{"id":51920,"date":"2018-11-27T10:34:08","date_gmt":"2018-11-27T12:34:08","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=51920"},"modified":"2018-11-27T10:34:08","modified_gmt":"2018-11-27T12:34:08","slug":"latinoamerica-imperialismo-fracaso-del-nacionalismo-burgues-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/latinoamerica-imperialismo-fracaso-del-nacionalismo-burgues-parte-1\/","title":{"rendered":"Latinoam\u00e9rica y el imperialismo: el fracaso del nacionalismo burgu\u00e9s (Parte 1)"},"content":{"rendered":"<p><em>A lo largo del dominio semicolonial imperialista de Latinoam\u00e9rica, surgieron en varios pa\u00edses movimientos nacionalistas burgueses que intentaron resistir. Sin embargo, por sus profundas limitaciones de clase y de programa, todos fracasaron en ese intento y terminaron, por distintas v\u00edas, capitulando al imperialismo.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Alejandro Iturbe<\/p>\n<p>Esos movimientos nacionalistas burgueses son corrientes pol\u00edticas impulsadas por sectores burgueses en los pa\u00edses coloniales y semicoloniales. En los pa\u00edses coloniales, luchaban por la independencia pol\u00edtica del pa\u00eds; y en los semicoloniales, intentaban resistir la presi\u00f3n imperialista y obtener un espacio pol\u00edtico y econ\u00f3mico mayor[1].<\/p>\n<p>La gran mayor\u00eda de los pa\u00edses latinoamericanos ya hab\u00eda obtenido su independencia en la primera mitad del siglo XIX (con excepci\u00f3n de Cuba y Puerto Rico), por lo que estos movimientos se encuadran en el segundo tipo. Los ejemplos m\u00e1s destacados, en el pasado, fueron el Partido Revolucionario Institucional (PRI) de M\u00e9xico y el peronismo argentino. De modo m\u00e1s reciente, podemos caracterizar as\u00ed todo el chavismo venezolano.\u00a0<\/p>\n<p>Sus g\u00e9nesis son distintas: el PRI es el resultado de la institucionalizaci\u00f3n burguesa de la gran revoluci\u00f3n iniciada en 1910, que derroc\u00f3 el r\u00e9gimen de Porfirio D\u00edaz[2]; el peronismo surge entre 1943 y 1946, en el marco de <em>\u201clas relaciones de la burgues\u00eda argentina con el imperialismo ingl\u00e9s en retirada y el imperialismo yanqui en plena ofensiva (\u2026) Per\u00f3n capitaliz\u00f3 el sentimiento anti-yanqui de un importante sector de la burgues\u00eda y el Ej\u00e9rcito que aspiraban a resistir los embates del imperialismo [yanqui] con m\u00e9todos precisamente burgueses\u201d<\/em>[3]. El chavismo es un subproducto del Caracazo y fue impulsado por un sector de segunda l\u00ednea de la oficialidad del Ej\u00e9rcito[4].\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><strong>El an\u00e1lisis de Trotsky<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de su g\u00e9nesis diferente (y su expresi\u00f3n en la configuraci\u00f3n pol\u00edtica espec\u00edfica de cada uno), esos movimientos tuvieron caracter\u00edsticas comunes. Las principales de ellas fueron estudiadas por Trotsky durante su exilio en M\u00e9xico, en la d\u00e9cada de 1930, referidas al gobierno del general L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, y expresadas en diversos art\u00edculos[5].<\/p>\n<p>En esos escritos, Trotsky dice que, una vez en el poder, esos movimientos <em>\u201caprovechan para defenderse los antagonismos entre los pa\u00edses y grupos de pa\u00edses imperialistas\u201d<\/em>. Fue el caso del cardenismo y del peronismo y de la disputa entre EEUU e Inglaterra. Una vez que esos antagonismos se atenuaron, despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), y el imperialismo estadounidense impuso su hegemon\u00eda en nivel mundial, tambi\u00e9n aprovecharon las contradicciones entre los pa\u00edses imperialistas, por un lado, y el bloque de la URSS y los Estados obreros, por el otro, para intentar crearse un espacio propio.<\/p>\n<p>Otras caracter\u00edsticas centrales es que tomaron algunas medidas antiimperialistas de cierto peso e impulsaron desde el Estado algunas ramas de la producci\u00f3n, pero nunca sobrepasaron los l\u00edmites del sistema capitalista ni del Estado burgu\u00e9s. C\u00e1rdenas estatiz\u00f3 el petr\u00f3leo en 1938; Per\u00f3n estatiz\u00f3 los ferrocarriles, la mayor\u00eda de la producci\u00f3n el\u00e9ctrica y de las telecomunicaciones (la producci\u00f3n de petr\u00f3leo ya era estatal desde 1922). Trotsky denominaba este proceso como \u201ccapitalismo de Estado\u201d y consideraba progresivas algunas de esas acciones. Sobre la estatizaci\u00f3n del petr\u00f3leo mexicano escribi\u00f3 que esa medida era <em>\u201cel \u00fanico medio efectivo de salvaguardar la independencia nacional y las condiciones m\u00e1s elementales de la democracia (\u2026) No es socialista ni comunista: es una medida de defensa nacional altamente progresista\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Pero, al no superar los l\u00edmites del capitalismo a nivel nacional y no avanzar hacia un combate general contra el imperialismo (salvo una muy ret\u00f3rica propuesta de \u201cunidad latinoamericana\u201d), dejaron intactas, en gran medida, las bases econ\u00f3mico-sociales que el imperialismo y los sectores burgueses nacionales aliados con \u00e9l utilizar\u00edan para contraatacar. Per\u00f3n, por ejemplo, no toc\u00f3 una hect\u00e1rea de los riqu\u00edsimos terratenientes agroganaderos e impuls\u00f3 el desarrollo de una fuerte burgues\u00eda industrial que, finalmente, se ali\u00f3 al imperialismo estadounidense para derrocarlo, en 1955.<\/p>\n<p><strong>Los reg\u00edmenes bonapartistas <em>sui generis<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Como una forma de contrapesar la presi\u00f3n del imperialismo y de los sectores burgueses nacionales aliados con \u00e9l, estos movimientos se apoyaban en el movimiento de masas, al que le daban algunas concesiones importantes. Pero esta movilizaci\u00f3n de los trabajadores y las masas representaba un gran peligro, porque pod\u00eda desbordarse y tratar de avanzar m\u00e1s all\u00e1 de las intenciones de la direcci\u00f3n nacionalista burguesa. Tal como se\u00f1alaba Trotsky, esta profunda contradicci\u00f3n nac\u00eda del hecho de que las condiciones particulares del desarrollo capitalista de los pa\u00edses atrasados (con gran peso del capital imperialista) determinaba <em>\u201cuna debilidad relativa de la burgues\u00eda nacional en relaci\u00f3n al proletariado\u201d<\/em>. Por eso, ejercieron un control burocr\u00e1tico y totalitario sobre los trabajadores y las masas (tanto en el terreno pol\u00edtico como en el sindical) para impedir su movilizaci\u00f3n y organizaci\u00f3n independientes.<\/p>\n<p>Esta combinaci\u00f3n muy espec\u00edfica de elementos (presi\u00f3n del imperialismo, resistencia parcial de sectores de la burgues\u00eda nacional, necesidad de apoyarse en las masas y, al mismo tiempo controlarlas f\u00e9rreamente) origin\u00f3 un nuevo tipo de r\u00e9gimen burgu\u00e9s que Trotsky denomin\u00f3 \u201cbonapartismo sui generis\u201d. Trotsky utiliza la categorizaci\u00f3n sui generis para diferenciar estos reg\u00edmenes de pa\u00edses atrasados de los bonapartismos de los pa\u00edses imperialistas. Al mismo tiempo, distingue dos variantes del bonapartismo en pa\u00edses atrasados: una es la que estamos analizando (y que hoy se denomina \u201cpopulista\u201d o \u201cde izquierda\u201d); la otra, son las dictaduras proimperialistas cl\u00e1sicas. Sobre los primeros, escribe: <em>\u201cOscilan entre el capitalismo extranjero y el nacional, entre la relativamente d\u00e9bil burgues\u00eda nacional y el relativamente poderoso proletariado\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Por eso, son reg\u00edmenes altamente contradictorios: tienen elementos progresivos en la medida que resisten al imperialismo y otorgan concesiones y, a la vez, son esencialmente reaccionarios porque defienden el capitalismo y el Estado burgu\u00e9s y porque frenan el desarrollo de la movilizaci\u00f3n de masas con su control totalitario. Por eso, incluso en sus momentos de apogeo, reprimieron las luchas obreras y a dirigentes obreros que escapaban de su control y comenzaban a ceder a las presiones imperialistas[6].<\/p>\n<p><strong>El surgimiento de nuevos sectores burgueses<\/strong><\/p>\n<p>Sobre la base del control del Estado burgu\u00e9s, con estos reg\u00edmenes con fuerte intervenci\u00f3n en la econom\u00eda, surgen nuevas burgues\u00edas nacionales o se desarrollan sectores d\u00e9biles preexistentes, a partir de parasitar y usufructuar \u201csu\u201d Estado. Algunas de esas acumulaciones capitalistas son muy grandes.<\/p>\n<p>En el caso de los gobiernos de Juan Per\u00f3n en Argentina (1946-1955), surge un sector llamado \u201cburgues\u00eda cupera\u201d porque se enriquec\u00eda con la adjudicaci\u00f3n de los cupos de importaci\u00f3n de insumos y materias primas (como el acero) otorgados por el gobierno, a precios subsidiados, y su posterior reventa en el mercado a precios muy superiores. Juan Duarte, cu\u00f1ado de Per\u00f3n, fue un exponente de esta burgues\u00eda parasitaria. Otros burgueses aprovechaban estas ganancias para fortalecer y capitalizar empresas \u00a0ya existentes. Fue el caso de la familia Di Tella que, como ya hemos referido, lleg\u00f3 a ser propietaria del principal conglomerado industrial de Latinoam\u00e9rica en esa d\u00e9cada (fabricaba autom\u00f3viles, heladeras, maquinaria electromec\u00e1nica, ca\u00f1os, etc.).<\/p>\n<p>Otro ejemplo posterior fue el de la \u201cboliburgues\u00eda\u201d (\u201cburgues\u00eda bolivariana\u201d) surgida con el chavismo venezolano a partir de 1999. Uno de sus mayores exponentes es Diosdado Cabello, militar retirado y alto dirigente del PSUV. Sus propiedades incluyen bancos, varias plantas industriales y participaci\u00f3n como accionista en empresas de servicios. Se considera que es el segundo conglomerado financiero nacional, solo despu\u00e9s del tradicional grupo Polar-Mendoza[7]. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><strong>Un cambio profundo<\/strong><\/p>\n<p>Como consecuencia del fin del \u201cboom econ\u00f3mico de posguerra\u201d[8] y la profunda crisis de la econom\u00eda mundial que se deriv\u00f3, en la d\u00e9cada siguiente comenzaron a producirse importantes cambios en el contexto econ\u00f3mico y pol\u00edtico mundial.<\/p>\n<p>Para enfrentar esa crisis, el imperialismo impuls\u00f3 una profunda modificaci\u00f3n del modelo de acumulaci\u00f3n capitalista vigente durante el <em>boom<\/em> (basado en una pol\u00edtica keynesiana)[9]. Fue una ofensiva recolonizadora, de privatizaciones de empresas del Estado, \u201caperturas\u201d y \u201cliberalizaciones\u201d de las econom\u00edas nacionales semicerradas, ataques a las conquistas obreras, construcci\u00f3n de cadenas mundiales de acumulaci\u00f3n de valor, aumento de la financierizaci\u00f3n de la econom\u00eda, etc. En otras palabras, se redujeron much\u00edsimo los m\u00e1rgenes pol\u00edticos y econ\u00f3micos para las experiencias nacionalistas burguesas.<\/p>\n<p>Eso explica la evoluci\u00f3n de muchos de estos movimientos: algunos desaparecieron, como el APRA peruano, mientras la mayor\u00eda se adapt\u00f3 como un partido \u201cnormal\u201d de los reg\u00edmenes democr\u00e1tico burgueses y acab\u00f3 aplicando las mismas pol\u00edticas a favor del imperialismo que antes criticaban. Fue el caso, por ejemplo de los gobiernos peronistas de Carlos Menem en Argentina (1989-1999) y los de V\u00edctor Paz Estenssoro (1985-1989) y Gonzalo S\u00e1nchez de Lozada (1993-1997) del MNR boliviano. Aunque con diferencias en el r\u00e9gimen pol\u00edtico dominante en el pa\u00eds, fue tambi\u00e9n el caso de los diferentes gobiernos del PRI mexicano a partir de la d\u00e9cada de 1980.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><strong>El \u201cgran garrote\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Durante gran parte del siglo XX, la pol\u00edtica del imperialismo estadounidense hacia Latinoam\u00e9rica fue la del <em>big stick<\/em> (el \u201cgran garrote\u201d) formulada por el presidente Theodore Roosevelt en 1901. Es decir, el \u201cderecho\u201d imperialista de intervenir militarmente otros pa\u00edses y\/o apoyar golpes de Estado para defender o imponer sus intereses. La lista es muy larga y comienza a inicios de ese siglo con numerosas invasiones a pa\u00edses centroamericanos y caribe\u00f1os.<\/p>\n<p>Esta pol\u00edtica agresiva se aplicaba especialmente contra aquellos gobiernos y reg\u00edmenes que ten\u00edan roces y resist\u00edan (as\u00ed fuera parcialmente) el dominio imperialista. Por otro lado, se acentu\u00f3 despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, en el marco de la doctrina de la \u201clucha contra el comunismo\u201d. All\u00ed est\u00e1 el ejemplo de los golpes contra los gobiernos de Jacobo Arbenz, en Guatemala (1954); de Juan Per\u00f3n, en Argentina (1955); de Jo\u00e3o Goulart, en Brasil (1964); de Salvador Allende, en Chile (1973), etc. Fueron la expresi\u00f3n en Latinoam\u00e9rica de una pol\u00edtica mundial, como muestran el sangriento golpe organizado por la CIA contra Sukarno, en Indonesia (1964) o la escalada de intervenci\u00f3n en la guerra de Vietnam, a partir de 1964.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el caso de Vietnam,\u00a0 realiz\u00f3 un fort\u00edsimo esfuerzo militar y utiliz\u00f3 m\u00e9todos de gran crueldad: asesinar a todos los pobladores de una aldea o quemar con napalm (f\u00f3sforo l\u00edquido) los campos de cultivo y a quienes se encontraban en ellos. Pero nada de esto impidi\u00f3 la dura derrota, que ya a finales de 1973 era irreversible. Una derrota que qued\u00f3 simbolizada en las im\u00e1genes de la apurada huida de los helic\u00f3pteros estadounidenses (que llevaban oficiales y funcionarios), y en la desesperaci\u00f3n de sus agentes de Vietnam del Sur (que no fueron contemplados en la evacuaci\u00f3n) y se colgaban de los helic\u00f3pteros para intentar huir. Fue la primera derrota militar del imperialismo estadounidense y signific\u00f3 un impacto muy grande en la correlaci\u00f3n de fuerzas de la lucha de clases en el mundo porque erosion\u00f3 la capacidad de acci\u00f3n del polo imperialista.<\/p>\n<p><strong>La reacci\u00f3n democr\u00e1tica<\/strong><\/p>\n<p>La derrota en Vietnam limit\u00f3 la capacidad de intervenci\u00f3n militar directa del imperialismo estadounidense (y del imperialismo en general). El llamado \u201cs\u00edndrome de Vietnam\u201d era la dificultad del imperialismo de intervenir militarmente en el mundo (como lo hac\u00eda permanentemente en el pasado) por el temor de que esa intervenci\u00f3n derivase en una larga y costosa guerra como en Vietnam. Aunque con cierto retardo, este temor tambi\u00e9n se extendi\u00f3 a la pol\u00edtica de impulsar golpes de Estado que derivaban en dictaduras militares aut\u00f3ctonas[10].<\/p>\n<p>A partir de 1976, el nuevo presidente James \u201cJimmy\u201d Carter fue quien comenz\u00f3 a aplicar la pol\u00edtica de \u201creacci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d, elaborada por su consejero de Seguridad, Zbigniew\u00a0Brzezinski. \u00c9l era muy consciente de las condiciones desfavorables en el mundo y de que, por ello, el aspecto militar deb\u00eda pasar a un segundo plano y ponerse al servicio de una nueva t\u00e1ctica central. Seg\u00fan su visi\u00f3n: <em>\u201cVencer no significa m\u00e1s la capacidad de derrotar militarmente a un adversario\u2026 Sino que es la capacidad de prevalecer contra ese adversario en una paciente lucha de largo plazo\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Esto no significaba que el imperialismo se hubiese vuelto \u201cpacifista\u201d o \u201chumanitario\u201d sino que la situaci\u00f3n lo obligaba a limitar su acci\u00f3n militar y utilizar otros mecanismos t\u00e1cticos (pactos, negociaciones, elecciones burguesas) que permitieran frenar y desviar los procesos revolucionarios y avanzar en los objetivos m\u00e1s estrat\u00e9gicos. Usando la imagen de aquel animal de carga que puede avanzar a trav\u00e9s de golpes o de una zanahoria colgada a su frente, se limitaba el uso del \u201cgarrote\u201d y se lo pon\u00eda al servicio de la \u201czanahoria\u201d. Para ello contaba con la colaboraci\u00f3n del aparato estalinista y su pol\u00edtica (la \u201ccoexistencia pac\u00edfica\u201d) y de las direcciones traidoras.<\/p>\n<p>Es importante se\u00f1alar que la situaci\u00f3n abierta para el imperialismo con la derrota en Vietnam se vio profundizada por las revoluciones que en 1979 derrocaron al Sha de Ir\u00e1n, y a Anastasio Somoza, en Nicaragua. Esta \u00faltima abri\u00f3 un proceso revolucionario en Centroam\u00e9rica de conjunto \u2013considerada por el imperialismo yanqui como su \u201cpatio trasero\u201d\u2013, donde la pol\u00edtica de reacci\u00f3n democr\u00e1tica le ser\u00eda de gran utilidad, como se demostr\u00f3 en los acuerdos de Contadora, Esquipulas y Chapultepec. Tambi\u00e9n para evitar que la lucha contra las dictaduras del continente (desarrollada en las d\u00e9cadas de 1970 y 1980) se transformara en un proceso de revoluci\u00f3n democr\u00e1tica triunfante (una pol\u00edtica que fue exitosa en Chile, con la salida de la dictadura de Pinochet en la d\u00e9cada de 1980). Si no pod\u00eda evitar ese triunfo de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, como ocurri\u00f3 con la ca\u00edda de la dictadura argentina en 1982, serv\u00eda evitar que se profundizase la revoluci\u00f3n [11].<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p>[1] Ver art\u00edculo \u201cPasado y Presente del Nacionalismo Burgu\u00e9s\u201d en revista <em>Marxismo Vivo<\/em> n.\u00b0 10, San Pablo, Brasil (2004).<\/p>\n<p>[2] Para m\u00e1s informaciones sobre este proceso, ver: <a href=\"https:\/\/lahistoriamexicana.mx\/siglo-xx\/revolucion-mexicana\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/lahistoriamexicana.mx\/siglo-xx\/revolucion-mexicana<\/a><\/p>\n<p>[3] GONZ\u00c1LEZ, Ernesto; <em>\u00bfQu\u00e9 es y qu\u00e9 fue el peronismo?<\/em> Buenos Aires, Argentina: Ediciones Pluma (1973).<\/p>\n<p>[4] Para un an\u00e1lisis global del chavismo y del proceso que le dio origen, ver el libro <em>Venezuela despu\u00e9s de Ch\u00e1vez: un balance necesario. <\/em>San Pablo, Brasil: Ediciones Marxismo Vivo (2013).<\/p>\n<p>[5] TROTSKY, Le\u00f3n. <em>Escritos Latinoamericanos<\/em>. Buenos Aires, Argentina: CEIP (1999).<\/p>\n<p>[6] Ver art\u00edculo \u201cPasado y Presente del Nacionalismo Burgu\u00e9s\u201d, ya citado.<\/p>\n<p>[7] Ver art\u00edculo \u201cLa boliburgues\u00eda: un nuevo sector burgu\u00e9s\u201d, en: <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/menu\/mundo\/latinoamerica\/venezuela\/la-boliburguesia-un-nuevo-sector-burgues\/\">https:\/\/litci.org\/es\/menu\/mundo\/latinoamerica\/venezuela\/la-boliburguesia-un-nuevo-sector-burgues\/<\/a><\/p>\n<p>[8] y [9] Para un an\u00e1lisis m\u00e1s detallado del <em>boom<\/em> econ\u00f3mico de posguerra y de la pol\u00edtica econ\u00f3mica keynesiana, ver el cap\u00edtulo V del libro <em>O sistema financeiro e a crise econ\u00f4mica mundial<\/em>. Iturbe, Alejandro. San Pablo, Brasil: Editora Sundermann (2009).<\/p>\n<p>[10] Ver: <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/menu\/lit-ci-y-partidos\/publicaciones\/correo-internacional\/la-reaccion-democratica-del-sindrome-de-vietnam-al-sindrome-de-irak\/\">https:\/\/litci.org\/es\/menu\/lit-ci-y-partidos\/publicaciones\/correo-internacional\/la-reaccion-democratica-del-sindrome-de-vietnam-al-sindrome-de-irak\/<\/a><\/p>\n<p>[11] \u00cddem.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A lo largo del dominio semicolonial imperialista de Latinoam\u00e9rica, surgieron en varios pa\u00edses movimientos nacionalistas burgueses que intentaron resistir. 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