{"id":47862,"date":"2018-01-06T22:07:20","date_gmt":"2018-01-07T00:07:20","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=47862"},"modified":"2021-11-07T18:29:43","modified_gmt":"2021-11-07T18:29:43","slug":"larissa-reisner-mujer-combatiente-cronista-la-revolucion-rusa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/larissa-reisner-mujer-combatiente-cronista-la-revolucion-rusa\/","title":{"rendered":"Larissa Reisner: mujer, combatiente y cronista de la Revoluci\u00f3n Rusa"},"content":{"rendered":"<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><em>Si hablamos o pensamos en la Revoluci\u00f3n Rusa, tal vez nos vengan a la mente nombres de mujeres como Nadia Krupskaia, Natalia Sedova, Ines Armand o Alexandra Kollontai. En este art\u00edculo queremos hablar de otra mujer, tal vez menos conocida, que fue una de las \u201cimprescindibles\u201d de aquella revoluci\u00f3n obrera y popular. De ella dijo Trotsky que a \u201csu aspecto de Diosa del Olimpo, un\u00eda un esp\u00edritu finamente ir\u00f3nico y la valent\u00eda de un guerrero\u201d. Radek, su compa\u00f1ero de los \u00faltimos d\u00edas, escribi\u00f3 sobre ella que \u201cno era una artista contemplativa sino una artista combativa que ve las luchas desde dentro y sabe c\u00f3mo comunicar su din\u00e1mica, la din\u00e1mica del destino de la humanidad\u201d. Y para Paco Ignacio Taibo, ella fue \u201cla mejor periodista roja del Siglo XX\u201d. Pero, \u00bfQui\u00e9n fue Larisa Reisner?<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por Laura Requena<\/p>\n<p><strong>Breve biograf\u00eda: Una pasi\u00f3n salvaje por la vida.<\/strong><\/p>\n<p>Larisa Reisner vino al mundo un 1 de mayo de 1895, parece que preanunciando que lo suyo era estar con las luchas de la clase obrera. Pas\u00f3 parte de su infancia en Alemania, tambi\u00e9n alg\u00fan tiempo en Francia y por el domicilio familiar pasaron personajes como Bebel o Karl Liebknecht, que sin duda debieron influenciarla.\u00a0 Su familia regresa a Rusia en la Revoluci\u00f3n de 1905.Larisa ten\u00eda trece a\u00f1os.<\/p>\n<p>Con diecisiete a\u00f1os ya muestra su talento literario. Escribe un ensayo teatral llamado \u201cAtl\u00e1ntida\u201d que seg\u00fan Karl Radek era una met\u00e1fora social sobre un hombre que ofrenda su vida para salvar a la humanidad. En 1914 estalla la guerra y su padre que se alinea con la izquierda socialdem\u00f3crata que no ha sucumbido al patriotismo b\u00e9lico, edita una revista llamada \u201cRudin\u201d en la que Larisa participa con entusiasmo. Cuando el presupuesto familiar se agota, empieza a colaborar primero con \u201cLetopis\u201d y despu\u00e9s con \u201cNovaya Zhin\u201d, diarios que dirig\u00eda M\u00e1ximo Gorki.<\/p>\n<p>Paco Taibo se pregunta que har\u00eda Larisa cuando surgen las movilizaciones espont\u00e1neas de las obreras textiles de la barriada de Viborg en San Petersburgo, que provocan la ca\u00edda del zar y dan inicio a la Revoluci\u00f3n de Febrero. No lo sabemos, pero si sabemos que se va radicalizando en sus ideas. Rompe con Gorki luego que este no acuerda con un violento art\u00edculo de ella contra Keresnsky, en el que Larissa denuncia toda la falsedad y el vac\u00edo de su gobierno. Descubre a los bolcheviques y colabora con los c\u00edrculos de estudio obreros.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de octubre, Larisa, que ten\u00eda un excelente conocimiento de la historia del arte, trabaja en el Departamento de bienes culturales bajo la direcci\u00f3n de Lunacharsky con el objeto de ayudar a proteger para al proletariado, gran parte del material cultural que dej\u00f3 la burgues\u00eda. Tambi\u00e9n trabaja en el departamento de propaganda bolchevique con Radek y Sonovsky.<\/p>\n<p>Pero en 1918, decide incorporarse al ej\u00e9rcito rojo que en estos momentos se bate en una docena de frentes. Uno de los peligros m\u00e1s grandes a los que se enfrentaba en esos momentos el Ej\u00e9rcito Rojo, proven\u00eda de la Legi\u00f3n Checa. Un cuerpo extranjero encuadrado dentro del ej\u00e9rcito zarista. Veintid\u00f3s mil soldados bien organizados que controlan el ferrocarril hacia Siberia y cortan en dos Rusia, desde finales de mayo. En agosto toman Kaz\u00e1n y avanzan hacia el Oeste.<\/p>\n<p>Fue en Sviansk, donde Larissa Reisner conoci\u00f3 a Trotsky. En aquel famoso tren blindado que apareci\u00f3 all\u00ed por primera vez y con el que, como comisario de guerra, Trotsky viaj\u00f3\u00a0 a todos los frentes, dirigiendo las operaciones de la Guerra Civil. El tren se detiene en aquella localidad y desde ah\u00ed empieza la reconstrucci\u00f3n del frente. Larisa, como comisaria pol\u00edtica del V Ej\u00e9rcito, dirigido por Smirnov, particip\u00f3 junto a Trotsky en la primera incursi\u00f3n hacia Kaz\u00e1n, a bordo de un torpedero, contra la flotilla de los blancos. Primero trabaj\u00f3 en la secci\u00f3n de espionaje y luego se sumar\u00e1 permanentemente a la flota del Volga. Ella fue una combatiente m\u00e1s. Lleg\u00f3 a ser Comisaria adjunta al Estado Mayor de Mosc\u00fa en 1919. En un escrito sobre Larisa, Radek dice que \u201cel viejo oficial de carrera, F.Novitsky, refiere en una edici\u00f3n del Izvestia, el respeto que esta joven revolucionaria inspiraba a los viejos soldados por su intrepidez en las situaciones m\u00e1s dif\u00edciles\u201d.<\/p>\n<p>Durante la guerra, trabaj\u00f3 en el comisariado de la marina con la tarea de actuar con los exalmirantes zaristas que colaboran con el ej\u00e9rcito rojo. En la lucha contra Denikin, entr\u00f3 de nuevo como comisaria de la flota del Volga, combatiendo desde Astraj\u00e1n hasta Enzel\u00ed.<\/p>\n<p>Reisner habit\u00f3 despu\u00e9s en Leningrado, tratando de estudiar la vida de la clase obrera. Dice Radek que le caus\u00f3 pena infinita la rebeli\u00f3n en Kronsstadt. Finalizada la guerra, es enviada junto a su marido y compa\u00f1ero en el frente, Raskolnikov, a una misi\u00f3n diplom\u00e1tica en Afganist\u00e1n. All\u00ed escribe \u201cAfganist\u00e1n\u201d y sus vivencias de la guerra que plasmar\u00eda en un libro: \u201cEn el frente\u201d. No pierde el tiempo. Estudi\u00f3 el imperialismo brit\u00e1nico, la historia de Oriente, la historia de la lucha por la liberaci\u00f3n en la vecina India, sinti\u00e9ndose parte de la Revoluci\u00f3n Mundial.<\/p>\n<p>Rompe con Raskolnikov y regresa a la URSS, donde comienza la NEP.\u00a0 Pide a Karl Radek que entonces era el dirigente de la Internacional Comunista que la env\u00ede a Alemania, donde se encuentra en ese momento el centro de la revoluci\u00f3n mundial. Larisa, que era un esp\u00edritu rebelde, tambi\u00e9n era consciente de ello. Por eso, corri\u00f3 tras la revoluci\u00f3n alemana para recoger in situ y de primera mano, un suceso que ser\u00eda decisivo para la suerte del proletariado mundial y no s\u00f3lo de la clase obrera alemana. De all\u00ed hace un retrato desesperado de la miseria urbana, la inflaci\u00f3n, las muertes de hambre y el desempleo, en un folleto titulado \u201cBerl\u00edn, octubre de 1923\u201d. Acusa a la socialdemocracia conciliadora de ser el obst\u00e1culo principal para la revoluci\u00f3n alemana, \u00fanica salida para un pa\u00eds destruido por las cargas de la postguerra y la crisis econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Radek, ayud\u00f3 a los representantes de la Komintern, que viv\u00edan en plena conspi\u00adraci\u00f3n, a orientarse hacia el estado de esp\u00edritu de las masas. Aunque estaba clandestina, ella se pon\u00eda en las colas de los desocupados ante la bolsa de trabajo y en las tiendas; asis\u00adt\u00eda a las reuniones de las f\u00e1bricas, a los m\u00edtines de la socialdemocracia; iba a los hospitales y particip\u00f3 en las primeras manifestaciones que se lo\u00adgr\u00f3 organizar, pese a la disoluci\u00f3n del partido comunista por el gobierno.<\/p>\n<p>Viaja a Hamburgo para narrar la insurrecci\u00f3n fallida en su libro \u201cHamburgo en las barricadas\u201d que fue su libro m\u00e1s importante. Pero la censura y la justicia del imperio alem\u00e1n prohibie\u00adron la publicaci\u00f3n del libro y ordenaron que fuese quemado. La derrota alemana no la dej\u00f3 consternada, pero sab\u00eda que era in\u00fatil esperar una victoria cercana de la revoluci\u00f3n en Europa.<\/p>\n<p>De nuevo en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, trabaj\u00f3 con Trotsky en la comisi\u00f3n para el mejoramiento de los productos industriales. Pero su sed de aventuras y su deseo de contar en primera l\u00ednea la vida cotidiana de quienes eran los verdaderos protagonistas en la construcci\u00f3n del socialismo, no estaban agotados. Viaja a los Urales, a la cuenca carbon\u00edfera del Donetz, a las minas de platino de Kytlym, a las fundiciones textileras de Ivanovo. Duerme en trenes, en las minas, en los locales sindicales y va escribiendo reportajes que cobrar\u00e1n cuerpo en \u201cCarb\u00f3n, hierro y seres humanos\u201d. Parece que ella ten\u00eda dudas sobre la NEP que trataba de disipar estudiando las condiciones de vida del proletariado ruso. Regres\u00f3 llena de esperanza.<\/p>\n<p>En 1925 sufri\u00f3 de malaria, contra\u00edda durante su estancia en Afganist\u00e1n. Fue a curarse a un hospital alem\u00e1n. Pero abandon\u00f3 el tratamiento y recorri\u00f3 Alemania para estudiar los cambios sociales acontecidos sobre la base de la estabilizaci\u00f3n. De ah\u00ed sali\u00f3 \u201cEn el pa\u00eds de Hindeburg\u201d. En 1926 contrae tifus. Su organismo ya debilitado no resiste. Su enfermedad se produce justo en el momento de ascenso de la derecha en el Partido. Stalin y Bujarin comienzan a construir el aparato burocr\u00e1tico que impuso la represi\u00f3n contra su propio partido.<\/p>\n<p>Muere en el sanatorio del Kremlin el 9 de noviembre de 1926, cuando su cabeza a\u00fan estaba llena de proyectos. De todo lo que de ella imaginamos pudo decirse en su funeral, nos quedamos con las palabras de Sosnovski: \u201cElla ten\u00eda una pasi\u00f3n salvaje por la vida\u201d.<\/p>\n<p>Podemos consolarnos pensando que se libr\u00f3 de las purgas estalinistas que se llevaron por delante a muchos de sus amigos, esposos, camaradas y personajes de sus obras. Pero no as\u00ed su obra, que desapareci\u00f3 por muchos a\u00f1os y cuando volvi\u00f3 a editarse, fue censurada. Tal ocurre con el libro \u201cEn el frente\u201d, donde precisamente el cap\u00edtulo de Sviyazhsk fue eliminado, porque en \u00e9l aparece Trotsky como l\u00edder del ej\u00e9rcito rojo.<\/p>\n<p>Lea tambi\u00e9n | <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/63890-2\/\">\u00bfQui\u00e9nes fueron las dirigentes de la Revoluci\u00f3n Rusa?<\/a><\/p>\n<p><strong>La batalla de Sviyazhsk<\/strong><\/p>\n<p>Sviyazhsk es como hemos dicho uno de los cap\u00edtulos de su libro \u201cEn el frente. All\u00ed fue combatiente y al mismo tiempo cronista excepciona, de una batalla que como ella misma cuenta, fue crucial para el triunfo posterior del ej\u00e9rcito rojo en la guerra civil: \u201cFue s\u00f3lo a partir de Sviyazhsk y Kaz\u00e1n que el ej\u00e9rcito rojo se cristaliz\u00f3 para asumir esas formas militares y pol\u00edticas, que tras una serie de cambios y perfeccionamientos, se han vuelto cl\u00e1sicas en la RFSSR(Rep\u00fablica Federal Socialista Sovi\u00e9tica de Rusia)\u201d.<\/p>\n<p>Victor Sergue describe aquel episodio de la guerra civil en su libro. \u201cEl a\u00f1o I de la revoluci\u00f3n rusa: \u201cEn aquel mismo momento se jugaba la suerte de la revoluci\u00f3n en una peque\u00f1a estaci\u00f3n ferroviaria, casi desconocida a unos 70 kil\u00f3metros de Kaz\u00e1n, en la l\u00ednea de Mosc\u00fa. El avance victorioso de los checoslovacos y de los blancos se estrellaba all\u00ed contra pobres trincheras cavadas a toda prisa, detr\u00e1s de las cuales no hab\u00eda m\u00e1s que una voluntad de hierro. El 8 de agosto, en pleno desastre del frente este, sal\u00eda para Kaz\u00e1n el tren de Trotsky cargado con unos doscientos comunistas, seleccionados entre los m\u00e1s resueltos\u201d. En su libro Sergue cita precisamente parte de los pasajes del texto de Larisa.<\/p>\n<p>De la importancia de aquella batalla tambi\u00e9n escribir\u00eda Trotsky en sus \u201cEscritos militares\u201d: \u201cDe una masa vacilante, inestable, atomizada, se cre\u00f3 un verdadero ej\u00e9rcito. Los nuestros tomaron Kaz\u00e1n el 10 de septiembre de 1918, al d\u00eda siguiente reconquistaron Simbirsk. Este momento representa una fecha memorable en la historia del ej\u00e9rcito rojo. De pronto, se ten\u00eda la sensaci\u00f3n de pisar terreno firme. Ya no eran los primeros ensayos impotentes, ahora pod\u00edamos y sab\u00edamos combatir y vencer\u201d<\/p>\n<p>La cr\u00f3nica de Reisner no s\u00f3lo rezuma entusiasmo por el hero\u00edsmo de los combatientes a quienes pone nombre y apellidos y donde destaca su admiraci\u00f3n por Trotsky, el gran \u201corganizador\u201d. Tambi\u00e9n intenta explicar porque hombres y mujeres que sufr\u00edan mil penalidades y se enfrentaban a un enemigo mucho m\u00e1s fuerte y mejor armado que ellos, fueron capaces de vencer. \u00bfDe d\u00f3nde nac\u00eda su compromiso, valent\u00eda y determinaci\u00f3n? \u00bfDe d\u00f3nde nac\u00eda su \u00e9tica revolucionaria? Es lo que parece preguntarse Larissa. A lo largo de las p\u00e1ginas, ella responde a esa pregunta de forma indirecta: De su fe inquebrantable en un mundo nuevo: \u201cEl ma\u00f1ana simplemente no exist\u00eda, s\u00f3lo hab\u00eda un breve espacio de tiempo caliente y humoso: el hoy. Y de \u00e9l se viv\u00eda como se vive en tiempo de cosecha.\u201d<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n explica admirablemente en ocasi\u00f3n del fusilamiento de 27 desertores entre los cuales tambi\u00e9n hab\u00eda miembros del Partido bolchevique, la necesidad de mantener en todo momento la disciplina revolucionaria si se quer\u00eda vencer. Porque quien traicionaba, no lo hac\u00eda solo al Ej\u00e9rcito Rojo, sino a la causa de la revoluci\u00f3n proletaria mundial, que era lo que estaba en juego en aquella guerra civil. Cuando ya solo quedaban solo d\u00edas para llegar a Kaz\u00e1n, Larissa cuenta como Trotsky tuvo que salir apresuradamente hacia Mosc\u00fa a causa del atentado de Lenin el 30 de agosto,\u00a0 orquestado por los socialrevolucionarios, para regresar enseguida.<\/p>\n<p>La victoria definitiva del ej\u00e9rcito rojo en la guerra civil no pudo revertir el curso de la historia. Ni el hero\u00edsmo y la abnegaci\u00f3n demostrada por las masas rusas ni los aciertos de la direcci\u00f3n bolchevique, forjada en a\u00f1os de lucha social, fueron suficientes para impedir el ascenso al poder de la burocracia totalitaria estalinista, cuyas causas exceden este art\u00edculo, pero donde la derrota de la revoluci\u00f3n alemana y con ello de la posibilidad de extender la revoluci\u00f3n a nivel mundial, jugaron un papel de primer orden.<\/p>\n<p>Lea tambi\u00e9n | <a href=\"https:\/\/litci.org\/es\/el-documental-sobre-la-revolucion-rusa-pan-paz-y-tierra-esta-disponible-online\/\">El documental sobre la Revoluci\u00f3n Rusa, \u201cPan, Paz y Tierra\u201d, est\u00e1 disponible online<\/a><\/p>\n<p><strong>Lecciones para el presente<\/strong><\/p>\n<p>Larisa Reisner fue una mujer que tambi\u00e9n en lo personal rompi\u00f3 con todas las barreras que exist\u00edan para las mujeres, a\u00fan en la Rusia revolucionaria. Ella fue precursora de un nuevo tipo de mujer que revoluciones tan profundas como la rusa son capaces de propiciar. Es cierto que en un pa\u00eds donde antes de la Revoluci\u00f3n, el 88% de las mujeres eran analfabetas, ella fue una privilegiada pues al contrario que muchas obreras y campesinas, hero\u00ednas an\u00f3nimas de la revoluci\u00f3n, tuvo acceso a estudios. Pero fue una mujer valiente y decidida que puso sus conocimientos y su talento literario al servicio del pueblo, de la causa de la Revoluci\u00f3n. Y no le tembl\u00f3 el pulso para cambiar su pluma por un fusil cuando fue necesario hacerlo.<\/p>\n<p>Para los bolcheviques, la lucha por la emancipaci\u00f3n del proletariado no pod\u00eda entenderse si al mismo tiempo no se llevaba a cabo la pelea por la liberaci\u00f3n de la mujer en todos los terrenos. Durante la guerra civil, en aquellos momentos tan decisivos para la Revoluci\u00f3n, fueron miles las mujeres que se alistaron en el ej\u00e9rcito como soldados, enfermeras, esp\u00edas y dirigentes pol\u00edticas. Un ejemplo fue Vars\u00e9nika Kasparova, que dirigi\u00f3 el Departamento de agitaci\u00f3n del Bur\u00f3 de Comisarios militares y que al igual que Larissa se adhiri\u00f3 m\u00e1s tarde a la oposici\u00f3n de izquierda de Trotsky.<\/p>\n<p>Para nosotras y nosotros, La RR no es una pieza de museo que admirar con nostalgia sino un ejemplo cuyas ense\u00f1anzas son m\u00e1s v\u00e1lidas que nunca. En este art\u00edculo nos acercamos a Larissa Reisner con la intenci\u00f3n de extraer lecciones sobre la vida y la obra de esta revolucionaria rusa, que al igual que otras muchas, fueron silenciadas por la historiograf\u00eda oficial y por el feminismo burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>Las y los revolucionarios tenemos la tarea de conocer y estudiar su historia porque esas mujeres fueron protagonistas indispensables de una revoluci\u00f3n que por primera vez en la historia, puso a la clase trabajadora en el poder. Todas ellas siguen siendo una fuente de inspiraci\u00f3n para miles de mujeres que hoy d\u00eda no nos resignamos y seguimos luchando por un mundo sin violencia ni opresi\u00f3n y sin explotaci\u00f3n de ning\u00fan tipo.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.scribd.com\/document\/244590634\/Paco-Ignacio-Taibo-II-Larisa-La-mejor-periodista-roja-del-siglo-XX-pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/es.scribd.com\/document\/244590634\/Paco-Ignacio-Taibo-II-Larisa-La-mejor-periodista-roja-del-siglo-XX-pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/2014.kaosenlared.net\/component\/k2\/item\/72857-larisa-reisner-escritora-y-profesional-de-la-revoluci\u00f3n-una-presentaci\u00f3n.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/2014.kaosenlared.net\/component\/k2\/item\/72857-larisa-reisner-escritora-y-profesional-de-la-revoluci%C3%B3n-una-presentaci%C3%B3n.html<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.icl-fi.org\/espanol\/spe\/38\/reissner.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.icl-fi.org\/espanol\/spe\/38\/reissner.html<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/archive\/radek\/1927\/xx\/reisner.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.marxists.org\/archive\/radek\/1927\/xx\/reisner.htm<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/em\/rev-arm\/1919_esc_mil_tomo2.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u00a0<\/a><a href=\"http:\/\/www.ceipleontrotsky.org\/Como-se-armo-la-revolucion\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.ceipleontrotsky.org\/Como-se-armo-la-revolucion<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/archive\/trotsky\/1930\/mylife\/ch33.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.marxists.org\/archive\/trotsky\/1930\/mylife\/ch33.htm<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/archive\/radek\/1927\/xx\/reisner.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.marxists.org\/archive\/radek\/1927\/xx\/reisner.htm<\/a><\/p>\n<p>\u201cEl a\u00f1o I de la revoluci\u00f3n\u201d. V\u00edctor Serge. Edici\u00f3n Siglo XXI<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n Si hablamos o pensamos en la Revoluci\u00f3n Rusa, tal vez nos vengan a la mente nombres de mujeres como Nadia Krupskaia, Natalia Sedova, Ines Armand o Alexandra Kollontai. En este art\u00edculo queremos hablar de otra mujer, tal vez menos conocida, que fue una de las \u201cimprescindibles\u201d de aquella revoluci\u00f3n obrera y popular. 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