{"id":47236,"date":"2017-11-21T10:20:10","date_gmt":"2017-11-21T12:20:10","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=47236"},"modified":"2021-11-07T18:30:33","modified_gmt":"2021-11-07T18:30:33","slug":"las-lecciones-la-revolucion-rusa-la-lucha-palestina-libre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/las-lecciones-la-revolucion-rusa-la-lucha-palestina-libre\/","title":{"rendered":"Las lecciones de la Revoluci\u00f3n Rusa y la lucha por Palestina libre"},"content":{"rendered":"<p><em>\u201cMi direcci\u00f3n: una aldea abandonada\u2026 olvidada. De calles sin nombre. Todos sus hombres est\u00e1n en el campo y en las canteras. Aman el comunismo\u201d. As\u00ed el poeta palestino Mahmoud Darwish (1942-2008) describ\u00eda en su \u201cDocumento de identidad\u201d el exilio forzado vivido por su pueblo y la resistencia a la opresi\u00f3n nacional.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Soraya Misleh<\/p>\n<p>El derecho a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos frente a esta situaci\u00f3n integra hist\u00f3ricamente el programa de los bolcheviques. Garantizada, enseguida la Revoluci\u00f3n Rusa del 25 de octubre de 1917 (7 de noviembre en el calendario gregoriano) result\u00f3 en la liberaci\u00f3n de lo que Trotsky denominaba \u201cc\u00e1rcel de los pueblos\u201d, parte de sus muchas conquistas.<\/p>\n<p>Cien a\u00f1os despu\u00e9s, las lecciones de ese proceso siguen actuales y necesarias ante la situaci\u00f3n de los palestinos y de otros pueblos, como los kurdos y los catalanes. En el caso de los primeros, la opresi\u00f3n nacional es resultado del proyecto sionista que culmin\u00f3 en la creaci\u00f3n del Estado de Israel el 15 de mayo de 1948 \u2013la <em>nakba<\/em> (cat\u00e1strofe)\u2013, cuando mediante la limpieza \u00e9tnica fueron expulsados 800.000 palestinos de sus tierras y destruidas m\u00e1s de 500 aldeas, entre ellas la del poeta Darwisk, desterrado con solo seis a\u00f1os de edad. Actualmente, son cinco millones de refugiados en campos en el mundo \u00e1rabe, millares en la di\u00e1spora y otros millares sometidos al r\u00e9gimen institucionalizado de apartheid, a una ocupaci\u00f3n y colonizaci\u00f3n deshumanas, y a leyes racistas.<\/p>\n<p><strong>En los tiempos del zar<\/strong><\/p>\n<p>La opresi\u00f3n nacional era un tema de gran importancia en Rusia bajo el dominio zarista. Como describe Trotsky en <em>Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa<\/em>, \u201cla nacionalidad dominante no representaba m\u00e1s que 43% de la poblaci\u00f3n, mientras el otro 57% (de los cuales 17% eran ucranianos, 6% polacos, 4,5% rusos blancos) correspond\u00eda a nacionalidades diversas, tanto por el grado de cultura como por la desigualdad de derechos\u201d.<\/p>\n<p>Frente a esa realidad, en el cambio del siglo XIX para el XX se constituy\u00f3 el partido bolchevique y son numerosos los escritos de Lenin sobre c\u00f3mo lidiar con la cuesti\u00f3n de las nacionalidades oprimidas (<em>como abordado en diversos art\u00edculos disponibles en los sites del PSTU y de la Liga Internacional de los Trabajadores \u2013 LIT-CI<\/em>). Entre los revolucionarios con quien Lenin polemiz\u00f3 en relaci\u00f3n con este tema estaba Rosa Luxemburgo. Para ella, la era de las luchas nacionales quedar\u00eda atr\u00e1s y cualquier propuesta de independencia (en el caso se refer\u00eda a Polonia, su pa\u00eds natal) ser\u00eda una capitulaci\u00f3n al nacionalismo burgu\u00e9s; la cuesti\u00f3n de la opresi\u00f3n solo ser\u00eda resuelta a trav\u00e9s de la revoluci\u00f3n proletaria en los pa\u00edses que la dominaban (Alemania, Austria y Rusia).<\/p>\n<p>Lenin escribe en \u201cEl derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n\u201d, de mayo de 1914, sobre el car\u00e1cter progresivo de ese nacionalismo de contenido democr\u00e1tico general contra la opresi\u00f3n, al cual \u201cprestamos apoyo incondicional, separando rigurosamente la tendencia al exclusivismo nacional\u201d. En el mismo texto describe que, al lado del reconocimiento del pleno derecho a la autodeterminaci\u00f3n, la resoluci\u00f3n de la Internacional \u201cexhorta de forma no menos expl\u00edcita a los obreros a la unidad internacional de su lucha de clase\u201d.<\/p>\n<p>De la misma forma, en \u201cEl proletariado revolucionario y el derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n\u201d, Lenin entabla debate contra la posici\u00f3n de Karl Radek (cuyo seud\u00f3nimo era Parabellum), expresada en el peri\u00f3dico del Partido Socialdem\u00f3crata de Suiza, de que el imperialismo dejar\u00eda en el pasado la lucha por los Estados nacionales. Para Lenin, la posici\u00f3n ignora la distinci\u00f3n entre colonias y lugares en que hubo movimientos de liberaci\u00f3n nacional. Resalta: \u201cEl imperialismo significa que el capital sobrepas\u00f3 el marco de los Estados nacionales, significa la prolongaci\u00f3n y agudizaci\u00f3n de la opresi\u00f3n nacional sobre una nueva base hist\u00f3rica. De ah\u00ed se desprende, precisamente, lo contrario de lo que dice Parabellum, sobre que nosotros debemos ligar la lucha revolucionaria por el socialismo a un programa revolucionario en la cuesti\u00f3n nacional\u201d. M\u00e1s adelante, en el mismo texto, Lenin explica: \u201cUn punto central en el programa de la socialdemocracia debe ser precisamente la divisi\u00f3n de las naciones en opresoras y oprimidas\u2026 Esa divisi\u00f3n no es esencial desde el punto de vista del pacifismo burgu\u00e9s o de la utop\u00eda peque\u00f1oburguesa de la competencia pac\u00edfica entre naciones independientes en el capitalismo, pero es esencial desde el punto de vista de la lucha revolucionaria contra el imperialismo. Y de esa divisi\u00f3n debe derivar nuestra definici\u00f3n del \u2018derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n\u2019, definici\u00f3n consecuentemente democr\u00e1tica, revolucionaria y conforme con la tarea general de la lucha inmediata por el socialismo. En nombre de ese derecho, defendiendo su reconocimiento sin hipocres\u00edas, los socialdem\u00f3cratas de las naciones opresoras deben reivindicar la libertad de separaci\u00f3n de las naciones oprimidas \u2013pues, de lo contrario, el reconocimiento de la igualdad de derechos de las naciones y la solidaridad internacional de los obreros ser\u00eda en la pr\u00e1ctica solo una palabra hueca, solo una hipocres\u00eda. En tanto, los socialdem\u00f3cratas de las naciones oprimidas deben resaltar la unidad y la fusi\u00f3n de los obreros de las naciones oprimidas con los obreros de las naciones opresoras\u2013 pues de lo contrario esos socialdem\u00f3cratas se vuelven involuntariamente aliados de una u otra burgues\u00eda nacional, que traiciona siempre los intereses del pueblo y la democracia, siempre pronta, por su parte, a anexar y oprimir otras naciones\u201d.<\/p>\n<p><strong>Sionismo y contrarrevoluci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La opresi\u00f3n nacional no pas\u00f3 inadvertida por los contrarrevolucionarios en la Rusia de finales del siglo XIX y comienzos del XX, obviamente con intereses completamente opuestos a los planteados por Lenin y aprobados en la Internacional. Entre los que actuaron conscientemente para mejorar la organizaci\u00f3n revolucionaria vali\u00e9ndose de la opresi\u00f3n existente \u2013y, en el caso, tambi\u00e9n del antisemitismo vigente\u2013 estaban los sionistas.<\/p>\n<p>Fundado a finales del siglo XIX bajo la falsa \u00e9gida de que para los jud\u00edos no era posible la asimilaci\u00f3n y de que la \u00fanica forma de librarse de las persecuciones era mediante la creaci\u00f3n de un Estado hebrero, homog\u00e9neo \u00e9tnicamente (Israel), el sionismo se abstuvo hasta incluso de luchar contra los <em>pogromos<\/em> (masacres) que los jud\u00edos enfrentaban en Rusia.<\/p>\n<p>Para intentar contener la revuelta contra esa situaci\u00f3n, seg\u00fan describe el escritor trotskista Lenni Brenner en <em>La muralla de hierro \u2013 Revisionismo sionista de Jabotinsky a Shamir<\/em>, el \u201cpadre\u201d del sionismo pol\u00edtico, el austro-h\u00fangaro Theodor Herzl, se dirigi\u00f3 a San Petersburgo en agosto de 1904, y se reuni\u00f3 con el jefe de la polic\u00eda secreta del zar y organizador de los <em>pogromos<\/em>, von Plehve. All\u00ed inauguraba la tradici\u00f3n pol\u00edtica sionista de converger su programa con el antisemitismo, seg\u00fan escribe el marxista franc\u00e9s Maxime Rodinson en <em>Israel: \u00bfA Colonial-Settler State?<\/em> (en la traducci\u00f3n libre: \u201cIsrael: \u00bfUn Estado Colonial?\u201d).<\/p>\n<p>En el encuentro con von Plehve, el compromiso fue que, a cambio de apoyo, el sionismo no antagonizar\u00eda con la monarqu\u00eda absolutista rusa. \u201cAy\u00fademe a alcanzar la tierra m\u00e1s temprano y la revuelta acabar\u00e1. Y entonces, la defecci\u00f3n de los socialistas\u201d, declar\u00f3 Herzl en la oportunidad. \u00c9l y Plehve cambiaron cartas, avalando tal acuerdo. M\u00e1s: el sionismo ten\u00eda el compromiso de intentar apartar jud\u00edos de la organizaci\u00f3n y la ideas revolucionarias. Estos eran alrededor de 4,5% de la poblaci\u00f3n en Rusia y, frente a las persecuciones, naturalmente se aproximaban a la lucha general.<\/p>\n<p>Para intentar convencerlos de abandonar el movimiento, el sionismo utilizar\u00eda incluso la falacia de que el socialismo estar\u00eda reservado al futuro Estado jud\u00edo. Conforme Brenner, en realidad, \u201cel antisocialismo era parte integrante de su estrategia diplom\u00e1tica\u201d, la cual se centraba en buscar alianzas con las potencias dominantes para alcanzar su intento no declarado de creaci\u00f3n de un Estado jud\u00edo mediante la colonizaci\u00f3n y la limpieza \u00e9tnica de Palestina.<\/p>\n<p>Como describe Brenner en su libro, un joven revolucionario de nombre Chitlovsky relat\u00f3 tiempo despu\u00e9s que Herzl intent\u00f3 cooptarlo, sin \u00e9xito. Dijo que hab\u00eda negociado con von Plehve que en 15 a\u00f1os Rusia avalar\u00eda la constituci\u00f3n del Estado jud\u00edo. \u201cPero eso est\u00e1 vinculado a una condici\u00f3n: los revolucionarios jud\u00edos cesar\u00e1n su lucha contra el gobierno ruso\u201d. Chitlovsky respondi\u00f3: \u201cNosotros, revolucionarios jud\u00edos, hasta los m\u00e1s nacionales entre nosotros, no somos sionistas y no creemos que el sionismo sea capaz de resolver nuestro problema. Transferir el pueblo jud\u00edo de Rusia para Eretz-Israel es, a nuestros ojos, una utop\u00eda y, por una utop\u00eda, no renunciaremos a los caminos que nos trazamos, el de la lucha revolucionaria contra el gobierno ruso, lo que tambi\u00e9n debe llevar a la liberaci\u00f3n de los jud\u00edos\u201d. \u00c9l dijo a su interlocutor: \u201cLa situaci\u00f3n del sionismo ya es bastante dudosa por el hecho de estar distante de la revoluci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>De hecho, incluso los bundistas que defend\u00edan que los jud\u00edos, por tener demandas espec\u00edficas, se organizasen separadamente dentro del partido bolchevique \u2013con lo que Trotsky y Lenin no concordaban\u2013, manten\u00edan la concepci\u00f3n marxista de que el sionismo no era m\u00e1s que una \u201cutop\u00eda reaccionaria\u201d. Trotsky fue m\u00e1s lejos: llamaba a Herzl de aventurero sinverg\u00fcenza y hac\u00eda duras cr\u00edticas al sionismo.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter contrarrevolucionario [del sionismo] no dej\u00f3 margen para la duda en 1905, con negociaciones entre bastidores y abstenci\u00f3n en la lucha contra el zar \u2013as\u00ed como en febrero de 1917, cuando Nicol\u00e1s II fue derrocado y asumi\u00f3 el gobierno provisional de Kerensky.<\/p>\n<p><strong>La Declaraci\u00f3n Balfour<\/strong><\/p>\n<p>El sionismo se aprovech\u00f3 del antisemitismo por un lado y del anticomunismo por otro. En negociaciones con Gran Breta\u00f1a \u2013que pas\u00f3 a ser mandataria de Palestina luego de la ca\u00edda del Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial (1914-1918)\u2013, obtuvo el compromiso oficial del imperialismo para alcanzar su intento. El ministro de Asuntos Extranjeros de Gran Breta\u00f1a, Lord Balfour, garantiz\u00f3 el apoyo ingl\u00e9s a la constituci\u00f3n de un hogar nacional jud\u00edo en Palestina, en la que ser\u00eda conoc\u00eda como Declaraci\u00f3n Balfour, en correspondencia enviada al capitalista Rotschield, uno de los grandes financiadores del proyecto sionista. La carta data del 2 de noviembre de 1917 \u2013solo cinco d\u00edas antes de la Revoluci\u00f3n Rusa de 1917. Seg\u00fan escribi\u00f3 Maxime Rodinson, no en vano: en medio de la Primera Guerra Mundial, jud\u00edos alemanes hab\u00edan sido conquistados para el esfuerzo de guerra porque envolv\u00eda la lucha contra el zarismo ruso.<\/p>\n<p>\u201cLa revoluci\u00f3n rusa reforzaba tendencias derrotistas dentro de Rusia. Un importante papel en el movimiento era atribuido a los jud\u00edos. Era crucial darles razones para apoyar la causa aliada. (\u2026) Uno de los objetivos de la declaraci\u00f3n era apoyar a Kerensky\u201d, escribe Rodinson. En otras palabras, la revoluci\u00f3n no dejaba ilusiones a los que servir\u00edan de carne de ca\u00f1\u00f3n, y los imperios precisaban combatir esa tendencia. De hecho, como resultado de la Revoluci\u00f3n de Octubre, Rusia saldr\u00eda de la Guerra.<\/p>\n<p>Si el sionismo por s\u00ed no ser\u00eda capaz de derrotar o contener la necesaria expansi\u00f3n de la revoluci\u00f3n socialista mundial al resto de Europa, los hechos hist\u00f3ricos demuestran su papel nefasto. Su naturaleza como polo militar avanzado del imperialismo en la regi\u00f3n y su car\u00e1cter de clase lo llevaron al uso de la opresi\u00f3n y el antisemitismo para alcanzar sus objetivos coloniales. Sin escr\u00fapulos, mediante pragmatismo diplom\u00e1tico insidioso.<\/p>\n<p>La posterior traici\u00f3n de Stalin tambi\u00e9n sirvi\u00f3 al movimiento sionista: no solo retom\u00f3 los <em>pogromos<\/em> sino que suministr\u00f3 armas a bandas sionistas, v\u00eda Checoslovaquia. Despu\u00e9s de la <em>nakba<\/em> en 1948, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica bajo el mando de Stalin fue la primera en reconocer de hecho y de derecho el Estado racista de Israel.<\/p>\n<p>La ca\u00edda del aparato estalinista ofrece mejores perspectivas. Las lecciones de Octubre son el legado y el fermento para los que luchan y resisten, como los palestinos. Que nos inspiren, rumbo a la derrota del sionismo y el imperialismo. As\u00ed como las palabras expresadas en el testamento de Trotsky: \u201cLa vida es bella, que las generaciones futuras la limpien de todo mal, de toda opresi\u00f3n, de toda violencia, y puedan gozarla plenamente\u201d.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cMi direcci\u00f3n: una aldea abandonada\u2026 olvidada. De calles sin nombre. Todos sus hombres est\u00e1n en el campo y en las canteras. Aman el comunismo\u201d. 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