{"id":47206,"date":"2017-11-18T10:00:51","date_gmt":"2017-11-18T12:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=47206"},"modified":"2017-11-18T10:00:51","modified_gmt":"2017-11-18T12:00:51","slug":"istvan-meszaros-la-teoria-del-socialismo-solo-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/istvan-meszaros-la-teoria-del-socialismo-solo-pais\/","title":{"rendered":"Istv\u00e1n M\u00e9sz\u00e1ros y la teor\u00eda del socialismo en un solo pa\u00eds"},"content":{"rendered":"<p><em>Falleci\u00f3 el \u00faltimo 1 de octubre, Istv\u00e1n M\u00e9sz\u00e1ros. Autor de una vasta obra, M\u00e9sz\u00e1ros es, sin duda, uno de los autores marxistas m\u00e1s influyentes y serios de las \u00faltimas d\u00e9cadas. Su muerte, lamentablemente interrumpi\u00f3 una de sus mayores obras: un extenso tratado sobre el Estado, que abarca desde las formaciones sociales m\u00e1s antiguas hasta el capitalismo, pasando por las muchas elaboraciones sobre el tema, abundantes desde la modernidad.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Gustavo Machado, para Teoria &amp; Revolu\u00e7\u00e3o<\/p>\n<p>En este art\u00edculo, no obstante, no pretendemos abordar este su trabajo m\u00e1s reciente, solo parcialmente y muy recientemente publicado; antes que eso queremos problematizar lo que fue, a nuestro juicio, el trabajo de la vida de M\u00e9sz\u00e1ros: <em>M\u00e1s all\u00e1 del Capital<\/em>. Principalmente, porque ese libro se entrelaza con el destino de la Revoluci\u00f3n Rusa, sus caminos y descaminos, que precisamente este a\u00f1o cumple 100 a\u00f1os. M\u00e1s particularmente, el trabajo de M\u00e9sz\u00e1ros se liga, de alg\u00fan modo, al colapso de la antigua URSS, ya que problematiza sus l\u00edmites, insuficiencias y contradicciones.<\/p>\n<p>Evidentemente, trat\u00e1ndose de un trabajo tan amplio como es el de M\u00e9sz\u00e1ros, una obra que supera las 1.000 p\u00e1ginas y expone el resultado de 25 a\u00f1os de investigaci\u00f3n, no pretendemos, de modo alguno, en este corto art\u00edculo, tratar ese importante trabajo en su conjunto sino problematizar si este supera lo que nos parece ser el l\u00edmite mayor de su maestro, Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs: la adhesi\u00f3n a la teor\u00eda del socialismo en un solo pa\u00eds. Esta cuesti\u00f3n gana notoria relevancia por el hecho de que el tema central de la obra de M\u00e9sz\u00e1ros es justamente c\u00f3mo ir <em>M\u00e1s all\u00e1 del Capital<\/em>, cuyo subt\u00edtulo es: <em>hacia una teor\u00eda de la transici\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><strong>Algunas notas sobre la teor\u00eda del socialismo en un solo pa\u00eds<\/strong><\/p>\n<p>Como se sabe, la teor\u00eda del socialismo en un solo pa\u00eds fue obra de Bujarin y Stalin, en diciembre de 1924. Este tema es, entre todos los del marxismo, seguramente uno de los m\u00e1s incomprendidos. A diferencia de lo que com\u00fanmente se piensa, la defensa del socialismo en un solo pa\u00eds no pasa por negar pura y simplemente la revoluci\u00f3n internacional, no pasa por negar la colaboraci\u00f3n y solidaridad con los trabajadores y revoluciones en curso en otros pa\u00edses en un sentido gen\u00e9rico y abstracto.<\/p>\n<p>Ni Stalin ni Bujarin jam\u00e1s afirmaron tal cosa. La teor\u00eda del socialismo en un solo pa\u00eds se caracteriza por postular la <strong>posibilidad<\/strong> del \u00e9xito y continuidad de una revoluci\u00f3n aislada, esto es, la posibilidad de que una revoluci\u00f3n socialista sobreviva y se consolide incluso en medio de un mundo inmerso en relaciones sociales capitalistas. O sea, si antes la revoluci\u00f3n internacional era planteada como una <strong>condici\u00f3n necesaria<\/strong> para la sobrevivencia de toda y cualquier revoluci\u00f3n socialista en el \u00e1mbito nacional, seg\u00fan esta nueva teor\u00eda, una revoluci\u00f3n internacional podr\u00eda hasta ser deseable, pero no necesaria. En las palabras de Stalin: \u201cLa victoria del socialismo en un solo pa\u00eds es evidentemente <strong>posible y probable<\/strong>, incluso si este pa\u00eds es menos desarrollado desde el punto de vista capitalista e incluso si el capitalismo subsiste en pa\u00edses m\u00e1s desarrollados desde el punto de vista del capitalismo\u201d (STALIN, 1990).<\/p>\n<p>En ese sentido, la teor\u00eda del socialismo en un solo pa\u00eds no se contrapone \u00fanicamente a la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente de Trotsky, con sus especificidades, sino que se contrapone con el internacionalismo tal como legado por Marx y Engels. Ambos consideraban que era <strong>imposible<\/strong> la superaci\u00f3n del capital en el \u00e1mbito puramente nacional. Sin el \u00e9xito de la revoluci\u00f3n internacional, temprano o tarde, tendr\u00edamos en cualquier revoluci\u00f3n nacional necesariamente la restauraci\u00f3n del capitalismo, ya sea por interferencia externa, sea por la imposibilidad de reproducci\u00f3n interna de un modo de producci\u00f3n pretendidamente \u201csocialista\u201d en medio del capital.<\/p>\n<p>Al sostener la efectividad de un modo de producci\u00f3n socialista nacional en medio de un mundo capitalista, en texto de 1938 Stalin parece resumir la posibilidad de la restauraci\u00f3n capitalista en la URSS a la intervenci\u00f3n militar externa y no tanto en funci\u00f3n de su din\u00e1mica interna: \u201c\u00bfSe puede considerar como definitivo el triunfo del socialismo en un solo pa\u00eds, si este se encuentra en un cerco capitalista y no est\u00e1 completamente asegurado contra el peligro de la intervenci\u00f3n y de la restauraci\u00f3n? Claro que no\u201d. Ora, es \u00fanicamente sobre ese prisma de la intervenci\u00f3n (militar) externa de potencias capitalistas hostiles que Stalin \u201creinterpreta\u201d las innumerables afirmaciones de Lenin sobre la necesidad de la revoluci\u00f3n internacional. \u00c9l dice, todav\u00eda, que \u201ccomo no vivimos en un isla, sino s\u00ed en un \u2018sistema de Estados\u2019, gran parte de los cuales mantiene una actitud hostil contra el pa\u00eds del socialismo, creando el peligro de una intervenci\u00f3n y de una restauraci\u00f3n, decimos clara y honestamente que el triunfo de socialismo en nuestro pa\u00eds no es a\u00fan definitivo\u201d (STALIN, s.d., p. 493).<\/p>\n<p>Ora, lejos de ser un mero debate literario, bajo la perspectiva de la teor\u00eda del socialismo en un solo pa\u00eds toda la intervenci\u00f3n internacional de la URSS ser\u00e1 alterada por medio de la Tercera Internacional. Sus secciones pasaron a priorizar la sobrevivencia de la URSS ante la expansi\u00f3n de la revoluci\u00f3n. De ah\u00ed al apoyo a la coalici\u00f3n con los republicanos en Espa\u00f1a para que la \u201cpatria socialista\u201d recibiese apoyo de Inglaterra y de Francia en una guerra que se anunciaba; de ah\u00ed el pacto con Hitler; de ah\u00ed el apoyo al frente popular franc\u00e9s; al Kuomintang en China y a las innumerables burgues\u00eda nacionales con el criterio de la defensa de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>Como se sabe, M\u00e9sz\u00e1ros fue secretario de Luk\u00e1cs entre 1951 y 1956 y uno de los grandes divulgadores de la elaboraciones de este \u00faltimo. El apoyo de Luk\u00e1cs a la teor\u00eda del socialismo en un solo pa\u00eds es largamente documentada, desde por lo menos su <em>Carta sobre el Stalinismo<\/em> de 1957 hasta los <em>Di\u00e1logos de un pensamiento vivido<\/em>, entrevista concedida en su lecho de muerte. Por ejemplo, en <em>Carta sobre el Stalinismo<\/em>, a pesar de criticar a Stalin en varios otros aspectos, Luk\u00e1cs afirma que \u201cStalin se revel\u00f3 un estadista notable y que ve\u00eda lejos. Su en\u00e9rgica defensa de la nueva teor\u00eda leninista en cuanto a la posibilidad del socialismo en un solo pa\u00eds, contra los ataques de Trotsky, represent\u00f3, como no puede dejar de reconocerse hoy, la salvaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica\u201d (LUK\u00c1CS, 1977, p. 3). Podr\u00edan citarse innumerables otros pasajes en el mismo sentido.<\/p>\n<p>Ocurre que, en <em>M\u00e1s all\u00e1 del Capital<\/em>, M\u00e9sz\u00e1ros hace justamente la autocr\u00edtica de su maestro en ese dominio. Llega al punto de afirmar que la adhesi\u00f3n a tal teor\u00eda ser\u00eda un l\u00edmite fatal de Luk\u00e1cs para desarrollar una cr\u00edtica radical a lo que pasaba en la URSS. Para M\u00e9sz\u00e1ros, \u201ccomo ya se hab\u00eda comprometido completamente con la b\u00fasqueda de soluciones en el margen de acci\u00f3n creado por el eslab\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil de la cadena y, subsecuentemente, por el \u2018socialismo en un solo pa\u00eds\u2019, \u00e9l no tiene m\u00e1s libertad de cuestionar en t\u00e9rminos sustantivos las determinaciones y consecuencias fatales de ese margen de acci\u00f3n para el movimiento socialista hist\u00f3ricamente dado\u201d (M\u00c9SZ\u00c1ROS, 2002, p. 487).<\/p>\n<p>El presente tema es recurrente en la obra de M\u00e9sz\u00e1ros, particularmente en el cap\u00edtulo 17. En todos los casos, \u00e9l afirma que es \u201cimposible sostener la idea [\u2026] de que la conocida estrategia de Stalin del \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d hubiese tenido cualquier posibilidad de realizarse\u201d (M\u00c9SZ\u00c1ROS, 2002, p. 727).<\/p>\n<p>\u00bfTendr\u00eda el autor de <em>M\u00e1s all\u00e1 del Capital<\/em>, en la especificidad de su elaboraci\u00f3n, de hecho superado la teor\u00eda del socialismo en un solo pa\u00eds y dejado atr\u00e1s los l\u00edmites de su maestro? Es lo que analizaremos a partir de ahora.<\/p>\n<p><strong>Entre el capital y el capitalismo<\/strong><\/p>\n<p>La tesis central de la obra de M\u00e9sz\u00e1ros y, pensamos, decisiva para el tema aqu\u00ed en debate es la distinci\u00f3n entre capital y capitalismo.<\/p>\n<p>Para nuestro autor, la URSS fue m\u00e1s all\u00e1 del capitalismo, pero no del capital, lo que justifica su designaci\u00f3n de los reg\u00edmenes sovi\u00e9ticos como pos capitalistas. Para \u00e9l, \u201cla tragedia de las sociedades pos capitalistas de tipo sovi\u00e9tico fue el fracaso en la realizaci\u00f3n de esa dif\u00edcil tarea hist\u00f3rica, en la medida en que siguieron la \u2018l\u00ednea de menor resistencia\u2019 \u2013al proponer el socialismo sin radicalmente superar los <em>presupuestos materiales<\/em> del sistema del capital\u201d (M\u00c9SZ\u00c1ROS, 2002, p. 726). Ora, \u00bfen qu\u00e9 consiste, entonces, esa distinci\u00f3n? \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan los <em>presupuestos materiales<\/em> del capital no superados por los reg\u00edmenes sovi\u00e9ticos? Veamos:<\/p>\n<p>Al caracterizar lo que ser\u00eda capitalismo, curiosamente, M\u00e9sz\u00e1ros remite a aquel conjunto de determinaciones que Marx en <em>El Capital<\/em> anuncia como trazos distintivos del capital. Ser\u00edan ellos; <em>\u201cla producci\u00f3n para el cambio\u201d, \u201cla propia fuerza de trabajo <\/em>es tratada como <em>mercanc\u00eda\u201d,<\/em> \u201cla motivaci\u00f3n del <em>lucro<\/em> es la fuerza reguladora fundamental de la producci\u00f3n\u201d, \u201cel mecanismo vital de formaci\u00f3n de la plusval\u00eda, la separaci\u00f3n radical entre medios de producci\u00f3n y productores, asume una <em>forma inherentemente econ\u00f3mica<\/em>\u201d, \u201cla plusval\u00eda [\u2026] es apropiada privadamente por los miembros de la clase capitalista\u201d y, todav\u00eda, \u201cla producci\u00f3n del capital tiende a la <em>integraci\u00f3n global<\/em>, por intermedio del mercado internacional, como un sistema totalmente interdependiente de dominaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n econ\u00f3mica\u201d (M\u00c9SZ\u00c1ROS, 2002, pp. 736-737).<\/p>\n<p>Ahora, planteadas tales determinaciones con integradoras de lo que ser\u00eda el capitalismo, M\u00e9sz\u00e1ros admite que \u201chablar de capitalismo en las sociedades prerrevolucionarias [como la ex URSS] [\u2026] implica el desprecio o la confusi\u00f3n de las condiciones objetivas del desarrollo, con serias consecuencias para la posibilidad de entendimiento de la naturaleza real de los problemas en cuesti\u00f3n\u201d (M\u00c9SZ\u00c1ROS, 2002, p. 737). No obstante, el <strong>capitalismo ser\u00eda solo una forma particular de la producci\u00f3n del capital<\/strong>, pero no el capital como tal.<\/p>\n<p>En ese punto ya es posible entrever que M\u00e9sz\u00e1ros recurre a una \u201cdefinici\u00f3n\u201d de capital m\u00e1s amplia que la de capitalismo, ya que este es solo una \u201cfase particular de la producci\u00f3n del capital\u201d, de modo de abarcar a los pa\u00edses que denomina de reg\u00edmenes sovi\u00e9ticos como part\u00edcipes, de alguna manera, de esa nueva acepci\u00f3n de capital as\u00ed planteada. Y realmente, ese es el camino que recorre.<\/p>\n<p>Para M\u00e9sz\u00e1ros, \u201cel capital en su ser-para-s\u00ed es la <em>personificaci\u00f3n necesaria del capital<\/em> que, dependiendo de las circunstancias hist\u00f3ricas espec\u00edficas, puede o no ser el propietario capitalista privado de los medios de producci\u00f3n. Lo que decide la cuesti\u00f3n es la relaci\u00f3n-capital en la cual el controlador del trabajador [\u2026] enfrenta y domina al trabajador\u201d (M\u00c9SZ\u00c1ROS, 2002, p. 720).<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos m\u00e1s simples, la subordinaci\u00f3n del trabajo al capital no exige, necesariamente, la figura del capitalista individual. Ya que el capitalista es la personificaci\u00f3n del capital en las sociedades capitalistas, pero no su forma de personificaci\u00f3n necesaria. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda necesario, entonces, para tener un forma de sociedad basada en la relaci\u00f3n-capital? M\u00e9sz\u00e1ros enumera cuatro condiciones:<\/p>\n<p><strong>\u201c<\/strong>1. la <em>separaci\u00f3n <\/em>y la <em>alienaci\u00f3n<\/em> de las <em>condiciones objetivas<\/em> del proceso de trabajo del propio trabajo;<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>la <em>imposici\u00f3n<\/em> de tales condiciones<em> objetivadas<\/em> e <em>alienadas<\/em> sobre los trabajadores como un poder separado que ejerce <em>comando sobre el trabajo<\/em>;<\/li>\n<li>la <em>personificaci\u00f3n del capital<\/em> como <em>\u201cvalor ego\u00edsta\u201d<\/em> [\u2026] que persigue su propia auto expansi\u00f3n, con una <em>voluntad<\/em> propia (sin la cual no podr\u00eda ser \u201ccapital-para-s\u00ed\u201d como controlador del socio metabolismo); [\u2026] la forma de capital pos capitalista heredada y reconstituida hace emerger su propia personificaci\u00f3n en la forma del bur\u00f3crata [\u2026];<\/li>\n<li>la equivalente<em> personificaci\u00f3n del trabajo<\/em> [\u2026[] lo que ocurre cuando pensamos en la categor\u00eda de \u201ctrabajo\u201d como el trabajador asalariado bajo el capitalismo o a\u00fan como el \u201ctrabajador socialista\u201d cumplidor y s\u00faper cumplidor de normas bajo el sistema del capital pos capitalista, con su forma propia de divisi\u00f3n horizontal y vertical del trabajo (M\u00c9SZ\u00c1ROS, 2002, pp. 720-721)<strong>\u201d<\/strong>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Trazadas tales condiciones como t\u00edpicas del \u201ccapital para-s\u00ed, M\u00e9sz\u00e1ros puede finalmente caracterizar los reg\u00edmenes sovi\u00e9ticos como una especie de subsistema del capital, incluso siendo distinto de una de sus formas particulares: el capitalismo. En las palabras de M\u00e9sz\u00e1ros: \u201cEsas cuatro condiciones b\u00e1sicas son constitutivas del \u2018sistema org\u00e1nico\u2019 del capital y compatibles con todos los tipos de transformaciones parciales sin que eso altere su sustancia. El capital puede, por lo tanto, cambiar prontamente la <em>forma de su dominio<\/em> mientras estas cuatro condiciones b\u00e1sicas no sean radicalmente superadas por la formaci\u00f3n de un <em>sistema org\u00e1nico<\/em> alternativo, genuinamente socialista\u201d (M\u00c9SZ\u00c1ROS, 2002, pp. 720-721).<\/p>\n<p><strong>Las inconsistencias de la acepci\u00f3n \u201ccapital\u201d en M\u00e9sz\u00e1ros<\/strong><\/p>\n<p>Pensamos, sin embargo, que la acepci\u00f3n de capital de M\u00e9sz\u00e1ros, esbozadas arriba r\u00e1pidamente, presenta varias inconsistencias en relaci\u00f3n con la fuente primera de sus reflexiones, que es Marx. Particularmente, la obra a la que \u00e9l m\u00e1s veces recurre en la suya: los <em>Grundrisse<\/em>. Veamos, en principio, punto a punto, cada una de las condiciones arriba se\u00f1aladas, propuestas por M\u00e9sz\u00e1ros como definidoras de la relaci\u00f3n-capital.<\/p>\n<p>En el primer punto se dice de la \u201cseparaci\u00f3n de las condiciones objetivas del proceso de trabajo del propio trabajo\u201d. Ese aspecto, de hecho, es repetido por Marx casi una centena de veces en los <em>Grundrisse<\/em>. No obstante, \u00bfella ser\u00eda de hecho satisfecha en el caso de los reg\u00edmenes sovi\u00e9ticos? Para responder a esa cuesti\u00f3n es necesario examinar cu\u00e1les ser\u00edan esas \u201ccondiciones objetivas del proceso de trabajo\u201d que el capital presupone como separadas del trabajador. Los manuales de marxismo normalmente tratan de la separaci\u00f3n entre los trabajadores y los medios de producci\u00f3n, pero la cuesti\u00f3n es m\u00e1s compleja de lo que parece a primera vista.<\/p>\n<p>Principalmente porque los medios de subsistencia del trabajador son necesarios para su reproducci\u00f3n y sobrevivencia, siendo, as\u00ed, una condici\u00f3n objetiva del proceso de trabajo. Por ese motivo, es necesario expropiar al trabajador tambi\u00e9n de los medios de su subsistencia \u2013no solo su propiedad, sino tambi\u00e9n su posesi\u00f3n garantizada por una clase o instituci\u00f3n\u2013 para que \u00e9l est\u00e9 de hecho separado de las \u201ccondiciones objetivas del proceso de trabajo\u201d. Marx, en los <em>Grundrisse<\/em>, enumera cuatro condiciones objetivas de las cuales el trabajador es separado, posibilitando, as\u00ed, el surgimiento del capital: 1) la relaci\u00f3n en que el individuo que trabaja es propietario de la tierra en tanto miembro de una comunidad; 2) la relaci\u00f3n en que el individuo es propietario de los instrumentos de trabajo; 3) la relaci\u00f3n en que el individuo es propietario del fondo de consumo para su sobrevivencia; 4) la relaci\u00f3n en que el individuo que trabaja forma parte directamente de las condiciones objetivas de producci\u00f3n, como el esclavo y el siervo (MARX, 2011, p. 408).<\/p>\n<p>Ora, inicialmente podemos concordar con M\u00e9sz\u00e1ros que en los reg\u00edmenes sovi\u00e9ticos los trabajadores no eran propietarios de los medios de producci\u00f3n, sino el Estado controlado por la burocracia, confirmando que la separaci\u00f3n de las condiciones objetivas (1) y (2) eran satisfechas en los reg\u00edmenes sovi\u00e9ticos. No obstante, \u00bflos trabajadores sovi\u00e9ticos ser\u00edan expropiados del fondo de consumo para su sobrevivencia? Ora, tal fondo, fuertemente descuidado en los an\u00e1lisis corrientes de las clases sociales, consiste en una reserva oriunda de un trabajo anterior que posibilita al individuo ejercer su actividad particular, productiva o no. Ese es el caso, por ejemplo, de las castas burocr\u00e1ticas caracter\u00edsticas del despotismo oriental, ocupen ellas funciones de naturaleza religiosa o administrativa. Aun cuando pueda parecer que no son propietarios de nada, adem\u00e1s de recibir una remuneraci\u00f3n peri\u00f3dica, los integrantes de tales castas no son trabajadores asalariados, ya que han garantizado el fondo de consumo para su sobrevivencia por el Estado. En este sentido, el concepto de trabajador asalariado es corrientemente confundido con la mera existencia de un pago peri\u00f3dico a aquel que trabaja, lo que es falso.<\/p>\n<p>La noci\u00f3n de trabajador asalariado presupone que no exista ninguna instituci\u00f3n (estatal o no) que garantice su subsistencia, volviendo necesaria la continua reventa de su fuerza de trabajo en el mercado y, por lo tanto, la existencia de un mercado de trabajo. Solamente as\u00ed podemos decir que ocurre una \u201cseparaci\u00f3n entre el trabajador y las condiciones objetivas de su trabajo\u201d. El propio M\u00e9sz\u00e1ros admite que este no es el caso en los reg\u00edmenes dichos \u201cpos capitalistas\u201d; seg\u00fan \u00e9l, el \u201cmodo <em>pol\u00edtico<\/em> de extraer el trabajo excedente se hizo necesario en el sistema del capital de tipo sovi\u00e9tico porque era estructuralmente <strong>incompatible<\/strong> con las exigencias objetivas de montar y mantener en operaci\u00f3n un mercado de trabajo posrevolucionario\u201d (destacado nuestro) (M\u00c9SZ\u00c1ROS, 2002, p. 780). Ora, si asumimos que el Estado burocr\u00e1tico es el propietario de los medios de producci\u00f3n y, adem\u00e1s, que no existe un mercado en que el trabajador vende libremente su fuerza de trabajo, o tendremos que asumir que los trabajadores han garantizado la posesi\u00f3n del fondo de consumo (caso 3), o, entonces, que el Estado burocr\u00e1tico es el propietario, tambi\u00e9n, de los trabajadores (caso 4). En ambos casos, la condici\u00f3n \u201cde la separaci\u00f3n de las condiciones objetivas del proceso de trabajo del propio trabajo\u201d se\u00f1alada por M\u00e9sz\u00e1ros no es satisfactoria.<\/p>\n<p>La segunda condici\u00f3n se\u00f1alada por M\u00e9sz\u00e1ros como distintiva del capital para-s\u00ed, la imposici\u00f3n de condiciones alienadas sobre los trabajadores como un poder separado y que comanda su trabajo, creemos que es todav\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil de sostener. En realidad, es una condici\u00f3n un tanto extra\u00f1a para definir una relaci\u00f3n-capital, ya que en todas las formas de organizaci\u00f3n social marcadas por la explotaci\u00f3n de una clase obre la otra, tenemos un poder externo que comanda el trabajo de los individuos. Lo que diferencia la forma de capital es justamente el hecho de que esa dominaci\u00f3n no es directa de individuo a individuo, implementada directamente por una casta o clase dotada de poder pol\u00edtico, sino econ\u00f3mica, esto es, efectivizada bajo la mediaci\u00f3n de las determinaciones, al principio impersonales, del mercado. En los <em>Grundrisse,<\/em> Marx dice que el <em>\u201cintercambio privado<\/em> de todos los productos del trabajo, de las actividades y de las capacidades est\u00e1 en contradicci\u00f3n [\u2026] con una distribuci\u00f3n fundada en la dominaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n (naturales y espont\u00e1neas, o pol\u00edticas) de los individuos entre s\u00ed\u201d (MARX, 2011, p. 107). O sea, no es la dominaci\u00f3n y comando directo de una clase social sobre la otra lo que constituye la especificidad del capital, sino exactamente la dominaci\u00f3n indirecta, mediada por la compra y venta en el mercado.<\/p>\n<p>En ese sentido, Marx dice expl\u00edcitamente que \u201cel capital se diferencia de la relaci\u00f3n de dominaci\u00f3n precisamente porque el trabajador se depara con \u00e9l como consumidor y ponente de valor de cambio, en la forma de poseedor de dinero, como simple centro de la circulaci\u00f3n\u201d (MARX, 2011, p. 344). En otro momento, Marx incluso diferencia el \u201ctrabajo forzado <em>inmediato<\/em>\u201d, marcado por la dominaci\u00f3n directa del \u201ctrabajo forzado <em>mediado<\/em>\u201d, t\u00edpico del capital, marcado por la dominaci\u00f3n indirecta, ya que existe la mediaci\u00f3n del mercado. \u00c9l dice que \u201criqueza no se enfrenta con trabajo forzado inmediato como capital, sino como <em>relaci\u00f3n de dominaci\u00f3n<\/em>\u201d (MARX, 2011, p. 256). Como se ve, la existencia de la dominaci\u00f3n, de la imposici\u00f3n, del comando externo sobre el trabajo es absolutamente insuficiente para hacer de una relaci\u00f3n de dominaci\u00f3n una relaci\u00f3n-capital.<\/p>\n<p>La condici\u00f3n (4) se\u00f1alada por M\u00e9sz\u00e1ros dice sobre personificaci\u00f3n del trabajo. Ocurre que, seg\u00fan Marx, la personificaci\u00f3n del trabajo es incomprensible sin la noci\u00f3n de valor y trabajo abstracto. Es justamente porque la forma social capitalista iguala, por medio del intercambio, al conjunto de los trabajadores, que ellos pueden ser vistos, ante el capital, como tiempo de trabajo personificado. Todas diferencias individuales se disuelven en la distinci\u00f3n entre trabajadores\u201d (MARX, 2013, p. 317). Toda colorida \u201cmultitud de trabajadores de todas las profesiones, edades y sexos que nos atropellan con m\u00e1s impaciencia que las almas de los muertos a Ulises, y en los cuales se reconoce a primera vista [\u2026] las marcas del sobretrabajo\u201d son indistintamente igualados. Por eso, \u201cfrente al capital, todos los seres humanos son iguales\u201d (MARX, 2013, p. 327).<\/p>\n<p>Ora, como se ve, no se trata de una personificaci\u00f3n meramente subjetiva presente en la mente de un bur\u00f3crata que quiere explotar a todos. Al contrario, existe un proceso social objetivo que despersonaliza a los individuos y personaliza su actividad gen\u00e9rica medida por el tiempo de trabajo. \u00bfD\u00f3nde encontrar ese proceso en una sociedad en la que el conjunto de los trabajadores confronte con el capital en tanto vendedor de su fuerza de trabajo?<\/p>\n<p>Como se ve, las tres condiciones que enunciamos arriba pueden ser impugnadas con la mera constataci\u00f3n de que no es posible pensar una relaci\u00f3n social capital sin que existan trabajadores asalariados vendedores de su fuerza de trabajo en el mercado.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de eso, pensamos que la condici\u00f3n (3) planteada por M\u00e9sz\u00e1ros encierra problemas a\u00fan m\u00e1s profundos: la <em>personificaci\u00f3n del capital<\/em> considerada como un <em>\u201cvalor ego\u00edsta\u201d<\/em> [\u2026] que persigue su propia auto expansi\u00f3n, con una <em>voluntad <\/em>propia\u201d. Ora, es extra\u00f1o que esta expresi\u00f3n, \u201cvalor ego\u00edsta\u201d, utilizada por Marx en los <em>Grundrisse<\/em> en un fragmento que remite, claramente, a la tradici\u00f3n liberal, pueda ser elevada al estadio de categor\u00eda fundamental para definici\u00f3n del capital.<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan, \u00bfc\u00f3mo hablar, rigurosamente y en t\u00e9rminos marxistas, de valor en una sociedad que no es regulada por el intercambio?\u00bfQu\u00e9 auto expansi\u00f3n es esta si M\u00e9sz\u00e1ros no habla de plusval\u00eda, sino, antes, de trabajo excedente? La acepci\u00f3n de capital fundada en el trabajo excedente puro y simple, que no sea en la forma de plusval\u00eda, es negada expl\u00edcitamente por Marx: \u201c<strong>el capital no invent\u00f3 el plus-trabajo<\/strong>. Donde quiera que una parte de la sociedad detente el monopolio de los medios de producci\u00f3n, el trabajador, libre o no, tiene que adicionar al tiempo de trabajo necesario para su auto conservaci\u00f3n un tiempo de trabajo excedente a fin de producir los medios de subsistencia para el poseedor de los medios de producci\u00f3n\u201d. Sea este un \u201cateniense, el te\u00f3crata etrusco, el ciudadano romano, el bar\u00f3n normando, el esclavista americano, el boyardo valaco [rumano de la Valaquia, antiguo principado del reino de Rumania, <em>ndt<\/em>], el se\u00f1or rural moderno o el capitalista\u201d (destacado nuestro) (MARX, 2013, p. 309).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, nos parece bastante cuestionable la tesis de que los Estados sovi\u00e9ticos se reg\u00edan por una l\u00f3gica de auto expansi\u00f3n. Seguramente, buscaban ampliar el trabajo excedente a fin de garantizar los privilegios de la casta burocr\u00e1tica e incluso garantizar los intercambios y pagos con los pa\u00edses capitalistas externos; no obstante, si exist\u00edan objetivos de acumulaci\u00f3n y auto expansi\u00f3n, se debe constatar que fallaron cabalmente, como demuestra la restauraci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>Por fin, es curiosa la teor\u00eda de M\u00e9sz\u00e1ros del capital sin capitalistas que se basa en un pasaje de los <em>Grundrisse<\/em> en el que Marx dice exactamente lo contrario. En ese fragmento se dice que, si es verdad que el capital consiste en una relaci\u00f3n social, un modo de relacionamiento espec\u00edfico entre los hombres en la producci\u00f3n, jam\u00e1s puede ser considerado independientemente de los hombres que \u00e9l presupone y reproduce. No sin raz\u00f3n, \u201c<strong>el capital es al mismo tiempo necesariamente capitalista<\/strong>, y la idea de algunos socialistas, seg\u00fan la cual precisamos del capital pero no de los capitalistas, es enteramente falsa\u201d (MARX, 2011, p. 421).<\/p>\n<p>En ese fragmento, Marx se refiere, entre otros, a los llamados socialistas ricardianos como John Gray, Thomas Hodgskin y John Francis Bray, as\u00ed como Proudhon. Seg\u00fan ellos, bajo diferentes matices, la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n debe ser abolida en beneficio de cooperativas pertenecientes a las asociaciones de trabajadores y, en ese sentido, abogan por la eliminaci\u00f3n de los capitalistas concomitantemente con la conservaci\u00f3n del capital. Contra todos ellos, para Marx, de la misma forma que \u201cen el intercambio entre capital y trabajo, el trabajo en tanto tal, existente para s\u00ed, apareci\u00f3 necesariamente como trabajador\u201d, \u201cel capital existente para s\u00ed es el capitalista\u201d. Sin duda, el capital puede separarse de un capitalista singular, pero \u201cperdiendo el capital, \u00e9l pierde la calidad de capitalista. Por consiguiente, el capital es seguramente separable de un capitalista singular, <strong>pero no del capitalista<\/strong> que, como tal, se enfrenta con el trabajador\u201d. De la misma forma que el \u201ctrabajador singular tambi\u00e9n puede dejar de ser el ser-para-s\u00ed (F\u00fcrsichsein) del trabajo; puede heredar, robar dinero, etc. Pero entonces deja de ser trabajador\u201d (MARX, 2011, p. 236).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de esos elementos, queda claro que M\u00e9sz\u00e1ros descuida cabalmente la esfera de la circulaci\u00f3n del capital, sobre todo porque esa esfera impugnar\u00eda directamente su acepci\u00f3n ampliada de este. Marx insiste, innumerables veces, que el capital es una unidad de producci\u00f3n-circulaci\u00f3n y, como es sabido, todo el Libro Segundo de <em>El Capital<\/em> est\u00e1 destinado al tema de la circulaci\u00f3n. Ese libro jam\u00e1s es citado por M\u00e9sz\u00e1ros. A\u00fan en el Libro Primero se expone que la f\u00f3rmula general del capital es D-M-D\u2019. Ocurre que esta f\u00f3rmula no remite al intercambio de mercanc\u00edas-producto en el mercado, sino a la compra y venta de la fuerza de trabajo. No es el trabajo excedente puro y simple que la caracteriza, sino el hecho del que el trabajador intercambia su fuerza de trabajo por un equivalente en dinero (D-M), sino ser el consumo de esa mercanc\u00eda fuerza de trabajo (que ocurre fuera de la circulaci\u00f3n, en la esfera de producci\u00f3n) que valoriza el valor (M-D\u2019). Sin forma-valor que, por su parte, presupone el intercambio de mercanc\u00edas generalizado, incluso la mercanc\u00eda fuerza de trabajo, no se tiene plusval\u00eda ni capital. M\u00e9sz\u00e1ros reduce la plusval\u00eda a su contenido hist\u00f3rico, el trabajo excedente; reduce el proceso de valorizaci\u00f3n del valor al proceso material de producci\u00f3n; reduce la forma social-valor, que presupone la circulaci\u00f3n general de mercanc\u00edas, a un valor abstracto (valor ego\u00edsta) y, as\u00ed, transforma la forma hist\u00f3rica capital en un capital vac\u00edo de su contenido esencial. Hace el exacto opuesto de Marx, que camina desde contenidos m\u00e1s generales hacia sus respectivas formas hist\u00f3ricas espec\u00edficas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfM\u00e1s all\u00e1 del socialismo en un solo pa\u00eds?<\/strong><\/p>\n<p>Ora, dicho esto, resaltamos que, seg\u00fan nuestro juicio, los reg\u00edmenes sovi\u00e9ticos, de hecho, no superaron el capital, no obstante, no por los motivos indicados por M\u00e9sz\u00e1ros. En el Libro Segundo de <em>El Capital<\/em>, ampliamente ignorado por nuestro autor, como ya dijimos, en un extenso pasaje que citamos integralmente, Marx da una explicaci\u00f3n que nos permite deducir en qu\u00e9 sentido podemos decir que los reg\u00edmenes sovi\u00e9ticos no superaron el capital:<\/p>\n<p><strong>\u201c<\/strong>Dentro de su proceso de circulaci\u00f3n, en que el capital industrial funciona como dinero o como mercanc\u00eda, el ciclo del capital industrial, sea como capital monetario o como capital-mercanc\u00eda, se entrecruza con la circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas <strong>de los m\u00e1s diferentes modos sociales de producci\u00f3n<\/strong>, en la medida en que esa circulaci\u00f3n sea, al mismo tiempo, producci\u00f3n de mercanc\u00edas. Poco importa si las mercanc\u00edas son el producto de un sistema de producci\u00f3n basado en la esclavitud, o del trabajo de campesinos (chinos, <em>ryots<\/em>, indianos), o de comunidades (Indias Orientales holandesas), o de la producci\u00f3n estatal (como aquella que, basada en la servidumbre, ocurre en ciertas \u00e9pocas primitivas de la historia rusa), o de pueblos cazadores semisalvajes, etc.: sea cual fuere su origen, ellas se confrontan, como mercanc\u00edas y dinero, con el dinero y las mercanc\u00edas en que se representa el capital industrial y entran tanto en el ciclo de este \u00faltimo como en el del plus-valor contenido en el capital-mercanc\u00eda, siempre que ese plusvalor sea gastado como renta; entran, por lo tanto, en los dos ramos de circulaci\u00f3n del capital-mercanc\u00eda. <strong>El car\u00e1cter del proceso de producci\u00f3n de donde ellas surgen es indiferente<\/strong>; funcionan como mercanc\u00edas en el mercado y entran como mercanc\u00edas tanto en el ciclo del capital industrial como en la circulaci\u00f3n del plus-valor en \u00e9l contenido. <strong>Es, por lo tanto, el car\u00e1cter multifac\u00e9tico de su origen, la existencia del mercado como mercado mundial, lo que caracteriza el proceso de circulaci\u00f3n del capital industrial<\/strong> (MARX, 2015, pp. 188-189).<strong>\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Ora, como podemos ver, nos parece correcto afirmar que la URSS no super\u00f3 el capital. No obstante, el motivo no fue porque la especificidad de su l\u00f3gica de reproducci\u00f3n interna pudiera ser determinada como una especie de subsistencia del capital, sino por el hecho de permanecer dependiente, y en dosis cada vez m\u00e1s ampliadas, del mercado mundial. Los productos comprados por la URSS del mercado externo actuaban en estos como capital-mercanc\u00eda. De la misma forma, las mercanc\u00edas vendidas actuaban en el exterior como capital-mercanc\u00eda. Eso, sin hablar del capital monetario en permanente intercambio con los Estados sovi\u00e9ticos a partir de la deuda p\u00fablica constituida por la URSS desde la posguerra. Es desde el punto de vista del mercado mundial que el capital penetra sus tent\u00e1culos sobre los reg\u00edmenes dichos sovi\u00e9ticos por todos los poros, de la cabeza a los pies, imponiendo, es claro, contradicciones internas de todo tipo. Entendida en esos t\u00e9rminos, los l\u00edmites de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica nos remiten directamente a la necesidad de la revoluci\u00f3n mundial, la inadecuaci\u00f3n de un Estado de este tipo inmerso en relaciones sociales globales regidas y orientadas para la valorizaci\u00f3n del valor, independiente de cuan satisfactoria o no puedan ser las medidas adoptadas en el \u00e1mbito interno.<\/p>\n<p>Pensamos que, a pesar de hacer correctamente la autocr\u00edtica de su maestro, no es ese, al fin de cuentas, el camino indicado por M\u00e9sz\u00e1ros. Sus cr\u00edticas se dirigen, predominantemente, a los aspectos internos de la reproducci\u00f3n social sovi\u00e9tica y, sobre todo, al proceso de trabajo que ser\u00eda alienado, jer\u00e1rquico y desigual.<\/p>\n<p>Ya el internacionalismo aparece en su obra en el mismo sentido abstracto y subjetivo que se har\u00eda presente en los ide\u00f3logos del socialismo en un solo pa\u00eds, esto es, como algo deseable, no como condici\u00f3n necesaria para una forma social m\u00e1s all\u00e1 del capital. Por eso, M\u00e9sz\u00e1ros tiene que torturar los textos de Marx para encuadrar la din\u00e1mica interna sovi\u00e9tica en el concepto de capital. De la misma forma, la necesidad pol\u00edtica de la toma del poder en otros pa\u00edses es tratada de forma secundaria. Veamos.<\/p>\n<p>M\u00e9sz\u00e1ros parece minimizar la necesidad de la toma del poder cuando dice que \u201cla cuesti\u00f3n de la <em>ofensiva estrat\u00e9gica<\/em> no se reduce a la necesidad de <em>acci\u00f3n pol\u00edtica<\/em>, a pesar de ser esta una parte <em>necesaria<\/em> \u2013pero lejos de <em>suficiente<\/em>\u2013 de la transformaci\u00f3n socialista\u201d (M\u00c9SZ\u00c1ROS, 2002, p. 918). Y m\u00e1s adelante: \u201cla alternativa hegem\u00f3nica del trabajo al dominio por el capital es inconcebible sin la <em>erradicaci\u00f3n completa del capital del proceso socio metab\u00f3lico.<\/em> Por eso, <strong>el derrumbe del capitalismo puede tan solo ara\u00f1ar la superficie del problema<\/strong>\u201d (M\u00c9SZ\u00c1ROS, 2002, p. 919). Aunque muchas de sus cr\u00edticas sean perfectamente v\u00e1lidas, preguntamos si ser\u00eda posible un proceso socio metab\u00f3lico radicalmente diferente, en sus fundamentos, en un pa\u00eds aislado.<\/p>\n<p>Ora, si es verdad que el derrumbe del capitalismo tan solo ara\u00f1a la superficie del problema, \u00bfc\u00f3mo imaginar, sin la teor\u00eda del socialismo en un solo pa\u00eds, que una naci\u00f3n aislada pueda tener \u00e9xito en esa tarea? \u00bfC\u00f3mo superar el aislamiento de la revoluci\u00f3n rusa sin la \u201cacci\u00f3n pol\u00edtica\u201d de la toma del poder en los dem\u00e1s pa\u00edses del globo\u201d. No obstante, M\u00e9sz\u00e1ros se remite, principalmente, como dijimos, al proceso de trabajo tal como fue realizado en los reg\u00edmenes sovi\u00e9ticos. Habla de \u201csuperar la relaci\u00f3n <em>antag\u00f3nica\/conflictiva<\/em> en la cual se ejecuta el proceso de trabajo bajo la dominaci\u00f3n estructural jer\u00e1rquica del trabajo por el capital en todas sus formas conocidas y posibles\u201d (M\u00c9SZ\u00c1ROS, 2002, p. 928). O sea, el proceso de trabajo ejercido sobre un control y dominio jer\u00e1rquico en el sentido que \u00e9l considera es una alienaci\u00f3n del trabajo, tal como indicamos arriba. Dice todav\u00eda que la necesidad de \u201ctrascendencia del <em>fetichismo de la mercanc\u00eda<\/em> \u2013necesariamente heredado del pasado por todas las sociedades pos capitalistas\u2013 es inconcebible sin que progresivamente se supere la determinaci\u00f3n conflictiva del proceso de trabajo\u201d (M\u00c9SZ\u00c1ROS, 2002, p. 929).<\/p>\n<p>Coherente con su concepci\u00f3n ampliada de capital, \u00e9l insiste siempre que \u201cla clave para que ocurran cambios significativos en la complejidad de la reproducci\u00f3n socio metab\u00f3lica es la superaci\u00f3n radical de la determinaci\u00f3n antag\u00f3nica\/conflictiva del proceso de trabajo, tanto si tenemos en mente la extracci\u00f3n de trabajo excedente primordialmente econ\u00f3mica del capitalismo como la forma pol\u00edticamente dirigida del pos capitalismo\u201d (M\u00c9SZ\u00c1ROS, 2002, p. 930). Ora, si M\u00e9sz\u00e1ros tiene raz\u00f3n en los aspectos centrales que aborda, preguntamos: \u00bfc\u00f3mo superar el fetichismo de la mercanc\u00eda en una naci\u00f3n aislada que precisa de un excedente cada vez m\u00e1s ampliado para intercambiar con un mercado internacional que se rige, por su parte, por la valorizaci\u00f3n del valor y no por las necesidades humanas? \u00bfC\u00f3mo superar los imperativos de una producci\u00f3n r\u00edgidamente jerarquizada si el imperativo del intercambio no fue, ni podr\u00eda ser, abolido en un pa\u00eds aislado, fuertemente dependiente del mercado internacional?<\/p>\n<p>En resumen, M\u00e9sz\u00e1ros se remite, siempre, a posibles adecuaciones y fallas de orden interno al r\u00e9gimen sovi\u00e9tico posrevolucionario, y, no tanto a la necesidad de expansi\u00f3n de la revoluci\u00f3n socialista como presupuesto necesario e ineludible para la superaci\u00f3n del capital y, por eso mismo, para la definitiva superaci\u00f3n de las debilidades de una econom\u00eda planificada (burocr\u00e1ticamente) en intercambio con naciones regidas por la relaci\u00f3n-capital.<\/p>\n<p>Con ese \u00e9nfasis, nuestro autor no analiza la intervenci\u00f3n pol\u00edtica externa de la URSS en los dem\u00e1s pa\u00edses del globo cuando la defensa de la patria socialista se transform\u00f3 en la tarea hist\u00f3rica n\u00famero uno. No analiza el hecho de que los PCs de todo el mundo, fuerza marxista casi siempre hegem\u00f3nica en aquel contexto, pasaron a sacrificar los procesos revolucionarios internos para garantizar una situaci\u00f3n m\u00e1s c\u00f3moda con los posibles aliados de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Un ejemplo importante es la pol\u00edtica de Frente Popular. Como parte de esa estrategia centrada en la sobrevivencia de la URSS, el Frente Popular pas\u00f3 a ser el carro jefe de la Internacional Comunista a partir de los a\u00f1os \u201930. Se trataba de una alianza pol\u00edtica permanente de los PCs con las burgues\u00edas nacionales. El Frente Popular sirvi\u00f3 como freno principal en diversos procesos revolucionarios. Ora, si la sobrevivencia de la URSS y sus sat\u00e9lites pasaba a primer plano, los dirigentes sovi\u00e9ticos no dudaron, tampoco, en disolver la Internacional Comunista a pedido de los aliados, a partir de la entrada de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>Lo que pocos saben es que quien primero formul\u00f3 esa l\u00ednea de intervenci\u00f3n de modo consciente, el Frente Popular, antes incluso de la Internacional Comunista, fue Luk\u00e1cs, en sus Tesis de Blum de 1928. \u00bfM\u00e9sz\u00e1ros critic\u00f3 esas tesis? Por el contrario, \u00e9l elogia el hecho de que Luk\u00e1cs haya sido el primero en formularla, motivo por el cual sufri\u00f3 un fuerte ataque en la Internacional Comunista en aquel momento, y dice solo que tales tesis fueron \u201cinternacionalmente innovadoras\u201d (M\u00c9SZ\u00c1ROS, 2002, p. 348).<\/p>\n<p>En resumen, el problema central es que sin una revoluci\u00f3n internacional los presupuestos hist\u00f3ricos de las cuestiones planteadas por M\u00e9sz\u00e1ros en su obra no est\u00e1n dados. Al mismo tiempo, nuestro autor no analiza la profunda influencia del estalinismo como una barrera objetiva en el desarrollo de un sinn\u00famero de revoluciones en el siglo XX. Sin negar la relevancia de los problemas planteados por M\u00e9sz\u00e1ros, preguntamos si su propuesta \u201csustantiva\u201d en relaci\u00f3n con los males y el colapso de los reg\u00edmenes sovi\u00e9ticos, en la medida en que pone en segundo plano la acci\u00f3n pol\u00edtica de la toma del poder sin la cual la URSS no podr\u00eda superar su aislamiento, y [ni] cualquier otra revoluci\u00f3n nacional, aunque originada en el \u201ceslab\u00f3n m\u00e1s fuerte de la cadena\u201d, no estar\u00eda presuponiendo que, si las medidas internas de la Revoluci\u00f3n de 1917 hubiesen sido otras, ser\u00eda posible superar el capital en las sociedades pos capitalistas y, de ese modo, realizar la creencia del socialismo en un solo pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>LUK\u00c1CS, G. \u201cCarta sobre o stalinismo\u201d. En: Temas de ci\u00eacias humanas. S\u00e3o Paulo: Grijalbo, no 1, 1977.<br \/>\n MARX, K.\u00a0<em>Grundrisse<\/em>, S\u00e3o Paulo, Boitempo, 2011.<br \/>\n ______.\u00a0<em>Grundrisse der Kritik der politischen \u00d6konomie<\/em>. Werke (Band 42) Berlin: Dietz Verlag, 1974.<br \/>\n ______.\u00a0<em>O Capital Livro I<\/em>. Rio de Janeiro: Boitempo Editorial, 2013.<br \/>\n ______.\u00a0<em>O Capital Livro II<\/em>. Rio de Janeiro: Boitempo Editorial, 2015.<br \/>\n M\u00c9SZ\u00c1ROS, Istv\u00e1n.\u00a0<em>Para al\u00e9m do capital: rumo a uma teoria da transi\u00e7\u00e3o<\/em>. S\u00e3o Paulo: Boitempo, 2002.<br \/>\n STALIN, Josef. A revolu\u00e7\u00e3o de outubro e a t\u00e1tica dos comunistas russos. En: Em defesa do socialismo cient\u00edfico. S\u00e3o Paulo: Anita Garibaldi, 1990.<br \/>\n STALIN, Josef. \u201cCarta del camarada Ivanov y respuesta del camarada Stalin\u201d OBRAS XI.<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado originalmente en <em>Teoria &amp; Revolu\u00e7\u00e3o<\/em>, secci\u00f3n capital e imperialismo, 10\/10\/2017. Disponible en:\u00a0http:\/\/teoriaerevolucao.pstu.org.br\/<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Falleci\u00f3 el \u00faltimo 1 de octubre, Istv\u00e1n M\u00e9sz\u00e1ros. Autor de una vasta obra, M\u00e9sz\u00e1ros es, sin duda, uno de los autores marxistas m\u00e1s influyentes y serios de las \u00faltimas d\u00e9cadas. Su muerte, lamentablemente interrumpi\u00f3 una de sus mayores obras: un extenso tratado sobre el Estado, que abarca desde las formaciones sociales m\u00e1s antiguas hasta el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":47208,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2794,8349,2704],"tags":[11672,11675,11470,3760,11673,11674],"class_list":["post-47206","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-teoria","category-debates","category-rusia","tag-capital-e-imperialismo","tag-estalinismo-e-internacional-comunista","tag-gustavo-machado","tag-internacionalismo","tag-istvan-meszaros","tag-lukacs-y-la-teoria-del-socialismo-en-un-solo-pais"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/meszaros.jpg?fit=770%2C565&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/meszaros.jpg?fit=770%2C565&ssl=1","categories_names":["Debates","Rusia","TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47206","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47206"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47206\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47207,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47206\/revisions\/47207"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47208"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47206"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47206"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47206"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}