{"id":50181,"date":"2018-07-09T10:12:36","date_gmt":"2018-07-09T12:12:36","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=50181"},"modified":"2018-07-09T10:24:24","modified_gmt":"2018-07-09T12:24:24","slug":"daniel-ortega-una-historia-traicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/daniel-ortega-una-historia-traicion\/","title":{"rendered":"Daniel Ortega: una historia de traici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><em>Un traidor es y siempre ser\u00e1 un traidor. Pero hay traidores de peor categor\u00eda. Jos\u00e9 Daniel Ortega Saavedra pertenece, con m\u00e9ritos, a esa especie.<\/em><br \/>\n<!--more--><\/p>\n<p>Por: Eric Nepomuceno<\/p>\n<p>El 24 de enero de 1980 fue jueves. Ese d\u00eda, viaj\u00e9 por primera vez a la Nicaragua sandinista. La revoluci\u00f3n que derroc\u00f3 a Anatasio Somoza estaba en el poder hac\u00eda exactos seis meses y cinco d\u00edas.<\/p>\n<p>Tuve contacto con el \u00fanico civil que formaba parte de la Junta de Gobierno en aquel entonces, el escritor Sergio Ram\u00edrez, una amistad que permaneci\u00f3 intacta y pr\u00f3xima a lo largo de todos estos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Los otros cuatro miembros ven\u00edan de la guerrilla que liquid\u00f3 la dinast\u00eda que, durante d\u00e9cadas, saque\u00f3 y sofoc\u00f3 aquel bello y ensangrentado pa\u00eds.<\/p>\n<p>En los nueve a\u00f1os siguientes, mis lazos con la Revoluci\u00f3n Sandinista se fortalecieron en cada una de las muchas visitas. Eran mis a\u00f1os j\u00f3venes, y nosotros, extranjeros que defend\u00edamos y apoy\u00e1bamos la Revoluci\u00f3n, tuvimos mucho contacto con varios de los integrantes del gobierno. Algunos m\u00e1s expansivos, otros menos.<\/p>\n<p>Daniel Ortega parec\u00eda un hombre cerrado, de mirar desconfiado, que me conmovi\u00f3 una \u00fanica vez, en 1986, cuando me habl\u00f3 de su hermano Camilo, muerto en combate con las fuerzas del dictador Somoza, y cont\u00f3 que entre los 15 y los 34 a\u00f1os \u00e9l jam\u00e1s tuvo casa: vivi\u00f3 en la clandestinidad. Al o\u00edrlo contar que hab\u00eda vivido clandestino durante m\u00e1s de la mitad de su vida hasta el triunfo de la Revoluci\u00f3n, por primera y \u00fanica vez sent\u00ed algo de humano en aquella figura de piedra.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/1478183270-92110691gettyimages-469181648.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-50186 aligncenter\" src=\"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/1478183270-92110691gettyimages-469181648.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"675\" srcset=\"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/1478183270-92110691gettyimages-469181648.jpg 1200w, https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/1478183270-92110691gettyimages-469181648-300x169.jpg 300w, https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/1478183270-92110691gettyimages-469181648-768x432.jpg 768w, https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/1478183270-92110691gettyimages-469181648-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/1478183270-92110691gettyimages-469181648-747x420.jpg 747w, https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/1478183270-92110691gettyimages-469181648-640x360.jpg 640w, https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/1478183270-92110691gettyimages-469181648-681x383.jpg 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Nuestro \u00faltimo encuentro fue en Rio de Janeiro, en 1990, en una reuni\u00f3n con artistas e intelectuales, meses despu\u00e9s de su derrota electoral ante Violeta Chamorro.<\/p>\n<p>A mediados del a\u00f1o siguiente, me hablaron por primera vez sobre la \u201cpi\u00f1ata sandinista\u201d, un saqueo generalizado, con la ferocidad de buitres. La imagen de la pi\u00f1ata \u2013un juego infantil com\u00fan en M\u00e9xico y en Am\u00e9rica Central, que consiste en vendar los ojos del ni\u00f1o y darle un bast\u00f3n para que golpee un mu\u00f1eco de papel o cartulina, colgado de una cuerda, hasta destruirlo, liberando como recompensa una cascada de caramelos y chocolates escondidos en su interior\u2013 qued\u00f3 grabada en mi memoria como un insulto a la Revoluci\u00f3n, a los que murieron por ella, a los que creen en ella.<\/p>\n<p>Tard\u00e9 mucho tiempo en aceptar como verdad lo que era verdad.<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, supe m\u00e1s: que, en verdad, la pi\u00f1ata hab\u00eda ocurrido a\u00fan antes, cuando la Revoluci\u00f3n todav\u00eda exist\u00eda y los nicarag\u00fcenses manten\u00edan aquel fuego de esperanza, mientras su pa\u00eds era sofocado por Ronald Reagan desde afuera, y por los traidores de la revoluci\u00f3n, desde dentro.<\/p>\n<p>Supe que, por ejemplo, el m\u00edtico Tom\u00e1s Borge, \u00faltimo sobreviviente del quinteto que fund\u00f3 el Frente Sandinista en 1961, y en cuya casa me hosped\u00e9 varias veces \u2013\u00e9l gustaba de ser amigo de escritores, tanto que la misma casa recibi\u00f3 a Eduardo Galeano, Jorge Enrique Adoum, Eduardo Heras Le\u00f3n, Julio Cort\u00e1zar y Mario Benedetti\u2013 hab\u00eda sido beneficiado por la pi\u00f1ata antes incluso de la derrota electoral de 1990.<\/p>\n<p>Recuerdo las muchas veces en que el comandante nos llev\u00f3 \u2013yo, Galeano, Adoum y Benedetti\u2013 a lo que llamaba \u201cmi churrasquer\u00eda\u201d, como cuando digo yo cuando recibo amigos en Rio y los llevo a \u201cmi restaurante\u201d. La diferencia es que aquella churrasquer\u00eda efectivamente pertenec\u00eda a Tom\u00e1s Borge, y yo, de los \u201cmis restaurantes\u201d, solo ten\u00eda la presencia.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n descubr\u00ed que, al confiscar propiedades de millonarios somocistas y distribuirlos a los \u00f3rganos del Estado, Daniel Ortega reserv\u00f3 para s\u00ed una importante cantidad de inmuebles en Managua. Muchas de las \u201ccasas de protocolo\u201d, reservadas a visitantes extranjeros, localizadas en el lujoso barrio de Las Colinas, en el sur de la ciudad, eran en verdad propiedades de Daniel Ortega. Entonces, pens\u00e9 si nosotros, escritores que apoy\u00e1bamos la Revoluci\u00f3n, no hab\u00edamos sido hu\u00e9spedes suyos y no del gobierno.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n Sandinista fue la \u00faltima de mi generaci\u00f3n, y tal vez la \u00faltima de la historia siguiendo ese modelo. En muchos momentos, sent\u00ed, sent\u00edamos, que los sandinistas conduc\u00edan a los nicarag\u00fcenses a algo muy pr\u00f3ximo de realizar sue\u00f1os imposibles, de tocar el cielo con las manos. Guardar\u00e9 para siempre, en el mejor lugar de mi memoria, algunos momentos vividos en aquellos a\u00f1os de esperanza, que parec\u00edan ser de una luminosidad absoluta.<\/p>\n<p>Finalmente, la Revoluci\u00f3n que podr\u00eda haber sido (y que en varios momentos fue) viva y hermosa, acab\u00f3 siendo traicionada de forma vil, imperdonable.<\/p>\n<p>Aquella esperanza que derrot\u00f3 la dinast\u00eda de los Somoza fue sucedida por otra dinast\u00eda, igualmente perversa, abusadora: la dinast\u00eda de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo.<\/p>\n<p>Recientemente, falleci\u00f3 el cardenal Miguel Obando y Bravo, que fue obispo de Managua y un enemigo feroz de aquel proceso, en clar\u00edsima alianza con los somocistas derrotados y con los latifundistas y el empresariado que se opon\u00eda a los sandinistas \u2013y que se rebel\u00f3 m\u00e1s que un cr\u00edtico impecable, un contumaz manipulador de la verdad.<\/p>\n<p>A cierta altura de la guerra abierta entre los grupos llamados \u201ccontra\u201d, patrocinados por Washington, y el gobierno de los sandinistas, Miguel Obando y Bravo lleg\u00f3 a ser nombrado integrante del \u201cgobierno en el exilio\u201d, anunciado por los que arremet\u00edan contra Daniel Ortega y sus compa\u00f1eros. De lo alto del p\u00falpito, fue el m\u00e1s eficaz portavoz de la contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero despu\u00e9s de tanto tiempo, Obando se transform\u00f3 en un muy fiel aliado del propio Ortega, ese que se instal\u00f3 en el gobierno apoyado por la derecha m\u00e1s feroz y por el empresariado m\u00e1s mezquino. Y que, desde 2006, se elige y reelige en elecciones claramente manipuladas.<\/p>\n<p>Este es el Daniel que encabeza hoy la nueva dinast\u00eda, la dinast\u00eda de una pareja que mata y aniquila a j\u00f3venes estudiantes como era su hermano Camilo cuando fue asesinado por la dinast\u00eda anterior, la de los Somoza.<\/p>\n<p>Desde abril, j\u00f3venes nicarag\u00fcenses, todos o casi todos nacidos despu\u00e9s del final de aquella Revoluci\u00f3n que dej\u00f3 de ser, son muertos por un gobierno aislado y que carece de cualquier vestigio de legitimidad.<\/p>\n<p>Un traidor es y siempre ser\u00e1 un traidor.<\/p>\n<p>Pero hay traidores de peor categor\u00eda.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Daniel Ortega Saavedra pertenece, con m\u00e9ritos, a esa especie.<\/p>\n<p>*Miguel do Ros\u00e1rio es periodista y editor del blog <em>O Cafezinho<\/em>. Naci\u00f3 en 1975, en Rio de Janeiro, donde vive y trabaja hasta hoy.<\/p>\n<p>Art\u00edculo tomado del original en portugu\u00e9s, disponible en: <a href=\"https:\/\/www.ocafezinho.com\/2018\/07\/05\/nepomuceno-a-traicao-de-ortega\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.ocafezinho.com\/2018\/07\/05\/nepomuceno-a-traicao-de-ortega\/<\/a><\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un traidor es y siempre ser\u00e1 un traidor. Pero hay traidores de peor categor\u00eda. 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