{"id":53770,"date":"2019-04-04T13:30:33","date_gmt":"2019-04-04T15:30:33","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=53770"},"modified":"2019-04-04T13:30:33","modified_gmt":"2019-04-04T15:30:33","slug":"nazismo-la-cara-la-extrema-derecha-negada-bolsonaro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/nazismo-la-cara-la-extrema-derecha-negada-bolsonaro\/","title":{"rendered":"Nazismo: la cara de la extrema derecha negada por Bolsonaro"},"content":{"rendered":"<p><em>M\u00e1s que propagar una cortina de humo, Bolsonaro y sus seguidores intentan realizar una disputa ideol\u00f3gica en la sociedad con la negaci\u00f3n hist\u00f3rica y el oscurantismo anticient\u00edfico. Algo que qued\u00f3 expl\u00edcito en sus versiones sobre el Golpe de 1964, en el combate al llamado \u201cmarxismo cultural\u201d, y en la defensa de la ideolog\u00eda sionista del Estado de Israel. <\/em>\u201cAntes que cante el gallo, tres veces me negar\u00e1s\u201d, Mateo 26.<!--more--><\/p>\n<p>Por: Jeferson Choma<\/p>\n<p>En entrevista reciente, el ministro de Relaciones Exteriores, Ernesto Ara\u00fajo, dijo que el nazismo habr\u00eda sido \u201cun movimiento de izquierda\u201d. La entrevista caus\u00f3 pol\u00e9mica y reacci\u00f3n de historiadores, que criticaron las declaraciones. Incluso la principal emisora de TV p\u00fablica de Alemania, la <em>Deutsche Welle<\/em>, lanz\u00f3 una nota diciendo que <em>\u201clo absurdo se volvi\u00f3 discurso oficial en Brasilia\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Pocos d\u00edas despu\u00e9s, en art\u00edculo publicado en su blog personal, el ministro volvi\u00f3 a la carga y afirm\u00f3 que la izquierda queda \u201cespantada\u201d con el debate que la relaciona con el nazismo. Su principal argumento es que: <em>\u201cEl nazismo era anticapitalista, antirreligioso, colectivista, contrario a la libertad individual, promov\u00eda la censura y el control del pensamiento por la propaganda y el lavado cerebral, era contrario a las estructuras tradicionales de la sociedad. Todo eso lo caracteriza como un movimiento de izquierda\u201d.<\/em><\/p>\n<p>En su delirante af\u00e1n, el ministro va m\u00e1s all\u00e1 y dice que la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y la Alemania nazista estaban empe\u00f1adas en una alianza de \u201cizquierda\u201d para conquistar el mundo:<\/p>\n<p><em>\u201cEl nazismo, tanto en su ascenso como en su ca\u00edda, pr\u00e1cticamente destruy\u00f3 las potencias liberales de Europa Occidental y sus imperios, abriendo camino para el totalitarismo comandado por la URSS (aliada de primera hora de la Alemania Nazista) y su expansi\u00f3n mundial, que puso en jaque y casi derrot\u00f3 a la \u00fanica potencia no comunista restante, los Estados Unidos\u201d<\/em>, escribi\u00f3.<\/p>\n<p>El ministro solo no explica cu\u00e1l fue la raz\u00f3n (ya que hab\u00eda una alianza) de la invasi\u00f3n alemana contra la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica durante la Segunda Guerra Mundial, que result\u00f3 en la muerte de veinte millones de ciudadanos sovi\u00e9ticos.<\/p>\n<p>El 2 de abril fue la vez del propio Bolsonaro para defender la absurda tesis de su ministro. Cuestionado por el periodista si el nazismo era de izquierda, durante su visita a Israel, el Presidente respondi\u00f3: \u201cNo hay duda\u201d. Bolsonaro, entonces, continu\u00f3: <em>\u201cPartido Socialista\u2026 c\u00f3mo es eso? Partido Nacional-Socialista de Alemania\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Esa posici\u00f3n absurda, negada por todas las evidencias hist\u00f3ricas, ya ven\u00eda siendo esgrimida por otros sectores que apoyan el gobierno de Jair Bolsonaro, como el astr\u00f3logo Olavo de Carvalho, que repite estas bestialidades hasta el cansancio, por lo menos desde el a\u00f1o 2000. Claro que se trata de una distracci\u00f3n m\u00e1s, que marca la actuaci\u00f3n de los seguidores de Bolsonaro en las redes sociales. Una maniobra usada que recurre a artima\u00f1as e imposturas intelectuales con el fin de perjudicar la discusi\u00f3n, causar deliberada confusi\u00f3n para enga\u00f1ar a los otarios, y excitar su base social de extrema derecha.<\/p>\n<p>Es importante que busquemos entender esas declaraciones no solo como una tentativa de propagar una cortina de humo para esconder la inoperancia del gobierno Bolsonaro. Por m\u00e1s absurda que sea esa tesis, es preciso entender que Bolsonaro y sus seguidores, a partir del aparato del Estado, intentan realizar una disputa ideol\u00f3gica en la sociedad con la negaci\u00f3n hist\u00f3rica y el oscurantismo anticient\u00edfico.<\/p>\n<p>Algo que qued\u00f3 muy expl\u00edcito cuando el gobierno pidi\u00f3 a las Fuerzas Armadas que conmemoraran el Golpe de 1964, o cuando volc\u00f3 sus cargas al combate del llamado \u201cmarxismo cultural\u201d, o a\u00fan cuando se alinea ciegamente en la defensa de la ideolog\u00eda sionista colonizadora del Estado de Israel. Todo eso es in\u00e9dito en el Brasil. En ese sentido, consideramos oportuno hacer algunas ponderaciones y aclarar algunos puntos sobre el nazismo, la cara m\u00e1s b\u00e1rbara de la extrema derecha que ahora es negada por ella.<\/p>\n<div id=\"attachment_53775\" style=\"width: 706px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/31032019-gabinete-do-primeiro-ministro-de-israel_33631247098_o.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-53775\" class=\"size-full wp-image-53775\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/31032019-gabinete-do-primeiro-ministro-de-israel_33631247098_o.jpg?resize=696%2C464&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"696\" height=\"464\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/31032019-gabinete-do-primeiro-ministro-de-israel_33631247098_o.jpg?w=696&amp;ssl=1 696w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/31032019-gabinete-do-primeiro-ministro-de-israel_33631247098_o.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/31032019-gabinete-do-primeiro-ministro-de-israel_33631247098_o.jpg?resize=630%2C420&amp;ssl=1 630w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/31032019-gabinete-do-primeiro-ministro-de-israel_33631247098_o.jpg?resize=640%2C427&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/31032019-gabinete-do-primeiro-ministro-de-israel_33631247098_o.jpg?resize=681%2C454&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-53775\" class=\"wp-caption-text\">El presidente de la Rep\u00fablica, Jair Bolsonaro con el primer-ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y otros ministros durante ceremonia de firma de acuerdos.<\/p><\/div>\n<p><strong>Nacional-socialismo<\/strong><\/p>\n<p>Como bien recuerda la <em>Deustche Welle<\/em>, la tentativa de clasificar el nazismo como una \u201cideolog\u00eda de izquierda\u201d no es nueva y lleg\u00f3 a ocurrir en varios pa\u00edses, en el pasado.<\/p>\n<p><em>\u201cEn Alemania, durante las investigaciones y debates sobre el Tercer Reich, iniciados en los a\u00f1os de 1960, lleg\u00f3 a haber tentativas de clasificar ese r\u00e9gimen como un movimiento socialista, no obstante, hace d\u00e9cadas que no restan m\u00e1s dudas, en los \u00e1mbitos acad\u00e9micos, social y pol\u00edtico, sobre la naturaleza de extrema derecha del nazismo\u201d<\/em>, escribi\u00f3 la emisora alemana.<\/p>\n<p>En el caso del ministro de Bolsonaro y de los olavetes [por Olavo de Carvalho] de turno, el debate es mucho m\u00e1s rastrero. Uno de los principales argumentos es que el partido de Hitler se llamaba Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes. El t\u00e9rmino <em>nazi<\/em> es una abreviaci\u00f3n en alem\u00e1n del t\u00e9rmino <em>nationalsozialist<\/em> (nacional-socialista). Este fue utilizado, as\u00ed como el t\u00e9rmino \u201ctrabajadores\u201d (<em>Arbeiter<\/em>) como un medio de llamar a la clase trabajadora para lejos del Partido Comunista Alem\u00e1n (<em>Kommunistische<\/em>) y del Partido Socialdem\u00f3crata (<em>Sozialdemokratische<\/em>), en la \u00e9poca los dos m\u00e1s importantes partidos obreros de Europa Occidental en los a\u00f1os de 1930. Pero eso no significa que los <em>Nazis<\/em> eran de izquierda o pretend\u00edan construir un partido obrero m\u00e1s. Todo el programa y la ideolog\u00eda nazista era profundamente antiobrera y anticomunista o antisocialista.<\/p>\n<p><strong>Nazismo, historia y programa<\/strong><\/p>\n<p>El partido nazi fue fundado en 1919 por Adolf Hitler, un excombatiente de la Primera Guerra que realizaba discursos en una cervecer\u00eda en M\u00fanich, cargados de nacionalismo racista, antisemita y de odio por el comunismo. En un tiempo relativamente r\u00e1pido, los nazistas consiguieron reclutar a oficiales militares descontentos con la derrota alemana en la Guerra, una peque\u00f1a burgues\u00eda arruinada por el peso de la crisis econ\u00f3mica que asolaba el pa\u00eds, y aventureros de toda especie.<\/p>\n<p>En 1921, el partido crea la SA (<em>Sturmabteilung<\/em>, \u201cDivisi\u00f3n Tempestad\u201d en la traducci\u00f3n), una milicia paramilitar que realizaba ataques violentos a otros partidos y sindicatos. Esa es una de las m\u00e1s importantes caracter\u00edsticas de las organizaciones nazifascistas.<\/p>\n<p>La doctrina nazista es muy simple. Para recuperar su grandeza, los nazis promet\u00edan luchar contra supuestos \u201cenemigos internos\u201d \u2013comunistas, socialistas, jud\u00edos, gitanos, homosexuales, etc.\u2013. Era preciso, por lo tanto, eliminarlos para que el pueblo alem\u00e1n, ario y trabajador, regenerase el pa\u00eds y restaurase la gloria de Alemania. La \u201csangre pura\u201d, la \u201cpureza de la raza\u201d, y la exaltaci\u00f3n al \u201corden\u201d y la \u201cpatria\u201d eran el camino para eso.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos territoriales, el objetivo era la conquista del llamado \u201cespacio vital\u201d (<em>Lebensraum<\/em>), es decir, una gran extensi\u00f3n territorial sobre Europa, particularmente sobre la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Desde que tom\u00f3 el poder en 1933, Hitler inici\u00f3 el rearme de Alemania. Su objetivo final era doble: tornar posible el fomento de la industria alemana asolada por la crisis, proporcionando un fuerte aumento de ganancias, y preparar un futuro ataque contra la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica para el imperialismo alem\u00e1n. La conquista y la sujeci\u00f3n de la URSS ser\u00edan equivalentes a la India conquistada por Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>Pol\u00edtica econ\u00f3mica nazista<\/strong><\/p>\n<p>Enseguida despu\u00e9s de la toma del poder, Hitler puso en la ilegalidad a sindicatos obreros y a los partidos comunista y socialdem\u00f3crata. Las prisiones quedaron abarrotadas de militantes de \u201cizquierda\u201d, o m\u00e1s precisamente de socialistas y comunistas y de todos aquellos que osasen oponerse a la dictadura inaugurada por Hitler. Tambi\u00e9n nombr\u00f3 a un hombre del gran capital, Hjalmar Schacht, como ministro de Finanzas (1934-1937). Este hab\u00eda sido antes el ministro de Econom\u00eda de la Rep\u00fablica de Weimar, tan criticada por los nazistas y llamada de \u201csocialista\u201d en el per\u00edodo anterior. Aqu\u00ed hay un punto com\u00fan entre la propaganda nazista y las <em>fake news<\/em> de Bolsonaro: ambas apuestan a las mentiras y falsas noticias para manipular la opini\u00f3n p\u00fablica y hacer creer a las personas cualquier cosa.<\/p>\n<p>Hjalmar Schacht financi\u00f3 la recuperaci\u00f3n de la producci\u00f3n con una pol\u00edtica proteccionista y foment\u00f3 obras p\u00fablicas para contener el desempleo, como la construcci\u00f3n de la red de autopistas <em>Autobahn<\/em>. Lo m\u00e1s importante, sin embargo, fue la formulaci\u00f3n de una pol\u00edtica de cr\u00e9dito a corto plazo, en la cual el d\u00e9ficit financiero era pagado a trav\u00e9s de la emisi\u00f3n de notas promisorias, las cuales pod\u00edan ser usadas para efectuar negocios entre empresas. Tal mecanismo fue extremadamente \u00fatil para permitir que Alemania prosiguiese con su proyecto de remilitarizaci\u00f3n, toda vez que las notas promisorias emitidas no constaban en el presupuesto federal. De ese modo, los nazistas consiguieron burlar los acuerdos firmados despu\u00e9s de la guerra, que prohib\u00edan al pa\u00eds destinar grandes sumas de su presupuesto para reconstruir sus Fuerzas Armadas.<\/p>\n<p>Todo eso favoreci\u00f3 la concentraci\u00f3n del capital. Mientras los salarios fueron congelados, los sectores poco rentables de la econom\u00eda (pero esenciales para el aumento de las ganancias de los capitalistas) fueron asumidos por el Estado.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica econ\u00f3mica del r\u00e9gimen nazista deshace los an\u00e1lisis del economista austr\u00edaco Ludwing von Mises (1881-1973), que rechaza radicalmente cualquier interferencia del Estado en la econom\u00eda. El economista ultraliberal es generalmente citado por el astr\u00f3logo Olavo, pues aquel clasificaba la Alemania nazista como \u201csocialista\u201d. Para von Mises, aunque la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n existiese bajo el r\u00e9gimen nazista, el verdadero propietario era el gobierno alem\u00e1n, toda vez que era el Estado quien planificaba la producci\u00f3n, controlaba los precios y los salarios.<\/p>\n<p>Ahora, la misma pol\u00edtica econ\u00f3mica implementada por Hjalmar Schacht estaba siendo implementada, en la misma \u00e9poca, por los Estados Unidos. En 1933, el presidente norteamericano, Franklin Roosevelt, asumi\u00f3 la presidencia del pa\u00eds y aplic\u00f3 su famoso <em>New Deal<\/em>, basado en la propuesta de Lord J. M. Keynes, de intervenci\u00f3n estatal en la econom\u00eda. Su pol\u00edtica consisti\u00f3 en control sobre bancos e instituciones financieras y econ\u00f3micas; subvenci\u00f3n a los agricultores; creaci\u00f3n de la Previsi\u00f3n Social, que estipul\u00f3 un salario m\u00ednimo; obras p\u00fablicas; y creaci\u00f3n de nuevos puestos de trabajo en la administraci\u00f3n p\u00fablica. La l\u00f3gica era pr\u00e1cticamente la misma del caso alem\u00e1n: el Estado ten\u00eda que intervenir en la vapuleada econom\u00eda [norte]americana, en crisis despu\u00e9s de 1929, haciendo grandes inversiones que animasen la iniciativa privada y generasen empleo. As\u00ed como en Alemania, el desempleo en masa pod\u00eda tornarse combustible para la revoluci\u00f3n social.<\/p>\n<p>No obstante, von Mises nunca lleg\u00f3 a calificar a los Estados Unidos como un pa\u00eds socialista\u2026 ni Olavo de Carvalho. Tampoco llam\u00f3 \u201csocialismo\u201d al Plan Marshall, una gran inversi\u00f3n de los Estados Unidos para reconstruir Europa, aplicado en la posguerra bajo fuerte planificaci\u00f3n estatal.<\/p>\n<p><strong>Estado y capitalismo<\/strong><\/p>\n<p>Nunca existi\u00f3 un \u00fanico modelo de acumulaci\u00f3n capitalista que prescindiese del Estado, como est\u00e1 planteado en las obtusas cabezas de los economistas liberales. Por el contrario, la reproducci\u00f3n ampliada del capital, especialmente en momentos de crisis de acumulaci\u00f3n, exige la presencia del Estado para sostener la econom\u00eda y salvar a los capitalistas. Los U$S 15 billones del presupuesto p\u00fablico norteamericano destinados por Bush\/Obama para salvar los bancos norteamericanos en la crisis financiera de 2008, son un buen ejemplo reciente. Olavo y Bolsonaro llamar\u00edan comunista esa iniciativa.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os de 1930, la intervenci\u00f3n del Estado en la econom\u00eda fue adoptada por varios gobiernos. Al analizar la \u00e9poca, Le\u00f3n Trotsky explicaba:<em> \u201cel estatismo \u2013sea en la Italia de Mussolini, la Alemania de Hitler, los Estados Unidos de Roosevelt o la Francia de Le\u00f3n Blum\u2013 significa la intervenci\u00f3n del Estado sobre la base de la propiedad privada, para salvarla. Cualquiera sea el programa de los gobiernos, el estatismo consiste inevitablemente en transferir los encargos del sistema agonizante del m\u00e1s fuerte para el m\u00e1s d\u00e9bil. Salvar a peque\u00f1os propietarios del desastre, solo porque su existencia es necesaria para el mantenimiento de grandes propiedades. El estatismo, en sus esfuerzos de econom\u00eda dirigida, no se inspira en la necesidad de desarrollar las fuerzas productivas sino en la preocupaci\u00f3n de conservar la propiedad privada en detrimento de las fuerzas productivas que se rebelan contra ella\u201d <\/em>(<em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em>).<\/p>\n<p>El capitalista, como bien explica Karl Marx, no recibe en la forma de lucro la plusval\u00eda creada por sus propios trabajadores sino una fracci\u00f3n de la plusval\u00eda de un pa\u00eds entero, proporcional a su participaci\u00f3n en el capital. De ese modo, el Estado puede intervenir como un poderoso se\u00f1or y establecer ciertas mediaciones en el sentido de distribuir las partes de plusval\u00eda para los magnates del capital. El Estado funcionar\u00eda solo como el agente del capital monopolista que carga con todos los riesgos del negocio y deja todos los beneficios de la explotaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>El nazismo alem\u00e1n y el fascismo italiano fueron dos respuestas ultraderechistas a las condiciones sociales creadas por la crisis econ\u00f3mica mundial iniciada en 1929, que determinaron un nuevo papel para el Estado en la estabilidad del capitalismo. Fueron movimientos pol\u00edticos impulsados y al servicio de los sectores m\u00e1s concentrados del capital financiero y monopolista, por lo tanto, imperialistas, que reclutaron a la peque\u00f1a burgues\u00eda desesperada y pauperizada por la crisis, a militares humillados por la guerra, y a elementos l\u00fampenes para atacar y derrotar al movimiento obrero y de masas con m\u00e9todos de guerra civil.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/95905999_ada2b612-64fb-4aed-8001-8585d759c976.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-53776\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/95905999_ada2b612-64fb-4aed-8001-8585d759c976.jpg?resize=660%2C371&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"371\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/95905999_ada2b612-64fb-4aed-8001-8585d759c976.jpg?w=660&amp;ssl=1 660w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/95905999_ada2b612-64fb-4aed-8001-8585d759c976.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/95905999_ada2b612-64fb-4aed-8001-8585d759c976.jpg?resize=640%2C360&amp;ssl=1 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Totalitarismo, nazismo y estalinismo<\/strong><\/p>\n<p>Otro punto com\u00fan, se\u00f1alado por Bolsonaro y sus seguidores, entre el nazismo y el r\u00e9gimen pol\u00edtico existente en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica ser\u00eda el totalitarismo. Para sostener este argumento, tambi\u00e9n asocian el socialismo a las dictaduras existentes en Venezuela o en Corea del Norte, que nada tienen de socialistas. Lamentablemente, la defensa de esas dictaduras por parte de sectores de la izquierda acaba por reforzar la campa\u00f1a de Bolsonaro que asocia esos reg\u00edmenes al socialismo.<\/p>\n<p>El socialismo, sumariamente puede ser definido como el control del poder pol\u00edtico, de la producci\u00f3n y de la riqueza por la clase trabajadora. Eso no existe ni en Venezuela ni en Cuba ni en Corea del Norte. Todos son pa\u00edses capitalistas, y sus gobernantes son burgueses privilegiados que viven en el lujo mientras imponen una dictadura sobre el pueblo. (Lea <a href=\"https:\/\/www.pstu.org.br\/um-chamado-a-rebeliao-e-ao-socialismo\/#https:\/\/www.pstu.org.br\/um-chamado-a-rebeliao-e-ao-socialismo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">m\u00e1s<\/a>)<\/p>\n<p>La Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, por su parte, no fue una naci\u00f3n capitalista. En aquel pa\u00eds hubo una revoluci\u00f3n que expropi\u00f3 a los capitalistas y dio poder a los trabajadores organizados en Consejos Populares, los llamados Soviets. No obstante, el aislamiento de la joven rep\u00fablica sovi\u00e9tica fortaleci\u00f3 una casta burocr\u00e1tica que impuso una contrarrevoluci\u00f3n y una dictadura en el pa\u00eds. El gran jefe de esa dictadura burocr\u00e1tica que rigi\u00f3 en la URSS a partir de 1923 fue Joseph Stalin. El estalinismo se apropi\u00f3 del aparato del Estado Sovi\u00e9tico y del Partido Comunista. El estalinismo en el poder asesin\u00f3 a centenas de millares de bolcheviques, incluso a la mayor parte de los dirigentes de la Revoluci\u00f3n de Octubre, impidi\u00f3 las libertades democr\u00e1ticas, y condujo, como ya hab\u00eda previsto Trotsky 50 a\u00f1os antes, a la restauraci\u00f3n del capitalismo (lea <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/menu\/especial\/especial-revolucion-rusa\/bolchevismo-estalinismo-polos-opuestos\/#https:\/\/litci.org\/es\/menu\/especial\/especial-revolucion-rusa\/bolchevismo-estalinismo-polos-opuestos\/\">m\u00e1s<\/a>).<\/p>\n<p>No obstante, ser\u00eda un error establecer una igualdad mec\u00e1nica entre los reg\u00edmenes fascistas y el estalinismo, como hacen muchos autores que trabajan con la categor\u00eda <em>totalitarismo<\/em>. Al fin y al cabo, tal definici\u00f3n ignora solemnemente todo el proceso hist\u00f3rico que dio origen al nazismo alem\u00e1n y al fascismo italiano, y al surgimiento de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, as\u00ed como la base social que sosten\u00eda cada uno de esos reg\u00edmenes.<\/p>\n<p>En varias oportunidades, Trotsky traz\u00f3 una similitud entre el fascismo y el estalinismo. Pero siempre resalt\u00f3 las diferencias desde el punto de vista de las clases sociales que sosten\u00edan tales reg\u00edmenes y la diferencia entre la burocracia fascista y la burocracia estalinista que estaban al frente de Estados cuyos or\u00edgenes eran completamente diferentes.<\/p>\n<p>El Estado fascista, como vimos, se apoyaba en los grandes monopolios capitalistas e imprim\u00eda una pol\u00edtica de expansi\u00f3n colonial imperialista. El estalinismo fue la manifestaci\u00f3n pol\u00edtica de una casta burocr\u00e1tica parasitaria que derrot\u00f3 a la clase obrera, usurp\u00f3 las conquistas sociales de la Revoluci\u00f3n de Octubre, e impuso una dictadura para mantener sus privilegios. De ese modo, la burocracia coloc\u00f3 al joven Estado obrero que transitaba hacia el socialismo, en el camino inverso: en el retorno al capitalismo.<\/p>\n<p>En otras palabras, los Estados fascistas y estalinistas ten\u00edan reg\u00edmenes similares, pero or\u00edgenes diferentes desde el punto de vista de clase. Sus semejanzas resid\u00edan en el hecho de que ambos reg\u00edmenes ten\u00edan al frente una burocracia que se elevaba por encima de la sociedad y ten\u00eda un poder dictatorial sobre el conjunto de las instituciones y de las masas. En muchas pol\u00e9micas contra sectores que no comprend\u00edan la naturaleza del Estado sovi\u00e9tico, Trotsky dec\u00eda que la URSS, despojada de su car\u00e1cter de clase, es decir, de su car\u00e1cter de Estado Obrero, no pasaba de un Estado fascista.<\/p>\n<p>Es claro que Bolsonaro y sus seguidores est\u00e1n a a\u00f1os luz de esa comprensi\u00f3n. Trabajan con la hipersimplificaci\u00f3n de la realidad, reduciendo todo a una batalla entre el bien y el mal, y atribuyendo a un \u00fanico enemigo la fuente de todos los males del Brasil y del mundo. Una vez m\u00e1s, la mentira como estrategia de comunicaci\u00f3n usada por Bolsonaro lo aproxima del fascismo, pero como caricatura y simulacro. Es feo escupir en el plato en que se come.<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado originalmente en <a href=\"http:\/\/www.pstu.org.br\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.pstu.org.br<\/a><\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e1s que propagar una cortina de humo, Bolsonaro y sus seguidores intentan realizar una disputa ideol\u00f3gica en la sociedad con la negaci\u00f3n hist\u00f3rica y el oscurantismo anticient\u00edfico. Algo que qued\u00f3 expl\u00edcito en sus versiones sobre el Golpe de 1964, en el combate al llamado \u201cmarxismo cultural\u201d, y en la defensa de la ideolog\u00eda sionista del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":53774,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2676,2696,8349,2695,6482,2653,2704],"tags":[12408,2836,14087,7923,3454,3098,4156,12758],"class_list":["post-53770","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-brasil","category-alemania","category-debates","category-estados-unidos","category-historia","category-pstu-brasil","category-rusia","tag-bolsonaro","tag-brasil-2","tag-estado-y-capitalismo","tag-estalinismo","tag-fascismo","tag-israel-2","tag-nazismo","tag-regimenes-totalitarios"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/nazism.jpg?fit=696%2C399&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/nazism.jpg?fit=696%2C399&ssl=1","categories_names":["Alemania","Brasil","Debates","Estados Unidos","Historia","PSTU - Brasil","Rusia"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53770","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53770"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53770\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53777,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53770\/revisions\/53777"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/53774"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53770"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53770"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53770"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}