{"id":56455,"date":"2019-09-09T08:44:00","date_gmt":"2019-09-09T11:44:00","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=56455"},"modified":"2019-09-09T08:44:00","modified_gmt":"2019-09-09T11:44:00","slug":"el-riesgo-de-ser-mujer-en-la-cartagena-turistica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/el-riesgo-de-ser-mujer-en-la-cartagena-turistica\/","title":{"rendered":"El riesgo de ser mujer en la Cartagena tur\u00edstica"},"content":{"rendered":"<p><em>Cartagena, el principal destino tur\u00edstico del pa\u00eds, ha sido protagonista de grandes titulares, lamentablemente no por las luchas de los trabajadores de una de las zonas industriales m\u00e1s grandes del pa\u00eds, en la cual hay una importante proporci\u00f3n de mujeres, sino por los altos niveles de prostituci\u00f3n y por ser un destino privilegiado del \u201cturismo sexual\u201d.<\/em><!--more--><\/p>\n<p><span style=\"color: #222222; font-family: Verdana, Geneva, sans-serif; font-size: 14px;\">Por: C<\/span><span style=\"color: #222222; font-family: Verdana, Geneva, sans-serif; font-size: 14px;\">omisi\u00f3n de la Mujer PST<\/span><\/p>\n<p>Cartagena es una ciudad industrial a pesar de la imagen que los medios nos presentan del bello corralito de piedra, la ciudad amurallada y los paseos en coche, como un sue\u00f1o rom\u00e1ntico. Pero, para las mujeres y ni\u00f1as de la ciudad, el turismo sexual que se ha tomado el centro hist\u00f3rico, se ha convertido en una pesadilla en la que se conjugan el machismo, el racismo y ahora la xenofobia contra las migrantes venezolanas.<\/p>\n<p>En estos d\u00edas, se hizo viral en redes sociales la denuncia de una mujer que sali\u00f3 de trabajar como mesera en un restaurante y fue a comer a otro establecimiento, un grupo de mujeres polic\u00edas las abordaron y las capturaron dos veces la misma noche porque suponen que son prostitutas y deben ser censadas.<\/p>\n<p>As\u00ed, el estigma acompa\u00f1a a las mujeres cartageneras, cuyos cuerpos han sido elevados a s\u00edmbolo sexual y degradados a nivel de una mercanc\u00eda de libre consumo, que las ha colocado, como objetos posibles de adquirir por unos cuantos d\u00f3lares o euros. Las mujeres que transitan por el centro hist\u00f3rico despu\u00e9s de cierta hora, son confundidas y tratadas como si fuesen prostitutas potenciales, independiente de c\u00f3mo se ganen la vida. Meseros, taxistas, empleados de los comercios y hasta polic\u00edas son protagonistas de violencia verbal, humillaciones, hostigamientos, burlas y hasta de detenciones arbitrarias.<\/p>\n<p>Cartagena, tiene dos caras. Una la de los ricos y otra la de los pobres. Por un lado, lujosos centros comerciales, barrios estrato seis, centros de negocios, grandes hoteles. En otro extremo miseria, desempleo y ausencia de servicios p\u00fablicos. De all\u00ed provienen la mayor\u00eda de j\u00f3venes y adolescentes que optan por la prostituci\u00f3n como una forma de conseguir el pan de cada d\u00eda y tambi\u00e9n las ni\u00f1as cuya virginidad vende su propia familia en medio de la desesperaci\u00f3n por sobrevivir. Esta se convierte en parte del rebusque y de all\u00ed a caer en las fauces de las redes de explotaci\u00f3n sexual no hay sino un paso.<\/p>\n<p>Seg\u00fan un estudio de la Fundaci\u00f3n Renacer: \u201cEn Cartagena, un turista paga a una menor entre 100 y 150 d\u00f3lares por la noche, y si es s\u00f3lo un rato (de 15 a 20 minutos), da 50, \u2026. encargados de la investigaci\u00f3n, afirman que se evidenci\u00f3 que muchos de los turistas vienen con el concepto de que todo se comercia en la ciudad. Piensan que todo es mercanc\u00eda, tanto un collar como una ni\u00f1a\u201d. Es tan repudiable que los menores entren en estas redes de prostituci\u00f3n, como son inaceptables las violaciones y asesinatos de ni\u00f1as y ni\u00f1os, y los feminicidios.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa prostituci\u00f3n, un trabajo como cualquier otro?<\/strong><\/p>\n<p>Hay que decirlo con claridad y en voz alta. La prostituci\u00f3n es una forma de esclavitud en la que quienes se ven obligados \u2013 hist\u00f3ricamente las mujeres, aunque hoy tambi\u00e9n hombres y transg\u00e9neros \u2013 a vivir de ella son sometidos a todo tipo de vej\u00e1menes no solo por parte de los proxenetas que los explotan, sino de los \u201cclientes\u201d que al comprar la \u201cmercanc\u00eda\u201d, pueden hacer con ella lo que les da la gana. La prostituci\u00f3n no puede ser considerada como un trabajo como cualquier otro. Esta postura para nada implica la estigmatizaci\u00f3n ni discriminaci\u00f3n para quienes la ejercen, y mucho menos negar sus derechos como seres humanos. Plantear que es necesario abolir la prostituci\u00f3n es elevar la condici\u00f3n humana de quienes la ejercen para que tengan derecho a un verdadero trabajo productivo.<\/p>\n<p>Aunque no existen en el pa\u00eds cifras certeras sobre la prostituci\u00f3n, la Secretar\u00eda de Integraci\u00f3n Social de Bogot\u00e1 estima que 45.000 mujeres se dedican a ella. La revista Semana dice: \u201cReclutar universitarias para que trabajen como modelos webcam, damas de compa\u00f1\u00eda y trabajadoras sexuales es un esquema de negocio expandido en universidades de varias ciudades de Colombia\u2026los motivos son varios, pero destaca que las condiciones econ\u00f3micas de las estudiantes y los altos costos de los estudios universitarios son los factores que predominan para que las j\u00f3venes sean cooptadas por estas redes\u201d.<\/p>\n<p>Lo cierto es que la causa fundamental de que las mujeres recurran a la prostituci\u00f3n es un imperativo econ\u00f3mico social y no una simple \u201copci\u00f3n personal\u201d. Es dif\u00edcil imaginar que una ni\u00f1a que juega a \u201clos roles de trabajo cuando sea grande\u201d diga yo quiero ser \u201ctrabajadora sexual\u201d.<\/p>\n<p>Ninguna mujer tendr\u00eda que ser sometida a esta infame condici\u00f3n para sobrevivir. En el 2017 hubo un intento por adoptar el modelo sueco. Ese pa\u00eds pas\u00f3 de legalizarla a considerar que, sin excepciones, toda forma de prostituci\u00f3n implica la trata de personas con fines de explotaci\u00f3n sexual y constituye un delito, y las mujeres en esta condici\u00f3n ser\u00edan sus v\u00edctimas, por lo tanto, se debe penalizar al proxeneta y a quien paga. Por el contrario, en Alemania est\u00e1 legalizada. En Suecia hoy el n\u00famero de mujeres en esta condici\u00f3n no llega al centenar, mientras en Alemania la psic\u00f3loga Ingeborg Kraus, quien es psicoterapeuta de v\u00edctimas de trata y prostituci\u00f3n, asegura que: \u201cla ley no ha cumplido con su prop\u00f3sito, ya que no fue contundente en proteger a las mujeres en la prostituci\u00f3n y en cambio ha favorecido al tr\u00e1fico de mujeres y la violencia sexual, convirtiendo al pa\u00eds en el \u2039burdel de Europa\u00bb.<\/p>\n<p>En Cartagena ha habido protestas frente al aumento de la prostituci\u00f3n y sus consecuencias, sin embargo, lo que m\u00e1s preocupa a algunos personajes no es tanto la vida de las mujeres y los ni\u00f1os en tal condici\u00f3n, sino que se permita tal espect\u00e1culo a pocos metros de la alcald\u00eda y de la ciudad hist\u00f3rica, ser\u00eda un problema no de \u00e9tica sino de est\u00e9tica. Por eso ser\u00edan partidarios de reglamentarla y encerrarla en zonas de tolerancia.<\/p>\n<p>Los trabajadores debemos tomar parte en esta discusi\u00f3n y acci\u00f3n. Exigir la abolici\u00f3n de turismo sexual y condiciones de normalizaci\u00f3n y trabajo para los sectores m\u00e1s deprimidos de la ciudad. Oportunidades de trabajo y de estudio para toda la juventud de manera que no caigan en las garras de las redes de explotaci\u00f3n, y castigo para proxenetas y turistas sexuales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cartagena, el principal destino tur\u00edstico del pa\u00eds, ha sido protagonista de grandes titulares, lamentablemente no por las luchas de los trabajadores de una de las zonas industriales m\u00e1s grandes del pa\u00eds, en la cual hay una importante proporci\u00f3n de mujeres, sino por los altos niveles de prostituci\u00f3n y por ser un destino privilegiado del \u201cturismo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":56456,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2678,2738],"tags":[4927,2828,5926,3473,14659],"class_list":["post-56455","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colombia","category-mujeres","tag-cartagena","tag-mujeres-2","tag-prostitucion","tag-pst","tag-trafico-de-mujeres"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/579186_1.jpg?fit=1000%2C530&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/579186_1.jpg?fit=1000%2C530&ssl=1","categories_names":["Colombia","Mujeres"],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56455","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56455"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56455\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":56457,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56455\/revisions\/56457"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/56456"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56455"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}