{"id":49634,"date":"2018-05-30T11:45:15","date_gmt":"2018-05-30T13:45:15","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=49634"},"modified":"2018-05-31T13:45:39","modified_gmt":"2018-05-31T15:45:39","slug":"fraccion-trotskista-pts-del-sectarismo-propagandistico-al-oportunismo-electoralista-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/fraccion-trotskista-pts-del-sectarismo-propagandistico-al-oportunismo-electoralista-parte-i\/","title":{"rendered":"Fracci\u00f3n Trotskista\/PTS: del sectarismo propagand\u00edstico al oportunismo electoralista [Parte I]"},"content":{"rendered":"<p><em>Tal como se se\u00f1ala en otros art\u00edculos de esta serie sobre la fundaci\u00f3n de la IV Internacional, desde 1953 no existe una organizaci\u00f3n mundial que unifique de los trotskistas. Por el contrario, esa divisi\u00f3n ha tendido a acentuarse y, hoy, los miles de militantes que se reclaman del trotskismo (o reivindican ese origen) se agrupan en varias organizaciones nacionales o internacionales sin ninguna perspectiva de un reagrupamiento mundial.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Alejandro Iturbe<\/p>\n<p>Por eso, muchos trabajadores y luchadores que ven con simpat\u00eda las ideas b\u00e1sicas del trotskismo preguntan si ese reagrupamiento no es necesario entre quienes reivindican la IV y sus bases program\u00e1ticas fundacionales (lo que dejar\u00eda afuera claramente a corrientes como el SU que ya las ha abandonado de modo expl\u00edcito). Muchos opinan, adem\u00e1s, que eso no se produce esencialmente por el sectarismo y la autoproclamaci\u00f3n de las corrientes. Esto \u00faltimo tambi\u00e9n deja afuera de ese proceso a las peque\u00f1as organizaciones o \u201csectas trotskistas\u201d (nacionales o internacionales) cuya actividad central no es desarrollar su construcci\u00f3n en el movimiento de masas sino parasitar a las otras corrientes para ganarles algunos pocos militantes.<\/p>\n<p>Desde su propia fundaci\u00f3n y la votaci\u00f3n de sus estatutos en 1982, la LIT nunca se autoproclam\u00f3 \u201cla IV Internacional\u201d y siempre puso el propio desarrollo al servicio de la reconstrucci\u00f3n de la IV. Entre otras cosas, esto implica, por supuesto, la b\u00fasqueda permanente de acercamiento y reagrupamientos con otras organizaciones trotskistas, algunos de los cuales fueron exitosos aunque muchos fracasaron, y no fue por sectarismo de nuestra parte.<\/p>\n<p>El problema es que entre las organizaciones que reivindican las \u201cbases fundacionales de la IV Internacional\u201d hay profundas diferencias en las elaboraciones te\u00f3ricas, en los an\u00e1lisis y caracterizaciones frente a los procesos revolucionarios y de lucha que se dan en el mundo y, finalmente, en la pol\u00edtica que debe aplicarse a esos procesos. Baste se\u00f1alar por ejemplo, que la secci\u00f3n brasile\u00f1a de la LIT (el PSTU) se ha quedado en total soledad en su pol\u00edtica frente al PT y a Lula, con una posici\u00f3n opuesta a la que aplican las otras corrientes que se reivindican trotskistas (una soledad que se ha agudizado con la prisi\u00f3n de Lula). En ese marco, proponer un posible reagrupamiento ser\u00eda equivocado y, a la vez, irresponsable.<\/p>\n<p><strong>El origen del PTS y la FT<\/strong><\/p>\n<p>Las diferencias con la Fracci\u00f3n Trotskista (FT) surgieron desde el propio origen del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), una ruptura del MAS argentino y de la LIT-CI, en 1988, que comenz\u00f3 la construcci\u00f3n de la FT, con secciones en Latinoam\u00e9rica y algunos grupos en Europa.<\/p>\n<p>El hilo conductor de la ruptura fue su definici\u00f3n del concepto de <em>\u201ctrotskismo de Yalta y Potsdam\u201d<\/em>: el trotskismo de la Segunda Posguerra se habr\u00eda alejado de las bases fundacionales de la IV (elaboradas por Trotsky) que se sintetizan en las Tesis de la Permanente, escritas en 1930 como corolario del libro del mismo nombre(1). A partir de all\u00ed, habr\u00eda sido influenciado por el estalinismo y acab\u00f3 capitul\u00e1ndole. En ese contexto, hubo una \u201coposici\u00f3n dentro de la oposici\u00f3n\u201d (la corriente de Nahuel Moreno) que jug\u00f3 un papel progresivo pero que no termin\u00f3 de romper con el marco general. El PTS\/FT afirma que, como consecuencia de ello, a partir de finales de los a\u00f1os \u201970 e inicios de los \u201980, el morenismo gir\u00f3 cada vez m\u00e1s hacia las caracter\u00edsticas del \u201ctrotskismo de Yalta y Potsdam\u201d.<\/p>\n<p>Esto \u00faltimo se habr\u00eda expresado en sus aportes y cr\u00edticas a aspectos de formulaci\u00f3n de las Tesis de la Revoluci\u00f3n Permanente y, concretamente, en sus elaboraciones sobre la \u201crevoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d. La aplicaci\u00f3n de esas elaboraciones terminaba llevando a la construcci\u00f3n de organizaciones centristas (como el viejo MAS argentino). La conclusi\u00f3n, entonces, fue que hab\u00eda que romper con el morenismo (como una forma de completar la ruptura con el \u201ctrotskismo de Yalta y Potsdam\u201d) y, partir de all\u00ed, retomar la construcci\u00f3n de un \u201cverdadero trotskismo de Trotsky\u201d, del que el PTS ser\u00eda la principal semilla y, por entonces, su \u00fanico representante.<\/p>\n<p>La definici\u00f3n de \u201ctrotskismo de Yalta y Potsdam\u201d parte de elementos ciertos: el n\u00facleo central que asumi\u00f3 la direcci\u00f3n de la IV Internacional despu\u00e9s de la muerte de Trotsky y el fin de la Segunda Guerra Mundial (el griego Michel Pablo y el belga Ernst Mandel) cedieron a las presiones de estalinismo, que se hab\u00eda fortalecido despu\u00e9s de derrotar al nazismo y extender su influencia a nuevos Estados obreros en Europa y China.<\/p>\n<p>Lo que es totalmente equivocado es afirmar que Nahuel Moreno y la corriente que construy\u00f3 formaban parte del \u201ctrotskismo de Yalta y Potsdam\u201d o que acabaron finalmente integr\u00e1ndose a \u00e9l. Nahuel Moreno (junto con otros cuadros trotskistas de la \u00e9poca) combatieron con todas sus fuerzas el revisionismo de Pablo y Mandel, y Moreno continu\u00f3 haci\u00e9ndolo a lo largo de toda su vida(2). Numerosos documentos, libros y escritos dan prueba de esto (los propios cuadros fundadores del PTS\/FT fueron parte de este combate hasta 1988, cuando rompen con la LIT).<\/p>\n<p><strong>Breve s\u00edntesis del desarrollo de la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente<\/strong><\/p>\n<p>Para entender el car\u00e1cter equivocado de las cr\u00edticas del PTS\/FT a Moreno, es necesario hacer una consideraci\u00f3n previa. La primera es que el marxismo, en su estudio y caracterizaci\u00f3n de la realidad para mejor modificarla, es una ciencia viva: debe verificar de modo permanente sus construcciones te\u00f3ricas en la realidad y, a partir all\u00ed, mejorarlas y\/o modificarlas total o parcialmente. Fue lo que hizo Nahuel Moreno con sus cr\u00edticas y aportes a la formulaci\u00f3n de las Tesis de 1930. En caso contrario, dejar\u00eda de ser una ciencia viva para transformarse en un r\u00edgido dogma \u201creligioso\u201d.<\/p>\n<p>Es necesario tambi\u00e9n ver brevemente la historia del desarrollo de esta teor\u00eda por parte de Trotsky. La primera formulaci\u00f3n fue realizada en 1905, como una posici\u00f3n diferenciada tanto de la de los mencheviques como de la de los bolcheviques (Lenin), ya que ambos consideraban que lo que estaba planteado en Rusia era una \u201crevoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d y no una \u201csocialista\u201d (es decir, limitada a las tareas hist\u00f3ricas que la burgues\u00eda hab\u00eda garantizado en otros pa\u00edses pero que estaban pendientes en Rusia). Ambas fracciones ten\u00edan una concepci\u00f3n \u201cetapista\u201d del proceso revolucionario pero, en ese marco, se enfrentaban duramente sobre el papel que la burgues\u00eda y el proletariado cumplir\u00edan en esa revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Trotsky coincid\u00eda con Lenin y los bolcheviques en que la clase obrera ser\u00eda el caudillo de la revoluci\u00f3n. Sin embargo, consideraba que, una vez que se hubiese derrocado a la monarqu\u00eda y asumido el poder, el proletariado no pod\u00eda ni deb\u00eda limitarse solo a cumplir las tareas democr\u00e1ticas sino que comenzar\u00eda a desarrollar sus propias tareas hist\u00f3ricas (la transici\u00f3n al socialismo). Es decir, la revoluci\u00f3n adquirir\u00eda un \u201critmo permanente\u201d en el que tareas originadas en distintos momentos hist\u00f3ricos se combinaban en un \u00fanico proceso revolucionario de car\u00e1cter socialista.<\/p>\n<p>Con las \u201cTesis de Abril\u201d de 1917, Lenin y los bolcheviques cambiaron su posici\u00f3n y, en los hechos, adoptaron como propia la posici\u00f3n de Trotsky y la orientaci\u00f3n para la revoluci\u00f3n que de ella se derivaba (ese mismo a\u00f1o, Trotsky y su organizaci\u00f3n entraron en el partido). La Revoluci\u00f3n Permanente pas\u00f3 a ser la posici\u00f3n te\u00f3rica oficial, y as\u00ed se la presentaba despu\u00e9s de la toma del poder.<\/p>\n<p>En esos a\u00f1os, Trotsky desarroll\u00f3 la teor\u00eda en su formulaci\u00f3n m\u00e1s completa (los \u201ctres aspectos\u201d): a) su din\u00e1mica interna de clases y la combinaci\u00f3n de tareas (a la que ya nos hemos referido); b) que el car\u00e1cter permanente de la revoluci\u00f3n continuaba despu\u00e9s de la toma del poder; y, c) la revoluci\u00f3n comienza a nivel nacional, se extiende y se desarrolla en el plano internacional y solo termina cuando se haya derrotado al capitalismo imperialista en todo el mundo.<\/p>\n<p>A partir del proceso de burocratizaci\u00f3n de la URSS y del partido, el estalinismo y sus aliados comenzaron a atacar la teor\u00eda en todos sus aspectos. Por un lado, cambiaron el car\u00e1cter internacional de la revoluci\u00f3n por la teor\u00eda de la \u201cconstrucci\u00f3n del socialismo en un solo pa\u00eds\u201d. Por el otro, retomaron el concepto de \u201crevoluci\u00f3n por etapas\u201d para los pa\u00edses coloniales y semicoloniales en los que la tarea principal era construir una alianza y un frente con la burgues\u00eda nacional. A\u00f1os m\u00e1s tarde, con otras consideraciones, tambi\u00e9n extender\u00edan esta pol\u00edtica a los pa\u00edses imperialistas.<\/p>\n<p><strong>El debate sobre China 1923-1928<\/strong><\/p>\n<p>Estas dos concepciones enfrentadas tuvieron una prueba de fuego en la Revoluci\u00f3n China desarrollada entre 1923 y 1928. El estalinismo orient\u00f3 al joven y creciente PC chino no solo a supeditarse pol\u00edticamente al partido de la burgues\u00eda nacional (el Kuomintang) sino que le orden\u00f3 entrar y disolverse en \u00e9l. Esta pol\u00edtica termin\u00f3 en un desastre: el Kuomintang acab\u00f3 masacrando a los militantes comunistas chinos y a los obreros de Shangh\u00e1i y Cant\u00f3n(3).<\/p>\n<p>Esta revoluci\u00f3n gener\u00f3 en Trotsky lo que podemos denominar una \u201ccrisis te\u00f3rica\u201d, ya que resultaba muy dif\u00edcil encuadrarla en el modelo de la Revoluci\u00f3n de Octubre: la clase obrera industrial pr\u00e1cticamente no exist\u00eda en un pa\u00eds casi totalmente agrario. En el marco de esa reflexi\u00f3n te\u00f3rica, desarrolla un intercambio de cartas y un debate muy interesante con Yevgueni Preobazhensky(4).<\/p>\n<p>En una de esas cartas, Preobazhensky hace una observaci\u00f3n agud\u00edsima al problema que Trotsky no consegu\u00eda resolver: <em>\u201cSu error fundamental yace en el hecho de que usted determina el car\u00e1cter de una revoluci\u00f3n sobre la base de qui\u00e9n la hace, qu\u00e9 clase, es decir, por el sujeto efectivo, mientras que le asigna importancia secundaria al contenido social objetivo del proceso\u201d<\/em>(5). La respuesta de Trotsky es tambi\u00e9n muy aguda: <em>\u201cPuede haber otro sujeto social que no sea el proletariado, lo central es que para garantizar las tareas democr\u00e1ticas hay que hacer la revoluci\u00f3n socialista\u201d<\/em>. Aqu\u00ed, Trotsky, de alguna forma, \u201cdestila\u201d dial\u00e9cticamente el contenido esencial de la Teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente y, al mismo tiempo, se abre a la posibilidad de que ella se exprese de forma diferente a como se hab\u00eda dado en Rusia.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La formulaci\u00f3n de 1930 y la \u201chip\u00f3tesis altamente improbable\u201d del Programa de Transici\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, Trotsky no profundizar\u00eda esta l\u00ednea de an\u00e1lisis. Por el contrario, en 1930, luego de la derrota de la revoluci\u00f3n china, escribe el libro \u201cLa Revoluci\u00f3n Permanente\u201d (su trabajo m\u00e1s completo sobre ella). Al final del libro incluye las famosas Tesis, que presenta como un \u201cresumen\u201d de su Teor\u00eda. Aqu\u00ed, Trotsky abandona la hip\u00f3tesis dial\u00e9ctica expresada en su respuesta a la cr\u00edtica de Preobazhensky: pone como condici\u00f3n para el triunfo de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica <em>\u201cla direcci\u00f3n pol\u00edtica de la vanguardia proletaria organizada en Partido Comunista\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>En 1938, escribe el \u201cPrograma de Transici\u00f3n\u201d para la fundaci\u00f3n de la IV Internacional. En uno de sus cap\u00edtulos se refiere al Gobierno Obrero y Campesino (entendido como un gobierno de organizaciones reformistas y\/o burocr\u00e1ticas en ruptura con la burgues\u00eda). All\u00ed se\u00f1ala que toda la experiencia hist\u00f3rica confirma que <em>\u201ca\u00fan en las condiciones m\u00e1s favorables, los partidos de la democracia peque\u00f1oburguesa (socialistas revolucionarios, socialdem\u00f3cratas, estalinistas, anarquistas) son incapaces de crear un gobierno obrero y campesino, vale decir, un gobierno independiente de la burgues\u00eda\u201d<\/em>. Sin embargo, luego agrega: \u201c<em>\u00bfEs posible la creaci\u00f3n del gobierno obrero y campesino por las organizaciones obreras tradicionales? La experiencia del pasado demuestra, como ya lo hemos dicho, que esto es por lo menos, poco probable. No obstante, no es posible negar categ\u00f3ricamente a priori la posibilidad te\u00f3rica de que bajo la influencia de una combinaci\u00f3n muy excepcional (guerra, derrota, crack financiero, ofensiva revolucionaria de las masas, etc.) los partidos peque\u00f1oburgueses sin excepci\u00f3n a los estalinistas, pueden llegar m\u00e1s lejos de lo que ellos quisieran en el camino de una ruptura con la burgues\u00eda. En cualquier caso, una cosa est\u00e1 fuera de dudas: a\u00fan en el caso de que esa variante poco probable llegara a realizarse en alguna parte y un \u2018gobierno obrero y campesino\u2019 (en el sentido indicado m\u00e1s arriba) llegara a constituirse, no representar\u00eda m\u00e1s que un corto episodio en el camino de la verdadera dictadura del proletariado\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Aqu\u00ed Trotsky retoma el an\u00e1lisis dial\u00e9ctico de la respuesta a Preobazhensky y lo aplica a otro aspecto de la revoluci\u00f3n (el sujeto pol\u00edtico o direcci\u00f3n): bajo determinadas condiciones excepcionales podr\u00eda haber procesos que obligasen a direcciones no revolucionarias y peque\u00f1oburguesas a ir <em>\u201cm\u00e1s lejos\u201d<\/em>. Al mismo tiempo, vuelve sobre la esencia de la teor\u00eda: ser\u00eda un paso hacia la dictadura del proletariado.<\/p>\n<p><strong>Las cr\u00edticas a los aportes de Moreno<\/strong><\/p>\n<p>El problema es que en la Segunda Posguerra ninguna de las revoluciones que avanzaron m\u00e1s all\u00e1 de las tareas democr\u00e1ticas y construyeron nuevos Estados obreros cumpl\u00eda el \u201cmodelo ruso\u201d ni la formulaci\u00f3n de las Tesis de 1930, sea por el sujeto pol\u00edtico (direcciones no revolucionarias), por el sujeto social, o por ambos. Fue el caso del Este europeo, de China, Vietnam del Norte, Corea del Norte y Cuba. La \u201chip\u00f3tesis altamente improbable\u201d no solo hab\u00eda dejado de ser improbable sino que se daba de forma generalizada.<\/p>\n<p>Al constatar esta realidad y tener que darle una respuesta te\u00f3rica, Nahuel Moreno hace una cr\u00edtica a esa formulaci\u00f3n de las Tesis, por su esquematismo, y propone incorporarle esos dos aspectos para enriquecer la teor\u00eda. Lo hace en el marco de una reivindicaci\u00f3n de lo que considera esencial de la revoluci\u00f3n permanente: o se avanza hacia la revoluci\u00f3n socialista en el plano nacional e internacional o las revoluciones son derrotadas y retroceden. En este sentido, tal como afirm\u00f3 Trotsky, las tareas de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica son parte de la revoluci\u00f3n socialista y solo pueden garantizarse hist\u00f3ricamente a trav\u00e9s de ella. Pero pueden ser realizadas por otros sujetos sociales y pol\u00edticos distintos que los previstos por Trotsky.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, Moreno comprend\u00eda claramente la diferencia entre esas revoluciones y la Revoluci\u00f3n de Octubre (encabezada por el proletariado y dirigida por el partido revolucionario), y las llam\u00f3 \u201crevoluciones de febrero que expropiaron\u201d(6) porque sus direcciones se hab\u00edan visto obligadas a \u201cir m\u00e1s all\u00e1\u201d de sus intenciones de frenar la din\u00e1mica de la revoluci\u00f3n en sus estadios democr\u00e1tico y nacional.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, comprend\u00eda que ambos aspectos (diferencia de sujeto pol\u00edtico y de sujeto social) dieron origen a un tipo de Estado diferente del que hab\u00eda surgido de Octubre y, por eso, los denomin\u00f3 \u201cEstados obreros deformados\u201d desde su nacimiento. Como consecuencia de ello, aunque su g\u00e9nesis hubiese sido diferente, all\u00ed tambi\u00e9n se aplicaban las tareas se\u00f1aladas por Trotsky para la USSS burocratizada por el estalinismo: construir partidos revolucionarios trotskistas que encabezasen una revoluci\u00f3n pol\u00edtica que desalojase a la burocracia del poder pero que mantuviese las bases econ\u00f3mico-sociales del Estado obrero.<\/p>\n<p>Moreno actu\u00f3 como un verdadero marxista: estudi\u00f3 la realidad, constat\u00f3 las contradicciones con la teor\u00eda, y critic\u00f3 y corrigi\u00f3 los aspectos de la teor\u00eda que consideraba equivocados. En t\u00e9rminos de l\u00f3gica dial\u00e9ctica realiz\u00f3 una acci\u00f3n de \u201cnegar afirmando\u201d: \u201cneg\u00f3\u201d los aspectos que consideraba incorrectos y \u201cafirm\u00f3\u201d la totalidad de la teor\u00eda, a la que enriqueci\u00f3.<\/p>\n<p>Para el PTS\/FT, Moreno no solo no realiz\u00f3 ning\u00fan aporte al marxismo sino que <em>\u201cel \u2018trotskismo\u2019 de Moreno se bas\u00f3 en una teor\u00eda de la revoluci\u00f3n \u2018adaptada\u2019 al modelo de las revoluciones del per\u00edodo 43-48\u201d<\/em>(7). Una teor\u00eda que capitulaba a esos \u201cmodelos\u201d (tal como el \u201ctrotskismo de Yalta y Potsdam\u201d) y que comenzaba la ruptura con el \u201ctrotskismo de Trotsky\u201d.<\/p>\n<p>Para el PTS no hab\u00eda ninguna divergencia entre la realidad y la teor\u00eda (as\u00ed fuera con aspectos de ella). Todo hab\u00eda sido previsto en la \u201chip\u00f3tesis altamente improbable\u201d del Programa de Transici\u00f3n y no hab\u00eda nada de qu\u00e9 preocuparse, sobre qu\u00e9 reflexionar o qu\u00e9 corregir. El nacimiento del PTS est\u00e1 \u00edntimamente asociado a este m\u00e9todo que transforma el marxismo en un \u201cdogma b\u00edblico\u201d. Un m\u00e9todo que los llevar\u00eda, a\u00f1os m\u00e1s tarde, a negar que el capitalismo ya se hab\u00eda restaurado en China (despu\u00e9s cambiaron sin dar ninguna explicaci\u00f3n), y que todav\u00eda niega que la restauraci\u00f3n se haya producido totalmente en Cuba.<\/p>\n<p><strong>Las elaboraciones sobre la \u201crevoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p>En las d\u00e9cadas de 1970 y 1980, se desarrollaron en Latinoam\u00e9rica grandes procesos de lucha contra los reg\u00edmenes dictatoriales que exist\u00edan en varios de los pa\u00edses. Pocos a\u00f1os despu\u00e9s, la mayor\u00eda de esos reg\u00edmenes ya no exist\u00eda. En algunos de esos procesos se hab\u00edan producido \u201ccrisis revolucionarias\u201d y la lucha los derrib\u00f3, sea por la v\u00eda armada (Nicaragua, 1979) o insurreccional urbana (Argentina, 1982). Como resultado de este hecho, surgieron reg\u00edmenes [burgueses] totalmente distintos a los anteriores, y hubo una ruptura de continuidad provocada por la lucha de las masas.<\/p>\n<p>En otros casos, como en Chile, tambi\u00e9n hab\u00eda surgido un r\u00e9gimen pol\u00edtico con libertades democr\u00e1ticas, diferente de la dictadura de Pinochet. Pero el cambio se hab\u00eda dado a trav\u00e9s de una transici\u00f3n planificada y controlada desde el poder (garantizada por la traici\u00f3n del PC y el PS) y con elementos de continuidad con el r\u00e9gimen anterior. Era similar a lo que hab\u00eda sucedido en Espa\u00f1a en el pos-franquismo. Moreno calific\u00f3 estos procesos como \u201cbismarckistas seniles\u201d(8).<\/p>\n<p>Volviendo al caso de la Argentina en 1982, y de otros pa\u00edses: \u00bfhab\u00edan sido revoluciones o no? \u00bfEl contenido del proceso era similar, en su esencia, al de Nicaragua en 1979, aunque con m\u00e9todos y profundidad diferentes? La discusi\u00f3n de fondo era: \u00bfson revoluciones aquellas que se desarrollan por el derrocamiento del r\u00e9gimen pol\u00edtico y lo consiguen por la v\u00eda de la lucha de las masas?<\/p>\n<p>En esta discusi\u00f3n, Moreno rescat\u00f3 la Revoluci\u00f3n Mexicana iniciada en 1910 como una lucha popular contra el r\u00e9gimen de Porfirio D\u00edaz (aunque tambi\u00e9n incorporaba otros puntos como la reforma agraria) y vio que el mismo punto de partida hab\u00eda tenido el proceso revolucionario en Espa\u00f1a, en la d\u00e9cada de 1930. Consider\u00f3 las diferencias entre Argentina y Chile, y propuso que, en el primer caso, se la considerase como una <em>\u201crevoluci\u00f3n democr\u00e1tica triunfante\u201d<\/em>. En ese marco, Moreno alertaba que estas revoluciones contra los reg\u00edmenes ten\u00edan distinto grado de profundidad. Un elemento central de valoraci\u00f3n era si hab\u00edan destruido o no a las fuerzas armadas del r\u00e9gimen anterior, hecho que s\u00ed hab\u00eda ocurrido en Nicaragua y en M\u00e9xico, pero no en Argentina (aunque quedaron con una crisis profund\u00edsima). Esta diferencia es fundamental y, por eso, Moreno consider\u00f3 que se trataba de dos tipos distintos de revoluciones democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Dec\u00eda que no quer\u00eda discutir sobre \u201cetiquetas\u201d: <em>\u201cpuede ser incorrecto, efectivamente, denominar \u2018revoluci\u00f3n\u2019 a un fen\u00f3meno como el argentino\u2026 Podemos ponerle otro nombre para diferenciarlo, siempre y cuando digamos tambi\u00e9n que es totalmente distinto al proceso reformista, gradual, de concesiones democr\u00e1tico-burguesas controladas de Espa\u00f1a y Brasil. Las libertades democr\u00e1tico-burguesas de la Argentina actual han sido producto de la crisis general del r\u00e9gimen militar y de la burgues\u00eda y del colosal ascenso del movimiento de masas. No fueron concesiones planeadas y controladas por la burgues\u00eda y el r\u00e9gimen militar\u2026\u201d<\/em>(9).<\/p>\n<p><strong>El programa de intervenci\u00f3n en esos procesos revolucionarios<\/strong><\/p>\n<p>En ese marco, se plantea el problema de con qu\u00e9 programa debemos intervenir en cada momento del proceso (antes y despu\u00e9s del derrocamiento de la dictadura). No se trata del programa general para toda la etapa hist\u00f3rica abierta desde la Primera Guerra Mundial, cuyo eje es la dictadura del proletariado, sino el programa con el que se interviene en la situaci\u00f3n concreta.<\/p>\n<p>Para Moreno, en el per\u00edodo de lucha contra la dictadura, las consignas se ordenan alrededor de este eje central. Refiri\u00e9ndose a la Argentina, dice: <em>\u201cA partir del golpe de Estado de 1976 y la apertura de la etapa contrarrevolucionaria resulta evidente que la consigna central del programa revolucionario pasa a ser abajo la dictadura. Existen s\u00ed otras consignas de enorme importancia\u2026 pero estas consignas eran aspectos parciales que giraban alrededor de la consigna central\u201d<\/em>(10). Es decir, incluso en los procesos revolucionarios para derribar dictadura, levantamos consignas que van m\u00e1s all\u00e1 de las tareas democr\u00e1ticas y apuntan a tareas de transici\u00f3n. Lo que Moreno incorpora es un ordenamiento de estas consignas alrededor de un eje: Abajo la dictadura.<\/p>\n<p>Luego de la ca\u00edda de la dictadura, el eje cambia; pasa a ser la lucha por la preparaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n socialista: <em>\u201cTodas las movilizaciones posteriores a Bignone tienen ese car\u00e1cter: denuncian y combaten las lacras del sistema capitalista en su conjunto. Sus objetivos inmediatos son aparentemente los mismos pero antes iban contra un r\u00e9gimen pol\u00edtico y ahora cuestionan todo el sistema capitalista semicolonial. La clase obrera y el pueblo a\u00fan sin ser conscientes\u2026 preparan la revoluci\u00f3n socialista\u201d<\/em>(11) En resumen: <em>\u201cEn la etapa contrarrevolucionaria, nuestra consigna es negativa\u2026 porque ante todo, para abrir el paso a la revoluci\u00f3n socialista, deb\u00edamos destrozar el r\u00e9gimen contrarrevolucionario\u201d<\/em>. Despu\u00e9s de la ca\u00edda del viejo r\u00e9gimen, el eje cambia: <em>\u201cSi antes llam\u00e1bamos a los trabajadores a concentrar sus esfuerzos en derribar la dictadura, ahora los llamamos a que hagan centro en liquidar el sistema capitalista imperialista\u201d<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Las cr\u00edticas del PTS\/FT<\/strong><\/p>\n<p>Moreno revaloriz\u00f3 las revoluciones que se inician por la lucha contra los reg\u00edmenes dictatoriales o bonapartistas: los considera \u201cepisodios\u201d de la revoluci\u00f3n permanente que tienen, en cierta forma, autonom\u00eda. Esas elaboraciones, y las orientaciones que surg\u00edan de ellas, tuvieron gran importancia para intervenir en los procesos referidos. En el caso argentino, permitieron que el MAS se transformase, en su momento, en el partido trotskista m\u00e1s grande del mundo.<\/p>\n<p>Por su parte, el PTS\/FT considera que estas elaboraciones significaron la ruptura completa de Moreno con el \u201ctrotskismo de Trotsky\u201d y el pase del morenismo a <em>\u201cun nuevo modelo de revoluci\u00f3n\u201d<\/em> de <em>\u201ccar\u00e1cter etapista\u201d<\/em>, que <em>\u201csepara la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica de la socialista\u201d<\/em>. Con ello, <em>\u201cse renuncia a la lucha por la dictadura del proletariado\u201d<\/em> en la <em>\u201cprimera etapa\u201d<\/em> y se la posterga para la <em>\u201csegunda etapa\u201d<\/em> (despu\u00e9s de la ca\u00edda de los reg\u00edmenes dictatoriales). Ser\u00eda una clara capitulaci\u00f3n a los sectores burgueses que enfrentan esos reg\u00edmenes y una renuncia a la pelea por la direcci\u00f3n en esa <em>\u201cprimera etapa\u201d. <\/em>M\u00e1s a\u00fan, es una pol\u00edtica que no tiene nada que ver con el trotskismo sino que es <em>\u201cuna forma de conciliaci\u00f3n de clases\u201d<\/em>(12).<\/p>\n<p>Esta cr\u00edtica a las elaboraciones de Moreno busca apoyarse en art\u00edculos de Trotsky, escritos en la misma \u00e9poca que las Tesis de la Revoluci\u00f3n Permanente. Refiri\u00e9ndose a la lucha contra el r\u00e9gimen fascista en Italia, Trotsky analizaba la posibilidad de que este r\u00e9gimen fuese cambiado por una <em>\u201crep\u00fablica democr\u00e1tica parlamentaria\u201d<\/em>: <em>\u201cEsa posibilidad no est\u00e1 excluida. Pero no ser\u00e1 el triunfo de una revoluci\u00f3n burguesa sino el aborto de una revoluci\u00f3n proletaria insuficientemente madura y prematura\u201d<\/em>(13). La conclusi\u00f3n del PTS\/FT es que estas elaboraciones de Moreno est\u00e1n globalmente equivocadas y que, por ello, fueron <strong><em>\u201clas causas te\u00f3rico-pol\u00edticas de la actual crisis de la LIT\u201d<\/em><\/strong>(14).<\/p>\n<p>En elaboraciones posteriores, la FT aten\u00faa un poco el tono de las cr\u00edticas: <em>\u201cNahuel Moreno revisa la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente aunque intente combinar elementos de la misma&#8230; La LIT-CI no reniega de la \u2018revoluci\u00f3n permanente\u2019 en general, pero la tergiversa groseramente, pues comparte la concepci\u00f3n de Moreno que criticaba a Trotsky <\/em>[\u2026] <em>As\u00ed se elabora una teor\u00eda semietapista que separa una primera fase de cambio de r\u00e9gimen pol\u00edtico (el derrocamiento de las dictaduras y la conquista de la democracia burguesa) que servir\u00eda de antesala a una segunda fase posterior donde se cumplir\u00edan las tareas econ\u00f3mico-sociales de la revoluci\u00f3n [socialista]\u201d<\/em>(15). El tono es m\u00e1s suave, pero el contenido es el mismo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUna concepci\u00f3n \u201cetapista\u201d?<\/strong><\/p>\n<p>Antes de entrar en el nudo del debate con la FT (y en cierto modo tambi\u00e9n con la formulaci\u00f3n de Trotsky en ese art\u00edculo), es necesario ver el marco te\u00f3rico m\u00e1s general en que Moreno hizo sus elaboraciones y aportes. Al igual que Lenin y Trotsky, \u00e9l consideraba que la I Guerra Mundial y la Revoluci\u00f3n Rusa hab\u00edan abierto la \u00e9poca de la revoluci\u00f3n socialista internacional y, con ello, de la lucha mortal entre revoluci\u00f3n y contrarrevoluci\u00f3n en todo el mundo.<\/p>\n<p><em>\u201cComienza la \u00e9poca de las revoluciones obreras o socialistas, que es tambi\u00e9n la \u00e9poca de las contrarrevoluciones burguesas. La primera revoluci\u00f3n obrera triunfante, que inaugura esta nueva \u00e9poca, es la rusa de 1917. Con ella comienza la revoluci\u00f3n socialista internacional. Esto significa que por primera vez en la historia no se trata de una suma de revoluciones sino de un solo proceso de enfrentamiento de la revoluci\u00f3n y la contrarrevoluci\u00f3n a escala de todo el planeta. Las revoluciones nacionales son episodios importantes de este enfrentamiento mundial\u201d<\/em>(16).<\/p>\n<p>Es decir, para Moreno, los procesos revolucionarios cuyo eje y punto de partida es un cambio de r\u00e9gimen no son etapas ni semietapas sino \u201cepisodios\u201d de la revoluci\u00f3n permanente, socialista, a nivel nacional e internacional. Sin embargo, cabe preguntarse si, al proponer programas de intervenci\u00f3n diferentes en los dos momentos del proceso no cay\u00f3 en el etapismo.<\/p>\n<p>Como en todo debate de problemas te\u00f3ricos que involucran consecuencias pol\u00edticas es necesario partir del estudio de la realidad. \u00bfExisten revoluciones que se desarrollan en todo un estadio alrededor de la lucha por derribar un r\u00e9gimen dictatorial? Es evidente que s\u00ed. En esos procesos, \u00bfexisten sectores burgueses que, por diferentes razones, est\u00e1n por el derrocamiento de esos reg\u00edmenes? Tambi\u00e9n es evidente que s\u00ed, y as\u00ed lo muestran el proceso sirio iniciado en 2011, y la actualidad de Nicaragua.<\/p>\n<p>Lo que estamos discutiendo es c\u00f3mo intervenimos en ellos para mejor desarrollar la din\u00e1mica de la revoluci\u00f3n permanente. Lo que Moreno plantea no es una concepci\u00f3n etapista sino una comprensi\u00f3n de c\u00f3mo se han dado esos procesos en la realidad y, por ello, un ordenamiento de las tareas a trav\u00e9s de nuestro programa de intervenci\u00f3n. Moreno no renuncia para nada a las consignas propias del movimiento obrero (\u201c<em>existen s\u00ed otras consignas de enorme importancia\u2026). <\/em>Lo que el plantea es que<em> \u201cestas consignas\u2026 giran alrededor de la consigna central <\/em>[Abajo la dictadura]<em>\u201d<\/em> para concretarla y as\u00ed desarrollar mejor la din\u00e1mica de la revoluci\u00f3n permanente.<\/p>\n<p>Moreno coincide con Trotsky en el aspecto central de la revoluci\u00f3n permanente: las tareas democr\u00e1ticas en su conjunto solo podr\u00e1n ser llevadas a cabo <em>\u201cintegralmente\u201d<\/em> con la revoluci\u00f3n socialista. Este el enfoque hist\u00f3rico de Trotsky.<\/p>\n<p>Pero la FT se equivoca en varios puntos. El primero de ellos, es que omite el hecho de que las masas encaran esa lucha y se movilizan en primer lugar para derribar a las dictaduras, y hacen revoluciones para ello. Esta realidad combina dos aspectos. Uno es objetivo y correcto: es necesario derrocar los viejos reg\u00edmenes para avanzar mejor y continuar la lucha contra el capitalismo. El otro contiene un elemento de ilusi\u00f3n: \u201cbasta conseguir las libertades democr\u00e1ticas para resolver esos problemas estructurales\u201d. La pol\u00edtica revolucionaria debe responder a ambos aspectos: al concreto e inmediato que genera la movilizaci\u00f3n de masas, y al m\u00e1s estrat\u00e9gico.<\/p>\n<p>Moreno y el morenismo no dicen que se abandonan las otras consignas. Lo que dicen y hacen en la fase de lucha contra la dictadura es tener un eje ordenador de las propuestas de movilizaci\u00f3n y de lucha (Abajo la dictadura). Para la FT, eso es etapismo. Frente a esta cr\u00edtica, la conclusi\u00f3n solo puede ser una: el eje de la intervenci\u00f3n debe ser siempre la dictadura del proletariado porque es el \u00fanico que responde a la resoluci\u00f3n \u201cintegral\u201d de todas las tareas democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p><strong>El abandono del m\u00e9todo del Programa de Transici\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El esquema te\u00f3rico de la FT la lleva entonces a abandonar y negar lo que los trotskistas denominamos el \u201cm\u00e9todo\u201d del Programa de Transici\u00f3n, formulado por Trotsky para elaborar las propuestas a los trabajadores y las masas. Para \u00e9l, era <em>\u201cpreciso ayudar a la masa, en el proceso de la lucha, a encontrar el puente entre sus reivindicaciones actuales y el programa de la revoluci\u00f3n socialista. Este puente debe consistir en un sistema de reivindicaciones transitorias que, partiendo de las condiciones actuales y de la conciencia actual de amplias capas de la clase obrera, las lleve a una sola y misma conclusi\u00f3n: la conquista del poder por el proletariado\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Es decir, para Trotsky (y para Moreno) hay un programa hist\u00f3rico de la revoluci\u00f3n socialista con eje en la conquista del poder por el proletariado. Pero es necesario establecer un \u201cpuente\u201d de consignas y reivindicaciones que partan de <em>\u201clas condiciones y conciencia actuales de las masas\u201d<\/em> y por las cuales ellas est\u00e9n dispuestas a movilizarse. Porque ser\u00e1 precisamente esta movilizaci\u00f3n la que permitir\u00e1 que hagan su experiencia y crucen el \u201cpuente\u201d.<\/p>\n<p>Por eso, los trotskistas levantamos y agitamos permanentemente algunas consignas y paquetes de consignas que buscan impulsar la movilizaci\u00f3n de las masas y no el programa en su conjunto. Esto no significa de ning\u00fan modo dejar de lado la estrategia del programa sino, sin nunca perderla de vista, \u201cbajarlo a tierra\u201d para generar la movilizaci\u00f3n. Algunas consignas que individualmente parecen menores, defensivas o economicistas (como \u201caumento de salarios\u201d, \u201cbasta de despidos\u201d o \u201clibertades democr\u00e1ticas\u201d) se transforman en colosales palancas de la movilizaci\u00f3n y en el \u201cpuente\u201d que desarrolla el avance de la revoluci\u00f3n y, consecuentemente, el paso a consignas superiores.<\/p>\n<p>Es sobre la base de ese m\u00e9todo de Trotsky en el Programa de Transici\u00f3n que el morenismo ordena el programa de intervenci\u00f3n de lucha contra las dictaduras. La FT nos propone, por el contrario, un m\u00e9todo y un programa que, sin tomar en consideraci\u00f3n <em>\u201clas condiciones y conciencia actuales de las masas\u201d<\/em>, disuelve en el programa hist\u00f3rico las tareas concretas por las que las masas est\u00e1n dispuestas a movilizarse.<\/p>\n<p>Acaba siendo una formulaci\u00f3n totalmente propagand\u00edstica, porque no nos acerca a las masas ni tampoco ayuda a impulsar su movilizaci\u00f3n. Por otro lado, al negarse a ordenar el programa de intervenci\u00f3n en la lucha contra los reg\u00edmenes dictatoriales alrededor de \u201cabajo la dictadura\u201d, porque as\u00ed le \u201ccapitula a la burgues\u00eda\u201d, acaba no disputando con los sectores burgueses que intervienen en ella la direcci\u00f3n de esa lucha democr\u00e1tica antidictatorial (una forma de capitularle por la negativa a aquellos que quiere combatir).<\/p>\n<p>La formulaci\u00f3n de Trotsky en el art\u00edculo ya citado sobre la Italia fascista es demasiado \u201cr\u00edgida\u201d para la comprensi\u00f3n de c\u00f3mo muchos procesos se dieron en la realidad. Esto est\u00e1 \u00edntimamente relacionado con la excesiva \u201crigidez\u201d de la formulaci\u00f3n de las Tesis que Moreno critic\u00f3. Sin embargo, a diferencia del PTS, Trotsky no era sectario en la pol\u00edtica en la lucha contra el fascismo: para desarrollarla, Trotsky se\u00f1ala que <em>\u201cen el combate contra el diablo\u201d<\/em> (el fascismo) se pod\u00edan y deb\u00edan <em>\u201chacer acuerdos pr\u00e1cticos con la madre del diablo\u201d<\/em> (los sectores burgueses que lo dejaron crecer pero que ahora se le opon\u00edan)(17). La \u00fanica condici\u00f3n era la total independencia pol\u00edtica del proletariado y de las organizaciones de la IV Internacional. \u00bfLa FT opina que Trotsky le \u201ccapitul\u00f3\u201d a la burgues\u00eda\u201d?\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u201cInconscientemente socialista\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Esta discusi\u00f3n sobre el programa de intervenci\u00f3n en la lucha contra los reg\u00edmenes dictatoriales va de la mano con la cr\u00edtica que hace la FT a una afirmaci\u00f3n de Moreno: la movilizaci\u00f3n de masas en los procesos revolucionarios tienen un car\u00e1cter <em>\u201cinconscientemente socialista\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Sobre esto, la FT expresa: <em>\u201cAdem\u00e1s, asignar un car\u00e1cter \u2018inconscientemente anticapitalista\u2019 al proceso es una noci\u00f3n profundamente objetivista que deval\u00faa la importancia de los elementos subjetivos (direcciones, programas, ideas). En consecuencia, combatir a las direcciones burguesas y peque\u00f1o burguesas no tendr\u00eda la importancia crucial que reviste, y tampoco ser\u00edan decisivos los efectos de su accionar contrarrevolucionario. Lo que demostr\u00f3 la experiencia del siglo XX no fue que el car\u00e1cter \u2018inconscientemente anticapitalista\u2019 de los procesos revolucionarios tornara secundario el problema de la conciencia de las masas y sus direcciones, sino al rev\u00e9s, ratific\u00f3 su importancia, pues\u2026 se frustraron decenas de situaciones revolucionarias con un alt\u00edsimo costo para las masas\u2026\u201d<\/em>(18).<\/p>\n<p>Como siempre, la FT vuelve a mezclar los conceptos. Por un lado, la contradicci\u00f3n que existe entre la acci\u00f3n y la conciencia de las masas en su movilizaci\u00f3n (especialmente en los procesos revolucionarios); por el otro, la pelea por la direcci\u00f3n y la conciencia en esos procesos y la importancia que eso tiene en el desarrollo de esas revoluciones.<\/p>\n<p>El contenido esencial de la definici\u00f3n \u201cinconscientemente socialista\u201d se refiere a que, en los procesos revolucionarios, la acci\u00f3n de las masas tiene un contenido objetivamente socialista (de lucha contra el capitalismo) por las exigencias que contiene, los enemigos que enfrenta, y las tareas que comienza a encarar para resolver sus reclamos y necesidades. Las masas, incluso hacen las revoluciones sin clara conciencia de que caminan hacia el socialismo. Si la revoluci\u00f3n avanza, en su conciencia se mezclan un rechazo cada vez mayor a lo que quieren destruir con algunas formulaciones positivas sobre lo que deben hacer para lograr sus reivindicaciones. Por ejemplo, en la Revoluci\u00f3n Rusa fue quedando claro que deb\u00edan derribar el Gobierno Provisional y dar todo el poder a los soviets para lograr \u201cPaz, Pan y Tierra\u201d, y que para ello deb\u00edan abandonar los viejos partidos de izquierda como los mencheviques y los social-revolucionarios, y adherir a la propuesta bolchevique.<\/p>\n<p>Es la vanguardia (el partido revolucionario y la franja del activismo que lo rodea) la que realiza sus acciones y desarrolla su pol\u00edtica con claridad estrat\u00e9gica y \u201cexplicando pacientemente\u201d. Pero solo podr\u00eda hacerlo si se apoya en ese car\u00e1cter \u201cinconscientemente socialista\u201d de las aspiraciones y acciones que las masas van desarrollando y, a partir de all\u00ed, con un pol\u00edtica correcta, concreta y adecuada a cada circunstancia y viraje del proceso, van transform\u00e1ndose en alternativa de direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al rev\u00e9s de lo que opina la FT, la caracterizaci\u00f3n del car\u00e1cter \u201cinconscientemente socialista\u201d del proceso y la confianza en que las masas aprenden con su acci\u00f3n y experiencia no significa concluir que <em>\u201ccombatir a las direcciones burguesas y peque\u00f1oburguesas no tendr\u00eda la importancia crucial que reviste, y tampoco ser\u00edan decisivos los efectos de su accionar contrarrevolucionario\u201d<\/em>(19).<\/p>\n<p>Por el contrario, esa es la base objetiva necesaria para dar ese combate. Esto no implica ning\u00fan \u201cobjetivismo\u201d de considerar que la realidad por s\u00ed misma nos resuelve el problema de la disputa por la conciencia de las masas y por la direcci\u00f3n de las luchas. No disminuye la importancia de este combate sino que nos arma para, con una pol\u00edtica correcta, fortalecerlo y tornarlo triunfante. Somos plenamente conscientes de que en esta pelea por la direcci\u00f3n contra las corrientes burguesas y pro-burguesas se juega el destino de esas revoluciones.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDerribar una dictadura con la lucha es un triunfo de las masas o no?<\/strong><\/p>\n<p>Abordaremos ahora la cr\u00edtica que esta corriente hace a la LIT-CI por calificar como <em>\u201ctriunfos de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d<\/em> el derrocamiento por la v\u00eda revolucionaria de los reg\u00edmenes dictatoriales y el consecuente cambio de r\u00e9gimen pol\u00edtico hacia uno de libertades democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Sobre el proceso de la revoluci\u00f3n en el mundo \u00e1rabe y los derrocamientos de reg\u00edmenes por una v\u00eda revolucionaria que iba consiguiendo, la FT expres\u00f3: <em>\u201cCalificar esto como triunfo de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica s\u00f3lo ayuda a confundir la situaci\u00f3n y embellecer las trampas de la \u2018transici\u00f3n\u2019 impulsada por el imperialismo\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Este enfoque mezcla procesos y momentos de esos procesos que es necesario separar para comprender e intervenir en la realidad. En primer lugar, confunde e iguala aquellos procesos en que el cambio de r\u00e9gimen se dio por la v\u00eda de la acci\u00f3n de masas con aquellos en los que se dio por una v\u00eda reformista o bismarckista, porque ambos llevar\u00edan a una \u201ctransici\u00f3n democr\u00e1tica\u201d tramposa impulsada por la burgues\u00eda y el imperialismo.<\/p>\n<p>Sin embargo, el cambio de r\u00e9gimen por una u otra v\u00eda llevan a situaciones posteriores totalmente diferentes. Como se expres\u00f3, por ejemplo, en las diferentes situaciones de Argentina posterior a 1982 y la de Chile luego de la salida de Pinochet. En el primer caso, la combinaci\u00f3n entre la agud\u00edsima crisis del r\u00e9gimen militar y la movilizaci\u00f3n de masas llevaron a la ca\u00edda de la dictadura. En el segundo, el viejo r\u00e9gimen nunca perdi\u00f3 el control del proceso y se recicl\u00f3 con la ayuda de las direcciones traidoras.<\/p>\n<p>Esta diferencia cruza toda la situaci\u00f3n posterior, la mayor o menor solidez del r\u00e9gimen surgido y la disposici\u00f3n de las masas de cada uno de esos pa\u00edses (por ejemplo, en la actitud hacia las fuerzas armadas represoras). Esto solo se explica porque, en uno de los casos, las masas han obtenido un triunfo, lograron un objetivo con su movilizaci\u00f3n revolucionaria y se sienten mucho m\u00e1s confiadas y en mejores condiciones para seguir su lucha. El r\u00e9gimen surgido es mucho m\u00e1s d\u00e9bil no solo que la vieja dictadura sino tambi\u00e9n que un r\u00e9gimen surgido de una transici\u00f3n controlada. Las libertades democr\u00e1ticas fueron conquistadas con la lucha, y eso cambia todo.<\/p>\n<p>Se puede hablar, si se prefiere, de un primer triunfo o de un triunfo parcial de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, porque las otras tareas de esa revoluci\u00f3n democr\u00e1tica (como la reforma agraria o la ruptura con el imperialismo) est\u00e1n pendientes. Pero solo podremos ubicarnos en el proceso y tener una pol\u00edtica correcta si comprendemos que fue un gran e importante triunfo. En esto no hacemos m\u00e1s que seguir a Lenin y Trotsky, que definieron el derrocamiento del zarismo en febrero de 1917 como el triunfo de la \u201crevoluci\u00f3n de febrero\u201d. No reconocerlo como triunfo significa, adem\u00e1s, un profundo sectarismo hacia las masas, dado que el proceso a\u00fan est\u00e1 \u201cincompleto\u201d.<\/p>\n<p>Esto no significa \u201cobjetivismo\u201d ni \u201ctriunfalismo\u201d frente a las batallas que se abren a posteriori. En la medida en que exista atraso en la conciencia de las masas e ilusiones en la democracia burguesa, combinado con la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria, la burgues\u00eda y el imperialismo tratar\u00e1n de maniobrar con las instituciones de esa democracia (voto universal y parlamento) para frenar y derrotar el proceso o, por lo menos, retardarlo.<\/p>\n<p>La propia realidad combina dos elementos que es necesario diferenciar. Por un lado, las libertades democr\u00e1ticas han sido una conquista de la lucha de las masas y son tomadas por estas como una mejor base para obtener sus otras reivindicaciones profundas (salario, empleo, salud, educaci\u00f3n, etc.); por el otro, la burgues\u00eda las identifica con la democracia burguesa para intentar sacar a las masas de las calles y convencerlas, como dec\u00eda Alfons\u00edn en la Argentina, en 1983, que <em>\u201ccon la democracia se come, se cura y se educa\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Esa es la batalla central de esta fase: impulsar que las masas se mantengan movilizadas y hagan cada vez m\u00e1s consciente la necesidad de avanzar hacia la toma del poder para conseguir sus reivindicaciones, y construir el partido revolucionario para ello. Es una batalla muy dif\u00edcil en la que, apoyada en la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria, la burgues\u00eda ha obtenido algunos triunfos importantes, retrasando en a\u00f1os y hasta en d\u00e9cadas la revoluci\u00f3n socialista. Sin embargo, las condiciones objetivas cada vez dejan menos m\u00e1rgenes para convencer por mucho tiempo a las masas de las \u201cvirtudes\u201d de la democracia burguesa y las experiencias se hacen en plazos mucho m\u00e1s cortos. Lo que profundiza la importancia del derrocamiento de las dictaduras para acelerar a\u00fan m\u00e1s esos procesos.<\/p>\n<p><strong>Sobre la revoluci\u00f3n en el mundo \u00e1rabe<\/strong><\/p>\n<p>Esta discusi\u00f3n te\u00f3rico-pol\u00edtica se concret\u00f3, y se hizo muy aguda, alrededor del proceso revolucionario en el mundo \u00e1rabe, iniciado a finales de 2010, con el derrocamiento del dictador tunecino Ben Ali, que luego se extendi\u00f3 a Egipto, Libia y Siria.<\/p>\n<p>La FT se neg\u00f3 a calificar ese proceso como revolucionario y lo denomin\u00f3 \u201clevantamientos\u201d o \u201crebeliones\u201d. No eran \u201crevoluciones abiertas\u201d porque el factor de una alternativa de direcci\u00f3n revolucionaria estaba extremadamente retrasado o directamente ausente. \u00a1Se estaba desarrollando un impresionante ascenso de masas en una regi\u00f3n de importancia estrat\u00e9gica para el imperialismo y obten\u00eda algunos primeros triunfos! Pero, para la FT, esto no era suficiente para definir lo que ocurr\u00eda como un proceso revolucionario.<\/p>\n<p>Olvidan que Trotsky calific\u00f3 como revoluciones la situaci\u00f3n de Espa\u00f1a, luego de la ca\u00edda de la monarqu\u00eda en 1930, y la de Francia, luego de la huelga general de 1936. Y que, en su pr\u00f3logo de la <em>Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa<\/em>, escribi\u00f3: <em>\u201cA nosotros nos basta con tomar los hechos tal como nos los brinda su desarrollo objetivo. La historia de las revoluciones es para nosotros, por encima de todo, la historia de la irrupci\u00f3n violenta de las masas en el gobierno de sus propios destinos\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Esta actitud doctoral de la FT se profundiz\u00f3 en el an\u00e1lisis y la caracterizaci\u00f3n de las guerras civiles que se desarrollaron en varios de esos pa\u00edses y de las complejas combinaciones que se daban en el \u201ccampo militar\u201d de lucha contra los reg\u00edmenes dictatoriales. Acab\u00f3 expres\u00e1ndose en una pol\u00edtica totalmente equivocada y negativa para intervenir en esos procesos.<\/p>\n<p>En el caso de Libia, los ataques a\u00e9reos que desarroll\u00f3 el imperialismo contra el r\u00e9gimen de Kadafi, llevaron a la FT a caracterizar que el derrocamiento de este dictador hab\u00eda sido <em>\u201cun triunfo del imperialismo\u201d<\/em> y <em>\u201cun punto de inflexi\u00f3n con efectos reaccionarios\u201d<\/em> (por lo tanto, una derrota de las masas). Consecuentes con esta visi\u00f3n, los combatientes rebeldes se hab\u00edan transformado en <em>\u201ctropa terrestre del imperialismo\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>En el caso de Siria, la compleja composici\u00f3n del campo militar que combat\u00eda contra el r\u00e9gimen de Assad (del que participaban sectores burgueses, algunos de ellos claramente proimperialistas) la llev\u00f3 a proponer la pol\u00edtica de <em>\u201cNi Assad ni imperialismo\u201d<\/em> (como antes hab\u00edan dicho <em>\u201cNi Kadafi ni imperialismo\u201d<\/em>) y la negativa a actuar dentro de este campo militar. Todo lo contrario de Trotsky que, en su pol\u00edtica para la revoluci\u00f3n y la guerra civil espa\u00f1ola, dice: <em>\u201cParticipamos en la lucha contra Franco como los mejores soldados\u2026\u201d<\/em>(20). Adem\u00e1s, recordemos que, para \u00e9l, <em>\u201cen el combate contra el diablo\u201d<\/em> se pod\u00edan y deb\u00edan <em>\u201chacer acuerdos pr\u00e1cticos con la madre del diablo\u201d.<\/em><\/p>\n<p>La realidad actual de Libia nos muestra que el pa\u00eds ha quedado dividido objetivamente en dos regiones controladas por diferentes sectores burgueses. La realidad siria es a\u00fan m\u00e1s compleja y dividida tambi\u00e9n en regiones bajo control burgu\u00e9s e imperialista. En este sentido, los procesos revolucionarios han sido frenados e incluso derrotados o \u201cabortados\u201d, como dec\u00eda Trotsky (y gusta de calificar el PTS). Es el alt\u00edsimo costo que debe pagarse por la ausencia de una alternativa de direcci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n<p>La FT podr\u00eda decirnos \u201cyo te avis\u00e9\u201d porque consider\u00f3 que este era el curso casi inevitable de esos procesos. Pero esa es una actitud doctoral y no la de una corriente revolucionaria trotskista. Como dec\u00eda Trotsky, cuando se produce <em>\u201cla irrupci\u00f3n violenta de las masas en el gobierno de sus propios destinos\u201d <\/em>y estalla una revoluci\u00f3n, <em>\u201ca nosotros nos basta con tomar los hechos tal como nos los brinda su desarrollo objetivo\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Es sobre ese <em>\u201cdesarrollo objetivo\u201d<\/em> que se manifiesta en los procesos revolucionarios sobre el que debemos intervenir, y no sobre el que nos hubiera gustado que existiese. Debemos hacerlo con una pol\u00edtica correcta, que considere todas sus especificidades, para desarrollar sus elementos positivos y neutralizar los negativos. El triunfo en este combate no est\u00e1 asegurado. Por el contrario, la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria y la debilidad de las fuerzas con las que intervenimos, har\u00e1n que muchas de esas revoluciones se vean frustradas total o parcialmente. Pero llevar adelante ese combate imprescindible es la \u00fanica actitud verdaderamente revolucionaria.<\/p>\n<p>Por el contrario, la FT\/PTS, en los hechos, ha renunciado a ella porque, frente a un \u201cdesarrollo objetivo\u201d que no le gusta, desvaloriza las luchas de las masas y se limita a repetir de modo propagand\u00edstico sus f\u00f3rmulas generales v\u00e1lidas para cualquier situaci\u00f3n, pero que no sirven para intervenir en una situaci\u00f3n concreta y modificarla. En este aspecto, son lo opuesto de Trotsky.<\/p>\n<p>Hasta este punto del debate entre la LIT y la FT, esta organizaci\u00f3n nos criticaba desde la \u201cizquierda\u201d y la \u201cultraortodoxia trotskista\u201d. Sin embargo, en los debates m\u00e1s recientes, la FT sigue critic\u00e1ndonos tan duramente como antes pero ahora vemos, con cierto asombro, que se ha ubicado a nuestra \u201cderecha\u201d y utiliza argumentos antes impensables en ella. Es lo que abordaremos en la segunda parte de este art\u00edculo.<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p>(1) Ver: <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/revperm\/rp10.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/revperm\/rp10.htm<\/a><\/p>\n<p>(2) Para una mejor comprensi\u00f3n de todo este proceso. Ver: <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/menu\/especial\/80-anos-de-la-cuarta\/la-lucha-la-reconstruccion-la-iv-internacional-papel-del-parte-i\/\">https:\/\/litci.org\/es\/menu\/especial\/80-anos-de-la-cuarta\/la-lucha-la-reconstruccion-la-iv-internacional-papel-del-parte-i\/<\/a> y <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/menu\/especial\/80-anos-de-la-cuarta\/defensa-la-iv-internacional-ii-parte\/\">https:\/\/litci.org\/es\/menu\/especial\/80-anos-de-la-cuarta\/defensa-la-iv-internacional-ii-parte\/<\/a><\/p>\n<p>(3) Para esta orientaci\u00f3n, el estalinismo pudo apoyarse tambi\u00e9n en \u201cLas Tesis Generales sobre la Cuesti\u00f3n de Oriente\u201d votadas en el IV Congreso de la III Internacional (1922). Pero la llev\u00f3 a un extremo que las Tesis nunca plantearon: el ingreso al Kuomintang y la disoluci\u00f3n del PC. En sus elaboraciones posteriores, Trotsky romper\u00eda claramente con el contenido de esta Tesis.<\/p>\n<p>(4) Dirigente bolchevique que proven\u00eda de la misma corriente que Trotsky, y muy cercano a \u00e9l.<\/p>\n<p>(5) Trotsky, Le\u00f3n. \u201cLa segunda revoluci\u00f3n china\u201d [Notas y Escritos de 1919 a 1938]. Colombia: Editorial Puma, 1976, p. 45.<\/p>\n<p>(6) Referencia a la revoluci\u00f3n de febrero de 1917 que derroc\u00f3 al r\u00e9gimen de la monarqu\u00eda zarista.<\/p>\n<p>(7) ROMANO<em>,<\/em> Manolo.<em> Pol\u00e9mica con la LIT y el legado te\u00f3rico de Nahuel Moreno, <\/em>cap\u00edtulo \u201cLas causas te\u00f3rico-pol\u00edticas de la crisis de la LIT\u201d<em>, <\/em>Revista <em>Estrategia Internacional <\/em>n.<sup>o<\/sup> 3 (diciembre 1993-dnero 1994)<em>.<\/em><\/p>\n<p>(8) Referencia a Otto von Bismarck, canciller alem\u00e1n que a partir de 1871 fue el \u201carquitecto\u201d de la unidad nacional de Alemania. Construy\u00f3 un r\u00e9gimen nuevo, que incorpor\u00f3 las instituciones de la democracia burguesa (como el voto universal y el Parlamento), pero mantuvo al emperador como instituci\u00f3n central.<\/p>\n<p>(9) MORENO, Nahuel. <em>1982: comienza la revoluci\u00f3n<\/em>. Disponible en : <a href=\"http:\/\/www.nahuelmoreno.org\/escritos\/1982-comienza-la-revolucion-1983.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.nahuelmoreno.org\/escritos\/1982-comienza-la-revolucion-1983.pdf<\/a><\/p>\n<p>(10) \u00cddem.<\/p>\n<p>(11) \u00cddem.<\/p>\n<p>(12) Art\u00edculo de Manolo Romano ya citado.<\/p>\n<p>(13) TROTSKY, Le\u00f3n. \u201cProblemas de la revoluci\u00f3n italiana\u201d, <em>Escritos<\/em>, 1930. Cita tomada del art\u00edculo de Manolo Romano.<\/p>\n<p>(14) \u00cddem.<\/p>\n<p>(15) MOLINA, Eduardo e ISHIBASHI, Simone. \u201cA un a\u00f1o y medio de la \u2018Primavera \u00c1rabe\u2019\u201d, Revista <em>Estrategia Internacional<\/em>, 28\/9\/2012.<\/p>\n<p>(16) MORENO, Nahuel. \u201cLas Revoluciones del Siglo XX\u201d. Cuadernos de Formaci\u00f3n del MAS, Buenos Aires, 1986.<\/p>\n<p>(17) TROTSKY, Le\u00f3n. \u201c\u00bfY ahora? Problemas vitales del proletariado alem\u00e1n\u201d, 25\/1\/1932. Tomado de:<strong>\u00a0<\/strong><a href=\"http:\/\/www.ceipleontrotsky.org\/Y-ahora\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.ceipleontrotsky.org\/Y-ahora<\/a><\/p>\n<p>(18) \u201cA un a\u00f1o y medio de la Primavera \u00c1rabe\u201d, ya citado.<\/p>\n<p>(19) \u00cddem.<\/p>\n<p>(20) TROTSKY, Le\u00f3n. \u201cLa lucha contra el derrotismo en Espa\u00f1a\u201d, <em>Escritos<\/em>, 14\/9\/1937.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tal como se se\u00f1ala en otros art\u00edculos de esta serie sobre la fundaci\u00f3n de la IV Internacional, desde 1953 no existe una organizaci\u00f3n mundial que unifique de los trotskistas. 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