{"id":49701,"date":"2018-06-04T12:03:10","date_gmt":"2018-06-04T14:03:10","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=49701"},"modified":"2018-06-04T12:03:10","modified_gmt":"2018-06-04T14:03:10","slug":"karl-marx-una-vida-al-servicio-la-clase-obrera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/karl-marx-una-vida-al-servicio-la-clase-obrera\/","title":{"rendered":"Karl Marx: una vida al servicio de la clase obrera"},"content":{"rendered":"<p><em>En los d\u00edas de hoy, Marx es retratado en la mayor parte de los libros, art\u00edculos y documentales como un intelectual que desde afuera de la clase trabajadora buscaba darle lecciones. Lecciones esas alcanzadas \u00fanicamente en funci\u00f3n de su mente brillante. Algunos aspectos de su pensamiento son estudiados en los cursos universitarios y su nombre est\u00e1 siempre presente en la literatura que trata de temas espec\u00edficos de ciencias humanas: historia, econom\u00eda, sociolog\u00eda, y as\u00ed sucesivamente. Ahora, cumplidos 200 a\u00f1os de su nacimiento, en los medios pol\u00edticos tradicionales, en las universidades, en los medios de comunicaci\u00f3n de gran circulaci\u00f3n, muchos se levantan para saldar, o criticar, su nombre.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Gustavo Machado<\/p>\n<p>Si por alg\u00fan motivo un individuo bien informado de poco m\u00e1s de 100 atr\u00e1s hiciese un viaje en el tiempo hasta nuestros d\u00edas, quedar\u00eda, ciertamente, espantado con el tama\u00f1o de la audiencia dada a Marx en esos medios. En el comienzo del siglo XX, muchos a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, su pensamiento no era estudiado en los ambientes universitarios, y pocas veces era abordado por los economistas y fil\u00f3sofos de entonces. Casi toda la audiencia de Marx se encontraba en el interior de las organizaciones obreras y socialistas europeas, principalmente en la Socialdemocracia alemana y en los dem\u00e1s partidos de la Internacional Socialista. Su nombre ya era bastante conocido, no obstante, era siempre asociado al movimiento obrero, socialista y radical. Su teor\u00eda, por el contrario, era poco estudiada fuera de esos medios.<\/p>\n<p>Dos fueron los momentos que hicieron de Marx un nombre conocido y famoso. Curiosamente, no se trata de la publicaci\u00f3n de <em>El Capital<\/em> ni de cualquier otra de sus elaboraciones, sino dos revoluciones. La primera de ella fue la Comuna de Par\u00eds. Aunque, en ese momento Marx estuviese en Inglaterra y con graves problemas de salud, fue a su nombre que buena parte del mundo asoci\u00f3 el levante franc\u00e9s. Esa asociaci\u00f3n no fue accidental. De hecho, la Asociaci\u00f3n Internacional de los Trabajadores (AIT), que cumpli\u00f3 importante papel en la Comuna, fue, desde el inicio, organizada y fomentada por Marx. Fue a \u00e9l que la AIT encomend\u00f3 una Declaraci\u00f3n sobre la Comuna, publicada con el t\u00edtulo de <em>La Guerra Civil en Francia<\/em>. Ese fue el primer texto de Marx con gran repercusi\u00f3n, vendiendo m\u00e1s de 18.000 copias en tres meses y siendo traducido a la mayor parte de las lenguas europeas. El segundo momento que elev\u00f3 el nombre de Marx en el escenario internacional fue la Revoluci\u00f3n Rusa. Solamente entonces su nombre pas\u00f3 a figurar en todos los medios. Ese recorrido no fue una casualidad, como veremos a seguir.<\/p>\n<p>Nacido en una familia de clase media e hijo de un abogado empleado por la burocracia estatal de la que hoy es Alemania, Marx ingres\u00f3 en el sistema universitario alem\u00e1n y lleg\u00f3 a estudiar en su principal universidad: la Universidad de Berl\u00edn, donde a\u00f1os antes lo hiciera Hegel, uno de los m\u00e1s brillantes fil\u00f3sofos alemanes. Defendi\u00f3 una tesis de doctorado sobre los fil\u00f3sofos materialistas griegos y aspir\u00f3 a una carrera acad\u00e9mica, lo que se mostr\u00f3 imposible con la reacci\u00f3n que se abati\u00f3 en su pa\u00eds a partir del a\u00f1o 1842. Desde entonces, Marx ingres\u00f3 en lo que pas\u00f3 a ser su actividad profesional en el curso de toda su vida: el periodismo. Esa actividad cambi\u00f3 para siempre su destino.<\/p>\n<p>A partir de entonces, Marx entra en contacto con la insurrecci\u00f3n de los tejedores de Silesia, con el movimiento obrero franc\u00e9s, as\u00ed como con el movimiento comunista alem\u00e1n y parisino. Basado en esas experiencias, y muchas otras del pasado, Marx rompe con su concepci\u00f3n anterior, democr\u00e1tica de izquierda, pasando a defender la vinculaci\u00f3n entre el movimiento comunista y la clase obrera. En su concepci\u00f3n, el socialismo no vendr\u00eda desde afuera, producto de una elaboraci\u00f3n hecha de antemano por un reformador o te\u00f3rico genial, sino, por el contrario, solo podr\u00eda ser realizado si estaba vinculado con el producto m\u00e1s genuino de la sociedad capitalista en desarrollo: el proletariado. Como dir\u00e1 en la \u00e9poca: \u201cla teor\u00eda se torna fuerza material cuando se apodera de las masas\u201d. Desde entonces, toda la actividad de Marx estuvo orientada a la organizaci\u00f3n de la clase obrera, no solo su actividad intelectual sino tambi\u00e9n sus relaciones personales y su actividad pr\u00e1ctica y organizativa. Como \u00e9l mismo dir\u00e1 en el escrito <em>Se\u00f1or Vogt<\/em>, datado en 1860: \u201crepresentamos siempre gratuitamente y con sacrificio de nuestros intereses privados, los intereses de la clase obrera\u201d (MARX, 1976, p. 71).<\/p>\n<p><strong>Una obra orientada a la clase obrera<\/strong><\/p>\n<p>Con esa nueva orientaci\u00f3n, toda la obra de Marx que sigui\u00f3, sobre todo los textos escritos para publicaci\u00f3n, entre libros y art\u00edculos, ten\u00edan como interlocutores privilegiados a la clase obrera y sus dirigentes. Podemos citar innumerables ejemplos en ese sentido. Uno de sus primeros textos sobre el funcionamiento de la sociedad capitalista, <em>Trabajo Asalariado y Capital<\/em>, fue una serie de conferencias presentadas en la <em>Asociaci\u00f3n de los Obreros Alemanes de Bruselas<\/em> reproducida despu\u00e9s en la <em>Asociaci\u00f3n de los Trabajadores de Colonia.<\/em> Otro t\u00edtulo publicado en la misma \u00e9poca, <em>Miseria de la Filosof\u00eda<\/em>, era una cr\u00edtica al m\u00e1s influyente te\u00f3rico del movimiento comunista y obrero franc\u00e9s: Proudhon. El <em>Manifiesto Comunista<\/em> no era nada m\u00e1s que el programa de la organizaci\u00f3n a la que Marx acabara de ingresar: la Liga de los Comunistas. Sobre ese escrito cl\u00e1sico, Marx dir\u00e1 tambi\u00e9n en el <em>Se\u00f1or Vogt<\/em> que \u201cen el Manifiesto, destinado directamente a los obreros, lanc\u00e9 borda afuera todos los sistemas, sustituy\u00e9ndolos por la inteligencia cr\u00edtica de las condiciones del camino y de los resultados generales del verdadero movimiento social\u201d (MARX, 1976, p. 101).<\/p>\n<p>Poco tiempo despu\u00e9s del <em>Manifiesto<\/em>, Marx consumir\u00e1 buena parte de su patrimonio financiando el peri\u00f3dico <em>Nueva Gazeta Renana<\/em> durante las jornadas revolucionarias de 1848-1849. Ese peri\u00f3dico lleg\u00f3 a ser uno de los de mayor circulaci\u00f3n durante el per\u00edodo revolucionario, hasta su prohibici\u00f3n y la consiguiente expulsi\u00f3n de Marx de la ciudad alemana de Colonia. La sede del peri\u00f3dico era una especie de cuartel armado. \u201cNuestra redacci\u00f3n\u201d, dir\u00e1 Engels m\u00e1s tarde, \u201cdispon\u00eda de ocho fusiles con bayoneta y 250 cartuchos\u201d, siendo \u201cconsiderada por los oficiales como una fortaleza que no podr\u00edan conquistar con un simple golpe de mano\u201d. Tal peri\u00f3dico lleg\u00f3 a tenar 6.000 suscripciones, mientras el principal diario de Colonia, la <em>Gazeta de Colonia<\/em>, no llegaba a las 9.000 suscripciones. Todav\u00eda seg\u00fan el juicio de Engels, \u201cjam\u00e1s un diario alem\u00e1n, antes o despu\u00e9s, tuvo la fuerza y la influencia de <em>Nueva Gazeta Renana<\/em>, ni supo, como esta, galvanizar a las masas proletarias\u201d (ENGELS, 1976, pp.171-178). En uno de los art\u00edculos de despedida, luego de su censura, podemos leer: \u201cLos redactores de la Nueva Gazeta Renana os agradecen, en la despedida, por la simpat\u00eda que les fue demostrada. Su \u00faltima palabra ser\u00e1 siempre y todos los lugares: <em>\u00a1Emancipaci\u00f3n de la clase trabajadora!<\/em>\u201d (MARX, 2010, P. 581).<\/p>\n<p>Este peri\u00f3dico, por d\u00e9cadas, sirvi\u00f3 de modelo y referencia para el movimiento obrero de toda Europa. Su olvido es la prueba m\u00e1s contundente de la tentativa de domesticar la obra de Marx en el interior de los aparatos institucionales. Tanto es as\u00ed que, com\u00fanmente, la <em>Nueva Gazeta Renana<\/em> es confundida con la <em>Gazeta Renana<\/em>, peri\u00f3dico que Marx hab\u00eda editado seis a\u00f1os antes, cuando todav\u00eda era una especie de dem\u00f3crata de izquierda. Para tener una idea de la repercusi\u00f3n de la <em>Nueva Gazeta Renana<\/em> sobre el movimiento obrero, Trotsky, refiri\u00e9ndose al \u00e9xito del peri\u00f3dico <em>Natchalo<\/em>, que editara en Rusia, dice que: \u201cTengo para m\u00ed que ning\u00fan otro peri\u00f3dico del \u00faltimo medio siglo se aproxim\u00f3 tanto como <strong>el nuestro a su modelo cl\u00e1sico<em>, <\/em><\/strong>la <em>Neue Rheinische Zeitung<\/em> (Nueva Gazeta Renana) de Marx (1848)\u201d (destacado nuestro) (TROTSKY; 1978, p. 159). Mencionamos todav\u00eda que fue basado en la lectura de la <em>Nueva Gazeta Renana<\/em> y en los an\u00e1lisis de Marx sobre la revoluci\u00f3n alemana presentes en el peri\u00f3dico, que Trotsky desarrollar\u00e1 su Teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente, y Lenin su teor\u00eda de la Dictadura Democr\u00e1tica del Proletariado y el Campesinado. Ese material, por lo tanto, influir\u00e1 directamente en la Revoluci\u00f3n Rusa, casi 70 a\u00f1os despu\u00e9s de editado.<\/p>\n<p><strong>Una vida para y entre la clase obrera<\/strong><\/p>\n<p>Decidido a intervenir de hecho en los rumbos del movimiento obrero, la actuaci\u00f3n de Marx en ese medio estuvo lejos de ser tan solamente literaria. Entre los colaboradores de Marx, tanto en las organizaciones como en los peri\u00f3dicos, encontramos a varios obreros cuyos lazos \u00e9l cultiv\u00f3 en el curso de toda su vida. Algunos ejemplos son el relojero Joseph Moll, el tip\u00f3grafo Karl Schapper, el zapatero Heinrich Bauer, el sastre John Eccarius, entre muchos otros. Lejos de una relaci\u00f3n distante y pasiva, esos activistas ser\u00e1n colaboradores pol\u00edticos y amigos personales de Marx por d\u00e9cadas. Son de ellos varios de los art\u00edculos escritos en la <em>Nueva Gazeta Renana<\/em>, as\u00ed como documentos y manifiestos publicados en los a\u00f1os que siguieron. Ser\u00e1 entre ellos que Marx compartir\u00e1 su vida. Para mencionar solo un episodio, a finales de 1850, Marx empe\u00f1ar\u00eda el \u00faltimo abrigo de su esposa Jenny, el \u00fanico todav\u00eda no empe\u00f1ado en toda su casa en aquellos d\u00edas, para pagar el tratamiento de una enfermedad de Eccarius, obrero miembro de la <em>Asociaci\u00f3n Internacional de los Trabajadores<\/em>, y, tambi\u00e9n, de la <em>Liga de los Comunistas.<\/em><\/p>\n<p>Entre los intelectuales y profesionales liberales que colaboraron continuamente con Marx, todos ellos cambiaron sus actividades y dedicaron la mayor parte de sus respectivas vidas al trabajo en el interior de las asociaciones obreras y al v\u00ednculo con sus movimientos y luchas que cada d\u00eda se desarrollaban. Fueron, todav\u00eda, en su enorme mayor\u00eda, probados en los procesos revolucionarios europeos de 1848. Un caso ejemplar es Wilhelm Wolff, hijo de agricultores y profesor particular de matem\u00e1tica. Fue Wolff quien divulg\u00f3 en todos los Estados alemanes la represi\u00f3n y significado de la insurrecci\u00f3n de los tejedores de Silesia, primer levante obrero con el que Marx entrara directamente en contacto. Lider\u00f3 milicias en la revoluci\u00f3n europea de 1848 y se lig\u00f3, posteriormente, a innumerables activistas de la clase obrera inglesa. No sin raz\u00f3n, <em>El Capital<\/em>, que Marx dedicara toda su vida a escribir, se inicia con las siguientes palabras: \u201cDedicado a mi inolvidable amigo, el valiente, leal y noble vanguardista del proletariado: Wilhelm Wolff\u201d.<\/p>\n<p>No fue, por lo tanto, por casualidad que al mismo tiempo que el nombre de Marx desaparec\u00eda en los c\u00edrculos intelectuales europeos, afloraba, cada vez m\u00e1s, en los c\u00edrculos y organizaciones obreras. Esa opci\u00f3n, evidentemente, tuvo su precio. Marx perdi\u00f3 su ciudadan\u00eda y fue expulsado junto con su familia de un pa\u00eds para otro: B\u00e9lgica, Colonia, por dos veces de Francia, hasta que, por fin, pas\u00f3 la mitad final de su vida en Inglaterra, como un ap\u00e1trida. Sobrevivi\u00f3, casi siempre, en situaci\u00f3n de absoluta miseria, siendo socorrido varias veces por su amigo Friedrich Engels. En un episodio, particularmente notorio, con todos los abrigos empe\u00f1ados, Marx y su familia organizaban \u201cfestivales\u201d de danza dom\u00e9sticos para aliviar el fr\u00edo.<\/p>\n<p>Tal situaci\u00f3n no se dio por falta de trabajo. Adem\u00e1s de la voluminosa obra, entre manuscritos y libros, Marx tuvo una actividad period\u00edstica continua, fuente de sus parcos recursos. Fue por diez a\u00f1os colaborador fijo del diario norteamericano <em>New York Tribune<\/em>, peri\u00f3dico que lleg\u00f3 a tener 200.000 suscripciones. Para ese peri\u00f3dico lleg\u00f3 a escribir casi 500 art\u00edculos. Igual en el caso de colaboraciones como esa, cuyo objetivo central era su sobrevivencia material, Marx jam\u00e1s abri\u00f3 mano de sus concepciones. En carta enviada al propio Marx por el editor jefe de ese diario, este dice: \u201cDebo agregar que en todos sus art\u00edculos, llegados a mis manos, hab\u00eda siempre el m\u00e1s vivo inter\u00e9s por el bien del pueblo y el progreso de la clase obrera, y que con tal objetivo escribi\u00f3 usted much\u00edsimo\u201d (MARX, 1976b, p. 2012).<\/p>\n<p>No faltaron tentativas de cooptaci\u00f3n. Su genio era conocido en los altos c\u00edrculos alemanes desde su juventud. Lleg\u00f3 a ser sondado para una posible colaboraci\u00f3n con el gobierno dictatorial de Bismarck en la reci\u00e9n unificada Alemania. Bismarck quer\u00eda \u201cponer sus extraordinarios talentos al servicio del pueblo alem\u00e1n\u201d. Marx no solo neg\u00f3 todas sus embestidas como las denunci\u00f3 p\u00fablicamente.<\/p>\n<p>Toda la vida de Marx, por lo tanto, estuvo orientada a la organizaci\u00f3n de la clase obrera como centro de la lucha contra el modo de producci\u00f3n capitalista. Es teniendo en cuenta ese objetivo que su obra fue escrita y sus metas inmediatas realizadas o derrotadas. No sin raz\u00f3n, frustrada con la recepci\u00f3n inicial de <em>El Capital<\/em>, su esposa y colaboradora militante Jenny Marx, escribi\u00f3: \u201cSi los obreros tuviesen noci\u00f3n del sacrificio que fue necesario para completar esta obra, escrita solo para ellos y en su inter\u00e9s, ellos tal vez mostrasen un poco m\u00e1s de atenci\u00f3n\u201d (McLELLAN, 1990, p. 376). A\u00f1os despu\u00e9s, el propio Marx declaraba que la \u201cacogida que <em>El Capital<\/em> r\u00e1pidamente obtuvo en amplios c\u00edrculos de la clase trabajadora alemana es la mejor recompensa de mi trabajo\u201d (MARX, 2013, p. 84).<\/p>\n<p>Como se ve, Marx no solo desarroll\u00f3 toda su obra para y en el inter\u00e9s hist\u00f3rico de la clase obrera, como se vincul\u00f3 org\u00e1nicamente a ella. No fue por acaso, por lo tanto, que su nombre se hizo universalmente conocido a partir de los desarrollos de la lucha de clases y, con mayor repercusi\u00f3n, de la Comuna de Par\u00eds y de la Revoluci\u00f3n Rusa. Aunque, en los d\u00edas de hoy, muchos quieran domesticar su nombre y su obra al interior de aparatos institucionales oficiales \u2013pol\u00edticos y acad\u00e9micos\u2013 \u00e9l siempre est\u00e1 internamente ligado a la lucha revolucionaria del proletariado por su liberaci\u00f3n. En las palabras del propio Marx, en uno de los \u00faltimos combates al interior de la socialdemocracia alemana: \u201cla liberaci\u00f3n de la clase obrera tiene que ser obra de la propia clase obrera. No podemos, por lo tanto, marchar juntos con personas que abiertamente afirman que los obreros son demasiado incultos para liberarse por s\u00ed mismos y que solo a partir de arriba tienen que ser liberados, por grandes y peque\u00f1os burgueses benefactores\u201d (MARX, 2010, p. 279).<\/p>\n<p><em>Obs.: El presente art\u00edculo es parte de una serie publicada en el peri\u00f3dico Opini\u00e3o Socialista. Presentamos para el blog Teoria&amp;Revolu\u00e7\u00e3o una versi\u00f3n ampliada del mismo, con las respectivas referencias bibliogr\u00e1ficas.<\/em><\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p><em>MARX, Karl. Nova Gazeta Renana. S\u00e3o Paulo. Educ, 2010.<\/em><\/p>\n<p><em>MARX, Karl. Senhor Vogt (I) . Lisboa: Iniciativas Editoriais, 1976.<\/em><\/p>\n<p><em>MARX, Karl. Senhor Vogt (II) . Lisboa: Iniciativas Editoriais, 1976b.<\/em><\/p>\n<p><em>MARX, Karl. O Capital \u2013 Livro I. Rio de Janeiro: Boitempo Editorial, 2013.<\/em><\/p>\n<p><em>MARX, Karl. Circular Letter to Bebel, Liebknecht, Bracke, and others; in Marx-Engels \u2018Collected Works\u2019, Volume 24, 2010. <\/em><\/p>\n<p><em>MCLELLAN, David. Karl Marx: Vida e pensamento. Petr\u00f3polis: Vozes, 1990.<\/em><\/p>\n<p><em>ENGELS, F. \u201cMarx e a Nova Gazeta Renana\u201d, in MARX, K. e ENGELS, F. Textos , vol 2. S\u00e3o Paulo: Alfa-\u00d4mega, 1976.<\/em><\/p>\n<p><em>TROTSKY, Le\u00f3n.<\/em><em>\u00a0<\/em><em>Minha Vida: Ensaio Autobiogr\u00e1fico. Rio de Janeiro, Paz e Terra, 2\u00aa Edi\u00e7\u00e3o, 1978.<\/em><\/p>\n<p>Art\u00edculo tomado de Teoria&amp;Revolu\u00e7\u00e3o, Historia, 29\/5\/2018.-<br \/>\nTraducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los d\u00edas de hoy, Marx es retratado en la mayor parte de los libros, art\u00edculos y documentales como un intelectual que desde afuera de la clase trabajadora buscaba darle lecciones. 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