. Al mismo tiempo, estamos y estaremos en los sindicatos y en los lugares de trabajo para dar batalla a las direcciones burocr\u00e1ticas que obstaculizan la salida al campo de la clase obrera: tambi\u00e9n por esto apoyamos activamente la construcci\u00f3n del Frente de Lucha No Austerity, una estructura de frente \u00fanico que puede unificar a la clase en una plataforma de lucha, superando su actual fragmentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si la clase obrera sale a las calles, masivamente, junto con los estudiantes, las mujeres y las sardinas, no tenemos dudas: nadie podr\u00e1 arrebatarle sus gloriosas banderas. Sobre todo, se abrir\u00e1 finalmente, tambi\u00e9n en Italia, un nuevo cap\u00edtulo de la lucha de clases.<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado en: <a href=\"https:\/\/www.alternativacomunista.it\/politica\/le-sardine-e-lo-sciopero-generale-che-non-c&#039;%8F\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.alternativacomunista.it\/politica\/le-sardine-e-lo-sciopero-generale-che-non-c\u2019\u00e8<\/a><\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El hecho de que, en las \u00faltimas semanas, las plazas de todas las principales ciudades italianas se llenen de miles de manifestantes por el llamado de las \u201csardinas\u201d (enorme la manifestaci\u00f3n del 14 de diciembre en Roma: la Plaza San Giovanni no se llenaba as\u00ed desde hac\u00eda muchos a\u00f1os) ha abierto un debate tambi\u00e9n en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":58308,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2700,2737],"tags":[8398,14998,5344,5994,14999,14732,14997,8319],"class_list":["post-58303","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-italia","category-movimiento-obrero","tag-burocracias-sindicales","tag-movilizaciones-masivas","tag-movimiento-obrero","tag-partidos-burgueses","tag-policlasismo","tag-rebelion","tag-sardinas-en-italia","tag-unidad-de-accion"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/sardine_sciopero_generale-1.jpg?fit=640%2C426&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/sardine_sciopero_generale-1.jpg?fit=640%2C426&ssl=1","categories_names":["Italia","Movimiento Obrero"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58303","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58303"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58303\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58310,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58303\/revisions\/58310"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/58308"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58303"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58303"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58303"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}