{"id":56057,"date":"2019-08-16T15:45:48","date_gmt":"2019-08-16T18:45:48","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=56057"},"modified":"2019-08-16T16:23:17","modified_gmt":"2019-08-16T19:23:17","slug":"las-atrocidades-cometidas-piribebuy-acosta-nu-fueron-propias-del-caracter-genocida-la-guerra-paraguay","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/las-atrocidades-cometidas-piribebuy-acosta-nu-fueron-propias-del-caracter-genocida-la-guerra-paraguay\/","title":{"rendered":"Las atrocidades cometidas en Piribebuy y Acosta \u00d1\u00fa fueron propias del car\u00e1cter genocida de la Guerra contra el Paraguay"},"content":{"rendered":"<p><em>La batalla de Acosta \u00d1\u00fa, o de Campo Grande, cumple 150 a\u00f1os. Y contin\u00faa siendo una herida abierta para el pueblo paraguayo. La clase trabajadora brasile\u00f1a, argentina y uruguaya debe conocer y repudiar este episodio atroz de la Guerra contra el Paraguay [1864-1870]. Debe conocer este y todos los cr\u00edmenes que sus clases dominantes cometieron en contra de esta naci\u00f3n hist\u00f3ricamente oprimida. <\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Ronald Le\u00f3n N\u00fa\u00f1ez, desde Asunci\u00f3n<\/p>\n<p>En el Paraguay, cada 16 de agosto se celebra el \u201cd\u00eda del ni\u00f1o\u201d. \u00bfPor qu\u00e9? Porque en la batalla de Acosta \u00d1\u00fa, alrededor de 3.500 paraguayos harapientos y mal armados \u2013la mayor parte de ellos ni\u00f1os o adolescentes de 9 a 15 a\u00f1os de edad\u2013, se enfrentaron a los m\u00e1s de 20.000 soldados que compon\u00edan la vanguardia del ej\u00e9rcito de la Triple Alianza, aunque entonces estaba integrado mayormente por tropas brasile\u00f1as y comandadas por el yerno del emperador brasile\u00f1o Pedro II, el franc\u00e9s Gast\u00f3n de Orleans, conde d\u2019Eu.<\/p>\n<p>Al final de la masacre, el conde orden\u00f3 el incendio del campo de batalla en el que hab\u00eda centenares de ni\u00f1os heridos, y las mujeres que sal\u00edan de los montes para rescatar a sus hijos.<\/p>\n<p>La batalla ocurri\u00f3 en el contexto de la fase final de la Guerra. Recordemos que Asunci\u00f3n hab\u00eda sido tomada \u2013y saqueada\u2013 en enero de 1869. El propio comandante supremo aliado, el marqu\u00e9s de Caxias, entendi\u00f3 que, con ello, la guerra hab\u00eda terminado. La capital enemiga hab\u00eda sido capturada y L\u00f3pez estaba en completa retirada, en alg\u00fan punto del interior del pa\u00eds. As\u00ed, Caxias se retir\u00f3 del teatro de operaciones, retornando sin autorizaci\u00f3n oficial a Rio de Janeiro. Aparentemente, Caxias no parec\u00eda sentirse a gusto con seguir al frente de una campa\u00f1a militar que a esa altura consideraba que no pasaba de una simple cacer\u00eda a Solano L\u00f3pez: <em>\u201c\u00bfCu\u00e1nto tiempo, cu\u00e1ntos hombres, cu\u00e1ntas vidas y cu\u00e1ntos elementos y recursos precisaremos para terminar la guerra, es decir, para convertir en humo y polvo a toda la poblaci\u00f3n paraguaya, para matar al feto del vientre de la mujer?\u201d<\/em>, hab\u00eda escrito al emperador de Brasil ya en 1867 ante la excesiva y costosa prolongaci\u00f3n de la guerra, impensada al comienzo.<\/p>\n<p>Pero Pedro II, el \u201ccivilizador\u201d esclavista, s\u00ed estaba dispuesto a llevar la guerra hasta el final. O, en palabras atribuidas al propio Caxias, a \u201c<em>convertir en humo y polvo a toda la poblaci\u00f3n paraguaya, para matar al feto del vientre de la mujer<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Por este motivo, el monarca brasile\u00f1o tuvo que apelar a su yerno europeo, que cumpli\u00f3 la orden a rega\u00f1adientes.<\/p>\n<p><strong>La batalla de Acosta \u00d1\u00fa expresa cabalmente el car\u00e1cter de la guerra.<\/strong><\/p>\n<p>Por parte del Paraguay, una guerra que se hizo total desde 1866, cuando su territorio fue invadido por tres ej\u00e9rcitos materialmente superiores. En agosto de 1869 ya no pod\u00eda diferenciarse aquello que restaba del ej\u00e9rcito \u201cregular\u201d de la poblaci\u00f3n civil (ni\u00f1os, mujeres, ancianos), que de una u otra forma se involucraron en el esfuerzo b\u00e9lico para rechazar a los invasores. Las mujeres y los ni\u00f1os trabajaban de 12 a 14 horas en los campos, sobre r\u00e9gimen de disciplina militar, para abastecer el ej\u00e9rcito. Pero lleg\u00f3 el momento en que les toc\u00f3 dejar el arado y empu\u00f1ar las armas.<\/p>\n<p>En este sentido, si existe algo que ni los jefes aliados pudieron negar fue el arrojo, la bravura, y la desesperaci\u00f3n que demostr\u00f3 el pueblo paraguayo a la hora de defender \u2013no a Solano L\u00f3pez o un concepto abstracto de \u201cnaci\u00f3n\u201d o \u201cindependencia\u201d\u2013 sino lo \u201csuyo\u201d: sus chacras, sus villas, sus familias, su modo de vida. Todo esto, con raz\u00f3n, es lo que vieron amenazado con el avance de la Triple Alianza.<\/p>\n<p>En el caso de Acosta \u00d1\u00fa, el general brasile\u00f1o Dion\u00edsio Cerqueira, que estuvo presente en la batalla, escribi\u00f3: \u201c\u00a1Qu\u00e9 lucha terrible esa entre la piedad cristiana y el deber militar! Nuestros soldados dec\u00edan que no daba gusto pelear con tanto ni\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p>Cerqueira comenta que <em>\u201cel campo qued\u00f3 lleno de muertos y heridos del enemigo, entre los cuales nos causaban gran pena, por el abultado n\u00famero, los soldaditos, cubiertos de sangre, con las piernecitas quebradas, algunos de los cuales ni siquiera hab\u00edan llegado a la pubertad\u201d. <\/em>Y sentenci\u00f3: <em>\u201c\u00a1Cu\u00e1n valientes eran para el fuego los pobres ni\u00f1os!\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Es verdad que la dictadura de Solano L\u00f3pez \u2013que se neg\u00f3 a capitular en todo momento, y este es un hecho que debe reconocerse\u2013, en la medida en que el ej\u00e9rcito paraguayo se hac\u00eda a\u00f1icos, estableci\u00f3 la movilizaci\u00f3n obligatoria de varones de 16, 14, 13 y hasta 11 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Sin embargo, en un contexto de guerra total, de destrucci\u00f3n y muerte por doquier, lo que debemos cuestionarnos cuando nos deparamos con el caso de ni\u00f1os enfrentando a soldados adultos profesionales, infinitamente mejor armados, es: \u00bffueron los ni\u00f1os los que fueron a la guerra o fue la guerra la que los arrastr\u00f3 a un combate tan desigual? Tal vez las dos cosas, pero muchos de ellos eran ya hu\u00e9rfanos, hab\u00edan perdido a sus seres queridos, hab\u00edan perdido sus hogares\u2026 \u00bfqu\u00e9 les quedaba si no combatir al enemigo? \u00bfSe les puede impugnar, con criterios actuales, que lo hayan hecho?<\/p>\n<p>Por parte de los aliados, Campo Grande expresa de manera cristalina lo que signific\u00f3 una guerra de conquista, de rapi\u00f1a, de exterminio de casi toda una nacionalidad. Estudios acad\u00e9micos no marxistas, apuntan que en los cinco a\u00f1os que dur\u00f3 la contienda desapareci\u00f3 entre 60 y 69% de la poblaci\u00f3n total de esa peque\u00f1a rep\u00fablica sudamericana llamada Paraguay. Un grado de exterminio aterrorizante, casi sin paralelo en la historia moderna.<\/p>\n<p><strong>La batalla de Piribebuy<\/strong><\/p>\n<p>El 12 de agosto, cuatro d\u00edas antes de Acosta \u00d1\u00fa, se record\u00f3 la batalla de Piribebuy. Este es otro caso emblem\u00e1tico. Piribebuy era un peque\u00f1o pueblo que fue defendido por alrededor de 1.600 soldados \u2013entre ellos, muchas mujeres y ni\u00f1os\u2013 ante el bombardeo y el ataque por tierra de m\u00e1s de 20.000 soldados aliados. El comando aliado intim\u00f3 rendici\u00f3n, pero el comandante paraguayo Pedro Pablo Caballero la rechaz\u00f3.<\/p>\n<p>Luego de repeler algunos ataques con fusiles de chispa y con ca\u00f1ones vetustos cargados con pedazos de vidrio, la plaza inevitablemente sucumbi\u00f3. El conde d\u2019Eu, furioso, orden\u00f3 la decapitaci\u00f3n del comandante Pedro Pablo Caballero \u2013otras fuentes serias dicen que, en realidad, Caballero fue amarrado a cuatro caballos, suspendido, y luego descuartizado\u2013.<\/p>\n<p>No satisfecho, el conde d\u2019Eu orden\u00f3 la ejecuci\u00f3n de los prisioneros y el incendio del hospital de sangre, carbonizando a sus aproximadamente 600 ocupantes. Estas atrocidades, m\u00e1s all\u00e1 de ser fruto de una mente s\u00e1dica, <strong>constitu\u00edan actos intr\u00ednsecos al car\u00e1cter mismo de la guerra.<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_56067\" style=\"width: 810px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/800px-Gaston_Count_of_Eu.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-56067\" class=\"size-full wp-image-56067\" src=\"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/800px-Gaston_Count_of_Eu.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1078\" srcset=\"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/800px-Gaston_Count_of_Eu.jpg 800w, https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/800px-Gaston_Count_of_Eu-223x300.jpg 223w, https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/800px-Gaston_Count_of_Eu-768x1035.jpg 768w, https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/800px-Gaston_Count_of_Eu-760x1024.jpg 760w, https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/800px-Gaston_Count_of_Eu-312x420.jpg 312w, https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/800px-Gaston_Count_of_Eu-640x862.jpg 640w, https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/800px-Gaston_Count_of_Eu-681x918.jpg 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-56067\" class=\"wp-caption-text\">Gast\u00f3n de Orl\u00e9ans, Conde d&#8217;Eu<\/p><\/div>\n<p>Despu\u00e9s de la batalla de Piribebuy, el conde simplemente anot\u00f3 en su diario: <em>\u201cLa noche cay\u00f3, y no ten\u00eda en el est\u00f3mago sino una taza de caf\u00e9 tomada, como habitualmente, antes del amanecer y algunas gotas de co\u00f1ac de naranja, compartidas con mi Estado Mayor en medio de la acci\u00f3n. Cenamos muy alegremente con Victorino: me dio una tienda de campa\u00f1a, visto que mis equipajes no llegaron a tiempo\u201d.<\/em> Una cena alegre con sus oficiales.<\/p>\n<p>Para terminar, algo m\u00e1s sobre nuestro refinado conde, el protagonista de las atrocidades de Piribebuy y Acosta \u00d1\u00fa. En sus memorias, recientemente reeditadas en el Brasil, existen anotaciones que ilustran perfectamente su pensamiento xen\u00f3fobo, racista, adem\u00e1s del completo desprecio no solo hacia el Paraguay, a cuyos pobladores se refer\u00eda como \u201cseres est\u00fapidos\u201d, sino hacia Sudam\u00e9rica como un todo, incluida la composici\u00f3n de su propia tropa.<\/p>\n<p>Rumbo al teatro de operaciones, escribi\u00f3: <em>\u201cestos hispanoamericanos no tienen conocimiento alguno de las buenas maneras\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Ya en Corrientes, anot\u00f3: <em>\u201clas calles de Corrientes son abominables cloacas, y las casas, la mayor\u00eda de las veces, son t\u00e9rreas. El aspecto general es el de una gran villa. <\/em><em>En la plaza del mercado, hay cierto n\u00famero de hediondos ind\u00edgenas venidos del Chaco. La mayor\u00eda no comprende el espa\u00f1ol\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Finalmente, leamos lo que opin\u00f3 sobre el ej\u00e9rcito que comandar\u00eda en la campa\u00f1a contra el Paraguay:<\/p>\n<p><em>\u201cEl aspecto general me satisfizo: est\u00e1n todos armados, vestidos y calzados de manera completa [\u2026] No quiero decir, sin embargo, que el aspecto sea igual al de los Ej\u00e9rcitos europeos. Esa <strong>inferioridad <\/strong>deviene de dos causas: 1) el detestable corte de nuestros uniformes; 2) <strong>la inmensa preponderancia num\u00e9rica (en la infanter\u00eda) de mulatos, que, de forma general, no ofrecen buenos espec\u00edmenes para la humanidad<\/strong>\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Que el lector saque, entonces, sus propias conclusiones.<\/p>\n<p>Fuente: GOYENA SOARES, Rodrigo (org.). Conde d\u2019Eu: Di\u00e1rio do comandante em chefe das tropas brasileiras em opera\u00e7\u00e3o na Rep\u00fablica do Paraguai. 1\u00aa. ed. Rio de Janeiro: Paz e Terra, 2017, no paginado, recurso digital de Kindle.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La batalla de Acosta \u00d1\u00fa, o de Campo Grande, cumple 150 a\u00f1os. Y contin\u00faa siendo una herida abierta para el pueblo paraguayo. La clase trabajadora brasile\u00f1a, argentina y uruguaya debe conocer y repudiar este episodio atroz de la Guerra contra el Paraguay [1864-1870]. 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