{"id":49328,"date":"2018-05-07T12:15:37","date_gmt":"2018-05-07T14:15:37","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=49328"},"modified":"2018-05-07T12:15:37","modified_gmt":"2018-05-07T14:15:37","slug":"la-cuestion-del-trabajo-domestico-no-remunerado-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/la-cuestion-del-trabajo-domestico-no-remunerado-mexico\/","title":{"rendered":"La cuesti\u00f3n del trabajo dom\u00e9stico no remunerado en M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<p><em>Seg\u00fan cuenta la an\u00e9cdota, cuando los trabajadores designados para construir la Sider\u00fargica Las Truchas llegaron al municipio L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, en Michoac\u00e1n, la empresa responsable de la obra se encarg\u00f3 de pagarles vales para cubrir el costo del lavado de ropa y de la comida. No obstante, cuando los trabajadores que posteriormente se incorporaron a la sider\u00fargica trajeron a sus esposas a vivir con ellos, la empresa suspendi\u00f3 el pago de esos vales argumentando que ahora ser\u00edan esas mujeres las responsables por tales labores. Consecuentemente, las parejas de esos obreros se movilizaron por el restablecimiento de los vales como pago por su trabajo y, aunque no hayan logrado su objetivo, su historia se convirti\u00f3 en un interesante ejemplo de la invisibilidad de las tareas dom\u00e9sticas no remuneradas<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<!--more--><\/p>\n<p>Jenin Villa Roja \u2013 CST, M\u00e9xico<\/p>\n<p>M\u00e9xico fue el primer pa\u00eds del continente en contabilizar el trabajo dom\u00e9stico no remunerado, bajo la sugerencia de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU). En este pa\u00eds, solo \u201c43% de las mujeres participa en el mercado laboral, en comparaci\u00f3n con el 78% de los hombres, siendo una de las tasas de participaci\u00f3n m\u00e1s bajas de Am\u00e9rica Latina\u201d. Puesto que el quehacer dom\u00e9stico es fundamental para mantener la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo y dar seguimiento al proceso de producci\u00f3n de riqueza de un pa\u00eds, se puede afirmar que <em>\u201cel trabajo que s\u00ed es remunerado puede darse gracias a este otro\u201d. <\/em>Por ello, el Trabajo Dom\u00e9stico no Remunerado (TDNR) <em>\u201c<\/em><em>es un subsidio invisible a la econom\u00eda\u201d<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>Por el hecho de no ser un trabajo que requiere calificaci\u00f3n, el TDNR no es valorado en la sociedad y representa un elemento de discriminaci\u00f3n hacia las mujeres. Muchas son las consecuencias en relaci\u00f3n con la sobrecarga del TDNR en la vida de las mujeres. Entre ellas, podemos mencionar que las mujeres poseen menos tiempo para especializaci\u00f3n, descanso, cuidado personal o participaci\u00f3n pol\u00edtica y social. Es decir, ellas enfrentan mayores obst\u00e1culos para avanzar en las carreras educativas y laborales, presentan mayor dificultad para ingresar al mercado de trabajo, lo que lleva a que la mayor\u00eda consiga hacerlo en trabajos de menor valoraci\u00f3n y con menores ingresos, o en el trabajo informal que no les brinda protecci\u00f3n social aunque les ofrezca un mayor control sobre su tiempo<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Los datos suministrados por el INEGI (Instituto Nacional de Estad\u00edstica y Geograf\u00eda) apuntan que en 2015 el valor econ\u00f3mico del trabajo no remunerado dom\u00e9stico y de cuidados sum\u00f3 el monto de 4,4 billones de pesos*, que representa 24.2% del PIB mexicano. La mayor parte de esas tares fueron realizadas por mujeres, y representan 77,2% del tiempo que cada hogar gasta con esas labores. Es decir, el trabajo de cada mujer alcanz\u00f3 el valor de 49.586 pesos mientras el de cada hombre fue de 18.109 pesos en el mismo per\u00edodo. El valor porcentual de los trabajos dom\u00e9sticos no remunerados respecto del PIB de aquel a\u00f1o fue superior al obtenido por algunos sectores de la econom\u00eda, como la industria manufacturera (18,8%), el comercio (17,5%) y los servicios inmobiliarios (11,7%) y de alquiler de bienes muebles e intangibles de manera individual<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>A\u00fan en 2015, en los hogares donde cohabitaban parejas con hijos, las cifras son a\u00fan m\u00e1s dispares: mientras los varones [individualmente] aportaron 19.671 pesos, la contribuci\u00f3n de cada mujer fue equivalente a 64.031 pesos. En el caso de hijos menores de seis a\u00f1os, la participaci\u00f3n femenina fue estimada en 63.413 pesos<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>Conforme la encuesta de 2016, el valor econ\u00f3mico del trabajo no remunerado dom\u00e9stico y de cuidados sum\u00f3 el monto de 4.663.948 billones de pesos, 23.2% del PIB de M\u00e9xico. Las labores que m\u00e1s demandaron de los individuos fueron cuidados y apoyos (32,3% del total de labores dom\u00e9sticas y 7,5% del PIB nacional), alimentaci\u00f3n (19,5% y 4,5%), limpieza y mantenimiento de la vivienda (18,8% y 4,4%), respectivamente<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>En 2016, la diferencia entre la colaboraci\u00f3n de hombres y mujeres en las tareas dom\u00e9sticas es equivalente al promedio nacional de 51.962 pesos generados por una mujer a lo largo de 2016 y 18.943 pesos generados por un var\u00f3n en el mismo periodo. En una escala de 0 a 24, la participaci\u00f3n porcentual de hombres y mujeres en las labores dom\u00e9sticas y cuidados respecto del PIB entre 2003 y 2016 fue la siguiente: el menor aporte fue equivalente a 4,0% \u2013contra 15,4% de aportaci\u00f3n femenina en el mismo a\u00f1o 2004\u2013 y la mayor fue en 2015 y 2016 con 5,7%, contra 17,4% en 2015 y 17,5% por parte de la poblaci\u00f3n femenina. O sea, aun cuando la colaboraci\u00f3n masculina se increment\u00f3, la femenina tambi\u00e9n sufri\u00f3 un aumento, que no represent\u00f3 un abono en la doble jornada de las mujeres<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>En 2016, la carga de trabajo semanal seg\u00fan el g\u00e9nero fue establecida de la siguiente manera: mientras los hombres ocuparon 1.882 horas con trabajo de mercado, las mujeres ocuparon 1.025 horas en el mismo periodo. Sin embargo, las mujeres ocuparon 2.027 horas en labores dom\u00e9sticas y cuidados, mientras los hombres colaboraron con 607 horas para las mismas funciones. Los valores solo fueron equiparables en el caso del trabajo no remunerado en bienes de autoconsumo<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>La divisi\u00f3n de tareas dom\u00e9sticas por g\u00e9nero seg\u00fan la situaci\u00f3n conyugal, en 2016 fue la que sigue: 28.745 pesos generados por mujeres solteras contra 16.225 pesos generados por hombres solteros; 66.887 pesos por mujeres casadas contra 20.343 pesos por hombres casados; y 45.583 pesos generados por mujeres divorciadas contra 21.939 por hombres divorciados. Seg\u00fan lugar de residencia, las mujeres que viven en zonas urbanas aportaron 50.726 pesos mientras los hombres que residen en las mismas \u00e1reas aportaron 19.576 pesos. En cambio, las mujeres de zonas rurales generaron 58.295 pesos mientras los hombres de la misma \u00e1rea de residencia colaboraron con 16.797 pesos<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>La importancia de las cifras provenientes de la CSTNRHM (Cuenta Sat\u00e9lite Trabajo no Remunerado de los Hogares en M\u00e9xico) es se\u00f1alar el sueldo neto que podr\u00eda ser pago por dichas actividades si fueron remuneradas en relaci\u00f3n con las actividades semejantes en el mercado.<\/p>\n<p>Para contrarrestar esta realidad, la sugerencia de la ONU es generar un Sistema Nacional de Cuidados para <em>\u201creconocer, reducir y redistribuir la carga de tiempo y trabajo que realizan las mujeres de manera no remunerada\u201d<\/em>. Este Sistema ser\u00eda compuesto a partir de iniciativas como <em>\u201creconocer el trabajo dom\u00e9stico y de cuidados como un bien p\u00fablico, producir estad\u00edsticas que midan el aporte econ\u00f3mico de las mujeres, incluir la dimensi\u00f3n del tiempo y cuidado para la definici\u00f3n de indicadores y objetivos de desarrollo, desarrollar programas y campa\u00f1as orientadas a cambiar los estereotipos de g\u00e9nero relativos al cuidado, impulsar la ratificaci\u00f3n y cumplimiento del Convenio 189 sobre trabajo dom\u00e9stico de OIT y el 156 de Responsabilidades Familiares, invertir en m\u00e1s y mejores servicios p\u00fablicos de cuidado de personas dependientes, escuelas de tiempo completo y cuidado infantil, dise\u00f1ar e implementar una pol\u00edtica p\u00fablica de cuidados que abarca el conjunto de acciones p\u00fablicas y privadas\u201d<\/em><a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su llamado a la acci\u00f3n va hacia instituciones gubernamentales, no gubernamentales, sociedad civil y organizaciones y redes de mujeres, la academia y el sector privado.<\/p>\n<p><strong>Empoderamiento econ\u00f3mico de las mujeres<\/strong><\/p>\n<p>El inter\u00e9s de los grandes organismos internacionales sobre la cuesti\u00f3n del TDNR est\u00e1 relacionado con un mejor funcionamiento de la econom\u00eda mundial de conjunto. Es decir, no se trata solo de un puro inter\u00e9s en justicia y equidad. Una de las maneras pensadas por los pa\u00edses centrales para hacer frente a las consecuencias de una poblaci\u00f3n cada vez m\u00e1s envejecida y con tasas de natalidad cada vez m\u00e1s bajas en medio de la mayor crisis econ\u00f3mica despu\u00e9s de la crisis de 1929 es justamente intensificar la producci\u00f3n de la mano de obra femenina. Eso se debe al hecho de que los otros est\u00edmulos, como los avances de la globalizaci\u00f3n y de la tecnolog\u00eda, ya <em>\u201cno permite entrever ninguna fuerza que aumente el potencial de las econom\u00edas a corto y medio plazo\u201d<\/em><a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>Por ello, una mayor participaci\u00f3n femenina en las actividades econ\u00f3micas <em>\u201cpuede impulsar el ritmo de incremento del PIB, elevar el crecimiento potencial, y compensar la ca\u00edda de la poblaci\u00f3n activa\u201d<\/em>. <em>\u201cLa participaci\u00f3n de la mujer en el mercado laboral es parte de la ecuaci\u00f3n de crecimiento, productividad, y estabilidad\u201d<\/em>. Un ejemplo de esta propuesta sucedi\u00f3 entre 1950 y 1970, cuando la incorporaci\u00f3n a las actividades cotidianas de la tecnolog\u00eda generada en la Segunda Guerra y una expresiva entrada de mujeres al mercado laboral llevaron a crecimientos anuales del PIB mundial de 5.5%.<\/p>\n<p>El empoderamiento econ\u00f3mico de las mujeres es una alternativa macroecon\u00f3mica para la producci\u00f3n de crecimiento econ\u00f3mico de los pa\u00edses, seg\u00fan la OCDE (Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3micos). Esta pol\u00edtica consiste en aumentar la participaci\u00f3n de las mujeres en la fuerza de trabajo y\/o reducir\u00a0la disparidad entre la participaci\u00f3n de mujeres y hombres en la fuerza laboral. Para que este objetivo sea alcanzado, es necesario buscar solucionar cuestiones como\u00a0\u00a0\u201cel acceso a los recursos econ\u00f3micos y productivos, la eliminaci\u00f3n de la segregaci\u00f3n ocupacional, el principio de igual salario por trabajo igual o trabajo de igual valor, la eliminaci\u00f3n de todas las formas de violencia y acoso contra mujeres y ni\u00f1as, y la conciliaci\u00f3n y distribuci\u00f3n equitativa de las responsabilidades laborales y familiares\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>Debemos examinar la historia del movimiento feminista para comprender el concepto y origen del empoderamiento. La tercera onda feminista, durante los a\u00f1os \u201990, posee bases posestructuralistas de g\u00e9nero y sexualidad que se propone romper con definiciones que consideran esencialistas de la feminidad, presentes en la segunda onda feminista de la d\u00e9cada de \u201960, que ellas describen como enfocada en las necesidades de las mujeres blancas y originarias de los sectores medios de la sociedad. Esta onda fue heredera de un periodo de conquistas de derechos democr\u00e1ticos, y deseaba cambiar la ideolog\u00eda de \u201cfeminismo v\u00edctima\u201d de su predecesora. Sus esfuerzos van hacia una micro-pol\u00edtica, estimulando que las mujeres desarrollen definiciones de feminismo para s\u00ed, respetando y apreciando las diferentes experiencias y conocimientos, comprendiendo que \u201clo personal es pol\u00edtico\u201d; es decir, que las experiencias personales est\u00e1n arraigadas en problemas estructurales, y predicando que la acci\u00f3n personal responsable e individual tiene impactos sociales; por lo tanto, las narrativas personales son importantes en la teorizaci\u00f3n y el activismo pol\u00edtico, lo que conlleva a que este \u00faltimo sea local, con relaciones y consecuencias globales.<\/p>\n<p>Un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) denominado <em>\u201cLas mujeres, el trabajo y la econom\u00eda: beneficios macroecon\u00f3micos de la equidad de g\u00e9nero\u201d<\/em> se\u00f1ala que <em>\u201clas p\u00e9rdidas del PIB per c\u00e1pita atribuibles a disparidades de g\u00e9nero en el mercado laboral llega hasta 27% en determinadas regiones\u201d<\/em><a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. Las econom\u00edas de Estados Unidos y Jap\u00f3n incrementar\u00edan de forma permanente sus PIB en 5% y 9%, respectivamente, caso la fuerza laboral femenina fuera equiparada a la de los hombres, seg\u00fan este estudio. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es decir, toda la pol\u00edtica de empoderamiento femenino, en este caso nos enfocamos en el aspecto econ\u00f3mico, est\u00e1 relacionado con encontrar salidas por dentro de la propia econom\u00eda de mercado para hacer frente a la crisis que estall\u00f3 en 2007-2008 en el sector inmobiliario estadounidense. Como parte de la propuesta de impulsar la econom\u00eda mundial a trav\u00e9s del ingreso de m\u00e1s fuerza laboral en el mercado, la cuesti\u00f3n de los servicios dom\u00e9sticos no remunerados debe ser reordenada dentro de la sociedad, liberando parcialmente a las mujeres para que tengan mayor disponibilidad para el mercado laboral.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSer\u00eda posible un Sistema Nacional de Cuidados?<\/strong><\/p>\n<p>El informe del FMI publicado en setiembre de 2013, \u201cLas mujeres, el trabajo y la econom\u00eda: beneficios macroecon\u00f3micos de la equidad de g\u00e9nero\u201d, ten\u00eda por objetivo examinar si \u201clas mujeres tienen las mismas oportunidades que los hombres de participar en los mercados de trabajo [o] \u00bfest\u00e1n las mujeres empoderadas para contribuir plenamente al crecimiento econ\u00f3mico y la prosperidad globales?\u201d. Este documento afirma que \u201cla contribuci\u00f3n de las mujeres a la actividad econ\u00f3mica medida en el crecimiento y el bienestar est\u00e1 muy por debajo de su potencial; el avance hacia la igualdad de g\u00e9nero parece haberse estancado; y la desigualdad de g\u00e9nero tiene serias consecuencias macroecon\u00f3micas.\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>. Se\u00f1ala, tambi\u00e9n, que uno de los m\u00e1s importantes obst\u00e1culos para la equidad de g\u00e9nero y, en consecuencia, la mayor potencializaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial es la sobrecarga de las tareas dom\u00e9sticas a las mujeres.<\/p>\n<p>Como respuesta a este problema, el informe presenta una soluci\u00f3n dividida en dos ejes: pol\u00edticas sociales para que el Estado, a trav\u00e9s de pol\u00edticas fiscales y gastos, sin ofrecimiento de servicios, se haga cargo de las tareas de cuidados, y reformas fiscales coherentes que no desincentiven la participaci\u00f3n de las mujeres en el mercado de trabajo. Una de sus propuestas consiste en \u201csustituir la fiscalidad sobre la familia por un esquema de tributaci\u00f3n sobre los individuos, ya que desincentiva el empleo femenino y lo hace secundario para la familia<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>\u201d. Otro ejemplo ser\u00eda generar una \u201cpol\u00edtica de beneficios sociales que no desincentive la participaci\u00f3n de las mujeres en el mercado laboral, como equiparar permisos de maternidad y paternidad<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>\u201d. Entre las pol\u00edticas de gastos, estar\u00eda el apoyo financiero para beneficios infantiles, que ayudar\u00eda a las familias con el costo del cuidado de los ni\u00f1os por medio de una prestaci\u00f3n libre de impuestos ligada al ingreso, como ocurre en Canad\u00e1.<\/p>\n<p>Sin embargo, las propuestas del FMI presentan importantes contradicciones, principalmente si comparamos las realidades de los pa\u00edses centrales y con las de los perif\u00e9ricos. En t\u00e9rminos de consejos macroecon\u00f3micos hacia los pa\u00edses perif\u00e9ricos, este organismo internacional constantemente propone la disminuci\u00f3n del Estado y de las prestaciones sociales, lo que afecta y contrarresta las oportunidades de equidad de g\u00e9nero. Un ejemplo de eso es el incentivo que hace a esos pa\u00edses reducir los empleos en el sector p\u00fablico, con el objetivo de facilitar la privatizaci\u00f3n, aunque esta sea una \u00e1rea clave donde las mujeres han progresado de manera constante, con calidad de empleo y acceso a puestos directivos. Seg\u00fan la evaluaci\u00f3n de un grupo de economistas feministas sobre este informe, la idea de que \u201cel bienestar social desincentiva el trabajo y por ende es una justificaci\u00f3n para el actual enfoque de austeridad que recorta el programa social de los gobiernos\u201c ignora el hecho de que \u201cla inversi\u00f3n en servicios sociales puede finalmente propiciar que las mujeres tengan m\u00e1s tiempo para estudiar y encontrar otras maneras satisfactorias de aumentar su bienestar\u201d.<\/p>\n<p>Otro factor importante es que enfatizan demasiado el caso de las mujeres dentro del mercado laboral formal, mientras una enorme parcela, sino la mayor\u00eda, principalmente en las econom\u00edas perif\u00e9ricas, est\u00e1 en la informalidad. A esas mujeres, la disminuci\u00f3n del Estado benefactor les afecta radicalmente, puesto que la precariedad de sus trabajos [aumenta] la vulnerabilidad. Es decir, puesto que estas trabajadoras prestan servicios a compa\u00f1\u00edas que com\u00fanmente ni siquiera les brindan derechos laborales b\u00e1sicos, como apoyo con transporte o horas extras, seguramente no estar\u00e1n a favor de invertir en apoyo a guarder\u00edas infantiles de calidad para los hijos e hijas de sus empleadores. Por lo tanto, la propuesta de un Sistema Nacional de Cuidados se hace inviable por la reducci\u00f3n del Estado y de las prestaciones sociales. Las pol\u00edticas afirmativas necesitan estar en sinton\u00eda con las pol\u00edticas macroecon\u00f3micas generales.<\/p>\n<p>De acuerdo con Ernest Mandel, dentro del sistema capitalista solo dos productos presentan valor de uso pero no de cambio. Estos ser\u00edan: la producci\u00f3n campesina para su autoconsumo y el trabajo dom\u00e9stico no remunerado, dado que \u201caunque supone y exige un gran acopio y desgaste de energ\u00edas humanas\u201d, el autor afirma que las labores del hogar son actividades productivas pero no producen mercanc\u00edas por el hecho de que \u201cno pretenden la comercializaci\u00f3n o el lucro\u201d. Podemos observar que la tem\u00e1tica de los trabajos dom\u00e9sticos no remunerados ha sido abordada por la econom\u00eda a lo largo del tiempo. Para reflexionar sobre posibles soluciones, se hace importante repasar las diferentes experiencias llevadas a cabo alrededor del mundo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Engels, hubo \u201ctres formas principales de matrimonio, que corresponden aproximadamente a los tres estadios fundamentales de la evoluci\u00f3n humana. Al salvajismo corresponde el matrimonio por grupos; a la barbarie, el matrimonio sindi\u00e1smico; a la civilizaci\u00f3n, la monogamia con sus complementos, el adulterio y la prostituci\u00f3n. Entre el matrimonio sindi\u00e1smico y la monogamia se intercalan, en el sentido superior de la barbarie, la sujeci\u00f3n de las mujeres esclavas a los hombres y la poligamia.\u201d<\/p>\n<p>De este modo, el autor afirma que \u201cla monogamia naci\u00f3 de la concentraci\u00f3n de grandes riquezas en las mismas manos \u2013las de un hombre\u2013 y del deseo de transmitir esas riquezas por herencia a los hijos de este hombre, excluyendo a los de cualquier otro\u201d. Por lo tanto, un verdadero control y privaci\u00f3n de libertades sexuales a las mujeres a trav\u00e9s de la exigencia de una real monogamia obligatoria fue duramente aplicada. Mientras tanto, los hombres eran respaldados socialmente para practicar las infidelidad (sea por relaciones extraconyugales, sea por recurrir a la prostituci\u00f3n).<\/p>\n<p>A lo largo de la historia, todas las sociedades divididas en clases ha encargado a las mujeres el espacio privado, y el trabajo dom\u00e9stico ha sido uno de los principales elementos de opresi\u00f3n en los distintos tipos de familias. Si durante un extenso periodo de la prehistoria a las mujeres les fue brindado reconocimiento social y sus tareas reproductivas no afectaban su posici\u00f3n en la comunidad, con el proceso de desarrollo de las fuerzas productivas, la producci\u00f3n y acumulaci\u00f3n de los excedentes, y el surgimiento de la propiedad privada, todas las relaciones sociales cambiaron radicalmente, posibilitando que el derecho paterno se impusiera, garantizando la herencia, por l\u00ednea del hombre, como pilar de la propiedad privada.<\/p>\n<p>Puesto que el prop\u00f3sito del marxismo es conducir a la humanidad a una revoluci\u00f3n pol\u00edtica y social que transforme los medios de producci\u00f3n en propiedad social, las bases econ\u00f3micas actuales responsables para la manutenci\u00f3n de la monogamia y que se transmiten de forma hereditaria ser\u00edan destruidas. Una vez que los medios de producci\u00f3n pasen a ser propiedad com\u00fan, la familia individual no ser\u00e1 m\u00e1s la unidad econ\u00f3mica de la sociedad. Por consiguiente, la econom\u00eda dom\u00e9stica, as\u00ed como el cuidado y la educaci\u00f3n de los hijos, sean leg\u00edtimos o naturales, se convertir\u00e1n en un asunto social. A partir de las nuevas bases econ\u00f3micas se forjar\u00eda otra sociedad en la cual hombres y mujeres desarrollar\u00eda diferentes roles, con mayor libertad y plenitud.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de la liberaci\u00f3n de la mujer fue parte fundamental de la primera fase de la Revoluci\u00f3n Rusa de 1917. No solo dirigentes mujeres, sino todo el Estado obrero que nac\u00eda junto a los s\u00f3viets, impulsaron discusiones nacionales entre la sociedad rusa para solucionar una serie de problemas de la explotaci\u00f3n y la opresi\u00f3n como los que exist\u00edan en un pa\u00eds de fuertes rasgos medievales como Rusia. Uno de los principales cuadros en esta tem\u00e1tica fue Alejandra Kollontai \u2013la primera mujer elegida por el comit\u00e9 ejecutivo del Soviet de Petrogrado y que tambi\u00e9n fue miembro del Comit\u00e9 Central\u2013, que en el VI Congreso fue elegida Comisario del Pueblo para Asuntos de Bienestar Social.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Kollontai, una \u201cnueva\u201d mujer surgi\u00f3 como resultado de las transformaciones del proceso productivo capitalista, siendo obligada a adaptarse a las condiciones econ\u00f3micas modificadas con el capitalismo industrial, influyendo en su \u00e1mbito psicol\u00f3gico. Estas mujeres pasan a luchas por la sobrevivencia contra la miseria y escasez, aunque sus ingresos les brindaron la posibilidad de empezar a tomar sus propias decisiones, superando los matrimonios por conveniencia o la prostituci\u00f3n. De este modo, el capitalismo forj\u00f3 en su seno dos tipos de mujeres, en las dos clases sociales: las mujeres fuertes y disciplinadas que fueron parte de la fuerza laboral, y las mujeres d\u00e9biles y sumisas, con v\u00ednculos indestructibles en relaci\u00f3n con la familia tradicional y el hogar.<\/p>\n<p>Por eso, Kollontai defendi\u00f3 la intervenci\u00f3n del Estado para apartar a la mujer de las obligaciones dom\u00e9sticas para que pudiera liberarse de la \u201cesfera cerrada de h\u00e1bitos ego\u00edstas de la familia\u201d, permitiendo que la mujer realizase trabajos como cocinar por gusto y no por necesidad. Alcanzar este objetivo ser\u00eda posible a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n de guarder\u00edas y comedores p\u00fablicos, garantizando la total independencia econ\u00f3mica y la ruptura con las relaciones de explotaci\u00f3n, de forma de poder desarrollarse como un individuo entero y social. Para solucionar la cuesti\u00f3n de la limpieza y manutenci\u00f3n de los hogares, se formaron grupos remunerados de trabajadores de limpieza, como parte de la socializaci\u00f3n de esas tareas, convirtiendo el trabajo improductivo en productivo.<\/p>\n<p>Nota: 1 d\u00f3lar equivale a 19 pesos mexicanos, aprox.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>\u00a0\u00a0 https:\/\/www.animalpolitico.com\/blogueros-de-generando\/2016\/07\/26\/desigualdad-la-intimidad-trabajo-domestico-no-remunerado\/<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0\u00a0 https:\/\/www.forbes.com.mx\/el-trabajo-no-remunerado-en-mexico-representa-24-2-del-pib\/<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>\u00a0\u00a0 \u201cTrabajo Dom\u00e9stico y de Cuidados no Remunerados\u201d, ONU MUJERES, 2015, p. 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a>\u00a0\u00a0 https:\/\/www.gob.mx\/mujeressinviolencia\/articulos\/el-valor-del-trabajo-no-remunerado-en-los-hogares-en-mexico<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a>\u00a0\u00a0 Idem 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a>\u00a0\u00a0 http:\/\/www.inegi.org.mx\/est\/contenidos\/proyectos\/cn\/tnrh\/default.aspx<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a>\u00a0\u00a0 \u00cddem 6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a>\u00a0\u00a0 \u201cIncluye bienes agropecuarios, la recolecci\u00f3n de productos no cultivados, la caza, la confecci\u00f3n de prendas de vestir, la producci\u00f3n de calzado, la fabricaci\u00f3n de muebles y accesorios, el suministro de agua, entre otros\u201d. Nota: La suma de los parciales puede no coincidir con la carga total de trabajo debido al redondeo de las cifras. Idem 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> \u00cddem 8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Idem 11, p 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a>https:\/\/elpais.com\/economia\/2014\/01\/10\/actualidad\/1389384548_180170.html?id_externo_rsoc=whatsapp<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> http:\/\/www.unwomen.org\/es\/what-we-do\/economic-empowerment\/facts-and-figures<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Idem 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> https:\/\/www.awid.org\/news-and-analysis\/feminist-economists-respond-recent-imf-discussion-note-women-work-and-economy-0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=3m3VtZZ36c8<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Idem 18.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seg\u00fan cuenta la an\u00e9cdota, cuando los trabajadores designados para construir la Sider\u00fargica Las Truchas llegaron al municipio L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, en Michoac\u00e1n, la empresa responsable de la obra se encarg\u00f3 de pagarles vales para cubrir el costo del lavado de ropa y de la comida. No obstante, cuando los trabajadores que posteriormente se incorporaron a la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":49348,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2685,12374,2738],"tags":[12349,12584,12581,12582,12585,12586,12587,5971,12583],"class_list":["post-49328","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mexico","category-cst-mexico","category-mujeres","tag-cst-mexico","tag-economia-y-trabajo-domestico","tag-empoderamiento-economico-de-mujeres","tag-jenin-villas-roja","tag-mercado-laboral","tag-reproduccion-fuerza-de-trabajo","tag-sistema-nacional-de-cuidados","tag-trabajo-domestico","tag-trabajo-no-remunerado"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/trabajo-dom%C3%A9stico-696x505.jpg?fit=696%2C505&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/trabajo-dom%C3%A9stico-696x505.jpg?fit=696%2C505&ssl=1","categories_names":["CST-M\u00e9xico","M\u00e9xico","Mujeres"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49328","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49328"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49328\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":49329,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49328\/revisions\/49329"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49348"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49328"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49328"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49328"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}