{"id":53296,"date":"2019-03-05T16:25:53","date_gmt":"2019-03-05T18:25:53","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=53296"},"modified":"2019-03-05T16:25:53","modified_gmt":"2019-03-05T18:25:53","slug":"resena-historica-la-iii-internacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/resena-historica-la-iii-internacional\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a hist\u00f3rica de la III Internacional"},"content":{"rendered":"<p><em>Mathius Rakosi, fue encargado por el Partido Bolchevique de hacer una rese\u00f1a hist\u00f3rica de los Congresos de la Internacional Comunista para ser publicada en el Anuario del Trabajador de 1923.\u00a0 La misma, que reproducimos ac\u00e1, fue escrita en v\u00edsperas del IV Congreso.\u00a0 Fue reproducida en 1934, en la primera edici\u00f3n de los Cuatro Primeros Congreso de la Internacional Comunista, editada en Francia por la Oposici\u00f3n de Izquierda Internacional y en la primera edici\u00f3n en castellano, realizada en 1973, en Buenos Aires, por la Editorial Pluma.<\/em><!--more--><\/p>\n<p><strong>LA III INTERNACIONAL COMUNISTA <\/strong><\/p>\n<p><em>La Segunda Internacional deb\u00eda actuar en momentos de la guerra imperialista, y estaba intelectualmente preparada para hacerlo. Anticipadamente se hab\u00eda analizado con gran precisi\u00f3n el car\u00e1cter de la guerra. En varias oportunidades, los Congresos internacionales hab\u00edan decidido llevar a cabo la lucha m\u00e1s en\u00e9rgica y a la vez ejemplar contra la guerra: la huelga general internacional. <\/em><\/p>\n<p>Por Mathius Rakosi<\/p>\n<p>Cuando la guerra estall\u00f3, sucedi\u00f3 lo contrario. La II Internacional no fue capaz de lanzar ni una protesta. En lugar de declarar la huelga general o la lucha contra la guerra imperialista, los l\u00edderes socialdem\u00f3cratas se apresuraron a apoyar a su propia burgues\u00eda, con el pretexto de la defensa nacional. Todos estaban devorados por el oportunismo y el chauvinismo, debido a sus mil ligazones con la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>Naturalmente, la II Internacional no pod\u00eda tener un comportamiento distinto al de los partidos que la compon\u00edan. Las frases revolucionarias s\u00f3lo lograban ocultar la realidad mientras no se exigiese coherencia entre lo que se dec\u00eda y lo que se hac\u00eda. Por eso el comienzo de la guerra mundial marca el derrumbe de la II Internacional.<\/p>\n<p>Debido a ello el movimiento obrero internacional estuvo privado de su direcci\u00f3n precisamente en el momento de mayor confusi\u00f3n intelectual y moral. Los pocos hombres que no perdieron la cabeza, aun en medio de la ola de oportunismo y de chauvinismo que en agosto de 1914 parec\u00eda haberse apoderado de todos los cerebros, trataron inmediatamente de hacer comprender ese hecho a los obreros. Fueron sobre todo los bolcheviques rusos los que, en el curso de su lucha despiadada contra el zarismo, particularmente durante los a\u00f1os 1905-1906, ya hab\u00edan aprendido a distinguir entre las palabras y los actos revolucionarios y hab\u00edan constituido un ala izquierda en el seno de la II Internacional, cuya acci\u00f3n criticaban. En el primer n\u00famero de su \u00f3rgano central, aparecido el 1\u201d de noviembre de 1914, el camarada Lenin escrib\u00eda:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u201cLa II Internacional ha muerto, vencida por el oportunismo. \u00a1Abajo el oportunismo y viva la III Internacional, liberada de los renegados y tambi\u00e9n de los oportunistas! \u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cLa II Internacional realiz\u00f3 un trabajo \u00fatil de organizaci\u00f3n de las masas proletarias durante el largo \u2018per\u00edodo pac\u00edfico\u2019 de la peor esclavitud capitalista en el curso del \u00faltimo tercio del siglo XIX y a comienzos del XX. La tarea de la III Internacional ser\u00e1 la de preparar al proletariado para la lucha revolucionaria contra los gobiernos capitalistas, para la guerra civil contra la burgues\u00eda de todos los pa\u00edses, en vistas de la toma de los poderes p\u00fablicos y de la victoria del socialismo.\u201d <\/em><\/p>\n<p>Algunas semanas despu\u00e9s, el camarada Zin\u00f3viev escrib\u00eda sobre \u201cla consigna de la socialdemocracia revolucionaria\u201d:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u201cDebemos levantar la bandera de la guerra civil. La Internacional adoptar\u00e1 esa consigna y ser\u00e1 digna de su nombre, o vegetar\u00e1 miserablemente. Nuestro deber consiste en prepararnos para las batallas futuras y habituarnos nosotros mismos y todo el movimiento obrero a esa idea. O morimos o venceremos bajo la bandera de la guerra civil.\u201d<\/em><\/p>\n<p>La difusi\u00f3n de ese tipo de ideas se enfrentaba con inmensas dificultades. La burgues\u00eda de todos los pa\u00edses, ayudada para ese fin por sus social-patriotas, empleaba todos los medios para impedir que esas ideas penetraran en las masas.<\/p>\n<p>La primera tentativa de reconstituci\u00f3n de una Internacional revolucionaria tuvo lugar a comienzos de setiembre de 1915 en Zimmerwald, Suiza. A iniciativa de los socialistas italianos fueron invitadas <em>\u201ctodas las organizaciones obreras que permanecieron fieles al principio de la lucha de clases y de la solidaridad internacional\u201d.<\/em> Estaban presentes delegados de Alemania, Francia, Italia, los Balcanes, Suecia, Noruega, Polonia, Rusia, Holanda y Suiza. Todas las tendencias estaban representadas, desde los reformistas pacifistas hasta los marxistas revolucionarios. La Conferencia aprob\u00f3 un manifiesto condenando la guerra imperialista y recomendando el ejemplo de todos los que fueron perseguidos por haber intentado despertar el esp\u00edritu revolucionario en la clase obrera. Aunque confuso, ese manifiesto marc\u00f3 un gran paso hacia adelante. El grupo denominado la izquierda de Zimmerwald difundi\u00f3 una resoluci\u00f3n mucho m\u00e1s clara. Esa resoluci\u00f3n conten\u00eda el siguiente pasaje<em>: \u201cRechazo de los cr\u00e9ditos de guerra, alejamiento de los ministros socialistas de los gobiernos burgueses, necesidad de desenmascarar el car\u00e1cter imperialista de la guerra en la tribuna parlamentaria, en las columnas de la prensa legal y, si es preciso, ilegal, organizaci\u00f3n de manifestaciones contra los gobiernos, propaganda en las trincheras en favor de la solidaridad internacional, protecci\u00f3n de la huelgas econ\u00f3micas tratando de transformarlas en huelgas pol\u00edticas, guerra civil y no paz social.\u201d<\/em><\/p>\n<p>El rechazo de esta resoluci\u00f3n por parte de la Conferencia evidencia suficientemente el estado de \u00e1nimo de sus participantes. La Conferencia nombr\u00f3 una \u201cComisi\u00f3n Socialista Internacional\u201d. Pese a la declaraci\u00f3n formal de la mayor\u00eda de la Conferencia, en el sentido de negarse a la creaci\u00f3n de una III Internacional, la Comisi\u00f3n se convirti\u00f3, por su oposici\u00f3n a la Oficina Socialista Internacional (\u00f3rgano ejecutivo de la II Internacional), en el punto de reuni\u00f3n de la oposici\u00f3n y de la organizaci\u00f3n de la nueva Internacional.<\/p>\n<p>La Conferencia de Zimmerwald fue seguida de la Conferencia de Kienthal, en abril de 1916. Lo que caracteriz\u00f3 a esta segunda conferencia fue el hecho de que la idea de la lucha revolucionaria internacional contra la guerra y, en consecuencia, la necesidad de una nueva Internacional, ocuparan cada vez m\u00e1s un primer plano. La influencia de la \u201cizquierda zimmerwaldiana\u201d aument\u00f3. Se trabaj\u00f3 con celo. Se imprimieron folletos y volantes que fueron enviados a los diferentes pa\u00edses en medio de las mayores dificultades. Se llevaron a cabo peque\u00f1as entrevistas y conferencias que continuaron difundiendo la idea de la lucha de clases revolucionaria. Cuando estall\u00f3 la revoluci\u00f3n en Rusia, los elementos m\u00e1s activos de la \u201cizquierda zimmerwaldiana\u201d retornaron a ese pa\u00eds. Fue as\u00ed como el centro de la lucha en favor de la III Internacional se traslad\u00f3 a Rusia. Zin\u00f3viev ten\u00eda raz\u00f3n cuando escrib\u00eda:<\/p>\n<p><em>\u201cDesde su nacimiento, la III Internacional uni\u00f3 su destino al de la Revoluci\u00f3n rusa. En la medida en que \u00e9sta triunf\u00f3, se impuso la consigna \u201cPor la III Internacional\u201d. Y en la medida en que la Revoluci\u00f3n rusa se fue fortaleciendo, lo mismo ocurri\u00f3 con la situaci\u00f3n de la Internacional comunista en todo el mundo.\u201d<\/em><\/p>\n<p>Durante las demostraciones del 1\u00ba de mayo de 1917, una de las principales consignas de las masas proletarias fue la organizaci\u00f3n de la Internacional Comunista. Ese deseo se torn\u00f3 m\u00e1s imperioso cuando el proletariado ruso conquist\u00f3 el poder y cuando, en la lucha contra el imperialismo mundial, la Segunda Internacional \u2014al igual que en el caso de la guerra mundial\u2014 se puso de parte de la burgues\u00eda. Algunos meses despu\u00e9s de la ca\u00edda de los poderes centrales, el partido comunista ruso tom\u00f3 la iniciativa de la fundaci\u00f3n de la III Internacional. Las revoluciones que siguieron a la guerra demostraron la bancarrota de la teor\u00eda de la \u201cdefensa nacional\u201d y sus partidarios, los socialdem\u00f3cratas. Una poderosa ola revolucionaria sacudi\u00f3 a la clase obrera de todos los pa\u00edses. En Europa central se dieron insurrecciones obreras por todas partes. No solamente el terreno estaba lo suficientemente maduro para lo constituci\u00f3n de la Internacional Comunista, sino que \u00e9sta se hab\u00eda convertido en una necesidad para la preparaci\u00f3n y organizaci\u00f3n de las luchas revolucionarias.<\/p>\n<p><strong>EL PRIMER CONGRESO. MARZO DE 1919 <\/strong><\/p>\n<p>El 24 de enero de 1919, la Central del Partido Comunista ruso, as\u00ed como los bur\u00f3s de relaciones exteriores de los partidos comunistas polaco, h\u00fangaro, alem\u00e1n, austr\u00edaco, let\u00f3n y los Comit\u00e9s centrales del partido comunista finland\u00e9s, de la federaci\u00f3n socialista balc\u00e1nica y del partido socialista obrero norteamericano, lanzaron el siguiente llamado:<\/p>\n<p><em>\u201cLos partidos y organizaciones abajo firmantes consideran como una imperiosa necesidad la reuni\u00f3n del primer congreso de la nueva Internacional revolucionaria. Durante la guerra y la revoluci\u00f3n, se puso de manifiesto no s\u00f3lo la total bancarrota de los viejos partidos socialistas y socialdem\u00f3cratas y con ellos de la II Internacional, sino tambi\u00e9n la incapacidad de los elementos centristas de la vieja socialdemocracia para la acci\u00f3n revolucionaria. Al mismo tiempo, se perfilan claramente los contornos de una verdadera Internacional revolucionaria\u00bb.<\/em><\/p>\n<div id=\"attachment_53298\" style=\"width: 1310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/vladimir-lenin-at-the-presidium-of-the-first-komintern-congress-kremlin-B9PJH6.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-53298\" class=\"wp-image-53298 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/vladimir-lenin-at-the-presidium-of-the-first-komintern-congress-kremlin-B9PJH6.jpg?resize=1300%2C1159&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1300\" height=\"1159\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/vladimir-lenin-at-the-presidium-of-the-first-komintern-congress-kremlin-B9PJH6.jpg?w=1300&amp;ssl=1 1300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/vladimir-lenin-at-the-presidium-of-the-first-komintern-congress-kremlin-B9PJH6.jpg?resize=300%2C267&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/vladimir-lenin-at-the-presidium-of-the-first-komintern-congress-kremlin-B9PJH6.jpg?resize=768%2C685&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/vladimir-lenin-at-the-presidium-of-the-first-komintern-congress-kremlin-B9PJH6.jpg?resize=1024%2C913&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/vladimir-lenin-at-the-presidium-of-the-first-komintern-congress-kremlin-B9PJH6.jpg?resize=471%2C420&amp;ssl=1 471w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/vladimir-lenin-at-the-presidium-of-the-first-komintern-congress-kremlin-B9PJH6.jpg?resize=640%2C571&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/vladimir-lenin-at-the-presidium-of-the-first-komintern-congress-kremlin-B9PJH6.jpg?resize=681%2C607&amp;ssl=1 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-53298\" class=\"wp-caption-text\">Lenin durante el Primer Congreso de la III Internacional<\/p><\/div>\n<p>El llamamiento describe en doce puntos, el objetivo, la t\u00e1ctica y la conducta de los partidos \u201csocialistas\u201d. Considerando que la \u00e9poca actual significa la descomposici\u00f3n y el hundimiento del sistema capitalista, lo que a su vez significa el hundimiento de la cultura europea, si no se acaba con el capitalismo, la tarea del proletariado consiste en la conquista inmediata de los poderes p\u00fablicos. Esta conquista del poder p\u00fablico implica el aniquilamiento del aparato de Estado burgu\u00e9s y la organizaci\u00f3n del aparato de Estado proletario. El nuevo aparato debe encarnar la dictadura de la clase obrera y servir de instrumento para la opresi\u00f3n sistem\u00e1tica y la expropiaci\u00f3n de la clase explotadora. El tipo del estado proletario no es la democracia burguesa, esa m\u00e1scara tras la cual se oculta la dominaci\u00f3n de la oligarqu\u00eda financiera, sino la democracia proletaria bajo la forma de los Soviets (Consejos). Para asegurar la expropiaci\u00f3n del suelo y de los medios de producci\u00f3n que deber\u00e1n pasar a manos de todo el pueblo, ser\u00e1 preciso desarmar a la burgues\u00eda y armar a la clase obrera. El m\u00e9todo principal de la lucha es la acci\u00f3n de las masas revolucionarias hasta llegar a la insurrecci\u00f3n armada contra el estado burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>En lo que concierne a la actitud de los socialistas, deben considerarse tres grupos. Contra los social-patriotas que combaten al lado de la burgues\u00eda, habr\u00e1 que luchar sin merced. Los elementos revolucionarios centristas deber\u00e1n ser escindidos y sus jefes criticados incesantemente y desenmascarados. En un \u201ccierto per\u00edodo del desarrollo, se impone una separaci\u00f3n org\u00e1nica con los centristas. Deber\u00e1 constituirse un tercer grupo compuesto por elementos revolucionarios del movimiento obrero. Luego segu\u00eda una enumeraci\u00f3n de treinta y nueve partidos y organizaciones invitadas al primer congreso.<\/p>\n<p>La tarea del congreso consiste en la <em>\u201ccreaci\u00f3n de un organismo de combate encargado de coordinar y dirigir el movimiento de la Internacional comunista y de realizar la subordinaci\u00f3n de los intereses del movimiento de los diversos pa\u00edses a los intereses generales de la Revoluci\u00f3n internacional.\u201d<\/em> El primer congreso tuvo lugar en marzo de 1919. En esa \u00e9poca la Rusia de los soviets se encontraba totalmente bloqueada, rodeada por todas partes de fronteras militares, de manera que s\u00f3lo lleg\u00f3 al congreso un peque\u00f1o n\u00famero de delegados, en medio de las mayores dificultades. Con respecto a la constituci\u00f3n de ese congreso, el camarada Zinoviev (en su informe al segundo congreso) escribe lo siguiente:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u201cEl movimiento comunista, en los diversos pa\u00edses de Europa y Am\u00e9rica, reci\u00e9n estaba en sus comienzos. \u00a0La tarea del primer Congreso consist\u00eda en desplegar el estandarte comunista y proclamar la idea de la Internacional Comunista. Pero ni la situaci\u00f3n general de los partidos comunistas en los diferentes pa\u00edses, ni el n\u00famero de delegados al primer Congreso permitieron discutir a fondo los problemas pr\u00e1cticos de la organizaci\u00f3n de la Internacional Comunista.\u201d<\/em><\/p>\n<p>El congreso escuch\u00f3 los informes de los delegados sobre la situaci\u00f3n del movimiento en su pa\u00eds, adopt\u00f3 resoluciones sobre las directivas de la Internacional Comunista, sobre la democracia burguesa y la dictadura proletaria, sobre la posici\u00f3n frente a las corrientes socialistas, sobre la situaci\u00f3n internacional. Todas estaban redactadas en el mismo tono de la convocatoria de creaci\u00f3n. La creaci\u00f3n de la Internacional Comunista fue decidida por unanimidad excepto cinco abstenciones. Se dej\u00f3 a cargo del II Congreso la tarea de la constituci\u00f3n definitiva de la Internacional comunista, cuya direcci\u00f3n fue confiada a un Comit\u00e9 Ejecutivo, en el cual deber\u00edan estar representados los partidos ruso, alem\u00e1n, h\u00fangaro, la Federaci\u00f3n balc\u00e1nica, los partidos suizo y escandinavo. Al finalizar el Congreso, se redact\u00f3 un manifiesto dirigido al proletariado de todo el mundo.<\/p>\n<p>Durante el primer a\u00f1o, el Comit\u00e9 ejecutivo de la Internacional Comunista tuvo que realizar un trabajo muy dif\u00edcil. Casi totalmente aislado de Europa occidental, debi\u00f3 permanecer meses enteros sin diarios, privado de la presencia de la mayor\u00eda de sus miembros que no pod\u00edan ir a causa del bloqueo. No por ello dejo de adoptar una posici\u00f3n en relaci\u00f3n a todos los problemas importantes, precisamente en el primer a\u00f1o posterior a la guerra, en que faltaba tanta claridad. Los llamamientos y los escritos del Comit\u00e9 ejecutivo tuvieron un valor muy grande.<\/p>\n<p>La creaci\u00f3n de la Internacional Comunista dio un objetivo y una direcci\u00f3n a las masas obreras que se opon\u00edan a la pol\u00edtica de la Segunda Internacional. Se produjo un verdadero aflujo de los obreros revolucionarios a la Internacional Comunista. En marzo de 1919, el partido socialista italiano envi\u00f3 su adhesi\u00f3n; en mayo lo hizo el partido obrero noruego y el partido socialista b\u00falgaro; en junio el partido socialista de izquierda sueco, el partido socialista comunista h\u00fangaro, etc. Simult\u00e1neamente, la Segunda Internacional perd\u00eda r\u00e1pidamente a sus efectivos, pues los partidos m\u00e1s importantes fueron abandon\u00e1ndola. Si bien en el momento de su fundaci\u00f3n la Internacional Comunista era una bandera m\u00e1s que un ej\u00e9rcito, en el curso de su primer a\u00f1o de existencia reuni\u00f3 no solamente un ej\u00e9rcito alrededor de su bandera, sino que infligi\u00f3 graves derrotas a su adversario.<\/p>\n<p><strong>EL SEGUNDO CONGRESO. JULIO DE 1920<\/strong><\/p>\n<p>Con el progreso de la Internacional Comunista, surgieron nuevos problemas. Los partidos que acababan de adherir a ella no estaban lo suficientemente formados. A\u00fan no exist\u00eda suficiente claridad sobre el partido, el papel de los comunistas en los sindicatos y su actitud en relaci\u00f3n al problema del parlamentarismo y sobre otros problemas. La tarea del II Congreso consisti\u00f3 en fijar las directivas.<\/p>\n<p>Arribaron delegados de todos los pa\u00edses. El congreso se inaugur\u00f3 en Petrogrado el 17 de julio de 1920, en medio de las aclamaciones de los obreros rusos y de la atenci\u00f3n de todo el mundo proletario. Se adoptaron resoluciones de la Internacional comunista, resoluciones donde la noci\u00f3n de dictadura del proletariado y de poder de los soviets fue aclarada sobre la base de la experiencia pr\u00e1ctica, as\u00ed como las condiciones de ejecuci\u00f3n de esa consigna en los diferentes pa\u00edses. Se consideraron los medios de reforzar el movimiento comunista. Se adoptaron tambi\u00e9n resoluciones sobre el papel del partido en la revoluci\u00f3n proletaria. El partido comunista debe constituir la vanguardia, el sector m\u00e1s consciente y m\u00e1s revolucionario de la clase obrera. Debe estar formado sobre la base del principio de centralizaci\u00f3n y constituir, en todas las organizaciones, n\u00facleos sometidos a la disciplina partidaria.<\/p>\n<p>En lo que respecta a los sindicatos, <em>\u201clos comunistas deben ingresar a ellos para convertirlos en formaciones de combate contra el capitalismo y escuelas de comunistas\u201d.<\/em> La salida de los comunistas fuera de los sindicatos tendr\u00eda por resultado que las masas quedaren en manos de los jefes oportunistas que colaboran con la burgues\u00eda. Fueron adoptadas otras resoluciones sobre el problema de los consejos obreros y de los consejos de f\u00e1brica, sobre el parlamentarismo, sobre la cuesti\u00f3n agraria y colonial. Finalmente, se aprobaron los estatutos de la Internacional Comunista.<\/p>\n<p>Se llevaron a cabo grandes debates sobre el problema del papel del partido, sobre la actividad de los comunistas en los sindicatos y la participaci\u00f3n en elecciones. Los oportunistas atacaron violentamente las 21 condiciones de adhesi\u00f3n a la Internacional Comunista. El combate heroico del proletariado ruso, la bancarrota de la burgues\u00eda y de su aliada, la Segunda Internacional, las consignas y los llamamientos revolucionarios de la Internacional Comunista arrastraba a una masa de jefes obligados a ceder ante la presi\u00f3n de las masas obreras. Permanec\u00edan fieles en cuerpo y alma a la Segunda Internacional y s\u00f3lo entraban a la Internacional Comunista para no perder su influencia sobre las masas. Aun si la Internacional Comunista hubiese sido una organizaci\u00f3n ya en ese entonces poderosa y experimentada, la entrada de esos elementos oportunistas hubiese hecho correr el riesgo de que penetrase, en el seno de la Internacional Comunista, el esp\u00edritu de la Segunda Internacional. Pero la Internacional Comunista, al estar compuesta de partidos a\u00fan en v\u00edas de formaci\u00f3n, ten\u00eda la imperiosa necesidad de mantenerse alejada de esos elementos. Esto explica las 21 condiciones de adhesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Esas condiciones exigen de cada partido que desee adherir a la Internacional Comunista que toda su propaganda y agitaci\u00f3n tengan un car\u00e1cter comunista. La prensa debe estar totalmente sometida al Comit\u00e9 central del partido. Los reformistas deber\u00e1n ser apartados de todos los puestos de responsabilidad. El partido debe poseer un aparato ilegal y hacer una propaganda sistem\u00e1tica en el ej\u00e9rcito y en el campo.<\/p>\n<p>Debe llevar a cabo una lucha en\u00e9rgica contra los reformistas y los centristas. En los sindicatos, debe luchar contra la Internacional sindical de \u00c1msterdam. El partido debe estar severamente centralizado y adoptar el nombre de partido comunista (secci\u00f3n de la Internacional Comunista). Todos los partidos que pertenezcan a la Internacional Comunista o que quieran ingresar deben, en un plazo de cuatro meses posteriores al II Congreso, examinar esas condiciones en un congreso extraordinario y excluir del partido a todos aquellos miembros que las rechacen.<\/p>\n<p>El Congreso finaliz\u00f3 el 7 de agosto. En el mes de setiembre, el Partido Socialdem\u00f3crata de Checoslovaquia se escindi\u00f3: una mayor\u00eda aplastante adopt\u00f3 las 21 condiciones y se constituy\u00f3, un poco m\u00e1s tarde, en partido comunista. En el mes de octubre, en el Congreso de La Haya, la mayor\u00eda del Partido Socialdem\u00f3crata Independiente de Alemania se pronunci\u00f3 por la adhesi\u00f3n a la Internacional Comunista. En diciembre tuvo lugar la fusi\u00f3n de la izquierda del partido independiente y K.P.D. (grupo espartakista) y un gran partido comunista unificado de Alemania surgi\u00f3 de esta fusi\u00f3n. A fines de diciembre, la inmensa mayor\u00eda del partido socialista franc\u00e9s adhiri\u00f3 a la Internacional Comunista. En el mes de enero de 1921, se produjo una escisi\u00f3n en el seno del partido socialista italiano, que adhiere a la Internacional comunista, pero cuya mayor\u00eda reformista rechazaba las 21 condiciones. En todos los pa\u00edses del mundo en que exist\u00edan organizaciones obreras se dio el mismo proceso: los comunistas se separaban de los reformistas y se constitu\u00edan como secci\u00f3n de la Internacional Comunista.<\/p>\n<p>Paralelamente al progreso y al fortalecimiento de la Internacional Comunista, se produc\u00eda la descomposici\u00f3n de la Segunda Internacional. Toda una serie de partidos que surgieron de la Segunda Internacional pero que se negaron a entrar en la Internacional Comunista, constituyeron una \u201cUni\u00f3n Internacional de los Partidos Socialistas\u201d, com\u00fanmente llamada la Internacional 2 y 1\/2, porque, en todos los problemas, oscilaba entre la II y la III Internacional.<\/p>\n<p><strong>EL TERCER CONGRESO. JUNIO DE 1921 <\/strong><\/p>\n<p>El Tercer Congreso de la Internacional Comunista, que se reuni\u00f3 en junio de 1921, tuvo que resolver nuevas tareas. Estas estaban determinadas en parte por el hecho de que la Internacional comunista abarcaba ya m\u00e1s de cincuenta secciones, entre las cuales hab\u00eda grandes partidos de masas de los pa\u00edses europeos m\u00e1s importantes, lo que motivaba el surgimiento de problemas de t\u00e1ctica y de organizaci\u00f3n, pero sobre todo por el hecho de que el desarrollo de la Revoluci\u00f3n y el hundimiento del capitalismo sufr\u00edan un cierto retraso que no se hab\u00eda podido prever en la \u00e9poca del I y II Congreso.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del derrocamiento de los gobiernos de Europa central, la ola revolucionaria era monstruosamente fuerte y se ten\u00eda la impresi\u00f3n de que las revoluciones burguesas ser\u00edan seguidas inmediatamente por las revoluciones proletarias. En Hungr\u00eda y Baviera, el proletariado logr\u00f3 durante alg\u00fan tiempo apoderarse del poder. Aun despu\u00e9s de la derrota de las Rep\u00fablicas Sovi\u00e9ticas de Hungr\u00eda y de Baviera, la esperanza en una r\u00e1pida victoria de la clase obrera no hab\u00eda desaparecido. Recu\u00e9rdese la \u00e9poca en que el ej\u00e9rcito rojo estaba ante Varsovia y en que todo el proletariado se preparaba febrilmente para nuevas luchas.<\/p>\n<p>Pero la burgues\u00eda demostr\u00f3 una capacidad de resistencia mayor de lo que se hab\u00eda cre\u00eddo. Su fuerza consist\u00eda sobre todo en que los social-traidores que durante la guerra combatieron tan heroicamente contra el proletariado, se revelaron, a\u00fan despu\u00e9s de la guerra, como los mejores sostenes del capitalismo tambaleante. En todos los pa\u00edses en que la burgues\u00eda ya no pod\u00eda seguir siendo due\u00f1a de la situaci\u00f3n, pas\u00f3 el poder a los socialdem\u00f3cratas. Fueron \u201cgobiernos socialdem\u00f3cratas\u201d, con Noske y Elbert en Alemania, Renner y Otto Bauer en Austria, con Tusar en Checoslovaquia, con Bohm y Garami en Hungr\u00eda, los que manejaron los asuntos de la burgues\u00eda durante el per\u00edodo revolucionario y ahogaron en sangre las tentativas de liberaci\u00f3n del proletariado.<\/p>\n<p>La aparente prosperidad que sigui\u00f3 inmediatamente a la guerra, al permitir a los capitalistas ocupar a los soldados desmovilizados, constituy\u00f3 tambi\u00e9n un obst\u00e1culo para la Revoluci\u00f3n. La burgues\u00eda logr\u00f3 calmar a los obreros sin trabajo, proporcion\u00e1ndoles subvenciones. A esto se le agreg\u00f3 un fen\u00f3meno psicol\u00f3gico importante: la fatiga de las amplias masas de la clase obrera que reci\u00e9n sal\u00edan de los sufrimientos y privaciones sufridos durante cuatro a\u00f1os de guerra imperialista. Adem\u00e1s, los partidos comunistas a quienes correspond\u00eda la tarea de dirigir y coordinar la lucha del proletariado a\u00fan estaban en v\u00edas de formaci\u00f3n y con frecuencia adoptaban falsos m\u00e9todos de combate.<\/p>\n<p>Todas esas circunstancias permitieron a la burgues\u00eda reagrupar lentamente sus fuerzas, conquistar su seguridad y retomar una parte de las posiciones perdidas. Cuando la burgues\u00eda ya no tuvo m\u00e1s necesidad de ellos, apart\u00f3 a los socialistas del gobierno en todos los pa\u00edses donde participaban, y los capitalistas retomaron la direcci\u00f3n de sus asuntos. Crearon organizaciones militares ilegales, armaron al sector consciente de la burgues\u00eda y pasaron al ataque contra la clase obrera.<\/p>\n<p>Mientras, la situaci\u00f3n econ\u00f3mica tambi\u00e9n hab\u00eda sufrido profundas trasformaciones. En la primavera de 1920, surgi\u00f3 en Jap\u00f3n y Norteam\u00e9rica una crisis que se extendi\u00f3 poco a poco a todas las naciones industriales. El consumo disminuy\u00f3 r\u00e1pidamente, la producci\u00f3n se redujo, millones de obreros fueron despedidos. Los mercados disminuyeron r\u00e1pidamente y la producci\u00f3n fue restringida. Las luchas defensivas de los obreros cobraron grandes dimensiones, pero terminaron en derrotas, lo que fortaleci\u00f3 la situaci\u00f3n de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>Esa era la situaci\u00f3n cuando se inaugur\u00f3 el III Congreso de la Internacional Comunista. El Congreso examin\u00f3 ante todo la situaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial y abord\u00f3 luego el problema de la t\u00e1ctica requerida para la nueva situaci\u00f3n. La burgues\u00eda se fortalec\u00eda, al igual que sus servidores, los socialdem\u00f3cratas. La \u00e9poca de las victorias f\u00e1ciles obtenidas por la Internacional Comunista en el curso de los a\u00f1os inmediatamente posteriores a la guerra ya hab\u00eda pasado. Mientras se esperaban nuevos combates revolucionarios, deb\u00edamos reconstruir y fortalecer nuestras organizaciones y conquistar las posiciones de los reformistas mediante un trabajo tesonero en el seno de las organizaciones obreras. La ocupaci\u00f3n de f\u00e1bricas en Italia, la huelga de diciembre en Checoslovaquia, la insurrecci\u00f3n de marzo en Alemania, demostraron que los partidos comunistas, aun cuando combat\u00edan manifiestamente por los intereses de todo el proletariado, no pod\u00edan derrotar a las fuerzas unidas de la burgues\u00eda y de la socialdemocracia, cuando no solamente no contaban con las simpat\u00edas de las grandes masas sino que tampoco abarcaban a esas masas en el seno de sus organizaciones, arranc\u00e1ndolas de las otras organizaciones. Por eso el Congreso lanz\u00f3 la siguiente consigna: <em>\u201c\u00a1Ir a las masas!\u201d<\/em><\/p>\n<p>En Europa occidental, los partidos comunistas deben hacer todo lo posible a fin de obligar a los sindicatos y a los partidos que se apoyan en la clase obrera, a una acci\u00f3n com\u00fan en favor de los intereses inmediatos de la clase obrera, preparando a \u00e9sta para la posibilidad de una traici\u00f3n por parte de los partidos no comunistas.<\/p>\n<p>Inmediatamente se manifest\u00f3 una cierta oposici\u00f3n \u201cizquierdista\u201d contra esta t\u00e1ctica. El KAPD (Partido Comunista Obrero de Alemania) crey\u00f3 estar ante un abandono de la lucha revolucionaria y acus\u00f3 a la Internacional Comunista de intentar en el terreno pol\u00edtico la misma retracci\u00f3n que el poder de los soviets se vio obligado a hacer en el terreno econ\u00f3mico. Algunos buenos camaradas tampoco comprendieron al comienzo la necesidad de esta t\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Paralelamente con los problemas t\u00e1cticos, los problemas de organizaci\u00f3n fueron los m\u00e1s debatidos. En vistas de la conquista de los sindicatos, el Bur\u00f3 sindical organizado por el II Congreso, en colaboraci\u00f3n con los sindicatos que hab\u00edan adherido en el intervalo de los dos congresos, constituy\u00f3 la Internacional Sindical Roja. Tambi\u00e9n se discuti\u00f3 el problema de la Internacional de la Juventud y del movimiento femenino, as\u00ed como la concerniente al trabajo en las cooperativas y en las Uniones deportivas obreras.<\/p>\n<p>El Congreso escuch\u00f3 luego un informe sobre la Rusia de loa soviets y aprob\u00f3 por unanimidad la t\u00e1ctica empleada.<\/p>\n<p>Grandes debates se llevaron a cabo sobre el informe concerniente a la actividad del Comit\u00e9 Ejecutivo. Ciertos camaradas no aprobaban la pol\u00edtica del Comit\u00e9 Ejecutivo en el problema italiano, en el caso Levi<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> y en la cuesti\u00f3n del KAPD. Pero el Congreso aprob\u00f3 en todos esos puntos la actividad del Comit\u00e9 ejecutivo. Los acontecimientos no han hecho m\u00e1s que confirmar la correcci\u00f3n de esas decisiones.<\/p>\n<p>El Congreso finaliz\u00f3 el 12 de agosto con la discusi\u00f3n de la cuesti\u00f3n de Oriente. Los meses que siguieron fueron relativamente calmos y dieron a los diferentes partidos comunistas la posibilidad de ejecutar las decisiones del III Congreso. Las organizaciones fueron sometidas a un severo examen y mejor\u00f3 la relaci\u00f3n entre las diferentes secciones y el Comit\u00e9 Ejecutivo. Durante sus tres a\u00f1os de existencia, la III Internacional se convirti\u00f3 en una organizaci\u00f3n verdaderamente mundial. La Segunda Internacional, por ejemplo, no contaba con ning\u00fan partido en pa\u00edses como Francia e Italia. Por otra parte, no hab\u00eda casi ning\u00fan pa\u00eds donde la fracci\u00f3n m\u00e1s consciente del proletariado, sin distinci\u00f3n de raza o de color, no se hubiese convertido en secci\u00f3n de la Internacional Comunista. Esta comprende cerca de sesenta secciones, con un efectivo total de alrededor de tres millones de miembros, que poseen setecientos \u00f3rganos de prensa.<\/p>\n<p>La conquista de nuevas masas y nuevas posiciones prosigue con \u00e9xito. El Congreso de los Trabajadores de Extremo Oriente, que se reuni\u00f3 en Mosc\u00fa en enero de 1922, estableci\u00f3 la vinculaci\u00f3n de la clase obrera china y japonesa con la Internacional Comunista.<\/p>\n<p><strong>EL FRENTE \u00daNICO<\/strong><\/p>\n<p>El III Congreso se re\u00fane en una \u00e9poca en que reinaba una gran depresi\u00f3n en el seno de la clase obrera. Las derrotas sufridas hab\u00edan desanimado al proletariado. Esta situaci\u00f3n se agrav\u00f3 a\u00fan m\u00e1s luego del congreso. En Inglaterra, en Am\u00e9rica, en Italia y en los pa\u00edses neutrales, los obreros sufren una desocupaci\u00f3n permanente. La clase obrera ha perdido las conquistas obtenidas en los \u00faltimos a\u00f1os. La jornada de trabajo ha sido prolongada, el nivel de vida de los obreros descendi\u00f3 a un nivel inferior que el anterior a la guerra. Si bien en pa\u00edses como Alemania, Austria, Polonia, la desocupaci\u00f3n no es tan grande, la miseria de la clase obrera no es menos dura, dada la constante disminuci\u00f3n del salario real causada por la continua baja del valor adquisitivo del dinero, lo que imposibilita a los obreros satisfacer sus necesidades a\u00fan m\u00e1s elementales.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n era intolerable. Bajo la presi\u00f3n de la creciente miseria, las masas comenzaron a buscar un remedio a su situaci\u00f3n. Comprendieron que los viejos m\u00e9todos eran inadecuados para obtener algo. Las huelgas fracasaban y, cuando ten\u00edan \u00e9xito, las ventajas obtenidas pronto eran anuladas por la desvalorizaci\u00f3n del dinero. Las masas observaron que la clase obrera estaba escindida en diversos partidos que luchaban entre s\u00ed, mientras que la clase capitalista entablaba contra ella una ofensiva \u00fanica. En medio de esta situaci\u00f3n, se impon\u00eda la soluci\u00f3n de unificar las fuerzas dispersas del proletariado para oponerlas al ataque del capitalismo.<\/p>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 manera deb\u00eda realizarse esta unificaci\u00f3n de las fuerzas del proletariado? Las masas obreras no ten\u00edan una idea muy clara al respecto. En todo caso, el hecho de que en todas partes se produjera un movimiento en esa direcci\u00f3n, era una prueba de su profundidad y de su necesidad. Evidenciaba que las masas se alejaban inconscientemente de la pol\u00edtica reformista de la Segunda Internacional y de la Internacional sindical en \u00c1msterdam, y que luego de tantos errores y derrotas, finalmente estaban decididas a tomar la v\u00eda de la unificaci\u00f3n de las fuerzas del proletariado.<\/p>\n<p>Esto significaba a la vez un cambio en la apreciaci\u00f3n del papel de los partidos comunistas y de la Internacional Comunista. Durante los a\u00f1os 1918 y 1919, el proletariado fue derrotado porque su vanguardia, el partido comunista, representaba m\u00e1s bien una tendencia que una organizaci\u00f3n capaz de tomar la direcci\u00f3n de la lucha de clases. La experiencia de la derrota oblig\u00f3 a los comunistas a crear, por medio de escisiones y la formaci\u00f3n de partidos independientes, las organizaciones de combate necesarias. Este per\u00edodo de escisiones coincidi\u00f3 con el per\u00edodo en que la gran ola revolucionaria estaba en v\u00edas de retracci\u00f3n y se iniciaba la contraofensiva del capitalismo. Aun si los socialdem\u00f3cratas no hubiesen sabido utilizar h\u00e1bilmente esta circunstancia, se habr\u00eda producido lo mismo el descontento contra los \u201cescisionistas\u201d en el seno de las masas que no pod\u00edan comprender la necesidad de esa t\u00e1ctica. Las masas tampoco hab\u00edan comprendido bien las tentativas de sublevaci\u00f3n realizadas por los comunistas cuando estos \u00faltimos, ante toda la clase obrera \u2014precisamente porque son su fracci\u00f3n m\u00e1s l\u00facida\u2014, reclamaban el empleo de m\u00e9todos de combate m\u00e1s en\u00e9rgico. La huelga de diciembre en Checoslovaquia y la acci\u00f3n de marzo en Alemania deb\u00edan fracasar aun en el caso de que hubiesen sido mejor conducidas, porque las amplias masas no comprend\u00edan entonces la necesidad de semejante m\u00e9todo de combate. Pero la presi\u00f3n de la miseria pronto le hizo ver la necesidad de lo que antes ellos consideraban como <em>putschs<\/em>. El trabajo que los comunistas, en la \u00e9poca de la depresi\u00f3n, hab\u00edan realizado solos, al precio de inmensos sacrificios, comenzaba a dar sus frutos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, hay que agregar el hecho de que, en la lucha, los obreros ya no tienen m\u00e1s en cuenta las fronteras partidarias mediante las cuales los socialdem\u00f3cratas tratan de alejarlos de los comunistas.<\/p>\n<p>Los partidarios de \u00c1msterdam, los de la II Internacional y de la Internacional 2 y 1\/2 tratan de explotar la nueva corriente provocando un movimiento en favor de la unidad, contra los comunistas. Pero ya hab\u00eda pasado la \u00e9poca en que tales maniobras eran posibles porque los socialdem\u00f3cratas ten\u00edan en sus manos todas las organizaciones obreras y toda la prensa obrera. El Comit\u00e9 Ejecutivo de la Internacional Comunista desenmascar\u00f3 ese plan e inici\u00f3 una campa\u00f1a <em>\u201cpor la unidad del proletariado mundial, contra la uni\u00f3n con los social-traidores<\/em>\u201d. En lo que respecta al problema del auxilio a los necesitados y a los obreros yugoslavos y espa\u00f1oles, se dirigi\u00f3 a la Internacional de \u00c1msterdam, al comienzo sin ning\u00fan \u00e9xito. Pero cuando los contornos de la nueva ola se volvieron m\u00e1s claros y visibles, el Comit\u00e9 Ejecutivo, luego de largas discusiones, adopt\u00f3 una posici\u00f3n sobre el problema.<\/p>\n<p>En las \u201cResoluciones sobre el frente \u00fanico de los obreros y sobre las relaciones con los obreros pertenecientes a la II Internacional, a la Internacional 2 y 1\/2, a la Internacional sindical de \u00c1msterdam y a las organizaciones anarcosindicalistas\u201d, analiz\u00f3 la situaci\u00f3n y suministr\u00f3 un objetivo claro y preciso a los esfuerzos elementales en vistas de lograr la organizaci\u00f3n del frente \u00fanico.<\/p>\n<p><em>\u00a0\u201cEl frente \u00fanico no es sino la uni\u00f3n de todos los obreros decididos a luchar contra el capitalismo.\u201d<\/em> Los comunistas deben apoyar esa consigna de la mayor unidad posible de todas las organizaciones obreras en cada acci\u00f3n contra el capitalismo. Los l\u00edderes de la II Internacional, al igual que los de la Internacional 2 y 1\/2 y de la Internacional sindical de \u00c1msterdam, traicionaron a las masas obreras en todos los problemas pr\u00e1cticos de la lucha contra el capitalismo. Esta vez tambi\u00e9n preferir\u00e1n la unidad con la burgues\u00eda en lugar de la unidad con el proletariado. El deber de la Internacional Comunista y de sus diferentes secciones consiste en persuadir a las masas obreras sobre la hipocres\u00eda de los social-traidores, que se revelan como destructores de la unidad de la clase obrera. En ese objetivo, la independencia absoluta, la plena libertad de la cr\u00edtica son las condiciones esenciales de los partidos comunistas.<\/p>\n<p>Las resoluciones insisten tambi\u00e9n en los peligros que pueden surgir durante la ejecuci\u00f3n de esta t\u00e1ctica en los lugares donde los partidos comunistas a\u00fan no tienen la claridad ideol\u00f3gica necesaria y la homogeneidad indispensable.<\/p>\n<p>Las resoluciones fueron adoptadas a mediados de diciembre. Para lograr la decisi\u00f3n definitiva, se convoc\u00f3 en Mosc\u00fa una sesi\u00f3n ampliada del Comit\u00e9 Ejecutivo para comienzos de febrero. En un llamamiento fechado el 1\u00ba de enero de 1922 sobre el frente \u00fanico proletario, el Comit\u00e9 ejecutivo demostr\u00f3 la necesidad de la lucha com\u00fan en relaci\u00f3n con la conferencia de Washington y la ofensiva general del capitalismo contra la clase obrera. Las resoluciones y el llamamiento del Comit\u00e9 Ejecutivo fueron r\u00e1pidamente difundidos en todos los pa\u00edses, provocaron largas discusiones por parte de los comunistas y de sus adversarios y contribuyeron a aclarar el problema del frente \u00fanico. Los social-traidores pusieron el grito en el cielo, comprendiendo que estaban enfrentados a un problema que los obligar\u00eda a desenmascararse. Pero su indignaci\u00f3n ante esta \u201cnueva maniobra comunista\u201d no logr\u00f3 anular en las masas la impresi\u00f3n de que los comunistas, a los que hasta ese entonces se los llamaba \u201cescisionistas\u201d, eran, en realidad, los verdaderos partidarios de la unidad del proletariado. La sesi\u00f3n del Comit\u00e9 Ejecutivo ampliado reci\u00e9n se reuni\u00f3, debido a la huelga de los ferroviarios alemanes, a fines de febrero. En realidad, fue un peque\u00f1o congreso compuesto de m\u00e1s de cien delegados representantes de treinta y seis pa\u00edses. La orden del d\u00eda era bastante densa: inclu\u00eda las relaciones de los partidos de los pa\u00edses m\u00e1s importantes, las tareas de los comunistas en los sindicatos, el problema de la lucha contra los peligros de la guerra, el de la nueva pol\u00edtica econ\u00f3mica de la Rusia de los soviets, el de la lucha contra la miseria de la juventud obrera. Pero el problema principal era el del frente \u00fanico y el de la participaci\u00f3n en la conferencia com\u00fan propuesta por la Internacional 2 y 1\/2.<\/p>\n<p>Los camaradas franceses e italianos se pronunciaron contra la unidad tal como era presentada por las resoluciones del Comit\u00e9 Ejecutivo. Los camaradas franceses expresaron el temor de que las masas obreras francesas no comprendieron el significado de una acci\u00f3n com\u00fan de los comunistas con los disidentes. Se declararon partidarios del frente \u00fanico de los obreros revolucionarios y declararon que la actividad de los comunistas en Francia tend\u00eda a realizar, alrededor de los problemas de la jornada de ocho horas y del impuesto sobre los salarios, el bloque de los obreros revolucionarios. El partido franc\u00e9s era todav\u00eda demasiado joven y poco capaz de maniobra, y no se sent\u00eda en condiciones de llevar a cabo una acci\u00f3n com\u00fan con los socialistas disidentes y los sindicatos reformistas de los que acababa de separarse.<\/p>\n<p>Los delegados italianos se declararon partidarios de la unidad sindical pero adversos a la unidad pol\u00edtica con los socialistas. Expresaron su temor de que las masas no comprendiesen el sentido de una acci\u00f3n com\u00fan de los diferentes partidos obreros, y que el verdadero campo donde el frente \u00fanico ser\u00eda posible era el sindicato, donde los comunistas y los socialistas est\u00e1n unidos.<\/p>\n<p>Todos los otros delegados presentes en la conferencia expresaron un temor diferente. A pesar de las innumerables traiciones, los l\u00edderes reformistas consiguieron hasta ahora conservar su influencia sobre la mayor parte de las organizaciones obreras. No lograremos nunca ganar a los obreros si nos limitamos a seguir repitiendo que son traidores. Ahora, en momentos en que una voluntad de combate impera en las masas, se trata de demostrarles que los socialdem\u00f3cratas no quieren combatir no solamente por el socialismo sino tampoco por las reivindicaciones m\u00e1s inmediatas de la clase obrera. Hasta ahora no hemos logrado desenmascararlos, en primer lugar, porque no cont\u00e1bamos con los medios necesarios para hacerlo y adem\u00e1s porque no se da la situaci\u00f3n psicol\u00f3gica, la atm\u00f3sfera merced a la cual los obreros comprenden las traiciones de que son objeto. Finalmente, tampoco tenemos ocasi\u00f3n de desenmascararlos. Por eso, neg\u00e1ndonos a luchar con los reformistas, dado que ellos nunca se enfrentar\u00e1n seriamente contra la burgues\u00eda de la cual son sus servidores, contaremos con la aprobaci\u00f3n de los camaradas que ya conocen este problema, pero no convenceremos a uno s\u00f3lo de los obreros que a\u00fan siguen fieles a los reformistas. Muy por el contrario, al negarse a llevar a cabo una lucha en com\u00fan, en una \u00e9poca en que las masas obreras la desean, los comunistas dan a los social-traidores la posibilidad de presentarlos como saboteadores de la unidad del proletariado. Pero si participamos en la lucha, las masas pronto sabr\u00e1n distinguir a los que propugnan verdaderamente la lucha contra la burgues\u00eda y los que no la quieren. Nuestros camaradas, que al comienzo observar\u00e1n con desagrado c\u00f3mo nos sentamos a una misma mesa con los reformistas, comprender\u00e1n, en el curso de las negociaciones, que all\u00ed tambi\u00e9n hacemos trabajo revolucionario.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s que el Comit\u00e9 Ejecutivo ampliado hubo adoptado por unanimidad de votos \u2014menos los de los camaradas franceses, italianos y espa\u00f1oles\u2014, las directivas contenidas en las resoluciones, las tres delegaciones adversarias del frente \u00fanico redactaron una declaraci\u00f3n prometiendo acatarla.<\/p>\n<p>El Comit\u00e9 Ejecutivo ampliado decidi\u00f3 aceptar la invitaci\u00f3n de la Internacional de Viena para participar en una conferencia internacional, proponiendo invitar a la conferencia no solamente a la Internacional Comunista sino tambi\u00e9n a la Internacional Roja, a la Internacional sindical de \u00c1msterdam, a las organizaciones anarcosindicalistas y a las organizaciones sindicales independientes, y a poner en el orden del d\u00eda de la conferencia, junto a la lucha contra la ofensiva del capitalismo y contra la reacci\u00f3n, el problema de la lucha contra nuevas guerras imperialistas, el de la restauraci\u00f3n de la Rusia de los soviets, el de las reparaciones \u00a0del tratado de Versalles.<\/p>\n<p>Luego de haber tratado tambi\u00e9n otros problemas (el de la prensa comunista, el de la oposici\u00f3n obrera del partido comunista ruso, etc.), y de haber procedido a la elecci\u00f3n del presidente del Comit\u00e9 Ejecutivo, la conferencia finaliz\u00f3 el 4 de marzo.<\/p>\n<p><strong>LA CONFERENCIA PRELIMINAR DE LAS TRES INTERNACIONALES<\/strong><\/p>\n<p>El 2 de abril tuvo lugar la primera sesi\u00f3n de las delegaciones de las tres Internacionales, compuesta cada una de ellas de diez miembros. Los representantes de la Segunda Internacional trataron inmediatamente de sabotear la conferencia y destruir el germen del frente \u00fanico. Plantearon condiciones a la Internacional Comunista, exigieron \u201cgarant\u00edas\u201d contra la t\u00e1ctica de los \u201cn\u00facleos\u201d y discutieron el problema de Georgia y de los social-revolucionarios. De esa actitud result\u00f3 una situaci\u00f3n tal que se temi\u00f3 que la conferencia finalizara all\u00ed mismo. Gracias a la firme actitud de los delegados de la Internacional Comunista, que exigieron el frente \u00fanico sin condiciones, los delegados de la Internacional de Viena adoptaron su posici\u00f3n, lo que oblig\u00f3 a los delegados de la Segunda Internacional a retroceder. Luego de cuatro d\u00edas de negociaciones, se decidi\u00f3 convocar, en el plazo m\u00e1s breve posible, una conferencia general. Se nombr\u00f3 una comisi\u00f3n compuesta por tres miembros de cada Comit\u00e9 Ejecutivo, encargada de su preparaci\u00f3n. Mientras se esperaba la reuni\u00f3n de esta conferencia general, se decidi\u00f3 organizar manifestaciones comunes de todos los partidos adherentes a las tres Internacionales, para el 20 de abril siguiente, y, en los lugares donde no fuese t\u00e9cnicamente posible, para el 1\u00ba de mayo, con las siguientes consignas:<\/p>\n<p><em>Por la jornada de ocho horas; Por la lucha contra la desocupaci\u00f3n, provocada por la pol\u00edtica de reparaciones de las potencias capitalistas; Por la acci\u00f3n unida del proletariado contra la ofensiva capitalista; Por la Revoluci\u00f3n rusa, por la Rusia hambrienta, por la reanudaci\u00f3n de las relaciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas con Rusia; Por el restablecimiento del frente \u00fanico proletario nacional e internacional.<\/em><\/p>\n<p>La Comisi\u00f3n organizadora fue encargada de mediar entre los representantes de la Internacional sindical de \u00c1msterdam y los de la Internacional Roja. Los delegados de la Internacional Comunista dieron a conocer una declaraci\u00f3n en la que se afirmaba que el proceso a los social-revolucionarios se har\u00eda p\u00fablicamente y no se dictar\u00edan condenas a muerte.<\/p>\n<p>La resoluci\u00f3n hizo constar tambi\u00e9n que la conferencia general no podr\u00eda llevarse a cabo en abril porque la Segunda Internacional la rechazaba con diferentes pretextos. Esta \u00faltima se negaba igualmente a inscribir en el orden del d\u00eda de la conferencia el problema del tratado de Versalles y de su revisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Las manifestaciones del 20 de abril y del 1\u00ba de mayo siguiente, en las que participaron grandes masas obreras, demostraron que el proletariado estaba decidido a luchar en com\u00fan por las consignas que hab\u00edan sido lanzadas. La Segunda Internacional y los partidos que la componen tratan, hoy como ayer, de sabotear el frente \u00fanico por todos los medios. Se niegan a organizar manifestaciones comunes, retrasan la ejecuci\u00f3n de las decisiones adoptadas y contribuyen de ese modo a desenmascararse ante las masas.<\/p>\n<p>La tarea de la Internacional Comunista y de sus secciones nacionales consiste en demostrar con su acci\u00f3n que la lucha contra la ofensiva capitalista y contra el capitalismo en general s\u00f3lo puede triunfar bajo la direcci\u00f3n de la Internacional Comunista.<\/p>\n<p>Como era de esperar, la Segunda Internacional y la Internacional de Viena boicotearon la Comisi\u00f3n de los Nueve. Luego de que se lograra impedir la reuni\u00f3n de la Comisi\u00f3n durante la conferencia de G\u00e9nova con el objeto de que la burgues\u00eda no fuese perturbada para nada en sus deliberaciones contra la Rusia de los soviets, tuvo lugar la primera sesi\u00f3n, que fue tambi\u00e9n la \u00faltima, el 23 de mayo en Berl\u00edn. El 21 de mayo se hab\u00eda realizado una reuni\u00f3n del Labour Party ingl\u00e9s, del partido obrero belga y del partido socialista franc\u00e9s, durante la cual se hab\u00eda decidido convocar a una conferencia general de todos los partidos socialistas con excepci\u00f3n de los comunistas. Era evidente que la Segunda Internacional y la 2 y 1\/2 hab\u00edan vuelto a su proyecto de frente \u00fanico contra los comunistas. Pese a esto, la Internacional Comunista hizo todo lo posible para permitir la reuni\u00f3n de un congreso internacional de todos los pa\u00edses socialistas. Para lograr los objetivos de la unidad, es decir la lucha contra la ofensiva del capital, contra los salarios bajos y contra la desocupaci\u00f3n, se declar\u00f3 dispuesto a eliminar del orden del d\u00eda del Congreso el problema de la ayuda a la Rusia de los soviets, ya adoptada en la plataforma com\u00fan.<\/p>\n<p>Por el contrario, exig\u00eda una respuesta precisa al problema de saber si la Segunda Internacional aceptaba o no el congreso obrero mundial. Enfrentada de ese modo, la Segunda Internacional se revel\u00f3 como el adversario del frente \u00fanico, as\u00ed como tambi\u00e9n su ben\u00e9volo auxiliar, la Internacional de Viena. La Comisi\u00f3n de los Nueve se disolvi\u00f3.<\/p>\n<p>La Internacional comunista convoc\u00f3 entonces a una nueva sesi\u00f3n del Comit\u00e9 Ejecutivo ampliado, que se reuni\u00f3 el 7 de junio, de ella participaron sesenta delegados representantes de 27 pa\u00edses. La conferencia discuti\u00f3 el problema de la t\u00e1ctica a seguir, luego de las ense\u00f1anzas de la primera etapa de la lucha en favor del frente \u00fanico, y la t\u00e1ctica de los partidos cuya pol\u00edtica no correspond\u00eda con la pol\u00edtica general de la Internacional Comunista, y finalmente la posici\u00f3n de la Internacional Comunista con respecto al proceso de los social-revolucionarios y la convocatoria del congreso mundial.<\/p>\n<p>En lo que respecta a la t\u00e1ctica del frente \u00fanico, la conferencia observ\u00f3 que, pese al fracaso de la Comisi\u00f3n de los Nueve, los postulados pol\u00edtico y econ\u00f3mico de la t\u00e1ctica del frente \u00fanico subsist\u00edan como antes y que, en consecuencia, la t\u00e1ctica de las diversas secciones de la Internacional Comunista deb\u00eda consistir en establecer la unidad de frente contra la ofensiva del capital. La conferencia trat\u00f3 detalladamente la situaci\u00f3n de los partidos franc\u00e9s, italiano y noruego que no hab\u00edan ejecutado la t\u00e1ctica del frente \u00fanico o lo hab\u00edan hecho parcialmente y con vacilaci\u00f3n y expres\u00f3 el deseo de que esa t\u00e1ctica fuera aplicada igualmente en esos pa\u00edses. En lo que respecta al partido franc\u00e9s, dado que la existencia de una derecha oportunista importante obstaculizaba su actividad y su desarrollo, el Comit\u00e9 Ejecutivo declar\u00f3 que el mejor medio de remediar la situaci\u00f3n consist\u00eda en promover la uni\u00f3n del centro y de la izquierda contra la derecha.<\/p>\n<p>La conferencia examin\u00f3 igualmente la situaci\u00f3n del Partido Comunista checoslovaco en el que se evidenciaban los s\u00edntomas de una pr\u00f3xima crisis. Se lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que los motivos eran una cierta pasividad de la direcci\u00f3n del partido y se dieron las instrucciones tendientes a hacerlos desaparecer. En lo que respecta al proceso de los social-revolucionarios, se comprob\u00f3 que la Segunda Internacional y la Internacional de Viena hab\u00edan emprendido una campa\u00f1a contra la Internacional Comunista y la Rusia de los soviets y que adem\u00e1s se trataba de un asunto que interesaba a la vez a la Rusia de los soviets, antesala de la Revoluci\u00f3n Mundial, y a la Internacional Comunista, pues esta \u00faltima deb\u00eda participar activamente en el proceso enviando acusadores, defensores, testigos y expertos.<\/p>\n<p><strong>\u00a0EL CUARTO CONGRESO. NOVIEMBRE DE 1922<\/strong><\/p>\n<p>El Cuarto Congreso mundial fue citado para el 7 de noviembre de 1922, quinto aniversario de la Revoluci\u00f3n proletaria, con el siguiente orden del d\u00eda:<\/p>\n<p>Informe del Ejecutivo; 2. T\u00e1ctica de la Internacional Comunista; 3. Programa de la Internacional Comunista y de las secciones alemana, francesa, italiana, checoslovaca, b\u00falgara, noruega, norteamericana y japonesa; 4. Cuesti\u00f3n agraria; 5. Cuesti\u00f3n sindical; 6. La educaci\u00f3n; 7. Cuesti\u00f3n juvenil; 8. La cuesti\u00f3n de Oriente.<\/p>\n<p>El trabajo principal del IV Congreso se centrar\u00e1 en el punto 3. En vistas de la preparaci\u00f3n de un programa de la Internacional Comunista, se nombr\u00f3 inmediatamente una Comisi\u00f3n que tambi\u00e9n fue encargada de colaborar en la redacci\u00f3n de los programas de las diferentes secciones.<\/p>\n<p>La conferencia evidenci\u00f3 el desarrollo y el fortalecimiento del movimiento comunista en todos los pa\u00edses. Uno de los mejores s\u00edntomas fue el creciente nerviosismo de los partidarios de \u00c1msterdam, que observaban con temor el progreso de la influencia de los comunistas en los sindicatos. Muchos indicios se\u00f1alan que, en la actualidad, est\u00e1n dispuestos a alejar a los comunistas de los sindicatos en todos los pa\u00edses y que, para lograrlo, no retroceder\u00e1n ni ante la escisi\u00f3n del movimiento sindical. Por eso, la tarea principal de la Internacional comunista en los sindicatos consistir\u00e1 en desenmascarar esta maniobra y oponerse a que los partidarios de \u00c1msterdam debiliten al proletariado al destruir los sindicatos.<\/p>\n<p>Nota:<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> El Congreso consider\u00f3 que era correcta la t\u00e1ctica de la Carta Abierta (primer antecesor del Frente \u00fanico Obrero), impulsada por Levi y abandonada por el partido alem\u00e1n. Pero aprob\u00f3 la expulsi\u00f3n de Levi por haber atacado p\u00fablicamente al partido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mathius Rakosi, fue encargado por el Partido Bolchevique de hacer una rese\u00f1a hist\u00f3rica de los Congresos de la Internacional Comunista para ser publicada en el Anuario del Trabajador de 1923.\u00a0 La misma, que reproducimos ac\u00e1, fue escrita en v\u00edsperas del IV Congreso.\u00a0 Fue reproducida en 1934, en la primera edici\u00f3n de los Cuatro Primeros Congreso [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":53297,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2794,6482],"tags":[7931,14031,3980,14030,3333],"class_list":["post-53296","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-teoria","category-historia","tag-ii-internacional","tag-iii-internacional","tag-lenin-2","tag-mathius-rakosi","tag-trotsky"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/1919_Erster_Kongress_der_Komintern_in_Moskau.jpg?fit=663%2C564&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/1919_Erster_Kongress_der_Komintern_in_Moskau.jpg?fit=663%2C564&ssl=1","categories_names":["Historia","TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53296","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53296"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53296\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53299,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53296\/revisions\/53299"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/53297"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}