{"id":56723,"date":"2019-09-16T08:35:18","date_gmt":"2019-09-16T11:35:18","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=56723"},"modified":"2019-09-16T08:35:18","modified_gmt":"2019-09-16T11:35:18","slug":"la-naturaleza-de-la-segunda-guerra-mundial-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/la-naturaleza-de-la-segunda-guerra-mundial-ii\/","title":{"rendered":"La naturaleza de la Segunda Guerra Mundial [II]"},"content":{"rendered":"<p><em>En la primera parte de este art\u00edculo, analizamos el componente interimperialista de este conflicto b\u00e9lico. Ahora abordaremos la guerra contrarrevolucionaria contra el Estado obrero (entre la Alemania nazi y la URSS).<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por Alejandro Iturbe<\/p>\n<p>La caracterizamos as\u00ed porque, para poder sojuzgar el territorio ruso y apoderarse de sus muchas riquezas naturales (en especial el petr\u00f3leo), el r\u00e9gimen nazi necesitaba destruir la URSS como Estado obrero.<\/p>\n<p>Esta guerra comenz\u00f3 el 22 de junio de 1941, cuando tropas alemanas y de otras naciones europeas del Eje iniciaron la invasi\u00f3n al territorio sovi\u00e9tico (la Operaci\u00f3n Barbarroja). Hitler romp\u00eda el pacto nazi-estalinista de no agresi\u00f3n firmado en agosto de 1939, al que luego nos referiremos con mayor profundidad.<\/p>\n<p>El objetivo de los nazis estuvo muy cerca de cumplirse, ayudado por las pol\u00edticas que el estalinismo hab\u00eda aplicado a nivel nacional e internacional en los a\u00f1os anteriores. Pero ah\u00ed intervino el hero\u00edsmo de las masas y de los soldados que evitaron la cat\u00e1strofe, y los nazis fueron derrotados en la hist\u00f3rica Batalla de Stalingrado, que cambi\u00f3 el curso de la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p><strong>Las pol\u00edticas del estalinismo llevaban al desastre<\/strong><\/p>\n<p>Antes de analizar el significado de esta batalla, consideramos necesario analizar por qu\u00e9 las diferentes orientaciones del estalinismo conduc\u00edan a una catastr\u00f3fica derrota y a la destrucci\u00f3n de la URSS.<\/p>\n<p>La primera de ellas fue la pol\u00edtica del Partido Comunista alem\u00e1n (PCA) orientado por la III Internacionalya burocratizada y dirigida por el estalinismo, frente al ascenso de los nazis y de Hitler.<\/p>\n<p>A inicios de la d\u00e9cada de 1930, la Tercera llevaba adelante una pol\u00edtica de tinte ultraizquiedista, conocida como el \u201ctercer per\u00edodo\u201d. Ese enfoque consideraba a los nazis (agentes del gran capital alem\u00e1n para destruir el movimiento obrero y sus organizaciones) y a los socialdem\u00f3cratas (el PSDA, un partido que manten\u00eda un sector importante de base obrera) como un peligro equivalente, a los que hab\u00eda que combatir por igual. Stalin afirmaba que \u201cla socialdemocracia y el fascismo no se contradicen\u2026 son gemelos\u201d [1].<\/p>\n<p>Esto se expresaba en la negativa a construir un frente \u00fanico entre el PCA y el PSDA para combatir a los nazis. Peor a\u00fan, el PCA se negaba a defender a los obreros y organizaciones del PSDA cuando eran atacados violentamente por los nazis, y permanec\u00eda totalmente pasivo. Esta pasividad se mantuvo cuando los nazis avanzaron hacia el poder, facilit\u00e1ndoles sin lucha ese camino. Fue una gran traici\u00f3n al movimiento obrero alem\u00e1n e internacional.<\/p>\n<p>Desde la Oposici\u00f3n de Izquierda Internacional, Trotsky critic\u00f3 duramente esta pol\u00edtica y defendi\u00f3 apasionadamente la necesidad del frente \u00fanico PCA-PSDA, sin depositar ninguna confianza en los dirigentes socialdem\u00f3cratas. Luego del ascenso de Hitler y los nazis al poder, sac\u00f3 la conclusi\u00f3n de que la III Internacional hab\u00eda muerto como organizaci\u00f3n revolucionaria, rompi\u00f3 con ella e inici\u00f3 el proceso que llevar\u00eda a la construcci\u00f3n de la IV Internacional.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las tr\u00e1gicas consecuencias concretas, la pol\u00edtica del PCA y de la Tercera mostraba la profunda ceguera estrat\u00e9gica del estalinismo y su esencia contrarrevolucionaria. Tal como hab\u00eda pronosticado Trotsky, en 1931: \u201cSi Hitler toma el poder, desencadenar\u00e1 una guerra contra la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica\u201d. [2]<\/p>\n<p><strong>Espa\u00f1a: \u00faltima advertencia<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s del triunfo del nazismo en Alemania, el estalinismo y la Tercera dan un profundo giro a la derecha: abandonan la orientaci\u00f3n ultraizquierdista del \u201ctercer per\u00edodo\u201d y pasan a impulsar la pol\u00edtica de \u201cfrente popular\u201d propuesta por el b\u00falgaro Giorgi Dimitrov, secretario general de la Tercera, a partir de 1934.<\/p>\n<p>Bas\u00e1ndose en la justa necesidad de combatir al nazi-fascismo, esta pol\u00edtica transformaba el frente \u00fanico entre organizaciones obreras para desarrollar esa lucha, en frentes pol\u00edticos permanentes que inclu\u00edan tambi\u00e9n a partidos burgueses \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d y cuyo programa obligaba a evitar el avance de esa lucha hacia la toma del poder por la clase obrera.<\/p>\n<p>Esta pol\u00edtica se aplic\u00f3 en diversos pa\u00edses de Europa, como Francia. Pero fue en la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola, iniciada en 1930, y en la guerra civil posterior (1936-1939) cuando expres\u00f3 todo su car\u00e1cter contrarrevolucionario. All\u00ed, el PC espa\u00f1ol, apoyado por cuadros estalinistas internacionales, jug\u00f3 el papel de principal sostenedor de la Rep\u00fablica burguesa e impidi\u00f3 el avance de la revoluci\u00f3n obrera, el \u00fanico camino verdadero para derrotar el fascismo espa\u00f1ol. Ayud\u00f3 a liquidar las milicias obreras para construir un ej\u00e9rcito burgu\u00e9s cl\u00e1sico, reprimi\u00f3 a los opositores de izquierda y asesin\u00f3 a varios de sus dirigentes como el anarquista Buenaventura Durruti (noviembre de 1936), y a Andreu Nin, l\u00edder del POUM, en junio de 1937 [3].<\/p>\n<p>Esta pol\u00edtica de enchalecar la revoluci\u00f3n obrera y sostener las instituciones burguesas facilit\u00f3 el triunfo de Francisco Franco y, como hemos se\u00f1alado en la primera parte de este art\u00edculo, \u201cla din\u00e1mica y el resultado de la guerra civil espa\u00f1ola abrieron las puertas y aceleraron los tiempos\u201d de la ofensiva nazi-fascista en Europa, y llevaron al inicio de la Segunda Guerra Mundial. Cobraba plena significaci\u00f3n la definici\u00f3n de Trotsky: \u201cEl frente popular es la pen\u00faltima trinchera de la burgues\u00eda frente a la revoluci\u00f3n obrera, antes del fascismo\u201d.<\/p>\n<p><strong>Nuevos pasos estalinistas hacia el desastre<\/strong><\/p>\n<p>De modo paralelo al giro hacia el frente popular en su pol\u00edtica exterior, el estalinismo lanz\u00f3 en la URSS la llamada \u201cGran Purga\u201d, cuya expresi\u00f3n m\u00e1s visible fueron los Juicios de Mosc\u00fa, realizados entre 1936 y 1938. Estos juicios llevaron al fusilamiento de gran parte de los dirigentes de la vieja guardia bolchevique, como Zinoviev, Kamenev, Bujarin, Rikov y Rakoski, as\u00ed como al asesinato o la prisi\u00f3n de miles de militantes.<\/p>\n<div id=\"attachment_56726\" style=\"width: 1290px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/258529-Sepik.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-56726\" class=\"size-full wp-image-56726\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/258529-Sepik.jpg?resize=1280%2C800&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/258529-Sepik.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/258529-Sepik.jpg?resize=300%2C188&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/258529-Sepik.jpg?resize=768%2C480&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/258529-Sepik.jpg?resize=1024%2C640&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/258529-Sepik.jpg?resize=672%2C420&amp;ssl=1 672w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/258529-Sepik.jpg?resize=640%2C400&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/258529-Sepik.jpg?resize=681%2C426&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-56726\" class=\"wp-caption-text\">El culto estalinista<\/p><\/div>\n<p>Uno de estos juicios (junio de 1937) fue dirigido contra gran parte de la c\u00fapula del ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico (con acusaciones basadas en documentos falsificados), que barri\u00f3 y fusil\u00f3 a gran parte de sus altos mandos. Entre ellos, el mariscal Mijail Tujachevsky, principal jefe militar cuya trayectoria se remontaba a la formaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito Rojo, por parte de Le\u00f3n Trotsky, en 1918. Stalin descabez\u00f3 as\u00ed las fuerzas armadas sovi\u00e9ticas, elimin\u00f3 a sus jefes m\u00e1s experimentados y probados y los reemplaz\u00f3 por hombres totalmente serviles y mucho menos calificados.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la \u201cGran Purga\u201d, Stalin gir\u00f3 nuevamente su pol\u00edtica hacia un acuerdo de \u201cno agresi\u00f3n\u201d con la Alemania nazi. Nos referimos al pacto Ribbentrop-Molotov firmado por los cancilleres de ambos pa\u00edses el 24 de agosto de 1939. Este Pacto establec\u00eda que si Alemania invad\u00eda Polonia y eso provocaba un conflicto con Inglaterra y\/o Francia, la URSS no intervendr\u00eda militar o diplom\u00e1ticamente. Adem\u00e1s, hab\u00eda un protocolo secreto anexo donde el gobierno de la URSS \u201cmanifestaba su inter\u00e9s\u201d por el territorio oriental polaco.<\/p>\n<p>Como ya hemos visto, poco despu\u00e9s (3 de setiembre) los nazis invad\u00edan y dominaban la parte occidental de Polonia y las tropas sovi\u00e9ticas lo hac\u00edan en la parte oriental, el 17 de setiembre. El primer hecho inici\u00f3 la Segunda Guerra Mundial y, nuevamente, el estalinismo facilitaba la acci\u00f3n de los nazis.<\/p>\n<p>Por su parte, el estalinismo se sinti\u00f3 fortalecido y Stalin defini\u00f3 invadir Finlandia el 30 de noviembre de 1939 [4]. La llamada \u201cGuerra de Invierno\u201d termin\u00f3 en marzo de 1940, con una dur\u00edsima derrota para las tropas sovi\u00e9ticas, a pesar de la superioridad de efectivos y armamento. El m\u00e9todo de anexi\u00f3n compulsiva hab\u00eda fortalecido el patriotismo finland\u00e9s, y la incapacidad de los jefes militares sovi\u00e9ticos fue otro factor determinante. Este resultado fue uno de los elementos centrales que llev\u00f3 a Hitler a considerar que la URSS y su estructura militar eran \u201cun edificio podrido\u201d, y los convenci\u00f3 de que ser\u00eda f\u00e1cil derrotarlos.<\/p>\n<p>La ceguera estrat\u00e9gica de Stalin y del estalinismo, que expresaron el pacto con el nazismo, era absoluta. En diciembre de 1940, el alto mando militar alem\u00e1n comenz\u00f3 a dise\u00f1ar en secreto la Operaci\u00f3n Barbarroja (la invasi\u00f3n de la URSS). Leopold Trepper, jefe del equipo de esp\u00edas comunistas en Alemania, conocido como la Orquesta Roja, hab\u00eda logrado infiltrar un taqu\u00edgrafo en esas reuniones y le avis\u00f3 a Stalin de los planes de Hitler. Pero Stalin no le crey\u00f3: llam\u00f3 a Hitler para preguntarle si esto era verdad y, por supuesto, recibi\u00f3 una respuesta negativa que fue aceptada como verdadera por Stalin. \u00a1Para \u00e9l val\u00eda m\u00e1s la palabra de Hitler que la informaci\u00f3n de los comunistas que se estaban jugando la vida en territorio enemigo! [5].<\/p>\n<p><strong>El \u201cedificio podrido\u201d parece caerse<\/strong><\/p>\n<p>En estas condiciones, una vez que vio consolidado su domino en el territorio europeo hasta las fronteras de la URSS, Hitler decidi\u00f3 romper p\u00fablicamente el pacto nazi-estalinista y, junto con tropas de pa\u00edses aliados (Hungr\u00eda y Rumania), invadi\u00f3 el territorio sovi\u00e9tico, en junio de 1941. La caracterizaci\u00f3n a la que nos hemos referido (\u201cedificio podrido\u201d) lo llev\u00f3 a pensar que, a finales de 1941, ya habr\u00eda obtenido una victoria definitiva.<\/p>\n<p>El Ej\u00e9rcito alem\u00e1n organiz\u00f3 tres frentes de ataque: el Norte fue asignado a la conquista de los Pa\u00edses B\u00e1lticos (Lituania, Letonia y Estonia) para luego tomar Leningrado; el Central, el m\u00e1s poderoso en hombres y materiales, avanzar\u00eda por Bielorrusia y luego se dirigir\u00eda hasta la capital, Mosc\u00fa; el Sur tomar\u00eda Ucrania y avanzar\u00eda hasta el r\u00edo Volga (la mayor zona cerealera de la URSS) para luego dirigirse al C\u00e1ucaso y dominar la cuenca petrolera de Bak\u00fa, en la Rep\u00fablica de Azerbaij\u00e1n (suministros esenciales para el sostenimiento del esfuerzo b\u00e9lico del Eje). Participaron inicialmente 3,2 millones de soldados alemanes y un mill\u00f3n de los pa\u00edses aliados, adem\u00e1s de numerosos tanques y otros blindados. El apoyo a\u00e9reo era d\u00e9bil por el desgaste sufrido en la Batalla de Inglaterra (ver primera parte de este art\u00edculo).<\/p>\n<p>La defensa sovi\u00e9tica estaba todav\u00eda muy influenciada por las t\u00e1cticas de la Primera Guerra Mundial, debilitada por la ausencia de sus mejores generales y la falta de preparaci\u00f3n frente a la invasi\u00f3n, adem\u00e1s de una inferioridad en cantidad de armamento moderno. Todo eso hab\u00eda provocado una sensaci\u00f3n de apat\u00eda y desmoralizaci\u00f3n. Contaba, s\u00ed, con la inmensidad del territorio y la expectativa de mantenerse hasta que el duro invierno ruso afectase a las tropas invasoras.<\/p>\n<p>La met\u00e1fora del \u201cedificio podrido\u201d parec\u00eda concretarse en la realidad: las defensas sovi\u00e9ticas cedieron r\u00e1pidamente y los ej\u00e9rcitos del Eje avanzaron f\u00e1cilmente hasta noviembre de 1941. Dominaron los pa\u00edses del B\u00e1ltico, Bielorrusia y Ucrania, en condiciones de iniciar la segunda parte de la Operaci\u00f3n Barbarroja. En el Norte, comenzaron el cerco y el bombardeo de Leningrado; en el Centro, a partir de Smolensk quedaba abierto el camino a Mosc\u00fa y, en el sur, dominaron Crimea y el puerto de Sebastopol. En ese avance del Eje murieron casi un mill\u00f3n de soldados de la URSS y muchas unidades sovi\u00e9ticas quedaron aisladas y cercadas.<\/p>\n<p><strong>La Batalla de Stalingrado<\/strong><\/p>\n<p>En esas condiciones, mientras la poblaci\u00f3n de Leningrado se defend\u00eda heroicamente en condiciones dur\u00edsimas, el gobierno sovi\u00e9tico consigui\u00f3 reagrupar suficientes fuerzas para resistir el avance sobre Mosc\u00fa, al tiempo que las tropas del Eje comenzaron a tener dificultades de abastecimiento. Las fuerzas sovi\u00e9ticas iniciaron un contraataque, conocido como la \u201cBatalla de Mosc\u00fa\u201d (diciembre de 1941), que oblig\u00f3 a las tropas del Eje a retroceder.<\/p>\n<p>El mando alem\u00e1n comprendi\u00f3 que la guerra no terminar\u00eda ese a\u00f1o, y Hitler orden\u00f3 resistir y contener lo m\u00e1ximo posible el avance sovi\u00e9tico. Al mismo tiempo, se hicieron evidentes los problemas de abastecimiento, especialmente de combustible, y el r\u00e9gimen nazi pas\u00f3 a priorizar el frente sur para intentar dominar lo antes posible el C\u00e1ucaso y la cuenca petrolera de Bak\u00fa.<\/p>\n<p>Para ello, era necesario conquistar la ciudad de Stalingrado (actual Volvogrado), punto clave para el control del r\u00edo Volga. La hist\u00f3rica Batalla de Stalingrado dur\u00f3 entre 17 de julio de 1942 y el 2 de febrero 1943, involucr\u00f3 m\u00e1s de dos millones de soldados y ocasion\u00f3 casi dos millones de v\u00edctimas o afectados (entre muertos, heridos y capturados, militares y civiles). Inicialmente, las tropas del Eje avanzaron y controlaron una parte de la ciudad pero nunca lograron dominarla. Luego de dur\u00edsimos combates se vieron obligadas a comenzar a retroceder, hasta que fueron derrotadas.<\/p>\n<div id=\"attachment_56724\" style=\"width: 3010px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/childrenu2019s_dance_fountain_in_stalingrad_23_august_1942.jpeg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-56724\" class=\"size-full wp-image-56724\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/childrenu2019s_dance_fountain_in_stalingrad_23_august_1942.jpeg?resize=3000%2C2000&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"3000\" height=\"2000\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/childrenu2019s_dance_fountain_in_stalingrad_23_august_1942.jpeg?w=3000&amp;ssl=1 3000w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/childrenu2019s_dance_fountain_in_stalingrad_23_august_1942.jpeg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/childrenu2019s_dance_fountain_in_stalingrad_23_august_1942.jpeg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/childrenu2019s_dance_fountain_in_stalingrad_23_august_1942.jpeg?resize=1024%2C683&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/childrenu2019s_dance_fountain_in_stalingrad_23_august_1942.jpeg?resize=630%2C420&amp;ssl=1 630w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/childrenu2019s_dance_fountain_in_stalingrad_23_august_1942.jpeg?resize=640%2C427&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/childrenu2019s_dance_fountain_in_stalingrad_23_august_1942.jpeg?resize=681%2C454&amp;ssl=1 681w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/childrenu2019s_dance_fountain_in_stalingrad_23_august_1942.jpeg?w=2000 2000w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-56724\" class=\"wp-caption-text\">Stalingrado<\/p><\/div>\n<p>El elemento clave de este resultado fue el hero\u00edsmo de los soldados y las masas sovi\u00e9ticas que pagaron el costo al que ya nos hemos referido. Fue tan grande ese hero\u00edsmo que compens\u00f3 los desastres previos de la pol\u00edtica del estalinismo y que, de no haber existido esa actitud de las masas, hubieran conducido a una catastr\u00f3fica derrota. Uno de los s\u00edmbolos de ese hero\u00edsmo fue el francotirador Vassili Grigoryevich Zaitsev, al que se atribuye haber provocado la muerte de 243 oficiales y soldados alemanes.<\/p>\n<p><strong>Algunos debates <\/strong><\/p>\n<p>La historiograf\u00eda de los pa\u00edses imperialistas, la prensa internacional y tambi\u00e9n numerosos filmes, series televisivas y documentales han tratado de construir el mito de que el D\u00eda D (el desembarco de Normand\u00eda, en 1944) signific\u00f3 el punto de inflexi\u00f3n de la din\u00e1mica de la Segunda Guerra Mundial y que, como consecuencia de ello, la victoria sobre el nazi-fascismo la hab\u00eda logrado, como factor central, la intervenci\u00f3n militar de Estados Unidos [6].<\/p>\n<p>No negamos la importancia militar del D\u00eda D en el frente occidental europeo. Pero si se estudia con objetividad el curso de esta guerra, la conclusi\u00f3n es que ese punto de inflexi\u00f3n fue en realidad la batalla de Stalingrado. En el llamado \u201cfrente oriental\u201d, primero los ej\u00e9rcitos alemanes fueron frenados sin poder tomar el control de la ciudad, y, despu\u00e9s de una muy cruenta batalla, fueron derrotados.<\/p>\n<p>El \u201cfactor pol\u00edtico\u201d del hero\u00edsmo de los soldados y las masas sovi\u00e9ticas hizo que los ej\u00e9rcitos alemanes se \u201crompieran los dientes\u201d en Stalingrado y ah\u00ed cambi\u00f3 el curso de la guerra. Creemos que fue una victoria de magnitud hist\u00f3rica, que marc\u00f3 el inicio del fin del proyecto nazi-fascista.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de esa derrota, los ej\u00e9rcitos alemanes comenzaron a quebrarse moralmente e iniciaron un retroceso irreversible. La situaci\u00f3n mundial hab\u00eda cambiado completamente. A pesar de la dura resistencia del ej\u00e9rcito alem\u00e1n en su retroceso, fueron las tropas sovi\u00e9ticas las primeras en llegar a Berl\u00edn y tomar la ciudad. Qued\u00f3 para la historia la famosa foto de la bandera roja colocada por un soldado sovi\u00e9tico en la c\u00fapula del Reichstag (Parlamento alem\u00e1n).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/mnndfdnnd_widelg.png?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-56725 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/mnndfdnnd_widelg.png?resize=800%2C450&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/mnndfdnnd_widelg.png?w=800&amp;ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/mnndfdnnd_widelg.png?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/mnndfdnnd_widelg.png?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/mnndfdnnd_widelg.png?resize=747%2C420&amp;ssl=1 747w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/mnndfdnnd_widelg.png?resize=640%2C360&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/mnndfdnnd_widelg.png?resize=681%2C383&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Hay otro mito sobre la derrota de los nazis, que fue construido por el estalinismo: atribuirle esta victoria a la \u201cgenialidad de Stalin\u201d. Es una grosera falsificaci\u00f3n de la historia: tal como hemos visto, todas las pol\u00edticas del estalinismo desde los inicios de la d\u00e9cada de 1930 llevaban a la cat\u00e1strofe, al triunfo del nazismo y la destrucci\u00f3n de la URSS. Aunque seamos reiterativos, fue el hero\u00edsmo de los soldados y las masas sovi\u00e9ticas el que consigui\u00f3 defender su Estado y derrotar la guerra contrarrevolucionaria de Hitler y los nazis. A ellos, entonces, les rendimos nuestro homenaje.<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p>[1] Sobre este tema ver la recopilaci\u00f3n de trabajos de Le\u00f3n Trotsky, <em>En torno a la lucha contra el fascismo en Alemania<\/em>, en <a href=\"http:\/\/www.laizquierdadiario.com\/ideasdeizquierda\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/43.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.laizquierdadiario.com\/ideasdeizquierda\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/43.pdf<\/a> \u00a0y el cap\u00edtulo IV del libro de Alicia Sagra <em>La Internacional<\/em>, Deeksha Ediciones, Buenos Aires, Argentina, 2007.<\/p>\n<p>[2] Trotsky, Le\u00f3n. <em>La lucha contra el fascismo: El proletariado y la revoluci\u00f3n<\/em>, Barcelona, Estado espa\u00f1ol: Ediciones Fontamara, 1980, p. 72.<\/p>\n<p>[3] Sobre este tema, ver el escrito de Le\u00f3n Trotsky \u201cLecci\u00f3n de Espa\u00f1a: \u00faltima advertencia\u201d (1937) en\u00a0 <a href=\"http:\/\/www.posicuarta.org\/pdf\/LecEspLT.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.posicuarta.org\/pdf\/LecEspLT.pdf<\/a>, y la recopilaci\u00f3n de textos de este autor, <em>La Revoluci\u00f3n Espa\u00f1ola (1930-1939)<\/em>, en <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/rev-espan\/index.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/rev-espan\/index.htm<\/a><\/p>\n<p>[4] Finlandia hab\u00eda sido anexada al Imperio Ruso en 1808. Luego del triunfo de la Revoluci\u00f3n Rusa en 1917, el pa\u00eds decidi\u00f3 no incorporarse a la URSS y se declar\u00f3 independiente. Sobre la base del respeto al principio de autodeterminaci\u00f3n, el gobierno de los soviets, encabezado por Lenin y Trotsky, acept\u00f3 esta decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>[5] Sobre la veracidad de este hecho, ver el libro de Leopold Trepper, <em>El Gran Juego<\/em>. Entre otras ediciones en espa\u00f1ol, est\u00e1 la de Editorial Ariel, Barcelona, Estado espa\u00f1ol, 1977.<\/p>\n<p>[6] Ver <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/menu\/teoria\/historia\/algunas-consideraciones-sobre-el-dia-d\/\">https:\/\/litci.org\/es\/menu\/teoria\/historia\/algunas-consideraciones-sobre-el-dia-d\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la primera parte de este art\u00edculo, analizamos el componente interimperialista de este conflicto b\u00e9lico. Ahora abordaremos la guerra contrarrevolucionaria contra el Estado obrero (entre la Alemania nazi y la URSS).<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":56725,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6482,12849],"tags":[7700,14044,14681,7480,13705,7702],"class_list":["post-56723","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","category-polemica","tag-dia-d","tag-hitler","tag-polemicas","tag-segunda-guerra-mundial","tag-stalin","tag-stalingrado"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/mnndfdnnd_widelg.png?fit=800%2C450&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/mnndfdnnd_widelg.png?fit=800%2C450&ssl=1","categories_names":["Historia","Pol\u00e9mica"],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56723","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56723"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56723\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":56727,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56723\/revisions\/56727"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/56725"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56723"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56723"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56723"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}