{"id":55276,"date":"2019-06-19T17:26:52","date_gmt":"2019-06-19T20:26:52","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=55276"},"modified":"2021-12-08T21:08:47","modified_gmt":"2021-12-08T21:08:47","slug":"futbol-cosa-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/futbol-cosa-mujer\/","title":{"rendered":"\u00a1F\u00fatbol es cosa de mujer!"},"content":{"rendered":"<p><em>Para aquellas que escogieron el deporte, la lucha contra el machismo es diaria.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Helena N\u00e1huatl<\/p>\n<p>El a\u00f1o es 1983. Despu\u00e9s de 40 a\u00f1os prohibido, el f\u00fatbol de mujeres es reglamentado en el Brasil.<\/p>\n<div id=\"attachment_55279\" style=\"width: 473px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/1941.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-55279\" class=\"size-full wp-image-55279\" src=\"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/1941.png\" alt=\"\" width=\"463\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/1941.png 463w, https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/1941-300x272.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 463px) 100vw, 463px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-55279\" class=\"wp-caption-text\">Juego de f\u00fatbol femenino en 1941.<\/p><\/div>\n<p>La prohibici\u00f3n, que data de 1941, en realidad estaba en gestaci\u00f3n d\u00e9cadas antes, cuando el surgimiento del f\u00fatbol. Siendo un deporte tra\u00eddo por Inglaterra y practicado por las elites como un hobby, no solo las mujeres sino tambi\u00e9n los trabajadores eran presionados para no practicarlo. Otro rechazo expl\u00edcito era la participaci\u00f3n de personas negras en los clubes. En los a\u00f1os de 1930, no obstante, comienza esa reglamentaci\u00f3n rumbo a la profesionalizaci\u00f3n de los hombres en el f\u00fatbol. A contramano de ese proceso, ya durante los a\u00f1os de 1920, el f\u00fatbol de mujeres pasa a ser atracci\u00f3n de circos y de todo y cualquier espacio que no lo caracterizase como deporte.<\/p>\n<p>Prohibido en la era Vargas [Get\u00falio Vargas, presidente del pa\u00eds entre 1934 y 1945, y nuevamente entre 1951 y 1954] y con una legislaci\u00f3n endurecida a partir de la dictadura militar, jugar f\u00fatbol siendo mujer era caso de polic\u00eda. Incluso con toda esa represi\u00f3n, las mujeres no pararon de jugar. Un hecho curioso es que la propia Polic\u00eda Militar ten\u00eda su equipo de f\u00fatbol entre las mujeres. Otro factor que imped\u00eda el avance de la modalidad era la represi\u00f3n cultural al deporte, en el cual se juzgaba peyorativamente la participaci\u00f3n de las mujeres en los ambientes familiares y de trabajo.<\/p>\n<p>Con la presi\u00f3n internacional para el avance de la modalidad (que tambi\u00e9n fue impedida por d\u00e9cadas en pa\u00edses como Inglaterra, Alemania y Francia), el Brasil lo reglamenta, pero solo pasa a tener su primera selecci\u00f3n de mujeres en 1988.<\/p>\n<p>De 1991 (primera) hasta hoy, el Brasil estuvo en todas las ediciones del Mundial, pero, al contrario del f\u00fatbol de los hombres, el reconocimiento a la modalidad a\u00fan est\u00e1 lejos de ser satisfactorio en el pa\u00eds. En tiempo de Mundial abierto en red nacional, al ver a nuestra selecci\u00f3n jugando de igual a igual con grandes equipos del mundo, puede parecer que no existe un abismo entre hombres y mujeres. Pero \u00e9l est\u00e1 ah\u00ed.<\/p>\n<p><strong>El abismo de la desigualdad<\/strong><\/p>\n<p>Si los salarios son sabidamente incomparables en el f\u00fatbol para hombres y para mujeres, cosas m\u00e1s b\u00e1sicas, como el propio uniforme, este a\u00f1o presenta una versi\u00f3n in\u00e9dita. Eso mismo: en el pa\u00eds del f\u00fatbol, la selecci\u00f3n de mujeres jugaba con sobras de material y dise\u00f1os de los hombres. Pero esos peque\u00f1os \u201cdetalles\u201d son solo la punta de un iceberg de desigualdad.<\/p>\n<div id=\"attachment_55278\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/3265_brasil-vice-campeao-mundial-2007.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-55278\" class=\"size-full wp-image-55278\" src=\"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/3265_brasil-vice-campeao-mundial-2007.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/3265_brasil-vice-campeao-mundial-2007.jpg 640w, https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/3265_brasil-vice-campeao-mundial-2007-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-55278\" class=\"wp-caption-text\">La selecci\u00f3n femenina de f\u00fatbol fue subcampeona en el Mundial de 2007.<\/p><\/div>\n<p>En 2017, Cristiane, ya estrella del equipo al lado de Marta y Formiga, decidi\u00f3 abandonar la selecci\u00f3n brasile\u00f1a luego de que la primera t\u00e9cnica mujer fue despedida. Tiempo r\u00e9cord si lo comparamos con el de los hombres, todos con como m\u00ednimo un a\u00f1o de trabajo. El movimiento comenzado por Cristiane llev\u00f3 al total de cinco jugadoras para afuera de la selecci\u00f3n en se\u00f1al de protesta. En aquel momento reivindicaban condiciones de trabajo dignas y m\u00e1s visibilidad para el f\u00fatbol hecho por ellas. La protesta iniciada por Cristiane tuvo eco. Algunos elementos estructurales fueron alterados y se establecieron mejores condiciones. El a\u00f1o pasado, la jugadora resolvi\u00f3 ceder a los innumerables pedidos de regreso a la selecci\u00f3n y justific\u00f3 la decisi\u00f3n con los cambios, que ella considera insuficientes pero importantes.<\/p>\n<p>Si a nivel nacional la selecci\u00f3n brasile\u00f1a siempre oy\u00f3 que solo existe porque \u201cla masculina sostiene\u201d la modalidad, en los Estados a\u00fan es tratada como amateur, con pocos equipos organizados y estructurados. Hoy, para todo club de la categor\u00eda A del f\u00fatbol brasile\u00f1o se exige la creaci\u00f3n de equipos de mujeres. Pero esa definici\u00f3n tampoco garantiza la profesionalizaci\u00f3n, o sea, que las mujeres puedan tener el f\u00fatbol como \u00fanica profesi\u00f3n. Esa definici\u00f3n, lejos de ser un pionerismo de la CBF [Confederaci\u00f3n Brasile\u00f1a de F\u00fatbol], en realidad responde a las exigencias internacionales para los equipos profesionales de los hombres, previendo puniciones en caso de que son sean cumplidas.<\/p>\n<p><strong>Ser madre y atleta<\/strong><\/p>\n<p>Si en el mercado de trabajo en general es dif\u00edcil tomar la decisi\u00f3n de tener un hijo, para las mujeres del f\u00fatbol eso es algo casi impensable. Estamos acostumbrados a ver a los hijos de los jugadores; al final, poco se transforma en su rutina de atleta por tener un hijo. En cambio si es mujer, sin embargo, la realidad es bien diferente. En toda la selecci\u00f3n, la \u00fanica jugadora que tiene un hijo es Tamires. \u00c9l naci\u00f3 en el inicio de la carrera profesional de su madre, y ella dej\u00f3 el deporte dos veces, la segunda priorizando el trabajo del marido, tambi\u00e9n futbolista. Solo en los \u00faltimos a\u00f1os consigui\u00f3 conciliar el f\u00fatbol con la maternidad, actuando en un equipo dan\u00e9s y llevando con ella a toda la familia.<\/p>\n<p><strong>F\u00fatbol para superaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Si en los equipos de f\u00fatbol de los hombres vemos muchos casos de superaci\u00f3n y salida de la pobreza, en el f\u00fatbol femenino esas historias tambi\u00e9n ocurren. A pesar de la poca profesionalizaci\u00f3n, muchas j\u00f3venes ven en el deporte una carrera y una forma de cambiar la vida. La mayor barrera sigue siendo la misma: la inversi\u00f3n en ellas. Marta, despu\u00e9s del fin del equipo de mujeres del Vasco [da Gama], se vio sin club hasta recibir el apoyo de una entrenadora del interior de Minas Gerais que la convid\u00f3 para jugar all\u00e1, en el inicio de los a\u00f1os 2000. Ludmila, joven atacante promisora, utiliz\u00f3 el deporte para driblar la marginalidad a la cual fue lanzada por la incapacidad de la madre para criarla y la muerte prematura de la hermana por dependencia qu\u00edmica.<\/p>\n<p>La lucha dentro y fuera del campo debe seguir, como hizo Cristiane en 2017, e ir m\u00e1s all\u00e1. Dignidad en las condiciones de trabajo, combate al machismo, y respeto a las profesionales que dedican completamente sus vidas al deporte y son vistas como un producto por los clubes, patrocinadores y federaciones.<\/p>\n<p><strong>El deporte como actividad emancipadora<\/strong><\/p>\n<p>Defender la libertad de las mujeres para practicar cualquier actividad deportiva, principalmente aquellas a las cuales la sociedad recrimina o hasta proh\u00edbe, es tambi\u00e9n una lucha por igualdad de derechos. Sabemos que en el capitalismo todo aquello que puede dar ganancia se transforma en producto y es as\u00ed tambi\u00e9n en el f\u00fatbol. Si hoy la modalidad est\u00e1 teniendo m\u00e1s inversiones, principalmente por la lucha de todas las mujeres que en el pasado osaron jugar al f\u00fatbol y ser reconocidas, las grandes empresas las ven como una inversi\u00f3n promisora y un mercado inmenso a ser generado.<\/p>\n<p>El deporte, la recreaci\u00f3n y la cultura son derechos de los seres humanos por excelencia. Las actividades humanas que desarrollan el cuerpo, la mente y la creatividad son aquellas que caracterizan nuestra esencia. Adem\u00e1s, la cooperaci\u00f3n, el trabajo en equipo y la confraternizaci\u00f3n que pueden y deben ser caracter\u00edsticas del deporte, son tambi\u00e9n una forma de construir seres m\u00e1s humanos.<\/p>\n<p>En una sociedad igualitaria, lejos de la b\u00fasqueda por los enfermizos l\u00edmites del cuerpo y de la competencia (que lesiona y mata a muchos atletas), dejando de lado las diferencias de sexo y de g\u00e9nero, el deporte puede ser derecho de todos, as\u00ed como la formaci\u00f3n cient\u00edfica y art\u00edstica.<\/p>\n<p><strong>Para profundizar<\/strong><\/p>\n<p>Libro: Mulheres Impedidas: <em>A proibi\u00e7\u00e3o do futebol feminino na imprensa de S\u00e3o Paulo<\/em>, Giovana Capucim e Silva, editora Multifoco.<\/p>\n<p>Gera\u00e7\u00e3o Peneiras \u2013 vea el filme sobre j\u00f3venes jugadoras del deporte, 2019.<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado en: <a href=\"http:\/\/www.pstu.org.br\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.pstu.org.br<\/a><\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para aquellas que escogieron el deporte, la lucha contra el machismo es diaria.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":55277,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"litci_post_political_author":"","footnotes":""},"categories":[11516,2676,8349,2738,2653],"tags":[2836,14369,14368,14366,14370,14367],"class_list":["post-55276","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","category-brasil","category-debates","category-mujeres","category-pstu-brasil","tag-brasil-2","tag-deporte-y-capitalismo","tag-desigualdad-en-el-deporte","tag-futbol-femenino","tag-machismo-y-futbol","tag-mundial-de-futbol-femenino"],"fimg_url":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/lucas-figueredo.jpg","categories_names":["Brasil","Debates","Mujeres","Opini\u00f3n","PSTU - Brasil"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55276","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55276"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55276\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67903,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55276\/revisions\/67903"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55277"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55276"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55276"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55276"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}