{"id":57554,"date":"2019-11-05T16:16:08","date_gmt":"2019-11-05T19:16:08","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=57554"},"modified":"2024-11-03T13:30:35","modified_gmt":"2024-11-03T13:30:35","slug":"haiti-se-levanta-contra-moise","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/haiti-se-levanta-contra-moise\/","title":{"rendered":"Hait\u00ed se levanta contra Mo\u00efse"},"content":{"rendered":"<p><em>El mundo est\u00e1 en ebullici\u00f3n. A los impresionantes procesos de movilizaci\u00f3n que atraviesan Hong Kong, L\u00edbano, Irak, Argelia, Catalu\u00f1a y otras ciudades, se sum\u00f3 Latinoam\u00e9rica: Puerto Rico, Ecuador, Chile, Honduras, Bolivia.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por Daniel Sugasti<\/p>\n<p>Aunque con mucho menos cobertura medi\u00e1tica, la rebeli\u00f3n popular que sacude Hait\u00ed hace siete semanas merece toda nuestra atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>El pueblo haitiano emprendi\u00f3 un nuevo ciclo de luchas para derrocar al presidente Jovenel Mo\u00efse. En esta ocasi\u00f3n, la gota que colm\u00f3 el vaso fue un grotesco esc\u00e1ndalo de corrupci\u00f3n. Pero el tel\u00f3n de fondo es la crisis econ\u00f3mica, pol\u00edtica y humanitaria que azota al pa\u00eds caribe\u00f1o.<\/p>\n<p>Desde el 15 de setiembre las manifestaciones se suceden casi diariamente. Seg\u00fan la organizaci\u00f3n Batay Ouvriy\u00e9, el n\u00famero parcial de muertos ronda los 250, con centenas de heridos y presos. Carreteras bloqueadas, barricadas callejeras, enfrentamientos con la polic\u00eda, par\u00e1lisis del sistema educativo y del servicio de recolecci\u00f3n de basura, etc., componen el panorama de las principales ciudades.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/51011943_401.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-57556 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/51011943_401.jpg?resize=700%2C394&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"394\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/51011943_401.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/51011943_401.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/51011943_401.jpg?resize=640%2C360&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/51011943_401.jpg?resize=681%2C383&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Las protestas fueron creciendo en n\u00famero y radicalidad. Incorporan obreros del sector textil, artistas, estudiantes, docentes, polic\u00edas, trabajadores de la sanidad, y hasta sectores patronales y de las iglesias. Muchos de estos gremios responden al llamado del Sector Democr\u00e1tico y Popular, una mesa de coordinaci\u00f3n de las luchas. La vasta amplitud social y pol\u00edtica de la movilizaci\u00f3n denota el profundo hartazgo con d\u00e9cadas de saqueo por parte del imperialismo y de sus agentes locales. El espasmo social es simplemente un s\u00edntoma de un Estado fallido y ultrajado de mil maneras.<\/p>\n<p>Destacamos algunos elementos que pensamos contribuyen a entender el contexto inmediato de este proceso. Algunos son conocidos, pero no pueden ser solapados. Hait\u00ed es el pa\u00eds m\u00e1s pobre de las Am\u00e9ricas. Casi 60% de los 11 millones de haitianos sobrevive por debajo de la l\u00ednea de pobreza (establecida en 2,44 d\u00f3lares por d\u00eda) y 24% en la extrema pobreza (1,24 d\u00f3lares por d\u00eda). El salario promedio es de 60 d\u00f3lares por mes. La expectativa de vida al nacer es de 63 a\u00f1os. 41% de la poblaci\u00f3n est\u00e1 desempleada. La inflaci\u00f3n actual es de 18%, principalmente en alimentos y medicinas. Existe adem\u00e1s una crisis cr\u00f3nica en el suministro de energ\u00eda el\u00e9ctrica.<\/p>\n<p>En julio de 2018, Mo\u00efse elimin\u00f3 los subsidios a los combustibles como parte de un paquete de medidas de ajuste acordadas con el FMI a cambio de un cr\u00e9dito de 96 millones de d\u00f3lares. Esto hizo que el precio de la gasolina aumentara 38%, el del di\u00e9sel 48% y el de queroseno 51%. Para tener una idea del impacto de este tarifazo en los bolsillos del pueblo, basta saber que el queroseno y el carb\u00f3n son los combustibles m\u00e1s usados por la poblaci\u00f3n para iluminar sus casas y cocinar.<\/p>\n<p>En enero de 2019, el Tribunal Superior de Cuentas revel\u00f3 un informe en el que acus\u00f3 al presidente Mo\u00efse y otros altos funcionarios de haber malversado no menos de 3.800 millones de d\u00f3lares en pr\u00e9stamos del programa Petrocaribe de Venezuela, que provee petr\u00f3leo y combustibles de manera subsidiada. Una auditor\u00eda revel\u00f3 irregularidades entre 2008 y 2016 que involucran a 15 ex ministros y otros tantos funcionarios activos. Tambi\u00e9n se\u00f1ala a la empresa Agitrans, de propiedad del propio Mo\u00efse, de beneficiarse con contratos p\u00fablicos para construir proyectos bananeros y carreteras que jam\u00e1s se concretaron.<\/p>\n<p>Ante estos esc\u00e1ndalos y una situaci\u00f3n econ\u00f3mica desesperante, la bronca popular estall\u00f3 de manera espont\u00e1nea el 7 de febrero. Durante las primeras jornadas, autos de lujo fueron incendiados y centenares de personas arrojaron piedras a la casa del presidente. El 12 de febrero, un sector de manifestantes incendi\u00f3 un mercado popular, saque\u00f3 varias tiendas y propici\u00f3 la fuga de varios prisioneros de una c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>El primer ministro Jean Henry Ceant fue destituido en marzo y en su reemplazo asumi\u00f3 Jean-Michel Lapin. As\u00ed, el Estado haitiano nombr\u00f3 a su tercer primer ministro en dos a\u00f1os. En junio se dieron otras jornadas de protesta en Puerto Pr\u00edncipe y otras ciudades. Al menos dos personas murieron.<\/p>\n<p><strong>Una nueva fase de la rebeli\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Y as\u00ed se lleg\u00f3 a setiembre, cuando la rebeli\u00f3n adquiri\u00f3 contornos definidos.<\/p>\n<p>La lucha contra la corrupci\u00f3n no es la \u00fanica reivindicaci\u00f3n. Los trabajadores exigen, adem\u00e1s de la ca\u00edda de Mo\u00efse, un aumento del salario m\u00ednimo. Por ejemplo, el SOTA-BO (Sindicato de industrias textiles y de vestimenta, seg\u00fan su sigla en criollo haitiano), ligado a la organizaci\u00f3n Batay Ouvriy\u00e9, junto con otras dos centrales sindicales del mismo ramo, reclaman ajuste de salario, reducci\u00f3n de la jornada de trabajo, mejoramiento de las condiciones de trabajo, adem\u00e1s de transporte, salud y educaci\u00f3n p\u00fablicas. Esto es muy importante, porque implica la irrupci\u00f3n de un sector de la clase obrera en un proceso amplio y con un matiz anticorrupci\u00f3n, con una plataforma propia y cuestionando en los hechos la dominaci\u00f3n imperialista y a sus socios haitianos.<\/p>\n<div class=\"fb-video\" data-allowfullscreen=\"true\" data-href=\"https:\/\/www.facebook.com\/litci.cuartainternacional\/videos\/2345452629026198\/\" style=\"background-color: #fff; display: inline-block;\"><\/div>\n<p>Por su parte, Mo\u00efse dice que no est\u00e1 apegado al poder sino a las reformas (del FMI) que deben ser implementadas. Sin embargo, nunca demostr\u00f3 intenciones de renunciar.\u00a0 Repite que el pa\u00eds necesita de un gobierno de unidad nacional para restablecer la paz y estabilidad.<\/p>\n<p>Lo cierto es que este gobierno naci\u00f3 cuestionado por el gigantesco fraude electoral que posibilit\u00f3 su llegada al poder. Desde 2017, existe un ascenso de masas que enfrenta sus principales medidas. En 2018, un proceso insurreccional, que incluy\u00f3 una fort\u00edsima huelga general, derrot\u00f3 el aumento de los combustibles.<\/p>\n<p>El gobierno entreguista de Mo\u00efse y del r\u00e9gimen semicolonial est\u00e1n en profunda crisis en la Isla. Las movilizaciones se chocan directamente con la dominaci\u00f3n imperialista y contra sus socios menores haitianos.<\/p>\n<p>El ascenso, casi ininterrumpido desde la llegada al poder de Mo\u00efse, tambi\u00e9n demuestra el fracaso de la misi\u00f3n militar de la ONU (Minustah). Ninguna mejora social o humanitaria fue realizada durante los m\u00e1s de 13 a\u00f1os de ocupaci\u00f3n militar extranjera, liderada por tropas brasile\u00f1as. El \u00fanico legado de la Minustah fue la represi\u00f3n, las violaciones, las masacres en los barrios m\u00e1s pobres, la cobertura al fraude que garantiz\u00f3 la asunci\u00f3n al mando de Mo\u00efse. Pero ni la Minustah ni su sucesora, la Minusjusth y la reorganizada polic\u00eda haitiana consiguieron aplastar la rebeli\u00f3n del pueblo.<\/p>\n<p>Este proceso de movilizaciones debe dar pie a una nueva revoluci\u00f3n en Hait\u00ed, que tendr\u00e1 una doble tarea:<\/p>\n<p>1- La tarea democr\u00e1tica de la liberaci\u00f3n nacional del yugo semicolonial del imperialismo, principalmente del estadounidense.<\/p>\n<p>2- Como parte de ese mismo proceso de revoluci\u00f3n permanente, la transformaci\u00f3n del combate por la liberaci\u00f3n nacional, la resoluci\u00f3n del problema de la tierra y otras tareas democr\u00e1ticas pendientes, en una din\u00e1mica de lucha por la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p>No obstante, para ello es de vida o muerte encarar la tarea de construir una direcci\u00f3n revolucionaria. Estamos hablando de un partido revolucionario, con peso en el proletariado industrial, que pueda dirigir el proceso de movilizaci\u00f3n hasta alcanzar la estrategia de la revoluci\u00f3n socialista en Hait\u00ed, la regi\u00f3n y el mundo.<\/p>\n<p>Un partido obrero que defienda una salida socialista para la crisis cr\u00f3nica de la Isla: esto es, que parta de la necesidad de derrocar el gobierno de Mo\u00efse; pase por la defensa de las reivindicaciones m\u00e1s sentidas de las masas trabajadoras, desde el salario hasta el empleo; y llegue a la expropiaci\u00f3n de las grandes empresas extranjeras y nacionales; la ruptura completa con el imperialismo; y la formaci\u00f3n de un gobierno del proletariado y de las masas populares. Solo un programa con este car\u00e1cter puede puede estar a la altura del hero\u00edsmo y la energ\u00eda revolucionaria desplegada hist\u00f3ricamente por el pueblo haitiano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mundo est\u00e1 en ebullici\u00f3n. A los impresionantes procesos de movilizaci\u00f3n que atraviesan Hong Kong, L\u00edbano, Irak, Argelia, Catalu\u00f1a y otras ciudades, se sum\u00f3 Latinoam\u00e9rica: Puerto Rico, Ecuador, Chile, Honduras, Bolivia.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":57555,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2692],"tags":[2829,14846,13104],"class_list":["post-57554","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-haiti","tag-haiti-3","tag-moise","tag-rebelion-haiti"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/haiti-1-1-1024x585.jpg?fit=1024%2C585&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/haiti-1-1-1024x585.jpg?fit=1024%2C585&ssl=1","categories_names":["Haiti"],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57554","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57554"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57554\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57559,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57554\/revisions\/57559"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/57555"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}