{"id":51753,"date":"2018-11-12T09:09:40","date_gmt":"2018-11-12T11:09:40","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=51753"},"modified":"2018-11-12T15:37:21","modified_gmt":"2018-11-12T17:37:21","slug":"latinoamerica-avance-del-dominio-imperialista-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/latinoamerica-avance-del-dominio-imperialista-parte-1\/","title":{"rendered":"Latinoam\u00e9rica: el avance del dominio imperialista (Parte 1)"},"content":{"rendered":"<p><em>Siempre afirmamos que el conjunto de los pa\u00edses latinoamericanos son \u201csemicolonias\u201d del imperialismo, en especial del estadounidense. Se\u00f1alamos tambi\u00e9n que ese dominio imperialista sobre el subcontinente viene acrecent\u00e1ndose. \u00bfQu\u00e9 queremos decir con esto?<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Alejandro Iturbe<\/p>\n<p>En un libro que es referencia para los marxistas en el an\u00e1lisis del imperialismo moderno, la ubicaci\u00f3n de los pa\u00edses en el contexto mundial y las relaciones entre ellos, Lenin expresa que <em>\u201clos estados coloniales nos dan el ejemplo de las formas de transici\u00f3n\u201d<\/em> entre un pa\u00eds independiente y una colonia [1]. \u00c9l consideraba semicoloniales a aquellos pa\u00edses que, sin llegar a la condici\u00f3n plena de colonias, sufr\u00edan ocupaciones militares y hab\u00edan dado concesiones territoriales en las que renunciaban a su soberan\u00eda (incluso para la construcci\u00f3n de enclaves). En esta categor\u00eda inclu\u00eda a pa\u00edses como China, Persia (actual Ir\u00e1n) y Turqu\u00eda.<\/p>\n<p>En el mismo trabajo, Lenin agrega: <em>\u201cEl capital financiero es una fuerza tan considerable\u2026 que es capaz de subordinar, y en efecto subordina, incluso a los Estados que gozan de una independencia pol\u00edtica completa&#8230;\u201d<\/em>. Citando a otro autor, muestra el caso de Argentina como un ejemplo de esta situaci\u00f3n: <em>\u201cLa Am\u00e9rica del Sur, y sobre todo la Argentina (dice Schulze-Gaevernitz en su obra sobre el imperialismo brit\u00e1nico), se halla en una situaci\u00f3n tal de dependencia financiera respecto de Londres, que se la debe calificar de colonia comercial inglesa\u201d <\/em>[2]. Para estos pa\u00edses, Lenin usaba la categor\u00eda de \u201cdependientes\u201d.<\/p>\n<p><strong>Un nuevo significado de \u201csemicolonia\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, se produjo un importante cambio en el \u201corden mundial\u201d: retroced\u00edan las viejas naciones imperialistas y emerg\u00eda una fuerte potencia hegem\u00f3nica (Estados Unidos). Numerosos pa\u00edses lograron su independencia pol\u00edtica (algunos a trav\u00e9s de duras luchas). La nueva potencia hegem\u00f3nica prefer\u00eda realizar el dominio de los pa\u00edses a trav\u00e9s de lo que Lenin denominaba \u201cdependencia\u201d y no de las viejas formas coloniales. Los viejos imperios tambi\u00e9n comenzaron a adaptarse a esa realidad. Al mismo tiempo, esa dependencia se consolidaba a trav\u00e9s pactos bilaterales o instituciones a su servicio, como la Organizaci\u00f3n de Estados Americanos (OEA) o la Commonwealth brit\u00e1nica.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/OEA-EEUU.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-51754 aligncenter\" src=\"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/OEA-EEUU.jpg\" alt=\"\" width=\"748\" height=\"498\" srcset=\"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/OEA-EEUU.jpg 748w, https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/OEA-EEUU-300x200.jpg 300w, https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/OEA-EEUU-631x420.jpg 631w, https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/OEA-EEUU-640x426.jpg 640w, https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/OEA-EEUU-681x453.jpg 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 748px) 100vw, 748px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En ese contexto, la mayor\u00eda de las corrientes marxistas comenz\u00f3 a utilizar el t\u00e9rmino semicolonial con un sentido diferente del de Lenin, porque todos ellos son pa\u00edses pol\u00edticamente independientes. En una breve sistematizaci\u00f3n de categor\u00edas, el trotskista argentino Nahuel Moreno propuso la siguiente clasificaci\u00f3n de grados de dominio imperialista:<\/p>\n<p><em>\u201cAl respecto, hemos propuesto tres categor\u00edas [de pa\u00edses]:dependientes, semicoloniales y coloniales. <strong>Dependiente<\/strong> es un pa\u00eds pol\u00edticamente independiente, es decir, elige [a]sus gobernantes pero, desde el punto de vista de los pr\u00e9stamos, el control del comercio o de la producci\u00f3n depende econ\u00f3micamente de una o varias potencias imperialistas. <strong>Semicolonial es el que ha firmado pactos pol\u00edticos y\/o econ\u00f3micos que cercenan su soberan\u00eda, sin quit\u00e1rsela totalmente.<\/strong> Colonia es el que ni siquiera elige su gobierno, ya que el mismo es impuesto o controlado por un pa\u00eds imperialista\u201d <\/em>[3].<\/p>\n<p><strong>Una vieja historia<\/strong><\/p>\n<p>El proceso de dominio imperialista en Latinoam\u00e9rica tiene algunas caracter\u00edsticas espec\u00edficas. La mayor\u00eda de los pa\u00edses (con excepci\u00f3n de Cuba y Puerto Rico) obtuvo su independencia pol\u00edtica de Espa\u00f1a en las primer d\u00e9cadas del siglo XIX (Hait\u00ed se independiz\u00f3 de Francia, Brasil de Portugal). En casi todos los casos, el Imperio brit\u00e1nico alent\u00f3 estas luchas.<\/p>\n<p>La din\u00e1mica burgues\u00eda estadounidense tuvo, desde su propia conformaci\u00f3n como burgues\u00eda independiente, una clara pol\u00edtica expansiva. Una de las expresiones m\u00e1s brutales de esta expansi\u00f3n (como anticipo del monstruo que ser\u00eda en el futuro) fue el robo de todo el Norte de M\u00e9xico (cerca del 50% del territorio que pertenec\u00eda a este pa\u00eds), a mediados del siglo XIX.<\/p>\n<p>Consolidado su dominio de la costa del Atl\u00e1ntico a la del Pac\u00edfico, y desde la frontera con Canad\u00e1 en el norte hasta el r\u00edo Bravo en el sur, la burgues\u00eda estadounidense comenz\u00f3 su expansi\u00f3n hacia Latinoam\u00e9rica. Comenz\u00f3 por lo que denomin\u00f3 su \u201cpatio trasero\u201d: Centroam\u00e9rica y el Caribe. A finales del siglo XIX, entr\u00f3 en guerra con Espa\u00f1a para garantizar la \u201cindependencia\u201d de Cuba. Por la misma guerra, transform\u00f3 a Puerto Rico en \u201cEstado asociado\u201d. Dividi\u00f3 a Panam\u00e1 de Colombia para garantizarse la construcci\u00f3n y el dominio del primer canal interoce\u00e1nico. Transform\u00f3 a otros pa\u00edses centroamericanos en \u201crep\u00fablicas bananeras\u201d dominadas por la empresa United Fruit.<\/p>\n<p>Desde all\u00ed, continu\u00f3 su avance hacia el sur americano donde, en varios pa\u00edses, disput\u00f3 con la influencia brit\u00e1nica. Pero, en el marco de la Segunda Guerra Mundial, esa disputa termin\u00f3 con el retroceso de Inglaterra. Estados Unidos pas\u00f3 a ser la potencia imperialista dominante en todo el subcontinente. En la obra ya citada, Nahuel Moreno expresa:<\/p>\n<p><em> \u201cEE.UU. intent\u00f3, y logr\u00f3 en gran medida, organizar a toda Latinoam\u00e9rica como una semicolonia. Estructur\u00f3 un imperio neocolonial parecido al ingl\u00e9s de posguerra, aunque m\u00e1s cerrado, m\u00e1s f\u00e9rreo, con una base m\u00e1s s\u00f3lida que la brit\u00e1nica en decadencia. A partir de la Conferencia de R\u00edo de Janeiro de 1942 y, principalmente, la de 1947, con los tratados firmados en esa misma ciudad, se elabor\u00f3 un sistema por el cual las FF.AA., los Estados y la econom\u00eda de todos los pa\u00edses americanos pasaron a depender casi directamente del imperialismo de Wall Street (\u2026). La culminaci\u00f3n de esta nueva estructura imperial fue el famoso Pacto de la OEA, cuyas bases fundamentales fueron los acuerdos de R\u00edo de Janeiro\u201d<\/em> [4].<\/p>\n<p>Desde que este an\u00e1lisis fue realizado, en los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de 1960, el proceso de dominio semicolonial imperialista ha tendido a profundizarse. Es cierto que, a lo largo del siglo XX e inicios del XXI, en varios pa\u00edses hubo procesos nacionalistas burgueses que tuvieron roces con el imperialismo (como el del PRI mexicano, el MNR boliviano, Jacobo Arbenz en Guatemala, el peronismo argentino, o el chavismo venezolano) que, en la b\u00fasqueda de negociar un espacio un poco mayor para las burgues\u00edas nacionales, lo atenuaron parcialmente. Pero, al no enfrentar el problema de fondo (el dominio del capitalismo imperialista), acabaron entrando en \u201clas generales de la ley\u201d de la sumisi\u00f3n de las burgues\u00edas nacionales (un tema que abordaremos en el segundo art\u00edculo de esta serie). El caso de la revoluci\u00f3n cubana de 1959, la construcci\u00f3n del primer Estado obrero del subcontinente y su curso posterior merecen un an\u00e1lisis espec\u00edfico, que analizaremos en el tercer art\u00edculo, al referirnos a nuestra propuesta program\u00e1tica para acabar con esta sumisi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La deuda externa\/p\u00fablica<\/strong><\/p>\n<p>Esta profundizaci\u00f3n del proceso de dominio semicolonial imperialista se ha dado, en cierta forma, por oleadas. Una de ellas, se produce en la segunda mitad de la d\u00e9cada de 1970, cuando ya era claro el fin del \u201cboom econ\u00f3mico de posguerra\u201d que se hab\u00eda vivido en nivel internacional. Se expres\u00f3 en el gigantesco aumento de la deuda externa de los pa\u00edses latinoamericanos (a trav\u00e9s el Estado o de las empresas privadas), que recibieron pr\u00e9stamos a tasas de inter\u00e9s muy bajas (incluso por debajo de la inflaci\u00f3n) para sostener los negocios locales de las grandes empresas imperialistas ya sea en alguna inversi\u00f3n real o, esencialmente, para la especulaci\u00f3n financiera.<\/p>\n<p>En el caso argentino, esa deuda pas\u00f3, entre 1976 y 1982, de 7.900 millones de d\u00f3lares a 46.000. Los beneficiarios principales fueron unas 70 grandes empresas nacionales y extranjeras. Por ejemplo, las ganancias obtenidas por la filial de la Ford en el pa\u00eds con la \u201cbicicleta financiera\u201d fueron tan grandes que permitieron que la casa matriz y el conglomerado mundial superaran la crisis y reconvirtieran su estructura. Al mismo tiempo, una parte de la deuda \u201cestatal\u201d (por ejemplo, la que tom\u00f3 la empresa petrolera estatal YPF), en realidad fue utilizada por empresas privadas proveedoras para dar un salto y transformarse en \u201cgrandes grupos\u201d (fue el caso de Bulgheroni-Bridas y de P\u00e9rez Companc) En noviembre de 1982, la dictadura militar argentina (ya en proceso de derrumbe) \u201cestatiz\u00f3\u201d por decreto la deuda de las empresas privadas (es decir, la pas\u00f3 a cargo del Estado y de toda la poblaci\u00f3n).<\/p>\n<p>En casi todos los pa\u00edses se dio un proceso similar, de gran aumento de la deuda externa. En un punto (inicios de los a\u00f1os \u201980), las tasas de inter\u00e9s comenzaron a subir y a los pa\u00edses les fue cada vez m\u00e1s dif\u00edcil o imposible pagarla. Comenz\u00f3 entonces un proceso sin fin de renegociaciones del pago de la deuda (que pas\u00f3 por diversas etapas) en un ciclo infernal de pagar cada vez m\u00e1s pero, al mismo tiempo, deber cada vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, en cada renegociaci\u00f3n, como condici\u00f3n para otorgar los \u201cpr\u00e9stamos\u201d, el FMI y los bancos acreedores exig\u00edan planes cada vez m\u00e1s duros de ajuste del presupuesto estatal y de las condiciones salariales y laborales. La deuda externa se transform\u00f3 as\u00ed en una importante v\u00eda de extracci\u00f3n de riquezas por parte del imperialismo y, al mismo tiempo, en un mecanismo de control de la econom\u00eda y de las finanzas nacionales, y de las pol\u00edticas econ\u00f3micas de los gobiernos.<\/p>\n<p>En el caso del Brasil, esta deuda hoy se contabiliza dentro de una cuenta global llamada \u201cdeuda p\u00fablica\u201d. En 2016, el pago de esa deuda demandaba casi 44% del presupuesto federal [5]. Esta succi\u00f3n de fondos del presupuesto determina la imposibilidad de ninguna inversi\u00f3n real por parte del Estado e incluso del propio mantenimiento de los servicios existentes. Algo que se expresa, por ejemplo, en la profunda decadencia de la educaci\u00f3n y la salud p\u00fablicas, en la ca\u00edda del salario real de los trabajadores estatales, en el deterioro de las instalaciones y la falta de suministros esenciales. En muchos Estados, la salud p\u00fablica est\u00e1 colapsada y es incapaz de atender las m\u00ednimas demandas.<\/p>\n<p>En estas condiciones, peri\u00f3dicamente, en los momentos de incapacidad de pago, se producen \u201ccrisis de la deuda\u201d en los que la moneda nacional se \u201clicua\u201d frente al d\u00f3lar. Fue el caso de M\u00e9xico, en 1994\/1995, cuyas repercusiones internacionales se conocieron como \u201cefecto tequila\u201d. A cambio de la ir\u00f3nicamente llamada \u201cayuda\u201d del presidente estadounidense Bill Clinton para que el pa\u00eds superase la crisis de pagos, el gobierno de Ernesto Zedillo Ponce de Le\u00f3n dio como garant\u00eda las reservas petroleras de la estatal PEMEX.<\/p>\n<p>Actualmente, Argentina vive una situaci\u00f3n similar y su moneda ha ca\u00eddo a la mitad de su valor en lo que va de 2018. Un primer \u201cpr\u00e9stamo\u201d del FMI fue \u201cdevorado\u201d por la compra especulativa de d\u00f3lares por parte de los diferentes sectores burgueses y fue necesario un segundo pr\u00e9stamo para tranquilizar algo la situaci\u00f3n. A cambio, el FMI exige un plan de ajuste a\u00fan m\u00e1s duro que el que ya ven\u00eda aplicando el gobierno de Macri: la casi virtual extinci\u00f3n del sistema jubilatorio p\u00fablico, brutales aumentos de las tarifas de los servicios de gas, combustibles y energ\u00eda, reducci\u00f3n del presupuesto para salud y educaci\u00f3n p\u00fablicas, etc. Mientras tanto, la inflaci\u00f3n corroe al extremo el poder adquisitivo de los salarios.<\/p>\n<p>El c\u00edrculo sobreendeudamiento, pago parcial de intereses, refinanciaci\u00f3n para el resto, aumento de la deuda y de los intereses resultantes ha hecho que, a pesar de que los pa\u00edses han pagado ya varias veces el monto de la deuda original, esta ha ido creciendo casi exponencialmente. Seg\u00fan datos de la CEPAL y del FMI, la deuda externa global del subcontinente creci\u00f3 de 28.000 millones de d\u00f3lares en 1970, a 808.40 en 2005 (\u00a1casi 29 veces!).<\/p>\n<p>Entre 2005 y 2012, hubo un curso desigual: disminuy\u00f3 nominalmente en pa\u00edses como Argentina y hubo un aumento \u201cmoderado\u201d en otros, por efecto de que parte importante de los buenos saldos de la balanza comercial de esos a\u00f1os se dedicaban a su pago [6]. Desde all\u00ed hasta ahora, la deuda ha vuelto a dispararse. Por ejemplo, desde enero de 2016, en Argentina, el gobierno de Macri hab\u00eda tomado 80.000 millones de d\u00f3lares de deuda. En junio de 2018, datos oficiales informaban que esta crec\u00eda a un ritmo de 213 millones de d\u00f3lares diarios y ya llegaba a 253.741 millones [7] (sin contabilizar todav\u00eda los \u201cpr\u00e9stamos posteriores del FMI, que acumulan m\u00e1s de 50.000 millones de d\u00f3lares). Otros estudios posteriores indican que, incluido estos pr\u00e9stamos, la deuda ya es de 360.000 millones de d\u00f3lares [8].<\/p>\n<p>Desde la d\u00e9cada de 1970, todos los gobiernos burgueses de los pa\u00edses latinoamericanos, fueran dictatoriales o electos por el voto, se dijeran de \u201cderecha\u201d o de izquierda y populares, mantuvieron intactos los mecanismos de este saqueo: se negaron a investigar el origen de la deuda, aceptaron las exigencias de las renegociaciones, y siguieron pagando. A veces, incluso se jactaron de hacerlo de modo anticipado, como en el caso del gobierno venezolano de Hugo Ch\u00e1vez en 2007 [9].<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] LENIN, V.I.; <em>El imperialismo: fase superior del capitalismo<\/em>, Cap\u00edtulo VI, en: <a href=\"http:\/\/www.fundacionfedericoengels.net\/images\/PDF\/lenin_imperialismo.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.fundacionfedericoengels.net\/images\/PDF\/lenin_imperialismo.pdf<\/a><\/p>\n<p>[2] \u00cddem<\/p>\n<p>[3] MORENO, Nahuel; <em>M\u00e9todo para la interpretaci\u00f3n de la Historia Argentina<\/em>; Cap\u00edtulo IV en: <a href=\"http:\/\/www.litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/14_metodo_historia_argentina_1.pdf\">http:\/\/www.litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/14_metodo_historia_argentina_1.pdf<\/a><\/p>\n<p>[4] MORENO, Nahuel; op. citada; Cap\u00edtulo VI.<\/p>\n<p>[5] Tomado del peri\u00f3dico <em>Opini\u00e3o Socialista <\/em>561 sobre datos de la Auditoria Cidad\u00e3 de D\u00edvida.<\/p>\n<p>[6] Ver datos en: <a href=\"https:\/\/www.latdf.com.ar\/2013\/11\/evolucion-de-la-deuda-externa-de.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.latdf.com.ar\/2013\/11\/evolucion-de-la-deuda-externa-de.html<\/a>. El caso de la \u201cquita de la deuda\u201d implementada por el gobierno de N\u00e9stor Kirchner en Argentina lo analizaremos m\u00e1s espec\u00edficamente en el segundo art\u00edculo de esta serie.<\/p>\n<p>[7] <a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/economia\/2018\/06\/27\/la-deuda-externa-crece-a-un-ritmo-de-mas-de-usd-213-millones-por-dia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.infobae.com\/economia\/2018\/06\/27\/la-deuda-externa-crece-a-un-ritmo-de-mas-de-usd-213-millones-por-dia\/<\/a><\/p>\n<p>[8] <a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/economia\/2018\/08\/04\/la-deuda-publica-se-aproxima-al-70-del-pbi-el-nivel-mas-alto-en-12-anos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.infobae.com\/economia\/2018\/08\/04\/la-deuda-publica-se-aproxima-al-70-del-pbi-el-nivel-mas-alto-en-12-anos\/<\/a><\/p>\n<p>[9] <a href=\"https:\/\/www.eltiempo.com\/archivo\/documento\/CMS-3514968\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.eltiempo.com\/archivo\/documento\/CMS-3514968<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre afirmamos que el conjunto de los pa\u00edses latinoamericanos son \u201csemicolonias\u201d del imperialismo, en especial del estadounidense. 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