{"id":50514,"date":"2018-08-18T11:21:50","date_gmt":"2018-08-18T13:21:50","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=50514"},"modified":"2019-04-11T15:22:45","modified_gmt":"2019-04-11T17:22:45","slug":"marx-la-cuestion-del-programa-la-dictadura-del-proletariado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/marx-la-cuestion-del-programa-la-dictadura-del-proletariado\/","title":{"rendered":"Marx y la cuesti\u00f3n del programa: la dictadura del proletariado"},"content":{"rendered":"<p><em>El fil\u00f3sofo griego Plat\u00f3n, comentando sobre el discurso dial\u00e9ctico, dice que este \u201cprecisa ser construido como un organismo vivo, con un cuerpo que le sea propio, de forma que no se presente sin cabeza ni pies sino con partes bien definidas y articuladas entre s\u00ed y con el todo\u201d<\/em> (PLAT\u00d3N, 1975, p. 155).<!--more--><\/p>\n<p>Por: Gustavo Machado<\/p>\n<p>As\u00ed, si en el curso del siglo XX muchos procuraron arrancar los pies de la obra y la vida de Marx, amputando su actividad partidaria y organizativa, otros procuraron arrancar tambi\u00e9n su cabeza, soterrando el programa que rigi\u00f3 toda su elaboraci\u00f3n y actividad pol\u00edtica. En particular, se busc\u00f3 arrancar fuera el n\u00facleo central de ese programa: la toma del poder por el proletariado y la construcci\u00f3n de la dictadura del proletariado.<\/p>\n<p>Un partido sin programa es como un ciego en un tiroteo, que no sabe para d\u00f3nde ir. De la misma forma, un programa que no tenga un partido para disputarlo en el interior del movimiento de los trabajadores, es solo tinta impresa en un papel.<\/p>\n<p>En este art\u00edculo indicaremos algunos momentos centrales de la larga actividad de elaboraci\u00f3n program\u00e1tica de Marx. Se trata de momentos de su pensamiento que fueron, en su mayor parte, olvidados o distorsionados con la intenci\u00f3n de volverlo un mero te\u00f3rico de la econom\u00eda o de la sociedad, alejado de toda y cualquier actividad organizativa y revolucionaria.<\/p>\n<p><strong>El movimiento real y una docena de programas<\/strong><\/p>\n<p>No es, por lo tanto, sin raz\u00f3n que una de las frases m\u00e1s conocidas de Marx sobre la cuesti\u00f3n del programa sea un fragmento de su carta a Wilhelm Bracke, donde se lee: \u201cCada paso del movimiento real es m\u00e1s importante que una docena de programas\u201d (MARX, 2012, p. 20). Para tener una idea, esa frase est\u00e1 en la tapa de la edici\u00f3n brasile\u00f1a de ese escrito, publicada por la Boitempo Editorial. Sacada de su contexto, tal citaci\u00f3n se asemeja a la m\u00e1xima del socialdem\u00f3crata alem\u00e1n Bernstein: \u201cEl movimiento es todo; la meta final, nada\u201d. Fue con ese criterio que la Socialdemocracia alemana consolid\u00f3 su camino rumbo al reformismo, autonomizando el movimiento, las t\u00e1cticas, la actuaci\u00f3n pol\u00edtica institucional, y relegando la estrategia para el d\u00eda del juicio final.<\/p>\n<p>Lo que no se divulga es toda la carta de la que la citaci\u00f3n de Marx mostrada arriba fue extra\u00edda. Esta aparece en el contexto de la fusi\u00f3n entre dos partidos, que origin\u00f3 la Socialdemocracia alemana en 1875. El primer partido era orientado por la concepciones de Marx, los <em>eisenachianos<\/em>, y el segundo por Ferdinand Lassalle[1].<\/p>\n<p>Esta frase, todav\u00eda, cuando considerada de forma aislada, falsifica de forma grosera las posiciones de Marx. En realidad, \u00e9l dice en la misma carta que aun cuando tal unificaci\u00f3n fuese deseable en una perspectiva general, \u201cse enga\u00f1a quien cree que esa victoria moment\u00e1nea no cost\u00f3 demasiado cara\u201d (MARX, 2012, p. 20). \u00bfPor qu\u00e9 la unificaci\u00f3n cost\u00f3 demasiado cara? Justamente en funci\u00f3n del programa aprobado en el congreso de fusi\u00f3n: el <em>Programa de Gotha<\/em>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Marx, \u201cnos distanciamos totalmente de ese programa de principios y no tenemos nada que ver con \u00e9l\u201d. Programa \u201cque, como estoy convencido, es absolutamente nefasto y desmoralizador para el partido\u201d. Defiende que deber\u00eda haber \u201csido previamente aclarado que no habr\u00eda ninguna jugarreta de principios\u201d. Lejos de haber defendido la unificaci\u00f3n en los t\u00e9rminos del programa de Gotha, Marx dice que ser\u00eda mejor \u201chaber firmado un acuerdo para la acci\u00f3n contra el enemigo com\u00fan\u201d, posibilitando que un \u201cprograma pueda ser preparado por una larga actividad com\u00fan\u201d (MARX, 2012, p. 20).<\/p>\n<p>Como se ve, la posici\u00f3n de Marx es clara y no deja margen para cualquier ambig\u00fcedad. \u00c9l se opuso a la unificaci\u00f3n entre el Partido de Eisenach, al cual estaba ligado, y el partido de Lassalle en los t\u00e9rminos del <em>Programa de Gotha<\/em>. Antes de llevar a cabo tal unificaci\u00f3n sobre una base program\u00e1tica rebajada ser\u00eda m\u00e1s adecuado firmar un acuerdo com\u00fan para la acci\u00f3n, preservando la organizativa y program\u00e1tica de cada uno de los partidos. Tal acuerdo posibilitar\u00eda la construcci\u00f3n de otro programa en el futuro. Programa ese que no deber\u00eda tener ninguna \u201cjugarreta de principios\u201d. En resumen, si es verdad que \u201ccada paso del movimiento real es m\u00e1s importante que una docena de programas\u201d, tal frase no permite, de modo alguno, concluir que la rec\u00edproca es verdadera: que el programa es irrelevante para dar un paso en el movimiento real.<\/p>\n<p>De hecho, esa unificaci\u00f3n, con bases program\u00e1ticas fr\u00e1giles, cost\u00f3 demasiado caro, como previ\u00f3 Marx. Es muy probable que en ese momento fundacional, marcado por una abierta batalla program\u00e1tica de Marx, se encuentren los g\u00e9rmenes de la futura degeneraci\u00f3n del partido alem\u00e1n, que se torn\u00f3 vanguardia del reformismo en nivel mundial. Ese movimiento se ancl\u00f3 en las posiciones de Lassalle, pero, tambi\u00e9n, en un Marx sin programa, sin cabeza: ac\u00e9falo; cuyos pies conducen hacia cualquier direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>En verdad, la necesidad de establecer una organizaci\u00f3n sobre bases program\u00e1ticas correctas se hace presente en toda la actividad pol\u00edtica de Marx. No sin raz\u00f3n, a\u00fan en 1848, \u00e9l solo acept\u00f3 entrar en la Liga de los Comunistas con la aceptaci\u00f3n del programa que propuso; fue cuando escribi\u00f3 el <em>Manifiesto Comunista<\/em>. Los dos estatutos de la Liga comenzaban por enunciar el programa e imponer como condici\u00f3n de pertenencia a la organizaci\u00f3n, la adhesi\u00f3n de todos sus miembros a \u00e9l. Pero, \u00bfen qu\u00e9 consiste tal programa? \u00bfCu\u00e1l es su verdadero contenido espec\u00edfico?<\/p>\n<p><strong>Entre una pol\u00edtica revolucionaria y una pol\u00edtica institucional<\/strong><\/p>\n<p>El olvido de la larga trayectoria de elaboraci\u00f3n program\u00e1tica de Marx y su fundamentaci\u00f3n cient\u00edfica en el estudio del funcionamiento de la sociedad capitalista coincide con la tentativa de transformarlo en un mero cient\u00edfico social, fil\u00f3sofo o economista, separado de su actividad esencial: revolucionaria y socialista. Se lleg\u00f3 al punto de afirmar que Marx rechazaba no solo un programa sino la actuaci\u00f3n pol\u00edtica. Veamos c\u00f3mo ese Marx ac\u00e9falo fue construido.<\/p>\n<p>Realmente, en 1844, en el contexto de la insurrecci\u00f3n de los tejedores de la Silesia, Marx escribe un art\u00edculo en el que ironiza las posiciones de su antiguo colaborador, Arnold Ruge, seg\u00fan el cual el l\u00edmite fundamental de los tejedores insurrectos es que se trataba de una \u201crevoluci\u00f3n social sin alma pol\u00edtica\u201d. Ruge autonomiza la acci\u00f3n pol\u00edtica, plante\u00e1ndola como base y fundamento que determina toda la sociedad. Marx responde que \u201ctoda revoluci\u00f3n disuelve la vieja sociedad; en este sentido es social. Toda revoluci\u00f3n derrumba el viejo poder; en este sentido es pol\u00edtica\u201d. No obstante, como ninguna acci\u00f3n pol\u00edtica sobrevuela en el aire despegada de su base social, Marx predica en sentido opuesto, \u201cuna revoluci\u00f3n pol\u00edtica con un alma social\u201d (MARX, 1995, p. 21).<\/p>\n<p>Incluso en el texto indicado arriba, nunca se trat\u00f3 de relegar para segundo plano la actividad pol\u00edtica, sino de fundamentarla en un programa fuertemente asentado en las necesidades sociales y no lo contrario, por eso, se trata de una \u201crevoluci\u00f3n pol\u00edtica con alma social\u201d.<\/p>\n<p>Tanto es as\u00ed que, tres a\u00f1os despu\u00e9s, en <em>Miseria de la Filosof\u00eda<\/em>, escrito dirigido al programa reformista del entonces influyente socialista Proudhon, Marx explica que la sociedad est\u00e1 basada en los antagonismos y la explotaci\u00f3n de clase. Ocurre que \u201cla lucha de clase contra clase es una lucha pol\u00edtica\u201d. De ah\u00ed se desprende que solamente en un \u201corden de cosas en el cual ya no haya clases y antagonismo de clases, que las <em>evoluciones sociales<\/em> dejar\u00e1n de ser <em>revoluciones pol\u00edticas<\/em>\u201d. Hasta all\u00e1, concluye Marx, citando a George Sand: \u201cEl combate o la muerte: la lucha sanguinaria o la nada\u201d (MARX, 1976, pp. 165-166).<\/p>\n<p>En esos a\u00f1os, Marx abandona la f\u00f3rmula abstracta de la \u201cemancipaci\u00f3n humana\u201d, sustituy\u00e9ndola por la forma m\u00e1s determinada y directamente ligada al an\u00e1lisis de la din\u00e1mica interna de la sociedad capitalista: \u201cla emancipaci\u00f3n de la clase trabajadora\u201d. Este an\u00e1lisis conduce al objetivo central del movimiento de los trabajadores mientras perdure la sociedad capitalista en nivel mundial: la toma organizada del poder, la destrucci\u00f3n del Estado burgu\u00e9s. Es exactamente ese aspecto el que es enunciado por la AIT en las <em>Resoluciones del congreso general de La Haya<\/em> en 1872, tambi\u00e9n escritas por Marx, as\u00ed como varios otros documentos.<\/p>\n<p><strong><em>\u201c<\/em><\/strong><em>La combinaci\u00f3n de fuerzas que la clase trabajadora ya efectu\u00f3 por sus luchas econ\u00f3micas debe, al mismo tiempo, servir de palanca para sus luchas contra el poder pol\u00edtico de sus explotadores.<\/em><\/p>\n<p><em>[\u2026] <strong>La conquista del poder pol\u00edtico se volvi\u00f3, por lo tanto, el gran deber de la clase trabajadora<\/strong><\/em> (MARX, 1992, p. 79).<\/p>\n<p>He aqu\u00ed la finalidad program\u00e1tica que debe regir todo el programa de un partido revolucionario: la toma del poder por el proletariado. No obstante, \u00bfcon qu\u00e9 finalidad el proletariado debe tomar el poder? Ora, es solamente despu\u00e9s del <em>Manifiesto<\/em> y de la experiencia de las revoluciones de 1848 que Marx concluye que no es suficiente la toma del poder por los trabajadores y su respectivo aparato estatal. Es necesario destruir el Estado burgu\u00e9s y construir la dictadura del proletariado.<\/p>\n<p><strong>La necesidad de la dictadura del proletariado<\/strong><\/p>\n<p>Hacia mediados de 1850, la Liga de los Comunistas busc\u00f3 unificarse con otro grupo, dando origen a la \u201cSociedad Universal de los Comunistas Revolucionarios\u201d. Esta asociaci\u00f3n acab\u00f3 siendo disuelta en funci\u00f3n del fraccionamiento en la Liga. De cualquier forma, el estatuto de esa nueva organizaci\u00f3n, escrito y firmado por Marx, iniciaba con el siguiente texto:<\/p>\n<p><strong>\u201c<\/strong>El objetivo de la asociaci\u00f3n es el derrumbe de todas las clases privilegiadas, <strong>la sumisi\u00f3n de esas clases a la dictadura del proletariado<\/strong>, tornando la revoluci\u00f3n permanente hasta la realizaci\u00f3n del comunismo, que ser\u00e1 la forma final de la constituci\u00f3n de la comunidad humana (MARX, 1978, P. 614, destacado nuestro).<strong>\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Que sea de nuestro conocimiento, ese es el primer programa firmado por Marx en que la dictadura del proletariado aparece expl\u00edcitamente como finalidad inmediata de un partido revolucionario. Poco tiempo antes, el tema es desarrollado con m\u00e1s detalles en un art\u00edculo de la <em>Nueva Gazeta Renana \u2013 Revista<\/em>, posteriormente publicado por Engels con el t\u00edtulo <em>La lucha de clases en Francia<\/em>. En ese fragmento se lee:<\/p>\n<p><strong>\u201c<\/strong>Ese socialismo es la <em>declaraci\u00f3n de permanencia de la revoluci\u00f3n, la dictadura clasista<\/em> del proletariado como punto de transici\u00f3n necesario para la <em>abolici\u00f3n de todas las diferencias de clase<\/em>, para la abolici\u00f3n de la totalidad de las relaciones de producci\u00f3n en que est\u00e1n basadas, para la abolici\u00f3n de la totalidad de las relaciones sociales que corresponden a esas relaciones de producci\u00f3n, para la convulsi\u00f3n de la totalidad de las ideas que se originan de esas relaciones sociales (MARX, 2012b, p. 138).<strong>\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Esta elaboraci\u00f3n de Marx tuvo gran repercusi\u00f3n entre los c\u00edrculos socialistas europeos. Tanto es as\u00ed que el 1 de enero de 1852, el peri\u00f3dico <em>Turn-Zeitung<\/em>, editado por emigrantes socialistas alemanes en Estados Unidos, public\u00f3 un art\u00edculo de Joseph Weydemeyer denominado justamente: \u201cSobre la dictadura del proletariado\u201d, escrito bajo la influencia directa de la obra de Marx. Pero esa idea tambi\u00e9n recibi\u00f3 cr\u00edticas enseguida que fue lanzada al p\u00fablico.<\/p>\n<p>Muchos cuestionaron: si el objetivo final del programa propuesto por Marx es la abolici\u00f3n de la sociedad capitalista y de las clases sociales que le corresponden, poniendo fin, simult\u00e1neamente, a la pol\u00edtica, al Estado y todos los dem\u00e1s medios de dominaci\u00f3n de una clase sobre la otra, \u00bfcu\u00e1l es el motivo de construir otro Estado: la dictadura del proletariado? Se contrapon\u00eda, as\u00ed, la dictadura del proletariado y la abolici\u00f3n del Estado.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n se hace clara en la respuesta del propio Marx a uno de sus cr\u00edticos. Se trata de Otto Liming, editor del peri\u00f3dico <em>Neue Deutsche Zeiting<\/em>. Este escribi\u00f3 en su peri\u00f3dico una rese\u00f1a cr\u00edtica de los art\u00edculos de Marx sobre las luchas de clases en Francia que ten\u00edan como blanco principal exactamente la noci\u00f3n de dictadura del proletariado. Marx escribi\u00f3 una respuesta a Liming en la que dice: \u201cEn el art\u00edculo de su peri\u00f3dico \u2026 usted me censur\u00f3 por defender el gobierno y la dictadura de la clase trabajadora, mientras usted propone, en oposici\u00f3n a m\u00ed, la abolici\u00f3n de las distinciones de clase en general. <strong>Yo no entiendo esa correcci\u00f3n<\/strong>\u201d. Marx se defiende citando el fragmento de su propio art\u00edculo, blanco de la presente cr\u00edtica, donde se ve lo absurdo de tal contraposici\u00f3n: \u201cEste socialismo (esto es, el comunismo) es la declaraci\u00f3n de la permanencia de la revoluci\u00f3n, la dictadura de clase del proletariado como el punto de tr\u00e1nsito necesario para la abolici\u00f3n de las distinciones de clase en general\u201d (MARX, 1978b, p. 387, destacado nuestro).<\/p>\n<p>Entonces, como demuestran todas las citaciones de Marx que mencionamos arriba, la contraposici\u00f3n entre la dictadura del proletariado y la abolici\u00f3n del Estado es falsa de la cabeza a los pies. Desde un punto de vista m\u00e1s general, la dictadura del proletariado es solo un medio para que se alcance el fin de todas las clases sociales y de una sociedad basada en la explotaci\u00f3n, en la opresi\u00f3n y en la dominaci\u00f3n. Pero, en los d\u00edas de hoy, cuando la clase trabajadora est\u00e1 alejada de todas las formas de poder, la dictadura del proletariado es la finalidad primera del partido revolucionario. Al final, solamente con la derrota del capitalismo en nivel mundial, arena sobre la cual se mueve el capital, estar\u00e1n dadas las condiciones para una sociedad sin clases (y sin Estado).<\/p>\n<p>\u00bfSer\u00eda esta obsesi\u00f3n de Marx con el programa, y la dictadura del proletariado, un resquicio sectario y blanquista del siglo XIX? \u00bfUn obst\u00e1culo para la unidad de la clase trabajadora y, as\u00ed, para la realizaci\u00f3n de sus fines? No creemos. En respuesta a esas cuestiones, terminamos citando la intervenci\u00f3n de Marx en la AIT el 15 de octubre de 1871, cuando \u00e9l hace un balance de los motivos de la derrota de la Comuna de Par\u00eds. Como veremos a continuaci\u00f3n, si es verdad que m\u00e1s vale un paso en el movimiento real que una docena de programas o, dicho de otro modo, de nada sirve un programa que no interfiere en la realidad, de esto no se desprende que un programa es secundario. Por el contrario, sin un programa claro el movimiento real puede desembocar en cualquier lugar. Dice Marx:<\/p>\n<p><strong>\u201c<\/strong>La Comuna no consigui\u00f3 encontrar una nueva forma de gobierno de clase. Al destruir las condiciones existentes de opresi\u00f3n, transfiriendo todos los medios de trabajo para el trabajador productivo, y as\u00ed obligando a todos los individuos capaces a trabajar para vivir, la \u00fanica base para el dominio de clase y la opresi\u00f3n ser\u00eda removida. Pero antes que tal cambio pudiese ser efectuado, una dictadura proletaria se tornar\u00eda necesaria, y la primera condici\u00f3n de eso era un ej\u00e9rcito proletario. Las clases trabajadoras tendr\u00edan que conquistar el derecho de emanciparse en el campo de batalla. La tarea de la Internacional es organizar y combinar las fuerzas de trabajo para la pr\u00f3xima lucha (MARX, 1992, pp. 270-271).<strong>\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Como podemos percibir, el programa no es un capricho de Marx. Un programa equivocado conduce a derrotas y, con eso, a la desmoralizaci\u00f3n y el retroceso de la lucha de la clase trabajadora. Las luchas sindicales y por derechos dentro de la sociedad capitalista son incapaces de resolver de forma definitiva los problemas de la clase trabajadora. Si el socialismo encuentra su posibilidad en las contradicciones objetivas de la sociedad capitalista, no se desarrolla de ella de forma autom\u00e1tica y mec\u00e1nica. Por eso la necesidad de organizarse e intervenir en el curso de los acontecimientos con un programa claro. De la misma forma, es imposible administrar un Estado capitalista, pues este es construido para atender las necesidades de la clase dominante. Por eso, el objetivo program\u00e1tico m\u00e1s general, que rige toda la elaboraci\u00f3n de Marx, no es gobernar el Estado capitalista sino destruirlo, y construir la dictadura del proletariado. Solo con la victoria del proletariado en nivel mundial estar\u00e1n dadas las condiciones materiales para el fin del Estado como \u00f3rgano de poder y dominaci\u00f3n de una clase sobre la otra.<\/p>\n<p>Sacar la dictadura del proletariado del pensamiento de Marx es transformarlo en un amontonado an\u00e1rquico de informaciones, sin norte, sin finalidad, sin direcci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Referencias<br \/>\n<\/strong>PLAT\u00d3N. Di\u00e1logos: <em>Fedro, Cartas, el Primer Alcib\u00edades.<\/em> Traducci\u00f3n de Carlos Alberto Nunes. Bel\u00e9m: Universidad Federal de Par\u00e1, 1975.<\/p>\n<p>MARX, K.; ENGELS, F. <em>Cr\u00edtica del Programa de Gotha<\/em>. San Pablo: Boitempo, 2012.<\/p>\n<p>_______. Appendices to the \u201c<em>Universal Society of Revolutionary Communists<\/em>\u2018\u201d. En: Marx and Engels, Collected Works , Vol. 10, 1978.<\/p>\n<p>______.\u00a0<em>Statement To the Editor of the Neue Deutsche Zeitung<\/em>. En: Marx and Engels, Collected Works , Vol. 10, 1978b.<\/p>\n<p>MARX, Karl. <em>Glosas cr\u00edticas marginales al art\u00edculo \u201cO Rei da Pr\u00fassia e a Reforma Social\u201d. De um prussiano. <\/em>En: Revista Pr\u00e1xis n.\u00b0 5, Belo Horizonte: 1995.<\/p>\n<p>______.\u00a0<em>Miseria de la Filosof\u00eda.<\/em> San Pablo: Grijalbo, 1976.<\/p>\n<p>______.\u00a0<em>La lucha de clases en Francia<\/em>. San Pablo: Boitempo, 2012.<\/p>\n<p>______.\u00a0<em>The First International and after: Political writings<\/em>, Volumen 3. Londres: Penguin, 1992.<\/p>\n<p><strong>Nota<\/strong><\/p>\n<p>[1] Lassalle fue colaborador de Marx en las revoluciones de 1848 y, posteriormente, se aproxim\u00f3 del futuro emperador de Alemania, Bismarck, y de concepciones reformistas. Muri\u00f3 pat\u00e9ticamente en un duelo en 1864, cuando Marx estaba pr\u00f3ximo a romper las relaciones pol\u00edticas con \u00e9l.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El fil\u00f3sofo griego Plat\u00f3n, comentando sobre el discurso dial\u00e9ctico, dice que este \u201cprecisa ser construido como un organismo vivo, con un cuerpo que le sea propio, de forma que no se presente sin cabeza ni pies sino con partes bien definidas y articuladas entre s\u00ed y con el todo\u201d (PLAT\u00d3N, 1975, p. 155).<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":50516,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2794,6482,12849],"tags":[11639,13244,5379,12843],"class_list":["post-50514","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-teoria","category-historia","category-polemica","tag-dictadura-del-proletariado","tag-marx-y-el-programa-comunista","tag-programa-revolucionario","tag-teoria-y-revolucion"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/ProgramaDitaduraDoProletariado.jpg?fit=536%2C380&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/ProgramaDitaduraDoProletariado.jpg?fit=536%2C380&ssl=1","categories_names":["Historia","Pol\u00e9mica","TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50514","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=50514"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50514\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53956,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50514\/revisions\/53956"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/50516"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=50514"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=50514"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=50514"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}