{"id":56185,"date":"2019-08-26T14:40:06","date_gmt":"2019-08-26T17:40:06","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=56185"},"modified":"2019-08-28T12:36:31","modified_gmt":"2019-08-28T15:36:31","slug":"capitalismo-crisis-ecologica-global","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/capitalismo-crisis-ecologica-global\/","title":{"rendered":"Capitalismo y crisis ecol\u00f3gica global"},"content":{"rendered":"<p><em> \u201cLa doctrina de Marx suscita en todo el mundo civilizado la mayor hostilidad y el odio de toda la ciencia burguesa (tanto la oficial como la liberal), que ve en el marxismo algo as\u00ed como una \u201csecta perniciosa\u201d. Y no puede esperarse otra actitud, pues en una sociedad que tiene como base la lucha de clases no puede existir una ciencia social \u201cimparcial\u201d. De uno u otro modo,\u00a0toda\u00a0la ciencia oficial y liberal\u00a0defiende\u00a0la esclavitud asalariada, mientras que el marxismo ha declarado una guerra implacable a esa esclavitud\u201d. Lenin<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Juan Parodi R.<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La crisis ecol\u00f3gica que enfrenta el planeta es un motivo de preocupaci\u00f3n alrededor de todo el mundo. El movimiento ecologista es uno de los m\u00e1s amplios movimientos sociales existentes, pr\u00e1cticamente todos los partidos hacen referencia a esta cuesti\u00f3n, y pel\u00edculas como \u201cInterstellar\u201d o \u201cAvatar\u201d llevan a la mente de millones mundos futuros inmersos en graves crisis ecol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Los trabajadores y las trabajadoras no pueden ser ajenos a esta discusi\u00f3n. Por una parte, la crisis ecol\u00f3gica esconde un perfil de clase, en el que los ricos consumen los recursos naturales y los pobres pagan las consecuencias. Esto queda oculto la mayor parte del tiempo debido a la forma en la que se suele presentar la cuesti\u00f3n ambiental: como una cuesti\u00f3n que afecta a \u201ctodo el g\u00e9nero humano\u201d, o incluso que solo se preocupa de especies animales y plantas, pero no afecta a la gente.<\/p>\n<p>Por otra parte, la crisis ecol\u00f3gica es la m\u00e1xima expresi\u00f3n de la decadencia hist\u00f3rica del capitalismo, un sistema que lleg\u00f3 a su l\u00edmite y hoy descarga su crisis sobre los trabajadores y el planeta. Hoy d\u00eda imperan respuestas a la crisis ecol\u00f3gica global que no cuestionan el capitalismo. Es tarea de los marxistas entrar en este debate y demostrar que no puede existir una naturaleza que se recupere de sus males bajo este sistema econ\u00f3mico y social.<\/p>\n<p>\u00bfEl cambio clim\u00e1tico va a acabar con la especie humana? \u00bfPuede existir un capitalismo \u201cverde\u201d? \u00bfQu\u00e9 criterios tiene que cumplir una econom\u00eda ecol\u00f3gicamente sustentable? Trataremos de responder estas y otras preguntas de manera sencilla pero rigurosa, para poner un peque\u00f1o grano de arena para que los revolucionarios puedan comprender y dar respuesta a estas cuestiones desde una perspectiva anticapitalista.<\/p>\n<p><strong>1. Principales problemas ambientales<\/strong><\/p>\n<p>La crisis ecol\u00f3gica global tiene numerosas expresiones. En este trabajo no vamos a entrar en los temas locales sino que vamos a enfocarnos en los problemas globales principales. Entre ellos, hemos destacado tres aspectos. Por una parte, trataremos el cambio clim\u00e1tico, quiz\u00e1 la cuesti\u00f3n m\u00e1s candente y de mayor impacto hoy en d\u00eda. En segundo lugar, trataremos la p\u00e9rdida de biodiversidad, es decir, la extinci\u00f3n de especies. Este proceso de extinci\u00f3n masiva es un claro indicador de la destrucci\u00f3n de los ecosistemas naturales. En \u00faltimo lugar, revisaremos la \u201chuella ecol\u00f3gica\u201d, un indicador que trata de cuantificar el uso de recursos naturales que una econom\u00eda consume para su producci\u00f3n.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de estos tres aspectos pretendemos dar una informaci\u00f3n clara sobre las implicaciones y los efectos que la crisis ecol\u00f3gica global est\u00e1 causando y a\u00fan est\u00e1 por causar, bas\u00e1ndonos en los estudios cient\u00edficos m\u00e1s actuales y completos al respecto.<\/p>\n<p><strong>El cambio clim\u00e1tico<\/strong><\/p>\n<p>El clima del planeta Tierra est\u00e1 cambiando. En realidad, siempre ha estado cambiando. Hubo per\u00edodos glaciares y de calentamiento altern\u00e1ndose varias veces en la historia de la Tierra. Pero en el pasado, estas alteraciones se debieron a cambios en la deriva continental o a las variaciones de la \u00f3rbita e inclinaci\u00f3n terrestres respecto del sol. La novedad es que ahora lo hace a mucha mayor velocidad que en per\u00edodos anteriores, y que lo hace debido a la emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero (GEI de ahora en adelante) por la humanidad. Este cambio global est\u00e1 trayendo (y traer\u00e1) efectos perniciosos para millones de personas.<\/p>\n<p>El cambio clim\u00e1tico de origen antr\u00f3pico es una realidad inequ\u00edvoca. Es cierto que hay un cierto grado de incertidumbre y no conocemos todos los detalles, pero hoy en d\u00eda quienes niegan la responsabilidad humana en el cambio clim\u00e1tico global son marcadamente minoritarios. En realidad, este grupo irreductible no nos debe sorprender, la gran industria siempre invirti\u00f3 generosamente en cient\u00edficos que les dieran la raz\u00f3n. O, al contrario, en acosar a quienes desvelaban verdades inc\u00f3modas. \u00a1Que se lo pregunten a Clair Cameron Patterson![1]<\/p>\n<p>El principal organismo internacional que lo estudia es el IPCC [Panel Intergubernamental sobre el Cambio Clim\u00e1tico], dependiente de la ONU, que peri\u00f3dicamente publica estudios al respecto. El IPCC establece que existe una influencia humana en el clima debido a su emisi\u00f3n de GEI (como el di\u00f3xido de carbono \u2013 CO<sub>2<\/sub>). Estos gases atrapan la radiaci\u00f3n de la Tierra y mantienen el calor en la atm\u00f3sfera, a modo de invernadero. En realidad, este efecto es necesario para la vida, pero desde que comenz\u00f3 la quema masiva de combustibles f\u00f3siles, como el carb\u00f3n o el petr\u00f3leo, la concentraci\u00f3n de estos gases en la atm\u00f3sfera no hace m\u00e1s que aumentar y, con ellos, la temperatura global. Concretamente, el nivel atmosf\u00e9rico de CO<sub>2<\/sub> es 40% mayor ahora que antes de la era industrial.<\/p>\n<p>El cambio clim\u00e1tico no es un problema del futuro, ya est\u00e1 manifest\u00e1ndose con claridad. Por ejemplo, los tres \u00faltimos decenios han ido batiendo respectivamente los r\u00e9cords de temperaturas desde que se tienen datos medidos directamente (1850). Otros efectos que ya se manifiestan son la subida en el nivel del mar (+0,19 metros desde 1901) o el deshielo del manto de hielo que cubre la Ant\u00e1rtida y el \u00c1rtico.<\/p>\n<p>Este calentamiento global est\u00e1 produciendo y producir\u00e1, con certeza, entre otros efectos, sequ\u00edas o ciclones m\u00e1s fuertes, descenso en el rendimiento de cultivos y p\u00e9rdida de recursos h\u00eddricos. Adem\u00e1s, el cambio clim\u00e1tico alimenta otros problemas como la p\u00e9rdida de h\u00e1bitats. Por ejemplo, la selva amaz\u00f3nica, la mayor del mundo, est\u00e1 amenazada, ya que al calentarse pierde humedad y se incendia f\u00e1cilmente. En un futuro, la cuenca amaz\u00f3nica puede convertirse en una sabana.<\/p>\n<p>La gravedad del cambio clim\u00e1tico depender\u00e1 de hasta qu\u00e9 punto seguimos emitiendo GEI. En el mejor caso que el IPCC plantea, la temperatura global se elevar\u00eda 1 \u00baC para final del siglo. En el peor, casi 4 \u00baC. Quiz\u00e1 no parezcan cifras muy impresionantes, pero hay que clarificar que se trata de temperaturas medias globales anuales. Para tener una mejor dimensi\u00f3n del significado de estos datos, es necesario referirse a los efectos que provocar\u00edan. Por ejemplo, con un aumento de 4 \u00baC es posible que la selva amaz\u00f3nica desaparezca totalmente. Adem\u00e1s, a partir de 2 \u00baC se abre la posibilidad de que ocurran efectos no previstos. Por ejemplo, podr\u00eda suceder que al descongelarse el suelo \u2013que en el mundo est\u00e1, en la actualidad, permanentemente congelado\u2013 se liberen ingentes cantidades de GEI que provoquen un salto abrupto en el calentamiento global.<\/p>\n<p>La emisi\u00f3n de GEI es en su mayor parte responsabilidad de la quema de combustibles f\u00f3siles como el carb\u00f3n o el petr\u00f3leo para producir energ\u00eda y para hacer funcionar los medios de transporte, como los autom\u00f3viles o los aviones. Entre estas dos actividades suman m\u00e1s de la mitad de emisiones. Existen otras actividades que afectan, como la deforestaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><em>Cambios previstos en la temperatura global<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico1.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-56186\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico1.jpg?resize=2480%2C1289&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"2480\" height=\"1289\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico1.jpg?w=2480&amp;ssl=1 2480w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico1.jpg?resize=300%2C156&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico1.jpg?resize=768%2C399&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico1.jpg?resize=1024%2C532&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico1.jpg?resize=808%2C420&amp;ssl=1 808w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico1.jpg?resize=640%2C333&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico1.jpg?resize=681%2C354&amp;ssl=1 681w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico1.jpg?w=2000 2000w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a>\u00a0<\/em><\/strong><em>En la imagen, a la izquierda, en el mejor escenario previsto por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Clim\u00e1tico (IPCC); a la derecha, en el peor.<\/em><\/p>\n<p><strong>P\u00e9rdida de la biodiversidad<\/strong><\/p>\n<p>Quiz\u00e1 este indicador es el m\u00e1s espectacular de los que vamos a explicar. Para ello, nos basaremos en el \u201cInforme Planeta Vivo\u201d, elaborado por WWF[2]. Para realizarlo, se analizan 10.000 poblaciones de vertebrados. Pues bien, ag\u00e1rrese a su asiento, desde 1970 estas poblaciones se han reducido un 52%. Es decir, si usted tiene m\u00e1s de 40 a\u00f1os, durante su vida la humanidad ha reducido a la mitad los animales vertebrados del mundo. Hay casos a\u00fan m\u00e1s acusados. Por ejemplo, para especies de agua dulce, la reducci\u00f3n es de 76%. Y eso que la medici\u00f3n se compara con los niveles de 1970, cuando ya hab\u00edamos exterminado muchos animales&#8230;<\/p>\n<p>Por si fuera poco, la extinci\u00f3n de los animales es un indicador de lo que golpeamos a la naturaleza en su conjunto. La mayor causa de extinci\u00f3n es que se destruye directamente el h\u00e1bitat donde la especie vive. La conservaci\u00f3n de la biodiversidad y de sus ecosistemas es necesaria para el mantenimiento de nuestra especie. Por ejemplo, la agricultura depende de ello.<\/p>\n<p><strong><em>Descenso del \u00cdndice Planeta Vivo<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico2.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-56187\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico2.jpg?resize=2480%2C1289&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"2480\" height=\"1289\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico2.jpg?w=2480&amp;ssl=1 2480w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico2.jpg?resize=300%2C156&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico2.jpg?resize=768%2C399&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico2.jpg?resize=1024%2C532&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico2.jpg?resize=808%2C420&amp;ssl=1 808w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico2.jpg?resize=640%2C333&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico2.jpg?resize=681%2C354&amp;ssl=1 681w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico2.jpg?w=2000 2000w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a>\u00a0<\/em><\/strong><strong>Huella ecol\u00f3gica<\/strong><\/p>\n<p>Usando este mismo informe de WWF, pasaremos a explicar el \u00faltimo apartado de este primer cap\u00edtulo. La huella ecol\u00f3gica es un indicador de impacto ambiental que mide la presi\u00f3n a que se ven sometidos los recursos naturales para \u201calimentar\u201d una econom\u00eda determinada. Puede medirse para un pa\u00eds, para una persona, o para todo el mundo. Y puede compararse con los recursos naturales que existen.<\/p>\n<p>Desde hace unos 45 a\u00f1os consumimos m\u00e1s recursos que los que est\u00e1n disponibles. Es decir, talamos m\u00e1s \u00e1rboles que los que plantamos, pescamos m\u00e1s peces que los que nacen, emitimos m\u00e1s CO<sub>2<\/sub> del que se absorbe, etc&#8230; Como consecuencia, extinguimos especies, acumulamos GEI en la atm\u00f3sfera o contaminamos aguas (especialmente por nitr\u00f3geno) y aire (\u00a17 millones de muertes provocadas por esto en 2012 seg\u00fan la OMS!).<\/p>\n<p>Esto no significa que antes de los a\u00f1os \u201970 no hab\u00eda impactos sobre el medio ambiente sino que a partir de ese momento, \u201csumando\u201d todos los impactos que provocamos sobre los recursos naturales, sobrepasamos la cantidad de todos los recursos disponibles sosteniblemente.<\/p>\n<p>Actualmente, necesitar\u00edamos los recursos de un planeta Tierra y medio m\u00e1s para sostener lo que consumimos. Si continuamos con la progresi\u00f3n, en 15 a\u00f1os necesitaremos tres planetas.<\/p>\n<p><strong><em>Recursos naturales y biocapacidad de la Tierra<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico3.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-56188\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico3.jpg?resize=2480%2C1357&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"2480\" height=\"1357\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico3.jpg?w=2480&amp;ssl=1 2480w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico3.jpg?resize=300%2C164&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico3.jpg?resize=768%2C420&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico3.jpg?resize=1024%2C560&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico3.jpg?resize=640%2C350&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico3.jpg?resize=681%2C373&amp;ssl=1 681w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico3.jpg?w=2000 2000w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a>\u00a0<\/em><\/strong><em>La l\u00ednea representa el consumo de recursos naturales de la humanidad. El \u00e1rea sombreada es la biocapacidad del planeta.<\/em><\/p>\n<p><strong>2. Una cuesti\u00f3n de clase<\/strong><\/p>\n<p>Hasta ahora he dicho intencionadamente que \u201chemos\u201d provocado estos efectos. \u00bfHemos? \u00bfQui\u00e9n lo hace concretamente? Es obvio que un campesino africano no impacta [negativamente sobre el planeta] igual que un multimillonario estadounidense. O este multimillonario, que un trabajador inmigrante en Estados Unidos.<\/p>\n<p>Los tres pa\u00edses con mayor huella ecol\u00f3gica por habitante corresponden al Golfo P\u00e9rsico \u2013Kuwait, Catar y Emiratos \u00c1rabes Unidos\u2013 que sostienen un enorme consumo relacionado con su petr\u00f3leo. En los primeros puestos suelen aparecer los pa\u00edses de Norteam\u00e9rica, Europa o pa\u00edses ricos de Asia. Al otro lado de la clasificaci\u00f3n se acumulan sobre todo pa\u00edses africanos y pa\u00edses asi\u00e1ticos pobres. Resulta que los pa\u00edses ricos consumen m\u00e1s recursos que los que tienen, y los pa\u00edses empobrecidos consumen menos que los que tienen disponibles. El primer pa\u00eds de la lista consume \u00a140 veces m\u00e1s por persona! que el \u00faltimo. Es decir, los pa\u00edses ricos consumen recursos de los pobres, o dicho en otras palabras, son imperialistas \u00a1tambi\u00e9n en lo ambiental!<\/p>\n<p>Dentro de cada pa\u00eds, las diferencias de clase tambi\u00e9n se expresan. Los trabajadores y la gente humilde consumen poco. Tienen autom\u00f3viles m\u00e1s humildes, viajan menos, viven en peque\u00f1os pisos de edificios. Los capitalistas y ricos hacen frecuentemente largos viajes en avi\u00f3n o en grandes autom\u00f3viles, y tienen varias casas con jard\u00edn. Por cierto, es curioso comprobar que es dif\u00edcil encontrar estudios sobre las huellas ecol\u00f3gicas comparadas de distintas clases sociales, a pesar de que t\u00e9cnicamente no existir\u00eda ning\u00fan problema. Los organismos internacionales con capacidad para desarrollar estudios no suelen invertir en eso.<\/p>\n<p>De la misma manera que el consumo no se reparte igualitariamente entre todos los seres humanos, tampoco lo hacen los impactos. La poblaci\u00f3n trabajadora y pobre, especialmente de los pa\u00edses econ\u00f3micamente colonizados y empobrecidos, se llevan siempre la peor parte. Un capitalista tiene una s\u00f3lida casa en un terreno sin riesgos. Un trabajador pobre quiz\u00e1 tiene su hogar construido precariamente en un terreno inundable. Un capitalista puede elegir en qu\u00e9 punto del planeta vivir, un trabajador pobre pasa verdaderas penurias si necesita emigrar. Un capitalista puede comprar comida de calidad de cualquier parte del mundo. Un trabajador pobre depende de mercados locales. Un capitalista importa petr\u00f3leo y un trabajador pobre quiz\u00e1 depende de conseguir \u00e9l mismo la le\u00f1a de la selva para calentarse y para cocinar. Los ejemplos m\u00e1s evidentes de esta diferencia los encontramos en c\u00f3mo unos y otros soportan cat\u00e1strofes naturales. El terremoto de 2005 en Cachemira caus\u00f3 86.000 v\u00edctimas; en Canad\u00e1 se produjo uno en 2012, de caracter\u00edsticas similares al de Cachemira, y no hubo ning\u00fan muerto.<\/p>\n<p>La degradaci\u00f3n ambiental es un problema de clase; no toda la humanidad es igualmente responsable ni todos sufrimos de la misma manera sus consecuencias. Los capitalistas e imperialistas saquean los recursos de los trabajadores pobres y de los pa\u00edses econ\u00f3micamente colonizados. Unos viven consumiendo \u201ca todo trapo\u201d y otros sufren los efectos de la crisis ecol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, hay ya muchos que sufren las consecuencias de la degradaci\u00f3n ambiental. Un estudio de Jes\u00fas Castillo, profesor de Ecolog\u00eda de la Universidad de Sevilla, cifra entre 20 y 50 millones los refugiados por causas ambientales en el mundo.<\/p>\n<p><strong><em>Pa\u00edses con mayor huella ecol\u00f3gica<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico4.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-56189\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico4.jpg?resize=2480%2C2513&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"2480\" height=\"2513\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico4.jpg?w=2480&amp;ssl=1 2480w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico4.jpg?resize=296%2C300&amp;ssl=1 296w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico4.jpg?resize=768%2C778&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico4.jpg?resize=1011%2C1024&amp;ssl=1 1011w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico4.jpg?resize=414%2C420&amp;ssl=1 414w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico4.jpg?resize=640%2C649&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico4.jpg?resize=681%2C690&amp;ssl=1 681w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/grafico4.jpg?w=2000 2000w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Pa\u00edses con menor huella ecol\u00f3gica<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Menor-huella-ecologica.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-56190\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Menor-huella-ecologica.jpg?resize=1382%2C1116&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1382\" height=\"1116\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Menor-huella-ecologica.jpg?w=1382&amp;ssl=1 1382w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Menor-huella-ecologica.jpg?resize=300%2C242&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Menor-huella-ecologica.jpg?resize=768%2C620&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Menor-huella-ecologica.jpg?resize=1024%2C827&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Menor-huella-ecologica.jpg?resize=520%2C420&amp;ssl=1 520w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Menor-huella-ecologica.jpg?resize=640%2C517&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Menor-huella-ecologica.jpg?resize=681%2C550&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>3. Movimiento obrero y medio ambiente<\/strong><\/p>\n<p>Muchos sindicalistas desconf\u00edan de los ecologistas por verlos como enemigos de muchos puestos de trabajo. A su vez, muchos ecologistas miran con recelo a los sindicalistas por considerarlos productivistas que solo se preocupan por los puestos de trabajo, sin tener en cuenta el medio ambiente. No pocas veces hemos visto conflictos entre estas dos visiones. \u00bfSer\u00e1 verdad que hay una irreconciliable contradicci\u00f3n entre los intereses de la clase trabajadora y la conservaci\u00f3n del medio ambiente? Empecemos con algo de historia.<\/p>\n<p><strong>Los comienzos del movimiento obrero y socialista<\/strong><\/p>\n<p>En los comienzos del movimiento socialista ya tenemos algunos ejemplos interesantes de c\u00f3mo entend\u00edan aquellos pioneros la relaci\u00f3n de los trabajadores con la naturaleza. William Morris fue un militante socialista del siglo xix y, tambi\u00e9n, escritor. Su novela m\u00e1s famosa fue <em>Noticias de ninguna parte <\/em>(1890), la que us\u00f3 para describir c\u00f3mo imaginaba \u00e9l la sociedad comunista. El protagonista de la novela es William Guest, que tras volver de una reuni\u00f3n de la Liga Socialista se duerme, para despertarse en el a\u00f1o 2101, mucho despu\u00e9s de que la revoluci\u00f3n mundial triunfara. En el Londres en el que se encuentra tras despertarse no existen distintas clases sociales, la propiedad es comunitaria y se controla democr\u00e1ticamente. La relaci\u00f3n con la naturaleza es muy distinta, ciudad y naturaleza se confunden e integran en una relaci\u00f3n equilibrada y respetuosa. La educaci\u00f3n de los ni\u00f1os pasa por sus expediciones al bosque. \u00a1Ah! Y el parlamento sirve para guardar esti\u00e9rcol. William Morris imaginaba que la revoluci\u00f3n cambiar\u00eda la manera en que los trabajadores se relacionan con su medio natural. \u00c9l imagin\u00f3 el comunismo como una sociedad pastoral, donde las ciudades y la civilizaci\u00f3n se disolv\u00edan en la naturaleza haci\u00e9ndose una misma cosa.<\/p>\n<p>Todav\u00eda en el siglo xix podemos rastrear multitud de movilizaciones obreras contra las condiciones de contaminaci\u00f3n e insalubridad en los puestos de trabajo. Por ejemplo, en el a\u00f1o 1888 en las minas de Riotinto (Andaluc\u00eda) se produjo un fuerte conflicto social por esta raz\u00f3n. En aquel tiempo, el mineral se calcinaba al aire libre en las llamadas teleras. Estas teleras emit\u00edan gases sulfurosos que envenenaban a los mineros y las tierras agr\u00edcolas de la zona. La compa\u00f1\u00eda minera inglesa y las autoridades locales, alarmadas por la magnitud del conflicto, hab\u00edan hecho traer tropas al pueblo. El d\u00eda 4 de febrero una multitud se agolp\u00f3 en una manifestaci\u00f3n en la plaza central del pueblo, y las tropas abrieron fuego indiscriminadamente contra la multitud, matando a cientos de personas. Aquel lejano a\u00f1o a\u00fan se sigue conociendo en la zona como \u201cel a\u00f1o de los tiros\u201d.<\/p>\n<p>En 1880, Sergei Podolinsky, un militante socialista que luch\u00f3 contra el imperio del zar ruso, public\u00f3 \u201cEl socialismo y la unidad de las fuerzas f\u00edsicas\u201d, en el que estudiaba la econom\u00eda y su relaci\u00f3n con la energ\u00eda. Partiendo de la segunda ley de la termodin\u00e1mica estableci\u00f3 que el trabajo era una forma de acumular energ\u00eda, siendo el pionero en la investigaci\u00f3n de la antropolog\u00eda energ\u00e9tica social. Conoci\u00f3 a Marx y le envi\u00f3 su obra. No sabemos si Marx respondi\u00f3, pero s\u00ed hay registro de una carta en la que Engels escribe a Marx acerca de la obra de Podolinsky, se\u00f1alando la dificultad de calcular con exactitud las transferencias energ\u00e9ticas que suceden en la econom\u00eda.<\/p>\n<p>Marx y Engels fueron personas que acompa\u00f1aron siempre los avances de la ciencia de su tiempo. No es por casualidad que Engels, en su discurso ante la tumba de Marx, dijera: \u201cPara Marx, la ciencia era una fuerza hist\u00f3rica motriz, una fuerza revolucionaria\u201d. Ambos mostraron una preocupaci\u00f3n por los elementos de crisis ecol\u00f3gica que ya se expresaban en su tiempo, como el empobrecimiento de los suelos de la agricultura. En el tomo III de <em>El Capital<\/em> escrib\u00eda Marx: <em>\u201cTodo el esp\u00edritu de la producci\u00f3n capitalista, orientada hacia la ganancia monetaria inmediata, se halla en contradicci\u00f3n con la agricultura, que ha de tener en cuenta el conjunto permanente de las condiciones de vida de las sucesivas generaciones humanas que se van encadenando\u201d.<\/em><\/p>\n<p>En el tomo I encontramos otro pasaje revelador: <em>\u201cLa producci\u00f3n capitalista no solo destruye la salud f\u00edsica de los obreros, sino que adem\u00e1s altera los intercambios naturales entre el hombre y la tierra&#8230; todo progreso en la agricultura capitalista es tambi\u00e9n un avance en el arte de esquilmar el suelo\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Es significativo el enlace y la correlaci\u00f3n que establece Marx entre la explotaci\u00f3n de los trabajadores y del suelo, as\u00ed como su noci\u00f3n de \u201cprogreso econ\u00f3mico\u201d destructivo del medio ambiente.<\/p>\n<p>Marx se\u00f1al\u00f3 en \u201cManuscritos de Par\u00eds\u201d que la humanidad vive y muere en la naturaleza. Para \u00e9l, siguiendo el tomo III de <em>El Capital<\/em>, el socialismo deb\u00eda restablecer el ciclo material como \u201cley reguladora de la producci\u00f3n\u201d y, mediante la apropiaci\u00f3n colectiva de los medios de producci\u00f3n, gestionar los recursos y la econom\u00eda para \u201cregular racionalmente su metabolismo con la naturaleza\u201d, en lugar de ser arrastrados por el mecanismo ciego de la b\u00fasqueda del beneficio individual y privado.<\/p>\n<p>Marx establece que: <em>\u201cNi siquiera toda una sociedad, una naci\u00f3n, todas las sociedades contempor\u00e1neas en su conjunto son propietarias de la tierra. Son solo sus ocupantes, sus usufructuarias, y deben, como boni patres familias, legarla mejorada a las generaciones futuras\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Walter Benjamin es otro pensador marxista destacado, que se ocup\u00f3 de la cr\u00edtica ecol\u00f3gica al capitalismo. En su obra <em>Calle de sentido \u00fanico<\/em> (1928) escrib\u00eda que la sociedad capitalista \u201croba\u201d los dones de la tierra, empobreci\u00e9ndola y provocando que d\u00e9 malas cosechas. En esta obra escribi\u00f3, por ejemplo: <em>\u201c\u2026 que al recibir lo que la naturaleza nos ofrece evitemos el gesto de codicia. Dado que no podemos regalarle nada nuestro a la madre tierra. Por lo tanto, conviene que mostremos reverencia al tomar, devolvi\u00e9ndole a la madre tierra una parte de lo que recibimos antes de apoderarnos de aquello que nos corresponde\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Su perspectiva de socialismo queda reflejada en su obra <em>Par\u00eds, capital del siglo XIX<\/em> (1938), en la que el trabajo perder\u00eda su car\u00e1cter de explotaci\u00f3n de la naturaleza por el hombre, instaur\u00e1ndose una armon\u00eda que mejorar\u00eda a partir de ese momento la relaci\u00f3n humanidad-naturaleza.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante en el tiempo han florecido diversos autores marxistas que han incorporado las cuestiones ambientales a sus preocupaciones. En la bibliograf\u00eda de este texto se encuentran algunas recomendaciones. No obstante, nos tomamos la licencia de destacar a Nahuel Moreno, dirigente trotskista argentino. En 1980, Moreno escribi\u00f3 <em>Actualizaci\u00f3n del Programa de Transici\u00f3n<\/em>, programa este cuyo original fuera redactado por Trotsky para la fundaci\u00f3n de la IV Internacional. Con \u00e9l pretend\u00eda reorganizar esa misma IV Internacional, y el texto jug\u00f3 un papel central para desarrollar el programa de la Liga Internacional de los Trabajadores (de la que el autor de este texto forma parte).<\/p>\n<p>La pen\u00faltima tesis de esa <em>Actualizaci\u00f3n del Programa de Transici\u00f3n<\/em> est\u00e1 justamente dedicada a la crisis ecol\u00f3gica. Moreno reformula la famosa tesis atribuida a Rosa Luxemburgo sobre \u201csocialismo o barbarie\u201d pero, esta vez, poniendo el \u201cholocausto\u201d como horizonte en caso de derrota de la revoluci\u00f3n. Moreno escribe que los poderosos medios de destrucci\u00f3n desarrollados pon\u00edan a la orden del d\u00eda el peligro de la guerra nuclear y la destrucci\u00f3n de la naturaleza, especialmente, el agotamiento de las fuentes de energ\u00eda.<\/p>\n<p>La tesis se cierra planteando que la revoluci\u00f3n no solo podr\u00e1 evitar eso sino que pondr\u00eda a la orden del d\u00eda un desarrollo tecnol\u00f3gico nunca conocido antes por la humanidad, al aprovechar constructiva y positivamente la tecnolog\u00eda hoy existente, que podr\u00e1 dar un nuevo salto si se la libera del capitalismo.<\/p>\n<p><strong>El estalinismo<\/strong><\/p>\n<p>La ruptura entre medio ambiente y socialismo tiene fecha. Stalin impuls\u00f3 desde el gobierno de la URSS la pol\u00edtica de \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d, es decir, de \u201ccoexistencia pac\u00edfica con el imperialismo\u201d. A partir de ese momento renunci\u00f3 a impulsar la revoluci\u00f3n internacional y situ\u00f3 su competencia con los pa\u00edses imperialistas en el terreno de las carreras econ\u00f3mica y armament\u00edstica. Khruschev enunci\u00f3 el objetivo de tratar de superar a la econom\u00eda de Estados Unidos. Pero los pa\u00edses del socialismo real part\u00edan de una situaci\u00f3n de atraso y dependencia de los pa\u00edses imperialistas, lo que los llev\u00f3 a \u201capretar el acelerador productivo\u201d al m\u00e1ximo. Era la \u00e9poca del estajanovismo[3], que tuvo un balance ambiental lamentable. A la ca\u00edda del muro, Checoslovaquia[4] y la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana (RDA) superaban a Estados Unidos, Canad\u00e1 o Australia en sus emisiones de di\u00f3xido de carbono por habitante. Dos de los mayores desastres ecol\u00f3gicos de la historia moderna se dieron en pa\u00edses del socialismo real: el accidente de Chernobil y la desecaci\u00f3n del Mar de Aral (proceso que continu\u00f3 igualmente tras la ca\u00edda de la URSS, dicho sea de paso). Esto divorci\u00f3 por decenios al movimiento socialista mundial, dirigido por el estalinismo, de la preocupaci\u00f3n ecol\u00f3gica, abriendo paso a la hegemon\u00eda de planteos antisocialistas que a\u00fan perduran en el movimiento ecologista.<\/p>\n<p><strong>Sindicalismo y ecologismo<\/strong><\/p>\n<p>A partir de los a\u00f1os \u201970 se recuperan \u2013con el pulso de un nuevo ascenso revolucionario que empieza a despegarse de su camisa de fuerza estalinista\u2013 algunas tradiciones que merece la pena destacar, como la de las \u201cprohibiciones verdes\u201d. Esta iniciativa la tom\u00f3 por primera vez el sindicato de trabajadores de la construcci\u00f3n en Nueva Gales del Sur (Australia), tras una ola de luchas victoriosas. Una \u201cprohibici\u00f3n verde\u201d consist\u00eda en poner en huelga a los trabajadores de la construcci\u00f3n, no por un reclamo laboral sino para impedir la construcci\u00f3n de edificios destinados a gentrificar una zona (desplazar a la poblaci\u00f3n local pobre para revalorizar la zona, en beneficio de los due\u00f1os de los edificios o de los terrenos) o para impedir la destrucci\u00f3n de un espacio verde. Esta iniciativa se extendi\u00f3 en escala nacional, por ejemplo en 1976, de la mano de la Uni\u00f3n de Sindicatos Australianos contra la miner\u00eda, el procesado y la exportaci\u00f3n de uranio.<\/p>\n<p>Otro ejemplo mundialmente conocido de \u201csindicalismo verde\u201d es el de Chico Mendes, dirigente de los trabajadores del caucho en la Amazonia brasile\u00f1a, asesinado por terratenientes. Tambi\u00e9n debemos mencionar la revuelta turca, iniciada en 2013 contra la destrucci\u00f3n del Parque Gezi, o el caso sucedido en la Revoluci\u00f3n Egipcia, en la que la poblaci\u00f3n bloque\u00f3 un puerto en el Mediterr\u00e1neo hasta que el gobierno abandon\u00f3 la idea de crear una planta de fertilizantes en la zona, y termin\u00f3 incluso cerrando la que ya exist\u00eda.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs posible conciliar el empleo y la conservaci\u00f3n ambiental?<\/strong><\/p>\n<p>Una vez terminado este recorrido hist\u00f3rico, queremos intentar responder a esta pregunta clave. A pesar de las contradicciones que inevitable surgen, pensamos que s\u00ed. En realidad, contradicciones parecidas se dan en otros muchos terrenos, incluso dentro de la propia clase trabajadora. Por ejemplo, muchas veces, distintos grupos de trabajadores compiten y se enfrentan entre ellos por el empleo; los nativos contra los inmigrantes; o los de un pueblo contra los de al lado. Para estas contradicciones es fundamental no perder la perspectiva del inter\u00e9s general del conjunto de la clase trabajadora.<\/p>\n<p>Dice el <em>Manifiesto Comunista<\/em>: \u201c[Los comunistas] <em>destacan y reivindican siempre, en todas y cada una de las acciones nacionales proletarias, los intereses comunes y peculiares de todo el proletariado, independientes de su nacionalidad\u201d, <\/em>y que,<em> \u201ccualquiera que sea la etapa hist\u00f3rica en que se mueva la lucha entre el proletariado y la burgues\u00eda, mantienen siempre el inter\u00e9s del movimiento enfocado en su conjunto<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Es decir, nosotros y nosotras siempre enfocamos nuestras pol\u00edticas desde la \u00f3ptica del inter\u00e9s de clase general, en la b\u00fasqueda de la revoluci\u00f3n y la toma del poder. En el caso de la competencia entre obreros por el empleo, le decimos al obrero nativo: \u201ces cierto que los trabajadores inmigrantes vienen a competir contigo por los puestos de trabajo. Pero si te enfrentas con ellos, la clase trabajadora estar\u00e1 dividida y nunca podr\u00e9is enfrentar a los patrones. Tu tarea no es rechazar al trabajador inmigrante sino unirte a \u00e9l para enfrentar al enemigo com\u00fan\u201d.<\/p>\n<p>En la cuesti\u00f3n ambiental tenemos que tener un criterio parecido: buscar siempre el inter\u00e9s general de la clase trabajadora, y la revoluci\u00f3n. Voy a permitirme poner dos ejemplos reales en las que en mi organizaci\u00f3n, Corriente Roja, tuvimos que tomar una posici\u00f3n.<\/p>\n<p>La primera fue el posible cierre de una central nuclear vieja y peligrosa, la de Garo\u00f1a. El gobierno espa\u00f1ol quiere mantenerla abierta debido a que es una m\u00e1quina de hacer dinero para las grandes compa\u00f1\u00edas el\u00e9ctricas, pero hay una gran movilizaci\u00f3n por su cierre. Aqu\u00ed, algunos sindicatos tomaron una postura contraria al cierre, argumentando la defensa de los puestos de trabajo de la plantilla de la central nuclear. Desde Corriente Roja estamos a favor del cierre: algunos puestos de trabajo no pueden justificar alinearse con el gobierno y la patronal poniendo en grave riesgo a la poblaci\u00f3n de la zona. Eso s\u00ed, ese posicionamiento debe acompa\u00f1arse con la exigencia de no perder ni un puesto de trabajo, y exigir, por ejemplo, un plan de instalaci\u00f3n de energ\u00edas renovables en la comarca.<\/p>\n<p>El segundo ejemplo es la lucha de los mineros en 2012. Aqu\u00ed [en el Estado espa\u00f1ol] hubo grupos ecologistas que se posicionaron a favor del cierre de las minas de carb\u00f3n, ya que son muy contaminantes. Y realmente lo son, pero no era eso lo que estaba en discusi\u00f3n. El plan del gobierno no era el cierre de las minas de carb\u00f3n para impulsar una alternativa sustentable. Era el cierre de las minas de carb\u00f3n para comprar carb\u00f3n m\u00e1s barato de otros pa\u00edses donde los trabajadores tienen menos derechos; eso era lo que se discut\u00eda (adem\u00e1s de la propia estabilidad del gobierno, golpeado por la huelga minera). Por eso, Corriente Roja fue parte de la lucha de los mineros contra el cierre de las minas.<\/p>\n<p>\u00bfA favor del cierre de la central nuclear de Garo\u00f1a y contra el cierre de las minas de carb\u00f3n? \u00bfNo es contradictorio? No, porque ambas posiciones nacen de la defensa de los intereses generales de la clase trabajadora. Una posici\u00f3n sindicalista que en nombre de la defensa de algunos puestos de trabajo ponga en riesgo las condiciones de vida del conjunto de la clase trabajadora es unilateral y miope. Una posici\u00f3n ecologista que sistem\u00e1ticamente sea favorable al cierre de cualquier actividad econ\u00f3mica contaminante sin analizar si ese cierre tiene un contenido ecologista o solo es una maniobra patronal para aumentar beneficios, es igualmente unilateral y miope.<\/p>\n<p><strong>4. El imposible capitalismo verde<\/strong><\/p>\n<p>El capitalismo est\u00e1 en decadencia, es un sistema agotado. Cada d\u00eda que pasa asfixia m\u00e1s, aumenta la destrucci\u00f3n y no el progreso. Pero&#8230; \u00bfc\u00f3mo es eso? Hemos visto nuevos avances en los \u00faltimos a\u00f1os; por ejemplo, la revoluci\u00f3n de la inform\u00e1tica. Ahora, muchos tenemos un tel\u00e9fono m\u00f3vil y un ordenador, algo impensable hace no tantos a\u00f1os. \u00bfNo es el capitalismo el que aumenta estas mejoras?<\/p>\n<p>Para responder, tenemos que entender qu\u00e9 son las \u201cfuerzas de producci\u00f3n\u201d. Marx y Engels explicaron que la aparici\u00f3n del capitalismo fue un fen\u00f3meno progresivo, ya que super\u00f3 el viejo modo de producci\u00f3n feudal, y ese cambio permiti\u00f3 espectaculares avances, no solo en el bienestar de la burgues\u00eda sino tambi\u00e9n en el de los trabajadores. Elementos tan b\u00e1sicos como la nutrici\u00f3n o la medicina avanzaron, y la vida de los trabajadores fue a partir de entonces m\u00e1s larga y satisfactoria. Sin embargo, llegado un momento, la destrucci\u00f3n que el capitalismo produc\u00eda era cada vez m\u00e1s grande que los progresos que conoc\u00eda. Lenin fij\u00f3 como la demostraci\u00f3n definitiva de ese cambio la Primera Guerra Mundial. Las distintas potencias imperialistas comet\u00edan una masacre de escala industrial para disputarse los mercados y poder seguir creciendo. Poco despu\u00e9s, la mayor crisis del capitalismo fue superada y se estableci\u00f3 una \u00e9poca de prosperidad a trav\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, al coste de decenas de millones de muertos. La reconstrucci\u00f3n de los pa\u00edses que hab\u00edan sido literalmente devastados y la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica que produjo el enfrentamiento militar permitieron que los capitalistas tuvieran muchas inversiones provechosas para hacer.<\/p>\n<p>Desde entonces, no ha habido ninguna guerra de proporciones similares. Sin embargo, el avance de la econom\u00eda capitalista est\u00e1 dejando un rastro de destrucci\u00f3n del principal medio de producci\u00f3n: la naturaleza. La crisis ecol\u00f3gica global es el principal marcador actual del agotamiento hist\u00f3rico del capitalismo, de su incapacidad para producir m\u00e1s de lo que destruye. Por cada paso adelante que da, retrocede destruyendo dos.<\/p>\n<p><strong>La velocidad del capitalismo y la velocidad de la naturaleza<\/strong><\/p>\n<p>El nudo del sistema econ\u00f3mico capitalista es que los agentes econ\u00f3micos gu\u00edan su actividad por la b\u00fasqueda del beneficio privado de sus due\u00f1os, los capitalistas. Una empresa produce de tal o cual forma en funci\u00f3n de lo que maximice los beneficios de sus accionistas. Los bancos mueven su dinero e invierten siempre buscando repartir los m\u00e1ximos dividendos en su consejo de administraci\u00f3n. El due\u00f1o de la tierra o de un edificio intenta que su renta sea lo m\u00e1s grande posible. Escribi\u00f3 Marx, en el primer tomo de <em>El Capital<\/em>: <em>\u201cLa circulaci\u00f3n del dinero como capital es (&#8230;) un fin en s\u00ed, pues la valorizaci\u00f3n del valor existe \u00fanicamente en el marco de este movimiento renovado sin cesar. El movimiento del capital, por ende, es carente de medida. (&#8230;) Nunca, pues, debe considerarse el valor de uso como fin directo del capitalista. Tampoco la ganancia aislada, sino el movimiento infatigable de la producci\u00f3n de ganancias\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Antes de continuar, hay que aclarar que esto no es una elecci\u00f3n individual de cada capitalista. No puede existir un capitalismo moral y humano, que adem\u00e1s de cuidar de los beneficios de los capitalistas cuide tambi\u00e9n de las condiciones de vida de los trabajadores. En el caso de que un capitalista individual subiera el salario a sus trabajadores, competir\u00eda con los dem\u00e1s con un lastre. Sus beneficios ser\u00edan m\u00e1s bajos o sus precios m\u00e1s altos. Su empresa tiende inevitablemente a desaparecer, m\u00e1s pronto que tarde, engullida por la competitividad del mercado capitalista.<\/p>\n<p>En la b\u00fasqueda de maximizar los beneficios de los capitalistas, la econom\u00eda capitalista mantiene constantes varias tendencias. Una de ellas es la tendencia a tratar de acelerar lo m\u00e1ximo posible el ciclo de reproducci\u00f3n de capital. Es decir, un capitalista invierte un dinero en una industria. Entonces, la f\u00e1brica en la que ha invertido produce mercanc\u00edas que se venden. Despu\u00e9s de pagar el salario de sus trabajadores y de haber comprado las materias primas necesarias, el capitalista recibe m\u00e1s dinero del que invirti\u00f3. Mientras m\u00e1s r\u00e1pidamente se repita este ciclo, m\u00e1s capital ir\u00e1 acumulando el capitalista. El capitalismo es un sistema que trata de acelerar constantemente la velocidad de la econom\u00eda. Engels escribi\u00f3 en <em>Del socialismo ut\u00f3pico al socialismo cient\u00edfico<\/em> el siguiente revelador pasaje: <em>\u201cPaulatinamente, la marcha se acelera, el paso de andadura se convierte en trote, el trote industrial, en galope y, por \u00faltimo, en carrera desenfrenada, en batir de campanas de la industria, el comercio, el cr\u00e9dito y la especulaci\u00f3n, para terminar finalmente, despu\u00e9s de los saltos m\u00e1s arriesgados, en la fosa de un crac. Y as\u00ed, una y otra vez\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Esa b\u00fasqueda permanente de maximizar los beneficios, es decir, la producci\u00f3n, es incompatible con los l\u00edmites de planeta. El capitalismo tiene un ritmo distinto que el de los ciclos naturales. La industria maderera no se regula en funci\u00f3n de la velocidad del crecimiento de los nuevos \u00e1rboles sino por la necesidad desesperada del inversor de recibir beneficios con los que hinchar su cartera. Las petroleras no regulan su actividad en funci\u00f3n de la cantidad de CO<sub>2<\/sub> que es capaz de asimilar la atm\u00f3sfera, ni la agricultura funciona dejando que el suelo se recupere.<\/p>\n<p><strong>Los costes de producci\u00f3n y la conservaci\u00f3n de la naturaleza <\/strong><\/p>\n<p>Para maximizar sus beneficios, el capitalista necesita invertir poco y vender los productos lo m\u00e1s caros posible. Hay una inversi\u00f3n que es fija, cuyo precio el capitalista no puede hacer bajar. Pero hay otra variable que s\u00ed puede intentar bajar. Por ejemplo, el salario de los trabajadores puede ser algo m\u00e1s alto o m\u00e1s bajo. Si el precio del producto en el mercado es el mismo, mientras menos salario paguen a los trabajadores, mayor margen de beneficio tendr\u00e1n.<\/p>\n<p>Los costes de prevenci\u00f3n y reparaci\u00f3n ambiental aumentan los costes variables de una inversi\u00f3n, es decir, disminuyen la ganancia capitalista. Por ejemplo, si una industria tiene que depurar el agua que usa antes de verterla, tendr\u00e1 para ello que hacer una inversi\u00f3n en m\u00e1quinas y trabajadores. Si una industria tiene que reparar los da\u00f1os ambientales causados, tendr\u00e1 para ello que invertir en materiales y trabajadores.<\/p>\n<p>Para las empresas, invertir en prevenci\u00f3n o reparaci\u00f3n ambiental es un coste a\u00f1adido, significa reducir su margen de ganancias. Por eso el capitalismo se revuelve sistem\u00e1ticamente contra toda regulaci\u00f3n que lo obligue a ello, de la misma manera que se revuelve contra la legislaci\u00f3n laboral. La legislaci\u00f3n ambiental es producto de la lucha, son las conquistas ganadas de la misma manera que se gana un mejor convenio en una huelga.<\/p>\n<p><strong>La falsa soluci\u00f3n de la eficiencia<\/strong><\/p>\n<p>Una corriente de pensamiento plantea que la soluci\u00f3n para la crisis ecol\u00f3gica es una mayor eficiencia en la industria. Si provocamos un determinado da\u00f1o al producir una mercanc\u00eda, quiz\u00e1 podamos reducir el da\u00f1o si lo hacemos de manera eficiente.<\/p>\n<p>Este es un planteamiento tramposo. La eficiencia energ\u00e9tica y de materiales es muy importante, pero bajo el capitalismo se convierte en su contrario. Pongamos un ejemplo laboral para entenderlo mejor.<\/p>\n<p>La nueva tecnolog\u00eda podr\u00eda aplicarse para hacer m\u00e1s f\u00e1cil el trabajo de los obreros. Pero cuando una empresa capitalista incorpora una nueva m\u00e1quina o t\u00e9cnica, ese cambio no redunda en una mayor facilidad en el trabajo de los obreros. En lugar de reducir la jornada laboral, lo que hace el capitalista es despedir a una parte de la plantilla y mantener o incluso aumentar el horario de los que siguen trabajando. As\u00ed, una mejora tecnol\u00f3gica en lugar de ayudar termina siendo un ataque contra los trabajadores.<\/p>\n<p>De la misma manera funciona la eficiencia. Una mayor eficiencia podr\u00eda servir para producir lo mismo usando menos energ\u00eda y emitiendo menos contaminaci\u00f3n. Pero en una empresa capitalista se usa solo para aumentar el margen de beneficios de la empresa. Por ejemplo, si se produce m\u00e1s eficientemente, el costo por mercanc\u00eda disminuye. Entonces, el patr\u00f3n puede inundar el mercado con sus productos y desplazar a la competencia, vendiendo m\u00e1s y ganando m\u00e1s. O puede bajar el precio del producto para desplazar a los competidores y ganar m\u00e1s. Pero en ning\u00fan caso se va a contentar con lo que ya gana, sobre todo porque, si no se da prisa, pronto un capitalista rival va a conseguir la misma mejora y usar\u00e1 su mayor eficiencia para intentar acaparar el mercado.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs posible un cambio de modelo productivo?<\/strong><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay quienes piensan que es posible que el capitalismo pueda mutar en un sistema econ\u00f3mico capitalista pero sostenible. Ello supondr\u00eda cambiar todas las fuentes energ\u00e9ticas de las que se nutre. El capitalismo se desarrolla con la llamada \u201crevoluci\u00f3n industrial\u201d, con los motores y la electrificaci\u00f3n. Todo ello funciona quemando combustibles f\u00f3siles. Podemos decir que el carb\u00f3n, el petr\u00f3leo y el gas natural son la sangre que corre por las venas del capitalismo. Todo el transporte, todas las industrias, toda la energ\u00eda se obtiene as\u00ed.<\/p>\n<p>Un hipot\u00e9tico capitalismo ambientalmente sostenible tendr\u00eda que revolucionar toda su base energ\u00e9tica. Eso supondr\u00eda una inversi\u00f3n de proporciones gigantescas. \u00bfRenunciar\u00edan los capitalistas a sus beneficios para altruistamente salvar el futuro del planeta? \u00a1Imposible! Recordemos la ley universal del capitalismo: lo que orienta su actividad es la b\u00fasqueda de beneficios, y ning\u00fan otro criterio humano, moral o ambiental.<\/p>\n<p>Es cierto que hay sectores capitalistas que invierten en energ\u00edas renovables o cosas similares. Pero el capitalismo tiene jerarqu\u00edas y sectores dominantes. No tienen el mismo poder los capitalistas de las energ\u00edas renovables que los de las petroleras. Ni los de las \u201cbicis\u201d respecto de la industria automotriz. Ni los de la agricultura ecol\u00f3gica respecto de la agricultura industrial.<\/p>\n<p><strong>La ideolog\u00eda ambiental del capitalismo<\/strong><\/p>\n<p>Hay algo que muchos se preguntan: \u00bfc\u00f3mo puede ser que los capitalistas est\u00e9n ciegos a la crisis ecol\u00f3gica?<\/p>\n<p>En realidad, no est\u00e1n ciegos&#8230; pero s\u00ed es interesante ver c\u00f3mo han construido la ciencia econ\u00f3mica dominante de forma que trate de ocultar la crisis ecol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Las palabras econom\u00eda y ecolog\u00eda comienzan igual, y no es casualidad. El prefijo \u201ceco\u201d viene del griego \u201coikos\u201d, que significa \u201ccasa\u201d. Sin embargo, en las facultades de econom\u00eda suele ense\u00f1arse la econom\u00eda como algo separado de la ecolog\u00eda. En los manuales se desliga el dinero y la producci\u00f3n de la naturaleza en la que se basa, hasta tal punto que los bienes naturales no tienen precio. Lo que cuesta un determinado bien natural es lo que cuesta su extracci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed se construye la ilusi\u00f3n de una econom\u00eda eterna, abstracta, separada de cualquier ligaz\u00f3n con el mundo f\u00edsico y natural. La rueda de la econom\u00eda podr\u00eda seguir girando eternamente sin chocar nunca con los l\u00edmites naturales. Sin embargo, los r\u00edos se contaminan, los suelos se desertizan y el petr\u00f3leo se acaba. Los costes que producen esos da\u00f1os ambientales no se contabilizan. La industria petrolera no internaliza los costes derivados del petr\u00f3leo, por ejemplo, los da\u00f1os causados por el cambio clim\u00e1tico. Es decir, los beneficios econ\u00f3micos se privatizan, pero los costes sociales se reparten.<\/p>\n<p>La ciencia econ\u00f3mica est\u00e1 a\u00fan basada en los cl\u00e1sicos del siglo XIX, sin actualizarse frente a la crisis ecol\u00f3gica. Esta pol\u00edtica consciente es parte de la construcci\u00f3n ideol\u00f3gica capitalista, que trata de ocultar sus propias contradicciones repitiendo una cantilena fantasiosa que dice \u201ctodo va bien\u201d mientras se precipita al vac\u00edo.<\/p>\n<p><strong>Las ONGs ecologistas y el car\u00e1cter de clase del Estado<\/strong><\/p>\n<p>La principal corriente ecologista del mundo son las ONGs ambientalistas, como Greenpeace.<\/p>\n<p>Ya explicamos anteriormente c\u00f3mo el movimiento obrero y socialista abandon\u00f3 desde el estalinismo cualquier preocupaci\u00f3n ambiental, abriendo paso a estas tendencias.<\/p>\n<p>Remotamente, esta tendencia ecologista tiene un origen burgu\u00e9s y peque\u00f1oburgu\u00e9s. Estas clases sociales, que comenzaron a disfrutar de viajes a la naturaleza, buscaban conservarlas. Incluso en la Edad Media, los reyes y nobles resguardaban zonas naturales para usarlas como cazaderos. Muchos de los parques naturales de Europa tienen este origen.<\/p>\n<p>Estas ONGs tratan de proteger el medio ambiente exigiendo legislaci\u00f3n ambiental y compromisos por parte de las empresas. Y, ciertamente, han habido algunos \u00e9xitos importantes. De nuevo, vamos a usar un s\u00edmil laboral.<\/p>\n<p>En el terreno laboral, en algunos pa\u00edses existen hoy en d\u00eda grandes conquistas para los trabajadores. Si pensamos que en el siglo XIX los ni\u00f1os mor\u00edan diariamente trabajando en las minas, nadie negar\u00e1 que ahora eso no pasa. Sin embargo, esa legislaci\u00f3n laboral no ha terminado con la explotaci\u00f3n de los trabajadores. Y, muchas veces, retrocede.<\/p>\n<p>Por ejemplo, en la actual crisis econ\u00f3mica, los derechos de las y los trabajadores han sufrido un duro ataque. En momentos hist\u00f3ricos m\u00e1s extremos, volvieron a aparecer condiciones tan malas como al principio del capitalismo, o incluso peores.<\/p>\n<p>En la Alemania nazi se volvi\u00f3 a recuperar de manera masiva el trabajo esclavo en los campos de concentraci\u00f3n. Franco[5] tambi\u00e9n implant\u00f3 la esclavitud generalizada tras la Guerra Civil Espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Con la protecci\u00f3n ambiental pasa algo parecido. Las luchas han conseguido forzar algunos avances, que si bien son importantes no han alterado la realidad fundamental de explotaci\u00f3n de la naturaleza por el capitalismo. Los Estados capitalistas protegen fundamentalmente los intereses de la clase capitalista, a pesar de que reflejen las luchas y lleguen a incorporar legislaciones laborales o restricciones ambientales. Es una ilusi\u00f3n pensar que los gobiernos capitalistas o las propias empresas van a tomar una posici\u00f3n definitiva de protecci\u00f3n de los trabajadores y de la naturaleza.<\/p>\n<p>Un buen ejemplo de esto es el protocolo de Kyoto. A pesar de existir algunos t\u00edmidos avances, a pesar de toda la parafernalia, de las decenas de grandes cumbres internacionales, las emisiones de CO<sub>2<\/sub> siguen siendo absolutamente excesivas, y al d\u00eda de hoy, con Kyoto oficialmente caducado y fracasado, los gobiernos del mundo ni siquiera han sido capaces de marcar un nuevo objetivo.<\/p>\n<p>Para terminar, les propongo una prueba: entrar en la web de distintas compa\u00f1\u00edas petroleras. Posiblemente, la mayor\u00eda de ellas presentan fotos de buc\u00f3licos paisajes y felices trabajadores, a la vez que remarcan su profunda preocupaci\u00f3n por la protecci\u00f3n ambiental y los derechos de los trabajadores.<\/p>\n<p><strong>El decrecimiento<\/strong><\/p>\n<p>La otra gran tendencia del ecologismo actual es el llamado \u201cdecrecimiento\u201d. Bajo este paraguas encontramos multitud de propuestas que tratan de construir una alternativa econ\u00f3mica y social bajo el capitalismo, de manera que poco a poco lo desplacen. En este terreno podemos encontrar muchos movimientos de agricultura ecol\u00f3gica, de banca \u00e9tica, de artesan\u00eda, de trueque y monedas alternativas, incluso las llamadas \u201ccooperativas integrales\u201d, que tratan de ofrecer todos los servicios que una persona pueda necesitar sin necesidad de acudir a las empresas capitalistas.<\/p>\n<p>El problema de este planteamiento es que el capitalismo ya \u201cllena\u201d el mundo, no deja espacio para que una econom\u00eda alternativa se desarrolle. Por ejemplo, los huertos ecol\u00f3gicos pueden suministrar alimentos a peque\u00f1os c\u00edrculos. Pero si intenta satisfacer las necesidades de grandes capas de la poblaci\u00f3n, necesitar\u00e1 tierra, mucha tierra. Sin embargo, la tierra tiene due\u00f1os: los terratenientes capitalistas. \u00bfC\u00f3mo acceder a la tierra de los terratenientes? Podr\u00edamos pensar en comprarla, pero para eso se necesita much\u00edsimo capital, es decir, se necesita que un capitalista haga una inversi\u00f3n capitalista. Pero, ya dijimos que las leyes del mercado capitalista conspiran contra un capitalismo \u201cverde\u201d&#8230; los productos ecol\u00f3gicos necesitan una mano de obra m\u00e1s intensiva, son m\u00e1s caros de producir, desde una \u00f3ptica econ\u00f3mica capitalista. La \u00fanica opci\u00f3n que queda es ocupar la tierra, es decir, hacer la revoluci\u00f3n y destruir el poder de los capitalistas.<\/p>\n<p>Lo mismo pasa con el resto de los sectores de la econom\u00eda, incluso de manera m\u00e1s acusada. \u00bfC\u00f3mo organizar una nueva forma de moverse de manera sostenible sin tomar el control de las empresas energ\u00e9ticas y de la industria automovil\u00edstica? \u00bfC\u00f3mo construir casas para millones sin tomar control de las grandes constructoras? \u00bfC\u00f3mo producir energ\u00eda para la poblaci\u00f3n sin expropiar las grandes compa\u00f1\u00edas el\u00e9ctricas? Es sencillamente imposible. Es decir, no se puede construir una nueva econom\u00eda sin destruir la que hoy existe.<\/p>\n<p>Estas experiencias de contrapoder son muy antiguas, aunque tengan formas nuevas. En sus planteamientos, son una repetici\u00f3n del socialismo ut\u00f3pico y del anarquismo.<\/p>\n<p><strong>5. El socialismo como alternativa<\/strong><\/p>\n<p>En definitiva, es una ilusi\u00f3n pensar en un \u201ccapitalismo verde\u201d. El \u00fanico horizonte posible para una econom\u00eda y una sociedad sostenibles es acabar con la econom\u00eda capitalista, que sacrifica la naturaleza y a los trabajadores en el altar del beneficio econ\u00f3mico de los capitalistas. Y, para acabar con la econom\u00eda capitalista, hay que acabar con el poder pol\u00edtico de los capitalistas, es decir, hacer la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] PATTERSON, Clair Cameron (1922-1995). Geoqu\u00edmico estadounidense. En 1953 calcul\u00f3 la longevidad de la Tierra en 4.550 millones de a\u00f1os, bas\u00e1ndose en el supuesto de que las rocas encontradas en los meteoritos ser\u00edan probablemente de similar longevidad que ella. En 1965, public\u00f3 el art\u00edculo \u201cEntornos contaminados y naturales del hombre\u201d, que intentaba llamar la atenci\u00f3n del p\u00fablico sobre el aumento de la concentraci\u00f3n de plomo en el medio ambiente y en la cadena alimentaria. Fue uno de los m\u00e1s firmes opositores a la utilizaci\u00f3n de plomo en la elaboraci\u00f3n de combustibles, por lo que fue perseguido por las multinacionales que los trataban y los comercializaban.<\/p>\n<p>[2] World Wildlife Fund: la mayor organizaci\u00f3n conservacionista en el mundo, cuyo objetivo es detener la degradaci\u00f3n del medio ambiente.<\/p>\n<p>[3] Movimiento nacido en la ex URSS, y que debe su denominaci\u00f3n a un minero de nombre Stajanov que bati\u00f3 el r\u00e9cord de extracci\u00f3n de carb\u00f3n, que impulsaba un sistema de trabajo que intentaba incentivar y aumentar el rendimiento del obrero sin darle compensaci\u00f3n alguna, toda vez que se apelaba a sus convicciones revolucionarias. El estajanovismo fue aplicado en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica a partir de 1935.<\/p>\n<p>[4] Hasta su divisi\u00f3n en Rep\u00fablica Checa y Eslovaquia, ocurrida en 1993.<\/p>\n<p>[5] Francisco Franco (1892-1975). Dictador militar, conocido como \u201cel General\u00edsimo\u201d, que tras la derrota de la Segunda Rep\u00fablica y la Guerra Civil Espa\u00f1ola (1936-1939) implant\u00f3 en toda Espa\u00f1a un r\u00e9gimen fascista que produjo centenares de miles de v\u00edctimas mortales, que perecieron en campos de concentraci\u00f3n, ejecuciones extrajudiciales, o en prisi\u00f3n. Fue Jefe de Estado de Espa\u00f1a desde 1936 hasta su muerte.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>IPCC (2014). <em>Climate Change. Synthesis Report<\/em>.<\/li>\n<li>WWF (2014). Informe Paneta Vivo.<\/li>\n<li>Jes\u00fas Castillo (2011). <em>Migraciones ambientales. Huyendo de la crisis ecol\u00f3gica en el Siglo XXI.<\/em> Virus editorial.<\/li>\n<li>Jes\u00fas Castillo (2012). <em>Trabajadores y medio ambiente. La lucha contra la degradaci\u00f3n ambiental desde los centros de trabajo.<\/em> Editorial Atrapasue\u00f1os.<\/li>\n<li>Michael L\u00f6wy (2012). <em>Ecosocialismo. La alternativa radical a la cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica capitalista.<\/em> Editorial Biblioteca Nueva.<\/li>\n<li>Daniel Tanuro (2011). <em>El imposible capitalismo verde.<\/em> Editorial La Oveja Roja.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Art\u00edculo publicado originalmente en <em>Marxismo Vivo \u2013 Nueva \u00c9poca<\/em> n.\u00b0 6, julio de 2015, pp. 59-79.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa doctrina de Marx suscita en todo el mundo civilizado la mayor hostilidad y el odio de toda la ciencia burguesa (tanto la oficial como la liberal), que ve en el marxismo algo as\u00ed como una \u201csecta perniciosa\u201d. 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