{"id":50220,"date":"2020-08-20T08:15:06","date_gmt":"2020-08-20T11:15:06","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=50220"},"modified":"2024-11-03T13:29:21","modified_gmt":"2024-11-03T13:29:21","slug":"tendencia-marxista-internacional-tmi-del-entrismo-permanente-al-abandono-la-dictadura-del-proletariado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/tendencia-marxista-internacional-tmi-del-entrismo-permanente-al-abandono-la-dictadura-del-proletariado\/","title":{"rendered":"Tendencia Marxista Internacional (TMI): del entrismo permanente al abandono de la dictadura del proletariado"},"content":{"rendered":"<p><em>La historia de la Tendencia Marxista Internacional (TMI) se confunde con la historia de su fundador, Ted Grant, considerado por sus simpatizantes uno de los mayores te\u00f3ricos marxistas, y por trotskistas ingleses que no siguieron su trayectoria, como objetivista y pol\u00edticamente centrista.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Marcos Margarido<\/p>\n<p>Edward \u201cTed\u201d Grant naci\u00f3 en \u00c1frica del Sur pero pas\u00f3 la mayor parte de su vida militante en Inglaterra. Muri\u00f3 el 20 de julio de 2006, con 93 a\u00f1os. Fue fundador de la Tendencia <em>Militant<\/em> interna al <em>Labour Party<\/em> (LP- Partido Laborista ingl\u00e9s), y del <em>Socialist Appeal<\/em>, en 1992. En el plano internacional, fund\u00f3 la TMI.<\/p>\n<p>La mejor manera de conocer la TMI es seguir los pasos de Ted Grant y del principal partido donde \u00e9l milit\u00f3, el <em>Militant.<\/em> \u00c9l es parte de las primeras generaciones de trotskistas ingleses, como Gerry Healy, Bill Hunter, Dave Finch, Rachel Ryan, Millie Lee, Jock Haston, y otros. Luego de una decisi\u00f3n del RCP (Partido Comunista Revolucionario) de hacer entrismo en el LP, en 1949 Grant, contrario a aquella pol\u00edtica, deja el partido[1].<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la divisi\u00f3n de la IV Internacional, en 1953, debido a la pol\u00edtica revisionista de Michel Pablo y Mandel, de practicar el llamado <em>entrismo sui generis<\/em> en los partidos comunistas[2], el trotskismo ingl\u00e9s se junta al SWP norteamericano en el Comit\u00e9 Internacional. Sin embargo, Ted Grant y Sam Bornstein fundan la <em>Revolutionary Socialist League<\/em> (RSL \u2013 Liga Socialista Revolucionaria) en 1956, que se torna la secci\u00f3n de la IV Internacional pablista en Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n<p>Grant, que en 1949 hab\u00eda sido contrario al entrismo t\u00e1ctico en el LP, para poner el partido en contacto con la clase obrera y construir la direcci\u00f3n revolucionaria, ahora concordaba con el entrismo estrat\u00e9gico de Pablo, que preve\u00eda fuerzas irresistibles que forzar\u00edan al estalinismo a tomar el poder. En funci\u00f3n de eso, los partidos trotskistas deber\u00edan entrar en los partidos comunistas para acompa\u00f1ar esta evoluci\u00f3n, que har\u00eda al estalinismo transformarse en una corriente revolucionaria.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el documento <em>Ascenso y ca\u00edda del estalinismo<\/em>, aprobado por el IV Congreso de la IV Internacional (1953):<\/p>\n<p><em>\u201cEn pa\u00edses donde los PCs son mayoritarios en la clase obrera, ellos pueden, bajo condiciones excepcionales (desintegraci\u00f3n avanzada de las clases propietarias) y bajo la presi\u00f3n de un poderoso levante revolucionario de las masas, ser llevadas a proyectar una orientaci\u00f3n revolucionaria contra las orientaciones del Kremlin, sin abandonar su bagaje te\u00f3rico y pol\u00edtico heredado del estalinismo. En estas condiciones, la desintegraci\u00f3n del estalinismo no debe ser entendida en el estadio inmediatamente posterior como una desintegraci\u00f3n organizativa de esos partidos o como una ruptura p\u00fablica con el Kremlin, <strong>sino como una transformaci\u00f3n interna gradual<\/strong>, acompa\u00f1ada por una diferenciaci\u00f3n pol\u00edtica en su seno\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Todo lo que los partidos trotskistas deber\u00edan hacer era esperar el momento de esa transformaci\u00f3n interna y ganar a todo el partido estalinista para el trotskismo.<\/p>\n<p>Para Ted Grant, el mismo razonamiento deber\u00eda ser aplicado en relaci\u00f3n con el Partido Laborista, que era mayoritario en la clase obrera inglesa. En el documento <em>La situaci\u00f3n y nuestras tareas<\/em>, publicado en 1957, la RSL afirma que situaciones de crisis en la industria y de reacci\u00f3n de la clase obrera alcanzar\u00edan al LP, abriendo la posibilidad de una ruptura <em>\u201csi su ala derecha mantuviese el control del aparato partidario. Es, no obstante, m\u00e1s probable que la izquierda gane la mayor\u00eda y <strong>transforme el LP en una organizaci\u00f3n centrista de masas<\/strong>. En cualquier caso, el trabajo de los marxistas revolucionarios en el per\u00edodo por delante precisa ser el de preparaci\u00f3n y formaci\u00f3n de los cuadros teniendo en vista esta perspectiva\u201d<\/em>[3].<\/p>\n<p>Como el documento alertaba que esta situaci\u00f3n de crisis a\u00fan no estaba dada, la RSL deber\u00eda limitarse a hacer propaganda y esperar que llegara el d\u00eda de la transformaci\u00f3n del LP. Luego de 61 a\u00f1os la pol\u00edtica contin\u00faa siendo la misma.<\/p>\n<p>Haciendo una retrospectiva, se puede decir que la pol\u00edtica de Ted Grant es una continuaci\u00f3n de la t\u00e1ctica de entrismo <em>sui generis<\/em> de Pablo, no obstante transformada en estrategia permanente de construcci\u00f3n, v\u00e1lida para todos los pa\u00edses y partidos y en cualquier situaci\u00f3n pol\u00edtica. Ten\u00eda raz\u00f3n Bill Hunter cuando dec\u00eda que la creaci\u00f3n de la LSR se basaba en <em>\u201cuna concordancia con las concepciones m\u00e1s importantes del pablismo. Hab\u00eda un acuerdo sobre la naturaleza del entrismo en Gran Breta\u00f1a. Para nosotros, era una t\u00e1ctica, dentro de la estrategia de salir del aislamiento y construir una direcci\u00f3n trotskista para llevar a la clase obrera al poder. Para Pablo [y Grant], era la participaci\u00f3n en fuerzas irresistibles que empujar\u00edan al estalinismo y el centrismo para tomar el poder por la clase obrera\u201d<\/em>[4].<\/p>\n<p><strong>El desarrollo de <em>The<\/em><\/strong><em> <strong>Militant<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Para explicar como mantiene esa perspectiva a pesar de la trayectoria del LP que, al contrario de sus previsiones, se mantuvo un partido de sustentaci\u00f3n del capitalismo imperialista ingl\u00e9s cada vez m\u00e1s a la derecha, la TMI desarroll\u00f3 una explicaci\u00f3n: el d\u00eda de la transformaci\u00f3n hab\u00eda llegado, pero fue desperdiciado por la pol\u00edtica sectaria de la mayor\u00eda de la direcci\u00f3n de <em>Militant<\/em>. Veamos.<\/p>\n<p>La RSL[5] inici\u00f3 su <em>entrismo sui generis<\/em> en la organizaci\u00f3n de juventud del LP, la Labour Party Young Socialists (LPYS), en 1960 y lleg\u00f3 a ganar la mayor\u00eda de su direcci\u00f3n en 1972, aprovech\u00e1ndose del descontento de la base del LP con el gobierno laborista ultraliberal de Harold Wilson (1964-1970). Fueron fundamental para su crecimiento los a\u00f1os 1968-1969, cuando en toda Europa \u2013y particularmente en Par\u00eds, en mayo de 1968\u2013 la juventud se rebelaba contra el sistema capitalista, que comenzaba a dar las primeras se\u00f1ales de agotamiento del <em>boom<\/em> de posguerra. En ese per\u00edodo, la RSL lanz\u00f3 el peri\u00f3dico <em>The Militant<\/em>, nombre por el cual el partido se torn\u00f3 conocido en todo el mundo.<\/p>\n<p>Por dirigir la juventud del partido, <em>The Militant<\/em> tuvo un puesto en el Comit\u00e9 Ejecutivo Nacional del LP, y al tener la orientaci\u00f3n acertada de ir a la clase trabajadora a partir de la juventud, consiguieron tener cierta influencia en el movimiento sindical. En el congreso de 1982 de la Asociaci\u00f3n de Servidores P\u00fablicos (CPSA), uno de sus miembros fue electo presidente y otros formaron parte de su ejecutivo nacional. Tambi\u00e9n ten\u00edan miembros en las direcciones nacionales del <em>Transport and General Workers Union<\/em> (trabajadores del sector de transporte), <em>Fire Brigades Union <\/em>(bomberos),<em> National Local Government Workers Union<\/em> (empleados p\u00fablicos municipales). Tambi\u00e9n eligieron tres miembros del Parlamento ingl\u00e9s, los primeros de la historia del trotskismo de aquel pa\u00eds.<\/p>\n<p>Sin embargo, esa influencia pol\u00edtica \u2013incluso en las conferencias anuales del LP\u2013 ten\u00eda su precio. Evitaban cualquier enfrentamiento directo con la direcci\u00f3n del partido para no correr el riesgo de ser expulsados. Por ejemplo, aceptaban que los documentos sometidos a las conferencias de los J\u00f3venes Socialistas fuesen escritos por el Departamento de Investigaciones del LP y no por la direcci\u00f3n de la juventud[6]. Lo mismo ocurr\u00eda en los sindicatos con relaci\u00f3n a la fort\u00edsima burocracia sindical del TUC (<em>Trades Union Congress<\/em>, la central sindical brit\u00e1nica) que, en la pr\u00e1ctica, daba las cartas en el Labour Party.<\/p>\n<p>En 1982, <em>The Militant<\/em> dec\u00eda tener entre 4.000 y 5.000 miembros, con fuerte presencia en Liverpool. Fue en esa ciudad que la pol\u00edtica de entrismo <em>sui generis<\/em> mostr\u00f3 su limitaci\u00f3n. En la elecci\u00f3n municipal de 1983, <em>The Militant<\/em> eligi\u00f3 15 de los 51 consejeros municipales del LP[7], atrayendo la atenci\u00f3n nacional. Fue una victoria electoral in\u00e9dita para un partido trotskista, pero debido a su estrategia, <em>The Militant<\/em> pas\u00f3 a participar del gobierno de la ciudad como miembros leales del LP, buscando dar respuestas administrativas y hacer maniobras jur\u00eddicas para enfrentar los ataques del gobierno Thatcher. Se negaron a hacer cortes en el presupuesto social y a aumentar los impuestos municipales, pero no ofrecieron una alternativa revolucionaria, que solo podr\u00eda ser la de recurrir a los trabajadores en una lucha nacional contra el gobierno conservador.<\/p>\n<p>Un ejemplo muy ilustrativo fue la pol\u00edtica de despedir a todos los empleados p\u00fablicos ante el bloqueo financiero promovido por el gobierno central. La idea era \u201csimple\u201d: los trabajadores pasar\u00edan a recibir un salario-desempleo por algunas semanas debido al despido colectivo. Terminado ese per\u00edodo, ellos ser\u00edan recontratados y pagos con el dinero economizado en aquellas semanas. Fueron emitidas 31.000 cartas de despido, pero el sindicato del gremio se neg\u00f3 a aceptar esa medida, que no pudo ser efectivizada[8]. En lugar de llamar a los empleados p\u00fablicos y a todos los trabajadores a luchar contra el gobierno nacional, prefirieron una maniobra jur\u00eddica que solo sirvi\u00f3 para arrojar confusi\u00f3n en la clase y bloquear su movilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Quedaba claro que gobernar una ciudad como parte de un partido reformista, aceptando defender su pol\u00edtica, incluso con una pol\u00edtica de \u201cizquierda\u201d, solo podr\u00eda llevar al reformismo y no a una pol\u00edtica revolucionaria.<\/p>\n<p>Esa pol\u00edtica ten\u00eda un hilo conductor, el mismo seguido por Ted Grant en toda su vida militante: esperar por la transformaci\u00f3n del LP y por la expulsi\u00f3n de su ala derecha procapitalista. Pero el ala izquierda era igualmente procapitalista, como la burocracia sindical de Gran Breta\u00f1a, en la cual <em>The Militant<\/em> identificaba un aliado.<\/p>\n<p>En 1968, Grant preve\u00eda que una nueva crisis econ\u00f3mica llevar\u00eda a los sindicatos \u2013es decir, a la burocracia sindical\u2013 y al LP a un giro a la izquierda y que el sector parlamentario se dividir\u00eda, con el ala derecha junt\u00e1ndose a los <em>Tories<\/em> (el Partido Conservador). Por eso, era necesario permanecer en el LP a toda costa.<\/p>\n<p>En 1985, enseguida despu\u00e9s de una conferencia nacional del LP que aprob\u00f3 la expulsi\u00f3n de ocho militantes y abri\u00f3 el per\u00edodo de \u201ccaza de brujas\u201d contra <em>The Militant<\/em> \u2013medida que recibi\u00f3 el decisivo apoyo de la burocracia sindical\u2013 un encuentro nacional de la organizaci\u00f3n aprob\u00f3 la consigna <em>\u201cDespu\u00e9s de Kinnock, nuestra vez\u201d<\/em>, estampada como campa\u00f1a central de la organizaci\u00f3n en la edici\u00f3n siguiente de su peri\u00f3dico. Neil Kinnock era el dirigente nacional del LP. El motivo era que en aquella misma conferencia nacional fue aprobada la llamada \u201creselecci\u00f3n\u201d de los candidatos del partido al Parlamento. Esto es, los actuales parlamentarios deber\u00edan ser refrendados en encuentros locales de su jurisdicci\u00f3n electoral (en Gran Breta\u00f1a est\u00e1 vigente el sistema de elecci\u00f3n distrital), sin poder candidatearse autom\u00e1ticamente a la reelecci\u00f3n. Seg\u00fan <em>The Militant<\/em>, esto significa que el dominio de la derecha del partido, ejercido por Kinnonck, estaba con los d\u00edas contados y bastaba esperar por la reselecci\u00f3n que la vez de ellos llegar\u00eda.<\/p>\n<p>Como se ve, el entrismo permanente en un partido reformista o \u2013como dec\u00eda Lenin refiri\u00e9ndose al LP\u2013 en un partido burgu\u00e9s obrero, solo podr\u00eda resultar en una enorme ilusi\u00f3n parlamentaria. Incluso despu\u00e9s de la experiencia frustrada en Liverpool, esa ilusi\u00f3n continu\u00f3. Para Grant, todos los partidos trotskistas que actuaban fuera del LP estaban alejados del movimiento de masas y eran sectas. \u00c9l escribir\u00eda que <em>\u201cla plaga de las peque\u00f1as sectas, resultantes de rupturas de sectas mayores, como el IMG, el SWP y el WRP, se desarroll\u00f3 como consecuencia de sus errores\u2026 Conforme el marxismo se torna una fuerza importante en la clase obrera y gana su apoyo, las sectas har\u00e1n menos da\u00f1os del que hicieron en el pasado\u201d<\/em>[9]. El problema de ese razonamiento es que el \u00fanico marxismo, para Ted Grant, es el suyo propio, y la \u00fanica pol\u00edtica marxista es el entrismo permanente en partidos reformistas y nacionalistas burgueses.<\/p>\n<p><strong>La ruptura de <em>The<\/em><\/strong><em> <strong>Militant<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em>The<\/em> <em>Militant<\/em> sufri\u00f3 una ruptura importante en 1992, que tuvo como resultado la expulsi\u00f3n de Ted Grant de la organizaci\u00f3n. \u00c9l no estuvo de acuerdo con la decisi\u00f3n de terminar el entrismo en el Labour Party, pero fue seguido por una peque\u00f1a minor\u00eda en nivel nacional, aun cuando haya llevado a la mayor\u00eda de los militantes en pa\u00edses como Espa\u00f1a o Pakist\u00e1n.<\/p>\n<p>La ruptura fue precedida por uno de los m\u00e1s r\u00e1pidos crecimientos de un partido de tradici\u00f3n trotskista en la historia, durante la campa\u00f1a contra el Poll Tax, que llev\u00f3 el partido a tener entre siete y ocho mil militantes seg\u00fan sus dirigentes, y, con una pol\u00edtica correcta, podr\u00eda haber avanzado m\u00e1s.<\/p>\n<p>Margaret Thatcher resolvi\u00f3 implementar un <em>Community Charge<\/em> (impuesto sobre la comunidad), conocido como Poll Tax, que establec\u00eda un valor igual para cada adulto del pa\u00eds. Evidentemente, ese impuesto pesaba m\u00e1s sobre las familias m\u00e1s numerosas y m\u00e1s pobres. El impuesto comenzar\u00eda a ser cobrado en Escocia y, despu\u00e9s de un a\u00f1o, ser\u00eda implantado en el resto del Reino Unido.<\/p>\n<p><em>The<\/em> <em>Militant<\/em> lanz\u00f3 una campa\u00f1a de desobediencia civil, que tuvo una adhesi\u00f3n de masas. El d\u00eda de la introducci\u00f3n del Poll Tax en Inglaterra y en el Pa\u00eds de Gales, 31 de marzo de 1990, la Federaci\u00f3n Nacional Contra el Poll Tax, dirigida por <em>The Militant<\/em>, organiz\u00f3 un acto en Londres, del cual participaron 250.000 personas, y otro en Glasgow, con 50.000[10]. Hacia finales de 1990, cerca de 18 millones de personas boicoteaban el impuesto, que finalmente fue cancelado debido a la reacci\u00f3n del movimiento de masas.<\/p>\n<p>Sin embargo, <em>The Militant<\/em>, preso en su propia armadilla de asociar la crisis del capitalismo con la \u201ctransformaci\u00f3n\u201d de los partidos reformistas, no percibi\u00f3 que la lucha contra el Poll Tax estaba sobrepasando los muros de la legalidad burguesa y amenazaba los diez a\u00f1os de represi\u00f3n al movimiento de masas bajo el comando de Thatcher. As\u00ed, jugaron todas sus fichas exclusivamente en la lucha por el fin del impuesto, sin ofrecer una perspectiva estrat\u00e9gica de continuidad de la lucha contra el sistema capitalista, y no solo contra uno de sus males.<\/p>\n<p>El acto de Londres fue un marco de esa armadilla de mantenimiento de la legalidad, que pon\u00eda en juego su permanencia en el LP. <em>The Militant<\/em> preve\u00eda la presencia de 20.000 personas en el acto de Londres en sus documentos internos[11], pero hab\u00eda centenas de grupos independientes organizados por la juventud pobre de los barrios de periferia que fueron al acto, conformando un frente \u00fanico contra el Poll Tax que pasaba por fuera del control de <em>The<\/em> <em>Militant<\/em>. Esos grupos enfrentaron la represi\u00f3n policial, que intentaba mantener a 250.000 personas en una plaza \u2013Trafalgar Square\u2013 donde solo cab\u00edan 60.000. La resistencia transform\u00f3 el acto en una rebeli\u00f3n, conocida como la Batalla de Trafalgar, que result\u00f3 en m\u00e1s de 500 presos y un n\u00famero no calculado de heridos, entre ellos 77 polic\u00edas.<\/p>\n<p>La respuesta de <em>The Militant<\/em> no pod\u00eda haber sido peor. Desde el micr\u00f3fono, Tommy Sheridam, el principal dirigente de la campa\u00f1a en Escocia, atacaba a los activistas que luchaban contra la polic\u00eda y la tropa de choque, reclamando que era un acto pac\u00edfico. El d\u00eda siguiente, Steve Nally, secretario de la Federaci\u00f3n Nacional Contra el Poll Tax, afirm\u00f3 en un programa de televisi\u00f3n que \u201char\u00eda una investigaci\u00f3n y dar\u00eda los nombres\u201d de los supuestos agitadores. Ambos eran miembros de la direcci\u00f3n de <em>The Militant<\/em>.<\/p>\n<p>Cuando un partido pone su legalidad por encima de la lucha de clases, llegando al punto de atacar y amenazar denunciar a los activistas que luchaban contra la polic\u00eda \u2013en actitud de autodefensa\u2013 porque hab\u00eda hecho un acuerdo previo con las autoridades para realizar un acto pac\u00edfico, solo una conclusi\u00f3n es posible. Los a\u00f1os de militancia en el Labour Party, y la elecci\u00f3n de parlamentarios y de consejeros en Liverpool, hicieron de <em>The Militant<\/em> una organizaci\u00f3n defensora y adaptada al r\u00e9gimen democr\u00e1tico burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>Luego de la Batalla de Trafalgar, <em>The Militant<\/em>, ya en crisis, perdi\u00f3 su papel de direcci\u00f3n de la campa\u00f1a y esta qued\u00f3 fragmentada, resultando en el reflujo del movimiento.<\/p>\n<p>Rob Sewell, un ardoroso defensor de Ted Grant y actual dirigente de la TMI, hizo un balance de la ruptura de <em>The<\/em> <em>Militant<\/em>[12], en el cual afirma que la campa\u00f1a contra el Poll Tax fue una gran victoria, pero <em>\u201chab\u00eda serios problemas comenzando a desarrollarse en la tendencia. Nuestro trabajo en la campa\u00f1a contra el Poll Tax pon\u00eda una enorme presi\u00f3n sobre los camaradas, principalmente en las regionales, y la carga, que aumentaba, ca\u00eda sobre cada vez menos hombros. Nosotros est\u00e1bamos comenzando a ser v\u00edctimas de las limitaciones de la pol\u00edtica de \u2018eje \u00fanico\u2019 y el trabajo estaba cada vez m\u00e1s desequilibrado. Esto tuvo consecuencias muy negativas\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Esto es, <em>The<\/em> <em>Militant<\/em> ca\u00eda v\u00edctima de una pol\u00edtica economicista, cuyo eje \u00fanico era la lucha contra el Poll Tax. Para Sewell, <em>\u201cera necesario explicar a los camaradas las limitaciones de la campa\u00f1a y la necesidad de una perspectiva planificada de c\u00f3mo la Tendencia se desarrollar\u00eda, no solo hoy, sino tambi\u00e9n ma\u00f1ana y despu\u00e9s de ma\u00f1ana\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Sn embargo, Sewell falla completamente al buscar las causas de ese problema. Su \u00fanica respuesta fue la necesidad de educaci\u00f3n te\u00f3rica de los nuevos cuadros dirigentes. Pero la educaci\u00f3n te\u00f3rica no puede ser abstracta, principalmente en medio de la tromba de una campa\u00f1a que arrastraba el partido y exig\u00eda respuestas pol\u00edticas y program\u00e1ticas para enfrentar los nuevos desaf\u00edos.<\/p>\n<p>En lugar de intentar entender los errores pol\u00edticos eventualmente cometidos por su partido y las limitaciones impuestas por su estrategia de entrismo, para entonces desarrollar un programa que superase los errores y limitaciones, Sewell prefiri\u00f3 acusar a algunos militantes de caer en una embriaguez por el \u00e9xito alcanzado: <em>\u201cEl problema fue que nuestras victorias en la campa\u00f1a contra el Poll Tax subieron a las cabezas de algunos camaradas. Para usar una frase de Stalin, ellos quedaron \u2018tontos con el \u00e9xito\u2019\u201d.<\/em><\/p>\n<p>El principal blanco de sus cr\u00edticas fue Peter Taaffe, el secretario general de la organizaci\u00f3n y actualmente el principal dirigente del <em>Socialist Party<\/em> (secci\u00f3n del CIO en Inglaterra). Para Sewell, <em>\u201cqued\u00f3 obcecado con su propia importancia. \u00c9l hasta revel\u00f3 privadamente que \u00a1el destino de la revoluci\u00f3n brit\u00e1nica estaba enteramente sobre sus hombros!\u201d<\/em>. Frases de este tipo son desarrolladas en varios p\u00e1rrafos, para explicar que la crisis de <em>The<\/em> <em>Militant<\/em> ser\u00eda resultado de una disputa por el poder y no de las enormes presiones sufridas \u2013y de las respuestas pol\u00edticas equivocadas contra esa presi\u00f3n\u2013 por estar haciendo entrismo en un partido reformista, capitulando a su direcci\u00f3n, en un momento en que ella y la gran mayor\u00eda de su banca parlamentaria eran contrarias a la campa\u00f1a contra el Poll Tax.<\/p>\n<p>Sin embargo, el propio Rob Sewell admite que la \u00fanica estrategia de su sector era mantenerse en el LP, al afirmar:<\/p>\n<p><em>\u201cEsto aline\u00f3 de forma creciente a otros sectores de la izquierda y trabajadores comunes fieles al LP. Esto no era preocupante para el grupo alrededor de Peter Taaffe. <strong>Ellos cre\u00edan seriamente que nosotros podr\u00edamos de alguna forma ignorar el Labour Party<\/strong><\/em>.<em> Que nosotros podr\u00edamos hacer todo eso por cuenta propia\u201d<\/em>[13].<\/p>\n<p>Ante un proceso intenso de movilizaciones que podr\u00eda llevar a la ca\u00edda de Thatcher por el movimiento de masas y abrir el camino a una situaci\u00f3n revolucionaria en el pa\u00eds, la pol\u00edtica de los precursores de la TMI era de no enfrentar a la direcci\u00f3n del LP, mientras esta trabajaba para derrotar la campa\u00f1a. El gobierno conservador tuvo que ceder, pero nueve meses despu\u00e9s la situaci\u00f3n fue canalizada para la v\u00eda electoral con la renuncia de Thatcher, presionada por su propio partido, en un proceso que fue al final controlado por la burgues\u00eda, con la colaboraci\u00f3n plena del LP.<\/p>\n<p><strong>La TMI<\/strong><\/p>\n<p>El fin de <em>The Militant<\/em> fue provocado por la derrota de su pol\u00edtica frente a las oportunidades abiertas por el movimiento de masas en la campa\u00f1a del Poll Tax. Al negar sus errores y explicar todo como una disputa personal por el poder en el partido, que sin duda existi\u00f3, los dirigentes de la minor\u00eda[14] basaron su nueva organizaci\u00f3n internacional, la Tendencia Marxista Internacional, con las mismas concepciones y, por lo tanto, con los mismos errores que llevaron a la destrucci\u00f3n de <em>The<\/em> <em>Militant<\/em>.<\/p>\n<p>No obstante, la mayor\u00eda de <em>The<\/em> <em>Militant<\/em> decidi\u00f3 salir del Labour Party por cuestiones t\u00e1cticas, sin cambiar su estrategia pol\u00edtica. La secci\u00f3n brasile\u00f1a del CIO, la LSR, por ejemplo, est\u00e1 en el PSOL desde hace varios a\u00f1os. En Inglaterra, el <em>Socialist Party<\/em> (Partido Socialista), aunque fuera del Labour Party, afirma que el \u201ccamino para el socialismo est\u00e1 abierto con la elecci\u00f3n del reformista Jeremy Corbyn para la direcci\u00f3n del LP. Su estrategia es apoyar los candidatos del LP en las pr\u00f3ximas elecciones generales, en 2020, o en elecciones anticipadas, para que Jeremy Corbyn se torne primer ministro. Un futuro art\u00edculo sobre la trayectoria del CIO ser\u00e1 publicado en el especial de conmemoraci\u00f3n de los 80 a\u00f1os de la IV Internacional.<\/p>\n<p>El programa de la TMI[15], escrito por Ted Grant en 2004, se propone la siguiente pregunta: <em>\u201c\u00bfC\u00f3mo entonces la Internacional ser\u00e1 construida?\u201d<\/em>.<\/p>\n<p><em>\u201cNosotros dijimos muchas veces que en Gran Breta\u00f1a el movimiento solamente ser\u00e1 construido con base en la realidad. Esto se explica con por los menos la misma fuerza para la cuesti\u00f3n de la Internacional\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Y contin\u00faa explicando, en detalle, como es de su naturaleza, el futuro de la construcci\u00f3n de la Internacional. Tomemos un p\u00e1rrafo de su largo texto:<\/p>\n<p><em>\u201cBajo los martillazos de la realidad, el desarrollo de agrupamientos centristas de masas en los partidos socialdem\u00f3cratas y estalinistas es inevitable. Rupturas de masas de esas corrientes estar\u00e1n a la orden del d\u00eda en las pr\u00f3ximas dos d\u00e9cadas. De forma similar, en los Estados Unidos y en otros pa\u00edses industriales del occidente. El desarrollo de los agrupamientos centristas de masas con muchos trabajadores buscando por una direcci\u00f3n revolucionaria ser\u00e1 un <strong>medio favorable o una estufa para la recepci\u00f3n de ideas marxistas<\/strong>. Nosotros precisamos intentar y alcanzar estas personas internacionalmente con las ideas y m\u00e9todos de Trotsky\u201d<\/em>[16].<\/p>\n<p>El inicio de este texto afirma que muchos caracterizaban a Ted Grant como objetivista. El p\u00e1rrafo arriba muestra por qu\u00e9. Es una repetici\u00f3n de sus ideas sobre el desarrollo del Labour Party, <em>bajo los martillazos de la realidad<\/em>, ahora elevadas en escala internacional.<\/p>\n<p>La realidad va a encargarse de todo, incluso de la construcci\u00f3n del partido revolucionario. Sus martillazos van a generar las masas \u201cdesarrolladas dentro de esas organizaciones\u201d, que acudir\u00e1n al partido revolucionario para o\u00edr sus ideas marxistas. La tarea del partido revolucionario es \u201cadobar\u201d estas masas, como en una estufa, esperando que ellas crezcan.<\/p>\n<p>Pero, para cuidar de la estufa, seg\u00fan Grant es preciso estar dentro de las organizaciones estalinistas y socialdem\u00f3cratas, desarrollando buenas relaciones con estos traidores abyectos y comport\u00e1ndose lealmente frente a todas las traiciones que esos partidos cometen, para no correr el riesgo de ser expulsados.<\/p>\n<p>Es verdad que en situaciones revolucionarias siempre hay un desprendimiento de masas de sus direcciones tradicionales, pues sin eso ninguna revoluci\u00f3n ser\u00eda posible. Tambi\u00e9n es verdad que es preciso aprovechar las oportunidades que los martillazos de la realidad nos ofrecen. La cuesti\u00f3n, no obstante, es con qu\u00e9 pol\u00edtica nos aproximamos de las masas, pues sin la denuncia permanente \u2013combinada con exigencias\u2013 de las direcciones reformistas es imposible construir el partido revolucionario. En general, apenas una minor\u00eda de las masas est\u00e1 organizada en los partidos reformistas. Ellas siguen su pol\u00edtica por la influencia que estas organizaciones adquirieron, y votan en esos partidos, pero en general est\u00e1n fuera de ellos. Est\u00e1n en sindicatos, en asociaciones de barrios, en ocupaciones de tierras y de casas, etc. Es una obligaci\u00f3n del partido revolucionario militar en esas organizaciones de masas, para estar junto a ellas y disputarlas permanentemente presentando nuestra pol\u00edtica revolucionaria contra la pol\u00edtica de los dirigentes traidores. Pero no se puede confundir esas organizaciones sindicales y democr\u00e1ticas de frente \u00fanico, donde act\u00faan diferentes corrientes pol\u00edticas, con los partidos reformistas, controlados con mano de hierro por la burocracia sindical o por la banca parlamentaria y, en el caso de partidos nacionalistas de masas, por la burgues\u00eda. Es un crimen pol\u00edtico no estar en las organizaciones de masas de frente \u00fanico, pero es una cuesti\u00f3n t\u00e1ctica, y siempre de corta duraci\u00f3n, como nos ense\u00f1aron Lenin y Trotsky, entrar en partidos reformistas para ganar una parte de su vanguardia m\u00e1s activa.<\/p>\n<p>Pero cualquier t\u00e1ctica de entrismo solo puede ser victoriosa a partir de la existencia de un partido revolucionario consolidado, incluso que peque\u00f1o, con total independencia y conspirativo. El entrismo es una conspiraci\u00f3n de los revolucionarios contra la direcci\u00f3n de los partidos reformistas., visando sacar de ellos su sector m\u00e1s avanzado, y destruirlos. No es un acuerdo de caballeros de convivencia pac\u00edfica en el interior del partido reformista.<\/p>\n<p>La TMI hace lo contrario de esto. Y, para justificar su posici\u00f3n, afirma[17] que Lenin aconsej\u00f3 a los comunistas ingleses entrar en el Labour Party. Lo que no se dice es que aquel consejo era para un corto per\u00edodo, durante las elecciones generales en Inglaterra, en 1920. Y, encima de todo, que hab\u00eda una condici\u00f3n de principio de la cual Lenin no abr\u00eda mano: <em>\u201cEl Partido Comunista solo puede afiliarse al LP bajo la condici\u00f3n de mantener toda su libertad de criticar aquel partido y de conducir su propia propaganda\u201d<\/em>[18].<\/p>\n<p>En cuanto a esto, Lenin es enf\u00e1tico:<\/p>\n<p><em>\u201cSe debe tener en cuenta que el LP ingl\u00e9s est\u00e1 en una posici\u00f3n especial: es un tipo de partido bien original o, por lo menos, no es un partido en el sentido com\u00fan del t\u00e9rmino. Est\u00e1 compuesto por los miembros de todos los sindicatos, con cuatro millones de afiliados, y permite una libertad relativa a todos los partidos pol\u00edticos afiliados. Incluye, entonces, la inmensa mayor\u00eda de los trabajadores ingleses que siguen la direcci\u00f3n de los peores elementos burgueses, los social-traidores, que son a\u00fan peores que Scheidemann, Noske y gente de ese tipo. Al mismo tiempo, no obstante, el LP permite que el Partido Socialista brit\u00e1nico se quede en sus filas, tenga sus propios peri\u00f3dicos, en los cuales miembros del propio LP pueden libremente y abiertamente declarar que los dirigentes del partido son social-traidores\u201d<\/em>[19].<\/p>\n<p>Pero la TMI record\u00f3 solo el consejo de entrar en el LP, y de forma permanente\u2026<\/p>\n<p><strong>La confrontaci\u00f3n de la TMI con la realidad<\/strong><\/p>\n<p>En el p\u00e1rrafo citado m\u00e1s arriba, Ted Grant afirma que \u201crupturas de masas de esas corrientes [estalinistas y socialdem\u00f3cratas] estar\u00e1n a la orden del d\u00eda en las pr\u00f3ximas dos d\u00e9cadas. Acontecimientos en Rusia pueden transformar la situaci\u00f3n internacionalmente\u201d.<\/p>\n<p>A pesar de que la fecha de publicaci\u00f3n del texto en internet es de 2004, queda claro que fue escrito \u2013al menos esta parte\u2013 antes de los grandes acontecimientos sintetizados por la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn en 1989. Esto es, antes de los procesos revolucionarios que se dieron luego de la restauraci\u00f3n capitalista de la ex URSS y el Este europeo, que culminaron con la ca\u00edda de los gobiernos de los partidos comunistas que estuvieron al frente de estas restauraciones y con el fin del estalinismo como aparato contrarrevolucionario mundial centralizado por el Kremlin.<\/p>\n<p>Los acontecimientos en Rusia realmente transformaron la situaci\u00f3n internacionalmente. Ocurri\u00f3 una ruptura espectacular de las masas con el aparato estalinista. Los partidos comunistas europeos fueron pr\u00e1cticamente barridos del mapa pol\u00edtico. Algunos dejaron de existir, como el PC italiano, el mayor partido comunista de la Europa occidental.<\/p>\n<p>Sin embargo, no se desarrollaron \u201cagrupamientos centristas de masas\u201d a partir de la destrucci\u00f3n de los partidos comunistas. Las masas obreras lucharon como nunca, pero la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria cobr\u00f3 su precio. Fueron luchas descoordinadas, sin una direcci\u00f3n que pudiese centralizar los millones de trabajadores que romp\u00edan pol\u00edticamente con el estalinismo. La falta de una Internacional, de la IV Internacional reconstruida como continuidad de la III Internacional, fue fatal desde el punto de vista de la reorganizaci\u00f3n revolucionaria de las masas. Pero estas no ten\u00edan m\u00e1s un aparato mundial contrarrevolucionario que, en nombre de la convivencia pac\u00edfica con el imperialismo, traicionase y derrotase sus luchas.<\/p>\n<p>Al adoptar la estrategia de acompa\u00f1ar las direcciones reformistas, la TMI fue parte de aquellos que, aun cuando se reivindicasen trotskistas, contribuyeron (como el SU) para que no hubiese una IV Internacional ni partidos revolucionarios con una fuerza mayor para poder intervenir en esos procesos y aprovechar la colosal crisis del estalinismo y de la socialdemocracia.<\/p>\n<p>La crisis econ\u00f3mica mundial iniciada en 2008 mostr\u00f3 eso con claridad. Surgieron procesos revolucionarios en varias partes del mundo, adem\u00e1s de movilizaciones de masas contra la guerra social promovida por el capitalismo contra la clase trabajadora. En este proceso, las masas europeas tambi\u00e9n se desprendieron de las organizaciones socialdem\u00f3cratas, pero no en la forma de agrupaciones centristas de masas oriundas de la transformaci\u00f3n de las viejas organizaciones reformistas.<\/p>\n<p>Existen hoy m\u00e1s y mejores condiciones de construir el partido mundial de la revoluci\u00f3n. Pero no dentro de las organizaciones tradicionales, que son c\u00e1scaras vac\u00edas de contenido. Tampoco dentro de los partidos neorreformistas, que surgieron en el vac\u00edo dejado por el fin del poder\u00edo electoral de la socialdemocracia. El neorreformismo no surgi\u00f3 como corriente centrista de trabajadores salidos de los aparatos reformistas, sino como nuevos aparatos electorales reformistas, sin base obrera, defensores del capitalismo y de la Uni\u00f3n Europea, que r\u00e1pidamente pierden el prestigio adquirido frente a las masas por sus traiciones descaradas cuando son electos. El ejemplo m\u00e1s acabado es Syriza, pero todo el \u201cPartido de la Izquierda Europea\u201d, esa reuni\u00f3n de peque\u00f1os aparatos neorreformistas europeos, sigue por el mismo camino. Basta ver lo que hace el Bloque de Izquierda en Portugal, con su apoyo al gobierno de la \u201cGeringon\u00e7a\u201d que, seg\u00fan una diputada del Bloque, es geringon\u00e7a, pero funciona\u2026<\/p>\n<p>A pesar de no haber surgido corrientes centristas de masas trabajadoras en ninguno de estos procesos recientes, los partidos de la TMI mantienen, no obstante, la misma pol\u00edtica de entrismo permanente en las organizaciones reformistas esperando por los martillazos de la realidad. Cabe recordar, una vez m\u00e1s, que el entrismo, como t\u00e1ctica de corta duraci\u00f3n, contin\u00faa enteramente v\u00e1lido, pero con la condici\u00f3n imprescindible de que existan sectores centristas girando a la izquierda en las organizaciones reformistas.<\/p>\n<p><strong>Las secciones de la TMI<\/strong><\/p>\n<p>Una breve pesquisa en la internet[20] revela este hecho. Entre las treinta y cuatro organizaciones declaradas como secciones de la TMI, veinte hacen entrismo en alg\u00fan partido de masas. Entre estos, llaman la atenci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina el MAS boliviano, el FMLN de El Salvador, el PSUV venezolano. En el Brasil, su peque\u00f1a secci\u00f3n se qued\u00f3 por a\u00f1os en el PT y recientemente pas\u00f3 a formar parte del PSOL, un partido electoral neorreformista.<\/p>\n<p>Es decir, en Am\u00e9rica Latina la TMI estaba, en el caso del Brasil, y contin\u00faa, como en los otros casos, militando en partidos actualmente en el poder. El MAS, de Evo Morales, en Bolivia; el FMLN, con Salvador S\u00e1nchez Cer\u00e9n, en El Salvador; el PSUV, con Maduro, en Venezuela. Todos ellos aplican los planes neoliberales y las pol\u00edticas antiobreras recetadas por el imperialismo a trav\u00e9s de sus agencias, como el Banco Mundial, el FMI, la ONU, para hacer que los trabajadores paguen por la crisis econ\u00f3mica que atraviesa el mundo. Y la TMI se comporta como un aliado fiel, dando consejos sobre c\u00f3mo estos gobiernos burgueses podr\u00edan adoptar pol\u00edticas \u201csocialistas\u201d, como es el caso de Venezuela. O sea, repite la pol\u00edtica traidora de Millerand en la Francia de 1899, de los socialdem\u00f3cratas desde la Primera Guerra Mundial, y de los estalinistas pos 1935 con la orientaci\u00f3n de <em>Frente Popular<\/em>.<\/p>\n<p>El entrismo en partidos nacionalistas o populistas burgueses se torna, en algunos pa\u00edses, una pol\u00edtica delirante. En el Canad\u00e1, la secci\u00f3n de la TMI hace entrismo en el <em>New Democratic Party<\/em> (Nuevo Partido Democr\u00e1tico), un partido proimperialista que ya apoy\u00f3 al primer ministro Pierre Trudeau (padre del actual primer ministro). En Pakist\u00e1n, militaba en el Partido Popular del Pakist\u00e1n (PPP), comandado por la familia Bhutto, hasta que perdi\u00f3 la mayor\u00eda de su secci\u00f3n en 2015. Pero en Pakist\u00e1n esa pol\u00edtica tuvo consecuencias pr\u00e1cticas mucho m\u00e1s graves.<\/p>\n<p>En 2007, en Pakist\u00e1n, la TMI no apoy\u00f3 la lucha por el derrocamiento de la dictadura de Pervez Musharraf, que hab\u00eda dado un golpe en 1999, y pretend\u00eda continuar en el poder contando con la anuencia de la Suprema Corte. El 9 de marzo de 2007, Musharraf destituy\u00f3 al Jefe de Justicia Muhammad Chaudhry, bajo la alegaci\u00f3n de corrupci\u00f3n, para garantizar su continuidad. Eso llev\u00f3 a un movimiento de abogados, que lanzaron una campa\u00f1a llamada Activismo Judicial, por la mantenci\u00f3n del Jefe de Justicia. Pero el movimiento luego sobrepas\u00f3 el objetivo inicial y enormes manifestaciones contra el dictador se extendieron por el pa\u00eds.<\/p>\n<p>No obstante, la TMI, a trav\u00e9s de Alan Woods, argument\u00f3 que el movimiento estaba sin direcci\u00f3n, pues los abogados eran parte de la clase media, y critic\u00f3 a los partidos de oposici\u00f3n burguesa por afirmar que, si el dictador no renunciase, ser\u00eda derrocado del poder. Seg\u00fan Woods, estas eran apenas palabras al viento y el movimiento acabar\u00eda en un callej\u00f3n sin salida.<\/p>\n<p>Al criticar la direcci\u00f3n de la campa\u00f1a sin ver la din\u00e1mica que el movimiento estaba adquiriendo, Woods capitul\u00f3 completamente a esta direcci\u00f3n y en lugar de presentar un programa dirigido a los trabajadores para superarla y poner el movimiento bajo la direcci\u00f3n de la clase, defendi\u00f3 generalidades como la necesidad del socialismo y de la nacionalizaci\u00f3n de la industria sin ligarlas a la situaci\u00f3n concreta. Para la TMI, el movimiento de los abogados, sin los trabajadores, estaba destinado al fracaso, pero no hizo nada para llevar adelante aquel movimiento muy progresista de derrocamiento de la dictadura a la victoria. Por el contrario, su pol\u00edtica apuntaba hacia la derrota.<\/p>\n<p>La secci\u00f3n pakistan\u00ed de la TMI, que hac\u00eda entrismo desde varios a\u00f1os en el PPP, dec\u00eda que el desenlace del movimiento podr\u00eda ser la victoria electoral de aquel partido burgu\u00e9s y caracterizaba eso como positivo, pues profundizar\u00eda la crisis y llevar\u00eda a la revoluci\u00f3n. Para la TMI, la canalizaci\u00f3n de un movimiento por la ca\u00edda de la dictadura para la v\u00eda muerta de la democracia burguesa era una gran victoria. La adaptaci\u00f3n a la democracia burguesa no se restring\u00eda a Inglaterra, ya se hab\u00eda extendido a todas las secciones de aquella corriente. En febrero de 2008, ocurrieron las elecciones generales que resultaron, de hecho, en la victoria del PPP, solo para que este se tornase el nuevo verdugo del pueblo pakistan\u00ed.<\/p>\n<p><strong>El abandono de la defensa de la dictadura del proletariado<\/strong><\/p>\n<p>El caso de entrismo en el PSUV de Venezuela es emblem\u00e1tico, pues la TMI, a trav\u00e9s de Alan Woods \u2013hoy su principal dirigente\u2013 alcanz\u00f3 un papel pol\u00edtico importante de \u201cconsejero informal\u201d de Ch\u00e1vez y es una de las mayores defensores del \u201csocialismo del siglo 21\u201d. En su \u00faltimo documento mundial[21] la TMI afirma que no puede <em>\u201capoyar las pol\u00edticas del gobierno [Maduro], que llevan directamente al desastre y a la derrota de la revoluci\u00f3n bolivariana\u201d.<\/em> Esta declaraci\u00f3n contra la pol\u00edtica de Maduro se da en el marco de mantener el r\u00e9gimen bolivariano inaugurado por Ch\u00e1vez, esto es, mantener un r\u00e9gimen burgu\u00e9s. Adem\u00e1s, aun cuando diga no concordar con la pol\u00edtica desarrollada por Maduro, <strong>apoy\u00f3 la represi\u00f3n al pueblo venezolano bajo el pretexto de lucha contra la oposici\u00f3n burguesa<\/strong>. Tanto es as\u00ed que, en seguida, juega sus esperanzas en Eduardo Saman, <em>\u201cun ex ministro que se mostr\u00f3 un gran defensor del control obrero y oponente del gran capital y de las multinacionales\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>En pocas l\u00edneas, Woods comete un enorme n\u00famero de errores graves. Incluso en los tiempos del \u201cgobierno revolucionario\u201d de Ch\u00e1vez nunca hubo control obrero, sino s\u00ed control de la burocracia sindical chavista sobre los obreros que, de alguna forma, resist\u00edan las imposiciones del gobierno. Por ejemplo, hace varios a\u00f1os que no hay elecciones sindicales en el sindicato de los trabajadores de la PDVSA, la estatal de petr\u00f3leo de Venezuela, pues la burocracia chavista corre el riesgo de perder. Lo mismo ocurre en la empresa metal\u00fargica estatizada Sidor. Adem\u00e1s, no hay control obrero sin la autoorganizaci\u00f3n de los obreros en sus consejos, construidos por ellos mismos, y no otorgados por el ministro de un Estado capitalista.<\/p>\n<p>Por fin, es necesario cuestionar lo que la TMI entiende por revoluci\u00f3n, cuando habla de la revoluci\u00f3n bolivariana. En un largo art\u00edculo[22], Alan Woods afirma que: <em>\u201cuna transformaci\u00f3n pac\u00edfica de la sociedad ser\u00eda enteramente posible <strong>si los dirigentes reformistas y sindicales usasen el poder colosal en sus manos para cambiar la sociedad<\/strong>\u2026 Nosotros nunca negamos la posibilidad de violencia y guerra civil [en] ciertas condiciones\u2026 Nosotros dejamos bien claro que somos favorables a una transformaci\u00f3n pac\u00edfica de la sociedad, que estamos prontos para luchar por tal transformaci\u00f3n, pero, al mismo tiempo, nosotros avisamos que la clase dominante luchar\u00e1 para defender su poder y privilegios\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Convengamos que esta es una forma bastante ambigua de defender la necesidad de una revoluci\u00f3n socialista, o una transformaci\u00f3n de la sociedad, como dicen. En primer lugar, porque el reformismo y la burocracia sindical nunca van a usar el poder que tienen en las manos para dirigir una revoluci\u00f3n. Lo contrario es verdadero: van a usar ese poder para desviar \u2013o destruir, si es necesario, como en la revoluci\u00f3n alemana de 1918\u2013 cualquier acci\u00f3n revolucionaria de la clase obrera y sus aliados[23]. El \u201creformismo del siglo 21\u201d es, como fue en el siglo pasado, contrarrevolucionario. Crear ilusiones en reformistas y en la burocracia sindical usando un \u201csi\u201d no es una actitud marxista. En segundo lugar, si la burgues\u00eda \u201cluchar\u00e1\u201d \u2013una manera muy suave de designar la guerra civil que la burgues\u00eda es capaz de hacer\u2013 por su poder, \u00bfpor qu\u00e9 colocar esta cuesti\u00f3n de una forma condicional?<\/p>\n<p>Alan Woods cita a Marx, Engels, Lenin, Trotsky para defender su tesis de revoluci\u00f3n pac\u00edfica. Lenin plante\u00f3 la posibilidad, por un cort\u00edsimo per\u00edodo, entre febrero y julio de 1917, de la transferencia del poder del gobierno provisorio a los soviets. Pero se trataba exactamente de eso: transferencia del poder, no de la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p>La discusi\u00f3n no es sobre esas posibilidades t\u00e1cticas que la lucha de clase ofreci\u00f3 y siempre va a ofrecer a los revolucionarios, sino sobre el abordaje te\u00f3rico del problema. As\u00ed, los mismos que Woods clama para defenderse siempre analizaron te\u00f3ricamente la revoluci\u00f3n como un episodio violento, pues ninguna clase social abandona su poder sin una resistencia feroz. Y, en todas las revoluciones reales que acontecieron \u2013no las imaginadas por la TMI\u2013 la violencia siempre estuvo presente, tanto del lado revolucionario como del contrarrevolucionario. Como dec\u00eda Engels:<\/p>\n<p><em>\u201cEsos caballeros, \u00bfya vieron una revoluci\u00f3n en su vida? Una revoluci\u00f3n es ciertamente la cosa m\u00e1s autoritaria que existe; es el acto por el cual una parte de la poblaci\u00f3n impone su voluntad sobre la otra parte por medio de rifles, bayonetas y ca\u00f1ones \u2013medios autoritarios, como ning\u00fan otro; y si el lado victorioso no quisiera haber luchado en vano, precisa mantener esta regla por medio del terror que sus armas inspiran a los reaccionarios\u201d<\/em>[24].<\/p>\n<p>Volviendo a Venezuela, podemos entender que, cuando Woods afirma que <em>\u201c\u2026 Ch\u00e1vez, de manera confusa, buscaba y era empujado en direcci\u00f3n a un cambio revolucionario\u201d<\/em>[25] se est\u00e1 refiriendo a la transformaci\u00f3n pac\u00edfica de la sociedad en direcci\u00f3n al socialismo. \u00bfC\u00f3mo se dar\u00eda eso?<\/p>\n<p>Sin embargo, es necesario profundizar un poco m\u00e1s este razonamiento de transformaci\u00f3n pac\u00edfica de la sociedad, por lo menos para entender de qu\u00e9 se trata este tipo de transformaci\u00f3n. En su texto \u201c\u00bfAd\u00f3nde va al revoluci\u00f3n venezolana?\u201d[26], Woods afirma que es necesario nacionalizar las grandes empresas, los bancos y los latifundios para profundizar la revoluci\u00f3n, e iguala las nacionalizaciones con la <em>\u201cdemocracia del pueblo trabajador, basada en la propiedad colectiva de la tierra, de los bancos y de la industria\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Esto es, la transferencia de la propiedad burguesa para las manos del Estado burgu\u00e9s (las nacionalizaciones) es identificada, desde el punto de vista econ\u00f3mico, con un sistema socialista (propiedad colectiva de los medios de producci\u00f3n). Esta interpretaci\u00f3n es corroborada por el historiados Robert J. Alexander, cuando comenta sobre <em>The Militant<\/em>, Seg\u00fan \u00e9l, <em>\u201cellos conf\u00edan en que, una vez que todos los medios de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n sean nacionalizados, no habr\u00eda m\u00e1s riesgo de que partidos como los Tories<\/em> [el Partido Conservador de Inglaterra]<em> sean capaces de convencer a los trabajadores de que el capitalismo deber\u00eda ser restablecido\u201d<\/em>[27].<\/p>\n<p>Si el capitalismo no puede ser restablecido por causa de la nacionalizaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n, entonces Gran Breta\u00f1a, por caso, ya estar\u00eda en un sistema socialista, \u00a1pero en un Estado capitalista!<\/p>\n<p>Solo hay una conclusi\u00f3n posible. Es posible llegar al socialismo por la v\u00eda pac\u00edfica a trav\u00e9s de la nacionalizaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n y de distribuci\u00f3n, sin que sea necesaria una revoluci\u00f3n social que expropie a la burgues\u00eda y sin destruir el Estado capitalista. Todo eso de manera democr\u00e1tica y, quien sabe, a trav\u00e9s de elecciones, como en Gran Breta\u00f1a, cuando el Labour Party sea \u201ctransformado\u201d y su ala izquierda est\u00e9 en el comando. Para la TMI, esta hora ya tiene fecha marcada. Al final, la \u201crevoluci\u00f3n de Jeremy Corbyn\u201d, el actual l\u00edder del LP que es tenido como socialista, est\u00e1 a todo vapor y en 2020 habr\u00e1 elecciones generales en el pa\u00eds\u2026<\/p>\n<p>En un pa\u00eds como Venezuela, que ten\u00eda a su frente a un socialista confuso, pero revolucionario, bastaba darle buenos consejos sobre la nacionalizaci\u00f3n de la industria, de los bancos y de la tierra para profundizar la revoluci\u00f3n y, as\u00ed, llegar al socialismo. Maduro destruy\u00f3 esta utop\u00eda, pero es posible volver a los or\u00edgenes del chavismo apoyando a Eduardo Saman.<\/p>\n<p>Como vemos, este es un abandono total de la teor\u00eda marxista del Estado, aunque la TMI nunca admita ese abandono. No obstante, es franca en relaci\u00f3n con cambiar la teor\u00eda.<\/p>\n<p>En el texto \u201cEl papel del Estado y la Socialdemocracia\u201d, escrito para el prefacio de una edici\u00f3n de <em>El<\/em> <em>Estado y la Revoluci\u00f3n<\/em> de Lenin, Alan Woods afirma que:<\/p>\n<p><em>\u201cAl describir el Estado transicional entre capitalismo y socialismo, Marx habl\u00f3 de la \u2018dictadura del proletariado\u2019. Este t\u00e9rmino lleva a una gran confusi\u00f3n. Hoy en d\u00eda, la palabra dictadura tiene una connotaci\u00f3n desconocida para Marx\u2026 Para Marx, la palabra dictadura vino de la rep\u00fablica romana, donde significaba una situaci\u00f3n que, en tiempo de guerra, las reglas normales eran dejadas de lado por un per\u00edodo temporario. La idea de una dictadura totalitaria como la de Stalin en Rusia, donde el Estado oprim\u00eda a la clase obrera para defender los intereses de una casta privilegiada de bur\u00f3cratas, habr\u00eda horrorizado a Marx. En realidad, la \u2018dictadura del proletariado\u2019 de Marx es meramente otro t\u00e9rmino para el dominio pol\u00edtico de la clase obrera o una democracia obrera\u201d<\/em>[28].<\/p>\n<p>Alan Woods precisa realizar un juego de palabras para renegar, de forma elegante, de la dictadura del proletariado. Es evidente que Marx no podr\u00eda imaginar que un Estado obrero (una dictadura del proletariado), como Rusia bajo el comando de Stalin, podr\u00eda degenerar al punto de transformarse en una Estado totalitario, y que se habr\u00eda opuesto a tal monstruosidad. Pero, no era a eso que Marx, cuando analiz\u00f3 la Comuna de Par\u00eds, o Engels, en varios de sus escritos, y Lenin en <em>El Estado y la Revoluci\u00f3n<\/em> se refer\u00edan. Ellos defend\u00edan el establecimiento de una <strong>dictadura del proletariado<\/strong> en los moldes de la Comuna de Par\u00eds (Lenin hablaba de un Estado-Comuna) contra la <strong>dictadura de la burgues\u00eda<\/strong>, cuya connotaci\u00f3n Marx conoc\u00eda muy bien. El problema de Alan Woods es que la dictadura del proletariado solo puede ser instalada despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del Estado burgu\u00e9s a trav\u00e9s de una revoluci\u00f3n violenta[29].<\/p>\n<p>Y defend\u00edan la democracia obrera, pero sin ninguna democracia para la burgues\u00eda. La dictadura del proletariado es un Estado mil veces m\u00e1s democr\u00e1tico que la m\u00e1s democr\u00e1tica de las democracia electorales burguesas, porque es la democracia de la enorme mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n trabajadora contra la enorme minor\u00eda de la ex clase dominante. Parafraseando a Marx, solo come quien trabaja. La dictadura del proletariado es una fuerza armada de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n trabajadora para destruir la reacci\u00f3n burguesa. Pero dictadura del proletariado y democracia obrera no son sin\u00f3nimos, como Alan Woods no quiere hacer creer.<\/p>\n<p>Si Marx, Engels y Lenin no vivieron el per\u00edodo de la degeneraci\u00f3n del Estado obrero por la burocracia estalinista, Trotsky s\u00ed lo vivi\u00f3. Pero la conclusi\u00f3n a la que lleg\u00f3 es la opuesta a la de la TMI. \u00c9l no arroj\u00f3 el beb\u00e9 junto con el agua sucia del ba\u00f1o. Trotsky defendi\u00f3 hasta su muerte \u2013violenta\u2013 la dictadura del proletariado, incluso viendo a toda su familia y compa\u00f1eros de la Oposici\u00f3n de Izquierda asesinados por los agentes de Stalin. Trotsky, como tambi\u00e9n Marx o Engels, no quedaron horrorizados con la violencia. Contra el Estado obrero degenerado, \u00e9l defend\u00eda una revoluci\u00f3n pol\u00edtica para derribar su superestructura burocr\u00e1tica y sustituirla por una superestructura basada en los soviets regenerados luego de la expulsi\u00f3n de la burocracia.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El abandono de la defensa de la dictadura del proletariado tiene una importancia concreta para los partidos marxistas revolucionarios. No se trata de una discusi\u00f3n acad\u00e9mica, sino de la propia naturaleza de tales organizaciones.<\/p>\n<p>La primera lecci\u00f3n del materialismo hist\u00f3rico es que los martillazos de la realidad \u2013para usar una expresi\u00f3n de Ted Grant\u2013 transforman la conciencia, y no lo contrario. La segunda es que esas transformaciones ocurren a trav\u00e9s del tiempo, esto es, son una funci\u00f3n de la actividad concreta del partido, o del individuo, en la lucha de clases.<\/p>\n<p>Y, como esas transformaciones son objetivas, es decir, independientes de la voluntad del sujeto involucrado, no importa el grado de conocimiento marxista que ese sujeto, individual o colectivo, tenga. Eso no quiere decir que el conocimiento marxista sea in\u00fatil en el enfrentamiento con la realidad. Por el contrario, es fundamental para su transformaci\u00f3n. Sin embargo, no es el conocimiento en s\u00ed que la transforma, sino s\u00ed su aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica a trav\u00e9s de la clase social objetivamente revolucionaria, el proletariado, y de su sector conscientemente revolucionario, el partido marxista.<\/p>\n<p>Es la pr\u00e1ctica pol\u00edtica de adaptaci\u00f3n a los aparatos reformistas y a la democracia burguesa que lleva a la TMI al abandono de la defensa de la dictadura del proletariado. El conocimiento, ahora dudosamente marxista, solo sirve para justificar este abandono.<\/p>\n<p>Tomemos como ejemplo el Secretariado Unificado de la IV Internacional (SU), que siempre fue blanco de una cr\u00edtica avasalladora por parte de Ted Grant.<\/p>\n<p>Tanto el SU como la TMI tienen como concepci\u00f3n de construcci\u00f3n partidaria el entrismo <em>sui generis<\/em> pablista. El SU con su entrismo profundo en los partidos estalinistas europeos. La TMI con el entrismo permanente en partidos reformistas de masas, como el Labour Party ingl\u00e9s. Seamos justos, la TMI fue mucho m\u00e1s coherente en el pasar de los a\u00f1os, mientras el SU vivi\u00f3 en zigzags, presionado por el impresionismo peque\u00f1oburgu\u00e9s de Mandel.<\/p>\n<p>Hacia finales de la d\u00e9cada del \u201970 el SU comenz\u00f3 su adaptaci\u00f3n a la democracia burguesa, al capitular al eurocomunismo[30], es decir, a los partidos estalinistas europeos ya completamente integrados a los procesos electorales y con bancas enormes en los parlamentos europeos. Sin embargo, a\u00fan defend\u00eda la dictadura del proletariado, aunque con una visi\u00f3n \u201cpacifista\u201d, viendo solo las virtudes de la democracia obrera y olvid\u00e1ndose de la necesidad de implantar \u201cel terror que las armas inspiran en los reaccionarios\u201d.<\/p>\n<p>Luego del fin del estalinismo como aparato mundial de la contrarrevoluci\u00f3n, simbolizado por la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, el SU comienza a dedicarse a construir partidos anticapitalistas, esta reuni\u00f3n de revolucionarios y reformistas \u201chonestos\u201d. Comienzan a militar y a disolverse en esos partidos, como el NPA franc\u00e9s, el Bloque de Izquierda de Portugal, o Podemos de Espa\u00f1a, o el Die Link alem\u00e1n. En Grecia, aunque su secci\u00f3n se negase a entrar en Syriza, la direcci\u00f3n del SU apoy\u00f3 el DEA, que hac\u00eda entrismo en Syriza.<\/p>\n<p>En 2006, su principal dirigente, Daniel Bensa\u00efd, escribi\u00f3:<\/p>\n<p>\u201cLa cuesti\u00f3n del gobierno de los trabajadores inevitablemente nos trajo de vuelta la cuesti\u00f3n de la dictadura del proletariado. Una conferencia de la LCR decidi\u00f3 por una mayor\u00eda de m\u00e1s de dos tercios remover la menci\u00f3n a la dictadura del proletariado de sus estatutos. Eso fue correcto. Hoy, el t\u00e9rmino dictadura recuerda mucho m\u00e1s las dictaduras militares o burocr\u00e1ticas del siglo XX que la venerable instituci\u00f3n romana de poderes temporarios de emergencia debidamente mandatada por el Senado. Como Marx vio la Comuna de Par\u00eds como \u2018la forma pol\u00edtica finalmente descubierta\u2019 de la dictadura del proletariado, ser\u00edamos mejor comprendidos si invoc\u00e1semos la Comuna, los Soviets, consejos de autogesti\u00f3n, en lugar de agarrarnos a un fetiche verbal que la historia torn\u00f3 una fuente de confusi\u00f3n\u201d[31].<\/p>\n<p>La semejanza con la justificativa de Alan Woods es total. Bensa\u00efd tambi\u00e9n recurre a un juego de palabras para deshacerse de la dictadura del proletariado. No se trata de la forma con que vamos a denominarla en nuestros textos. Podemos utilizar los t\u00e9rminos gobierno de los Soviets, gobierno de los trabajadores, consejos populares en nuestros textos p\u00fablicos, pero para explicar el contenido del concepto dictadura del proletariado, no para removerlo de nuestros estatutos y programas.<\/p>\n<p>Como vemos, la trayectoria del SU de adaptaci\u00f3n a la democracia burguesa llev\u00f3 a la construcci\u00f3n de partidos neorreformistas y al abandono de la dictadura del proletariado. Las secciones de la TMI militan en esos mismos partidos. En el Podemos, en el Die Linke, en Syriza (hasta la traici\u00f3n de Tsipras, y con la ruptura de la secci\u00f3n), en <em>La France Insoumise<\/em>, de M\u00e9lenchon, donde tambi\u00e9n milita un sector del SU que rompi\u00f3 con el NPA, etc.<\/p>\n<p>Por lo tanto, no es sorpresa que estas dos corrientes, con concepciones pol\u00edticas tan diferentes, pero con pr\u00e1cticas tan parecidas, abandonen la defensa de la dictadura del proletariado, y, como dijimos al inicio, eso tiene consecuencias concretas. Tal como el SU, la TMI es hoy una corriente totalmente adaptada a la democracia burguesa y de pr\u00e1cticas reformistas.<\/p>\n<p>Como dec\u00eda Trotsky, \u201cal abandonar la idea de una dictadura del proletariado, Kautsky transforma la cuesti\u00f3n de la conquista del poder por el proletariado en una cuesti\u00f3n de ganar la mayor\u00eda de votos por el partido socialdem\u00f3crata en una de las campa\u00f1as electorales del futuro\u201d[32]. Es exactamente esta la concepci\u00f3n de conquista del poder de la TMI actualmente, como pudimos ver en el caso de Gran Breta\u00f1a, con Corbyn, y de Venezuela, con Ch\u00e1vez.<\/p>\n<p>La LIT-CI, por el contrario, contin\u00faa creyendo que \u201cel hombre que repudia la dictadura del proletariado repudia la revoluci\u00f3n socialista, y cava la sepultura del socialismo\u201d[33].<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p>[1] Seg\u00fan Bill Hunter, en <em>Lifelong Apprenticeship<\/em>, \u00e9l fue expulsado por su n\u00facleo por inactividad. La direcci\u00f3n nacional del RCP revoc\u00f3 la expulsi\u00f3n, pero \u00e9l nunca volver\u00eda al partido.<\/p>\n<p>[2] Ver Jos\u00e9 Welmowicki, \u201cLa lucha por la reconstrucci\u00f3n de la IV Internacional y el papel del SU \u2013 Parte I\u201d, disponible en: <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/menu\/especial\/80-anos-de-la-cuarta\/la-lucha-la-reconstruccion-la-iv-internacional-papel-del-parte-i\/\">https:\/\/litci.org\/es\/menu\/especial\/80-anos-de-la-cuarta\/la-lucha-la-reconstruccion-la-iv-internacional-papel-del-parte-i\/<\/a><\/p>\n<p>[3] Bill Hunter, <em>Lifelong Apprenticeship<\/em>, Porcupine Press, p. 322.<\/p>\n<p>[4] \u00cddem, p. 321.<\/p>\n<p>[5] Ocurri\u00f3 una ruptura en la RSL en este per\u00edodo, que ser\u00eda la predecesora del IMG, secci\u00f3n del SU en Inglaterra.<\/p>\n<p>[6] Robert J. Alexander, <em>International Trotskysm, 1929-1985<\/em>, Duke University Press, p. 489.<\/p>\n<p>[7] Seg\u00fan Jon Nordheimer, periodista del <em>New York Times<\/em>, el consejero municipal es similar a un concejal, pero, las ciudades donde no existe la figura del alcalde (la mayor\u00eda de las ciudades menores), el Consejo Municipal asume las funciones ejecutivas. Era el caso de Liverpool en la \u00e9poca.<\/p>\n<p>[8] Bill Hunter, <em>1985: The Chickens Came Home to Roost<\/em>, The Workers Press, 6 de setiembre de 1986, p. 5.<\/p>\n<p>[9] Conforme John Callaghan, <em>British <\/em>Trotskyism; <em>Theory and Practice, <\/em>Basil Blackwell, London, 1984, page 185<\/p>\n<p>[10] Rob Sewell, <a href=\"http:\/\/www.marxist.com\/militant-built-destroyed101004.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>How The militant Was Built \u2013 And How It Was Destroyed<\/em><\/a>, acceso 27\/06\/2018.<\/p>\n<p>[11] Entrevista con Martin Ralph.<\/p>\n<p>[12] Rob Sewell, <a href=\"http:\/\/www.marxist.com\/militant-built-destroyed101004.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>How The militant Was Built \u2013 And How It Was Destroyed<\/em><\/a>, acceso 27\/06\/2018. Todas las citaciones relativas al balance de <em>Militant<\/em> hecho por Rob Sewell pertenecen a este documento.<\/p>\n<p>[13] \u00cddem.<\/p>\n<p>[14] Entre ellos estaban Ted Grant, Alan Woods y Rob Sewell.<\/p>\n<p>[15] Ted Grant, <a href=\"http:\/\/www.marxist.com\/program-international-ted-grant.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Program of the International<\/em><\/a>, acceso 28\/06\/2018.<\/p>\n<p>[16] \u00cddem.<\/p>\n<p>[17] <a href=\"http:\/\/www.marxist.com\/history-marxist-tendency.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>A Brief History of the International Marxist Tendency<\/em><\/a>, acceso 28\/06\/2018.<\/p>\n<p>[18] Lenin, Discurso en el II Congreso de la III Internacional, 1920, en <em>Lenin and Britain<\/em>, p. 70.<\/p>\n<p>[19] \u00cddem, p. 74.<\/p>\n<p>[20] Wikipedia, International Marxist Tendency, acceso 29\/06\/2018.<\/p>\n<p>[21] <a href=\"http:\/\/www.marxist.com\/world-perspectives-2018-a-year-of-capitalist-crisis.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">World Perspectives: 2018 \u2013 A Year of Capitalist Crisis<\/a>, acceso 30\/06\/2018.<\/p>\n<p>[22] Alan Woods, <a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/marxism-and-the-state-part-one.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Marxism and the State<\/em><\/a>, acceso 30\/06\/2018.<\/p>\n<p>[23] Aqu\u00ed no tomamos en cuenta la posibilidad excepcional levantada por Trotsky en el Programa de Transici\u00f3n, pues no es de eso que el texto de Alan Woods trata.<\/p>\n<p>[24] Engels, <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/archive\/marx\/works\/1872\/10\/authority.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>On Authority<\/em><\/a>, acceso 02\/07\/2018.<\/p>\n<p>[25] <a href=\"http:\/\/www.marxist.com\/world-perspectives-2018-a-year-of-capitalist-crisis.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">World Perspectives: 2018 \u2013 A Year of Capitalist Crisis<\/a>, acceso 30\/06\/2018.<\/p>\n<p>[26] Alan Woods, <a href=\"http:\/\/www.marxist.com\/where-is-the-venezuelan-revolution-going.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Where Is the Venezuelan Revolution Going?<\/a>, acceso 30\/06\/2018.<\/p>\n<p>[27] Robert J. Alexander, <em>International Trotskyism, 1929-1985<\/em>, Duke University Press, p. 491.<\/p>\n<p>[28] Alan Woods, <a href=\"https:\/\/www.marxist.com\/role-state-and-social-democracy.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The Role of The State and Social Democracy<\/a>, accesado el 30\/06\/2018.<\/p>\n<p>[29] Para los marxistas, el concepto de revoluci\u00f3n violenta significa la toma revolucionaria del poder contra el poder de la clase dominante explotadora por el uso de la fuerza y contra su voluntad, incluso enfrent\u00e1ndola en una guerra civil, si fuera necesario. La TMI pinta la violencia como una caricature de \u201csangre chorreando\u201d y de \u201cguerra civil\u201d para justificar su capitulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>[30] Ver Jos\u00e9 Welmowicki, \u201cLa lucha por la reconstrucci\u00f3n de la IV Internacional y el papel del SU [Parte 2]\u201d, disponible en: <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/menu\/especial\/80-anos-de-la-cuarta\/la-lucha-la-reconstruccion-la-iv-internacional-papel-del-parte-ii\/\">https:\/\/litci.org\/es\/menu\/especial\/80-anos-de-la-cuarta\/la-lucha-la-reconstruccion-la-iv-internacional-papel-del-parte-ii\/<\/a><\/p>\n<p>[31] Daniel Bensa\u00efd, <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/archive\/bensaid\/2006\/08\/polstrat.htm#p4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>On the return of the politic-strategic question<\/em><\/a>, acceso 30\/06\/2018.<\/p>\n<p>[32] Trotsky, <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/archive\/trotsky\/1920\/terrcomm\/ch02.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Terrorism and Communism<\/em><\/a>, cap\u00edtulo 2.<\/p>\n<p>[33] \u00cddem.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia de la Tendencia Marxista Internacional (TMI) se confunde con la historia de su fundador, Ted Grant, considerado por sus simpatizantes uno de los mayores te\u00f3ricos marxistas, y por trotskistas ingleses que no siguieron su trayectoria, como objetivista y pol\u00edticamente centrista.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":50245,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"litci_post_political_author":"","footnotes":""},"categories":[12419,15687,6482,12849,2699],"tags":[13105,11639,3760,5400,12627,10819,3252,13109,13108,13106,13110,13107],"class_list":["post-50220","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-80-anos-de-la-cuarta","category-trotsky","category-historia","category-polemica","category-reino-unido","tag-80-anos-de-la-iv-internacional","tag-dictadura-del-proletariado","tag-internacionalismo","tag-iv-internacional","tag-marcos-margarido","tag-marx-engels-dictadura-del-proletariado","tag-reformismo","tag-secretariado-unificado","tag-ted-grant","tag-tendencia-marxista-internacional","tag-the-militant","tag-tmi"],"fimg_url":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/dc4ee956f87b030af346beff9a5e04b8_w868_h588.jpg","categories_names":["80 a\u00f1os de la Cuarta","80 a\u00f1os sin Trotsky","Historia","Pol\u00e9mica","Reino Unido"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50220","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=50220"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50220\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":62147,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50220\/revisions\/62147"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/50245"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=50220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=50220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=50220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}