{"id":46584,"date":"2017-09-18T09:59:44","date_gmt":"2017-09-18T11:59:44","guid":{"rendered":"https:\/\/litci.org\/es\/?p=46584"},"modified":"2017-09-18T09:59:44","modified_gmt":"2017-09-18T11:59:44","slug":"joven-karl-marx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/joven-karl-marx\/","title":{"rendered":"El joven Karl Marx"},"content":{"rendered":"<p><em>El realizador haitiano Raoul Peck comprob\u00f3 que la vida del revolucionario y fil\u00f3sofo alem\u00e1n da para una buena pel\u00edcula. Pero tambi\u00e9n prob\u00f3 que es posible contar cosas serias sin perder el buen humor y la ligereza. Hizo lo que muchos realizadores deber\u00edan hacer en relaci\u00f3n con los episodios m\u00e1s significativos de la historia: dejar de lado el facilismo tonto de los \u201cfait drivers\u201d -ninguno aguanta m\u00e1s tantas pel\u00edculas sobre Mar\u00eda Antonieta y sus criadas- para tomar a los personajes que realmente cuentan.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por Cristina Portela<\/p>\n<p>Filmados en blanco y negro, hombres, mujeres y ni\u00f1os desarrapados recogen las ramas de \u00e1rboles ca\u00eddos del suelo de una floresta cuando policiales a caballo aparecen para atacarlos violentamente. Este es el inicio del filme El joven Marx, del realizador Raoul Peck. La escena escogida no fue casual. En 1842, Marx hab\u00eda publicado una serie de art\u00edculos en un peri\u00f3dico de la ciudad de Colonia, en ese entonces Prusia (actual Alemania), llamado la Gazeta Renana, para criticar una ley sobre el robo de le\u00f1a practicado por campesinos pobres de aquella regi\u00f3n. Como analiz\u00f3 Franz Mehring, en el libro Karl Marx-historia de su vida, \u201cse trataba de la persecuci\u00f3n de la era capitalista contra los \u00faltimos vestigios de la propiedad comunal sobre la tierra\u201d. No era una persecuci\u00f3n cualquiera: pocos a\u00f1os antes, en 1836, de los 207.478 procesos criminales abiertos por el estado prusiano, tres cuartos se refer\u00edan al robo de le\u00f1a y otras supuestas transgresiones contra la propiedad forestal.<\/p>\n<p>Sobre la importancia de ese tema para Marx, Frederich Engels escribi\u00f3: \u201cSiempre o\u00ed decir a Marx que fue por el estudio de la ley sobre el robo de la madera y de la situaci\u00f3n de los campesinos de la Mosela (regi\u00f3n en la frontera entre Francia y Alemania) que \u00e9l fue llevado a pasar de la pol\u00edtica pura para el estudio de las cuestiones econ\u00f3micas, y por eso mismo, al socialismo. En el a\u00f1o en que public\u00f3 aquel art\u00edculo, Marx a\u00fan no era comunista, pero ya era un joven talentoso, reci\u00e9n graduado de doctorado, seguidor del fil\u00f3sofo alem\u00e1n Hegel e hijo de un alto funcionario de la ciudad de Tr\u00e9veris, Prusia, donde naciera en 1818.<\/p>\n<p><strong>Antes de iniciar el filme<\/strong><\/p>\n<p>El rodaje de Peck acompa\u00f1a la trayectoria de la familia Marx (Kark y su mujer Jenny de Westfalia) hasta la llegada a Par\u00eds, a finales de 1843. Pero antes de eso mucha agua ha corrido por debajo del puente. Marx ya cursaba Derecho en la Universidad de Berl\u00edn, donde perteneciera al club de Doctores, una asociaci\u00f3n de hegelianos de izquierda liderada por el profesor Bruno Bauer, su amigo y mentor. Los hegelianos de izquierda eran una corriente peque\u00f1oburguesa que, a partir de la filosof\u00eda de Hegel, fundamentaba la necesidad de reformas democr\u00e1ticas en el Estado y en la sociedad. Las cosas comenzaron a ir mal para ellos, liquidando la m\u00e1s que probable carrera universitaria de Marx, despu\u00e9s de la asunci\u00f3n del nuevo rey de Prusia, Federico Guillermo IV, en 1840. Inicialmente saludada por los hegelianos como un paso importante para la transformaci\u00f3n de Prusia en un Estado Nacional, la llegada del nuevo rey acarre\u00f3 en la realidad la prohibici\u00f3n de revistas progresistas y la expulsi\u00f3n de los profesores hegelianos de las universidades, entre quienes se encontraba el propio Bauer.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, opositores del Estado prusiano burocr\u00e1tico feudal se atrincheraron en la redacci\u00f3n de la Gazeta Renana, un proyecto que reun\u00eda al hegelianismo de izquierda y la burgues\u00eda liberal. Marx dirigi\u00f3 ese peri\u00f3dico, una tarea cada vez m\u00e1s dif\u00edcil para \u00e9l. Presionado por los accionistas burgueses que exig\u00edan una moderaci\u00f3n pol\u00edtica para evitar represalias, Marx acab\u00f3 por abandonarlo antes de la fecha estipulada por el gobierno para su cierre. \u201cLa atm\u00f3sfera aqu\u00ed se volvi\u00f3 sofocante para m\u00ed. Igual que con el ejercicio de la libertad, es duro cumplir una tarea servil y esgrimir alfiles en lugar de coronas. No puedo realizar\u00a0 m\u00e1s nada en Alemania, en ella usted se corrompe a s\u00ed mismo\u201d, escribi\u00f3 \u00e9l a su amigo Arnoldo Ruge, editor de peri\u00f3dicos con los cuales Marx hab\u00eda colaborado.<\/p>\n<p>En junio de 1843, Marx y Jenny, amigos de la infancia, se casaron y se preparaban para seguir hacia la capital francesa donde Marx trabajar\u00eda en un nuevo proyecto del mismo Arnoldo Ruge, <em>Los Anales Franco-alemanes<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Jenny y Mary<\/strong><\/p>\n<p>Uno de los muchos m\u00e9ritos del filme de Peck es la relevancia conferida a las mujeres, representadas por Jenny y tambi\u00e9n por Mary Burns, la compa\u00f1era de Engels. Jenny es presentada como una persona en\u00e9rgica, inteligente y con opiniones propias, habiendo participado en la elaboraci\u00f3n pol\u00edtica de su marido. En una de las escenas de la pel\u00edcula ella dice querer destruir la sociedad y prenderle fuego. El realizador asegura que no invent\u00f3 esta frase, y que Jenny efectivamente la escribi\u00f3. \u201cJenny es una persona tan importante en el filme porque ella era parte de la vida de Marx, era su brazo derecho, desafiaba la idea de que la pol\u00edtica era solo para los hombres. Si nos hubi\u00e9ramos basado en la literatura que existe sobre Marx, habr\u00eda sido muy dif\u00edcil saber siquiera donde ella estaba en la altura, porque los grandes te\u00f3ricos del marxismo ni siquiera hablan de ella\u201d, coment\u00f3 Peck.<\/p>\n<p>Para conseguir percibir un poco del cotidiano de la pareja, en particular de Jenny y de los amigos que pasaron por sus vidas, Peck se bas\u00f3 en la intensa correspondencia que hab\u00eda entre ellos. Solo as\u00ed podr\u00eda, por ejemplo, colocar en boca de Mary una afirmaci\u00f3n tan personal- e irreverente-como aquella en que asegura a una estupefacta Jenny no querer tener hijos para no perder la libertad y que a su hermana, Lizzy, era a quien gustar\u00eda embarazarse de Engels.<\/p>\n<p>Jenny y Mary no pod\u00edan ser m\u00e1s diferentes. La primera era hija de un alto funcionario del gobierno prusiano, mientras que la segunda era una obrera irlandesa que trabaj\u00f3, as\u00ed como su padre y Lizzy, en una f\u00e1brica del pap\u00e1 de Engels, en Manchester, Inglaterra. De acuerdo con la cinta, Engels vio a Mary por vez primera en esa misma fabrica en el momento en que desafiaba a un capataz. Ella ten\u00eda 19 a\u00f1os y \u00e9l casi 22. Verdad o no, el hecho es que en 1842, cuando los dos se conocieron, hubo una importante huelga contra el recorte en los salarios y la atm\u00f3sfera estaba el\u00e9ctrica. Fue Mary quien llev\u00f3 a Engels a \u201cLittle Ireland\u201d, el distrito donde viv\u00edan los obreros irlandeses, y lo present\u00f3 al combativo liderazgo local. Fue ella que hizo ver de cerca las casas miserables y las calles sin sanidad de Londres, donde animales eran condenados a podrirse, el lodo dificultada el tr\u00e1nsito y el mal olor era insoportable, los barrios donde viv\u00edan los obreros , entre los cuales hab\u00eda empleados de su padre.<\/p>\n<p><strong>Marx en Par\u00eds<\/strong><\/p>\n<p>Mientras la Manchester fabril represent\u00f3 un choque de realidad para Frederich Engels, la Par\u00eds de los a\u00f1os 1840 provoc\u00f3 una verdadera revoluci\u00f3n en las ideas, hasta entonces profesadas por el joven Karl. Cuando lleg\u00f3 a Par\u00eds, sus conocimientos sobre las teor\u00edas socialistas y comunistas eran muy iniciales. Conoc\u00eda a Proudhon, cuyo libro m\u00e1s famoso calificaba a la propiedad de robo, y consideraba su obra como la primera manifestaci\u00f3n cient\u00edfica del proletariado moderno; y D\u00e9zamy, ambos materialistas y antirreligiosos. Fue durante su estad\u00eda en Par\u00eds, en los a\u00f1os 1844 y 1845- escribe Michael Lowy, en su libro <em>La teor\u00eda de la revoluci\u00f3n en el joven Marx<\/em>-, que \u00e9l conoci\u00f3 las sociedades secretas de los obreros parisinos y asisti\u00f3 a asambleas de artesanos comunistas.<\/p>\n<p>Entre estas sociedades se destacaba la Liga de los Justos, fundada en Par\u00eds en la d\u00e9cada de 1830 por emigrados alemanes y que r\u00e1pidamente pas\u00f3 a contar con cerca de mil miembros, con ramificaciones en Londres y Suiza. Su lema era \u201ctodos los hombres son hermanos\u201d, y sus propuestas se inspiraban en las ideas de los revolucionarios Gracchus Babeuf y Philippe Buonarroti, defensores de la Constituci\u00f3n jacobina de 1793. En la d\u00e9cada de 1849, el comunismo, en su versi\u00f3n premarxista, era de masas entre el proletariado franc\u00e9s.<\/p>\n<p>El impacto causado en Marx por esta experiencia fue inmenso, como se puede desprender de este extracto de una carta escrita al amigo y fil\u00f3sofo alem\u00e1n Edwig Feuerbach, en agosto de 1844: \u201cUsted necesitar\u00eda asistir a una reuni\u00f3n de los obreros franceses para comprender el ardor juvenil y la nobleza de car\u00e1cter que se manifiesta en esos hombres arrasados por el trabajo (\u2026) la historia forma, entre esos \u2018b\u00e1rbaros\u2019 de nuestra sociedad civilizada, el elemento pr\u00e1ctico para la emancipaci\u00f3n de los hombres\u201d. Lowy considera que el descubrimiento del proletariado revolucionario fue decisivo en el pensamiento pol\u00edtico de Marx, provocando una evoluci\u00f3n que ser\u00e1 expuesta por primera vez en un art\u00edculo en la revista <em>Vorwarts <\/em>(Avante), para polemizar con su amigo Arnold Ruge.<\/p>\n<p>Ruge escribir\u00e1 un art\u00edculo en aquella misma revista calificando la sublevaci\u00f3n de \u201ctejedores\u201d de 1844, en la regi\u00f3n de Sil\u00e9sia, Prusia, como un acontecimiento sin importancia por carecer de \u201calma pol\u00edtica\u201d, sin la cual no podr\u00eda haber la revoluci\u00f3n social. Marx debe haber ca\u00eddo de la silla \u00bfC\u00f3mo despreciar una revuelta en que 5 mil tejedores, \u201casegur\u00e1ndose palos, hachas y piedras con sus pu\u00f1os magros\u201d, enfrentaran batallones de soldados, saquearon los palacios de los pr\u00edncipes propietarios de la f\u00e1brica y destruyeran los libros de contabilidad? \u201cLa revuelta silesiana-escribi\u00f3 \u00e9l- comienza justamente en un punto en que las revueltas de los trabajadores de Francia y de Inglaterra terminan, o sea, conscientes de la esencia del proletariado. La propia acci\u00f3n posee ese car\u00e1cter superior. No solo son destruidas apenas las m\u00e1quinas, esas rivales de los trabajadores, sino tambi\u00e9n los libros contables, los t\u00edtulos de propiedad\u201d.<\/p>\n<p>En este mismo art\u00edculo, el califica, al polemizar con Ruge, la revoluci\u00f3n socialista como \u201crevoluci\u00f3n pol\u00edtica de alma social\u201d. \u201cEs solo en el socialismo-escribe Marx- que un pueblo filos\u00f3fico puede encontrar su pr\u00e1ctica adecuada; por tanto, es solo en el proletariado que \u00e9l puede encontrar el elemento activo de su liberaci\u00f3n\u201d. Para Lowy, la sublevaci\u00f3n silesiana tuvo en Marx un efecto \u201ccatalizador, de revulsivo te\u00f3rico pr\u00e1ctico, de demostraci\u00f3n concreta y violenta de lo que \u00e9l ya desprend\u00eda de sus lecturas y contactos parisinos, la tendencia potencialmente revolucionaria del proletariado\u201d.<\/p>\n<p><strong>El encuentro con Engels<\/strong><\/p>\n<p>No fue amor a primera vista, pero el encuentro de Marx y Engels en Par\u00eds, en 1844, dio frutos inmediatamente. Ellos ya se conoc\u00edan, pues Engels no solo hab\u00eda colaborado con la Gazeta Renana, como tambi\u00e9n con los Anales Franco-alemanes, pero no hab\u00edan tenido hasta entonces una conversaci\u00f3n seria. Esta vez, por el contrario, conversaron hasta altas horas de la noche y, entre copas -Engels ten\u00eda fama de ser un buen bebedor-, comenz\u00f3 la complicidad intelectual y fraternal que durar\u00eda hasta la muerte de Marx. Sobre ese encuentro, Engels dir\u00e1: \u201cConstatamos nuestro completo acuerdo en todas las cuestiones te\u00f3ricas\u201d.<\/p>\n<p>El primer trabajo conjunto fue entonces planeado: se trataba de una pol\u00e9mica con un antiguo amigo de Marx, esta vez Bruno Bauer. El fil\u00f3sofo hab\u00eda publicado un art\u00edculo en su revista literaria criticando las posiciones de Marx y Engels expuestas en los <em>Anales Franco-alemanes.<\/em> Para \u00e9l, \u201ctodas las grandes acciones de la historia hasta aqu\u00ed fueron de antemano malogradas y privadas de \u00e9xito, porque las masas se interesaron y se entusiasmaron por ellas\u201d. En el paquete de desilusiones estar\u00edan incluidos todos los movimientos de masas hasta aquella \u00e9poca, desde el cristianismo hasta la gran revoluci\u00f3n francesa, tema tan caro para Marx, que sobre ella se dedicara con ah\u00ednco desde su llegada a Par\u00eds.<\/p>\n<p>Para combatir las ideas de Bauer, la dupla escribi\u00f3 nada menos que un libro entero. Inicialmente se iba a llamar cr\u00edtica de la cr\u00edtica cr\u00edtica\u201d, por sugerencia de Jenny, de acuerdo con el filme de Peck, para despu\u00e9s transformarse en <em>La sagrada familia. <\/em>En \u00e9l, defienden la revoluci\u00f3n francesa, considerando la victoriosa (en 1830, la burgues\u00eda hab\u00eda realizado los deseos de 1789), y criticaron a todos aquellos que, como Bauer, oponen una \u201cminor\u00eda esclarecida\u201d a la \u201cmasa ignorante\u201d, o con el mismo sentido, un \u201csalvador supremo\u201d a la idea de la autoemancipaci\u00f3n proletaria.<\/p>\n<p>En ese trabajo, Marx deja claro su progresivo distanciamiento del idealismo de Hegel y la sinton\u00eda con el materialismo franc\u00e9s. \u201cLas circunstancias forman a los hombres; para transformar a los hombres, es preciso transformar las circunstancias\u201d. Para Lowy, ser\u00eda el momento de la negaci\u00f3n de la \u201cidentidad m\u00edstica\u201d, y de la afirmaci\u00f3n de la primac\u00eda de las circunstancias, a \u201cuna etapa de la evoluci\u00f3n te\u00f3rica de Marx, etapa necesaria, que representa la reacci\u00f3n radical a la etapa neo-hegeliana anterior, pero que permanece parcial, metaf\u00edsica\u201d. Esa etapa ser\u00eda sobrepasada con las <em>Tesis sobre Feuerbach<\/em>, escritas el a\u00f1o siguiente, considerado el primer texto marxista de Marx. De Hegel, como escribe Lenin, Marx y Engels, mantuvieron la dial\u00e9ctica. \u201cEste es el aspecto revolucionario de la filosof\u00eda de Hegel, que Marx adopt\u00f3 y desarroll\u00f3\u201d.<\/p>\n<p><strong>De Par\u00eds a Bruselas<\/strong><\/p>\n<p>El 11 de enero de 1845, el gobierno franc\u00e9s ordena la expulsi\u00f3n de varios emigrados alemanes, entre ellos Arnold Ruge, Mikhail Bakunin y Karl Marx. Ser\u00eda el fin de un periodo feliz para Marx desde varios puntos de vista: te\u00f3rico, pol\u00edtico e inclusive personal. Naci\u00f3 su primera hija, Caroline, y Jenny estaba embarazada una vez m\u00e1s. El filme retrata un matrimonio apasionado, a pesar del temperamento explosivo de Marx. Pero hubo contratiempos, especialmente financieros, pues la revista de Ruge, los <em>Anales Franco-alemanes<\/em>, el principal medio de subsistencia de Marx, solo tuvo una edici\u00f3n. La penuria de la familia solo fue aliviada gracias a la ayuda financiera de los amigos de Colonia.<\/p>\n<p>Luego de que lleg\u00f3 a Bruselas, la ciudad escogida para vivir a partir de entonces, Marx fue obligado a firmar una declaraci\u00f3n comprometi\u00e9ndose a no publicar art\u00edculos sobre temas pol\u00edticos. Mehring cuenta que, para frustrar las tentativas del gobierno prusiano de incomodar su estad\u00eda en el nuevo pa\u00eds, Marx renunci\u00f3 a su nacionalidad, dejando de pertenecer al estado de Prusia, pero tampoco abraz\u00f3 ninguna otra, torn\u00e1ndose ap\u00e1trida hasta su muerte. As\u00ed que supo de la expulsi\u00f3n de Marx, Engels se apresur\u00f3 a ayudarlo. \u201cEsos perros no tendr\u00e1n el gusto de causarte apuros econ\u00f3micos\u201d, escribi\u00f3. En la primavera de aquel mismo a\u00f1o, Engels se mud\u00f3 para Bruselas y, juntos, los dos amigos parten para Inglaterra a un viaje que dur\u00f3 seis semanas. Engels insist\u00eda mucho con Marx para que \u00e9l estudiase los economistas ingleses, en particular Adam Smith, John Ramsey, McCulloch\u00a0 y David Ricardo, consejo seguido de buena voluntad.<\/p>\n<p>Engels cuenta que fue en Bruselas que Marx expuso la idea central del materialismo hist\u00f3rico: la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases y, en el capitalismo, esa lucha habr\u00eda llegado a la fase en que el proletariado no podr\u00eda emanciparse sin al mismo tiempo emancipar a toda la sociedad de la explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n, mas necesariamente mediante una revoluci\u00f3n. Este ser\u00eda el n\u00facleo de la obra que escribi\u00f3 para polemizar, esta vez, con Proudhon. En su libro <em>Sistema de las contradicciones econ\u00f3micas. La filosof\u00eda de la miseria, <\/em>Proudhon presenta sus nuevas elaboraciones, rompiendo radicalmente con la defensa de la revoluci\u00f3n, que por tanto tiempo fue su bandera. \u201cPrefiero quemar la propiedad a fuego lento que dar m\u00e1s alimento a los propietarios con otra noche de San Bartolom\u00e9\u201d, escribi\u00f3 \u00e9l. El t\u00edtulo que Marx dio a su libro contra las ideas de Proudhon no pod\u00eda ser m\u00e1s enigm\u00e1tico: <em>Miseria de la filosof\u00eda<\/em>. El libro termina con las palabras de George Sand: \u201cel combate o la muerte: la lucha sanguinaria o nada. Es as\u00ed que ineludiblemente se presenta la cuesti\u00f3n\u201d. Como reconoci\u00f3 Marx, la amistad entre \u00e9l y el tip\u00f3grafo intelectual por el cual se entusiasmara fue deshecha para siempre.<\/p>\n<p><strong>De justos a comunistas<\/strong><\/p>\n<p>Viv\u00edan los Marx y los Engels a\u00fan en Bruselas cuando apareci\u00f3, en enero de 1847, el relojero y dirigente de la Liga de los Justos, Joseph Moll, con la misi\u00f3n de invitarlos a ingresar a aquella organizaci\u00f3n. El espanto de Marx y Engels no pudo haber sido mayor. En los \u00faltimos tiempos, la dupla ven\u00eda bombardeando la pol\u00edtica y la estructura de la liga. Criticaban su confusi\u00f3n ideol\u00f3gica y tolerancia con el \u201ccomunismo sentimental\u201d. En oposici\u00f3n a la hermandad de hombres y su idealismo casi religioso, Marx y Engels propugnaban la lucha de clases. Esta fue la batalla central de los dos revolucionarios. Discusiones dur\u00edsimas fueron trabajas entre ellos y los dirigentes de la Liga, en particular entre Marx y el sastre Wilhelm Weitling, episodio bien retratado en el film de Raoul Peck.<\/p>\n<p>De hecho, una de las secciones de la Liga, la francesa, ya se hab\u00eda adherido al marxismo. El a\u00f1o anterior, en 1846, Engels participar\u00eda de una reuni\u00f3n de la Liga en Par\u00eds, despu\u00e9s de un extenso debate con los disc\u00edpulos de Proudhon, conseguir\u00eda aprobar por gran mayor\u00eda una especie de carta de intenciones de los comunistas comprometi\u00e9ndose con la defensa de los intereses del proletariado; de la sustituci\u00f3n de la propiedad privada por la comunidad de los bienes; y de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica y violenta para cumplir aquellos fines. Es importante notar, seg\u00fan Lowy, que para Marx y Engels democracia significaba comunismo. Para coronar el buen resultado de la misi\u00f3n, Engels fue electo como representante de la secci\u00f3n francesa en el congreso de la Liga pactado para junio de 1847.<\/p>\n<p>En ese congreso, realizado en Londres, se discuti\u00f3 el proyecto de estatuto elaborado por Engels y se confirm\u00f3 la carta de intenciones aprobada en Par\u00eds. Fue solo ah\u00ed, despu\u00e9s de quedar demostrada la nueva actitud de parte de los miembros de la Liga en relaci\u00f3n al comunismo, que Marx, Engels y su grupo entraron a esa organizaci\u00f3n. La Liga de los Justos pas\u00f3 a llamarse Liga Comunista, y su lema \u2013\u201cTodos los hombres son hermanos\u201d- se transform\u00f3 en \u201cProletarios de todos los pa\u00edses, un\u00edos\u201d. Para hacer propaganda del programa comunista, Marx y Engels fueron encargados de escribir el <em>Manifiesto Comunista,<\/em> publicado por primera vez en febrero de 1848 en Londres. El <em>Manifiesto<\/em> fue escrito para la Liga Comunista, pero tambi\u00e9n dialogaba con otra organizaci\u00f3n llamada Fraternal Democrats, que actuaba como fracci\u00f3n comunista en el partido cartista ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>En ese mismo mes estalla la Revoluci\u00f3n de 1848 en Francia, con repercusiones por toda Europa. Marx y Jenny son presos y expulsados de B\u00e9lgica, siguiendo una vez m\u00e1s para Par\u00eds. En esa ciudad es constituido el comit\u00e9 de la Liga Comunista, compuesto, mitad y mitad, por integrantes procedentes de Bruselas, entre los cuales se encontraban Marx y Engels, y Londres, entre ellos Joseph Moll. El programa escrito por la Liga Comunista para la revoluci\u00f3n en Alemania conten\u00eda 17 reivindicaciones, entre las cuales se encontraban: implantaci\u00f3n de la Rep\u00fablica \u00fanica e indivisible, armas para el pueblo, nacionalizaci\u00f3n de las propiedades de los pr\u00edncipes y de los se\u00f1ores feudales, de las minas y medios de transporte, creaci\u00f3n de oficinas nacionales y educaci\u00f3n p\u00fablica y gratuita.<\/p>\n<p>En 1848, con la publicaci\u00f3n del Manifiesto Comunista y el estallido de la revoluci\u00f3n en Europa, termina el filme de Raoul Peck sobre el joven Marx. De \u00e9l se consigue desprender un hombre determinado, brillante y, sobre todo, capaz de comprender profundamente su \u00e9poca y formular una teor\u00eda sobre el funcionamiento del capitalismo y un programa revolucionario para su superaci\u00f3n que se volviera esencial para los revolucionarios que hasta hoy quieren no solo comprender, sino transformar el mundo. El filme tiene a\u00fan la ventaja de mostrar tambi\u00e9n un hombre bueno, como describe su hija Eleanor: \u201cEn su vida dom\u00e9stica, as\u00ed como en las relaciones con sus amigos e inclusive con simples conocidos, creo poder afirmar que las principales caracter\u00edsticas de Karl Marx fueron su permanente buen humor y su generosidad sin l\u00edmites\u201d.<\/p>\n<p><strong>Sugestiones de lectura:<\/strong><\/p>\n<p><em>Karl Marx \u2013 A hist\u00f3ria de sua vida<\/em>, de Franz Mehring. S\u00e3o Paulo: Editora Jos\u00e9 Lu\u00eds e Rosa Sundermann, 2013.<strong style=\"font-style: inherit;\">\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><em style=\"font-weight: inherit;\">A teoria da revolu\u00e7\u00e3o no jovem Marx<\/em>, de Michael L\u00f6wy. S\u00e3o Paulo: Boitempo, 2012.<\/p>\n<p><em style=\"font-weight: inherit;\">Figuras do Movimento Oper\u00e1rio: Karl Marx<\/em>, de Lenine.<\/p>\n<p><a style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\" href=\"https:\/\/www.marxists.org\/portugues\/lenin\/1914\/11\/marx.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.marxists.org\/portugues\/lenin\/1914\/11\/marx.htm<\/a><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El realizador haitiano Raoul Peck comprob\u00f3 que la vida del revolucionario y fil\u00f3sofo alem\u00e1n da para una buena pel\u00edcula. Pero tambi\u00e9n prob\u00f3 que es posible contar cosas serias sin perder el buen humor y la ligereza. Hizo lo que muchos realizadores deber\u00edan hacer en relaci\u00f3n con los episodios m\u00e1s significativos de la historia: dejar de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":46585,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[10805],"tags":[11268,11267],"class_list":["post-46584","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","tag-cristina-portela","tag-el-joven-karl-marx"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/o-jovem-karl-marx-filme-sobre-a-juventude-do-filc3b3sofo.jpg?fit=1392%2C783&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/o-jovem-karl-marx-filme-sobre-a-juventude-do-filc3b3sofo.jpg?fit=1392%2C783&ssl=1","categories_names":["Cultura"],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46584","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46584"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46584\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":46586,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46584\/revisions\/46586"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/46585"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46584"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46584"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46584"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}